Por Alejandro Corell
La franquicia Little Nightmares ya cuenta con un largo recorrido, durante el cual no cabe duda de que ha sabido como hacerse oír en la industria. Si me preguntáis a mí, diría que las primeras entregas se posicionan como pilar fundamental del género del que se sirven, los puzzles de plataformas.
Cuando este campo todavía era más desierto que prado, juegos como el que nos ocupa, Limbo o Inside no eran considerados todavía clásicos, sino más bien, propuestas interesantes dentro del panorama, que trataban de recuperar las dinámicas de juegos más antiguos como Another World, donde el 2D era una obligación por el estado del medio.
La genialidad de estas obras fue el atreverse a contar historias obtusas, a través de un sistema de control en 2 o 2.5D en un entorno en tres dimensiones. Con esto, se consigue aumentar notablemente la narrativa ambiental, así como plantear puzles o desafíos que serían imposibles de no contar con esa media dimensión de más.
Little Nigthmares se apoya en estos esquemas y trata de contar una historia sobre el terror en su estado más puro, visto a través de los inocentes ojos de un niño. Así pues, lo monstruoso no duda en adoptar proporciones imposibles, cada vez de forma más grotesca que la anterior.

El horror corporal se eleva a su máximo exponente, al no necesitar de la lógica o la biología. Un cuerpo puede deformarse todo lo que el guión necesite. Los enemigos no tienen por que tener punto débil ya que nuestra única opción será escapar de aquello que quiera darnos caza.
En este punto es donde entra en juego el sistema de control, que nos obliga a correr, saltar o deslizarnos sin parar a pensar siquiera, si pretendemos tener la más mínima oportunidad de sobrevivir.
Una ventaja del 2.5D es que de un solo vistazo podemos observar el escenario que nos rodea, al menos a grandes rasgos. Con ello, no importa que no paremos de correr y buscar el próximo saliente al que agarrarnos porque nuestro cerebro será capaz de hacerse una idea de lo que está pasando.
Por ello, siempre me pregunté cómo cambiarían las tornas al llevar este mundo a las 3 dimensiones completas. Así que, conforme tuve la oportunidad de probar esta entrega en realidad virtual, la acepté sin pensarlo dos veces.

Little Nigthmares VR: Altered Echoes es una especie de spin-off de la franquicia, donde tomamos el papel de un alter ego de Six, una especie de sombra oscura que busca volver a completarse.
Para intentarlo, recorreremos unos cinco escenarios diferentes, cada uno relacionado con una zona distinta de las dos primeras entregas. Estos lugares serán versiones distorsionadas de las que vivimos en estos títulos, por lo que el equipo cuenta con cierta libertad creativa a la hora de presentarlos.
A mi parecer, explorar estos entornos se convierte en una experiencia mucho más interesante en el caso de haber jugado las entregas principales, ya que todo parece un poco más conocido que en el caso de entrar de nuevas, por lo que la exploración y el desarrollo de los puzles se termina sintiendo más orgánico, ya interiorizado previamente.
No obstante, creo que en caso de que esta sea nuestra primera toma de contacto con Little Nightmares, vamos a ir un poco más perdidos y la experiencia no será del todo satisfactoria. Jugar a Altered Echoes me ha servido para confirmar que Little Nightmares es mejor como puzle de plataformas que como una experiencia más destinada a la exploración y al sigilo.

Atravesar estos escenarios en primera persona, interactuar con ellos y sentir el terror visceral de cruzarse cara a cara con los horrores que ofrece, es una experiencia que me alegro profundamente de haber vivido.
Pero tengo dos grandes problemas. El primero de ellos no está relacionado directamente con el juego sino con mi vista y el visor. Las Meta Quest 3S se sirven de lentes Fresnel, las que hasta esta generación eran las lentes por defecto de la gran mayoría de visores. Estas cuentan con un punto dulce muy pequeño, donde la imagen se ve enfocada y conforme te alejas de él, va aumentando más y más el desenfoque.
Mi problema es que soy incapaz de encontrar mi punto dulce ideal, en cuanto muevo un poco la cabeza este desaparece y me paso más tiempo apretando el visor que jugando, por no hablar de que después de media hora tengo que parar porque me duele la cara. En base a las experiencias generales, este es un problema común pero cada ojo es un mundo y creo que mi visión por alguna razón se encuentra en el punto justo para que, para mí, la experiencia no sea injugable pero sí sumamente incómoda.

Si bien este problema tiene una solución tan sencilla como usar un visor con lentes Pancake (como Meta Quest 3, por ejemplo), no hay nada que hacer con el segundo gran problema de Altered Echoes: la capucha de Six.
A nivel de diseño de personaje, un niño con un chubasquero amarillo y una capucha que tapa gran parte de su cara, salvo un pequeño triángulo es cuanto menos interesante. Pero tratar de trasladar ese efecto a la realidad virtual ha sido uno de los mayores fallos del título.
Jugar a Altered Echoes significa jugar con el 50% de tu visión. Gran parte de la pantalla se encuentra oscurecida, imitando lo que sería apretujarse la cara dentro de la capucha de Six. Este efecto fue gracioso durante los dos primeros minutos, pero cuando intenté desactivarlo y vi que no era posible, pasó a ser un gran, gran inconveniente.
Quiero disfrutar de la totalidad de mi visión. Odio las franjas negras innecesarias, justificadas en dotar al título de un efecto cinematográfico. A esta lista negra, ahora se le suman las franjas capucha. Posiblemente sea una estrategia para mejorar el rendimiento, pero no puedo justificarlo de ninguna manera.
Ha hecho que mi experiencia jugando sea notablemente inferior a lo que podría haber sido. Pero más me enfada que no soy el único que se queja, sino que se trata de un problema general y el equipo de desarrollo no ha hecho nada frente a las múltiples críticas del efecto.

En resumidas cuentas, Little Nightmares VR: AlteredEchoes se convierte en una propuesta interesante dentro de la realidad virtual, pero no ha conseguido hacer ese clickque sólo pueden hacer algunos juegos de este medio. Si eres fan de la franquicia, te será divertido revisitar los escenarios del juego pero en caso contrario, no lo recomiendo como punto de entrada. Las franjas negras de la capucha son muy molestas y en caso de poder ser eliminadas, la experiencia mejoraría notablemente.
Calificación : 6,5/10