“El trabajo” sucede todos los viernes y sábados a las 20hs en ZELAYA.

¿Cómo funciona un actor cuando es observado? ¿Dónde se esconde? ¿Qué esconde? ¿Y si ya no hubiera bastones que sostengan y excusen? ¿Y si ya no hubiera jaulas que limiten y contengan? Dos actores y un director dedicados al trabajo sobre el estar en escena, lo seguro, las tendencias, lo efectivo. Ponerse los zapatos de otro, para luego volverse encontrar con los propios que ya nunca serán los mismos.
“El trabajo” conjuga magistralmente, como en un hechizo, lo público y lo privado. La initmidad se vuelve hecho escénico y, por tanto, compartido. La obra acompaña un proceso detallista y movilizante. Experimentar qué hay más allá de las formas conocidas de mirar y responder. Hacer sin tanta claridad y control. No se trata de negar lo que se trae, sino de exponerlo para conocer el funcionamiento y ampliarlo. Elegir cuándo usar los bastones y cuándo romperlos; bailar pisando fuerte y también probar el desequilibrio y, de ser necesario, caer.
Miedos, inseguridades, fortalezas. El elenco vive un proceso de auto- observación, de experimentación sobre uno y sobre los demás. Los ejercicios para alcanzar esa transformación sorprenden. Una obra que cautiva y pone en escena la belleza de quien lucha contra sí mismo con una cuota de enojo y angustia, a la vez que deseo y disfrute
Las jerarquías se difuminan. Quien ocupa el rol de director (Federico León) recibe también observaciones de parte de sus actores (Santiago Gobernori y Beatriz Rajland). Nadie escapa al trabajo sobre su propio juego. El rol de observador y el de observado va pasando de “mano en mano”. “El trabajo” como espacio colectivo de aprendizaje. Es imposible el juego si no hay otros que reflejen y, a la vez, sean reflejados.
Al igual que los personajes, el público se incomoda. El trabajo también funciona sobre aquel que especta y hace posible el hecho teatral. El público se encanta por ese tiempo de “proceso”. La obra hiper-pautada alcanza la frescura de una aparente improvisación.
Las luces, la música, los silencios, el uso del espacio y de la esceografía construyen un todo preciso, bello y sensible.
La obra se centra en el ejercicio de la actuación y más. Late una promesa, una posible lectura, vínculo, parentezco entre actuar y vivir. Actuamos como vivimos o vivimos como actuamos. De alguna u otra forma, existir es siempre con otros, como el teatro. “El trabajo”, una apuesta por una forma de estar en escena y en el mundo.
Ficha técnico artística
Autoría y dirección: Federico León/ Actúan: Santiago Gobernori, Federico León, Beatriz Rajland/ Vestuario: Paola Delgado /Escenografía: Ariel Vaccaro/ Iluminación: Alejandro Le Roux /Música: Diego Vainer /Fotografía: Marianela Portillo del Rayo /Diseño gráfico: Juan Francisco Reato /Casting:Maria Laura Berch /Asesoramiento coreográfico: Luciana Acuña/ Asistencia De Sala: Camila Azucena Blander, Manuel Gallardo/ Asistencia de iluminación: Leandro Orellano/ Asistencia de dirección: Carla Grella/ Utilería: Ariel Vaccaro/ Prensa: Marisol Cambre/ Producción: María La Greca, Melisa Santoro.
“EL TRABAJO”- ZELAYA (Zelaya 3134) – Viernes y sábados 20hs.
ESCRIBIÓ: Micaela Steinbach (@mica__stein)