Por Jorge Marchisio
¿Se imaginan una mezcla de Resident Evil y Silent Hill, pero en formato 2D? bueno, los amigos de Wych Elm lo hicieron realidad con un juego bastante curioso cómo recomendable, que quizás a priori no pueda llamar la atención; pero que, si le dan una oportunidad, se van a llevar una grata sorpresa. Con ustedes, Silver Pines.

En Silver Pines vamos a encarnar a Red Walker, un detective privado que debe viajar al pueblo que le da nombre al título, para buscar al músico desaparecido Eddie Velvet. Ni bien llegamos al lugar, cosas extrañas van a empezar a suceder, mientras una extraña tormenta está próxima hacia donde estamos.
Como pueden ver, lo que dije al inicio coincide bastante con la sinopsis del juego, porque estoy seguro que muchos pensaron en La Colina Silenciosa, con un pueblo perdido en el medio de la nada, deshabitado y nosotros teniendo que encontrar a alguien. Lo interesante es que todo es en formato 2D y con tintes de metroidvenia.

Esto último se da en el sentido de que muchas puertas o zonas son inaccesibles al inicio, pero si seguimos investigando, vamos a encontrar alguna llave, código o herramienta que nos permita volver y poder acceder a dicha zona. O al revés, encontrar algo que parece inútil en un inicio, pero que tendrá utilidad en el futuro. El backtracking va a ser moneda corriente en Silver Pines.
¿Cómo nos defendemos? Porque si, hay algo de acción. A lo largo de la aventura vamos a ir encontrando objetos para poder atacar a nuestros enemigos; que se irán desgastando a medida que los usemos. También podemos esquivar, algo bastante útil para ahorrar recursos; pero que no se puede spamear porque consume barra de stamina.

Es interesante ver cómo el juego nos exige constantemente saber cómo administrar todo. La stamina, las armas y los recursos; recursos que podremos almacenar en cofres ya que nuestro inventario, al más puro estilo Resident Evil, es una cuadrícula que tendremos que saber utilizar al máximo. Y para rematarla, todo se hace en tiempo real, no hay opción de pausar el juego.
Otro aporte curioso de Silver Pines es el sistema de guardado. Acá no hay autoguardado, sino que tendremos que usar cabinas de teléfonos públicos, marcar un número en específico y usar dinero para poder salvar la partida.

Silver Pines es un gran juego. Con un estilo artístico casi único, y un gameplay aún más particular; es perfecto para los fanáticos del Survival Horror de antaño. De hecho, no sería raro encontrarlo en alguna categoría en los GOTY.
Lo mejor: la ambientación, las mecánicas y la historia.
Lo peor: se puede hacer un poco corto, bastante difícil al inicio.