Crítica: Bridget Jones: Loca por él


Por Nancy Benegas


Sinopsis
El esperado regreso de Bridget Jones llega a su cuarta entrega lleno de sorpresas, risas, y emociones para felicidad de todos sus seguidores. La protagonista en esta oportunidad trata de recomponer su presente cuatro años después de haber enviudado de su amado Mark Darcy. Junto a la ayuda de sus leales amigos y su viejo ex amante Daniel, tratará de acomodar su vida personal y laboral mientras cría a sus dos pequeños hijos, en una actualidad plagada de nuevos estereotipos de belleza y diferentes formas virtuales de relacionarse para encontrar el amor.


Reseña
Hace casi 25 años conocimos y nos enamoramos de Bridget Jones, aquella chica de vida desordenada que anhelaba encontrar al amor verdadero, mientras se enfrentaba a los múltiples desafíos de contener a su familia, dejar de lado los vicios como el cigarrillo, el alcohol, los malos amores y quitar de encima los kilos de más.


De alguna manera esta nueva entrega es un merecido homenaje no solo a Bridges Jones por regalarnos memorables momentos, sino a todos los seguidores que hemos compartido su vida a lo largo de tanto tiempo. Siendo parte de sus divertidos arrebatos, su desmedida intensidad, o luchando contra los formatos familiares que siempre trataban de imponerle. Esta versión madura y emotiva de Bridget la presenta transformándose en la mejor versión de sí misma, lo que es sin duda es un gran acierto.


Correcta y carismática Renée Zellweger vuelve a darle vida a Bridget Jones en una versión adulta con matices interesantes que conservan la esencia que la hizo conocida. Muy bien acompañada por Hugt Grant y Colín Firth, un trio poderoso que siempre da buenos resultados. Leo Woodall y Chiwetel Ejiofor, como los nuevos intereses románticos de la protagonista logran complementarse muy bien a todo el elenco. Y por último no puedo dejar de mencionar… que fantástico le sienta a la película y al cine en general, la presencia siempre efectiva de Emma Thompson, en el rol de la Doctora Rawlings, aporta un humor sagaz y elocuente para aconsejar a la protagonista.


Por supuesto que podes verla sin conocer las películas anteriores, pero… que placer si pudiste verlas, vas a encontrarte con toda la gama de recuerdos y reír extra con los pequeños detalles que cuenta la historia, además de reconocer a todos los personajes que fueron parte secundaria, y no tanto, de la vida de Bridget. Amamos el vestuario que nos evocó momentos increíbles y amamos aún más, quedarnos hasta el segundo final donde las imágenes nos lleva a ver la evolución y crecimiento de los protagonistas con el paso de los años.
Planazo para festejar el fin de semana de los enamorados, que este año por ser *viernes se anuncia extendido para celebrar el amor.
*Viernes 14 de febrero Día de San Valentín


Detalle de color
Todos los invitados al Avant Premier de Bridget Jones: Loca por él, pudieron ir vestidos de elegante piyama, algo súper lindo visualmente ya que los look osaron de tener múltiples colores y dibujos atractivos.
Extra: Actualmente está en cartelera “Un lugar llamado Notting Hill”, película también protagonizada por Hugt Grant, junto a Julia Robert en el año 1999. Para los que aman el cine, siempre es una buena oportunidad volver a encontrarse con estos clásicos en pantalla grande.


Ficha Técnica
Dirección: Michael Morris
Protagonistas: Renée Zellweger, Hugh Grant, Colín Firth, Chiwetel Ejiofor, Emma Thompson, Leo Woodall
Año/País: 2025 – Estados Unidos
Duración: 124 minutos

Crítica: Bridget Jones: Loca por él


Por Gustavo Condano

Nunca es demasiado tarde para volver a empezar…o para que se te vea por accidente la ropa interior.

Bridget Jones volvió y esta vez promete que es por última vez. ¿Le creemos? ¿Valdrá la pena? Lo vemos debajo.



La historia:
Nuestra querida Bridget Jones vuelve una vez más, pero esta vez no se preocupa por ser una solterona sino que cambio su  estatus a viuda porque ni bien comienza la peli nos enteramos que el señor Darcy falleció en un ataque terrorista en sudan.
Pasaron cuatro años de su perdida y su vida está completamente dedicada al cuidado de sus dos pequeños hijos, a pesar que sus amigos le insisten de mil maneras que continúe con su vida y tenga citas, después de alguna resistencia finalmente acepta y empieza a revisar la aplicación de citas que le instalaron en su teléfono.
Después de uno de los momentos embarazosos a los que nos tiene acostumbrados la saga, conoce a un joven guarda parque , después se entera que es muuuuy joven. Empiezan a salir y todo parece ser idílico pero sabemos que en esta historia no dejan ser feliz a la protagonista por mucho tiempo, a menos que esté por terminar.  ¿Podrá Bridget volver a conocer otro príncipe azul, o simplemente será otro sapo en su camino? Habrá que verla para enterarse.

¿Qué me gustó?
El manejo que tiene esta entrega entre la comedia y el drama está muy bien logrado, esta es un poco más dramática que las anteriores pero está bien balanceado y no hay golpes bajos, se dedica mucho al tema de cómo afrontar las perdidas en la familia, de una forma seria y sin caer en lugares comunes.
El elenco es realmente impecable, más allá que hay personajes nuevos como los intereses amorosos de Bridget, pero también mantuvieron en un rol más pequeño a los personajes que conocemos de pasadas entregar. Esto es realmente un acierto especialmente considerando que será la última entrega ya que sirve para darle el cierre a esta saga.
La banda de sonido está muy bien elegida, son temas que conocemos todos (los que somos de cierta edad) y que le dan ritmo y ayudan a describir de otra manera lo que siente el personaje en ese momento.
Las típicas situaciones cómicas de malos entendidos y momentos vergonzosos a la que nos tiene acostumbrada esta saga están ahí y la mayoría funciona muy bien.

¿Qué no me gustó?
No hay nada que no me haya gustado, ni bien vi el poster pensé que era una suerte de “hacemos una más por la guita”, pero la propia película se ocupó de contradecirme y ahora la considero un muy buen y necesario cierre para esta historia.

¿Aporta algo nuevo al género?
Como comentaba anteriormente esta película tiene un porcentaje mayor de drama que las anteriores, casi que la podríamos definir como un dramedy, lo que no es muy innovador pero si está muy bien manejado el balance entre ambos géneros.

¿A quién recomiendo ir a ver esta peli?
Por supuesto a los que disfrutaron de las anteriores entregas, no se van a decepcionar con esta y aparte les va a servir como cierre. Para los que no vieron nada les recomiendo ver las anteriores, especialmente la primera, ya que no van a disfrutar esta película de la misma manera sin encariñarse antes con los personajes.

Disponible el 13 de febrero en cines
Calificación: 8,5/10
Duración: 124 minutos

Para otras opiniones sobre cine y algún que otro cuentito seguirme en Instagram @cronicadeunavidacualquiera.

Crítica: El Brutalista

Por Pablin Teve



Huyendo de la Europa de la posguerra, el visionario arquitecto László Toth llega a Estados Unidos para reconstruir su vida,
su obra y su matrimonio con su esposa Erzsébet tras verse obligados a separarse durante la guerra a causa de los cambios de fronteras
y regímenes. Solo y en un nuevo país totalmente desconocido para él, László se establece en Pensilvania,
donde el adinerado y prominente empresario industrial Harrison Lee Van Buren reconoce su talento para la arquitectura.
Pero amasar poder y forjarse un legado tiene su precio…




Lo que me gustó


Las actuaciones siempre destacadas de Guy Pierce y Adrien Brody, levantan la pelicula, pero no son suficientes. La pelicula en su totalidad puede llegar a ser entretenida para algunos.

lo que no me gusto

La peli es tiene un ritmo lento, por momentos se pone aburrida, larga sin sentido, por mas que le hayan metido un intermedio, no podia controlar las ganas de irme, y saltearme la segunda parte, pero el deber me llama y me quedé hasta el final. La imagen y la fotografía muy buenas… la historia, la forma de enlazar sucesos …nada.
Trama desalineada,  a veces incomprensible. Cuando acaba la primera parte esperas de verdad que la segunda de sentido a todo lo que has visto,
pero, al contrario el sinsentido es aún mayor. Todavía le estoy buscando el mensaje y quisiera recuperar mis 4 hs pero el daño esta hecho. Mejor esperarla
en las plataforma.

Calificación 5/10

Crítica: Amenaza en el aire


Por Gustavo Condano

Por fin un thriller como los de antes.

Dirigido por Mel Gibson, este thriller nos trae una historia sencilla pero efectiva que realmente te mantiene al borde de la butaca, o en este caso más bien, al borde de estrellarse contra los picos de la montaña.



La historia:
Madolyn, interpretada por Michelle Dockery, es una US Marshal que volvió a las calles hace poco y que debe transportar a un delincuente, interpretado por Topher Grace (El querido Eric de “That 70’s Show”), que aceptó testificar contra un poderoso narcotraficante, su testimonio es muy importante ya que era su contador y también se quedó con algún vuelto en el camino.
El problema es que lo atrapa en un remoto lugar de Alaska y la única opción de trasporte es una pequeña avioneta que debe atravesar las montañas nevadas para llegar a Seattle.
Para esta difícil tarea cuentan con el personaje interpretado por Mark Wahlberg, que ellos suponen es un experimentado piloto que según él conoce esa ruta de memoria, aunque a poco tiempo de despegar nos enteramos que no tiene tanto interés por que todos lleguen al destino. ¿Podrán llegar al juicio o se convertirán en la chamuscada cena de algún lobo del ártico? Habrá que verla para enterarse.

¿Qué me gustó?
Realmente te mantiene al borde de la silla, siempre hay algo nuevo por descubrir (a veces verosímil y a veces no), no tiene momentos aburridos. Se pone el objetivo de ser entretenida y no tiene miedo de ocultarlo.
Los personajes principales, con quiénes compartimos el 95% de la peli están bien definidos, tienen su tono y los vamos descubriendo a medida que avanza la trama. Hay que aclarar que no tienen un gran arco ni mucha profundidad pero son funcionales a esta historia.

¿Qué no me gustó?
Este avance constante de la historia y el objetivo de siempre estar generando situaciones nuevas tiene un costo. Algunas cosas de las que pasan son poco creíbles o van en contra de lo que debería hacer el propio personajes por su contrucción, pero todo sea por mantener al público entretenido.

¿Aporta algo nuevo al género?
Es un thriller clásico que está interesado en sorprenderte a cada momento, por lo que sacrifica en algunos momentos la verosimilitud. No pretende innovar sino mantenerte alerta a cada momento, lo que cumplen y eso se agradece.
Podría parecerse a una mezcla entre Con Air (1997) y Pasajero 57(1992) aunque con un avión mucho más pequeño, mejor paisaje y algo más de humor.

¿A quién recomiendo ir a ver esta peli?
A todos los que disfrutan de un buen thriller, en espacio cerrado con acción, emoción y hasta un poquito de humor, no se van a arrepentir de ir a verla.

Disponible el 6 de febrero en cines
Calificación: 8/10
Duración: 91 minutos

Para otras opiniones sobre cine y algún que otro cuentito seguirme en Instagram @cronicadeunavidacualquiera.

Crítica: Amenaza en el aire

Por Nancy Benegas


Sinopsis
Una teniente General es  encargada de trasladar en un vuelo a través del desierto de Alaska, a un testigo del gobierno que ha aceptado ofrecer testimonio sobre un caso que incrimina a un importante jefe de la mafia. En pleno viaje descubre que el piloto no es quien dice ser, y  su vida y la del hombre a quien debe proteger corren peligro.


Reseña
Grata sorpresa encontrar un guion amable, dinámico y divertido muy bien logrado, que no abusa de efectos especiales y tiene la duración justa para una film de acción y suspenso con mucha adrenalina. Con solo tres protagonistas, por cierto, muy bien elegidos, la trama deja de ser solo una película pochoclera del momento, para convertirse en una interesante propuesta que te hace pasar un buen rato.
Con la dirección de Mel Gibson, recordado por sus buenas interpretaciones y la gran intensidad con la que abarca sus proyectos a la hora de dirigir, la historia cuenta con toques originales de humor negro, momentos bizarros entretenidos, y algunas otras humoradas ya vistas que recordaran a películas icónicas como ¿Y dónde está el piloto?
Interpretada por Mark Wahlberg en una versión desliñada diferente a la que suele interpretar, Michelle Dockery, reconocida por su papel de Lady Mary Crawley en la serie Dawton Abbey, por momentos visualmente parecida a nuestra argentina Julieta Díaz y Topher Grace, aquel joven que alguna vez supo ser Venom para el Spiderman de Tobey Maguire. Juntos logran engranar y potenciarse de una manera muy atractiva.


Amenaza en el aire tiene la dosis de aventura, sorpresa y humor justa para entretener. Sin dudas es una peli interesante para ver en pantalla grande, que se transforma en un planazo para tener en cuenta si te gusta el cine de acción.


Detalle de color
Cuenta la leyenda que allá lejos y hace tiempo, Mel Gibson acostumbraba a hacer bromas bastante audaces a sus compañeros de trabajo, víctima de esta situación fue Julia Robert a quien le regalo un rata muerta congelada en un bello paquete de regalo solo para ver su cara de sorpresa.


Ficha Técnica
Dirección: Mel Gibson
Protagonistas: Michelle Dockery, Mark Wahlberg, Topher Grace
Año/País: 2025 – Estados Unidos
Duración: 91 minutos


Puntaje: 8/10

Crítica: El Brutalista (The Brutalist)

Un judío de origen húngaro escapa del infierno europeo de la Segunda Guerra Mundial para llegar a Estados Unidos. Lo primero que observa al asomarse por el barco que lo trae a América es la estatua de la libertad. La cual; en un plano bellísimo, poderoso y tremendamente expresionista se la observa de cabeza, torcida. El sueño americano no es tal cual nos lo pintan. Una obra contundente. Sin dudas la mejor de 2024 y probablemente la mejor película de esta década.

László Toth (Adrien Brody), el inmigrante judío, encuentra refugio en Pennsylvania gracias a un primo que le ofrece trabajo y un lugar donde dormir en su tienda de muebles, llamada ‘Miller e hijos’, lo cual le resulta desconcertante a László ya que su primo no se apellida Miller y no tiene hijos, entiende que para sobrevivir en Estados Unidos tuvo que camuflarse. Incluso su primo gracias a su nueva esposa ahora es católico y vive como un americano más. La película es una lucha constante sobre la dualidad para un artista entre vivir una vida bajo propias decisiones y el agachar la cabeza soportando lo necesario para poder sobrevivir y lograr crear.

The Brutalist es impactante, las imágenes que crea son poderosas, tienen peso, importan, retumban y quedan. No son imágenes efímeras como todo lo que ‘consumimos’ en la actualidad. Los temas que retrata también son contundentes y es una película que pretende abarcar mucho; el holocausto, el escape de la guerra, el antisemitismo, la familia, el amor, la vida del artista, las drogas, el dominio, el abuso de poder, el capitalismo inescrupuloso, entre otros temas.

The Brutalist retrata pasajes de la vida del arquitecto de estilo brutalista cuyo futuro cayó en desgracia por las consecuencias de la guerra. El film se divide en dos actos, además de una obertura y epílogo. La primera parte se centra en los primeros años de László en Estados Unidos, los momentos junto a su primo y en cómo tuvo que sobrevivir al escapar de Europa dejando todo atrás, olvidando todo -o casi todo- lo que construyó allí y no sólo en sentido literal. Gracias a su talento un vil magnate, Harrison Van Buren (Guy Pearce), le encomienda a László la construcción de un edificio colosal y totémico, un particular edificio que costará 850 millones de dólares y tiene que ser un auditorio, un gimnasio, una biblioteca y una capilla. Así como la película, también el edificio todo lo tiene que abarcar. La segunda parte del film transcurre desde que, gracias a los contactos de Van Buren, László lograr traer de Europa a su esposa Erzsébet (Felicity Jones) y a su sobrina Zsófia (Raffey Cassidy), hasta los años de construcción del edificio Van Buren.

Pese a lograr escapar de la guerra e incluso salvar a su esposa y sobrina, pese a poder reencontrarse con su arte y poder seguir creando edificios descomunales, László constantemente sufre y padece la vida que lleva. Incluso en el propio relato de su esposa, él crea un edificio gigantesco pero no es más feliz que antes de haberlo hecho, pese a que aún no esté terminado László se encierra en soledad dentro de su propia obra para recorrerla y pensar. El retrato de un artista egoísta y perdido en búsqueda de algo que sólo lo puede encontrar explorando dentro de su monumental creación.

La dirección de Brady Corbet es magistral, filma como si lo hiciera hace décadas pese a ser su tercer largometraje con tan sólo 36 años de edad. Encuadra con un poder y una sensibilidad que ya no se ven. Desde planos aparentemente simples hasta los increíbles e impactantes planos secuencia de la película Corbet no dirige con altanería sino en pos de la narrativa intentando que su rol se vuelva invisible. Crea un relato sobre un arquitecto preso en su vida de artista mientras que, en forma y contenido, está hablando del cine. De los cineastas y de su industria. El ya retratado pero siempre interesante conflicto entre el artista y quien lo financia. El productor que otorga libertad creativa al autor pero luego quiere interferir en su visión entorpeciendo el proceso. Corbet denuncia una industria tremendamente abusiva que desprecia a los artistas, los somete y esclaviza a vivir bajo su ala para poder seguir creando.

La película en todos sus apartados es excelente; dirección, fotografía, diseño de producción, montaje, sonido, interpretaciones y guion. La pulcra fotografía fue realizada por Lol Crawley que filma en formato VistaVision para proyecciones en 70mm. Una producción increíblemente cuidada en la cual se percibe un film mucho más caro de lo que realmente fue. Un montaje preciso que nos va revelando información a fuego lento. Un sonido increíble y en especial una banda sonora original de Daniel Blumberg que engrandece al máximo las imágenes haciendo un trabajo sublime. Las interpretaciones son dignas de múltiples premios, destacan Adrien Brody y Guy Pearce por lo espeluznantes que son pero todo el reparto está en una tónica admirable, Felicity Jones teniendo menos metraje pero con escenas cruciales y complejas también hace un excelente trabajo. Por último pero no menos importante el guion coescrito por Corbet y Mona Fastvold es descomunal y terrorífico. Tal vez en el segundo acto por querer abarcar más y en profundidad se sobredramatiza pero es algo que en semejante obra no le quita ningún mérito sino que hasta la engrandece por el desafío. El final es particular porque se siente apresurado en una obra de casi 4 horas, donde en el epílogo la estética cambia justificadamente pero no logra impactar como el resto del metraje y cierra con una línea tan concreta como ambigua, tan acertada en lo que dice como contradictoria con el propio film. Aún así se celebra porque deja con expectativas de más y pese a su duración uno puede desear volver a entrar a una sala de cine para verla nuevamente. Eso hoy en día es un logro extraordinario.

La película es inmensa, no sólo por su duración de 3 horas y 35 minutos, incluido el intermedio de 15 minutos entre ambas partes del film, sino también por su ambición y alcance. Parece que The Brutalist sí acierta en lo que Megalópolis de Francis Ford Coppola falla y no menciono a F. F. solamente por su reciente film sino porque The Brutalist nos trae el vivo recuerdo de ese cine que ya no se realiza más, que parece haber quedado 50 años atrás. Hay una sensación constante durante la proyección la cual es que «ya no se hacen películas como esta», ya no se filma así, ya no se ilumina así, ya no se guiona, musicaliza, fragmenta e interpreta de esta manera y podría seguir enumerando. Corbet deja un precedente importantísimo dejando claro que se pueden crear películas gigantes y magníficas haciendo cine independiente y de autor.

«Nada tiene su propia explicación,
¿Hay mejor descripción de un cubo que la de su construcción?»

Calificación: 9.5/10
Por Julián Lloves para La Butaca Web.

Crítica: Cónclave

Por Jorge Marchisio

Desde hace varios días, ya tenemos con nosotros las nominadas a los Premios Oscar, y hoy vamos a comentarles una de ellas, que, en lo personal, considero de las mejores de dicha terna, y que me enojaría mucho si a la hora de la verdad, se va con las manos vacías. Así que sin más palabrerío (porque para eso ya está la propia película), veamos de que trata Cónclave.



La trama gira, justamente, al conclave que se realiza tras la muerte del Papa. A cargo del Cardenal Lawrence, sus compañeros se reúnen para votar al nuevo Pontífice. En ese mismo encierro, es donde todos empiezan a mostrar sus verdaderas caras: corrupción, pedofilia, hijos ilegítimos y manipulación de información serán moneda corriente, mientras que afuera de la Capilla Sixtina, comienza una serie de graves disturbios.

Antes de seguir, quiero aclarar que al menos bajo mi punto de vista, esta película no busca atacar a la Iglesia Católica; pero si reflejar, algo que es sabido que pasa, pero que no se quiere reconocer, y al parecer, cambiar por los propios responsables. Dicho esto, y sin ánimos de armar polémica, sigamos.

Polémicas aparte, seguro que a muchos la sinopsis les pareció un plomazo: muchos viejos parloteando por dos horas y ya; pero nada más lejos de la verdad. Al más puro estilo 12 Hombres en Pugna, la trama se sostiene por si sola al ver las verdades que se dicen estos cardenales, sacando los trapitos sucios de los otros. El guion tiene una precisión digna de alabanza para hacer que estas conversaciones funcionen. Pero aparte de lo escrito en el libreto, se necesitaba de buenos actores.

Hace un tiempo se había dicho que, en la ceremonia, se iba a instaurar el premio a Mejor Elenco, bueno, Cónclave sería una firme candidata a llevarse dicha estatuilla si existiera; porque la verdad que todos lo hacen impecable. Destacan por sobre los demás Ralph Fiennes en el rol principal, y lo secundan Stanley Tucci, Sergio Castellitto y Carlos Diehz en papeles más pequeños pero claves para el desarrollo de la historia.

Para ir cerrando y no aburrirlos, Cónclave, en lo personal, es de las mejores películas que salieron el año pasado (pese a que, en el nuestro, se estrenó en enero). Con una historia atrapante y que cuenta una realidad que todos conocen, pero nadie quiere admitir, y, sobre todo, actuaciones de primer nivel; estamos ante esas cintas que llegan y se quedan en la memoria de aquellos que se animaron a verla.



Lo mejor: las actuaciones, la intensidad de los diálogos, la banda sonora.

Lo peor: quizás alguna bajada de línea obvia pero que no afecta demasiado.



Calificación: 8.5/10

Crítica: Amenaza en el aire

Por Jhon Wolf

Un thriller entretenido y sin pretensiones.


La nueva película de Mel Gibson, Amenaza en el aire, es un thriller de acción que, sin grandes ambiciones, logra mantener la atención del espectador durante sus 91 minutos. Protagonizada por Mark Wahlberg, Michelle Dockery y Topher Grace, la historia se desarrolla en un pequeño avión sobre Alaska, donde un piloto, una detective y un testigo clave deben enfrentarse a traiciones, secretos y el peligro constante.



El guion de Jared Rosenberg establece una premisa sencilla pero efectiva: Wahlberg interpreta a un aviador con un pasado oculto, Dockery a una U.S. Marshall con sus propios dilemas, y Grace a un nervioso contador que debe testificar contra la mafia. La acción transcurre casi en su totalidad dentro de la avioneta, lo que refuerza la sensación de claustrofobia y tensión.
Mel Gibson, conocido por su estilo visual impactante, aquí opta por una dirección más contenida, centrándose en el suspenso generado por el espacio reducido y el peligro inminente. A pesar del limitado presupuesto, la película aprovecha bien sus recursos con un uso moderado de efectos especiales y algunas tomas aéreas que resaltan el entorno.


Lo que me gustó
La tensión está bien manejada a lo largo de la historia, gracias a un ritmo ágil y un ambiente claustrofóbico bien aprovechado. El trabajo de Michelle Dockery logra transmitir la determinación y angustia de su personaje con convicción. La atmósfera de thriller clásico, que recuerda a los misterios policíacos de los años 80 y 90. Secuencias de acción bien ejecutadas, que, aunque no innovadoras, cumplen su propósito de mantener la adrenalina.


Lo que no me gustó
El guión es predecible y cae en estereotipos, sin profundizar en los personajes más allá de sus roles funcionales en la trama. Algunos diálogos son torpes y forzados, con chistes fuera de lugar y decisiones poco creíbles por parte de los personajes. Wahlberg, aunque comprometido, ofrece una interpretación algo caricaturesca que resta seriedad a su rol.


¿A quién se la recomiendo?
A quienes disfrutan de thrillers de acción sin muchas complicaciones, fans de películas de suspenso con dinámicas cerradas y tensión constante. A espectadores que buscan un entretenimiento ligero sin grandes expectativas narrativas.


En conclusión, Amenaza en el aire no es una película innovadora ni particularmente memorable, pero cumple su función como un pasatiempo efectivo. Con un elenco carismático y un ritmo sólido, ofrece una experiencia disfrutable dentro de su propia sencillez. Es un claro ejemplo de que, en el cine de acción, a veces menos es más.


Puntuación: 7/10

Crítica: A Complete Unknown

Un desconocido muchacho, Bob Dylan (Timothée Chalamet), llega a Nueva York haciendo dedo para conocer a su ídolo musical, Woody Guthrie (Scoot McNairy), que está internado en un hospital de la ciudad. El veinteañero Bobby, al visitarlo también conoce a otro reconocido cantante folk llamado Pete Seeger (Edward Norton) y frente a ambos este jóven canta una canción que compuso con su guitarra para Woody y los maravilla tanto que Pete Seeger decide apadrinarlo de alguna manera para que empiece a tocar en el circuito de la música folk en Nueva York, donde este completo desconocido poco a poco empieza a conseguir el respeto de todos, revolucionar la música y ganarse su propio nombre; Bob Dylan.

El director James Mangold que tras seis películas de acción y aventura donde le ha ido muy bien vuelve a un género que ya conoce, el biopic musical, y 20 años después de Walk the line, biopic de Johnny Cash, ahora dirige y coescribe junto a Jay Cocks un nuevo film sobre la vida y obra de Bob Dylan.

De principio a fin es una película clásica de Hollywood, donde el director quiere ser invisible y no quiere llamar demasiado la atención pero que aún así su estilo está ahí. Gran trabajo con la puesta en escena, dirección de arte hace un excelente trabajo desde las locaciones, utilería, vestuario y peluquería para reconstruir la década de los 60. Lógicamente el departamento de sonido es muy importante en esta obra y se le da la suficiente importancia para que se note pero algo que se destaca gratamente es la elección del casting, además de tener estrellas tiene buenos talentos en sus papeles. 

A Complete Unknown tiene un gran reparto donde todos los intérpretes están impecables. Y al decir todos son todos, no sólo Chalamet, que me ha sorprendido para bien por su entrega con la película y ha demostrado ser un actor de oficio brindando todas sus herramientas para esta compleja interpretación como la es la personalidad de Dylan. Por otro lado, aunque el papel de Norton no haya sido escrito para llevarse todas las luces logra cautivar. También destaco a Monica Barbaro que en el papel de Joan Baez logra una merecida nominación a los Oscar como mejor actriz de reparto sumándose así a Norton nominado a mejor actor de reparto y a Chalamet como protagonista. Se suman al cast con excelentes performances Dan Fogler, la encantadora Elle Fanning y Boyd Holbrook que con 10 minutos de metraje interpretando a Johnny Cash crea a este como un personaje mucho más interesante y que uno percibe vivo comparándolo con las más de 2 horas de Joaquin Phoenix en el mismo papel en Walk the line también bajo la dirección de Mangold en 2005.

La mirada de Mangold es interesante, nos trae una biopic sobre un músico que se centra principalmente en sus canciones, en su obra y no en la vida de Dylan bajo el escenario. Donde la mayoría de los films de este estilo recurren en contar las experiencias de los músicos con sus adicciones o las múltiples parejas e infidelidades de una estrella de rock. Que sí, también tiene de eso pero en su justa medida. Pues, no es tarea fácil hacer una película sobre una persona que aún está con vida y en actividad. No hay ascenso y caída.

Un completo desconocido es casi un musical, casi pero no, y no porque trate sobre la vida de un músico sino por la utilización de la canción como herramienta narrativa en la historia. Tal vez la música no haga avanzar narrativamente el film pero sí captura el viaje histórico de Dylan en aquellos años de su carrera. Su obra musical no es sólo un acompañamiento de las escenas o sólo la puesta en escena de un hito histórico para Dylan sino que también es aprovechada como una forma de narrar para el autor de la película, una que en todos sus apartados está muy bien dirigida; arte, fotografía, montaje y guion, siendo este último tal vez al que le quepan más altibajos aunque siendo uno muy sólido y entretenido.

Tiene fascinantes momentos plagados de una verdad que sólo se encuentra en el cine pero su punto bajo puede ser la construcción de la estructura narrativa que parece carecer de un conflicto de importancia para la película, para el protagonista y para el espectador, al menos hasta el último acto donde claramente Dylan tiene un conflicto delante y una motivación para ser el artista que es. Con el avance de la historia y su meteórico ascenso hacia la fama, Dylan se vuelve ajeno y alejado a lo que vemos en un principio, aunque fue catapultado por la música country a la que también ayudó mucho a crecer y de cierta manera a no ser olvidada, el músico no quiere ser encasillado en sus hits de folk rock y seguir tocando siempre las mismas canciones, no quiere cantar a pedido, quiere hacer la música de su gusto, no la que le demandan y en el Festival Folk de Newport hace una importante declaración de intenciones que fue un antes y un después para la música estadounidense.

Mangold ha tratado muy bien a Dylan con A complete unknown, tal vez demasiado. No es la típica película sobre una estrella de rock, justamente le falta eso, un poco de rock. Quien también ha tratado muy bien a Dylan fue Thimotée Chalamet que canta y toca todas las canciones y lo interpreta sin caer en la burda imitación pero sí analizándolo, Antes de entrar a la sala temía de ver a Chalamet haciendo de rockero fachero para redes sociales y no una interpretación de Bob Dylan en los años 60 pero tras el primer plano del protagonista en ese auto tal preocupación se diluyó y pude disfrutar de la película como se debe. A uno le dan ganas de usar anteojos negros todo el día y comprarse una moto canchera después de ver la postura de Chalamet fumando cual Dylan. 

Pero también y siendo más importante por el contexto musical y artístico actual, a uno le dan genuinas ganas de que vuelva a importar el talento, que la postura contestataria no sea un aparato de marketing sino la expresión de una obra. Ojalá que resurjan artistas inspirados que puedan crear e interpelar con menos, tal vez sólo con el talento de las ideas, su voz y una guitarra. Muy buena película.

Calificación: 8/10
Por Julián Lloves para La Butaca Web.

Crítica: Compañera Perfecta

Por Jhon Wolf

Una entretenida película que muestra la codependencia de la tecnología

Compañera perfecta es un thriller con toques de terror y comedia negra dirigido por Drew Hancock. La historia sigue a Iris (Sophie Thatcher), Josh (Jack Quaid) y sus amigos, quienes planean un tranquilo fin de semana en una casa junto al lago. Sin embargo, lo que comienza como una escapada relajante se transforma en una experiencia caótica con la presencia de una inteligencia artificial que pone en jaque la dinámica del grupo.


La película aborda el impacto de la tecnología en la socialización humana, explorando cómo la inteligencia artificial puede convertirse en un reflejo de nuestras emociones y comportamientos. Aunque no es tan profunda como otras obras del género como Ex Machina (2014) o Her (2013), la cinta plantea preguntas interesantes sobre las nuevas formas de relaciones en la era digital. Además, rinde homenaje a clásicos como Terminator 2: El día del juicio (1991), mostrando la influencia del género en su desarrollo.


Lo que me gustó
Sophie Thatcher entrega una actuación sólida, transmitiendo con precisión los cambios emocionales de su personaje. La película mantiene un ritmo ágil y equilibra bien el thriller con el humor negro. Aporta una reflexión interesante sobre la soledad y la dependencia emocional hacia la tecnología. Aunque no es una obra revolucionaria, logra entretener y sorprender con algunos giros inesperados.


Lo que no me gustó
El guión presenta algunos problemas argumentativos y ciertas inconsistencias en su desarrollo. No alcanza la profundidad filosófica de otras películas del género, quedando en un nivel más superficial. Algunas ideas interesantes sobre la inteligencia artificial y la humanidad se presentan, pero no se exploran del todo.


¿A quién se la recomiendo?
A quienes disfrutan de thrillers con elementos de ciencia ficción y toques de comedia negra, fans de películas que cuestionan la relación entre la tecnología y la sociedad, sin ser demasiado densas quienes busquen una cinta entretenida con una historia intrigante y buenas actuaciones.


En conclusión, Compañera perfecta no reinventa el género, pero ofrece una experiencia entretenida con una visión moderna sobre la dependencia tecnológica y la soledad. Con una buena protagonista y un desarrollo dinámico, es una película que vale la pena ver y que puede generar interesantes cuestionamientos al finalizar.

Calificación 7/10