Crítica: El llamado salvaje

Por Brenda Molinari
El llamado salvaje es una película centrada en los actos humanísticos que tiene el perro Buck. Como en otras películas de Chris Sanders se puede entender la sensibilidad de los personajes, en esta última, se trasluce mucho más con cada acción.

Buck es un perro bondadoso, de mucha humildad y al separarlo de su familia quiere encasillar en otra. Es un perro con el que te podés sentir identificado en muchos aspectos, pero en otros puntos es muy empalagoso. Si bien, como toda construcción de personaje debe tener sus tres esferas, pero a Buck le falta sus aspectos negativos. Se puede decir que es un personaje terco, pero no se profundiza lo suficiente este lado. Me parece que, si se hubiese prestado más atención a esto último, se podría haber exprimido mucho más al personaje para enriquecer la historia. Sin embargo, la voz en off termina de complementar a la historia en sí y terminar de entender qué le sucede a este personaje. Por otro lado, me parece interesante cómo desde las expresiones de estos animales se entienden sin ningún diálogo. La historia termina de generar una empatía gracias a la utilización de la música y, desde este lugar, termina de englobar lo que les suceden a estos personajes ya que sin diálogo las emociones se pueden comprender igual.

Desde los aspectos técnicos, la música esta bien utilizada. No hay un abuso en ella y además desde el sonido se justifica todo lo que se ve. El arte respeta la época en la que se trasluce, 1890 y tanto las locaciones como los efectos de ella son excelentes en cuánto a lo estético. Desde el lado de montaje hay un abuso de parte de los fundidos a negro porque después el personaje de Harrison Ford justifica que Buck duerme dos días seguido siendo que directamente se podrían haber omitido los fundidos a negros. En lugar de esto último, se podría haber utilizado un fundido y luego el personaje de Ford decir que Buck durmió dos días.

Como conclusión, este último film de Sanders tiene un buen mensaje detrás del personaje de Buck y transmite una calidez muy realista para la actualidad.

Calificación 8/10

Crítica: Bad Boys Para Siempre

Por Jorge Marchisio
Mike y Marcus ya llevan veinticinco años en las fuerzas de la ley. Cuando este último se convierte en abuelo, se plantea seriamente si retirarse o no. Pero todo se complica cuando alguien del pasado de Mike se hace presente. Ahora los Bad Boys, junto con un nuevo equipo de la policía, deberá detener a un peligroso criminal.


Seamos honestos. Cuando nos enteramos que se venía una tercera entrega de Bad Boys, la mayoría pensamos que era un intento desesperado de Will Smith para revivir su carrera, y que Martin Lawrence debía tener problemas económicos. Y la verdad, da gusto cuando pese a los prejuicios, nos cierran la boca de tal manera.
Siendo conscientes de la saga donde se metían, los nuevos realizadores a la cabeza de este proyecto (recordemos que Michael Bay solo hace de productor), tuvieron como acierto hacer de Bad Boys Por Siempre una cinta honesta con el público y con su propio espíritu, es decir, mucha acción desenfrenada, pero sin caer ya en el extremo del ridículo como franquicias al estilo Rápido y Furioso, donde ya se entra en el mundo de lo irreal.
Bad Boys Por Siempre camina en ese fino borde, sin lograr caerse al barranco. Esto también quiere decir que la química entre Smith y Lawrence sigue intacta; e incluso los chistes (a veces poco graciosos) de este último en otros films, acá si funcionan. Hasta podríamos decir que, en más de un momento, el propio Lawrence tiene algunas líneas de dialogo bastante emotivas, que, en manos de un mejor actor, hubiera hecho lagrimear a más de uno.
Pero sabemos que la mayoría no busca buenas actuaciones a la hora de ir a ver Bad Boys Por Siempre. Las escenas de acción son bastante espectaculares, pero sin el grado de ridiculez que padece el cine de Michael Bay hasta donde un tacho de basura explota al recibir un impacto de bala. Si bien hay muchas cosas que revientan, se le busca dar una explicación lógica. Lo mismo que a las contadas (pero largas) balaceras, aunque por desgracia volvemos a caer en la típica de ver armas con munición infinita.
Sin mucho más que agregar, Bad Boys Por Siempre es una buena película de acción, tanto para fans de la saga como para los que son nuevos. Bien secundados, Will Smith y Martin Lawrence nos cierran la boca mostrando que si tenían algo que ofrecer más que un viaje a la nostalgia de los seguidores de la acción del principio de milenio.

Calificación 7/10

Crítica: Amenaza en lo profundo

Por Juan Ignacio Aguilar
El inmenso océano.

¿Qué oscuros secretos esconde en sus profundidades? ¿Qué tesoros de la historia yacen en su piso? ¿Cuán vasto es, y qué tantos recursos puede otorgarnos? ¿Hay vida aún desconocida?

El género survival es uno que ha ido ganando tracción en la producción hollywoodense debido a su fácil adaptación en el mercado. De una narrativa bastante similar entre sus distintos productos, destaca por su alta inversión en efectos especiales y en alguna que otra personalidad del star-system que lleve audiencia a las salas.

En la mayoría de los casos entrega un film mediocre. En otros, uno digno de aplaudir. Otros se quedan en un puesto intermedio. Como el último trabajo de William Eubank.
En búsqueda de recursos, la compañía TIAN taladra a siete millas de profundidad de la Fosa de las Marianas. Pese a las advertencias, lo peor ocurre y la base subacuática comienza a implosionar. Seis empleados, al mando del Capitán Lucien y la ingeniera mecánica Norah Price, dan inicio a un arriesgado plan que les permita llegar a salvo a la superficie. Pero ni derrumbes, ni problemas de oxígeno o presión los puede preparar para el mayor problema: lo desconocido.

Si la película suena conocida, es porque probablemente lo sea.

Hay un gran esfuerzo de parte de Brian Duffield y Adam Cozad para que su guión no pase al olvido entre sus congéneres. Aun así, los puntos de giro y el carácter de ciertos personajes permiten dar con un patrón que posibilite al espectador saber lo que se viene.

Es, sin embargo, un esfuerzo digno de notar en el apartado técnico. Las tomas subacuáticas ya son suficientemente complicadas en condiciones normales, pero dar con una que efectivamente retrate la falta de luz, de esperanza, característica del piso marino, es admirable. La cinematografía de Bojan Bazelli, con una gran predominancia de los verdes fríos, se disfruta bastante.
Eubank logra dar algunos momentos verdaderamente atractivos en el género en cuanto a la desenvoltura de la acción. Aún con todas las ineptitudes del guión, se nota la mano de un cineasta con mucho camino por delante. Sumado a la fantástica banda sonora de Marco Beltrami y Brandon Roberts, el resultado es una trepidante y asfixiante batalla por la vida.

El elenco da lo mejor de sí a sabiendas de las trabas del género. Stewart, experimentada en el cine independiente, parece haber encontrado un balance para darle a su Norah algo más interno con lo que trabajar, haciendo caso omiso del evidente conflicto con el entorno.
J. Miller es Paul Abel, el mismo tipo de comic-relief al que nos acostumbró gracias a “Sillicon Valley” y “Deadpool”, y Vincent Cassell está automatizado a la función de autoridad lúcida y sagaz en la figura del Capitán Lucien, aquel que el argumento demanda. Sobresale Jessica Henwick con su Emily Haversham, la pata más débil de equipo. En contraste con los demás, tiene mejor material con el que trabajar, y Henwick lo aprovecha al máximo con cada una de las horrorosas y traumáticas situaciones en las que cae el grupo.

La audiencia deberá prepararse para respirar profundo y no mirar demasiado en los detalles. Puede que “Underwater” sea la experiencia terrorífica que todos imaginamos cuando pensamos en el fondo del mar, pero hace un gran esfuerzo por llegar ahí.

Calificación 6/10

Crítica: Sonic: La Película

Por Agustín Villegas

Y la fantabulosa emancipación de un Jim Carrey…

Que EL ERIZO AZUL de SEGA llegue al cine es un evento grande, todos lo sabemos, es un personaje amado con un club de fans conflictivo y apasionado. El proyecto ya genero polémica desde su primer trailer, mostrando a un Sonic con aspecto seudo humano tirando a furry, un diseño tan espantoso que todos nos quedamos conmocionados mas que enojados. Tras ver el desagrado del fandom (y de los espectadores mainstream debido a lo horrible del personaje) el director Jeff Fowler anuncio que el proyecto iba a atrasarse un poco con el fin de rediseñar al personaje y contentar a los espectadores. Bueno bien, acá entra el entretenido debate de que si el diseño de Sonic fue un horror y tuvieron que cambiarlo por cuestiones obvias o, poniendonos conspiranoicos y no por eso equivocados, si en realidad el primer trailer fue un cebo de atención. Esta segunda teoría no solo es la mas probable (los primeros artes del merchandising del film tenían al Sonic actual) sino que es una movida de marketing digna de ser mencionada. Como mencione antes el fandom de Sonic es conflictivo, era difícil hacerlos felices y a la vez cumplir con las espectativas Hollywoodenses de una película infantil (porque al fin y al cabo eso es) por lo que hacerle creer a todos que la empresa escucho a los fans y cambio al personaje con fines benevolentes iba a atraer al publico de una forma masiva. Sea la cuestión que sea el diseño del bicho quedo hermoso, lleno de carisma y un placer a la vista de aquellos que nos criamos con éste personaje (a pesar de que yo soy mas del team Mario).

Vale la pena mencionar que ésta película no solo es un evento en sí misma por el videojuego que adapta, sino que a ésto se le suma el regreso de Jim Carrey a la comedia. El actor interpreta al Profesor Robotnik, mejor conocido como DOCTOR EGGMAN, el nemesis del erizo. Las espectativas con respecto al personaje fueron mas que saciadas, al fin y al cabo es un cast ganador en todo sentido, el histrionismo de Carrey le brinda a la película un toque único. A éste se le complementa con excelencia James Marsden como TOM WACHOWSKI, un oficial de GREEN HILLS admirado en secreto por Sonic.

El punto mas débil de la película es la trama. Sonic llega a la tierra para ocultar sus poderes de super velocidad de unos malvados … ¿nativos? De su planeta, lo que lo lleva a tener que vivir en las sombras. Tras ser descubierto el gobierno manda a Robotnik a cazarlo, pero éste tiene planes propios de usar su energía para sus drones del mal. Hasta acá todo bien, pero en cierto punto de la película Sonic pierde lo único que lo iba a hacer zafar de éste quilombo, emprendiendo un road trip a San Francisco junto a TOM. Si, considerando que estamos ante un personaje con super velocidad hacerlo ir en un road trip con James Marsden suena como una falta de verosimilitud grosa. Los dialogos son cursis y solo funcionan cuando hay humor de por medio, algunos chistes son hasta salvados gracias a lo magnífico del cast, incluido Ben Schwartz como la voz del erizo azul. Otra cosa negativa es que se siente como que no se la jugaron, buscaron hacer una peliculita mas o menos normal con el fin de ver si funciona, por lo que (considerando el espectacular epilogo) espero que tengamos una secuela con un mundo mas similar al del juego. ¿a alguien le molestaria ver una película en donde solo Jim Carrey es el actor humano? A mí no y se que a ustedes tampoco.

Visualmente la película rosa lo genérico, las secuencias de velocidad de Sonic son practicamente las mismas que las de Quicksilver en las últimas de X-MEN. El mundo de la primera escena de la película (que simula ser la GREEN HILLS original del juego, ya que acá es el pueblo donde vive Tom) es brillante y te deja re manija de ver mas, pero en vez de ésto tenemos toda una película en la tierra que vuelve a ser visualmente interesante durante la pelea final entre Robotnik y Sonic.

El humor de la película hace que quiera volverla a ver. La comedia le da un ritmo atrapante que te hace olvidar los claros errores de la trama, con chistes físicos que explotan al máximo los poderes del personaje. Sonic y Tom entablan una amistad creíble, al punto de olvidarme de que estamos viendo a un actor hablando con un monigote animado. Todos los actores funcionan, todas las situaciones se llevan con naturalidad y el exceso de cliches cinematográficos son creativos en una era de cine cargado de agenda política. El primer acto cuenta con la mayor carga de risas con respecto al Erizo, el segundo se lo roba Carrey y el tercero culmina de forma satisfactoria, con un epilogo que como mencione mas arriba me hizo querer ver una secuela casi de inmediato. Éstas ventajas permiten que una trama mediocre se filtre en el carisma de los personajes ¿pudo haber sido mejor? Sí, pero si bien no es bueno que una película este diseñada para mejorar en su secuela hay que mecionar que las escenas post créditos generan una espectativa enorme para el futuro de ésta franquicia … ya verán de lo que hablo.

“SONIC LA PELÍCULA” es una película perfecta para los nenes y aceptable para los fans de Sonic. No se pierdan la escena post créditos, más de uno va a salir con una sonrisa de oreja a oreja.

Calificación 7/10

Crítica: El escándalo

Los grandes cambios a nivel social son los que definen a una época.

La gran cantidad de voces que dejaron de ser silenciadas a partir de 2015 fue sólo el inicio de algo mucho más grande. Claro que los casos siguen existiendo. Algunos pendientes de juicio, otros desconocidos. Afortunadamente, el movimiento no parece dar indicios de flaquear y este primer cambio puede llegar a anular el accionar acosador surgido del más arraigado pensamiento machista. Queda mucho por recorrer aún, pero en tanto el tema permanezca en la memoria activa, hay grandes posibilidades de que la situación se enderece de modo tal que la historia no se siga repitiendo.

Acompañando el cambio, aunque no sin buscar beneficios en base a la popularidad del movimiento, surgen año a año más y más producciones que buscan reivindicar el rol de la mujer en nuestra sociedad. Películas como “Three Billboards Outside Ebbing, Missouri”, “Hidden Figures”, “Carol” o “Roma” (sólo por nombrar algunas de las más recientes) ponen en evidencia, después de mucho tiempo, la gravedad de la situación. El escándalo en Fox News en 2016, otro momento clave en el impulso del movimiento en Estados Unidos, ocupa un nuevo puesto a esa lista de películas.

Donald Trump gana cada vez más notoriedad durante las elecciones. La presentadora televisiva Megyn Kelly hace lo posible por echar luz sobre ciertas declaraciones del candidato a la presidencia. A la par, Gretchen Carlson, otra periodista de la cadena, enfrenta oposición a algunos de sus comentarios, y se prepara para lo peor. Y recién iniciada en el canal está Kayla Pospisil, una joven ambiciosa que quiere llegar lejos en su profesión. En un medio dominado casi en su totalidad por la figura masculina, las historias de estas tres y más mujeres encuentran horrorosos puntos en común.

El guión de Charles Randolph toma de referencia en una primera instancia el estilo confrontativo característico de Adam McKay en producciones como “The Big Short” o la más reciente “Vice”. Hay gran interés por escenificar el clima político de 2016, pero tal empeño ralentiza el eje principal del film. Pasa una cantidad de tiempo algo excesiva hasta que el verdadero conflicto aflora. Randolph no es un mal guionista, y ciertamente hay suficiente atractivo en el desarrollo de algunas escenas, pero uno no puede evitar preguntarse cómo hubiera resultado la película con una mujer detrás de ciertos puntos de inflexión en la historia.

Como en toda trasposición de hechos reales a producciones audiovisuales, se toman licencias con finalidades artísticas, convergen varios personajes en uno y se vislumbran ciertas inexactitudes temporales. Son detalles menores teniendo en cuenta la agudeza con la que se representan situaciones quue fueron verdaderas. No todo puede llegar al corte final, y sin duda alguna el asco que uno pueda sentir en la visualización es algo menor a comparación de todo lo que aquellas mujeres vivieron. No es un documental, pero es un esfuerzo aceptable.

La mayor fortaleza del film está en su elenco.

Charlize Theron queda irreconocible bajo el soberbio maquillaje con el que se la caracterizó para dar vida a Megyn Kelly. Impulsiva, decidida y aun así dejando entrever un halo de vulnerabilidad, la Kelly de Theron es uno de los aspectos más logrados. Nicole Kidman queda algo relegada en su papel de Gretchen Carlson una vez pasado el longevo primer acto, pero se lleva su mérito por la energía con la que dotó a Carlson. Completando el trío está la ficticia Kayla de Margot Robbie, un rol clave para el climax del film, y en el que Robbie brilla transmitiendo ese miedo que muchos, con suerte, jamás tendremos que conocer. Equilibra la balanza un soberbio John Litgow en la piel del infame Roger Ailes. Sacando jugadas de su interpretación de Churchill en “The Crown”, Litgow emana respeto y terror en partes iguales.

Con un muy reconocido trío protagonista, destacan los secundarios de Kate McKinnon como Jess Carr, alejada de la comedia fácil y muy capaz de papeles más importantes, y una Jennifer Morrison inolvidable como la presentadora Juliet Huddy.

Excelentes trabajos en maquillaje y vestuario, interpretaciones feroces, una dirección de fotografía muy representativa y una singular banda sonora se ensañan bajo la dirección de Jay Roach. Su trabajo no escapa a cierrto enfoque manual, en lo particular en la materia de montaje, pero en vista del gran trabajo con su equipo de actores, son aspectos que se pueden pasar por alto.

“Bombshell” no será la más perfecta de las películas sobre reivindicación femenina, pero sus intenciones están en el camino correcto. Sorprenderá a más de uno.

Crítica: La maldición renace

La maldición renace es una película que sigue los pasos de su predecesora más conocida como The Grudge (Traída aquí como El grito o la maldición) , que nos trae al espíritu de turno importado desde Japón. Este espíritu extranjero quiso alojarse en una casa de los estados unidos para atormentar a cualquiera que cruce sus puertas. Es así como somos presente de un film con muchos saltos temporales y no tantos sustos.

En resumen, una maldición surge cuando alguien muere en una situación extrema de ira o pena, y está maldición persigue a quien se le atraviesa hasta la muerte. Es así como la maldición proveniente de Japón decide tomarse un viaje a los estados unidos con una mujer que escapa del país por el espíritu que la atormenta. Pero resulta que esta mujer trajo consigo al espíritu en el vuelo y sin declararlo en la aduana, así que cuando llega a su casa, ese lugar es testigo de un crímen que seguirá atormentando en el futuro. Y es en ese futuro o en el mismo presente, cuando una policía un poco pasada de curiosa entra en la casa por la investigación de un caso que aparentemente está conectado con el crimen de años atrás. Y de este modo, revivimos todos los hechos que sucedieron con la gente que puso los pies en esa casa y fueron maldecido , para tratar de entender lo que le pasa a la protagonista en el presente. El film es un conjunto de historias un poco enredadas y que al final no llega a dar muchas respuestas, si algunas dosis de sustos que no terminan de funcionar.

El film tiene una ejecución interesante, al menos en la forma en que se narran los hechos, pero es tan lento y vacío el contenido que termina provocando algunos bostezos. Los añadidos que tiene la película para entrar en el género de terror parecen estar sacados de una guía para directores que quieren hacer películas de miedo, que van desde los recursos del espíritu que te persigue a paso lento, el truco de cerrar los ojos para no tener miedo, la visita al psiquiátrico para terminar de creer lo que pasa y demás. Así que no es una mala película, tal vez si bastante genérica, con un buen apartado técnico, pero que no termina sobresaliendo.

La maldición renace es una película que nos trae la historia de personas perseguidas por una maldición, que tiene una forma interesante de narrar los hechos pero que no termina cumpliendo su función, mantener al espectador intrigado y dar algo de miedo. Una pena que Sam Raimi este detrás del proyecto en la producción, porque con algo de su influencia, esto quizá hubiese sido más interesante y menos genérico.

Calificación 4/10

Crítica: El Escándalo

Por Leonardo D’Assaro
Edmund Burke dijo: “Cuanto mayor es el poder, más peligroso es el abuso”


Y de eso se impregnan los fotogramas de esta película, que nos grita en la cara que quien tiene el poder, generalmente abusa del mismo. Lo quiere todo, porque piensa que puede tenerlo todo. Bombshell, es una película basada en hechos reales.

Al principio, se nos anuncia que la película menciona nombres reales y que, en algunos casos, los nombres de las personas fueron modificados, como también algunas situaciones para ajustarlas al guión.
La película se centra en las denuncias por acoso sexual que caen sobre Roger Ailes, el fundador de Fox News y cómo muchas de sus empleadas mujeres que fueron sus víctimas, buscan sacar adelante la verdad, enfrentando a toda una cadena y a una parte del país que se identifica con lo que Roger Ailes representaba.
Esto ocurrió en el año 2016, previo al movimiento #Metoo y las declaraciones de acoso sexual que las actrices realizaron contra el dueño de Miramax, Harvey Weinstein. Somos testigos, de cómo estas mujeres, la presentadora Gretchen Carlson (Nicole Kidman), la periodista estrella Megyn Kelly (una excelente actuación de Charlize Theron), y la periodista principiante y personaje que no pertenece a la historia real, Kayla Pospisil (Margot Robbie) forman parte de la denuncia de acoso sexual al fundador de Fox News, Roger Ailes (Un gigante y oculto detrás del maquillaje John Lithgow).

Generalmente cuando estamos frente a una película basada en hechos reales, se genera una necesidad de querer saber la verdad detrás de los hechos expuestos. Mas si uno desconoce la historia y los personajes involucrados.
En este caso, falta compromiso. Hay una mano blanda detrás de la dirección que hace titubear el concepto, a pesar que el barco llegue a buen puerto. Es un viaje que puede ser agradable para un espectador de telenovelas vespertinas, pero no termina de ajustar las tuercas para dejar bien en claro el mensaje de la historia.

Además, hay recursos de dirección que no se justifican (hablo de esa primera parte con personajes hablándole directamente al público – Se le llama romper la 4ta pared – que no aparece nunca más en el resto del metraje). En cuanto a las actuaciones, por momentos no logran llegar a transmitir lo que le pasaba a las victimas de este siniestro personaje. Hay una sensación de acartonamiento de los actores, a pesar de grandes actuaciones de Charlize Theron y John Lithgow.

Da la sensación que con más detalle y compromiso por parte de todos los implicados, podría haber sido una mejor película.

Clasificación: 6/10