Crítica: Godzilla: El rey de los monstruos

Por Macarena Maidana

Godzilla 2: El Rey de los Monstruos (Godzilla II: King of the Monsters, 2019) es una película de ciencia ficción y aventuras dirigida por Michael Dougherty, quién también se ocupó del guión junto a Zach Shields. Es una secuela de Godzilla (2014), y la tercera en la saga denominada MonsterVerse a cargo de Warner Bros, ya que Kong:La Isla Calavera (Kong Skull Island, 2017) dejó en claro con una escena post créditos que formaba parte del mismo universo.

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En esta oportunidad los protagonistas cambian y parte del reparto incluye a Vera Farmiga (El Conjuro),Kyle Chandler (La noche más oscura; Carol) , Millie Bobby Brown (Stranger Things) , Charles Dance (Game Of Thrones), Ziyi Zhang, Ken Watanabe y Sally Hawkins,entre otros.

Emma (Vera Farmiga), es una científica que forma parte de la organización Monarca. Junto a su esposo Mark (Kyle Chandler), lograron crear el ORCA, una máquina que permite captar ondas bioacústicas para controlar a los distintos titanes esparcidos por el mundo. Emma y Mark se encuentran separados, ya que los dos quedaron muy afectados por la muerte de su pequeño Andrew en el ataque de San Francisco. Madison (Millie Bobby Brown), es la segunda hija de ambos, vive con Emma pero continúa teniendo una buena relación con su padre a pesar de lo poco (y nada) que lo ve. Cuando Emma y Maddie son secuestradas por el ecoterrorista Alan Jonah (Charles Dance), el equipo de Monarca busca a Mark para rescatar a su hija y su ex esposa.

La promoción a las diferentes especies de Kaijus  abundan en este filme y  es un acierto que por cada una hay una mini descripción para no perder al espectador. Mothra es una especie de polilla gigante que funciona como “apoyo” de Godzilla; Rodan es una mezcla entre pájaro y pterodáctilo, una vieja leyenda mexicana, que expulsa fuego y por último pero no menos importante : el imponente líder dragón de tres cabezas Ghidorah, son los únicos  monstruos que tendrán mucha presencia en pantalla ya que se convierten en una temible amenaza para la civilización.

En la primer entrega, Godzilla pierde mucho protagonismo y mucha más presencia ya que la película intenta enfocarse en los humanos de la historia, lo que fue para mí un grave error. Acá va directo a la pelea de Gojira y Ghidorah por ser el monstruo Alfa pero falla a la hora de querer posar las luces sobre los humanos, que a nadie le importan, seamos sinceros.

Es una demencia audiovisual a la hora de observar cada uno los Kaijus en pantalla, acompañada de una fotografía que le hace justicia a la paleta de colores que identifica a cada Titan . Godzilla:  El Rey de los Monstruos es una buena secuela, pero porque intenta acaparar y hasta querer darle humanidad a los verdaderos monstruos de la película.

 

Calificación 7.5/10

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Crítica: El sabor del cemento

Lo Sublime.

 

Por Rodrigo F. Ruiz.

 

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El Sabor del cemento de Ziad Kalthoum se acerca a lo que Kant denominó como lo sublime. El filósofo utilizaba esta concepción para definir aquella belleza que nos aterra, aquella belleza que nos apabulla, nos produce terror, nos sobrepasa. Y es una cuestión comenzar a hablar de concepciones estéticas para un film que nos narra la experiencia de sobrevivientes a la guerra Siria, pero quizás  son estas formas de ver, las que nos permiten acercarnos al horror y poder vivir la experiencia ( aunque claro mediada por una pantalla y en una confortable sala); porque de nuevo como decía Kant,la estética es la única capaz de unir la ética (el mundo de lo práctico, el mundo de la acción) con el mundo de las ideas (el mundo de la razón).

El documental de Kalthoum fue el film de apertura del festival del cine del trabajo, la película trata sobre un grupo de sobrevivientes sirios trabajando en una obra en construcción en Beirut, el país vecino donde acaba de terminar la guerra, mientras en el país de ellos continua. El film intercala la cotidianeidad de estos trabajadores, con imágenes de la guerra en Siria. La sensación que prima al ver el film es la de vértigo. Se pasa de lo alto de un rascacielos en construcción, en donde la posición de la cámara permanentemente nos lleva a sentir el riesgo, la altura; a las ruinas de los edificios en guerra, en Siria, los llantos, los gritos, los tanques, los cuerpos entre los escombros. En la película se intercalan pequeños relatos/ recuerdos de los sobrevivientes sirios. Relatos que resultan poéticos en su fragmentación, en las imagenes que evocan.  

El filme puede verse en el cine Cosmos, es una experiencia que debe ser vivida. Como espectadores vemos el horror de la guerra, y la película busca que lo sintamos, produce una experiencia física. Este documental demuestra cómo el cine es un arte capaz de dar nuevas experiencias, de reinventarse.

Recordemos una cita en donde se decía que el cine clásico ( o sea el cine de entretenimiento) era como cruzar un río arriba de un puente, el cine moderno era cruzarlo saltando de piedra en piedra, ( comenzaba a existir una inestabilidad, los acontecimientos no se hilaban perfectamente, los sentidos rebalsaban por todos lados), ahora con “El sabor del cemento” estamos frente a un cine, en el  río, con el agua hasta el cuello, el cine de la experiencia, del ahogo, un cine ya físico, un cine que alcanza lo sublime.

 

Calificación: 9 / 10

 

A partir del jueves 30 en el Cine Cosmos UBA

FICHA TÉCNICA

  • País Alemania, Líbano, Síria, Emiratos Árabes Unidos
  • Año 2017
  • Formato digital
  • Duración 85 min
  • Imagen color
  • Idioma árabe
  • Subtítulos catalán, inglés
  • Productora Bidayyat for Audiovisual Art, BASIS BERLIN Filmproduktion
  • Producción Ansgar Frerich, Eva Kemme, Tobias Siebert
  • Guión Ziad Kalthoum
  • Fotografía Talal Khoury
  • Montaje Alex Bakri, Frank Brummundt
  • Contacto aleksandar@syndicado.com

Crítica: Rocketman

Por María Luz Stella
Palabras claves para describir este film: biopic, musical e inspiracional.

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Paramount Pictures nos trae Rocketman dirigida por Dexter Fletcher (director que no ha sido reconocido por su labor sobre el final del rodaje de Bohemian Rhapsody) y con Taron Egerton quien pone el cuerpo y la voz para interpretar al protagonista.
Trata sobre la carrera y vida de Reginald Kenneth Dwight mejor conocido como Elton John. Desde sus inicios musicales en su niñez hasta su resurgimiento en la década del ochenta. La película muestra la cruda infancia de un hijo único, no deseado por su padre, ignorado y maltratado. Criado por su madrhh5b HV zgh cv f BH h,e y su abuela. Luego como figura paterna se incorpora la pareja de su madre, que traerá a la vida de Regi un nuevo género musical que marcará su adolescencia: el rock & roll. Momento en el que se dispara su carrera musical hasta llegar al éxito, y más allá. Porque Elton John es un artista que trasciende y ha logrado mantenerse en la industria hasta la actualidad.
El género de la película es drama musical. Extraordinaria decisión que le sienta muy bien al personaje/artista a retratar. Con un gran despliegue de bailarines y actuaciones cantadas por parte del entorno del personaje protagonista. Una puesta en escena que se mueve de manera frenética avanzando temporalmente en la carrera musical del cantante y pianista.
La historia cuenta con dos momentos muy importantes en la vida del artista y que se alinean con los puntos de giro del guión. Éstos dotan de una carga emocional muy fuerte a la trama creando una conexión intensa con el espectador. En ambas secuencias son protagonistas absolutas las canciones Your song, para el primer punto de giro y I’m still standing, en el segundo. Para destacar, el inicio de la película genera un poco de extrañeza en cuanto a lo visual, una puesta intensa y contrastada para remarcar la coexistencia de dos temporalidades que queda resonando hasta la llegada de Your song. Representativa en la carrera y en la relación de Elton y el letrista Bernie Taupin.
A pesar de ser un drama, de poner en pantalla la caída y el peor momento del artista, es un film inspiracional y alentador que trata sobre la recuperación transmitiendo la emergencia del talento por encima de la adicción a las drogas. Nos muestra un talentoso cantante y pianista que ha logrado subsistir al abrumador ambiente de la industria discográfica. Un verdadero sobreviviente.
Calificación 10/10

Crítica: Brightburn: Hijo de la oscuridad

Por Bruno Glas 

Apetito por la destrucción

Atención: se revelan detalles de la resolución de la película

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Se sabe que uno tiende a identificarse con el punto de vista del protagonista de una película. Su enfoque suele ser en la mayoría de los casos (pero, ojo, no siempre) el que nos permite la entrada al universo del filme. La identificación con el protagonista, algo un poco más profundo, se asocia a la empatía. Ésta a su vez viene dada por los rasgos de carácter humanos que hacen que el personaje nos importe, y de allí que habilitan nuestra comprensión.

El cine de terror opera muchas veces como una forma de subversión respecto de los parámetros tradicionales de identificación. ¿A qué apunta esto? A que los personajes icónicos del género no son tanto los protagonistas que se ven amenazados por una figura que encarna el mal, como sí lo son los verdaderos malos de la película. Si los psicópatas reconocidos de este cine ocupan un lugar dentro de la cultura popular, si su éxito ha sido tal que engendraron secuelas, precuelas, remakes y demás, tiene que ser porque el público ha sabido estrechar lazos con ellos. Es evidente, claro está, que nuestra empatía no puede situarse del lado de ellos por su naturaleza asesina. Y sin embargo, la fascinación incómoda que producen se mantiene intacta.

Brightburnes una película que trabaja con enorme inteligencia la cuestión de la identificación y la fascinación con el horror. Una pareja intenta tener hijos, y al no poder hacerlo termina adoptando a un bebé proveniente de un meteorito que cayó del cielo. El niño crece y se da cuenta de que tiene poderes. Hasta acá, la misma premisa de base que la historia de Superman, salvo que el pibe empieza a usarlos para el mal. El sólo trocamiento del devenir del famoso superhéroe constituye de por sí un comentario acerca de la gran cantidad de películas basadas en personajes de cómic, invitando a una relectura mucho más tenebrosa.

La película comienza con los padres intentando concebir y escuchando de pronto la caída del meteorito. De ahí salta inmediatamente a unas imágenes filmadas a modo de videos caseros, mostrando la infancia de Brandon y situándonos dentro del entorno familiar. Lo vemos luego en el presente, a sus doce años. Es interesante cómo el filme nos sitúa primero en el lugar del niño, como un personaje ordinario, y nos vemos fascinados con el progresivo descubrimiento de sus poderes. Durante esta primera parte, Brandon se muestra todavía sorprendido ante sus nuevas capacidades, y el modo en que la cámara lo capta nos pone en su misma situación, logrando que nos identifiquemos con él.

Pero de a poco, el comportamiento de Brandon va tornándose cada vez más extraño, y el uso de sus poderes como fuente del mal de a poco nos aleja de él. En esta distancia que se de un momento a otro se impone sobre el personaje reside otro de los grandes aciertos del director David Yarovesky y del guionista James Gunn, puesto que pasamos de empatizar con él a verlo como la mayor amenaza posible. Y ahí donde un atajo posible era asociar la maldad del personaje a una cuestión psicológica aparte de sus poderes, Brightburn opta por apenas amagar con ello. Por eso, cuando en una escena terrible Brandon destroce la mano de la compañerita de colegio que intentaba simpatizar con él, entendemos que su figura no puede encarnar otra cosa que no sea el mal en estado puro. De allí que los poderes que llaman a Brandon a “tomar el mundo” no sean otra cosa que una fuerza sobrenatural sin explicación racional posible.

Hacia la segunda mitad, nos vemos casi en la piel de los padres, que buscan frenar el caos que está ocurriendo alrededor, pese a que la madre de Brandon se niega a creer lo que nosotros ya sabemos: que Brandon no es sino un asesino que busca destruir todo a su paso.

Hacia el final de la película vemos a Brandon, después haber estrellado un avión en la granja de su pueblo, comiéndose una galletita. Y es ahí donde nos preguntamos, fascinados, cómo ese mocoso nefasto, monstruoso y horrible pudo ser capaz de generarnos, en algún momento, un dejo de cariño.

 

Calificación: 9/10

Crítica: Infierno Grande

Por María Luz Stella

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“Ésta es la historia de cómo nací…” dice la voz en off tierna de un niño, narrador que nos introduce y acompaña en el recorrido que realizará María, su madre, mujer que lo lleva en el vientre durante el trayecto hacia a su pueblo de origen: Naicó. Infierno grande es una película de Alberto Romero que transcurre en el paisaje desértico de La Pampa. María inicia su viaje huyendo de Lionel, su violento marido. Un postulante a gobernador preocupado por la apariencia que transmite a sus posibles votantes. Aparentemente ha tratado de sostener su matrimonio y así retener a María para la vida pública política. Sin embargo, ella ha solicitado en su trabajo el traspaso a Naicó. La noche en la que empieza esta historia, el marido le recrimina su ausencia en las reuniones sociales, causa por la cual sus allegados lo llamarían “corneta”. Él le agarra fuertemente del brazo y con una mirada furiosa le dice: “respeto”. María toma con sus manos el pollo que estaba preparando y lo golpea en el rostro. Cae inconciente y María se prepara para irse.

A nivel guión nos encontramos con una narración prácticamente lineal, al estilo de una road movie en donde la protagonista tiene como objetivo llegar al pueblo y allí dar a luz a su hijo. Para lograr su cometido tiene que atravesar el desierto donde se encontrará con diferentes y curiosos personajes. Estos un tanto surrealistas y caricaturescos, se cruzan en el camino de María para aportar incertidumbre sobre la travesía y lo que conlleva querer ir a Naicó. Pueblo del que se dicen muchas cosas, hay varias versiones pero todas concluyen en que no hay que ir allí. Además de avanzar por la ruta hacía el lugar y cruzarse con diferentes personajes, María tiene un persecutor, su marido aún con vida, la sigue.
El film pone en juego una fuerte impronta sobre la maternidad y la liberación femenina, con estas características dentro de la historia y la composición actoral de la protagonista, Guadalupe Docampo. Es una historia y una batalla personal que se juega mano a mano en el final como si de un western se tratase.
La trama se entremezcla con la leyenda indígena que cuenta que quien nace en Naicó será un fuerte guerrero. María nació allí, y demostrará estar a la altura de la misma.

 

Calificación: 6/10

Crítica: Badur hogar

Badur Hogar, film ambicioso, porque no se conforma con solo pertenecer al género de la comedia romántica, de enredos, sino por el contrario, va por más, apostando a ser un melodrama, en el buen sentido, un film con una carga emotiva fuerte. Ambos desarrollos están excelentemente logrados, gracias a la dirección de Rodrigo Moscoso.

La película se desarrolla teniendo como fondo a los hermosos paisajes de la provincia de Salta. Cuenta la historia de Juan Badur, nieto de inmigrantes árabes, que vinieron a la Argentina, con una mano atrás y otra adelante. El protagonista, un joven que no sobrepasa los 35 años, junto a un amigo, “sobreviven” de limpiar piletas de natación. Al iniciar el film, anda solito por el mundo, hasta que en una fiesta de casamiento conoce a su media naranja. La dama, se va enamorando, y acá nos detendremos, porque nos estaría faltando contar la trama deotras historias secundarias, pero que hacen al film que se van dando en paralelo y que están excelentemente manejados desde el guion, pasando por la dirección y las actuaciones.

No es un tema menor que ella sea una turista mientras Juan y el mejor amigo de Juan, sean oriundos de la provincia de Salta, le da un cierto encanto, invita a conocer la provincia.

El trabajo del elenco es excelente. El más difícil, tal vez, sea el papel de Juan, que está impecable, porque le da vida a un personaje con sus contrasentidos, que logra emerger y poner riendas a su vida a partir de encontrar el amor. La protagonista femenina, en ese proceso de enamoramiento gradual, con cierto grado de desconfianza, es un logro la composición actoral. Y el resto de los actores, el amigo “culiao” con el que comparte sus desventuras amorosas y la limpieza de piletas y las frustraciones económicas de que le deban plata por el trabajo que hacen, son tintes que la identifican con un sello personal.

Una película para enamorarse, un protagonista al cual trataremos de ponernos en su zapato, una pareja romántica, la cual nos dará placer verla crecer a lo largo del film, todo ello logrará que Badur Hogar tenga todo y al mejor precio.


Calificacion 8/10


Ficha técnica:

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Reseña Diana Decunto inboxmatutino@gmail.com

Crítica: Infierno Grande

Por Sebastián Sabio

Un largo camino, La Pampa en su estado mas puro y natural y una mujer embarazada en búsqueda de su libertad.

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“Infierno grande” cuenta la historia de una mujer embarazada que, cansada de sus abusos, huye de su marido y busca atravesar la provincia de La Pampa para llegar al pueblo donde nació y que su hijo nazca ahí.

Con soberbias actuaciones de Guadalupe Docampo (personaje de Maria, mujer embarazada) y Alberto Ajaka (interpreta al esposo) estos personajes muestran a través de pequeños diálogos o solo con miradas un vínculo altamente tóxico, generando daños profundos en María y llevándola a tomar decisiones drásticas que no van a tener vuelta atrás.

En esta película se puede apreciar el mundo de pueblo. Un mundo que parece no apto para una mujer embarazada y sola. Un lugar lleno de paisajes tan hermosos como agrestes donde no se puede confiar en nadie y donde cualquiera puede ser un aliado o un enemigo.

“Infierno grande” es una historia original con muy bellos encuadres y tomas que le brinda poder a aquellos que parecen débiles por fuera.

Puntaje: 8/10