Crítica: Anatomía de una caída



Contradicciones humanas en relaciones humanas.
Matrimonio y roles de género.
Maternidad, paternidad e infancia.
Pérdida, justicia y arte.
(Pará un poco Justine, me vas a matar!)



Las cosas no son lo que parecen. Y no lo digo como un cliché, lo digo de la forma más alejada de Hollywood posible. Justine Triet no quiere mostrarte algo para que un plot twist te deje con la boca abierta tras el impacto. Las cosas no son lo que parecen porque lo que percibimos de la realidad es tan sólo una parte de la misma, una pequeña e imparcial pieza de una fragmentada verdad, la cual puede ser, y seguramente sea, tendenciosa y sesgada.



Anatomía de una caída. Sí, pero también anatomía de un matrimonio. Sí, pero además la caída de un matrimonio. Porque para la directora, aunque haciendo un thriller judicial siempre tuvo claro lo importante que era el vínculo entre Sandra y Samuel.

“Había una vez un erizo que se sacó todas sus púas para no herir a su pareja que no era un erizo. Ahora al mirar su reflejo, no puede reconocerse a sí mismo.”

Justine Triet, nos trae con su cuarto largometraje, Anatomy of a fall, su mejor película hasta el momento, y digo que es la mejor de su filmografía hasta el momento no porque no me hayan gustado sus anteriores películas, que sí me gustaron y mucho, sino porque confío en que esta aún joven autora nos dará grandes obras en los próximos años y décadas. Luego de La Batalla de Solférino de 2013, Victoria de 2016 y Sibyl de 2019, Anatomía de una caída no es solamente un thriller judicial, es EL thriller judicial, y aunque no soy un especialista en el subgénero, no recuerdo ninguno mejor en lo que llevamos de siglo.

Lo que hace Justine Triet tanto en dirección como en el guion (escrito junto a Arthur Harari) es realmente excelso, no hay una sola escena que no aporte al crecimiento de la obra, no hay una línea de diálogo de más, ni de menos. Crea personajes realmente brillantes, excelentemente pensados con diferentes matices y aristas. Para ponerse de pie y aplaudir.

Si quieren cine con mujeres protagonistas, reales, complejas y de varias dimensiones sólo dejen que las mujeres sean quienes escriban y dirijan las películas. Ya tuvimos suficientes femmes fatales e indefensas mujeres que necesitan ser rescatadas. La directora escribe un personaje que Sandra Hüller, dándole su impronta, potencia interpretándolo a la perfección. En especial porque al enfrentarse al caos que está atravesando (como suelen ser los personajes femeninos en los guiones de Triet) no lo hace sumisamente, se da el lujo de no ser una víctima más, no es la víctima perfecta, no se la pasa llorando para que le crean pero tampoco es la heroína ideal, tiene bien ganado el derecho a ser una mujer imperfecta a los ojos de la sociedad.

«En un juicio, cuando hay una mujer y no hay evidencias, inmediatamente sacan su vida privada, su vida sexual, sus hábitos, y lo hacen desde una aproximación que no es neutral.» Responde la directora. «Fue provocativo hacer a Sandra una mujer dominante. Pensé que era interesante mostrar que cuando las mujeres están en esa posición, son mucho más criticadas por la sociedad. Al mismo tiempo, como es una novelista de éxito, todos podrían verla como una presencia amenazante.» Afirma Justine.

El cast creo que no podría ser mejor para cada personaje, Sandra Hüller digna de Oscar en el papel de Sandra Voyter; Milo Machado Graner es el hijo, Daniel; Swann Arlaud es el abogado defensor, Antoine Reinartz ocupa espléndidamente la figura de un odioso fiscal; Samuel Theis es el difunto marido Samuel. Y no quiero dejar afuera a Jehnny Beth, Camille Rutherford y a Messi. Así es, la película es tan buena que hasta Messi da una brillante actuación, dándonos una de las mejores y más tensas escenas, pero ese Messi no, estoy hablando del perro que interpreta a Snoop y que su nombre real es por nuestro 10. No es un chiste, el perro Snoop tiene escenas impactantes y relevantes para la historia, me parece increíble.

Volviendo con la autora, es necesario un párrafo aparte para lo tremendamente bien utilizado que está el fuera de campo y aunque lo implementa en más de una ocasión hay una escena clave donde Triet decide mostrarte lo que creemos que ocurre pero hasta cierto punto y deja a tu criterio, y el de los personajes el resto. Sublime. La puesta de cámara es tan sobria como admirable; al igual que el montaje, cada corte está realmente donde tiene que estar.

¿Ritmo lento? No, para nada. RITMO PERFECTO. Que la película no se apresure en avanzar a donde tu ansiedad quiere que llegue para que te escupa una explicación ya masticada de lo que pasa no significa que sea lenta. Justamente de eso trata, de que el espectador vea cual juicio las evidencias que hay, y también tenga en cuenta las que no; pero puede suponerlas, aunque nunca sepa si son verdad o no. Y repito, justamente de eso trata la película. No quiero hacer citas textuales para no spoilear pero uno no debe ‘fingir’ su posición antes de estar seguro de algo, ni demostrar seguridad cuando tal vez no la tenga completamente; pero sí tiene que decidir inicialmente de qué lado está en lo que cree, aunque viva con la duda de si es o no su creencia factiblemente una verdad absoluta, probablemente no. En palabras de la directora, «Esta película trata sobre la verdad, la imposibilidad de capturarla y de que es una construcción”. ¿El último plano de la película? CINE. Así como lo hace el tribunal con el juicio, la autora con la obra y el espectador con su opinión; la realidad es una construcción (social).

Y aunque podría seguir analizando esta obra, también podemos comentar por fuera de lo que es, el porqué Anatomy of a fall como drama judicial es un rotundo sí y Oppenheimer es un decadente no. Podríamos citar a la directora por lo menos 10 veces más. Con dichos como, “Soy bastante tímida, y cuando sos tímida y hablás, tenés que hacerlo con fuerza. Respaldo mis palabras, pude triunfar gracias a un sistema de financiación cinematográfica que es la envidia del mundo. Quiero decir, protejamos eso y pensemos en las futuras generaciones de cineastas”. Y también hilarlo con la incógnita sobre la presunta disputa que tiene Triet con el ambiente de cine francés que cometió el, para mí, grave error de no elegirla como representante de su país para la nómina de Mejor Película Internacional para los Premios Oscar.

Ahora sí, para finalizar volvamos a lo importante. Lo mejor de la obra, donde cada apartado podría tranquilamente ser lo mejor de casi cualquier otro film del 2023, es que el lúdico debate, interno o con otros, de la pregunta ¿Fue un accidente, fue un asesinato o fue un suicidio? No es lo más importante de la película. Y con una historia tan atrapante, que la respuesta a la pregunta del detonante no sea lo principal, no sea con lo que nos quedemos solamente, hace a Anatomy of a fall aún más brillante. Pero para quienes quieren saber un poco más, aunque insisto que no es necesario, la directora dijo que decidió precisamente que pasó con Samuel, pero ese es su secreto y que tal vez revele su versión dentro de 10 años, aunque remarcó que cualquiera sea la respuesta, Anatomía de una caída trata acerca de aceptar y poder vivir con la duda.

Calificación 9.5/10

Por Julián Lloves para La Butaca Web.

Crítica: El hombre de los sueños

Por Juan Esteban Fernández

¿Qué pensarías, si una noche al dormir, te aparece un hombre fuera de todo contexto del sueño y no hace nada… Absolutamente nada? Y que este hombre se aparezca a varias personas más en distintos lugares y países y haga exactamente lo mismo.


Esto es Dream Scenario, la nueva película de Nicolas Cage, que aparte de actuar es productor de esta misma.
La película se centra en un hombre común y corriente, un simple profesor de colegio que lleva una vida ordinaria y cotidiana como todos. Pero de un momento a otro y sin explicación alguna comienza a aparecer en los sueños de las personas.


Lo raro.
Es que no hace nada en los sueños, absolutamente nada, solo aparece y nada más y ahí comienza una vertiginosa historia que te atrapa y te mantiene atento a las situaciones que pasan.Mientras pasan los minutos, la película te sube en un vaivén de emociones; te ríes, te hace pensar, te emociona y por, sobre todo te hace sentir extraño por momentos.


Nicolas Cage se come la película; su personaje es sublime, memorable y épico. La fotografía es buena al igual que soundtrack y el resto de las actuaciones son excelentes.


Está película promete ser clásico en todo su esplendor. Y Nicolas Cage vuelve a demostrar que está a la altura de interpretar cualquier personaje y hacer que las situaciones vividas sean tan cómicas y sublimes como únicas.
En 101 minutos que dura este drama cómico queda demostrado que quedará entre las películas de culto y favoritas del público.

Clasificación 8/10

Crítica: Pobres Criaturas

Por Guillerml Verón



La obra del griego es un caso aparte dentro del cine. Su forma de contar historias no es algo a lo que el espectador promedio está acostumbrado. Sin embargo, la industria hollywoodense le ha dado un lugar de lujo ya que no se ve tan cohibido (como otros realizadores). Dentro de sus films, hemos visto comedia negra pero esta vez parece ir más allá de todo. Ya en los trailers y afiches podemos percibir que estamos un estilo cine muy clásico. ¿Estamos ante otro gran tabajo?



Bella es una joven revivida por un científico ambicioso: el doctor Godwin Baxter. Para ella todo es nuevo y constantemente siente curiosidad por aprender de lo que la rodea. Cuando conoce a Duncan, un perverso abogado, ambos hacen un recorrido por varios continentes por lo que la muchacha empezará a comprender su sentido de la vida.

Aunque la sinopsis parezca no ofrecer sorpresas, les aseguro que las hay. El enfoque que el realizador le da nos hará, no sólo ser parte de la aventura de Emma Stone, sino también nos dará una caricia a las almas cinéfilas. Nos encontraremos con un surrealismo extravagante en el que podemos sentir estilos y aspectos de otros trabajos y autores como: «El Barón de Munchausen» de Terry Gilliam, algo de lo clásico de Tim Burton; encuadres coloridos y casi irreales como los de Wes Anderson, con cierto dejo del sucio ‘gore’ estético de cintas de la «Hammer».


El trabajo de Stone es colosal. Se sabe que es una gran actriz. Muchos lo pudimos notar desde sus inicios en largometrajes como «Easy-A» o «Supercool». Se entrega de lleno a esa experimentación que necesita para el rol. La temporada de premios ya arrancó y arrasa por donde pasa. Basada en el libro de Alasdair Gray y con guión de Tony McNamara, la fusión de este guionista con la intérprete nos da grandes cosas. Más si sumamos el talento del autor que nos trajo «The lobster». Todos fueron parte de «La favorita» (donde hay algo de ese tono y humor).


Un párrafo aparte también son Willem y Mark, cumplen de sobra con una increíble labor. La contención y el conflicto que requiere la protagonista.
Visualmente es soberbia; hasta lo más artificial se siente más real que casi todos los efectos digitales de las grandes producciones de Hollywood. La ganadora del «Léon de Oro» en el Festival de Venecia es un obra difícil de digerir en una primer cita. Pero cuando reflexionas sobre ella notás la maravilla del séptimo arte que es.


Ni la misma Mary Shelley pudo representar a esta bella Frankestein, dotada de las mejores partes de una industria que parece podrida pero aún queda una gran inteligencia y amor por lo que esos retazos le da vida a este valioso espécimen.

Calificación 8/10

Crítica: Aguas Siniestras

Por Gustavo Condano

Basada en el corto homónimo (Night Swim) del mismo director de este largometraje, Bryce McGuire. Una peli que hace agua cuando tiene que justificar su existencia pero con algunas cositas para destacar.

Una de terror en el agua, ya sé, estás pensando que ya la viste, pero no, esta es nueva. Es que el terror se lleva casi tan bien con el agua que como con los niños y los juguetes poseídos. 

En este caso tenemos dos y medio de tres, ya que tenemos agua y niños en la película, y en lugar de un juguete poseído tenemos una piscina poseída.

La historia:

Una familia está buscando un nuevo hogar, ya que el padre de la familia está atravesando una recuperación lo que no le permite seguir con su ascendente carrera de beisbolista. Nada les llamaba la atención hasta que ven una casa algo abandonada pero si con una importante piscina en el patio trasero. 

Deciden que esa opción sería la mejor ya que podría hacer allí su terapia acuática, rápidamente la familia se adapta a su nueva realidad, el padre se recupera rápidamente y los chicos y su madre disfrutan la pileta buscando cosas bajo el agua. 

Pero tanta felicidad no puede ser para siempre, y comienzan a ver cosas oscuras debajo del agua cristalina, quizás la misma oscuridad de sus propias almas.

¿Qué me gustó?

Lo mejor son las actuaciones, son actores que están emergiendo. El protagonista Wyatt Russell, conocido por ser el fallido nuevo capitán américa en el universo marvel. Y Kerry Kondon, casualmente también participó del universo marvel como la voz de Friday (la que escucha ironman en su traje). 

Los más jóvenes de esta familia ficticia no tienen tanta trayectoria pero se nota que pueden tener futuro, especialmente la chica más grande interpretada por Amélie Hoeferle.

El sonido también se destaca, fundamental para este tipo de pelis y ayuda con alguno de esos sustitos que le gustan a los amantes del género, aunque a veces se abusan un poco de ese recurso. 

¿Qué no me gusto?

La peli hace agua (cuac) en la explicación que da del fenómeno, y cuando quiere sacar al peligro, que casi toda la peli está contenido dentro de la pileta, fuera de ese ámbito, todo se cae a pedazos.

¿Aporta algo nuevo al género?

Nada nuevo, puros clichés del género de terror que ya vimos en otras películas, incluso de algunas escenas icónicas toma demasiado prestado, estamos hablando por ejemplo de que el payaso Pennywise sacó la temporada de pileta. 

¿Para quién recomiendo ir a ver esta peli? 

Fanáticos del género que siempre están a la espera de algún nuevo elemento de la vida cotidiana que les dé un buen susto.

Calificación: 6/10

Para otras opiniones sobre cine y algún que otro cuentito seguirme en Instagram @cronicadeunavidacualquiera.

Crítica: El niño y la garza

Por Guillermo Verón



Uno de los grandes pecados que cometo como persona que ama el cine es no estar al día con la filmografía de este genio de la animación. No por un problema puntual con él sino que el animé no es lo que más suelo ver.
Después de 10 años el dibujante japonés nos trae un nuevo largometraje para seguir dejando otra marca en la historia del cine. Su última dirección fue el corto: «Boro the caterpillar» del 2018. ¿Se puede dar por sentado que es bueno este nuevo trabajo?



Mahito es un adolescente intentando superar la muerte de un ser querido. Cuando una garza que habla le informa que su mamá sigue viva. Ambos se embarcarán en una gran aventura.

Las cintas del creador de «El viaje de Chihiro» siempre tienen determinadas características que se convierten en su estilo identificable. Como los personajes caricaturescos que suelen ser los «alivios cómicos». La historia dura que se transforma en aprendizaje; seres simpáticos que después desearás tener en tu repisa si sos coleccionista, y demás.
Es posible que no esté en su «top 3» porque, honestamente, la vara está altísima. Sin embargo, sin dudas está entre lo mejor del año que acabamos de dejar. Será más querida y duradera que sus ultimos trabajos.


El camino que recorre este niño es el que debemos pasar todos aquellos que transitamos una pérdida semejante. Imposible no sentir que caminas a la par de esa criatura. Hay frases del anciano con el que se cruza durante su recorrido que funcionan como «mantras sociales» que debemos tener en cuenta. La animación, el sonido y las voces que se les da a las personas y demás especímenes son geniales (Aclaro que vi en su idioma original). La música de Joe Hisaishi es maravillosa, el talento de este asiduo colaborador se mantiene firme.


Lo que le criticaría es que se me hizo un poco pesada aunque sin llegar a molestarme.
Aunque no tengas un corazón de niño la vas a disfrutar (y mucho) porque es un largometraje pensado para todos y sin subestimar al espectador.

Calificación 8/10

Crítica: Sobrevivientes: Después del terremoto


¿El humano es bueno por naturaleza y la sociedad lo corrompe, o es malo pero trata de adaptarse a vivir en comunidad?

Si la persona que amás supiera lo que hacés para protegerla ¿Seguiría a tu lado?

Siendo honestos con nosotros mismos ¿A cuánto estamos de ser egoístas por sobrevivir? ¿Es realmente necesario ser egoísta para sobrevivir?



Son sólo algunas de las preguntas que se disparan después de ver Sobrevivientes después del terremoto o Concrete Utopía (por su título internacional) que se estrena este 18 de enero en Argentina, La Butaca Web estuvo es su preestreno y te lo contamos:

Este film era la candidata coreana para mejor película internacional en la carrera a los Premios Oscar que se van a realizar este 10 de marzo de 2024. La historia nos pone en el papel de los propietarios del único edificio que quedó en pie tras un terrible terremoto que destruyó completamente la ciudad de Seúl durante un duro y frío invierno. Hacia donde mires y más allá continúan las ruinas del desastre y la única opción parece ser encerrarse e intentar sobrevivir esperando algún tipo de rescate.

Sobrevivientes después del terremoto es mucho más un drama distópico con una crítica social que una película sobre catástrofes, que por un lado es un gran acierto y que por otro nos deja con ganas de ver un poco más del desastre natural, y aunque nos muestra poco de lo ocurrido durante el terremoto, cuando lo hace lo hace muy bien.

En mi opinión la película tiene un gran primer acto que plantea varios tópicos que se podrían explorar pero sólo termina sumergiéndose en uno, el acuerdo al que llegan los propietarios del edificio tras una democrática votación: ¿Aceptamos y damos refugio a quienes perdieron todo tras el terremoto, o los expulsamos y nos encerramos para intentar sobrevivir por nuestra cuenta?

La dirección a cargo de Um Tae-hwa, por momentos está llevada muy pero muy bien, con corazón y cerebro pero en otros momentos decae en el ritmo o el guion, ya que la película avanza mayormente por los diálogos. En cuanto al guion es correcto para el género y tipo de película que quiere ser, con algunos clichés o arcos narrativos que no me terminaron de convencer por cómo cierran, aunque lo más importante sea el transcurso junto a los protagonistas y no tanto su resolución. Las actuaciones están muy bien, destacando las de Lee Byung-hun (al que ya vimos brillar en El Juego del calamar) y Park Bo-young.

La dirección de fotografía también es un punto alto de la obra, donde además de intentar estilizar la imagen correctamente, intenta narrar mediante la iluminación y también crear una atmósfera tensa y tenue sobre la situación y sus protagonistas ya sea en interiores como en exteriores. A pesar de tener unos inmensos e impactantes planos generales de la destruida ciudad, lamentablemente pierde un poco en algunos planos donde el CGI se ve algo dudoso.

Realmente estoy ansioso por su estreno este jueves 18 de enero para un necesario revisionado. Recomendable para ver en cine, en pantalla grande y con un sonido acorde, como debe ser. Aunque a mí parecer no es de las mejores que la filmografía asiática nos está entregando en los últimos años, Sobrevivientes después del terremoto es una buena película y un gran logro en su género.

Calificación 6/10

Por Julián Lloves para La Butaca Web.

Crítica: Wish: El poder de los deseos

Por Guillermo Verón



Si realmente tienen dos dedos de frente deberían haberse dado cuenta que Disney siempre fue una empresa que «buscó (y busca) adaptarse a los tiempos que corren». A estas alturas poco importa si el «emporio del Ratón» hace una película ‘woke’ o no. Si observan todos los productos que hicieron a lo largo del siglo, son pocos los verdaderamente destacables; y ni hablar si lo analizamos en proporción. Si es por «lavar cerebros» lo hicieron siempre y cada vez que ese discurso les pesa cambian. ¿Se olvidan de las veces que estuvieron al borde de la bancarrota? Se rearmaron y fueron saliendo airosos. No es la primera vez que pierde miles de millones de dólares. Ahora…¿es una película digna para «celebrar los 100 años?



Asha es una adolescente que vive en un mundo aparentemente ideal, ya que sus deseos son cuidados por el rey Magnífico. Cuando ella descubre que hay algo extraño detrás de esa protección, decide enfrentarse a las ideas del mandamas.

Hay que entender que principalmente es una cinta que apunta a los más jóvenes. Eso hará que a un gran porcentaje del público salga decepcionado, porque si bien hay un intento de hacer un gran despliegue de lo que nos fueron dejando a lo largo de las décadas no les va a alcanzar porque en el medio tienen esos detalles que a ellos siempre les molesta.
La saña que se está llevando este film es innecesaria. Entiendo que les moleste esos aspectos «progres», pero es como el meme que dice: «Sí ya saben como me pongo…¿para qué me invitan?». Es obvio que más de uno ya dejó de leer esta apreciación. Habiendo espantado a esa gente les digo: A mí no me funcionó.


Si nos ponemos a pensar en que se supone que debe representar a la marca por su trayectoria, la realidad es que cumplen todos y cada uno de los tópicos; en ese sentido no está tan mal. Por eso sé que hay un sector (aunque sea mínimo) que la van a disfrutar.
Ariana DeBose está magnífica. Ella es quien lleva la cinta adelante. Dejando su bella voz en las canciones y en la interpretación de esa niña. Alguna quedará revoloteando en tu cabeza.


Está sobrecargada de información que no va a nada. O personajes que da la mismo si están o no. Podremos observar referencias a varios filmes de la corporación. Así como imágenes de los personajes más emblemáticos en los créditos finales. Desearía que el poder que «ganó» con los años sepan distribuirlo mejor. Ya que no todas las propuestas valen la pena y entiendo que indigne a más de uno. Pero a algunos le aliviará el alma, más si sos condescendiente con este Disney.

Calificación 5/10

Crítica: Gol Gana

Por Guillermo Verón

No confundir con el documental que lleva el mismo nombre y es del 2014, donde se cuenta parte de los mismos eventos que veremos en la obra de este año.


¿Vieron esa gente que te dice sobre una persona: ¡¡¡Lo amas o lo odias!!!: eso genera Taika Waititi. El realizador siempre busca ser polémico. Tras su paso por el «Universo de Marvel» en las pelis del dios nórdico («Thor: Ragnarok» y «Thor: Love and thunder») deja a los héroes para dirigir una cinta basada en hechos reales de un equipo de fútbol de «fracasados».Con el director neozelandés no hay medias tintas.
¿Podrá darle grandeza a esa gente en esta ‘biopic’?

Tras perder por más de 30 goles en un partido con Australia el presidente de la selección de Samoa Americana decide contratar al conflictivo Thomas Rongen; un técnico reconocido por sus fracasos y su espíritu virulento. Ambos intentarán algo que parece imposible: que por lo menos conviertan aunque un sólo gol.

Si podemos concebir esto como algo ligero, lleno de clichés, predecible a más no poder y además de dejarnos llevar por la intención sensible del relato, seguro nos llenará el alma (al menos para pasar el rato).Sabemos que el humor de este cineasta no es el más creativo y hasta parece muy infantil porque así es él. Dentro de su ego tampoco nos perderemos de su presencia interpretando al personaje que más vergüenza ajena intencional genera.


Destacaría a nivel actoral a Fassbender que se compromete a full con su rol; a Oscar Kightley y Kaimana en su primera participación en cine interpretando a una jugadora trans que sigue jugando con ellos.
La fotografía me transmitió esa moral liviana que emana ese pueblo que en varios momentos trata de ridiculizar (sin llegar a faltar el respeto). Hay exageraciones respecto de lo que pasó realmente, claramente para que ciertas escenas funcionen a nivel emocional y cinematográfico.


En definitiva, una producción familiar con una ametralladora de chistes que, aunque sea uno te va a sacar, una sonrisa. No es pretenciosa, va al grano y casi no tiene relleno.La cancha tiene el pasto bien cortado, los jugadores entrenados y bien equipados, listos para ganar. No en una final del mundo, pero sí en ese terreno barrial que llaman potrero.

Crítica: Juega o muere

Por Jorge Marchisio

Llega otro jueves de estrenos y de nuevo, llega una película de terror a nuestras salas. Esta vez la más “importante” es Juega o Muere, que trae un par de caras conocidas como las de Natalia Dyer o Asa Butterfield. Veamos de qué va este estreno.

La historia se sitúa en Salem, donde todos ya sabemos que pasó en la época de caza de brujas. En la actualidad, una familia disfuncional pasa sus días como puede; con los hermanos mayores (ella y él) teniendo que cuidar a su hermano menor mientras la madre trabaja casi a tiempo completo. Tras encontrar un extraño cuchillo en una cabaña abandonada; el menor de esta familia querrá jugar un macabro juego.

¿Por dónde empezar a destrozar este completo desastre? Porque la verdad, si me preguntan que le destaco a Juega o Muere, es que dura poco y ya. Bueno, y que la fotografía de pueblito perdido en el medio de la nada donde se sabe que algo malo va a pasar en cualquier momento; está bien lograda. Pero el resto…

Empecemos por la saturación de clichés que tiene la película. Desde los constantes jumpscares que a menos que se sea un novato en esto de mirar cine de terror, dudo que en pleno 2023 sigan asustando a alguien. Desde los planos, la música y el comportamiento de los personajes, vamos a ver venir estos supuestos sustos varios minutos antes de que sucedan.

Y mejor ni hablemos de las actuaciones. Si, tenemos dos caras conocidas encabezando la cinta, pero eso no significa nada. A Natalie Dyer solo la vi en Stranger Things (y su personaje se me hace insoportable), pero si eso y esto es lo que tiene que ofrecer la chica como actriz, mal vamos. Mientras que Asa Butterfield demostró en Sex Education que, sí puede dar un poco más, pero no es este el caso.

Poco más puedo agregar de Juega o Muere, porque la verdad no vale la pena tanta reseña, ni que ustedes lean tanto. Es una mala película, y sorprende más aún que hayan hecho tantas cosas mal, en apenas una hora y cuarto de duración. Un despropósito.

 

Calificación 3/10

Lo bueno: que dura poco, la fotografía.

Lo malo: la trama, actuaciones genéricas, plagada de clichés.

Crítica: Napoleón

Por Jorge Marchisio

Quizás estemos ante la última película que más expectativas generaba en lo que resta del año. Y no viene exenta de polémica; debido a que muchos historiadores o gente rigurosa con este tema; se quejó de la poca veracidad histórica de la cinta. Pero vayamos a lo importante, y ver si Napoleón de Ridley Scott es buena o no.

La sinopsis va a ser corta porque la película obviamente trata sobre Napoleón; abarcando los periodos desde su primera gran victoria que lo posicionó en el mapa; hasta los momentos finales previos a su muerte en el exilio.

Lo primero que voy a destacar de la película, es la enorme producción que tiene. No solo por los escenarios, la mezcla de un más que sólido CGI con efectos artesanales, aparte del trabajo de vestuario, las armas y los peinados. En ese sentido, Napoleón no solo cumple con lo que tenía que ser, sino que da un paso más allá, y al menos en estos apartados técnicos, seguramente reciba nominaciones a los próximos Oscar.

Pero hasta ahí podemos tirarle flores a Napoleón. Si, las actuaciones de Joaqun Phoenix y Vanesa Kirby están bien, pero hace no mucho vimos a ambos dar interpretaciones mucho mejores que las que nos dan en este proyecto; y hasta diríamos que es esta última la que está por encima del resto en lo referente a su actuación. Si, incluso por sobre Phoenix.

No vamos a hacer hincapié en las incongruencias historias que tiene Napoleón (que no son pocas), sino en el ritmo con el que está narrada la historia; salteando de momento a momento importante del personaje, y recordando un poco a The hurt locker o American Sniper; que como sabemos, las críticas que recibieron fue por ese formato casi de videojuego.

Tampoco ayuda demasiado que el metraje casi llegue a las dos horas y cuarenta; haciendo que todo se sienta mucho más pesado y denso de lo que debería ser; para un personaje histórico que cualquiera que haya terminado la primaria, sabe su historia casi de pie a pa.

En conclusión, Napoleón no es mala película, pero viendo la gente que estaba involucrada; queda bastante en el deber, siendo apenas un proyecto bueno y ya. Demasiado poco para lo que la mayoría esperaba de ella.

 

Calificación: 7/10

Lo mejor: el diseño de producción, las actuaciones de Vanesa Kirby y Joaquin Phoenix (en ese orden); las batallas.

Lo peor: los errores históricos, se queda corta con el hype que se tenía de una producción de este calibre.