Reseña: Donde quieras estar

Lo entrañable de las soledades encontradas
Quienes vivimos en Buenos Aires, ¿Cuántas veces hemos pasado una tarde en un parque sin hacer nada? Mirando un punto vacío, pensando sin pensar, filosofando a boca cerrada, con un mate en la mano o compartiendo el momento con una nueva amistad.



“María y Pedro se encuentran en un parque. Entre palabras y sonidos, el tiempo pasa mientras podría pasar otra cosa. Un zorzal, un gorrión y un vestido que no llega. La espera se mezcla con la inquietud de no saber si el otro va a aparecer”.
Así presenta Federico Buso su obra.

Buso escribe y protagoniza esta pieza junto a una enérgica, emocional y conmovedora Silvina Katz. Ambos actores construyen una química tierna y sensible: sus personajes se esperan a la misma hora, en el mismo parque de la soledad. La dirección esta a cargo de Martin Goldber, que logra unir todas las piezas del texto y la entrega de los actores de forma ingeniosa.

La escenografía consiste en un rectángulo que simula un parque. En lugar de plantas vivas, parece el final del otoño: ramas secas y paja.
Alicia Leloutre comprende el peso melancólico del texto de Buso, y junto al diseño lumínico de Sebastián Francia logra una composición de sombras donde las ramas se vuelven protagonistas visuales, deleitando al espectador.

Donde quieras estar es una obra entrañable, con un humor sincero y personajes terrenales; solitarios, pero encontrados en ese ocio tan porteño de pasar tiempo en un parque, entre sus silencios, miedos y esperas.

Donde quieras estar se presenta los miércoles de octubre a las 20:30 en el Teatro El Callejón.

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.


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María y Pedro se encuentran en un parque. Entre palabras y sonidos, el tiempo pasa mientras podría pasar otra cosa. Un zorzal, un gorrión y un vestido que no llega. La espera se mezcla con la inquietud de no saber si el otro va a aparecer.

Ficha técnico artística
Dramaturgia:Federico Buso
Actúan:Federico Buso, Silvina Katz
Diseño de vestuario:Jose Escobar
Diseño de escenografía:Alicia Leloutre
Realización de escenografia:
Alicia Leloutre, Agustin Justo Yoshimoto
Redes Sociales:Juani Romero
Música original:Lucas Sebastián Ramírez
Diseño De Iluminación:Sebastián Francia
Fotografía:Gerardo Serre
Diseño gráfico:Agustín Iannone
Asistencia de dirección:Lucia Clavel
Prensa:Adriana Schottlender
Producción ejecutiva:Francisco Tortorelli
Colaboración en dramaturgia:Martín Goldber
Puesta en escena:Martín Goldber
Dirección:Martín Goldber
Agradecimientos:Espacio Callejón, Lavalle Casabierta, Nora Conte Grand, Javier Daulte, Camila Fische, Paula Marull, María Onetto

Onegin: la elegancia trágica que conquistó el Teatro Colón



Antes del clásico navideño del Teatro Colón, El Cascanueces —inolvidable ballet de Piotr Ilich Chaikovski, cuyo estreno será el próximo 12 de diciembre—, el público porteño tuvo el privilegio de disfrutar una joya del repertorio mundial: Onegin, la versión en ballet de la novela homónima de Aleksandr Pushkin.



Creado por John Cranko para el Ballet de Stuttgart, Onegin se estrenó el 13 de abril de 1965 en el Staatstheater de Stuttgart, y desde entonces se ha consagrado como una de las obras más refinadas del ballet narrativo del siglo XX. En esta oportunidad, la producción del Colón ofreció una experiencia deslumbrante y opulenta, con una dirección musical a cargo de Ermanno Florio, quien condujo con delicadeza las melodías de Chaikovski —tomadas de sus composiciones menos conocidas— y supo envolver al público con la elegancia del ballet ruso bajo un punto de vista alemán.

La recomposición coreográfica de Agneta Valcu y Victor Valcu conservó la intensidad dramática de la obra original, donde las pasiones desbordadas, los amores imposibles y las obsesiones fatales de los personajes de Pushkin se traducen en cada gesto y movimiento. Los bailarines, mediante la pantomima y la expresión corporal, interpretaron con profundidad el tormento interior de sus protagonistas.

Oneguin fue interpretado por Ciro Mansilla, Juan Pablo Ledo, Federico Fernández y el bailarín austríaco Jakob Feyferlik, mientras que Tatiana cobró vida en los cuerpos de Marianela Núñez, Ayelén Sánchez, Camila Bocca y Natalia Pelayo.

Además del elenco impecable, la escenografía de Pier Luigi Samaritani dejó sin aliento: los suspiros del público se oyeron en cada entreacto ante los detalles minuciosos de los interiores palaciegos, los colores profundos —entre blancos, vinotintos y negros— y los suntuosos jardines que evocan la Rusia zarista. Cada lámpara, espejo y mueble fue ejecutado con una precisión casi artesanal.

El vestuario de Roberta Guidi Di Bagno completó la atmósfera majestuosa: los vestidos de la burguesía imperial rusa, las delicadas faldas en tonos naranjas, blancos y magentas, los sobrios smokings y los elegantes sombreros merecen mención aparte.

Onegin se presentó durante la primera quincena de octubre en el Teatro Colón y fue, sin duda, una de las puestas de ballet más destacadas del año. Desde el primer instante —cuando se abre el reloj y comienza la trama de amores frustrados, celos y orgullo—, el espectáculo deslumbra y confirma que el Colón atraviesa un momento de esplendor bajo la dirección de Julio Bocca, especialmente en el terreno del ballet.

Esperamos que Onegin regrese pronto a la cartelera: el público porteño merece volver a presenciar una obra de tal calidad y belleza.

  Escribió Sebastian Arismendi para la La Butaca Web. 

Reseña: Magia Blanca


«Magia Blanca» es una refrescante y ácida propuesta de teatro musical argentino que se inscribe en el formato Jukebox, utilizando la música preexistente de una banda para tejer una historia original. En este caso, la elegida es la banda de rock Turf, cuya discografía se convierte en la vibrante banda sonora de una trama ambientada en la Argentina de los años 90.


La historia nos presenta a Blanca, una joven que se siente fuera de lugar. Tras descubrir un embarazo y negarse a seguir el mandato de su familia de clase media alta de la zona norte —una parodia con mucho humor de la derecha en la era menemista—, decide escapar. En su huida, impulsada por la necesidad de encontrar su propia identidad, se refugia en un templo rockero en Barracas. Allí, trabajando como camarera, conoce a los integrantes de una banda. Es a través de su talento para la poesía que Blanca congenia con el vocalista, proporcionando la inspiración perfecta para nuevas canciones. La trama se tensa cuando sus padres, buscando recuperarla, utilizan la corrupción política y policial para presionar al bar, sumergiéndonos en un universo donde nadie es ajeno ni a la poesía ni a la corrupción.



El gran motor de la obra son sus canciones. Es un verdadero placer ver cómo se reivindica la música de una banda tan importante como Turf. Temas icónicos como «Loco un poco», «Yo no me quiero casar» y «Pasos al costado», así como el que da título a la obra, «Magia Blanca», están implementados de manera muy eficaz: algunos avanzan la narrativa de la historia y otros son interpretados por la banda que toca en el bar. La elección musical es un éxito rotundo.


El elenco es otro punto altísimo. Conformado por destacadas figuras del musical como Melissa De Miguel, Felipe Bou Abdo, Natalia Cociuffo, Diego Bros y Gustavo Monje, junto a talentosos artistas, demuestran un nivel sobresaliente. Las voces brillan y los gags de humor son efectivos, como la parodia del presidente Menem, que si bien sirve para dar un contexto político y social preciso, también genera risas en el público. La obra revisita los noventa con una mirada ácida, trágica, emotiva y llena de humor simultáneamente.


Que «Magia Blanca» provenga del equipo detrás de “La Desgracia”, uno de los mejores musicales argentinos de la actualidad, hacía que la vara estuviera alta. Sin embargo, esta propuesta cumple con las expectativas, ofreciendo algo original que, a la vez, celebra y da el merecido reconocimiento a la música de Turf. Es una experiencia teatral que recomendamos para reír, emocionarse y, sobre todo, disfrutar de la magia del rock argentino.

FUNCIONES

martes 20:45 hs

Sala Pablo Neruda – Paseo La Plaza (Av Corrientes 1660, CABA)



Duración: 75 minutos

Clasificación: Mayores de 16 años

MAGIA BLANCA, un musical de Juan Martín Delgado

con canciones de TURF, versionadas por Francisco Martínez Castro



Idea Original: Juan Martín Delgado y Nathalie Cabiron



Intérpretes:

Melissa De Miguel, Felipe Bou Abdo, Natalia Cociuffo, Diego Bros, Gustavo Monje, Julia Montilengo, Antonella Fittipaldi, Lázaro Balista, Ramiro Gelvez, Lucia Perdigón, Azul “Achu” Mazzeo, Santiago Di Gangi, Camila Rosen.



Libro: Juan Martín Delgado

Arreglos musicales: Rodrigo Martínez Castro y Francisco Martínez Castro

Arreglos corales: Francisco Martínez Castro

Coreografía: Juan Martín Delgado

Asistente de Coreografía: Romina Fos

Asistente de Producción: Ines Rodriguez Berdier

Swings: Romina Fos, Nadine Chemerinski

Diseño de Vestuario: Florencia Valentini

Asistencia de Vestuario: Claudia González

Pelucas y Peinados: Miriam Manelli

Diseño Gráfico: Nahuel Lamoglia

Diseño y Realización de Escenografía: Giuliano Benedetti

Diseño de Luces: Matías Pagliocca

Sonido: Audioteatro

Stage Manager: Mariana Zourarakis, Ines Rodriguez Berdier

Redes Sociales: Alba Castellano

Fotografía: Nacho Lunadei

Prensa: BMZ Comunicaciones

Coordinadora de Prensa: Vero Larrea

Administración: Evangelina García



Producción Ejecutiva: Luciana Cuenca



Producción General: Nathalie Cabiron



Dirección musical y coral: Francisco Martínez Castro



Dirección General: Juan Martín Delgado

Reseña: La Gaviota

Por Sebastián Arismendi

Chicanas, egos y pasiones desde la Madre Rusia

Pensar en el teatro ruso es pensar en dramatismo, desgracias y personajes complejos e insatisfechos. Todo eso define La Gaviota (1896), una de las primeras obras de Antón Pávlovich Chéjov.
El Teatro San Martín presenta una adaptación clásica dirigida por Rubén Szchumacher, fiel al espíritu del texto original.



La Gaviota ofrece una narrativa profunda y meta-teatral: durante la obra se monta y estrena otra pieza. Más de dos horas de emociones rusas y dramas familiares.

Lo que parece ser la historia de la relación entre un escritor frustrado y su madre (una actriz famosa, ególatra y manipuladora) es en realidad un vehículo para hablar de la insatisfacción del artista, del vacío creativo y del mundo snob previo a la revolución rusa, donde quedan al descubierto sus miserias y melancolía.

Szchumacher comprende el peso que el teatro tenía para Chéjov y las penurias del oficio. Su puesta enfrenta dos mundos: el teatro clásico y el moderno. Jorge Ferrari diseña una escenografía aparentemente austera que evoca el proceso mismo de construir una obra: escuchamos sierras, martillos, y vemos a los técnicos montar y desmontar.

También viste a los actores con la elegancia de la burguesía zarina, aportando sobriedad en vestidos, sombreros y peinados. La frialdad de las telas refuerza la distancia emocional que la trama propone.

Muriel Santa Ana brilla como la gran estrella del elenco. Cada aparición despierta risas y aplausos, no por el humor, sino por la fuerza y el cinismo de su Irina Arkadina, una mujer venenosa y posesiva. Diego Cremonesi encarna con acierto a Boris Trigorin, escritor célebre pero vacío de propósito.

Juan Cottet, joven promesa, da vida a Konstantín Tréplev con frescura y dramatismo, llevando con naturalidad los grandes clichés del teatro ruso. Sus escenas junto a Santa Ana son de las más intensas.

La Gaviota de Rubén Szchumacher condensa lo mejor del teatro ruso: presencia, melancolía y el eterno conflicto entre lo clásico y lo moderno, entre el arte y el ego.

Disponibles de miércoles a sábados a las 20:30 en la sala Casacuberta del Teatro San Martín.

Se estrena «Ensopados» un Stand Up Gourmet en Teatro El Cristal

A partir del jueves 2 de octubre, el Teatro El Cristal (San José 243, CABA) presentará en su escenario un plato distinto: “Ensopados”, la nueva obra de Daniel Botti, dirigida por Sandra Franzen, que mezcla stand up, teatro e intriga como si fueran los ingredientes secretos de una receta familiar.
En esta propuesta, cuatro comediantes muy distintos son citados a un bar para hacer stand up. Ninguno entiende bien qué hace ahí, ni cómo fueron seleccionados. Todos sospechan que hay “gato encerrado” y el público es invitado a ser testigo de este banquete de sospechas, ocurrencias y revelaciones.


Entre monólogos delirantes y un humor que pasa de lo ácido a lo tierno, Ensopados cocina a fuego lento una historia que conecta a estos personajes más allá del presente. Un “stand up gourmet” donde la risa se sirve humeante, con un toque de misterio y un final que dejará sabor a sorpresa.
Con las actuaciones de Débora Longobardi, Ale Naviliat, Lolo Avegliano y César Aramis, la obra promete un menú teatral único: risas, intriga y una pizca de emoción.

Ficha técnica
Elenco: Debora Longobardi, Ale Naviliat, Lolo Avegliano, César Aramis
Autor: Daniel Botti
Dirección: Sandra Franzen
Asistente de Dirección:  Judit Gutiérrez
Producción Ejecutiva: Gisela Parapar
Supervisor de producción: Daniel Botti
Comunicación y RRSS: Diego Rasore
Producción general: Alejandra Piaggi para AP Producciones
Asociación Personal Superior de Empleados de Energía
Secretario General: Carlos Minucci
Producción Teatro Cristal: Alejandro Grasso
Equipo Técnico: Sergio Errecart y Matías Tuponi

El Padrino, Más Vivo Que Nunca: La Emoción de The Godfather LIVE


Anoche, el Teatro Gran Rex se transformó en una réplica majestuosa de la Nueva York de los Corleone, no con escenografía, sino con el poder evocador de la música. Por primera vez en Buenos Aires, se presentó The Godfather LIVE, una experiencia inmersiva que reescribe el pacto entre el cine y su banda sonora.


Frente a una sala colmada y expectante, la obra maestra de Francis Ford Coppola, El Padrino, se proyectó en alta definición. Pero lo que hizo que la noche fuera inolvidable no fue solo la imagen, sino la banda sonora de Nino Rota cobrando vida en tiempo real. La Orquesta B.A. Pops, bajo la batuta del director Damián Mahler, fue la encargada de tejer esa magia.


Cada compás, desde el melancólico tema central hasta las marchas dramáticas, fue ejecutado con una precisión que generó una atmósfera transportadora. La comunión entre la pantalla y el foso fue perfecta, elevando la experiencia cinematográfica a un nuevo nivel de emotividad. La música no fue un mero acompañamiento; se convirtió en el narrador inmaterial de la tragedia y el poder de la familia Corleone.


La velada guardaba un momento especialmente íntimo que añadió una capa de profunda emotividad al evento. El director, Damián Mahler, subió al escenario para compartir un testimonio que resonó en el silencio de la sala.


Este concierto era la materialización de un sueño largamente anhelado, no solo por él, sino por su padre. “Este era un proyecto que papá había perseguido durante años, y estaba chocho de que finalmente se iba a hacer. The Godfather era una de sus películas favoritas…”, confesó Mahler.


Con sus palabras, vinculó su propia pasión a la herencia familiar: “En mí vive ese mismo amor por la Italia de mis abuelos, su pasión por la música y perseguir sueños imposibles. Todas cosas que solo la sangre puede dar”. Este homenaje, cargado de emoción y significado personal, subrayó cómo la cinta y su partitura son, para muchos, mucho más que una película: son una herencia cultural y afectiva.


The Godfather LIVE en el Gran Rex demostró el poder inigualable de la música en vivo para renovar y profundizar la experiencia de una obra canónica, sellando una de las citas culturales más memorables del año en la ciudad.

Muchas gracias a Foggia por la invitación

Reseña: Libre Cautiverio


El pasado miércoles, el Teatro Regina se convirtió en el escenario del estreno de «Libre Cautiverio», un musical que desafía las convenciones y nos sumerge en una trama de misterio y supervivencia. Esta obra nos transporta a un mundo distópico, donde un grupo de personajes vive oculto en una guarida, temiendo una amenaza externa. Su vida, regida por la vigilancia y el encierro, se ve alterada por la llegada de una misteriosa mujer herida.


Esta forastera, capturada y mantenida en cautiverio, siembra la duda sobre la naturaleza de la supuesta amenaza. ¿Es real o solo una excusa para seguir escondidos mientras los recursos se agotan? Este es el dilema central que impulsa el drama de los personajes. La obra explora las miradas y los conflictos internos de una comunidad dividida: mientras unos defienden la vigilancia y el statu quo, otros, incluso algunos que no han conocido otro mundo más allá de la guarida, se atreven a cuestionar la verdad y anhelan explorar lo que hay afuera.


La puesta en escena es un punto fuerte de la producción. El diseño de la guarida es meticuloso y detallado, utilizando elementos como una torre de vigilancia, una jaula y los adornos de un viejo teatro para crear una ambientación inmersiva. El uso de todo el espacio del teatro, incluyendo los pasillos entre butacas, sumerge al público directamente en el refugio de estos personajes. Las coreografías, especialmente las que incorporan el uso de armas con luces láser, son un espectáculo visual que complementa la narrativa.


El elenco principal, compuesto por talentos como Ivanna Rossi, Guido Botto Fiora, Matías Zajic, Bianca Cuscuna, Fernanda Provenzano, Federico Dryzun y Santiago Leguizamo, brilla en sus interpretaciones. Están excelentemente acompañados por un numeroso ensamble que potencia las escenas grupales y los momentos de mayor tensión.


Si bien la trama requiere un poco de tiempo para que el espectador se adapte a su contexto, una vez que se logra, la historia se revela como una experiencia mas que  interesante. En conjunto, «Libre Cautiverio» es una propuesta original y musicalmente atractiva, que invita a la reflexión y mantiene al público cautivo de principio a fin.

Libro – Idea Original: Nicolás Manasseri

Música Original: Nahuel Tamargo



Elenco:

Ivanna Rossi es “Libertad”

Guido Botto Fiora es “Domingo”

Matias Zajic es “Pacífico”

Bianca Cuscuna es “Alma”

Fernanda Provenzano es “Brisa”

Federico Dryzun es “León”

Santiago Leguizamo es “Rojo”

Luli Zabala es “Rosa”

Gonzalo Rivarola es “Emme”



Ensamble:

Aldana Trillini

Jazmin Lorenzo

Cecilia Mariel Petrino

Alessandrina Deminicis

Agustin Lopez



Dirección musical: Facundo Cicciu

Arreglos vocales: Facundo Cicciu

Diseño de Escenografía: PHEPANDÚ

Diseño y Realización de Vestuario: La Costurera Teatro – Fernanda Provenzano

Diseño Gráfico: Marian Morelli

Diseño de Luces: Nicolás Manasseri – Fernanda Provenzano

Coreografías: Fernanda Provenzano

Asistencia General y de Dirección: Valentina Cavicchia – Nadia Zajic

Prensa y Difusión: BMZ Comunicaciones

Coordinadora de Prensa: Vero Larrea

Estreno: miércoles 17 de septiembre a las 20:00 h

en el Teatro Regina (Av. Santa Fe 1235, CABA)

Reseña: La pelea de la carne


Las voces y la tentación del encierro

¿Que estaban pensando los polacos antes de las invasiones alemanes?
Una  pregunta que genera horror, pero, durante ese encierro, ¿Qué hacían ante el tedio y la monotonía?



»Las casas se desmayan porque el odio ha entrado; el país está ocupado y yo tengo miedo al futuro. Esta espera tensa rebota como un eco asesino en las habitaciones; no tengo a dónde ir, no hay a dónde ir. Mientras afuera el lujurioso plomo baila sensual, adentro todos estamos abrumados, pero de golpe, una idea me perforó como una bala, como una sigilosa misión». Alejandro Radawski reflexiona para definir lo que es la Pelea de la carne.

El autor rosarino/polaco trae un drama que se adapta muy bien a la comedia oscura; el contexto histórico lo permite. Navega en las mentes de la sociedad aterrorizada ante el peligro inminente de la invasión, la monotonía del encierro y la pérdida de la cordura.

Radawski y  el harén de actrices que lo acompañan, junto a Marcos Diaz se meten en las cabezas de estos personajes trastornados por la religión, el deseo, la guerra  y la perversión. Es una pelea por la carne si, también una pelea por el control.

Valentina Cutuli, Marcos Díaz, Malena Lopez, Giselle Scarcella, Tatiana Schreiner y Mariana Turiaci protagonizan la obra. Los actores son frenéticos ante la dirección y el libreto de Radawski.  Van  a perseguir  a una cámara broadcast todo el tiempo hablándole directamente para llevar el relato a primera persona, sus soliloquios son televisados.

Mientras mueven las sillas y una tabla para adaptar el escenario austero  a su antojo, se  apoyaran de lámparas para enfocar sus expresiones de terror en la oscuridad. El vestuario es otro personaje más, permite que se rompa el género de los personajes pero además, Emilse Benítez es digna de un aplauso ante la elegancia y sotisficación de sus telas, maneja muy bien su monocromático del negro.

Cualquiera puede participar en la obra y con esto me refiero al público, este forma parte del mismo al pisar el escenario, no sientan pudor ante las tablas porque los actores, sin salirse del personaje. harán que completen la narrativa de la historia. Contará como parte del CV esta aparición de extra en la pelea de la carne.

Radawski escribe, dirige, produce, monta el escenario y el sonido de su obra. La pelea de la carne es una mezcla entre la comedia, el terror y el lenguaje meta teatral que no es fácil de mantener pero el rosarino sabe como hacerlo y ofrece un producto original.

La pelea de la carne está disponible los jueves a las 20:30 en el Teatro Beckett.

Escribió Sebastián Arismendi para La butaca web.

Werther: La última gran ópera romántica del siglo XIX



El pasado tres de septiembre se presentó en el Teatro Colón ‘Werther’, el clásico francés de Jules Massenet, la última gran ópera del siglo XIX.



La última vez que la casa lírica de Buenos Aires presentó esta ópera fue en 1991, anteriormente era un estreno de cada diez años. La puesta en escena de Rubén Szuchmacher nos lleva a la década de los veinte, época donde el estilo era sutil, delicado y de colores pastel.

»Pourquoi tu me reveiller?» es el aria más famosa de esta ópera, su nivel de complejidad  se asemeja a las  notas que realizó Wagner en Tristán und Isolda y el tenor francés invitado para representarla Jean-François Borras que  logró cautivar al público porteño, las lágrimas se quedaron en las cuencas de aquellos que tuvieron la dicha de escucharlo.

Werther es una ópera extensa (cuatro actos, tres horas de duración), los entreactos del show fueron tres ya que, cada uno llevaba a un clímax diferente y aunque es cierto que el dramatismo exagerado del libreto de Édouard Blau logra chocar (hablamos de que Werther sigue cantando luego de haberse provocado la muerte), es una obra que nos lleva a los inicios donde el sentimiento pesaba más que la lógica.

En 2023, el teatro Colón había estrenado Fausto, otra ópera francesa pero esta vez más temprana que la de Bassinet, una obra que dividió al público en dos.  Ambas adaptaciones de Goethe, la primera con un tono sombrío y la segunda es romántica.

En 1893  fue el estreno de Werther y la razón por la cual ha durado su presencia en el mundo, ha sido por las arias del tenor, así como Nabucco de Verdi el protagonista y el mayor apoyo era el coro, acá es el principal carácter masculino, un hombre atormentado y muerto por su obsesión.
Las obsesiones amorosas son un tema frecuente en la literatura y cine francés.

Rubén Szuchmacher nos regala una escenografía impoluta donde el espacio es clave, no es recargada ni barroca, más bien se acopla en la época en que se decidió adaptar (años veinte). El tono naranja está muy presente en la obra junto al amarillo, verde, violeta y azul. Son colores opacos pero con fuerza que complementan la falta de mobiliario y decoraciones de la obra, la iluminación de Gonzalo Cordova es la clave, una simbiosis parte del escenario.

Durante la presentación de la obra vemos el sofisticado  vestuario que acompaña el diseño de luces y la puesta en escena. Jorge Ferrari compone las telas que usarán los intérpretes y podemos ver que se acopla a la cinematografía que intenta proyectar Szuchmacher.

¿Fue Werther una ópera cinematográfica?  

Punto especial para resaltar la labor del coro infantil estable del Teatro Colón, niños que van desde los siete hasta los catorce años y que aportan dulzura a la obra. Helena Cánepa es su directora y carga con la responsabilidad de que estos niños hayan dado la apertura con su canción de navidad. Un encanto.

Werther se presentó este invierno de 2025 en el Teatro Colón y seguro volverá con más fuerza y con más drama dentro de unos años.

Escribió Sebastián Arismendi para La butaca web.

Reseña: Incógnito

El pasado lunes, el Teatro Ítaca nos abrió sus puertas para presenciar una obra teatral fascinante y sumamente interesante: «Incógnito», dirigida por Marcelo Moncarz. Esta pieza es una exploración brillante y vertiginosa de la identidad humana y la naturaleza de la conciencia, un desafío intelectual que deleita y exige al espectador en igual medida.



«Incógnito» entrelaza tres narrativas aparentemente dispares en un tapiz complejo y no lineal. En Princeton, 1955, el doctor Thomas Stoltz Harvey realiza la autopsia de Albert Einstein y roba su cerebro para la ciencia. Paralelamente, en Bath, 1953, Henry se somete a una cirugía cerebral pionera que le cambia la vida y marca un hito en la neurociencia. Finalmente, en el Londres actual, la neuropsicóloga clínica Martha lidia con el colapso de su matrimonio, lo que la impulsa a tomar decisiones radicalmente diferentes. A medida que avanza la obra, estas historias se van conectando, revelando que el cerebro, con su habilidad para construir narrativas, es la clave para entender la ilusión del «yo» y la compleja relación entre memoria e identidad.



Lo que hace que «Incógnito» sea una experiencia teatral tan memorable es la audacia de su puesta en escena.  La escenografía, sencilla pero efectiva, presenta un dibujo de un cerebro en el suelo que sirve como mapa de este viaje temporal. La música en vivo, a cargo de Herlene Mattos, es una partitura que se fusiona perfectamente con la obra, en sintonía con cada escena. El diseño de iluminación de Ricardo Sica añade detalle y sensibilidad, realzando la atmósfera de cada momento.


Pero el corazón de la obra son sus intérpretes: Mateo Chiarino, Tom CL, Cecilia Cósero y Anna Fantoni. Cada uno asume múltiples personajes con una plasticidad exquisita, entrando y saliendo de ellos sin preámbulos. Su capacidad para transitar entre las distintas tramas, caracterizando a cada personaje con matices únicos, es lo que permite que el espectador no se pierda en este fascinante laberinto narrativo. Su trabajo es de una profundidad notable, resultado de una elaboración minuciosa de cada rol.


En sus casi dos horas de duración, «Incógnito» es un espectáculo movilizador y pensante que respeta la inteligencia del público, invitándolo a mantenerse concentrado y expectante. La recompensa es un final satisfactorio que une todas las piezas de este complejo rompecabezas. Es una obra de calidad que definitivamente vale la pena ver.

Funciones: Lunes 20:30 hs. Ítaca Complejo Teatral – Humahuaca 4027- Entrada general $17.000. Compra online: http://www.alternativateatral.com

Autoría: Nick Payne

Traducción: Nicolás Zaharya

Actuación: Mateo Chiarino, Tom CL, Cecilia Cósero, Anna Fantoni

Dirección y Puesta en escena: Marcelo Moncarz


Duración: 100 minutos