Reseña: Mutis, Hefesto.

Por: Virginia Cattaneo

Esta nueva pieza teatral toma como base al filósofo alemán Friedrich Nietzche y a su libro “El ocaso de los ídolos” donde se plantea el tema de la belleza y la fealdad ya que para el autor lo verdaderamente bello es el ser humano y en Mutis, Hefesto se da cuenta de ese pensamiento. Los personajes son un hombre y una mujer que viven enfrentados, recordando un pasado lejano y siempre a la espera de que llegue alguien a la casa que rompa con esa quietud y monotonía desesperada y que les lleve la frescura de la juventud y de la estética tan deseada. El deseo se les cumple y aparece en escena un joven cadete que trae consigo la belleza que ellos ya perdieron o quizás jamás tuvieron y desata en estos la lujuria por poseerla. 

Los actores Samira Murad, Fernando Blanes y Ariel Puente se destacan en el desarrollo de esta obra tan reflexiva y nos regalan la posibilidad de disfrutarla un viernes a la noche en una sala pequeña y con pocas butacas, lo cual asegura un clima cálido y ameno. Suma también que la escenografía es muy sencilla y con pocos elementos en escena lo que genera que uno se pueda concentrar más en lo que va sucediendo. Creada y dirigida por Martín Barreiro, Mutis Hefesto es la fealdad encontrándose con la belleza y nos reencuentra con aquello que Nietzche afirmaba: nada es bello, salvo el hombre; pero también nada es feo, excepto el hombre que degenera.

Desde La Butaca Web te la recomendamos fervientemente! Las funciones se dan todos los viernes a las 20hs y podes adquirir las entradas mediante la web de Alternativa Teatral o en la boletería del Teatro El Convento (Reconquista 269, caba.)

Reseña: El mecanismo de Alaska

La expresión del amor

El amor en todas sus etapas e intensidades representa la manifestación de la pasión y la esperanza, emociones tan profundas que pueden tambalear a medida que pasen los años hasta desaparecer. ¿Acaso estamos destinados a la expectativa de que el amor sobreviva y nos salve?

Las expresiones del mismo van más allá de las palabras y los obsequios, se establece en momentos y los recuerdos que asociamos. Es un manifiesto donde todo está escrito salvo el final, mientras prevalece y quiere seguir estando. Los Pipis Teatro presentan su más reciente obra: El mecanismo de Alaska, dirigida por Matías Milanese  y Federico Lehmann (Los Pipis) y escrita por este último.

»Dos pibes se encuentran en la Universidad Nacional de las Artes, se enamoran en un debate pasional, adoptan una gata que encuentran en un teatro a la que se comprometen en cuidar. Este es el punto de partida para esta obra que pretende descendencia, donde el mecanismo de la historia es puesto en marcha y también traicionado. Como la coalición de dos cometas. Una chispa multicolor. El origen de la ficción. El cauce de la pasión para abandonar el mundo habiendo dejado algo. Un reflejo de expresión como el ronroneo de un gato, que le pasa en el cuerpo y no lo puede evitar». Es la sinopsis de la obra presentada en Timbre 4.

Milanese y Lehmann, junto a la participación especial de Camila Marino Alfonsín, recrean la biografía de Los Pipis y  la relación de pareja de ambos desde el inicio hasta hoy. Una muestra de lenguaje abstracto  e histriónico donde las emociones están en euforia.La poesía y el performance forman parte del estilo de Los Pipis y en esta, su obra más personal rinde homenaje a sus afectos por lo que hace una experiencia íntima, reveladora y pasional. Glitter, colores fuertes, pelucas, baile, telas y sorpresas son parte de los recursos que Los Pipis utilizan, todo esto acompañado de la música original de Stevie Marinaro, el cual hace reminiscencia a Bad Romance de Lady Gaga.


El mecanismo de Alaska más allá de ser un manifiesto, es la prueba de un amor que sigue vivo y  la existencia de la poesía. La poesía hecha obra y una muestra de amor de Los Pipis hacia el público. Disponible los domingos a las 18 horas en Timbre 4 (México 3554) Escribió Sebastian Arismendi para La Butaca Web.

Reseña: En este mundo loco, en esta noche brillante

Por Eloy Rossen

En los cruces, el hallazgo

Entrelazando autorías y lenguajes, Nayla Pose dirige “En este mundo loco, en esta noche brillante”, una pieza de la brasileña Silvia Gómez que diseña un concierto sensiblemente bello para una trama puramente desconcertante.



Plataforma Fluorescente -un dispositivo de creación transdisciplinario- trae a Buenos Aires la primera edición de Temporada Fluorescente, en esta ocasión con la participación de las integrantes del grupo teatral Piel de Lava -conocidas por sus producciones como “Petróleo”- que curaron tres piezas bajo el lema “El mapa de nuestro tesoro: cartografías de supervivencia”. La propuesta trae consigo la dramaturgia de tres autoras de diferentes nacionalidades que escriben desde la sensación constante del colapso inminente, desde narrativas insolentes frente a las lógicas coloniales, capitalistas y patriarcales. “En este mundo loco, en esta noche brillante” constituye una de las patas de este gran proyecto, inscribiéndose en la intrincada iniciativa de gestar nuevos mundos con un lenguaje distinto y propio: una tarea que no pretende dar respuestas ni resolver acertijos, sino dudar de todo y construir desde el escombro. La obra se realiza en Estudio Los Vidrios, un espacio dedicado a la producción escénica, pero toma lugar en el Kilómetro 23, una parcela árida y vacía donde ni los aviones llegan, un lugar fuera y dentro del mundo que se tiñe de un color distópico y apocalíptico. La rutina de una vigilante del Kilómetro se transforma con la llegada de una chica que sufre delirios, una niña prácticamente, que fue agredida sexualmente en esa misma noche estrellada. No hay grandes estructuras de acero o madera para aggiornar la escena -estrategias de las cuales hoy en día las producciones teatrales abusan continuamente-, sino que la misma embebe al público en un sólo gesto con dos colchones, algunas sillas y un par de cascos. Daniela Flombaum y Carolina Saade gozan en el escenario con una corporalidad afilada y conmovida, que invita a los ojos del espectador a comerse la puesta. Sumergidos en una lógica paralela y distante, emerge en los ojos de la audiencia algo sincero y quebrado: en el encuentro de esas dos mujeres, la empatía se tropieza con los miedos de los últimos momentos de nuestro violento, consternado y doliente mundo, que reclama desesperadamente la imaginación de otras realidades posibles. El teatro todavía como lugar para probar un poco de lo desconocido: se ratifica la convicción una vez finalizada la obra y el mundo descansa.

La dirección de Nayla Pose sobre el texto de la autora brasileña, Silvia Gómez, contiene una lectura profunda y expansiva que corre el texto hacia nuevos enfoques de interpretación y sensibilidad. La obra juega con el cambio de registros entre la ficción y la realidad, revelando los artilugios que componen el engranaje poético: el equipo técnico interviene en la obra, las intérpretes rompen con la cuarta pared de manera constante y los “efectos especiales” no son más que francas invitaciones a entrar en el juego, develando un avión despegando en las aspas de un ventilador de pie o una trinchera de guerra entre dos colchones viejos. A su vez, todo se ve sumido en el abundante significado que provee la poética dramaturgia de Gómez; y el delirio de la chica joven se traduce en la vorágine de nuestro hipervínculo global; la defensa de esa letal vigilante del KM3, en los últimos intentos de construcción de un mundo otro; la presencia implícita de “otros” que vienen por ellas, en el advenimiento de los últimos momentos del ecosistema como lo conocemos. Sin dudas resulta una atinada  decisión la construcción de un lenguaje escénico absurdo y poético para la pieza, ya que permite catapultar otras lecturas posibles desde una violación sexual: a partir del síntoma individual se desentraña un aflicción colectiva de opresión y sumisión. En el cruce de autorías nacionales y extranjeras, yacen las preguntas necesarias para un manual de supervivencia comunitario y regional. “En este mundo loco, en esta noche brillante” ofrece un terreno fértil para que el público pueda reflexionar y reflexionarse: es ahí donde se produce el temblor revelador que sacude la platea, esa cosa que llamamos teatro pero en realidad es pura humanidad. 

“En este mundo loco, en esta noche brillante” está todos los domingos en Estudio Los Vidrios a las 19hs. Podés conseguir tus entradas por Alternativa Teatral.

Reseña: La manzana de Adán

Manzanas picantes


Ya sabemos la historia de la manzana prohibida y la posterior expulsión de Adán y Eva del Edén. ¿Culpa de ella por seducirlo?



Si nos ponemos a pensar en el poder que tiene una manzana, el simbolismo de aquel fruto, ¿Pueden ser las manzanas picantes? En un posible contexto de que Adán y Eva sean argentinos y que lo estén pasando bomba. Paul Caballero trae su primera comedia escrita y dirigida por él mismo, esta cuenta con la siguiente sinopsis:

»Adán se comió la manzana pero a Eva la culparon de todo. ¿Conspiración de la serpiente? ¿fake news del diablo? Luego de ser expulsados del paraíso Adan y Eva deberán reconstruir su vida y su relación. Ante la novedad de un mundo que es totalmente extraño para ellos, cada uno disputará su punto de vista sobre lo que le espera al mundo a partir de ellos. Muchas preguntas y muchas respuestas en esta bíblica comedia de enredos».


Cristian Mariani hace de Adán y Nancy Meijide de Eva. Él muy holgazán en su privilegiada posición de hombre, ella estresada y angustiada por el futuro que se le viene. Adan y Eva no congenian pero aún así lo pasan bien entre sus malentendidos, dan origen a nuevos conceptos y se cuestionan las decisiones del todopoderoso. Hay blasfemias claro, pero si mucha diversión.


La obra de Caballero es simpática y ocurrente, muy urbana  bíblica. La puesta en escena de Alan Faboulus es simple y rudimentaria, con toques selváticos. Mariani está increíble en este papel, su acento cordobés se potencia  y aporta inocencia a la obra Meijede hace la contraparte en este rol histérico y divertido.


La Manzana de Adán es una comedia divertida, blasfema y simpática ideal para irla a ver al teatro luego de una jornada de trabajo estresante.Disponible los jueves  a las 23 horas en el Teatro NUM (Juan Ramirez Velasco 416)


Escribió Sebastián Arismendi Ramos.


Reseña: Onegin

Onegin en Ballet

En la temporada Ópera y Ballet, el Teatro Colón tiene el agrado de mostrar piezas poco conocidas dentro de la cartelera clásica. Dentro de las mismas destacan las reversiones de óperas y novelas llevadas al Ballet, las cuales se destacan por su nivel de interpretación y solemnidad.

Durante los primeros 11 días de septiembre, El Teatro Colón presentó Onegin, ballet alemán presentado por primera vez por el sudafricano John Cranko en 1965 en Sttugart. 

Onegin está basado en la novela  de Alexander Pushkin‘s (1825-1832) Eugene Onegin, con música de Pyotr Ilyich Tchaikovsky  y arreglos de Kurt-Heinz Stolze

Junto a la dirección de Mario Galizzi, encargado del Ballet estable del Colón. Tara Simonic, directora musical estadounidense encargada  por esta vez de La Orquesta Filarmónica de Buenos Aires. Diseño de escenografía por el gran Pier Luigi Samaritani y vestuario original de Roberta Guidi di Bagno, se presentó esta pieza.

Con una composición de seis escenarios y tres actos, el Ballet estable acompaña a los bailarines principales  del ballet de Stuttgart  Martí Paixà y Elisa Badenes.

Galizzi coordina a los bailarines con delicadeza y minuciosidad, estos van a transitar en grupo o parejas en el escenario de  Samaritani, el cual crea el efecto de ilusión óptica con el uso de espejos, tridimensionalidad con el uso de decorados y luces. Pasamos de exteriores e interiores durante los entreactos, colocando principal atención  a la transición de los bailarines en la misma.

El vestuario de Guidi di Bagno se pasea entre lo clásico y moderno, dando importancia a representar a la aristocracia rusa en sus trajes, también la sensualidad enfocada en los momentos en solitario de la pareja protagonista, siendo el escenario escogido los interiores del palacio.

La música de Tchaikovsky dirigida por Tara Simonic sabe cómo trascender a cada butaca del teatro, estando sus vals presentes no solo en los pasos de los bailarines, sino estando estos clásicos  en nuestra memoria colectiva.

Onegin se hace una experiencia más que audiovisual, sensorial. La gran puesta en escena y el ballet estable provocan suspiros y pupilas dilatadas entre la delicadeza, el asombro y la magia que desprende esta obra.

Onegin es inolvidable.

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Reseña: La pipa de la paz

Bandera blanca


Daos la paz. Finaliza la misa de los domingos con esa frase, entonces todos nos abrazamos y por un segundo, desaparece todo conflicto… Al menos funciona en este caso pues hay personas que no reconocen las banderas blancas. Madre solo hay una y estará contigo hasta el final, en cada lugar y momento. Al menos podemos reírnos de estas situaciones donde el control materno pondrá  a prueba la paciencia..




»Una madre «especial» obliga a su hijo a volver de Nueva York para resolver un insólito problema familiar. El intentará, con suma diplomacia y paciencia, solucionar el conflicto pero el carácter insoportable de la mamá lo sacará de quicio hasta llevarlo a la desesperación». Es la reseña del clásico de Alicia Muñoz, el cual es reestrenado  bajo la dirección de Betiana Blum.


Betiana Blum y Sergio Surraco son los protagonistas de esta comedia negra muy muy argentina. Ella una madre controladora y manipuladora, él un hombre influenciable que intenta de sobremodo mantener la paciencia. Una misión: mantener la paz. Betiana Blum vuelve con fuerza y gran carisma en este rol que le sienta bien. Vemos esta gran leyenda argentina protagonizar una hilarante comedia que roza el grotesco criollo rioplatense, una mirada muy directa y sincera  a aquellos vínculos que son imposibles de romper por más que aprieten.


Sergio Surraco es el acompañamiento perfecto al personaje de Betiana, está entre el borde de perder la paciencia, por lo que lo veremos maniobrar la  mil y una formas de obtener la paz y comunicación. La Pipa de la Paz es una comedia que no nos suelta y nos hará  reír desde el principio. Una producción prolija y bien dirigida por la visión de Betiana Blum. Un reflejo de las relaciones madre e hijos donde uno de los dos debe ceder, ¿Funcionará la pipa?


Betiana y Sergio poseen una química avasallante. Disponible los viernes, sábados y domingos en el Teatro Astral. Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web

Reseña: Cosa Hecha

La ardua tarea de unir los fragmentos

En el espacio de investigación teatral “El Brío”, Ignacio Torres dirige una obra de su propia autoría que se exilia en un futuro cercano de Argentina, cuestionando el verdadero carácter que guarda una distopía.



En lo que simula ser un living corriente, una pareja vive los primeros momentos del fin de su relación. Sumido en la interacción de sus redes sociales, el trabajo de Gael consiste en postear sus mejores caídas, que comparten miles de seguidores, incluyendo una adolescente aimara y k-popera, que se vuelve su fan número uno. Intrincadamente, se cuela en la historia de la pareja, el vínculo desgastado de los padres de Gael, más que nada el del padre, quien se ve atacado y repudiado por su voto en contra de una ley que permite adoptar hijos por medio de aplicaciones. Mientras los intérpretes se rozan desinteresadamente entre ellos, el espacio del living parece no verse afectado por ninguna de las acciones que los personajes puedan cometer. Como una casa fantasma, “Cosa hecha” se vuelve un título que calza perfectamente para esta comedia de desencuentros, como un enredo desilusionado que viene a espejar lo superficial de nuestros vínculos y lo ajeno de nuestros deseos. 

Los objetos se mueven en el espacio como si nadie los manipulara: los vasos de cerveza quedan intactos, los retratos familiares ausentes y los muebles vacíos. Los distintos escenarios se cruzan pero no se tocan: entre la pareja y los suegros las conversaciones parecen pender de un hilo, atravesadas por un dispositivo que, implícitamente, se sobreentiende ya que está allí, pero no se ve en escena. La tecnología atraviesa toda la obra pero sin embargo sólo se puede ver un teléfono, y de alguna manera el universo que Ignacio Torres elabora deja en las butacas un peso que ahonda tanto en el cuerpo de los intérpretes como en el del público. En una época llevada al límite, donde la comunicación masiva desencadena un efecto globalizador, la desconexión sensible se percibe como un duelo constante. Todo gira alrededor de una crisis de pareja no muy distinta a la de nuestro presente cotidiano: amores desaforados y odios viscerales. Pero, de alguna forma, en el silencio del escenario se percibe una problemática más subyacente todavía, un conflicto emocional que se teje en cada personaje como un cortocircuito sensible. El teléfono constantemente suena, pero nadie se atreve a atenderlo. 

Asimismo, la obra se permite tomar un color precioso con el choque de referencias: entre la música k-pop, la política partidaria, las cerezas y las redes sociales, “Cosa hecha” mezcla universos de manera avasallante. En ese espacio tan minimalista y vacío, una avalancha cultural se come toda la escena, en lo que se percibe como un absurdo retrato de nuestra época posmoderna, la integración de un todo que se vuelve cada vez más fragmentado. Sin embargo, no se dibuja un tono solemne en el relato que representa la obra, sino que se permite la intromisión de risas cómplices entre el bruto reflejo de nuestra propia comedia. Un tinte absurdo atraviesa la pieza por completo: una mujer que pretende traer a su marido de vuelta en sí con el cultivo de cerezas, un político que se refugia en su nuevo perro para no enfrentar los ataques del exterior y una adolescente que sueña con ser una estrella con tal de no hablar sobre su mamá. “Cosa hecha” le demanda al público el trabajo detallado de recolectar las piezas para vislumbrar que se esconde en el fondo de su historia. 

Siempre es un goce ver cómo una propuesta reinventa por completo la sala de un teatro, y la dirección de Ignacio Torres traslada imaginativamente al total del público hacia otro lugar sumamente diferente. Hermosa y rota, “Cosa hecha” atrapa a la audiencia en el centro del escenario y la conmueve de manera dulce, para luego prender las luces de sala y soltarla al mundo, intentando juntar los fragmentos que restaron una vez terminada la función.

“Cosa hecha” está todos los sábados de septiembre en el teatro “El Brío” a las 20hs. Podés conseguir tus entradas por Alternativa Teatral.

Reseña: Asamblea de los espíritus

Sindicatos astrales


La revolución será de los trabajadores vivos o muertos…

¿Qué puede pasar mal en una asamblea? Pues mucho, las peleas por el control del poder y la razón serán motivos para caldear al colectivo. Quien tiene la presidencia no es precisamente la persona más justa para el cargo, sin embargo podríamos hacer una sesión astral para convocar  a quienes no están, a fin de cuentas, también tienen voz, ¿No?




»Cuenta las peripecias de un elenco de teatro universitario que es tomado, inesperadamente, por fuerzas oscuras. Algunas que parecen habitar el recinto académico; y otras, acaso más complejas, que surgen del corazón del grupo. Todas sumiendo al equipo en las contradicciones propias de la tarea artística, los deseos, la política y el poder» Esta es la sinopsis de la comedia creada por Fernando Ferrer, la misma fue parte del proyecto final de grado para la carrera de artes dramáticas de la UNA.


Con un elenco coral, conformado por jóvenes y actores con trayectoria, encabezados por Analía Ayala, Juan Uriel Dujo, Guadalupe Durante, Camila Ferro, Arturo Andrés Galacho, Lula Gonzalez, Mara Guerra, Geronimo Gutierrez, Martín JAUREGUILORDA, Alexia Martinovich y Macarena Rodriguez llega  Cuello, llega esta histriónica y divertida comedia.


La escenografía representa un teatro abandonado en reforma, los detalles están presentes y es gracias a María Guadalupe Gonzalez y su trabajo. Estos 11 actores se van a desplazar por el escenario con un ritmo acelerado y también transitando entre materia espiritual. Hay una enorme carga de comedia absurda y ocurrente, esto la vuelve simpática y es gracias al compromiso de los actores y la química entre ellos.


La Asamblea de los espíritus es un sindicato jugando a la Ouija, la rebelión del proletariado, el abuso de poder o el efecto de alucinógenos, o lo que sea. Lo que si está asegurado es la diversión plena.


Disponible los jueves a las 20:30 en el Teatro El Extranjero (Valentin Gomez, 3378) Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Reseña: Las dos reinas

Lucha por el trono


Dentro del gran abanico de la historia universal, hay sucesos que llaman la atención por el grado de juego de poder que se genera, más en la Europa medieval marcada por la ambición, traición, sangre y familia.



¿Pueden dos personas odiarse sin conocerse? La respuesta es sí. Cuando hay grandes intereses de por medio, en este caso un trono, la sangre que ha de correrse será la necesaria. Solo hay un lugar pero el resentimiento y las presiones sociales siempre tendrán espacio. Este es el caso de la historia de «Las dos reinas», adaptación de  la obra María Estuardo de Friedrich von Schiller, la cual se resume de la siguiente manera. »Cuenta la historia de  laturbulenta vida de la carismática María Estuardo, reina de Escocia y la persuasiva Isabel I, reina de Inglaterra. Rivales en el poder y en el amor, reinas en un
mundo gobernado por hombres. Isabel inclinada al protestantismo se proclamaba como la única soberana. Por derecho de nacimiento, María Estuardo, ferviente católica, podía reclamar el trono inglés. Ambas mujeres sienten una fascinación recíproca, y solo ellas saben realmente lo que significa reinar en una tierra de hombres»


Marcelo Silgueiro es el encargado de dirigir este clásico que data del año 1800, para ello elige a las grandes actrices Victoria Aragón y Paula Cantone para interpretar  a estas primas enfrentadas por el trono.

Cantone interpreta a la cautiva pero legítima María Estuardo y Aragón a la decidida Isabel I. El primer atractivo técnico- estético de la obra es sin duda el diseño de vestuario de Claudia Abalos.  Abalos establece con suma delicadeza y detalle cómo estará vestido cada personaje, enfocando los cambios de Aragón y Cantone, aportando peso y realismo a estas figuras reales. Carla Pereyra es la encargada del prolijo diseño de maquillaje y peluquería.


Las dos reinas, cuenta con dos grandes actrices en sus hombros, ambas con personalidades opuestas e intereses en común.  Aragón y  Cantone están increíbles en sus roles, caracterizándolos de una manera prolija y dedicada y con un acto final que causará escalofríos en el público.   Las dos reinas puede ser la historia de dos mujeres enfrentadas no solo en la edad media sino en la actualidad, es un ejemplo de cómo el poder logra romper con los lazos familiares y el género.


Disponible los sábados a las 20:30 en el Teatro Multiescena. Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Arte Jovial: Entrevista a Lourdes Varela



                                                                

Hablamos con Lourdes Varela, joven actriz de apenas 20 años, quien nos contó pormenores en las obras que participa: “Como piensan el Tiempo las Tortugas” y “Cosa Hecha”. Actualidad y sucesos de vida que tienen que ver del entrelazo de la ficción con la realidad.


         



“El teatro under es juego”, con simpleza y convencimiento, Lourdes nos resume la esencia del teatro independiente que, casi desde que tiene memoria, atraviesa no solo como pasatiempo, sino como modo de vida. El disparador fue tanto la convivencia con sus padres, donde floreaban historias y, además, el rol que el scout cumplió y lo hace en su vida, que ejerce hace ya una década. 

  Luego de pasar por escuelas como Timbre 4, hoy se forma en la UNA para cumplir a rajatabla con la denominación: actriz.

  Con apenas dos años por encima de la mayoría de edad, la joven encaja en la definición clásica, tan a veces contraproducente, donde se pronuncia, “en unos años va a estar en.…”, y la frase se completa en paralelo a alguna intuición con la mejor fe del mundo. 



–  ¿Cómo observas desde tu lugar a lo que es la estructura comercial de la actuación?


–  Cada cosa tiene lo suyo, aprendí que en todos lugares hay gente buena y mala. Creo que no hay que etiquetar en algo en que es «comercial o no», en todo hay mucho para valorar.


En “Como Piensan el Tiempo las Tortugas”, obra de Pilar Boyle (escrita por Ricardo Ryser), cumple con la labor de ser asistente de dirección, tarea dinámica que conlleva prestar responsabilidad y atención a todo un elenco, a lo que bien en el fútbol se podría denominar en el presente como «técnico alterno»; mientras que, en «Cosa Hecha», de Ignacio Torres hace de Ailín, alguien quien tiene una efervescencia particular, y que está en el medio de situaciones afectivas muy relevantes, con quien comparte empatía, como a su vez diferencias circunstanciales y viscerales.


– Sin caer en cuál te parece mejor, desde las semejanzas, ¿qué sentís que ambas tienen?


– Las dos tienen mucho desde lo vincular, cada obra tiene lo importante del recorrido de una historia que se cuenta a partir de las emociones que hay, y en el paso del tiempo… 



A lo largo de la nota, Lourdes nos hace mención al convencimiento y al entusiasmo, nos deja en claro, “no podría hacer algo que no me guste”, desde esa definición nos hace replantear sobre un sinfín de sucesos que posee a veces los trabajos, donde hay diversas correlaciones de poder que fuerzan, por distintos motivos, a dar luz verde.


– Y estás dando clases de actuación frente a cámara a niños/as entre 10 y 13 años, en el Teatro Quiron, ¿cómo lo sobrellevas?


– Se dio por un corto que dirigí en un tren de la alegría, había muchos chicos/as como extras, y ahí empezó la idea por parte del director, Sergio Albornoz. Al principio tenía inseguridades por ser chica, pero después me fui soltando. 

  Arranqué de octubre a diciembre, estoy dando con Martina Valmaggia. Y a pesar del amor al arte, lo tomo como un trabajo. Actualmente son 16 chicos/as, que bueno, por la edad me gusta mucho estar en su formación, más a esa edad preadolescente. Trató en los trabajos de que hablen fuerte, que no den espalada a cámara. 

  Me pasa que me preguntan mucho sobre como aparecer, por ejemplo, en una publicidad… Las madres sobre todo… Hace rato terminaron de ver la cuarta de «Stranger Things» y tienen esa idea dando vueltas (risas).


– La digitalización avanzó mucho, ¿te pasa a vos y en tu alrededor, de a lo mejor priorizar hacer contenido en diversas plataformas virtuales antes que estar en un formato tradicional?


– No, no me pasó. Obvio que, si tengo la posibilidad, es trabajo y lo haría. Obviamente que no reemplazaría a lo que hago, sino que lo agregaría. Lo que sí, no podría estar en un lugar que no me guste.



Conclusión


La dinámica actual de las distintas plataformas digitales de contenido, implica obtener visibilidad y deseabilidad al respecto. ¿Sea como sea? Pareciera que la actualidad, lo rebelde o innovador, sea que hace que alguien menor a 25/23 años, entre a jugar en esa liga, donde el click, tan ansiado y a veces trabajado, es democrático, pero a costa de entrar en un concepto resultadista maquiavélico.

  Con otras exigencias y prioridades, la actualidad de Lourdes toma un timón diferente, y el día a día la hace surfear una ola de distinta, de formación, donde los tiempos, la constancia y la relevancia al respecto en cada suceso, no son para nada triviales, y que, sobre todo, asume responsabilidades y las analiza como tales, y con tan solo 20 años… 

  Personalidades icónicas como Freddy Mercury, Elvis Presley y Whitney Houston, entre otras, son quienes llamaría a formar parte de una hipotética y surrealista del juego de la “única cena”, en la que los personajes plasmados, tienen en común un recorrido firmemente exitoso con desenlaces ampliamente semejantes.

  


Disponible “Cosa Hecha” los sábados a las 20 en Teatro El Brío (Avenida Álvarez Thomas 1582) y “Como piensan el Tiempo las Tortugas” – hasta el 06/09 – los martes en Nün Teatro Bar (Ramírez de Velasco 419). Escribió Nicolás Doyle para La Butaca Web