Reseña: Mujer Suspendida

Por Constanza Scioletti

¿Se puede ser el centro de gravedad de una historia sin pisar el escenario ni una sola vez?

Mujer suspendida demuestra que sí. La obra nos sumerge en los días previos a la gran exposición de Catalano, un excéntrico, caprichoso y delirante artista plástico. Aunque jamás lo vemos en escena se habla de él como un ente omnipresente atrapado en la habitación contigua, sus provocaciones y delirios creativos dictan el pulso y el estrés de todos los que lo rodean.

A través de una atmósfera cargada de tensión, asistimos al detrás de escena de este gran evento, donde la exmujer, la hija y los colaboradores del artista intentan sobrevivir a sus demandas. Es en este punto donde la pieza revela su verdadero misterio: la exposición es solo la superficie; el fondo del relato es el costo emocional de convivir con el genio.

La obra brilla al desmenuzar los roles familiares impuestos por el egoísmo. Vemos a una hija profundamente atravesada por el peso de haber sido catalogada siempre como la «musa» inspiradora, un objeto de arte antes que una hija. En sintonía, la exmujer padece la dilución de su propia identidad, encasillada eternamente como «la esposa de» y no como la compañera real que sostuvo su carrera.

Este abrumador clima psicológico se sostiene gracias a un despliegue actoral impecable. El elenco logra transmitir con una verdad incómoda el desgaste, la sumisión y el quiebre de quienes orbitan alrededor del artista ausente, cargando el escenario de una energía magnética.

A este trabajo se le suma una propuesta estética muy cuidada, donde el vestuario, el maquillaje y la caracterización juegan un rol fundamental. Cuando los límites entre el arte y la vida empiezan a romperse, el caos familiar queda completamente al descubierto. Mujer suspendida termina siendo un relato inquietante sobre las decisiones desesperadas, las emociones al límite y el costo invisible que pagan quienes habitan a la sombra de un creador alienado.

FUNCIONES SÁBADOS 18H

JUNIO Y JULIO

Teatro El Grito

Costa Rica 5459 / CABA

Dramaturgia y dirección:  Carolina Sturla y Laura Eva Avelluto 

Elenco:  Lorena Damonte, Sonia Alemán, Verónica Mayorga y Gonzalo Bourren

Diseño de vestuario y arte: María Colloca

Caracterización: MB Salón

Diseño de iluminación: Victor Chacón

Diseño gráfico: Adrián Goldfrid  

Fotografía: Cristian Holzmann 

Producción: Nacidas en los 80s

Duración: 65 minutos.

Este espectáculo se realiza con el apoyo de Proteatro.

Reseña: Una

El nuevo teatro ALMAGNA abre sus puertas con una programación prometedora. Los sábados a las 17:30hs vuelve a escena el unipersonal “UNA”, la multipremiada obra escrita y dirigida por Giampaolo Samá y actuada por Miriam Odorico. 

 

 

 

 

 

¿Uno es porque existe algo propio o por lo que los demás perciben?¿Qué hay cuando la liberación interior? ¿Qué queda de eso que era, de eso que ahora fui? Buscar el existir más genuino posible, ese es el objetivo de Moscarda. Estar sin máscaras, olvidar el nombre, encontrar la propia verdad, ser UNA. 

 

El personaje original de la obra de Luigi Pirandello es masculino. Giampaolo Samá decidió dar un giro y que la voz sea la de una mujer: Angélica Moscarda. Miriam Odorico encarna a esa que va de la tensión a la blandura, de la fuerza a la debilidad. En ella habitan marido, suegra, cura, y las miles de Moscardas que luchan en el interior de esa única Moscarda. Miriam Odorico, con sólo un vestido que usa y desusa para armar personajes y casi en la totalidad de la obra sentada en una silla, logra construir corporal y vocalmente un abanico de posibilidades de ser que atrae y mantiene al borde de la butaca al público. Encanta.

 

Esa que está sentada, se revoluciona, ataca a los de afuera y a su propio adentro. Es la “loca”. Busca y sufre… También se divierte (no faltan risas en la tragedia). La soledad es el punto de llegada, las campanas de la Iglesia, ¿a quién le rezará este pueblo perdido? Moscarda ya no tiene a nadie, quizás ni a ella misma y, a la vez, es la forma más auténtica de lo que alguna vez fue. 

 

Algo parecido a la magia se produce en el escenario. El público sale comentando, “¿Cómo lo hizo?”. Las preguntas que Moscarda lanza quedan flotando en la platea. Habrá quienes en el café se pregunten sobre el ser, los otros, el existir. Llega el apagón, el aplauso es de pie. “UNA” y un espejo roto que, de uno u otro modo, nos refleja. 

 

 

FICHA TÉCNICO ARTÍSTICA

Dramaturgia, dirección y diseño de luces: Giampaolo SamáActúaMiriam OdoricoVestuarioJulio SuárezDiseño gráficoPaola BilancieriPrensaSusan Lonetti

 

“UNA”- Amalgama Teatro (Guarda Vieja 3783)- Sábados 17:30 hs

 

Escribió: Micaela Steinbach

Reseña: Drácula II Resurrección

Cuando hablamos de musicales argentinos, es imposible no pensar en Drácula. La creación de Cibrián y Mahler fue una apuesta ambiciosa que logró perdurar décadas a través de múltiples reposiciones. Ahora, Pepe Cibrián junto a Pablo Torres Flores se lanzan con esta secuela, Resurrección, que nos trae al famoso conde en una historia nueva, cargada de talento, pero también con varios «peros».

Para que sepan con qué se van a encontrar: si no vieron el clásico original, no se preocupen, conocer el mito del conde basta para entender esta trama. Eso sí, se pueden escapar algunos guiños o detalles propios de la obra . La historia nos sitúa 30 años después: por alguna razón, el conde vuelve a la vida, pero esta vez en un cuerpo humano. Por otro lado, tenemos a una Mina viuda y con un hijo, a quien vemos desde el inicio incapaz de olvidar su intenso encuentro con él. La trama se centra en el drama interno de Drácula por su regreso y cómo esto sacude a Mina y a quienes la rodean.

En cuanto a lo artístico, hay que destacar una muy buena puesta en escena: las actuaciones son sólidas, el ensamble derrocha talento y hay números que resultan realmente interesantes.

Ahora, los puntos bajos. No me quejo de que la función sea en la carpa del Circo Rodas; de hecho, le da un ambiente peculiar y está bien planificado. Lo que no perdono es el uso de las visuales, que parecen hechas con una IA de baja calidad o un diseño muy pobre. Hubiera sido preferible ambientar usando más el vestuario y la imaginación si no había presupuesto para algo mejor. Es una lástima, porque cuando la producción quiere, brilla: la escena del baile de máscaras en Venecia es realmente bella.

La música cumple. Las canciones de Pablo Torres Flores dan en el clavo, especialmente en momentos de alivio cómico o en los pasajes más modernos y festivos, como los que interpreta la cubana Heidy Viciedo. Sin embargo, hay ciertos números que se sienten de relleno y no aportan nada, ni a lo musical ni a la narrativa.

Sobre la duración, estamos ante unas dos horas y media con intervalo. Si bien soy defensor de las obras largas cuando la historia lo justifica, acá la trama gira siempre sobre el mismo eje y podría haberse resuelto en menos tiempo, incluso disfrutando de los momentos musicales más entretenidos.

En resumen: Drácula Resurrección es un buen espectáculo, tiene talento y se nota el esfuerzo por ofrecer calidad. Pero hay que verla como lo que es: una versión que toma los personajes y hechos del clásico para hacer algo propio. No reinventa el mito ni alcanza la trascendencia de aquella pieza que le precede ,pero logra entretener.

DRÁCULA 2: RESURRECCIÓN

Una nueva criatura de Pepe Cibrián Campoy

Libro y Dirección: Pepe Cibrián Campoy

Música: Pablo Flores Torres

Coreografía: Matías Ramos

Vestuario: Vanesa Mascolo

Arreglos Musicales: Yair Hilal

Coordinación de actores: Juan Álvarez Prado

Dirección de coros: Juan Pablo Ragonese

Prensa: BMZ Comunicaciones

Elenco protagonista: 

Diego Conde Duarte es Wolf

Antonela Cirillo es Mina

Heidy Viciedo es Roxana y Rubi

Michel Hersch es Jonathan Harcker Hijo

Melina Kantor es Magui

Funciones

jueves, viernes y sábados a las 20:30 h

domingos 19:00

duración: 2:30 h con intervalo

Hipódromo de San Isidro (Avenida Santa Fe y Avenida de la Unidad Nacional) 

Reseña: Charlie y la fábrica de chocolate

La llegada de la temporada de invierno y la cartelera del Gran Rex han sido sinónimo de grandes producciones desde hace unos años. Tras éxitos musicales como School of Rock o Matilda, la apuesta de este año es una historia más que conocida: Charlie y la fábrica de chocolate. Se trata de la adaptación del musical de Broadway, una apuesta arriesgada si miramos los precedentes; sin embargo, tras asistir a la función de prensa, puedo afirmar que las expectativas no solo se cumplieron, sino que fueron superadas. Es, sin dudas, el plato fuerte para estas vacaciones.


Sobre la historia, que seguramente resulta familiar para todos, tenemos al famoso chocolatero Willy Wonka, quien se ha mantenido hermético durante años por miedo a que espías robaran sus recetas, cerrando su fábrica al público. En paralelo, conocemos a Charlie, un niño de familia humilde que recibe un chocolate Wonka en cada cumpleaños como única celebración. Cuando se anuncia que la fábrica abrirá sus puertas para quienes encuentren un «boleto dorado», la emoción se dispara. Charlie, ante la imposibilidad económica de comprar el chocolate constantemente, solo cuenta con una oportunidad: su cumpleaños. Por azares del destino o quizás algo más mágico, el niño obtiene el boleto y comienza su aventura dentro de la fábrica.


Para poner en contexto esta adaptación, hay que considerar que muchos conocen la historia a través de la película de Tim Burton, el clásico de 1971 protagonizado por Gene Wilder o la novela original de Roald Dahl. Siendo sinceros, este musical se nutre de todas ellas: toma la estética alocada de la versión más reciente, adopta el estilo musical del film de antaño y rescata detalles narrativos que la novela apenas sugiere. El resultado es una historia muy bien cohesionada, donde todo resulta sumamente reconocible y nostálgico para los fans de la obra, sin importar qué versión sea su preferida.
Ahora, lo importante: los protagonistas. En cuanto al elenco, es pertinente destacar que, por respeto al trabajo infantil, existen varios elencos que se alternan en las funciones. El nivel de los niños que vimos en la función de prensa fue excelente, tanto en el papel de Charlie como en el resto de los personajes que obtienen el boleto. Nuevamente, la producción demuestra una gran capacidad para el casting infantil, algo que siempre resulta complejo.


Respecto a Willy Wonka, el papel recae en Agustín «Rada» Aristarán. Debo confesar que, ante sus primeros protagónicos, me sentí algo escéptico; no obstante, se convirtió en una revelación en School of Rock —pese a ciertos detalles técnicos— y aquí reafirma su crecimiento. Leí en una entrevista que, para construir a su Wonka, prefirió no inspirarse en nadie en particular, sino respetar la esencia del personaje y su propia interpretación. Es un acierto total: sin ser una copia de versiones anteriores, logra capturar el alma del chocolatero, volviéndolo reconocible y magnético para todo el público.


En cuanto a lo técnico y escenográfico, el nivel es sobresaliente. La versatilidad de los escenarios y la ingeniosa representación de los Oompa Loompas resuelven un desafío difícil: aquí se logra mediante trajes especiales donde los actores del ensamble manipulan a estos seres diminutos, permitiendo una fluidez de movimiento sorprendente.
Sobre la banda sonora, las canciones de la obra original han sido adaptadas con gran maestría, acompañadas por un trabajo vocal del elenco impecable, culminando en un cierre que se siente como una verdadera fiesta.


Charlie y la fábrica de chocolate se posiciona como una de las mejores opciones para las vacaciones de invierno. Es un producto sólido, de excelente factura técnica, que logra cautivar a espectadores de todas las edades, demostrando que no es una propuesta exclusivamente para los más chicos.

Teatro Ciego: nos trae cuatro grandes propuestas para estas vacaciones de invierno

Se trata de cuatro experiencias conectar, jugar e imaginar en familia

CHAKRAS INFANCIAS

Es una experiencia sensorial pensada para descubrir la meditación de una manera lúdica, cercana y sorprendente. A través de la música en vivo, sonidos inmersivos , aromas, luz negra y momentos en completa oscuridad, cada participante emprende un viaje mágico por los siete chakras y distintos rincones del mundo. Guiados por Wayra, un espíritu guardián que habita en el tambor, las infancias recorrerán continentes, culturas y paisajes imaginarios mientras exploran emociones, deseos y sensaciones a través del cuerpo y los sentidos. Cada parada invita a respirar, escuchar, relajarse y conectar con la imaginación.

Una propuesta original de Teatro Ciego donde la calma se vuelve aventura, la música abre puertas y meditar se transforma en un juego inolvidable para compartir en familia. Recomendada a partir de los 4 años, ¡Apta para todala familia!

Duración: 50 minutos

EL CLUB DE LOS SENTIDOS

Es una propuesta de carácter interactivo.

Infancias, adolescentes y adultos se convierten en protagonistas de una misión muy especial: Ayudar a reabrir un antiguo club barrial que guarda un tesoro olvidado… la capacidad de asombrarse.

Guiados por entrañables personajes llenos de humor y ternura, el público recorrerá distintas postas sensoriales donde deberán poner en juego el olfato, el gusto, el tacto y el oído a través de desafíos, juegos y sorpresas. Cada experiencia los acercará a recuperar aquello que parecía perdido: la curiosidad, la presencia y la imaginación.

La travesía culmina en la oscuridad total, donde la percepción despierta de una manera nueva y los espectadores descubren que, cuando se apagan las pantallas, se enciende algo mucho más valioso: el encuentro, la creatividad y la emoción compartida. Una propuesta original de Teatro Ciego para reír, jugar y reconectar en familia. Recomendada a partir de los 4 años ¡Apta para toda la familia

Duración: 50 minutos

LA CANCIÓN DEL ABUELO

Es una experiencia sensorial e intergeneracional donde la música y la imaginación une a grandes y chicos en un viaje emocionante para compartir en familia recuerdos y experiencias de una infancia compartida.

En una noche mágica, alrededor de un fogón encendido, Marito, un abuelo ciego y guitarrero, recibe a chicos y grandes para compartir canciones. En completa oscuridad y guiados por la música, sonidos y aromas, el público recorrerá patios, trenes, calles de barrio y aventuras inolvidables, descubriendo que los recuerdos también pueden jugarse, cantarse y sentirse.

Una propuesta cálida y conmovedora de Teatro Ciego para emocionarse, reír y volver a encontrarse entre generaciones. Recomendada a partir de los 4 años, ¡Apta para toda la familia!

Duración: 50 minutos aproximadamente

MI AMIGA LA OSCURIDAD

Nescius y Positivín, dos simpáticos personajes, nos enseñarán que la Oscuridad es una artista que nos permite imaginar las cosas más impensadas y vivir las aventuras más increíbles utilizando nuestros sentidos.

¡La oscuridad puede ser tu amiga! ¿Te animás a viajar? La obra se da con actores en vivo, comienza con luz, trabajando con luz negra y luces tenues, y paulatinamente se va llegando a la oscuridad total.

Es una propuesta pensada para que todas las infancias puedan disfrutar. Recomendada a partir de los 4 años, ¡Apta para toda la familia!

Duración: 50 minuto

Entradas por https://teatrociego.org

Reseña: Si vos me amás, yo te gano

Luego de un mayo a sala llena, la ópera prima de Nina Hack vuelve al Galpón de Guevara con una función especial este 20 de junio.  

Dos historias que se mezclan para volverse una. Tres  jugadoras de futsal se entregan en cada partido, un abuelo y su nieta escriben una obra. El fútbol como lenguaje común que se transforma en teatro y viceversa. La cancha es escena y la escena se vuelve cancha. Dos generaciones que trafican sueños e intentan darles forma haciendo equipo. 

Está el equipo de futsal y las chicas que la juegan, la amasan, la pisan, la gastan, la sufren. Entre el entrenamiento y la vida compartida. Se trata de la amistad, el compañerismo, el amor que no se nombra porque nadie nos dijo cómo, y crece, hasta que el “te amo”. Está la nieta y su abuelo que entre San Lorenzo y recuerdos y la familia y “a mí de chiquito me decían”, escriben una obra que habla de ellos y de tantos. Pasado y presente se unen. Vejez y juventud: es posible salir juntos a la cancha.

Bajo la dirección de Fran Bert y Chano Itzcovich, el elenco formado por Ornella Cimarelli, Nina Hack, Néstor Larrandart y Paula Thie, hace mover al público que por momentos se convierte en platea y canta; por otros, calla y observa. Ritmo respirado que atiende al tiempo que cada situación exige. El elenco se mueve por los espacios cambiantes que construyen las luces, la música y una escenografía versátil e inteligente. Cuerpos presentes al servicio de la ficción que se construye. 

¿Por qué hacer esta obra? “Para transmitirle a la gente nuestra felicidad y nuestro amor, para contar que nos gustan el teatro y el fútbol y que las cosas que nos gustan las podés hacer o comer juntas, como la milanesa con dulce de leche”, “En el amor y en el placer y en el esfuerzo y en el deseo está lo que nos mantiene en movimiento. Una grupalidad. Algo que funciona a través del otro”, “El teatro requiere de procesos y de tiempos … El mundo está cada vez más lejos de esos lugares ”, “Nuestra forma de lucha contra los discursos que escuchamos hoy en día”. Todo esto y más responden los integrantes de la obra con la misma frescura que se transmite en escena. 

“Si vos me amás, yo te gano” y la complejidad de estar en el mundo viendo cómo querer, cómo ser, cómo desear. El público aplaude entre lágrimas y risas. “Si vos me amás, yo te gano” para cumplir deseos, para conmover, para pensar que es posible armar equipo y entre pases hacer el gol, y si no ahí estará el abrazo de los afectos y la revancha de siempre. “Amar” es un partido que no termina nunca y se juega con la vida,  cada momento, todo el tiempo. 

 Ficha técnico artística

Actúan: Ornella Cimarelli, Nina Hack, Néstor Larrandart, Paula Thie/ Vestuario: Luna Mazzeo/ Escenografía: Patricia Langan, Patricia Pinella/ Iluminación: Manon Minetti/ Música original: Vera Garelli/ Diseño gráfico: Candela Calcagno/ Producción técnica: Erina Larrandart/ Producción: Clara Olivieri/ Asistencia de producción/ Lucía Mousseaud/ Dirección: Fran Bert, Chano Itzcovich/ Dramaturgia: Nina Hack.

“SI VOS ME AMÁS, YO TE GANO” – Sábado 20 de junio 20hs- El Galpón de Guevara (Guevara 326).

Escribió: Micaela Steinbach

Crítica: Dementia en el Teatro Colón

La literatura de Ariana Harwicz es disruptiva. Los temas a los que recurre son escabrosos y eso le ha permitido ganar notoriedad al alejarse de lo clásico y esperable dentro de la literatura escrita por mujeres. La escritora porteña explora la psiquis de sus personajes a través de monólogos internos donde el caos existe tanto adentro como afuera.

Su primera novela, Mátate, amor, fue adaptada al cine el año pasado por Lynne Ramsay, una directora que también transita territorios oscuros y poco convencionales. Por eso, una ópera argentina escrita por Harwicz parecía una propuesta arriesgada, pero el Teatro Colón la hizo posible. El pasado martes estrenó Dementia, con libreto e idea original de Harwicz y música de Oscar Strasnoy.

Dementia cuenta la historia de una pareja en tres etapas diferentes de sus vidas, cuyos dobles confluyen a través del tiempo. Ambientada en una casa de campo frecuentada por doppelgängers o alucinaciones de la protagonista, la obra nos introduce en la mente caótica de una escritora sometida a presión, mientras una presencia misteriosa manipula los acontecimientos desde la casa vecina.

Lo primero que impresiona al abrirse el telón es la ambiciosa escenografía mecánica de Mariana Tirantte. La artista construye un escenario giratorio de 360 grados que modifica sutilmente los espacios a medida que rota, alterando constantemente nuestra percepción. Los detalles son minuciosos: vemos el interior de una casa europea en las montañas, su fachada, el jardín y el sótano, todo coexistiendo en una misma estructura.

Los intérpretes permanecen expuestos en escena mientras la sensación de inestabilidad se intensifica gracias a la música de Oscar Strasnoy y la dirección de Tito Ceccherini. Juntos crean una composición electro-sinfónica oscura donde las cuerdas tensan los nervios del espectador.

Dementia no es una ópera tradicional. No hay arias reconocibles ni momentos de lirismo convencional; existe, en cambio, un libreto completamente cantado y escrito en lunfardo. Se trata además de la primera ópera argentina interpretada íntegramente en porteño. Los cantantes encarnan al mismo personaje en distintas etapas de la vida, cada una separada por veinticinco años.

Dementia no es una ópera para todos. De algún modo, también es una anti-ópera. Su objetivo no es transmitir belleza o elegancia, sino provocar angustia, paranoia y confusión, emociones poco habituales dentro de la tradición operística. Esto la hace única y a su vez, compleja de aceptar.

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Reseña: Un paso atrás

Desde el momento en que uno ingresa a la sala del Teatro Azul, Un paso atrás ya comenzó. Los actores ocupan el escenario con máscaras, moviéndose en una especie de danza silenciosa que desconcierta y despierta curiosidad. Es una apertura tan extraña como atractiva, que prepara el terreno para una obra que apuesta constantemente por sorprender.

Escrita y dirigida por Matías Vitali, la pieza cuenta la historia de un maestro de escuela primaria que, tras la filtración de un video íntimo, toma una decisiónque piede cambiar el rumbo de su vida. La acción transcurre durante la noche de su cumpleaños, justo antes de que familiares y seres queridos lleguen para festejarlo por sorpresa. Sin embargo, el gran acierto de la obra no reside solamente en lo que cuenta, sino en cómo lo cuenta.

A través de un recurso narrativo tan arriesgado como efectivo, la historia avanza en dos líneas temporales. Un personaje de tono casi onírico interrumpe la acción para retroceder en el tiempo y revelar fragmentos clave de lo ocurrido horas antes. Estos “pasos atrás” enriquecen el relato, construyen tensión y permiten que el espectador complete el rompecabezas de manera gradual.

Con momentos desopilantes y otros profundamente humanos, la obra logra un equilibrio poco frecuente. El numeroso elenco, por momentos caótico en el mejor sentido, recuerda esa energía coral que hizo inolvidable a Esperando la carroza. El resultado es una propuesta original, emotiva y muy bien interpretada, que invita a reflexionar sin perder nunca el vínculo con el entretenimiento.

Una obra recomendable, de esas que consiguen algo cada vez más valioso: sacarnos de nuestro tiempo por un rato y sumergirnos por completo en el suyo.

Elenco:

Agustín Friedt, Alejandro Souto, Araceli Napoli, Clarisa Portaluppi, Diego Nardomarino, Flora Aylen, Florencia Weiss, Gabriel Nicolás Ahumada, Laura Laiguera, 

Leandro Patané, Mara González, Maru Boggio, Matias Vitali, Nicolas Cogo, Silvina Galas, Silvina Jontef, Sol Castiello

Ficha Técnica

Fotografía:

Laura Laiguera y Matías Vitali

Diseño gráfico:

Laura Laiguera

Diseño sonoro:
Matías Vitali

Escenografía e iluminación:
Lucas Pardeau

Producción ejecutiva:
Alejandro Souto y Matías Vitali

Asistente de dirección:
Ana Laura Castañiza y Martina Amadeo Paz

Dramaturgia y dirección:
Matías Vitali

Género:
Comedia dramática

Duración:
120 minutos

Instagram:
@jauriateatro

Sábados 22 h.
Teatro Border, Godoy Cruz 1838, CABA

Entradas en http://www.border.com.ar o en Alternativa Teatral

Reseña: Nido de lagarto

En el teatro El Extranjero, todos los lunes a las 20:30 sucede “Nido de Lagarto”, de Franco Verdoia. 

Esos dos se aman en secreto desde hace cuarenta años. El tiempo pasa, la vida se arma a espaldas del deseo. El cuarto de un hotel de ruta, su nido y refugio;  un lagarto escondido, el único testigo de ese amor prohibido. ¿Habremos errado en la vida? La pregunta sin respuesta. Si el final llega, que sea juntos. 

La actuación de Silvina Sabater y Horacio Acosta logra encarnar la desesperación por poder ser. La urgencia de verse, pero siempre a escondidas, habita esos cuerpos en los que el tiempo va dejando huella. Hay momentos de gran intensidad emocional. El estar de ambos instala un tiempo en la sala que mantiene la atención de quienes observan. 

Mención especial a la escenografía. Los años también pasan a los objetos. El cuarto de hotel va despedazándose. El nido se vacía, sólo quedan ellos dos. 

“Nido de lagarto” sobre el amor, el tiempo y la vida.  Un tono melancólico atraviesa los momentos de mayor humor y fantasía, ahí está lo que se puede y lo que no. Las reflexiones trascienden la escena y flotan hacia la platea en la que, a su modo, cada quien resuena. 

“Nido de Lagarto”- Lunes 20:30hs – Teatro El Extranjero (Valentín Gómez 3378).

FICHA TÉCNICO ARTÍSTICA

Dramaturgia y Dirección: Franco VerdoiaActúanHoracio AcostaSilvina SabaterVestuario y diseño de escenografía: Cecilia ZuvialdePeluquería TeatralSoraya CeccherelliDiseño sonoro y música original: Ian ShifresDiseño De IluminaciónMatías López StordeurFranco VerdoiaAsistencia de direcciónMatías López StordeurDebora TorresProducción ejecutivaMatías López StordeurDebora Torres

 

Escribió: Micaela Steinbach

Reseña: Inés

Testigo y heredera del amor

Por Constanza Scioletti

A través de un dispositivo metateatral, la protagonista nos invita a acompañarla en la pregunta que motoriza toda la obra: ¿Quién es ella? A partir de este interrogante disparador que despliega múltiples reflexiones, Inés decide construir la respuesta reconstruyendo los recuerdos del vínculo de sus padres. Así, colocándose en el rol de testigo, nos relata los últimos años de vida de esa pareja y el modo en que el amor y la memoria fueron mutando con el tiempo.

La obra habla del acompañarse, de toda una vida compartida, pero también de cómo la historia en común no siempre es garantía para seguir juntos hasta el final. Expone la separación, pero una separación habitada por la distancia donde se siguen recordando, amando y queriendo. Inés nos ofrece, a través de sus propios ojos, el mapa del amor que aprendió de ellos.

La puesta en escena se apoya en una escenografía sutil y justa. Es un diseño que invita a habitar los distintos espacios del recuerdo y de aquella casa evocada. En ese marco, la dramaturgia también echa luz sobre una zona tan compleja como humana: el acompañamiento a nuestros padres en su última etapa vital, ese momento donde los roles se invierten y nos toca preguntarnos quién cuida a quién, y desde qué lugar de amor y ternura se sostiene ese cuidado.

Desde la dirección de actores, se destaca la acertada composición de los padres de Inés, interpretados por Luis Canduci y Elena Petraglia. A través de un ritmo pausado, orgánico y sin apuros, sumado a una economía gestual que acompaña de manera increíble al relato, los actores logran transmitir toda la verdad e historia de esta pareja.

Ficha Técnica:

Elenco:

Camila Mansilla

Elena Petraglia

Luis Canduci

Dirección:

Julio Chávez

Asistente Dirección:

Javier Roldan

Daniela Polieri

Producción:

Francisco Martínez Jones

Música:

Diego Vainer

Escenografía:

Ariel Vaccaro

Vestuario:

Barbara Marcilese

Luces:

Gonzalo Calcagno

Prensa:

Tommy Pashkus

  • Teatro: El Tinglado Teatro
  • Dirección del teatro: Mario Bravo 948, Palermo / Almagro, Ciudad Autónoma de Buenos Aires
  • Días y horarios: Sábados a las 19:00 hs
  • Entradas: Se pueden adquirir de forma online a través de la plataforma Alternativa Teatral