Reseña: Gutenberg: El musical


La versión argentina de «Gutenberg: El musical», basada en la obra de Scott Brown y Anthony King, ha llegado al Paseo La Plaza para robarse las risas del público. Protagonizada por Germán Tripel y Santiago Otero Ramos, esta comedia musical no solo es una adaptación, sino una sátira brillante sobre el propio género del teatro musical.
La puesta en escena nos presenta una historia dentro de otra. Por un lado, vemos a dos soñadores escritores y compositores que, con la esperanza de ser contratados por un productor, han alquilado una sala de teatro para hacer una «lectura» de su próximo gran musical: una épica obra sobre la vida de Johannes Gutenberg. Lo interesante es que el público se convierte en ese potencial productor, rompiendo la cuarta pared de una forma muy divertida y haciéndonos sentir parte de la historia.


Por el otro lado, tenemos la parodia del musical sobre Gutenberg. Y es aquí donde la versatilidad de Tripel y Otero Ramos realmente brilla. Ambos actores dan vida a una enorme cantidad de personajes, usando únicamente gorras para identificarlos, demostrando un talento actoral y cómico impresionante. Aunque la historia es una sátira, está tan bien construida que logra mantener el interés del espectador.
Un aspecto clave de esta adaptación es su impecable localización. El guion fue adaptado al contexto argentino, con chistes internos y referencias que el público local entiende y celebra. Pequeños detalles como el acento cordobés de un personaje o las bromas sobre la escena de los musicales en Buenos Aires hacen que la obra se sienta cercana y auténtica sin perder la esencia del material original.


A pesar de su aparente simplicidad, la puesta en escena es ingeniosa y utiliza los recursos de manera muy efectiva, incluso bromeando sobre su bajo presupuesto (como el chiste de los músicos «de canje»). Con solo dos actores en el escenario y música en vivo, «Gutenberg: El musical» logra ser una producción que, lejos de ser austera, explota su potencial al máximo.


En definitiva, esta obra es una comedia musical sumamente divertida que garantiza las risas. Es un espectáculo que, gracias a las actuaciones estelares y un guion adaptado de forma brillante, te hará sentir parte de la historia.

Funciones: Martes 20:30 horas Paseo La Plaza

Las entradas pueden adquirirse a través de Plateanet o en la boletería de la sala, Avenida Corrientes 1660.

Reseña: Relatividad

«Relatividad» es una obra mas que curiosa  que nos sumerge en la vida personal de Albert Einstein, un genio que todos conocemos, pero nos invita a descubrir al hombre detrás de la ciencia.



La trama se desata cuando Einstein, interpretado por el talentoso Luis Machín, recibe la visita de una misteriosa periodista, encarnada por Gabriela Toscano. Lo que comienza como una simple entrevista para alimentar el ego del científico, pronto se convierte en un profundo cuestionario sobre su vida personal. A través de este intenso interrogatorio, se revelan las complejidades y los sacrificios que Einstein hizo para alcanzar la grandeza, incluyendo su tensa y conflictiva relación con sus hijos. La interacción entre ambos personajes es un debate que va más allá de lo superficial, profundizando en problemas personales que resuenan en ambos protagonistas.




El verdadero corazón de la obra reside en las actuaciones estelares. Luis Machín y Gabriela Toscano ofrecen interpretaciones magistrales, logrando que el personaje de Einstein sea reconocido como el genio que es, pero también como el «monstruo» que puede ser en su vida personal, con una mirada profundamente humana. Los diálogos entre ellos son exquisitos y mantienen al espectador completamente enganchado. La presencia de su secretaria, interpretada por Catherine Biquard, añade una capa adicional a la narrativa, mostrando a alguien que protege los logros del genio a toda costa, a pesar de recibir un trato que no merece. Biquard ofrece un respiro en el drama central, con momentos clave que nos permiten entender sus propias motivaciones y la firmeza de su postura.


La dirección de la obra es directa y eficaz, utilizando un escenario simple —una sala llena de pizarras— para ambientar el drama de los personajes. Esta simpleza escénica permite que el foco principal esté en las poderosas actuaciones y en el texto.


En resumen, «Relatividad» es una obra imperdible que no solo desentraña al genio, sino que también nos recuerda la importancia del talento actoral. Si buscas una propuesta teatral con diálogos inteligentes y actuaciones memorables, esta obra es una excelente opción.

RELATIVIDAD
Viernes y Sabado, 22:00 Hs
Domingo, 20:30 Hs
Teatro Picadero, Pje Santos Discepolo 1857, C.A.B.A.

https://www.plateanet.com/obra/31490?obra=RELATIVIDAD…

Frágil: La obra de Sebastián Wainraich ya disponible en Teatrix


Con su estilo ácido, honesto y siempre cercano, Sebastián Wainraich protagoniza Frágil, un unipersonal en el que conviven un hincha de fútbol fanático, un anciano, una mujer sin filtros y hasta un rabino: alter egos que le permiten al actor recorrer temas cruciales como la pareja, la religión, el paso del tiempo, la paternidad y el fútbol, todo atravesado por un humor agudo y certero. En este espectáculo dirigido por Florencia D’Agostino, Wainraich reafirma su versatilidad artística.


Ficha técnica:
Actúa: Sebastián Wainraich
Dirección: Florencia D’Agostino


Acerca de Teatrix
Teatrix es la plataforma de teatro online más grande de habla hispana. Con contenidos filmados en Full HD, cuenta con un catálogo rigurosamente curado con más de 400 obras teatrales completas y 600 contenidos audiovisuales.
Fundada por Mirta Romay, hija del célebre productor teatral y televisivo Alejandro Romay.
Más información en teatrix.com

Reseña: El 24 a la noche



Por @soynancybenegas


Sinopsis
El Grincho vive aislado del mundo proclamando su odio hacia la navidad. Su única conexión a la sociedad y la encargada de hacerlo sentir parte de la familia de la mejor manera posible es su hermana Alina, y un antiguo compañero que ahora interpreta a Papa Noel. Juntos compartirán un 24 de diciembre que será muy distinto a cualquier otra navidad.


Reseña
La obra se basa en un cuento de Dr. Seuss adaptada a un contexto argentino. Esta propuesta teatral reinventa la historia del Grinch, ese icónico personaje que detesta la navidad y todo lo que las fiestas de finde año representan.
Se trata de una fábula disruptiva, atrevida e incómoda. Esta narración no teme desbordar los limites y juega sagaz con un humor negro por demás filoso. Su carácter de comedia absurda le calza cómoda y es difícil no ser parte de alguna de esas inquietudes que atraviesan los personajes.


Con un guion complejo que se anima a cuestionar y revelarse contra todo lo formalmente establecido, se atreve a explorar con una mitrada profunda temas como los vínculos familiares, los amigos, la navidad, la vida, la soledad y la búsqueda de encontrar un propósito en medio de tanto ruido social.
Personajes atractivos y excéntricos interpretados con frescura y entrega, en la que se destaca Florencia Mazza por el ensamble y la complicidad que genera. Con una puesta en escena original que lleva a contar una historia conocida de una manera muy diferente. Y con un mensaje esperanzador que nos invita a mirar la Navidad y la mismísima vida de una manera diferente.


Detalles
Entretiene y engancha. Mas allá de entender de que va la historia desde un principio algunos chistes, como el de los animales, se sienten como de más.
Ficha Técnica
Dirección: Clara Charrúa
Reparto: Tomas Daumas, Florencia Mazza, Andrés Terigi
Duración: 90 minutos
Funciones: Domingo a las 20 hs en el Teatro Área 623, ubicado en Pasco 623


Reseña: La historia sin fin



Por @soynancybenegas


Sinopsis
Un niño amante de los libros descubre una novela mágica que lo transporta a Fantasía, un mundo en peligro por “La Nada”, una fuerza oscura que lo devora todo. Allí, deberá convertirse en el héroe que salve este reino y al mismo tiempo redescubra el poder de soñar.


Reseña
Excelente adaptación teatral de la clásica película La historia sin fin. Con una puesta en escena que muestra un trabajo cuidado y detallado. Con buenos efectos visuales empleados para lograr esa magia que sigue intacta en la mente de todos los adultos que crecimos con esta historia, transmitiendo como herencia un mensaje y una ilusión que ha pesar del paso del tiempo, siguen vigentes.
La producción de los personajes animados son una grata sorpresa visualmente muy bonito, acompaña un vestuario muy vistoso, atractivo y colorido. Música agradable con voces que suenan lindo bajo una gran puesta de luces que destaca a actores que se arriesgan y sumergen de lleno a la magia que la fantasía requiere.


La historia sin fin es un cuento de aventuras que invita a soñar y no perder la ilusión, recordándonos a ese niño interior que vive en nosotros y que nos impulsa a luchar por nuestras metas. Una propuesta que conquista a grandes y chicos por igual, seducidos por una apuesta entretenida, que logra encantar y emocionar.


Hay un juego de interacción con el público, que comparte la alegría del camino recorrido por los personajes y recibe un mensaje actual, profundo y esperanzador que engancha y entretiene.


No importa la edad, esta historia sigue siendo mágica y necesaria. Una oportunidad única para volver a Fantasía, reencontrarse con el niño que llevamos dentro y recordar que, mientras haya imaginación, la historia nunca tendrá fin.


Ficha Técnica
Dirección: Hernán Bonsergent
Reparto: Dai Vera, Marcelo Duran, Daniela Franceschi, Denise Depauli, Facundo Ávila, Guillermina Gesualdi, Lautaro Fernández, Julieta Gelmini, Lautaro Martínez, Lara Polsak, Lucas Apa, Luis Podestá, Martina Brugiati, Mateo Barbón, Mateo Beer, Morena Echevarría.
Duración: 120 minutos
Funciones: Sábados a las 18.30 y Domingos a las 13.30 hs en el Teatro Multiescena, ubicado en Avenida Corrientes 1764

Reseña: La Estela



El pasado sábado 9, “La Estela” llegó al Camarín de las Musas.








El monte y la niña que escapa de la siesta. El monte y la niña que crece. El monte y sus demonios y su calor y la muerte, la risa, el rezo. El monte y el río que pasa y todo lo sabe, ve y escucha. Ella, la niña que escapa al monte, va creciendo en cuerpo y voz. Ella y el odio. Ella y el amor. Un territorio en blanco donde todo está por fundarse.

Cargada de imágenes poéticas, “La Estela” logra ser ficción que convoca y conmueve sin regodearse en la herida. Coletazos de humor simpático conviven con el horror. Un material sensible que sorprende. Una invitación a entrar en otro tiempo: el del monte entrerriano, el de esa que crece.

Casandra Velázquez es quien le da cuerpo a ella. Despliegue vocal y físico para encarnar la revolución interna que se despierta en la niña que escapa y sueña. La contradicción de percibir desde la imaginación y accionar en la crudeza del mundo. Casandra es también depositaria de las otredades con las que esta niña se va cruzando. Versatilidad en escena, cambios rápidos y precisos, cuotas de humor que se combinan con momentos de espanto y  ternura que quedan resonando en el público. Un escenario que se llena de fantasmas, olores y sonidos gracias a la invocación de la actriz. Casandra hace ver eso que no está.

Una puesta sensible.  “La Estela” logra un equilibrio atractivo y bello. Juegos de luces, textos a oscuras, sonido de agua, respiración agitada, una Virgen apenas iluminada, escenografía austera. No hay derroche, hay simpleza criteriosa y funcional para con el relato.

El río que refresca y alberga secretos. La estela de los barcos y de los cuerpos que pasan. Marcas de espuma, cicatrices, señales de que algo ha atravesado el agua, de que alguien nos ha atravesado. “La Estela”, el amor y sus (im)posibles. El desafío de inventar un idioma nuevo, de fundar un territorio en ese mapa en blanco, de querer aunque no quieran, ¿Cómo frenar el sentir? Una niña que crece dando saltos, que crece dando golpes, que crece dando mimos. “La Estela”, una obra en donde la lágrima salada se mezcla con la risa y el deseo. “La Estela” y el pecho estrujado, la cara secándose al sol fiero de la tarde, los ojos curiosos y el llanto que sale como río de esos ojos negros pantera. “La Estela” y las ganas de correr al monte porque ahí, ahí se juega la vida.


FICHA ARTÍSTICA
Actúa: Casandra Velázquez// Asistente de dirección: Santiago Echande// Dirección de arte y vestuario: Merlina Molina Castaño// Diseño iluminación: Eduardo Maggiolo// Diseño gráfico: Lucía Mousseaud// Fotografía: Anabella Sarrias// Comunicación en redes: Lucía Gómez
Coproducción: Espacio Olaya// Producción: La Estela Producciones// Dramaturgia: Ivana Zacharski y Casandra Velázquez// Dirección: Ivana Zacharski

LA ESTELA- Sábados 18hs- El Camarín de las Musas (Mario Bravo 960)

Escribió: Micaela Steinbach

Reseña: Fájense



Por @soynancybenegas


Sinopsis
Un boxeador al borde del retiro recibe la tentadora propuesta de enfrentarse en el ring al futuro joven campeón del boxeo. Sin embargo, esta oferta esconde una trampa que pondrá en evidencia los verdaderos intereses que se ocultan detrás de los protagonistas, y los obligará a tomar una decisión que cambiará su vida para siempre.


Reseña
Hay un trabajo escénico visual imponente que invita al espectador a formar parte presencial del relato desde el primer momento. La obra propone una narrativa dinámica y atrapante, potenciada con una dosis justa de suspenso que crece con el paso del tiempo. Con personajes interesantes bien definidos, que recorren la escena con dinamismo bajo una puesta de luces acertada, y un mobiliario cuyo centro de atracción es, nada menos, que un ring.


Bajo el concepto que sugiere el título de la obra, el guion está construido de una forma atractiva que te sumerge en un universo intenso de personajes encantadores. Con historias potentes que no defraudan y nos lleva a descubrir minuciosamente la vida de seres complejos, atravesados por conflictos personales e intereses particulares que marcan la diferencia de este relato.


Fájense llega a su segunda temporada con un elenco sólido, que interpreta con convicción y entrega cada uno de sus roles. Se destaca especialmente el detalle extra de ver actuar a Agustín Monzón, nieto del legendario boxeador Carlos Monzón, quien actúa y boxea. Su presencia aporta un guiño visual que remite inevitablemente a su abuelo, y lejos de ser un recurso superficial, resulta efectivo. Sin duda, su incorporación suma a la fuerza simbólica de la representación en escena.


La obra es una adaptación libre del Cuento del Negro Ortega de Abelardo Castillo bajo la cuidada dirección de Maxi Rofrano. En su puesta se percibe una búsqueda constante para que el ensamble de las escenas fluya de manera natural y logren encontrar un ritmo interesante y atractivo.
Un acierto destacado es la inclusión de un bandoneón en vivo, para una propuesta musical que presenta temas populares en un versión tanguera y maleva que le dan un estilo diferente a un espectáculo que logra atrapar desde el primer golpe de campana, hasta el último aplauso.


Detalle
Una obra que sorprende y logra la adrenalina propia que genera el ring, llevándote inevitablemente a alentar a los boxeadores generando un ambiente diferente muy entretenido.


Ficha Técnica
Dirección: Maxi Rofrano
Reparto: Lorenzo Martelli, Santiago Maurig, Federico Milman, Agustín Monzón, Leandro Orellano, Fabian Petroni
Duración: 50 minutos
Funciones: Viernes 22 hs en el Espacio Callejón, ubicado en Humahuaca 3759

Reseña: Los Tutores



Por @soynancybenegas


Sinopsis
Un grupo de padres son citados por la directora de un prestigioso colegio, por la conducta inapropiada de sus hijos. Sin embargo, lo que debería ser una reunión cordial para llegar a un acuerdo, se transforma en una explosiva confrontación de egos, prejuicios, contradicciones y secretos.


Reseña
Los tutores es una comedia acida y provocadora que se anima a exponer, con mucho humor e ironía, el costado más humano y contradictorio de la crianza y la educación. Una historia tan divertida como incomoda que plantea con ingenio la complejidad de los vínculos humanos, el rol de los padres y la influencia de la imagen pública.


Cada personaje, caricaturesco pero reconocible, ofrece una mirada distinta sobre la enseñanza. Un abuelo conservador, una madre que aspira a las nuevas prácticas innovadoras para educar, un padre gay, un político corrupto y su esposa que busca hacer reconocer sus propios derechos, deberán llegar a un acuerdo, o al menos intentarlo, sobre la conducta violenta de sus hijos. Frente a ellos, una directora de carácter controversial que hará todo lo posible por salvar la imagen de la institución a cualquier precio.


Un guion ágil y entretenido que guarda sorpresas interesantes y sabe cómo mantener la intriga, el ritmo y la adrenalina necesaria.
Destacan los momentos de humor fresco y genuino, especialmente en la interpretación de Marina Domicoli quien brilla al encarnar la doble cara de la directora, impecable en publico y absolutamente desopilante en privado. Con diálogos filosos cargados de ironía, tocan temas como la discriminación, las mentiras y los secretos ocultos que irán revelando poco a poco las verdaderas intenciones y personalidades de cada uno.
Una propuesta divertida, mordaz y actual que no solo invita a cuestionar sobre temas muy serios desde el humor, sino que también nos enfrenta a las propias incoherencias y contradicciones como sociedad.


Ficha Técnica
Dirección: Federico Jiménez
Reparto: Ivana Amante, Pepe Barón, Gaby Bechara, Marina Domicoli, Juan Lucero, Walter Muni
Duración: 80 minutos
Funciones: Sábados 20.30 hs en el Teatro Buenos Aires, ubicado en Corrientes 1699

Reseña: Caramelos para el viaje



Por @soynancybenegas


Sinopsis
Una abogada estructurada y una recreóloga extrovertida, coinciden como vecinas de asiento en un colectivo que viaja desde Buenos Aires hacia San Clemente del Tuyú. Este encuentro fortuito entre dos opuestos tan marcados cambiara sus vidas para siempre. Un viaje íntimo y humano, con mucho humor, que nos invita a mirarnos hacia adentro.


Reseña
Comedia musical donde el punto fuerte son las diferencias que rompen las estructuras y te van llevando por un camino donde los parecidos con la vida real se parecen demasiado, lo que hace sencillo empatizar con los personajes.
Y es ahí, desde un relato bien contado con sencillez y mucha calidez, donde la historia nos trasmite un mensaje de las cosas que somos capaces de aceptar, cambiar y aprender, dejándonos ser parte de un recorrido amoroso lleno de humor con pinceladas de drama.


Una propuesta escenográfica minimalista pero efectiva, capaz de crear un universo inmenso para hablar de las presiones sociales, los mandatos familiares autoimpuestos, los sueños y la libertad personal. Un viaje interesante que encuentra el equilibrio justo para el humor, la introspección, la sensibilidad y la emoción.
Con dos protagonistas histriónicas y encantadoras que se animan a transitar con encanto los distintos matices de los personajes y logran ensamblar con frescura y naturalidad cada escena. El resultado es un relato que te llevara a pensar y revisar las decisiones en la vida.


Detalle
La adaptación del guion estuvo a cargo de la protagonista Julieta Sverdlick, con el plus de contar con la experimentada dirección de su padre Ricardo Sverdlick.

Ficha Técnica
Dirección: Ricardo Sverdlick
Elenco: Lucia Krusemann, Julieta Sverdlick
Duración: 70 minutos
Funciones: Sábado 22.30 hs en el Nun Teatro Bar, ubicado en Juan Ramírez de Velasco 419



Reseña: Yepeto



Por Sofía Luna Roberts

En Yepeto, Roberto “Tito” Cossa pone en escena su gran capacidad para explorar los vínculos humanos con una profundidad que no necesita de mucho cotillón. La historia es simple y gira en torno a un triángulo muy particular: un profesor universitario de literatura; un joven lleno de impulsos y Cecilia, la mujer que ambos desean. Lo que parece un juego de celos y rivalidades se va convirtiendo en un retrato sobre cómo nos paramos frente al amor, la vida y el paso del tiempo según la edad que tengamos y las ganas que nos queden de seguir arriesgando.



La historia es contada con una estructura de diálogos casi artesanal que parecen casuales, pero están cargados de tensión. No hay artificios innecesarios, sino un vaivén de palabras y miradas que van revelando capas de cada personaje. Cabré, como director, potencia esa intimidad de las palabras y entiende que son necesarios ciertos respiros entre los diálogos. Hay algo cinematográfico en cómo maneja los silencios: no son baches, son segundos que abren grietas para que el público complete lo que no se dice. Hay como una suerte de movimiento interno, casi invisible, que va cambiando la temperatura de la escena sin que te des cuenta.

En las actuaciones, el contrapunto es todo. Roly Serrano le da al profesor una humanidad que evita el cliché del “profesor sabio”, es tierno pero al mismo tiempo irritable encontrando un equilibrio perfecto entre la sabiduría y la fragilidad. Alan Madanes entra con una energía que descoloca, es directo, provocador y por momentos, brutalmente sincero. Su frescura se convierte en el motor que saca al profesor de su zona de confort. Y Luisina Arito logra darle una presencia muy concreta a Cecilia en donde tiene algunas apariciones escénicas, pero de igual manera, es constantemente evocada por los otros dos personajes, aunque solamente el profesor pueda verla y conversar con ella en escena.

En Yepeto, uno de los recursos más potentes y llamativos es el paralelismo que se establece entre la realidad concreta de los personajes y la ficción poética que atraviesa sus vidas. El profesor escribe sus propias poesías y Cecilia también lo hace. La diferencia está en cómo cada uno usa la palabra para posicionarse frente al mundo. El profesor escribe con el peso de los años, sus poemas son refugio frente a una realidad que ya le queda incómoda, una forma de mantener vivo algo que teme perder: la intensidad del deseo, la frescura de la primera vez. En cambio, Cecilia escribe desde la inmediatez, desde el vértigo de lo que todavía no tiene forma. Sus poemas no son refugio, sino lanzas: exploran, arriesgan, buscan. En esa diferencia está la clave del choque generacional que sostiene la obra. La poesía no es solo un adorno literario, sino un espejo que amplifica lo que cada personaje quiere y teme.

Siguiendo con este juego de espejos entre ficción y realidad, también se plantea una pregunta interesante: ¿cuánto de lo que decimos (y escribimos) es realmente lo que vivimos? El profesor y Cecilia construyen versiones de sí mismos en sus poemas que no siempre encajan con sus actos. Esa grieta entre la voz poética y la persona real le da a la obra un aire melancólico, porque muestra que a veces escribimos más para inventarnos que para contarnos. Aquí la metáfora funciona doblemente, por un lado, la poesía es una proyección como una cierta “ficción personal” que les permite lidiar con lo que no puede resolver en la vida concreta; por otro, es una forma de seducción. El profesor y el joven no compiten solo por Cecilia como mujer, sino por su mundo simbólico, por su forma de mirar y de decir. En ese sentido, la obra sugiere que la atracción va más allá del plano físico, sino que también se juega en el terreno de las palabras y las ideas.

La escenografía acompaña de manera acertada, con elementos que tienen peso narrativo. El escritorio del profesor repleto de libros, las sillas, las bibliotecas, la iluminación tenue, todo construye un espacio íntimo, como si tuviéramos colándonos en la sala de estar del personaje. Ese realismo sirve para reforzar la sensación de que lo que pasa podría estar ocurriendo en la vida real, ahora mismo. Y ahí está el verdadero golpe de Yepeto: te hace sentir que la historia podría ser la tuya, que esas conversaciones sobre amor, tiempo y deseo no son solo teatro, sino parte de las preguntas que todos nos hacemos en silencio.

Yepeto se presenta los miércoles y domingos, a las 20.30 h, en el Teatro Picadilly (Av. Corrientes 1524, CABA).