Reseña: Familia, sustantivo femenino

Por @soynancybenegas


Sinopsis
Una cena de fin de año reúne a nueve mujeres de la familia con caracteres e historias de vida muy distintas. Lo que pretende ser una celebración tranquila se transforma en una velada compleja cargada de tenciones y secretos familiares que cambiaran el brindis de fin de año.


Reseña
Comedia musical en código bien argentino. Una de esas historias en las que es imposible no sentirse identificado con alguno de los relatos de estas mujeres empoderadas, tan parecidas a la abuela, a la madre, a la tía o a cualquiera de esas figuras femeninas que todos tenemos en la familia.
Una obra bien construida, que va ganando ritmo y fluides con el paso de los minutos hasta volverse irresistible. Con buenos diálogos cargados de humor e ironía dispuestos a ventilar secretos familiares muy bien guardados antes de que llegue el brindis.
Las últimas horas del año traerán propuesta de casamiento, herencias que arreglar, amores prohibidos y varias historias más. Una dosis extra de alcohol y algunas sustancias prohibidas en el camino desataran una noche desopilante y emotiva.
Los cuadros musicales son atractivos, con buenas coreografías y una puesta de luces que acompaña y refuerza la narración. Los músicos en vivo transforman y potencian la es escena, aportando una cuota interesante de energía y dinamismo para la obra.
Fede Fedele y Lali Vidal, guionistas y directores jóvenes e inteligentes que entienden lo que quieren y como llevarlo a escena permitiendo una comedia ágil, atrevida y entretenida con la que uno se puede identificar sin mucho esfuerzo y salir con una sonrisa. Una apuesta fresca y emotiva que invita a reírse de lo propio y a reconocerse en los vínculos más íntimos.


Detalles
Maravillosos momentos que quiero destacar, la invitada religiosa que agradece los alimentos y el efecto de sustancias no aptas son maravillosos, originales y muy muy divertidos.


Ficha Técnica
Dirección: Fede Fedele y Lali Vidal
Reparto: Denise Cotton, Estefanía Alati, Marcelo Albamonte, Agustina Vera, Silvana Tomé, Laura Montini, Florencia Róvere, Juana Cardozo, Camila Ballarini, Lula Andrada, Lu Hayes, Lucia Berraud
Duración: 80 minutos
Funciones: Jueves a las 21 hs y Domingos a las 20 hs en el Teatro Maipo, ubicado en Esmeralda 443

Reseña: Pasión, una tragedia Argentina

«Pasión: una tragedia Argentina» es una obra que captura la esencia de la compañía «Los Pipis» y culmina su «Trilogía de las pasiones» con una propuesta escénica vibrante y profundamente emotiva. La obra, protagonizada por Federico Lehmann y Matías Milanese, se despliega a través de una serie de relatos que exploran temas como la traición, el escepticismo, el amor imposible y la memoria familiar en medio de un conflicto bélico.

Una madre se reencuentra con su hijo, quien llega para confesarle su traición en una última noche. Un padre intenta aferrarse a su pasión para no hundirse en un profundo escepticismo sobre el mundo. Dos jóvenes recuerdan la lejana noche cuando se declararon un amor imposible. Una familia revive un viejo mito sobre un par de guantes mágicos mientras afuera se desata una guerra.


Desde el inicio, la atmósfera es envolvente. Lehmann y Milanese reciben al público con éxitos románticos, creando un contraste intrigante que da paso a la obra. El uso de la música en vivo, a cargo de Stevie Marinaro al piano, es impecable y acompaña de manera magistral la narrativa, realzando cada emoción. La introducción, cargada de texto y descripciones habladas, prepara al espectador para la historia central, combinando de forma notable el teatro físico con una dramaturgia cuidada y llena de profundidad.


Las actuaciones son uno de los pilares de esta puesta. Además del dúo protagónico, Matilde Campilongo se destaca en su rol de madre, llevando sobre sus hombros gran parte de la carga emocional de la obra y encarnando a su personaje con una entrega física notable. Luis Longhi y Camila Marino Alfonsín también brillan, especialmente en las escenas que simulan una filmación cinematográfica dentro de la propia obra, aportando momentos memorables.


La producción de «Pasión: una tragedia Argentina» es un testimonio de la calidad artística de Los Pipis. Con un paso exitoso por el Teatro San Martín y la apertura de temporada en el imponente Metropolitan de la avenida Corrientes, la obra demuestra su impecable nivel técnico, con un notable diseño de iluminación de Miguel Coronel y una escenografía y vestuario a cargo de Micaela Sleigh. Si bien es cierto que el tramo final podría beneficiarse de una mayor síntesis, el cierre es innegablemente excelente y conmovedor.


En definitiva, «Pasión: una tragedia Argentina» es una obra que merece ser vista. No es necesario haber disfrutado de las entregas anteriores de la trilogía para sumergirse en su propuesta. Para aquellos que se acercan por primera vez al trabajo de Los Pipis, esta obra se presenta como una puerta de entrada ideal para conocer su particular estilo, que fusiona lo físico, lo absurdo y una singular propuesta con textos profundos y cargados de emoción.

Elenco: Matias Milanese, Federico Lehmann, Matilde Campilongo, Luis Longhi, Camila Marino Alfonsín.
Composición musical y música en vivo: Stevie Marinaro.

Asistencia de dirección: Paula Sanabria
Música original: Stevie Marinaro
Diseño de iluminación: Miguel Coronel
Confección y diseño de guantes: Galaxia y Mar
Diseño de escenografía y vestuario: Micaela Sleigh
Asistencia de escenografía y vestuario: Maia Doudchitzky
Dramaturgia: Federico Lehmann
Dirección: Los Pipis Teatro (Federico Lehmann y Matías Milanese)
Producción: Los Pipis Teatro, Jimena Morrone.

Este espectáculo fue estrenado en el Teatro San Martín incluido en su temporada 2025 y cuenta con la producción del Complejo Teatral de Buenos Aires.

Funciones: Martes 20 horas en Teatro Metropolitan.

Entradas por boleteria y plateanet

Reseña: Maldito Desierto



Por @soynancybenegas


Sinopsis
Cuatro mujeres jugando a armar mundos entre risas y emoción. Una obra para dejarse llevar por el hermoso mundo de la imaginación y  encontrarse desde el arte y lo estético con lo simpleza de lo bello.


Reseña
La delicadeza de lo sutil en un guion sin pretensiones que se eleva en la unión de cuatro mujeres contando historias. Historias que nos sumergen en sus distintos mundos a través de la música, la danza, lo etéreo y lo profundo de indagar en esas aguas que uno elegie naufragar a lo largo de la obra.
Solo la unión poderosa de cada una de las protagonistas permite que el ritmo fluya, se pause, se atienda, se cante y en esa manifestación donde el cuerpo hace eco del arte explora la manifestación del relato.
En el sonido que salpica cada pequeño espacio de la sala, en la búsqueda de cada mini universo que va enlazando la trama, y en la sencillez del minucioso detalle para que cada escena encastre y se sienta correcta, prolija, desafiante y atrevida, hay un universo propio que te transporta a un viaje donde todo esta sujeto a la propia interpretación, a la fantástica intuición o al maravilloso caos que da la imaginación.


Bernardita Epelbaum, autora y protagonista que priorizó fortalecer el vínculo de las interpretes ante que enfrentaran el texto, y eso es algo que permite, sin dudas, que cada situación se sienta como un juego natural del que esta bueno formar parte.
Cada una de las actrices destaca y aporta un toque diferentes oportuno para cada porción de la narración. Aplausos para el bellísimo tono y calidad vocal de Delfina Oyuela.


Detalle
El día de la función la obra fue traducida en simultaneo al ingles para algunos invitados internacionales. Ne pareció una decisión muy acertada que permitió que todos pudieran disfrutar y comprender la puesta en escena.


Ficha Técnica
Dirección: Bernardita Epelbaum
Reparto: Gisela Baiardo, Bernardita Epelbaum, Delfina Oyuela, Eva Palottini
Duración: 55 minutos
Funciones: Lunes a las 20.30 hs en Casa Teatro Estudio, ubicado en Guardia Vieja 4257

Reseña: El amante de los caballos


Caballos, chamamé, locura  y familia

El chamamé posee una mística que nos remonta de manera instantánea a la tierra, lo salvaje y melancólico. Este género propio del litoral del Río Paraná llega  a Buenos Aires con discreción, pero, el teatro es una excelente oportunidad para traer aquellas historias sobre familia, chamamé, el peso del pasado y los caballos.



Libro  de Tess Gallagher y adaptado al teatro por Lisandro Penelas (quien también dirige), el amante de los caballos se resume bajo la premisa:
»Una mujer atraviesa la enfermedad y muerte de su padre. Mientras recuerda su historia y la de su familia, intenta reconstruir el hilo que la une a sus antepasados, a ese mundo de los bailarines y los borrachos, de los jugadores y amantes de los caballos».

Ana Scannapieco es la estrella de este monólogo. Ella y un establo recreado por Gonzalo Cordova Estevez, una historia sensible y chamamé de fondo. Son los ingredientes para ‘El amante de los caballos’.

Scannapieco interpreta a una mujer que atraviesa el duelo y se apoya en un magnetismo equino, los susurros y la ilusión. Su perfomance es sensible, enternecedor y delicado. Mediante el uso de mímicas, onomatopeyas mudas y pasos de chamamé, la actriz hace valer el sentimiento de su personaje.

Penelas entiende la obra de Gallagher y la traslada al Chaco argentino, hace que el chamamé sea un personaje sonoro y el caballo, omnisciente.

El amante de los caballos es una obra sobre el peso de las paternidades, la locura pero no la locura que conocemos, sino aquella donde las personas por decidir un camino propio y poco adaptado a la sociedad son juzgados por la misma.

El amante de los caballos se presentó en el Teatro Moscú.

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.


Reseña: La consagración de nadie



Por Sofía Luna Roberts

Micaela es una cantante de ópera y actriz que nunca pudo entrar en la escena lírica de Buenos Aires. En clave documental decide hacer su propio proyecto personal bio-dramático, para contar su historia, su camino en el arte, ocupar espacios por sí misma y recibir ese aplauso que no pudo encontrar en el universo de la ópera. La consagración de nadie regresa por 8 únicas funciones antes de su gira por Europa. La temporada se llevará a cabo los días sábados y domingos, desde el 10 de mayo hasta el 1° de junio a las 20 h en el Espacio Infinito del Centro Cultural Borges (Viamonte 525, CABA).



La consagración de nadie es de esas obras que parecen estar construidas con una fibra invisible, como si se tejiera entre hilos de recuerdos, sueños frustrados y una voz que no se resigna al silencio. Micaela Fariña se impone en el espacio para contar(se), sin máscaras, sin pretensiones, sin vueltas, con una mezcla de vulnerabilidad y potencia que desarma. Lo interesante de la dirección de Gonzalo Quintana y la dramaturgia que ambos escriben (Fariña y Quintana) es que no intentan embellecer la herida: la muestran tal como es, con momentos de ternura, de humor y también de desgarro. No es un relato de triunfo, ni mucho menos, sino una especie de carta íntima al deseo de ser artista o, mejor dicho, al deseo de ser vista.

Desde que comienza la pieza teatral se siente que el cuerpo de Micaela es todo un archivo vivo. Su voz -que canta, recuerda, se quiebra- se convierte en el eje de una narrativa que mezcla la memoria emocional de la infancia, los mandatos familiares, su fascinación por la ópera, el teatro musical, los intentos fallidos de “llegar” y ese sentimiento que flota en muchos de nosotros: el de no estar a la altura de lo que se espera. Y sin embargo ahí está, parada frente a nosotros, habitando esa aparente “no consagración” como un acto profundamente político. Lo que conmueve no es sólo lo que dice, sino cómo lo dice: sin grandilocuencia, con mucha verdad.

La obra se construye desde una estética muy simple, artesanal, casi desnuda, pero todo está perfectamente medido. La puesta en escena evita los artificios innecesarios permitiendo que la historia y la interpretación sean el centro de atención. Hay proyecciones audiovisuales, fotografías, videos caseros, documentos, textos que aparecen en la pantalla como si alguien estuviera tipiando en vivo, pero todo está al servicio de una historia que es mucho más fuerte que cualquier recurso visual. Cada elemento parece surgir de la memoria misma de la actriz, como si estuviéramos dentro de su cabeza, escuchando sus pensamientos más secretos y sinceros. Hay algo generoso en su exposición, ya que uno se encuentra pensando en sus propios fracasos, en sus propias preguntas sin respuesta.

Es interesante cómo la obra trabaja con esa sensación de no encajar. Micaela habla de su educación, de sus maestros, de su familia, del canto como un lugar de exigencia y de deseo a la vez, y todo eso construye un mapa emocional que muchos podemos reconocer. No se victimiza, pero tampoco se vuelve épica. Más bien, habita una especie de hibridez: los que no llegaron a ser “alguien” según criterios del éxito, pero que igualmente encontraron una forma de sostener la chispa.

Después de ver la obra, recuerdo haber tenido una sensación extraña. No es una obra que cierre con una gran revelación ni con una resolución catártica. No hay tal liberación, ni aplausos internos, no hay victoria. Pero sí hay algo profundamente reparador: el haber escuchado una voz sincera, que no busca gustar, sino decir. Reconocer en la voz de Micaela algo de nuestras propias dudas, de nuestras propias heridas. Y también, reconocer la belleza de seguir intentando, de resistir desde un lugar silencioso, desde lo no legitimado. La obra no busca convencer, ni impresionar. Y es por eso que justamente conmueve. Porque lo que hace es abrir un espacio donde el fracaso deja de ser una vergüenza y se vuelve una forma de estar en el mundo, honesta, frágil y luminosa. La consagración de nadie no necesita consagrarse porque, en el fondo, ya lo hace con cada espectador que se atreve a mirar desde ese lugar compartido de las vidas no épicas, pero profundamente verdaderas.

Reseña: La era del olvido



Por @soynancybenegas


Sinopsis
Un político en ascenso se enfrenta a sus propios fantasmas, ambiciones y contradicciones. Entre llamadas urgentes, recuerdos familiares que lo interpelan y discursos ensayados se despliega este vertiginoso unipersonal que expone la vida de un hombre casi común frente al seductor camino del poder. Una historia que puede parecer demasiado a la vida misma.


Reseña
Un recorrido inmenso de emociones que trasciende el escenario con un texto jugado y atrevido. Con la impertinente y audaz interpretación de Germán Rodríguez, un actor capaz de recorrer sin dificultad los espacios filosos por los que su complejo personaje lo lleva a desdoblarse, transformándose en esa figura que no deja de compararse con su padre y tratando todo el tiempo de ser una imagen paterna presente para su hija adolescente. Y en ese recorrido, también riesgoso, caminar sin cruzar los límites de lo caricaturesco, se ve al hombre en busca del poder a cualquier costo.
Dibujando la imagen posible sin temor a desbarrancar por el puesto que creer merecer, topándose en una doble moral que sale de la ficción y se parece bastante a la realidad; o en ese juego donde lo real y lo inventado se parece demasiado a cualquiera noticia de la televisión, es donde se crea un maravilloso vértigo del que podemos reírnos, y animarnos también, a jugar con la ironía mientras la pasamos bien.


La sala elegida del Camarín de las musas es un pequeño espacio que le da otro sentido a la obra, permitiendo que la cercanía con el público vuelva inmersiva la experiencia. Esa proximidad potencia el texto verborrágico y la adrenalina de un personaje que recorre cómodamente los desbordes y se impulsa a la aventura de una narración cuidadosamente pensada, y llevada a escena remarcando el valor de los diálogos a lo que el personaje se enfrenta.


Mucho más que una obra sobre la ambición política y la búsqueda del poder, una historia de un hombre común mirando y reacomodando sus vínculos familiares mientras atraviesa sus propios temores.
Su autor y director, Francisco Estrada, remarco el trabajo a la hora de escribir el guion, y la importancia de saber tomar distancia de los textos para, junto con el personaje, descubrir minuciosamente las distintas facetas que deben enfatizarse, y así volver creíbles los diálogos con las personas más relevantes de su vida.


Gran puesta de escena que logra desde una escenografía minimalista transmitir el recorrido profundo del personaje. Buena puesta de luces que fortalecen el relato y le dan impulso a los diálogos. Excelente elección musical que recorre correctamente los estados de ánimo del personaje.


Detalle
¿Germán Rodríguez encuentra el personaje o el personaje lo encuentra a él? Este maravilloso juego en el que se encuentran hace que personaje y actor se potencien, y se alíen para convencernos de la hipocresía política y el maquillaje comunicativo que se dibuja tras bambalinas. Se siente muy bien la cercanía con la audiencia y el recorrido seguro con que el artista recorre cada espacio para acomodarse a los diferentes sentimientos que el personaje transita.


Ficha Técnica
Dirección: Francisco Estrada
Reparto: Germán Rodríguez
Duración: 55 minutos
Funciones: Sábado a las 20.45 hs en el Teatro Camarín de las musas, ubicado en Mario Bravo 960

Reseña: Somos Only Fans



El pasado miércoles asistimos al estreno de «Somos Only Fans» en el teatro Regina, una propuesta que, lejos de centrarse en la plataforma digital homónima, utiliza su nombre como trampolín para explorar el absorbente universo del fanatismo. La obra nos sumerge en la vida de un grupo de fervientes seguidores de una producción teatral, individuos cuya devoción los lleva a asistir a cada función y a obsesionarse con cada detalle de la vida de sus ídolos, alcanzando niveles de intensidad que rozan lo inquietante.



En un inteligente juego de espejos, la obra también dirige su mirada crítica hacia las producciones teatrales que, a pesar de su cuestionable calidad, se aprovechan de la incondicionalidad de sus seguidores, quienes están dispuestos a pagar cualquier precio por ver a sus estrellas del momento.

La obra objeto de esta idolatría dentro de la trama, «La condesa sangrienta», se convierte en el epicentro de conflictos internos, donde los egos inflados por la fama de sus protagonistas desencadenan cambios que repercuten en todo el entramado.

«Somos OnlyFans» se presenta como una propuesta teatral con un humor hilarante y deliberadamente exagerado. La representación de los fanáticos es llevada al extremo, mostrando personajes que se toman libertades insólitas, incluso creando canciones dedicadas a ello.  Del mismo modo, la crítica a las producciones teatrales para fans se articula a través de una exageración de su superficialidad y falta de rigor artístico. Estos elementos, lejos de ser un defecto, son la clave para generar momentos de genuina comicidad, complementados por números musicales bien logrados, especialmente aquellos integrados dentro de la obra «La condesa sangrienta».

Si bien el elenco es numeroso, el grupo de fanáticos se erige como el corazón de la narración. Sus interacciones y su eventual mensaje de aprendizaje contribuyen a englobar el contexto general de la obra, que se desarrolla a través de diversas historias y escenas secundarias.

En definitiva, «Somos OnlyFans» se revela como una opción musical entretenida para disfrutar los miércoles en el teatro Regina. A través de la parodia, la obra logra ofrecer una crítica divertida sobre el mundo del espectáculo y la dinámica entre artistas y seguidores, garantizando risas en el proceso.

Funciones: Miércoles 20:30 horas en Teatro Regina (Av. Santa Fe 1235, CABA) entradas en boletería y EntradaUno

Reseña: No me olvides


Por Maria Florencia Gorini

Una comedia romántica, hermosa y divertida protagonizadas por  Arnoldo André y Silvia Pérez, producida por Circus Producciones y dirigida por Hernán Krasutzky.



Un encuentro amoroso y distinto : una mujer rebelde y un hombre con Alzheimer. La trama logra dar como resultado no solo hacer reir sino emocionarnos enfocándose en la memoria y el amor a pesar del tiempo.

Bien lograda y actuada. Felicitaciones! la super recomiendo ❤




Ficha técnico artística
Libro:
Hernán Krasutzky
Actúan:
Arnaldo André, Silvia Perez
Escenografía:
Victoriano Pololla
Fotografía:
Nacho Lunadei
Diseño gráfico:
Victoriano Pololla
Prensa:
Bmz Comunicaciones, Marcelo Boccia, Carlos Mazalan, Ariel Zappone
Producción:
Haydeé Codon
Producción general:
Alberto Raimundo
Jefe De Prensa:
Verónica Larrea
Dirección:
Hernán Krasutzky

Reseña: Mamma Mia!

Mamma Mia!!!
Por @soynancybenegas


Sinopsis
Sophie esta a punto de casarse y sueña que sea su padre quien la lleve al altar. El detalle es que Donna, su madre, nunca le reveló quién es. Pocos días antes de la boda, Sophie encuentra al diario íntimo de su madre y descubre que alguno de los tres hombres que menciona en sus páginas podría ser su progenitor. Decidida, invita a todos a la boda para intentar descubrir la verdad.


Reseña
Diferentes versiones de la obra han recorrido el mundo con notable éxito desde hace varios años. La fórmula se repite, y el público vuelve a acompañarla. No importa las veces que la hayas visto, Mamma Mia! siempre es una buena idea volver a verla otra vez.
Pero ¿por qué? Porque es un musical bien pensado y realizado con buena música que forma parte indispensable de la historia. Los clásicos de Abba, Como Gracias a la música, Chiquitita, o Voulez-Vous entre otros, a más de 40 años de la separación del grupo, siguen sonando actuales, bailables y emocionantes como en aquellos tiempos. Un espectáculo que combina muy bien nostalgia, diversión y alegría, con canciones que uno no se cansa de escuchar y tienen el poder de alegrarte el momento al instante.
Imponente escenografía que muta y se vuelve parte indispensable del mundo que cuenta el musical. Acompañada por efectos de luces que fortalecen el relato y la hacen visualmente deslumbrante. Destacado diseño de vestuario que cuida los detalles y cambia con frecuencia, se percibe calidad y buen gusto detrás de cada modelo con una prolija decisión en la gama de colores, que brinda frescura y vitalidad a la puesta.


Un casting que prioriza el talento, carisma y las voces potentes que se escuchan impecables. Los músicos tocan en vivo y en directo, por lo que cada artista canta en ese mismísimo momento. El sonido del teatro se escucha realmente claro y parejo desde cualquier ubicación. Teniendo en cuenta que se trata de un musical, la sala amplia, cómoda y cálida permite una excelente visual desde cualquier sector, gracias al buen diseño de sus plateas.


Flor Otero es un gran acierto en el papel de Donna. Vuelve a interpretar estes personaje después de varios años y lo hace con la misma frescura y entrega. Aporta su inmensa y ya reconocida voz, pero además construye una interpretación creíble, sensible y con mucha energía, logrando que el público conecte con su personaje fácilmente. Lula Rosenthal, como Rosie, la amiga atrevida del personaje principal, se anima a jugar con naturalidad y picardía, aportando momentos de humor y ternura que equilibran muy bien la trama. Alejandro Paker, artista con una extensa trayectoria en grandes musicales, regala carisma, simpatía y presencia en el escenario. Qué buena sorpresa Carna Crivelli, actor a quien hemos visto en repetidas oportunidades en comedias costumbrista, nos muestra en esta oportunidad a un artista completo con quien no solo es fácil empatizar, sino que también canta, entona y posee un tono de voz muy grato, que se acomoda perfectamente a las canciones que interpreta


Mamma Mia! Es una musical entretenido, dinámico, de gran atractivo visual. Con artistas talentosos que actúan, cantan y bailan muy bien. Hay una pasión y sincronía general que denota buena química y energía entre ellos lo que permite que fruya todo prolijo y con un dinamismo que no pierde fuerza a pesar de la velocidad que lleva la puesta. Una propuesta ideal para dejarse llevara por la música, disfrutar de una historia entrañable y salir con una sonrisa.


Ficha Técnica
Dirección: Ricky Pashkus
Reparto: Marisol Otero, Carna Crivelli, Lula Rosenthal, Flavia Pereda, Guadalupe Devoto, Alejandro Paker
Duración: 110 minutos
Funciones: Miércoles, Jueves, Viernes, Sábados y Domingos en el Auditorio Belgrano, ubicado en Virrey Loreto 2348

Reseña: La noche de la basura


Por @soynancybenegas


Sinopsis
Comedia dramática que retrata el recorrido de un matrimonio de muchos años, enfrentando la nueva etapa de vivir solos tras la boda de su único hijo. Entre diálogos filosos y tensos silencios, la noche se llenará de recuerdos, verdades incomodas y secretos guardados que cambiaran sus vidas para siempre. Una historia para reflexionar sobre los vínculos, el paso del tiempo y las cosas que callamos.


Reseña
La premisa de La noche de la basura es simple y poderosa; reencontrarse con la persona con la que se ha compartido toda una vida y redescubrirse cuando el nido queda vacío. La madrugada pone sobre la mesa los vínculos familiares, los amores ocultos, el trabajo, el dinero y las verdades más crudas dichas sin tapujo. Heridos por los rencores y los silencios guardados, un terremoto de palabras saca a la luz aquello cosas que debió decirse hace mucho tiempo.
Que placer disfrutar en el escenario de dos artistas con la trayectoria de Graciela Pal y Rodolfo Ranni, con actuaciones entregadas a navegar en la profundidad de personajes frágiles y complejos. Actores de prestigio que dominan el manejo de los tiempos y saben potenciar, con cada pequeño detalle, el recorrido que deben atravesar sus personajes para reencontrarse con la mejor versión de sí mismos.
Comedia ácida y atrapante con un guión cuidado y prolijo, con diálogos bien construidos cargados de humor y emoción.  Una historia a la que todavía le falta fluidez para encontrar su ritmo ideal. Lamentablemente, algunos problemas de sonido dificultan la apreciación total de los textos.
El público aplaudió de pie a los artistas, visiblemente emocionados ante la merecida ovación. Una buena historia para disfrutar de buen teatro y dejar tema para la charla después de la función.


Detalle
Rodolfo Ranni, protagonista y director de La noche de la basura, tiene jóvenes 87 años y es un privilegio verlo en el escenario. También podemos disfrutarlo en el cine, formando parte de la exitosa Mazel Tov, donde interpreta de manera fabulosa a un personaje clave para la historia.


Ficha Técnica
Dirección: Rodolfo Ranni
Reparto: Rodolfo Ranni y Graciela Pal
Duración: 75 minutos
Funciones: Viernes 20.15 hs en el Teatro Metropolitan, ubicado en Avenida Corrientes 1343.