Reseña: La consagración de nadie



Por Sofía Luna Roberts

Micaela es una cantante de ópera y actriz que nunca pudo entrar en la escena lírica de Buenos Aires. En clave documental decide hacer su propio proyecto personal bio-dramático, para contar su historia, su camino en el arte, ocupar espacios por sí misma y recibir ese aplauso que no pudo encontrar en el universo de la ópera. La consagración de nadie regresa por 8 únicas funciones antes de su gira por Europa. La temporada se llevará a cabo los días sábados y domingos, desde el 10 de mayo hasta el 1° de junio a las 20 h en el Espacio Infinito del Centro Cultural Borges (Viamonte 525, CABA).



La consagración de nadie es de esas obras que parecen estar construidas con una fibra invisible, como si se tejiera entre hilos de recuerdos, sueños frustrados y una voz que no se resigna al silencio. Micaela Fariña se impone en el espacio para contar(se), sin máscaras, sin pretensiones, sin vueltas, con una mezcla de vulnerabilidad y potencia que desarma. Lo interesante de la dirección de Gonzalo Quintana y la dramaturgia que ambos escriben (Fariña y Quintana) es que no intentan embellecer la herida: la muestran tal como es, con momentos de ternura, de humor y también de desgarro. No es un relato de triunfo, ni mucho menos, sino una especie de carta íntima al deseo de ser artista o, mejor dicho, al deseo de ser vista.

Desde que comienza la pieza teatral se siente que el cuerpo de Micaela es todo un archivo vivo. Su voz -que canta, recuerda, se quiebra- se convierte en el eje de una narrativa que mezcla la memoria emocional de la infancia, los mandatos familiares, su fascinación por la ópera, el teatro musical, los intentos fallidos de “llegar” y ese sentimiento que flota en muchos de nosotros: el de no estar a la altura de lo que se espera. Y sin embargo ahí está, parada frente a nosotros, habitando esa aparente “no consagración” como un acto profundamente político. Lo que conmueve no es sólo lo que dice, sino cómo lo dice: sin grandilocuencia, con mucha verdad.

La obra se construye desde una estética muy simple, artesanal, casi desnuda, pero todo está perfectamente medido. La puesta en escena evita los artificios innecesarios permitiendo que la historia y la interpretación sean el centro de atención. Hay proyecciones audiovisuales, fotografías, videos caseros, documentos, textos que aparecen en la pantalla como si alguien estuviera tipiando en vivo, pero todo está al servicio de una historia que es mucho más fuerte que cualquier recurso visual. Cada elemento parece surgir de la memoria misma de la actriz, como si estuviéramos dentro de su cabeza, escuchando sus pensamientos más secretos y sinceros. Hay algo generoso en su exposición, ya que uno se encuentra pensando en sus propios fracasos, en sus propias preguntas sin respuesta.

Es interesante cómo la obra trabaja con esa sensación de no encajar. Micaela habla de su educación, de sus maestros, de su familia, del canto como un lugar de exigencia y de deseo a la vez, y todo eso construye un mapa emocional que muchos podemos reconocer. No se victimiza, pero tampoco se vuelve épica. Más bien, habita una especie de hibridez: los que no llegaron a ser “alguien” según criterios del éxito, pero que igualmente encontraron una forma de sostener la chispa.

Después de ver la obra, recuerdo haber tenido una sensación extraña. No es una obra que cierre con una gran revelación ni con una resolución catártica. No hay tal liberación, ni aplausos internos, no hay victoria. Pero sí hay algo profundamente reparador: el haber escuchado una voz sincera, que no busca gustar, sino decir. Reconocer en la voz de Micaela algo de nuestras propias dudas, de nuestras propias heridas. Y también, reconocer la belleza de seguir intentando, de resistir desde un lugar silencioso, desde lo no legitimado. La obra no busca convencer, ni impresionar. Y es por eso que justamente conmueve. Porque lo que hace es abrir un espacio donde el fracaso deja de ser una vergüenza y se vuelve una forma de estar en el mundo, honesta, frágil y luminosa. La consagración de nadie no necesita consagrarse porque, en el fondo, ya lo hace con cada espectador que se atreve a mirar desde ese lugar compartido de las vidas no épicas, pero profundamente verdaderas.

Reseña: La era del olvido



Por @soynancybenegas


Sinopsis
Un político en ascenso se enfrenta a sus propios fantasmas, ambiciones y contradicciones. Entre llamadas urgentes, recuerdos familiares que lo interpelan y discursos ensayados se despliega este vertiginoso unipersonal que expone la vida de un hombre casi común frente al seductor camino del poder. Una historia que puede parecer demasiado a la vida misma.


Reseña
Un recorrido inmenso de emociones que trasciende el escenario con un texto jugado y atrevido. Con la impertinente y audaz interpretación de Germán Rodríguez, un actor capaz de recorrer sin dificultad los espacios filosos por los que su complejo personaje lo lleva a desdoblarse, transformándose en esa figura que no deja de compararse con su padre y tratando todo el tiempo de ser una imagen paterna presente para su hija adolescente. Y en ese recorrido, también riesgoso, caminar sin cruzar los límites de lo caricaturesco, se ve al hombre en busca del poder a cualquier costo.
Dibujando la imagen posible sin temor a desbarrancar por el puesto que creer merecer, topándose en una doble moral que sale de la ficción y se parece bastante a la realidad; o en ese juego donde lo real y lo inventado se parece demasiado a cualquiera noticia de la televisión, es donde se crea un maravilloso vértigo del que podemos reírnos, y animarnos también, a jugar con la ironía mientras la pasamos bien.


La sala elegida del Camarín de las musas es un pequeño espacio que le da otro sentido a la obra, permitiendo que la cercanía con el público vuelva inmersiva la experiencia. Esa proximidad potencia el texto verborrágico y la adrenalina de un personaje que recorre cómodamente los desbordes y se impulsa a la aventura de una narración cuidadosamente pensada, y llevada a escena remarcando el valor de los diálogos a lo que el personaje se enfrenta.


Mucho más que una obra sobre la ambición política y la búsqueda del poder, una historia de un hombre común mirando y reacomodando sus vínculos familiares mientras atraviesa sus propios temores.
Su autor y director, Francisco Estrada, remarco el trabajo a la hora de escribir el guion, y la importancia de saber tomar distancia de los textos para, junto con el personaje, descubrir minuciosamente las distintas facetas que deben enfatizarse, y así volver creíbles los diálogos con las personas más relevantes de su vida.


Gran puesta de escena que logra desde una escenografía minimalista transmitir el recorrido profundo del personaje. Buena puesta de luces que fortalecen el relato y le dan impulso a los diálogos. Excelente elección musical que recorre correctamente los estados de ánimo del personaje.


Detalle
¿Germán Rodríguez encuentra el personaje o el personaje lo encuentra a él? Este maravilloso juego en el que se encuentran hace que personaje y actor se potencien, y se alíen para convencernos de la hipocresía política y el maquillaje comunicativo que se dibuja tras bambalinas. Se siente muy bien la cercanía con la audiencia y el recorrido seguro con que el artista recorre cada espacio para acomodarse a los diferentes sentimientos que el personaje transita.


Ficha Técnica
Dirección: Francisco Estrada
Reparto: Germán Rodríguez
Duración: 55 minutos
Funciones: Sábado a las 20.45 hs en el Teatro Camarín de las musas, ubicado en Mario Bravo 960

Reseña: Somos Only Fans



El pasado miércoles asistimos al estreno de «Somos Only Fans» en el teatro Regina, una propuesta que, lejos de centrarse en la plataforma digital homónima, utiliza su nombre como trampolín para explorar el absorbente universo del fanatismo. La obra nos sumerge en la vida de un grupo de fervientes seguidores de una producción teatral, individuos cuya devoción los lleva a asistir a cada función y a obsesionarse con cada detalle de la vida de sus ídolos, alcanzando niveles de intensidad que rozan lo inquietante.



En un inteligente juego de espejos, la obra también dirige su mirada crítica hacia las producciones teatrales que, a pesar de su cuestionable calidad, se aprovechan de la incondicionalidad de sus seguidores, quienes están dispuestos a pagar cualquier precio por ver a sus estrellas del momento.

La obra objeto de esta idolatría dentro de la trama, «La condesa sangrienta», se convierte en el epicentro de conflictos internos, donde los egos inflados por la fama de sus protagonistas desencadenan cambios que repercuten en todo el entramado.

«Somos OnlyFans» se presenta como una propuesta teatral con un humor hilarante y deliberadamente exagerado. La representación de los fanáticos es llevada al extremo, mostrando personajes que se toman libertades insólitas, incluso creando canciones dedicadas a ello.  Del mismo modo, la crítica a las producciones teatrales para fans se articula a través de una exageración de su superficialidad y falta de rigor artístico. Estos elementos, lejos de ser un defecto, son la clave para generar momentos de genuina comicidad, complementados por números musicales bien logrados, especialmente aquellos integrados dentro de la obra «La condesa sangrienta».

Si bien el elenco es numeroso, el grupo de fanáticos se erige como el corazón de la narración. Sus interacciones y su eventual mensaje de aprendizaje contribuyen a englobar el contexto general de la obra, que se desarrolla a través de diversas historias y escenas secundarias.

En definitiva, «Somos OnlyFans» se revela como una opción musical entretenida para disfrutar los miércoles en el teatro Regina. A través de la parodia, la obra logra ofrecer una crítica divertida sobre el mundo del espectáculo y la dinámica entre artistas y seguidores, garantizando risas en el proceso.

Funciones: Miércoles 20:30 horas en Teatro Regina (Av. Santa Fe 1235, CABA) entradas en boletería y EntradaUno

Reseña: No me olvides


Por Maria Florencia Gorini

Una comedia romántica, hermosa y divertida protagonizadas por  Arnoldo André y Silvia Pérez, producida por Circus Producciones y dirigida por Hernán Krasutzky.



Un encuentro amoroso y distinto : una mujer rebelde y un hombre con Alzheimer. La trama logra dar como resultado no solo hacer reir sino emocionarnos enfocándose en la memoria y el amor a pesar del tiempo.

Bien lograda y actuada. Felicitaciones! la super recomiendo ❤




Ficha técnico artística
Libro:
Hernán Krasutzky
Actúan:
Arnaldo André, Silvia Perez
Escenografía:
Victoriano Pololla
Fotografía:
Nacho Lunadei
Diseño gráfico:
Victoriano Pololla
Prensa:
Bmz Comunicaciones, Marcelo Boccia, Carlos Mazalan, Ariel Zappone
Producción:
Haydeé Codon
Producción general:
Alberto Raimundo
Jefe De Prensa:
Verónica Larrea
Dirección:
Hernán Krasutzky

Reseña: Mamma Mia!

Mamma Mia!!!
Por @soynancybenegas


Sinopsis
Sophie esta a punto de casarse y sueña que sea su padre quien la lleve al altar. El detalle es que Donna, su madre, nunca le reveló quién es. Pocos días antes de la boda, Sophie encuentra al diario íntimo de su madre y descubre que alguno de los tres hombres que menciona en sus páginas podría ser su progenitor. Decidida, invita a todos a la boda para intentar descubrir la verdad.


Reseña
Diferentes versiones de la obra han recorrido el mundo con notable éxito desde hace varios años. La fórmula se repite, y el público vuelve a acompañarla. No importa las veces que la hayas visto, Mamma Mia! siempre es una buena idea volver a verla otra vez.
Pero ¿por qué? Porque es un musical bien pensado y realizado con buena música que forma parte indispensable de la historia. Los clásicos de Abba, Como Gracias a la música, Chiquitita, o Voulez-Vous entre otros, a más de 40 años de la separación del grupo, siguen sonando actuales, bailables y emocionantes como en aquellos tiempos. Un espectáculo que combina muy bien nostalgia, diversión y alegría, con canciones que uno no se cansa de escuchar y tienen el poder de alegrarte el momento al instante.
Imponente escenografía que muta y se vuelve parte indispensable del mundo que cuenta el musical. Acompañada por efectos de luces que fortalecen el relato y la hacen visualmente deslumbrante. Destacado diseño de vestuario que cuida los detalles y cambia con frecuencia, se percibe calidad y buen gusto detrás de cada modelo con una prolija decisión en la gama de colores, que brinda frescura y vitalidad a la puesta.


Un casting que prioriza el talento, carisma y las voces potentes que se escuchan impecables. Los músicos tocan en vivo y en directo, por lo que cada artista canta en ese mismísimo momento. El sonido del teatro se escucha realmente claro y parejo desde cualquier ubicación. Teniendo en cuenta que se trata de un musical, la sala amplia, cómoda y cálida permite una excelente visual desde cualquier sector, gracias al buen diseño de sus plateas.


Flor Otero es un gran acierto en el papel de Donna. Vuelve a interpretar estes personaje después de varios años y lo hace con la misma frescura y entrega. Aporta su inmensa y ya reconocida voz, pero además construye una interpretación creíble, sensible y con mucha energía, logrando que el público conecte con su personaje fácilmente. Lula Rosenthal, como Rosie, la amiga atrevida del personaje principal, se anima a jugar con naturalidad y picardía, aportando momentos de humor y ternura que equilibran muy bien la trama. Alejandro Paker, artista con una extensa trayectoria en grandes musicales, regala carisma, simpatía y presencia en el escenario. Qué buena sorpresa Carna Crivelli, actor a quien hemos visto en repetidas oportunidades en comedias costumbrista, nos muestra en esta oportunidad a un artista completo con quien no solo es fácil empatizar, sino que también canta, entona y posee un tono de voz muy grato, que se acomoda perfectamente a las canciones que interpreta


Mamma Mia! Es una musical entretenido, dinámico, de gran atractivo visual. Con artistas talentosos que actúan, cantan y bailan muy bien. Hay una pasión y sincronía general que denota buena química y energía entre ellos lo que permite que fruya todo prolijo y con un dinamismo que no pierde fuerza a pesar de la velocidad que lleva la puesta. Una propuesta ideal para dejarse llevara por la música, disfrutar de una historia entrañable y salir con una sonrisa.


Ficha Técnica
Dirección: Ricky Pashkus
Reparto: Marisol Otero, Carna Crivelli, Lula Rosenthal, Flavia Pereda, Guadalupe Devoto, Alejandro Paker
Duración: 110 minutos
Funciones: Miércoles, Jueves, Viernes, Sábados y Domingos en el Auditorio Belgrano, ubicado en Virrey Loreto 2348

Reseña: La noche de la basura


Por @soynancybenegas


Sinopsis
Comedia dramática que retrata el recorrido de un matrimonio de muchos años, enfrentando la nueva etapa de vivir solos tras la boda de su único hijo. Entre diálogos filosos y tensos silencios, la noche se llenará de recuerdos, verdades incomodas y secretos guardados que cambiaran sus vidas para siempre. Una historia para reflexionar sobre los vínculos, el paso del tiempo y las cosas que callamos.


Reseña
La premisa de La noche de la basura es simple y poderosa; reencontrarse con la persona con la que se ha compartido toda una vida y redescubrirse cuando el nido queda vacío. La madrugada pone sobre la mesa los vínculos familiares, los amores ocultos, el trabajo, el dinero y las verdades más crudas dichas sin tapujo. Heridos por los rencores y los silencios guardados, un terremoto de palabras saca a la luz aquello cosas que debió decirse hace mucho tiempo.
Que placer disfrutar en el escenario de dos artistas con la trayectoria de Graciela Pal y Rodolfo Ranni, con actuaciones entregadas a navegar en la profundidad de personajes frágiles y complejos. Actores de prestigio que dominan el manejo de los tiempos y saben potenciar, con cada pequeño detalle, el recorrido que deben atravesar sus personajes para reencontrarse con la mejor versión de sí mismos.
Comedia ácida y atrapante con un guión cuidado y prolijo, con diálogos bien construidos cargados de humor y emoción.  Una historia a la que todavía le falta fluidez para encontrar su ritmo ideal. Lamentablemente, algunos problemas de sonido dificultan la apreciación total de los textos.
El público aplaudió de pie a los artistas, visiblemente emocionados ante la merecida ovación. Una buena historia para disfrutar de buen teatro y dejar tema para la charla después de la función.


Detalle
Rodolfo Ranni, protagonista y director de La noche de la basura, tiene jóvenes 87 años y es un privilegio verlo en el escenario. También podemos disfrutarlo en el cine, formando parte de la exitosa Mazel Tov, donde interpreta de manera fabulosa a un personaje clave para la historia.


Ficha Técnica
Dirección: Rodolfo Ranni
Reparto: Rodolfo Ranni y Graciela Pal
Duración: 75 minutos
Funciones: Viernes 20.15 hs en el Teatro Metropolitan, ubicado en Avenida Corrientes 1343.

Reseña: Yo no duermo la siesta


Por @soynancybenegas


Sinopsis
Dos niñas se refugian en su imaginación e inocencia para escapar de todo lo que pasa a su alrededor, y lo que sienten por dentro. Mientras juegan e inventan historias, van descubriendo verdades que no siempre se pueden decir en voz alta. Con humor y sensibilidad, Yo no duermo la siesta habla de la infancia, los vínculos, los secretos y esa pureza que, poco a poco, debe enfrentarse a la realidad de crecer.


Reseña
Hay algo simple y cercano en el texto con lo que todos podemos sentimos identificados. Detrás de la sencillez y sutileza de la historia se esconde una mirada profunda de la vida misma, contada a través de la voz de dos niñas, que se asoman al mundo con la inocencia de lo desconocido y la curiosidad de quienes están empezando a entenderlo.
Los vínculos de cualquiera de nosotros, los cuentos de cualquier vecino y esa cercanía particular de transformar las dificultades en comedia para hacer más llevaderas las pequeñas tragedias cotidianas. Un relato contado de forma amena y cálida con el que es fácil empatizar; y nos recuerda que, más allá de los obstáculos el amor siempre encuentra el modo de volver a buscarnos.
Paula Marull fruye sin esfuerzo, aportando la dosis justa de calma y dinamismo que su personaje necesita para ordenar cada situación. Su frescura y serenidad logran un equilibrio interesante para mantener atento al espectador.


Un elenco encantador que se complementa muy bien. Cada personaje resulta convincente y entretenido, sabiendo encontrar su propio espacio para lucirse.
El actor Marcelo Pozzi interpreta al tío Aníbal, un enfermo neurológico grave que forma parte de la familia. Su interpretación hace de su cuerpo una herramienta sin desbordes que despierta ternura y genera muchas situaciones de comedia acertadas.
Correcta elección de canciones que acompañan la trama. Melodías muy reconocidas que todos sabemos y hasta nos animamos a cantar. Esta selección permite crear un ambiente oportuno e interesante para potenciar el momento
Buena interacción de los personajes con la escenografía; lograda puesta en escena bajo la dirección de María Marrull, quien encuentra el equilibrio justo entre el drama y la comedia con un ritmo preciso.


Detalle
El lunes 28 de abril, la función contó con la presencia de Carlos Mata. El reconocido interprete de canciones populares como “Te estoy amando tanto”, “Déjame intentar”, y tantas otras, invitado de lujo de la obra.
Ficha Técnica
Guion y Dirección: Paula Marull
Reparto: María Marull, Agustina Cabo, Luciana Grasso, Sandra Grandinetti, Marcelo Pozzi, William Prociuk
Duración: 70 minutos
Funciones: Lunes a las 20 hs en el Teatro Astros, ubicado en Avenida Corrientes 746

Reseña: No me olvides


Un encuentro conmovedor entre risas y memoria.


La encantadora comedia romántica «No me olvides», protagonizada por los talentosos Arnaldo André y Silvia Pérez, bajo la producción de Circus Producciones y la sensible dirección de Hernán Krasutzky, ofrece una experiencia teatral tan divertida como profundamente emotiva.


La obra nos presenta un encuentro amoroso singular y fuera de lo convencional: el vínculo entre una mujer de espíritu libre y un hombre que enfrenta los desafíos del Alzheimer. Lejos de caer en lugares comunes, la trama hábilmente dirigida por Hernán Krasutzky logra un equilibrio perfecto entre momentos hilarantes y pasajes de genuina emoción. La memoria, con sus fragilidades y su poder evocador, se erige como un eje central, explorando la capacidad del amor para trascender el paso del tiempo y las limitaciones que impone la enfermedad.


Las interpretaciones de Arnaldo André y Silvia Pérez son notables. Ambos actores entregan actuaciones convincentes y llenas de matices, transmitiendo la complejidad de sus personajes con gracia y sensibilidad. La química entre ellos es palpable, lo que enriquece la dinámica de la relación que se desarrolla en escena.


La propuesta escénica, con escenografía de Victoriano Pololla, complementa la narrativa de manera eficaz, creando atmósferas que acompañan los diferentes tonos de la obra.

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«No me olvides» es una propuesta teatral que va más allá de la simple comedia romántica. Nos invita a reflexionar sobre la importancia de los lazos afectivos, la fuerza del presente y la huella imborrable del amor en la memoria. Se trata de una propuesta recomendada para quienes buscan una obra que los haga reír y, al mismo tiempo, les toque el corazón.

Desde el 13 de abril, todos los domingos a las 18:30h
en el Teatro Picadilly, Av. Corrientes 1524, CABA

Reseña: Entre tus siestas


Por @soynancybenengas


Sinopsis
La obra retrata el caos emocional que enfrenta una pareja tras la llegada de su primer hijo. Una experiencia que transformará radicalmente su vida profesional y personal impulsándolos a encontrar la manera de reconstruir su vínculo en medio del desorden cotidiano. Una apuesta interesante para reflexionar sobre la maternidad, la pareja y la identidad personal con mucho humor.


Reseña
Comedia divertida y profunda que aborda el tema de la maternidad con una genial dosis de humor y reflexión. Situaciones absurdas, y no tanto, que reflejan perfectamente la vida real, y nos permite reír de lo cotidiano y complicado de ser padres.
Ellos, Débora Zanolli y Martin Tecchi, ambos actores reconocidos en el cine de películas varias son una apuesta acertada que se dejan llevar atrevidos e impetuosos por un texto por demás exquisito. Con diálogos rápidos, efectivos, prolijos, ágiles y muy divertidos. Se entregan por completo a sus cuerpos, dejándose llevar por la energía y la ocurrencia que les brinda el momento de la obra. Me gusta la conexión y el cuidado que se percibe entre los actores, en pequeños que se sienten natural y se ve bien.
Escenografía inteligente que muta y se acomoda a las situaciones. Buen manejo de los objetos que forman parte de los relatos, visualmente contada con adrenalina y una desfachatez interesante.
Una historia que busca en el relato claro de la cotidianidad identificarse ante lo complejo de la convivencia propia de un matrimonio que tiene un hijo. Y en ese humor y la brutal veracidad de los hechos se encuentra esa identificación de los lugares íntimos y profundos que trae la maternidad.


Los nuevos miedos, el encuentro con el otro y este nuevo uno mismo transformándose a los cambios inevitables, el hogar, el trabajo y las opiniones ajenas, las inseguridades, los celos y las mil maneras diferentes de ver el mundo que trae un hijo a la vida.
Como ser madre y no rendirse en el intento, encontrarse en esa nueva mujer que llega para quedarse, y la cambian de la mejor forma posible la mujer que somos con la madre que llega.
Buena música y la intervención de una marca que cantamos todos que llega ocurrente y acertada. Muy buena coreografía que fluye entre los sueños (lo onírico) marcando en un juego de luces las reflexiones de lo que pensamos, creemos y lo que en realidad ocurre.


Acertada elección de actores con una gran quimia natural, lo que logra que el trabajo y la destreza expresiva de ambos sean excelentes. En lugar de seguir un argumento predecible, encuentra una visión inteligente mostrando también la visión del padre, lo que enriquece la historia.


Entretenida y atrapante, su desarrollo mantiene el interés. Si son padres no cabe ninguna duda que se van a sentir identificados con la historia, sin embargo, no es excluyente para los que aún no ha vivido la experiencia.


Ficha Técnica
Dirección:
Reparto: Martin Tecchi, Débora Zanolli
Duración: 80 minutos
Funciones: Domingos 17 hs en el Teatro El camarín de las musas, ubicado en Mario Bravo 960

Reseña: La Desgracia


«La desgracia» se erige como un brillante exponente del talento musical que florece en Buenos Aires, demostrando la capacidad local para crear adaptaciones de musicales con la calidad de Broadway y que ya se encuentra en su octava temporada. Esta obra se destaca por su audaz propuesta narrativa: una historia que, si bien absurda, se convierte en el vehículo perfecto para desatar una explosión de números musicales ingeniosos y divertidos, todo bajo una dirección meticulosa y con un elenco actoral que deslumbra.


La trama nos sumerge en el peculiar pueblo de Terranova, asediado por una misteriosa enfermedad de transmisión sexual bautizada como «La desgracia». En una sociedad conservadora y religiosa, esta dolencia se convierte en un estigma, una condena para quienes sucumben al «pecado» carnal. El punto de inflexión llega cuando la hija de la intendenta contrae esta desgracia, desencadenando un viaje de rebeldía, confinamiento junto a un grupo de moribundas excéntricas en el hospital local y una serie de situaciones disparatadas.


La narración se articula a través de Nora, la enfermera del pueblo, personificada con aires de diva y una ética profesional cuestionable. La incorporación de Ángel Hernández en este papel para esta octava temporada se revela como un golpe de genio. Su Nora se adueña del escenario, cautivando al público con una presencia imponente y una voz excepcional que da vida a esta enfermera tan peculiar. Patricio Wittis también sobresale como el doctor, un personaje que irradia atractivo y que tiene la oportunidad de lucir su amplio registro vocal en la festiva canción «La cura». Mariel Percossi y Andrea Lovera encarnan a madre e hija, respectivamente, impulsando el conflicto central de la obra y regalando momentos de gran intensidad dramática. Merece una mención especial Georgina Tirotta, quien en su penúltima función dejó una huella imborrable con su interpretación de una de las enfermas, un personaje de personalidad arrolladora y hasta psicótica que genera carcajadas en el público


La dirección de la obra se distingue por su atención al detalle y su valentía al fusionar géneros diversos. Se incorporan elementos de tap y pasajes de tango para ilustrar el romance idealizado de Nora con el doctor, y la escena festiva en la iglesia no escapa a una sátira mordaz y efectiva.


En definitiva, «La desgracia» se presenta como el gran musical argentino que actualmente decora la cartelera porteña. Más allá de su trama alocada que garantiza las risas del público, la producción rebosa talento en cada uno de sus aspectos, desde las interpretaciones actorales y la destreza de los músicos hasta la impecable puesta en escena que asegura una experiencia teatral memorable.