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Andrea, una mujer de clase media, está atrapada en una pesadilla. Su hijo, Gustavo, es encarcelado injustamente. Para visitarlo tiene que hacer la fila afuera del penal, al igual que las demás mujeres, pero ella se siente muy diferente. Comienza a darse cuenta del difícil mundo que padecen los familiares de detenidos y, poco a poco, se va acercando a ellos, que la ayudan a enfrentar y sostenerse durante el tiempo que le lleva sacar a su hijo de la cárcel. Pero un giro inesperado obliga a Andrea a enfrentar el límite de su propio amor y fortaleza.
Lo que me gustó La filmación, que concluyó en julio de 2024 , contó con la guía de Andrea Casamento, así como con la participación de las mujeres de la ACIFAD, Asociación Civil de Familiares Detenidos . Es una peli cruda, que por momentos incomoda, sobre todo, a los que estan lejos de esas realidades, a los que se sienten excentos, y sorprende en su desarrollo. Oreiro siempre cumple, y creo que es la mejor actuación en la que la ví jamás.
Lo que no me gustó
Visualmente es cuidada, sí, pero de una forma que resulta pretenciosa, como si quisiera forzar una sensibilidad poética que no se sostiene en el contenido. Todo suena impostado, como si la película quisiera gritar “mirá qué sensible soy” pero sin tener una historia o un conflicto real que lo respalde. En resumen, La mujer de la fila es una de esas películas que buscan ser arte por acumulación de silencios y miradas largas, pero que se olvidan de contar algo que realmente conmueva o interese. Bonita por fuera, vacía por dentro.
El pasado miércoles, tuve la oportunidad de asistir al unipersonal de Emmanuel Maximiliano ‘Pedro entre páginas’. Una adaptación de Peer Gynt de Henrik Ibsen; una ingeniosa forma de condensar este clásico noruego en un drama cercano a nosotros.
»Pedro Giménez es un bibliotecario que, cansado de su rutina y atrapado en sus pensamientos, se sumerge en una fantasía donde su vida comienza a entrelazarse con la historia de Peer Gynt. Como si emergiera de las páginas de los libros que lo rodean, Pedro se embarca en una búsqueda de aventuras sin notar que lo valioso siempre estuvo cerca». Esta es la sinopsis del unipersonal dirigido por Mariano Terré.
El actor está encerrado en un círculo, torres de libros lo rodean. Mariano Terré es la encargada de llevar la escena de Pedro entre páginas bajo una puesta simple pero que entiende el material y lo vuelve físico.
Una fortaleza que no lo dejará salir del costumbrismo de su vida y su obsesión con el pasado. Emmanuel Maximiliano construye una narrativa personal que evoca al pasado, a aquello que fue bueno y que ya no está y aquello que pudimos tener y que lamentamos hoy.
Pedro es un hombre cualquiera, uno que vive historias ajenas de autores latinoamericanos y universales pero que no vive la suya, ¿Hay algo más que páginas polvorientas? El eterno dilema del pensador: Vive por los pensamientos para sobrepasar la realidad.
Lo interesante de Pedro entre páginas es la habilidad para transmitir los sentimientos de un personaje complejo, la forma en que entiende a Peer Gynt y lo adapta para hacerlo menos ajeno usando una comedia seca y escenarios locales.Una dirección más cercana de aquellos dilemas existenciales que hemos atravesado.
Pedro entre páginas está disponible los miércoles a las 20 horas en Teatro Ítaca.
Somber Echoes se adentra en el concurrido género Metroidvania con una propuesta intrigante que, si bien no revoluciona sus mecánicas, las ejecuta con una solidez que te atrapará. Este juego de plataformas en 2.5D nos sumerge en un universo donde los dioses han caído, y la humanidad se aferra a la existencia a bordo de la vasta nave espacial Atromitos. Encarnamos a Adrestia, una heroína con la tarea de explorar, combatir amenazas extradimensionales y tomar decisiones que moldearán el destino no solo de la nave, sino del universo mismo.
Jugabilidad: Exploración y Combate Estratégico Desde el inicio, Somber Echoes deja claro que, a pesar de la destreza de Adrestia, la exploración es el pilar central de su experiencia Metroidvania. El mapa se despliega progresivamente a medida que Adrestia adquiere nuevas habilidades, abriendo caminos y secretos antes inaccesibles. Sin embargo, no subestimes la necesidad de dominar su arsenal. Aunque el combate directo no es la constante, estar preparado es crucial.
Adrestia cuenta con un variado conjunto de herramientas que te obligarán a pensar estratégicamente. Su fiel Gladius permite encadenar ataques cuerpo a cuerpo, mientras que el potente Árbitro, un arma a dos manos, desata un devastador ataque aturdidor. Para el combate a distancia, la Lanza Legionaria es ideal para ataques calculados, y la Explosión Nocturna, un arco y flecha que consume parte de tu armadura, ofrece un ataque a distancia con un costo.
El sistema de paradas es un elemento clave del combate y un componente que añade profundidad táctica. Un bloqueo en el momento justo aturde brevemente a los enemigos, incluso a los jefes, abriendo una ventana para desatar el caos. Cada adversario te da pistas sobre cuándo es el momento ideal para parar o evadir. Una parada fallida puede resultar en un simple bloqueo, pero un error mayor te dejará aturdido y vulnerable, especialmente si te enfrentas a varios enemigos a la vez. Dominar esta mecánica es fundamental para la supervivencia. Además de las armas, Adrestia posee habilidades de movimiento esenciales para la exploración y el combate, como la capacidad de flotar para descensos controlados y la habilidad de atravesar ciertas puertas tras potenciar su Lanza Legionaria.
Apartado Visual y Sonoro: Una Estética Atrapante
El apartado visual de Somber Echoes destaca por su personalidad propia, aunque con claras influencias de títulos como Ori o Ender Lillies. La mitología del juego se entrelaza a la perfección con el diseño artístico, creando una atmósfera única. Los diseños de los monstruos son uno de los puntos más fuertes: auténticas abominaciones que refuerzan la sensación de terror que los habitantes de Atromitos sienten hacia estas criaturas. Arañas de carne, seres con «hachas de carne», ojos flotantes y otras figuras grotescas pueblan la nave, con una variedad que mantiene la frescura en cada encuentro. Aunque los controles quizás no alcancen la profundidad o el refinamiento de los titanes del género, la inmersión en el mundo de Somber Echoes es casi inmediata. La música acompaña de forma excelente la ambientación, variando entre melodías tenues que realzan la exploración y composiciones más intensas que se disparan en los momentos de combate cruciales.
Conclusión Somber Echoes es un buen juego que cumple con lo que promete. Si bien sus mecánicas no reinventan la rueda, la forma en que entrelaza la exploración, el combate estratégico y una narrativa interesante en un mundo con una identidad visual marcada, lo convierte en una aventura entretenida y gratificante. Es un título que entiende el alma del Metroidvania y te sumerge en su universo post-divino con una propuesta sólida.
«División Palermo» fue una de esas gratas sorpresas que nos dejó Netflix en su primera temporada. Una comedia con chistes que funcionan, una estructura ágil de episodios de menos de 30 minutos, y una trama central de caso delictivo resuelto por un grupo de inexpertos, fue la fórmula del éxito. Su humor negro, que no temía burlarse de las discapacidades y de cómo la sociedad a menudo invisibiliza a quienes las tienen, fue uno de sus puntos fuertes. También se reía del falso progresismo y de cómo algunas instituciones instrumentalizan la inclusión para su propio beneficio, utilizando a un elenco de personajes que, sin quererlo, formaron una guardia vecinal única: el ciego, el que usa silla de ruedas, el extranjero y otros más.
La segunda temporada se enfrentaba a un gran desafío. Si en la primera funcionó ver a estos «mimados» por la división resolviendo un caso policial, ahora, con su experiencia y reconocimiento, la fórmula necesitaba algo más grande. En esta entrega, el protagonista, interpretado por Santiago Korovsky, es reclutado por los servicios de inteligencia para investigar un nuevo caso. La trama, aunque no sorprende tanto, mantiene intacta su incorrección política, incluso más presente que antes. La serie repite su exitosa fórmula de maratón con seis capítulos de media hora cada uno. Se profundiza en la participación de los personajes de la guardia urbana, y se introducen nuevos rostros que contribuyen al humor, especialmente al burlarse del sistema político y del uso de la palabra «inclusión». Es precisamente en la burla a sus propios personajes donde la serie encuentra su mayor diversión. Si bien existe el riesgo de que la fórmula se agote en el futuro, por ahora, «División Palermo» sigue funcionando y nos sigue haciendo reír.
Sabemos que los juegos de sigilo no son del gusto masivo. Y es que, si bien algunos no están muy duchos en eso de moverse sin llamar la atención, la verdad es que la mayoría de estos juegos suelen ser bastante desafiantes. Y Eriksholm: The Stolem Dream no es la excepción, por eso hoy, tras dedicarle varias horas, le venimos a contar de qué trata.
Ambientada en una ficticia nación símil a la liderada por el hombre del bigote chistoso, controlamos a Hanna, una mujer que pertenece a la resistencia de dicha ciudad. Luego de una breve cinemática, tomamos el control de ella en su fuga del lugar, para terminar, reuniéndonos con otros idealistas y seres queridos que están en peligro.
Si, básicamente la historia es una analogía de la Alemania Nazi, que, para no ofender a nadie, es cambiada de nombre. Pero lo importante, no es eso, sino que Eriksholm: The Stolem Dream es tremendamente adictivo, al grado de que, gracias a su corta duración, puede ser terminado en un fin de semana de encierro.
La gente de River End Game utiliza bien sus cartas al aprovechar las capacidades del motor Unreal Engine 5, tanto en las cinemáticas, como en el gameplay en sí, que es de una vista cenital, pero con unos escenarios que contienen un grado de detalle espectacular. Es una lastima que no se pueda interactuar con todos los objetos que vemos; pero al menos, se ven geniales.
Otra cosa interesante de Eriksholm: The Stolem Dream es que cuando creemos que el juego se va a estancar, nos introducen nuevos personajes para controlar, dándole un poco más de dinamismo al gameplay. Si, seguro que muchos ya están haciendo la comparación con el Commandos o la última entrega de Desperados; y tienen razón, pero esto no hace del juego que nos compete hoy, una mala experiencia.
Creo que el mayor problema de este juego, es que pese a esa inyección de novedad que recibimos por la mitad, vuelve a estancarse en la mecánica de prueba y error con facilidad. Y acá va a depender bastante de sí al jugador le gusta y se siente cómodo con la repetición, o ya se aburre al poco tiempo. Subjetivo.
Eriksholm: The Stolem Dream no es un juego AAA, pero no tiene nada que envidiarles. Seguramente entre en las listas de lo mejor del año, y bien merecido. Si bien hable mal de lo simplista de su gameplay, el resto es digno de mención. De lo mejor que llevamos en el 2025.
Lo mejor: el apartado gráfico, es difícil pero no frustrante.
Lo peor: no deja de ser otro juego que repite la mecánica de prueba y error.
La historia: Pasaron cuatro años desde que el mundo conoce a los cuatro fantásticos, que son un grupo de científicos que fueron al espacio a hacer investigaciones y volvieron con super poderes. Todo esto lo cuentan resumidamente en un programa parecido al de Ed Sullivan. Este mundo, con estética retro futurista, tiene a estos cuatro como sus únicos héroes, guía e inspiración. Ellos no sólo realizan salvatajes heroicos y pelean con super villanos. El hombre elástico, interpretado por Pedro Pascal, también trae avances tecnológicos a esta sociedad, la mujer invisible, Vanessa Kirby, lidera una fundación que alinea a todas las naciones del mundo en busca de un futuro mejor para todos; finalmente la antorcha humana y la mole son más que nada figuras publicitarias y héroes de los niños. Pero este pacífico y optimista mundo está por enfrentarse a un enemigo que quizás sea demasiado para estos cuatro héroes que anteriormente lograron salvar a la humanidad de todos los males. Una mujer plateada volando sobre una tabla de surf se presenta en medio de times square para anunciar el fin de la humanidad bajo la mano de Galactus. ¿Podrán nuestros héroes salvar su mundo o enfrentaran una derrota por primera vez? Ya sabemos cómo será el resultado, la duda es cómo conectará esto con el MCU, así que habrá que verla para enterarse.
¿Qué me gustó? Creo que es un acierto contar esta historia en un mundo alternativo, con estética retrofuturista. Es una buena introducción para estos super héroes creados en la era de plata de los comics. La dinámica familiar de trabajo de los 4 está ahí, se nota que cada uno tiene su rol y que se apoyan entre sí, eso está bien logrado y tiene sus momentos cómicos. Bien tambien por incorporar otros villanos clásicos qué no son Galactus o Doom en la peli. Esta ya es la tercera versión cinematográfica de este cómic y siempre usan los primeros dos, aunque vale decir que el villano principal de esta peli es Galactus. Está muy bien la actualización que le hicieron al personaje de Sue, la mujer invisible, que pasó de ser uno de los personajes más débiles en encarnaciones anteriores a uno de los más fuertes y el corazón del equipo. En contraposición de Reed, el hombre elástico, qué es el cerebro.
¿Qué no me gustó? La peli tiene miedo a aburrirnos y va pasando ciertas partes del principio demasiado rápido, se entiende que los que vamos a ver estas películas conocemos la historia previa pero a veces parece un resumen de tiktok más que una peli. Me faltó una explicación un poco más concreta de cómo funciona políticamente ese mundo que los héroes parecen manejar casi a voluntad, tomando decisiones que pasan por arriba de gobiernos y organismos internacionales. (Un llamadito del presidente pidiendo algo no vendría mal)
¿A quién recomiendo ir a ver esta peli? A los fanáticos de las películas de super héroes y de estos cuatro héroes en particular por supuesto, especialmente los fans de Marvel que ya tienen la cita obligada. Vale decir que esta peli funciona como un relanzamiento de esta franquicia, por lo que no hay que ver ninguna película previa para entenderla, aunque si tiene una escena post créditos que la conecta con el futuro del universo cinematográfico principal. (Marvel no podía con su genio)
Dato: hay dos escenas post créditos, la primera después de los títulos principales, y la otra al final de todos los títulos.
Calificación: 8/10 Duración: 115 minutos Disponible 24 de julio en cines
La llegada de la Nintendo Switch 2 a nuestros hogares marcó el inicio de una nueva era de entretenimiento, y con ella, dos títulos de la casa se alzaron para liderar la vanguardia. Mientras que Mario Kart World Tour tomó la bandera como juego de lanzamiento, el segundo gran protagonista fue un título que sacó a Donkey Kong de su zona de confort en las plataformas 2D. Atrás quedaron las aclamadas aventuras como «Tropical Freeze» para dar paso a un juego tridimensional que evoca el espíritu innovador de Super Mario Odyssey, pero con el carismático simio a la cabeza. La promesa era ambiciosa, y después de haber tenido el placer de sumergirme en «Donkey Kong: Bananza», debo decir que superó todas mis expectativas. Este es un juego que brilla por su grandioso diseño de niveles, una modalidad que le otorga una personalidad inigualable a su protagonista y que, en definitiva, ofrece horas de puro entretenimiento.
Una Aventura divertida hacia el Corazón del Planeta
La premisa central de «Donkey Kong Bananza» es, en esencia, deliciosamente simple. Para DK, nada es más preciado que sus queridas bananas, y cuando estas son misteriosamente arrebatadas y llevadas a las profundidades del planeta, no hay tiempo que perder. Así, nuestro héroe emprende un épico viaje hacia el centro de la Tierra, no sin la inesperada pero bienvenida compañía de Pauline. La inclusión de este dúo resulta en una química sorprendente y muy bien implementada. La simplicidad de su historia, como es común en muchos de los exitosos plataformas de Nintendo, sirve como un lienzo perfecto para desplegar un abanico de posibilidades en su mundo y jugabilidad, todo ello rebosante de la característica creatividad de la compañía.
Destrucción Creativa y Exploración sin Límites
La aventura comienza con Donkey Kong en una mina, donde el juego introduce de manera intuitiva sus mecánicas fundamentales. Rápidamente, descubrimos que la fuerza destructiva de nuestro personaje puede aplicarse a casi cualquier elemento del escenario. A medida que superamos niveles con estructuras que recuerdan a un mundo semi-abierto, la destrucción se convierte en una herramienta clave. Prácticamente todo es susceptible de ser demolido, lo que invita constantemente a la exploración en busca de elementos útiles que mejorarán nuestra experiencia de juego. Una de las adiciones más destacadas son las habilidades Bananza, donde Donkey Kong puede adoptar las aptitudes de otros animales, como una avestruz, un elefante o incluso una serpiente. Estas transformaciones son cruciales para alcanzar ciertos puntos, a veces necesarios para la progresión del nivel, pero también sirven como un incentivo fantástico para la exploración profunda, especialmente si buscas coleccionables o deseas mejorar tus habilidades al máximo. La duración del juego es bastante flexible. Para aquellos que prefieren un recorrido más lineal, es posible terminarlo en unas 20 horas. Sin embargo, los jugadores que se sumerjan en la exploración y la búsqueda de secretos pueden superar fácilmente las 30 horas de juego. Esta no es solo una cuestión de «completar» el juego en el papel; el sistema casi RPG de mejora de personajes ofrece una profunda satisfacción personal. También es importante mencionar el modo cooperativo, donde un segundo jugador puede controlar a Pauline. Si bien su manejo es más sencillo, es justo decir que la experiencia de juego para ambos personajes no es idéntica. Un pequeño inconveniente que pude encontrar radica en la cámara. Si bien su control y sistema son generalmente muy buenos, en momentos específicos, al romper objetos y adentrarse en huecos o espacios muy cerrados, la cámara puede resultar un poco desorientadora, dificultando la visibilidad de la destrucción. No obstante, un rápido movimiento del segundo stick para obtener una vista cenital del personaje soluciona este pequeño percance. La dificultad general del juego se inclina hacia el lado accesible, con un modo normal y otro fácil, lo que lo hace mas fácil realmente.
Un Festival Visual y Sonoro que Cumple con Creces
En el apartado técnico, «Donkey Kong Bananza» cumple con creces las expectativas. El diseño de niveles no solo es jugablemente excelente, sino también visualmente atractivo. El diseño de Donkey Kong irradia mucha más personalidad, y aunque gran parte de la aventura transcurra en las profundidades de la Tierra, los desarrolladores se toman licencias creativas para mostrar escenarios sorprendentemente alocados y diversos para el entorno, algo que se agradece enormemente.
El título corre con una fluidez impecable. Nintendo siempre ha destacado por la optimización de sus propios juegos, y aunque este estilo «sandbox» exige un trabajo considerable para mantener la estabilidad, «Bananza» no busca ser la revolución gráfica de la nueva generación de la consola, pero sí cumple y sin objeciones. La música merece una mención especial. Si bien mantiene un tono festivo y acorde con la estética colorida del juego, algunos de sus temas se quedan grabados en la memoria y complementan a la perfección la atmósfera de la aventura.
Donkey Kong Bananza es, sin lugar a dudas, un gran juego. Es un excelente plataformas en 3D al más puro estilo Nintendo, una experiencia que usualmente asociábamos con la franquicia de Mario. Esta vez, Donkey Kong recibe el reconocimiento que se merece, demostrando que es posible crear un juego sumamente creativo y, sobre todo, increíblemente divertido.
Agradecemos a Nintendo por proporcionarnos un código para analizar el juego en Switch 2
“Borges y yo. Recuerdo de un amigo futuro” no es una obra tradicional y eso se siente desde el primer minuto. No es una historia concreta, ni una narración con principio y fin. La obra pone en escena una selección de cuentos cortos del escritor proponiendo una experiencia escénica íntima y profundamente sensible, que se construye a partir del universo literario de Jorge Luis Borges, pero no desde la lógica de una biografía ni del homenaje clásico. Bajo la dirección de Hanna Schygulla, la puesta despliega una exploración poética en la que Borges es evocado como una presencia fantasmática, casi onírica que habita en los bordes de la memoria y el deseo.
Andrea Bonelli no interpreta a Borges ni cuenta su vida. Lo recuerda, lo imagina, le habla. A veces parece estar sola en escena; otras, acompañada por ese “amigo futuro” que es el Borges que dejó su huella. Su actuación es sutil, sin exageraciones pero con una profundidad emocional que te envuelve. Hay momentos donde lo que dice parece ser más un susurro hacia adentro que un discurso hacia el público.
Uno de los grandes aciertos de la puesta es cómo combina los distintos dispositivos escénicos para construir una narración pluralizada: la palabra actoral convive con la voz en off (a veces en alemán, con acento borgeano), las proyecciones de video aportan capas visuales que expanden la intimidad de lo dicho y la música en vivo (a cargo de Shino Ohnaga en el piano y Cristina Titi Chiappero en el violoncello) le otorga un espesor emocional que va desde lo melancólico hasta lo introspectivo. Incluso el tango como signo borgeano, pero también como marca cultural que le da textura a lo que pasa en escena. Todo esto no está ahí presente para adornar, sino para sumar capas, para hacer que la obra se sienta más como un estado que como una historia.
La escenografía es mínima, pero todo está pensado con precisión: luces tenues, silencios largos, movimientos medidos. No hay nada de más. Es interesante porque el escenario se vuelve un espacio de memoria, una especie de cápsula del tiempo donde los recuerdos se mezclan con las fantasías y los textos con los susurros. Schygulla construye una poética visual donde lo importante no es lo que sucede sino lo que se recuerda, lo que se pierde y lo que permanece.
“Borges y yo” se transforma en una conversación con el propio recuerdo, con lo que no está pero insiste. No busca entretener ni explicar. Es una invitación a entrar en un clima, a escuchar con otros sentidos, a quedarse en lo sutil. El encuentro que sucede en escena con Borges no está solamente en la oralidad de los textos: está en el aire, en la música, en la emoción que te queda cuando salís de la sala.
“Borges y yo. Recuerdo de un amigo futuro” se presenta todos los domingos a las 20 h en el Teatro Hasta Trilce (Maza 177, CABA).
Si hay unos personajes que parece que siempre vuelven, y siempre los vamos a tener presentes, son Los Pitufos. Y es que estos seres diminutos azules provenientes de Francia, marcaron la infancia de muchísimas generaciones (la mía incluida). Así que veamos cómo les va con este nuevo intento de establecerse en el cine.
Esta vez la historia cambia un poco, y nos propone que, en realidad, Los Pitufos protegen un libro sagrado de las manos de un grupo de monjes malvados. Esta vez no es Gargamel quien los quiere atrapar, sino su hermano menor Razamel, quien ya tiene pasado con los pequeñines azules y que, para colmo, es mucho más poderoso de Gargamel.
Si, parece que ahora Los Pitufos son una especie de superhéroes protectores de La Tierra. Y este giro de historia es un poco entendible, ya que si bien vienen de capa caída, los encapuchados siguen vendiendo, y qué mejor que colgarse de ellos para traer de nuevo una franquicia que llevaba un buen tiempo desaparecida.
El tema es que esto hace bastante genérica a la película, poniendo superpoderes, viajes al multiverso, y demás cosas totalmente ajenas a la esencia de la creación de Peyo. Si, a las nuevas generaciones que casi ni conocen a Los Pitufos esto les puede dar igual, pero para los que vieron cualquiera de sus iteraciones en los diferentes medios, les va a sonar bastante random esta decisión.
Y acá también tiene que venir otra aclaración, estamos frente a un musical. Esto no tiene nada de malo, pero lo aclaro porque sé que muchos le huyen a este género. En lo personal, creo que funciona, y si bien no soy fan de Rhianna (que también le pone la voz a Pitufina), sus rolas están lo bastante bien y quizás alguna de ellas se termine colando en los Oscar.
Y hablando de las voces, pedazo de elenco tenemos. Nick Offerman, Nick Kroll, James Corden, John Goodman y la ya mencionada Rhianna son algunos de los que ponen sus voces en la versión original de Los Pitufos. Y si bien son bastante identificables, todos les aportan la suficiente personalidad a sus papeles.
El intento de traer de nuevo a Los Pitufos a la conversación, y establecerlos de moda para los chicos, está por verse. Mientras, la película si bien es arriesgada, creo que se aleja bastante de lo que realmente representan los enanitos azules.
Lo mejor: que dura poco, puede gustarle a los más chicos.
Lo peor: tiene poco y nada que ver con la escencia de los pitufos
La adaptación del musical «Despertar de Primavera» dirigida por Fer Dente se erige como una puesta en escena renovada y vibrante de una obra icónica, que ya en 2010 cautivó al público argentino con Dente mismo como protagonista. Esta nueva versión, producto de un casting abierto que buscó talento joven y a la altura, logra una reinterpretación profunda y conmovedora de la obra de Steven Sater.
Ambientada en la Alemania de finales del siglo XIX, la narrativa nos sumerge en las vidas de jóvenes como Wendla, Melchior y Moritz, quienes luchan contra las complejidades del despertar sexual, la identidad y las abrumadoras presiones parentales y educativas. La obra no teme abordar temas delicados como la represión sexual, la falta de comunicación intergeneracional, el abuso infantil, el suicidio y la incansable búsqueda de identidad en la adolescencia. Es un crudo retrato de una juventud que anhela libertad en un mundo que les exige conformidad y les niega la exploración de sus propios cuerpos y deseos.
La dirección de Dente imprime una visión distintiva y lúgubre. El escenario presenta una estructura giratoria que, funcionando como atril y transformándose para cada escena, acompaña el devenir de los personajes. Detrás, una pintura de paisaje en tonos grises refuerza la atmósfera oscura, generando un impactante contraste con los vivos colores de los vestuarios de los protagonistas. Esta puesta en escena logra destacar las diversas historias entrelazadas: la de Melchior, eje del caos adolescente; la de Moritz, que, aunque aporta humor, es arrastrado al trauma por las presiones; y la de Wendla, cuya poderosa interacción con Melchior aborda un tema aún tabú. La obra también da espacio a personajes como Martha, cuyo conflicto intrafamiliar es central en su desarrollo. Aunque contextualizada en otra época, el abordaje de la adolescencia, las presiones sociales y la sexualidad resulta sorprendentemente actual.
Estética Minimalista y un elenco brillante desde el punto de vista técnico, la decisión de adoptar una estética minimalista y oscura es un acierto. A pesar de la escasez de elementos escenográficos, cada detalle está cuidadosamente trabajado. El contraste entre los uniformes y el fondo gris, la iluminación precisa y el impactante rojo presente en los personajes adultos, contribuyen a una experiencia visual potente. Las coreografías están impecablemente implementadas, resaltando a los personajes que lideran cada número. El uso del micrófono de mano para que los personajes «desaten sus verdades» en conjunto con el ensamble es un recurso ingenioso y efectivo.
El elenco es, sin duda, uno de los pilares de esta producción. Se evidencia el éxito del casting, que reunió a una nueva generación de jóvenes talentos, muchos de ellos ya con trayectoria en el teatro musical. Octavio Murillo (Melchior), Trini Montiel (Wendla) y Tomás Wicz (Moritz) lideran este conjunto con interpretaciones vibrantes y conmovedoras. El universo adolescente se completa con destacadas actuaciones de Paz Gutierrez (Ilse), Joaquín Scotta (Hanschen), Valentina Pergolini (Anna), Mariel Percossi (Martha), Felipe Paissanidis (Georg), Lare (Otto), Marto Rodríguez (Ernst) y Sol Tobías Córdoba (Thea). Las figuras adultas, interpretadas por Vanesa Butera e Iñaky Agustín Baldassarre.
En definitiva, «Despertar de Primavera» es una gran obra musical cuya adaptación, hecha propia por Dente, ofrece una experiencia teatral inolvidable. Es un placer disfrutar de esta producción en la cartelera porteña, resultado de un gran trabajo de todo el elenco y una historia que, a pesar del tiempo, resuena con una innegable actualidad.
ÚLTIMAS 4 FUNCIONES: Viernes 25 de julio – 20 hs Sábado 26 de julio – 20 hs Domingo 27 de julio – 20 hs Sábado 2 de agosto – 20 hs – Despedida Teatro Opera Entradas en venta únicamente a través de http://www.ticketek.com.ar
FICHA TÉCNICA
ELENCO: TRINI MONTIEL “WENDLA” OCTAVIO MURILLO “MELCHIOR” TOMAS WICZ “MORITZ” PAZ GUTIERREZ “ILSE” VANESA BUTERA “ROLES ADULTOS FEMENINOS” IÑAKY AGUSTÍN “ROLES ADULTOS MASCULINOS» MARIEL PERCOSSI “MARTHA” JOAQUIN SCOTA “HANSCHEN” MARTO RODRIGUEZ “ERNST” VALENTINA PERGOLINI “ANNA” SOL TOBIAS CORDOVA “THEA” LARE “OTTO” FELIPE PAISSANIDIS “GEORG” AZUL MAZZEO SWING SANTIAGO TOLEDO SWING
MÚSICOS: Piano- Giuliana Sosa,Teclado- Pedro Sosa,Bajo electrico- Francisco Sarmiento,Guitarras acústicas y eléctricas – Nicolás Valese,Percusión – Federico Taboada Bateria- Juan Pablo Sosa,Violin- Lucia Cuesta,Viola- Juan Pablo Gómez Zurita Violonchelo- Titi Chiappero, Contrabajo- Fernando Oviedo
PRODUCCIÓN GENERAL: CLUB MEDIA junto a VE8 y ALEPH MEDIA
DIRECCIÓN GENERAL : FER DENTE DIRECCIÓN COREOGRÁFICA: VANESA GARCÍA MILLÁN DIRECCIÓN VOCAL: EUGENIA GIL RODRÍGUEZ DIRECCIÓN MUSICAL: GIULIANA SOSSA DISEÑO DE ESCENOGRAFÍA: GONZALO CORDOBA ESTEVEZ DISEÑO DE VESTUARIO: LA POLILLA DISEÑO DE SONIDO: GASTÓN BRISKI DISEÑO DE LUCES: LUCAS GABRIEL GRINGAS
DISEÑO DE MAKEUP : GUILLERMINA FERNANDEZ DISEÑO DE PEINADOS: CLAUDIA ZUCCHI y MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ PARA MB SALON
PRODUCCIÓN CLUB MEDIA: TOMÁS BRU MASSA PRODUCCIÓN EJECUTIVA: STELLA MARIS BLANCO PRODUCCIÓN DE CONTENIDOS Y COMUNICACIÓN: M.CECILIA CALLES MANAGEMENT DE PRODUCCIÓN: SEBASTIÁN VÁZQUEZ – M. EUGENIA SANCHO GOÑALONS – TOMAS BRU MASSA ADMINISTRACIÓN CLUB MEDIA SIMARAY REVERÓN COMPANY MANAGER: MÓNICA SVARINSKI DIRECCIÓN DE PRODUCCIÓN TÉCNICA JUAN MANUEL RIPARI PRODUCCIÓN TÉCNICA: FER “FELPA” ESCOBAR PRODUCCIÓN MUSICAL: SANTI CAVALLERO – FEDE CAVALLERO TRADUCCIÓN: MARCELO KOTLIAR
ASISTENTE DE DIRECCIÓN: AGUSTINA VERA COORDINADORA DE INTIMIDAD: TATI ROJAS COACH ACTORAL: NAYLA POSE ASISTENTE COREOGRAFÍA: SANTIAGO TOLEDO ASISTENTE VOCAL: FRANCISCA BODAS ASISTENTE DE ESCENOGRAFÍA: URIEL CISTARO ASISTENTE DE COMUNICACIÓN Y PRODUCCIÓN: ANTONIA MASSA ASISTENTE DE PRODUCCIÓN : ALMENDRA SARUBBI- MILAGROS CIPRES PERNIA EQUIPO LA POLILLA: Gustavo Alderete, Rodrigo Lico Lorente, María Pía Marino,Brian Bustos, Nicolás Conte, Laura Martínez, Ezequiel Endelman, Juan Martín Icardo. Realización de sombreros: Cecilia Denegrí Pérez. Agradecimientos Vestuario: Victoria Wallace, Gabriel Dávila, El Rey del Pantalón, Maximiliano Ponti.
JEFE DE MAQUINISTAS: RAUL VILLAVERDE- MAQUINISTAS: MIGUEL VILLAVERDE- ALEJANDRO DANIEL PERALTA ASISTENTE DE ESCENARIO: DARIO MENDOZA UTILERÍA: NORMA “KICHI” GATTI OPERADOR DE SONIDO: PABLO AIDELMAN MICROFONISTA: SOHAR HERNAN SAAVEDRA OPERADORES DE LUCES: STEFANIA NELA BONATO SEGUIDORISTAS: OMAR CIPRÉS – VESTUARISTAS: AILIN GUTIERREZ “PINA” – JUAN POMILLO PEINADOS Y PELUCAS: CLAUDIA ZUCCHI Y MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ SET ELECTRIC – ELÉCTRICO DE PISO: GUSTAVO ¨OSO¨ SEQUEIRA
REALIZACIÓN DE ESCENOGRAFÍA: TRAMOYISTAS FOTOGRAFÍA: BRUNO ILUSORIO FOTOGRAFÍA PARA REDES y REALIZACIÓN AUDIOVISUAL: TAMARA GALEANO y LAILA MAUGERI DISEÑO GRÁFICO: LUCAS PRENSA Y COMUNICACIÓN: LOLA BARREDO