Todo lo que nadie ve, de Javier Rodríguez Cano

Los viernes a la noche cobra vida en escena la primera pieza teatral redactada por este actor y director de prolongada trayectoria que, gracias a su experiencia en el arte escénico y a las bellas interpretaciones de su texto que realizan Lourdes Invierno (la Madre) y Julian Fuentes (el Hijo), mantiene en vilo al público a la espera de un derrumbe edilicio.

“Todo lo que nadie ve, vos lo ves, cada nervio que sufre, lo sanás” dice la canción Joga de Björk, y parece reducir, con sencillez, el vínculo primordial entre un hijo y su madre. Sin embargo, lo sabemos, las relaciones no son tan sencillas como las canciones.

Una madre y su hijo acaban de sufrir la muerte del padre de la familia. En algún momento el hijo aprendió que el dolor se paga con la enfermedad y la enfermedad con el aislamiento y desde entonces mantiene a su madre alejada de la realidad. Él cree que eso es lo mejor para ella. Ella, en cambio, pugna, sin fuerzas pero con insistencia, por salir.

La acción transcurre en el dormitorio que antes fuera del matrimonio: un papel tapiz raído y sucio, objetos que caen por su cuenta, paredes que truenan por dentro y una grieta que da cuenta de un derrumbe inminente. Algo se desmorona.

La puesta en escena indaga en los matices que tiene la sobreprotección a través de distintos gestos, tonos de voz, posturas del cuerpo y del vínculo simbiótico que se establece entre dos personas que solo se tienen mutuamente. La habitación del empapelado raído, los muebles viejos, las goteras y las hormigas hace las veces de cárcel casera custodiada por un hijo atento y afectuoso, pero no por eso algo machista y agresivo (si es que se puede hablar de violencia en términos graduales).

La canción que le da el nombre a este evento teatral también hace alusión a los “paisajes emocionales”; y este espectáculo nos ofrece un vasto avistamiento de los diferentes estados por los que una mujer, que es prisionera de sus recuerdos y de los psicofármacos, puede atravesar. Lourdes Invierno personifica con tanta naturalidad a la Madre que desdibuja su rol como actriz; la verosimilitud de su arte da la sensación que estuviera actuando de sí misma, cuando dista completamente de aquella mujer a personifica en escena. Por su parte, Julian Fuentes se desenvuelve con sumo profesionalismo y se vislumbra que tiene un gran talento por explorar y desarrollar.

Todo lo que nadie ve estará en cartelera hasta el 24 de noviembre en Vera Vera Teatro (Vera 108, barrio Villa Crespo) los viernes a las 21 hs. Las entradas tienen un costo de $200 –hay promoción para estudiantes y jubilados a $180– y se pueden reservar por la página de Alternativa Teatral.

Ficha técnico artística

Actúan: Julian Fuentes, Lourdes Invierno

Diseño de luces: Christian Gadea

Realización de escenografía: Federico Falasco

Realización de objetos: Lorena Pavesi

Fotografía: Gustavo Maggi

Diseño gráfico: Mariana Rovito

Prensa y difusión: Carolina Alfonso

Producción general: Carola Parra

Dirección de arte: Gustavo Maggi

Dramaturgia y dirección: Javier Rodríguez Cano

Funciones: viernes 21 hs.

Duración: 50 minutos

Lara Salinas

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