Crítica: Detroit, zona de conflicto.

La dupla Kathryn Bigelow y Mark Boal, en dirección y guión respectivamente, han hecho una recreación histórica de los disturbios que ocurrieron en Detroit en 1967

Bigelow, única ganadora mujer del Oscar a Mejor Director, se vuelve a lucir en un film que reconstruye un incidente que marcó la historia de la ciudad de Detroit.

Relata el ataque de la policía de Detroit en el motel Argiels contra un grupo de afroamericanos, durante una de las revueltas racistas más grandes de la historia de Estados Unidos.

La policía asesino a tres hombres desarmados y golpea brutalmente a otras nueve personas entre ellas dos mujeres blancas. Describe también el levantamiento tras años de abusos y ataques racistas injustificados.

Aunque la película esté contada por una de las mejores directoras de la época, hay escenas que pueden resultar un poco largas y que le terminan sacando el dramatismo que viene teniendo el film. Igualmente Kathryn Bigelow logra siempre lo que se propone, cuenta desde una mirada imparcial los hechos que ocurrieron en esa convulsionada Detroit de la década del 60.

Difícil contar desde la mirada del blanco la opresión que vivieron y en muchos casos sigue viviendo la comunidad negra. Bigelow puede decir que sale indemne de la prueba.

FICHA TÉCNICA

ELENCO: John Boyega, Anthony Mackie, Algee Smith DIRECCIÓN: Kathryn Bigelow GUIÓN: Mark Boal GÉNERO: Drama/ Historia DURACIÓN: 143 minutos Calificación: 8/10

Alejandra Martínez

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