Crítica de cine : Los buscadores

Crítica de Andrés Prillo

La nueva película de los creadores de Siete cajas en torno a la búsqueda de un tesoro antiguo recupera el mismo humor absurdo, pero no logra igualar la frescura y la eficacia narrativa del recordado éxito internacional del cine paraguayo del 2012.

Todo comienza con una escena impactante entre dos personajes que descubren un tesoro misterioso que promete resolver todas sus penurias económicas y realizar sus sueños de lujuria y codicia. Rápidamente uno de los dos no duda en asesinar a su compañero para quedarse con el botín él sólo. Sin embargo, al hacerlo, el tesoro se esfuma de sus manos inexplicablemente.

Este es el punto de partida para una historia que insinúa ser una aventura con elementos sobrenaturales, pero que no tardará en girar hacia una historia mucho más terrenal y convencional, más cercana a la heist movie (película de atraco). La infiltración no será a un banco, sino a una embajada africana con seguridad privada y un interior lujoso.

El disparador del relato será un mapa del tesoro conocido como “plata iviguy” (plata bajo tierra) que recibe el protagonista, Manu, de su abuelo. Manu es un joven repartidor de diarios de la Chacarita, un barrio carenciado del gran Asunción. Habrá detrás una breve mitología relacionada con unos metales preciosos escondidos por el gobierno paraguayo durante la Guerra de la triple Alianza. A este dato histórico se le agregará un elemento de fantasía. La leyenda dice que el tesoro en cuestión está protegido por espíritus que juzgan la intención de quien lo encuentra.

Los mejores momentos de la película girarán alrededor de las situaciones cómicas, entre grotescas y delirantes que implica la búsqueda del tesoro para Manu y Fito (su mejor amigo). Entre ellas, encontrar la otra mitad del mapa dentro de un ataúd en el cementerio, en el bolsillo del traje de un amigo del abuelo.

Los personajes, en su mayoría de clase obrera, logran generar empatía por sus diálogos humorísticos y su amistad. Sin embargo, están poco desarrollados y tienen motivaciones básicas para actuar. Rara vez excede al deseo de obtener dinero para salir de su precaria situación social (obtener una nueva moto, o riqueza en general). El único con una razón más digna para encontrarlo es Manu, quien busca mudarse de la zona inundada de la Chacarita en que vive actualmente.

La escena mejor lograda desde el aspecto visual transcurre en una terraza. Allí, Manu pierde el mapa y se lo lleva el viento, hasta depositarlo en un tacho de basura cercano. La carrera que emprenderá para recuperarlo, primero a pie y luego en bicicleta, en contra plano contra un camión de basura, es el pico más alto de montaje y realización del film.

En la embajada extranjera sucede el momento más ingenioso a nivel musical. Un uso humorístico de música clásica que suena cada vez que alguien entra a las habitaciones finamente adornadas del lugar. Este contraste entre la escasez material de algunos y el exceso de la elite será una constante como escenario de fondo de la acción dramática.

Los buscadores nunca deja de ser una película entretenida, pero pierde potencial al cambiar el curso hacia un relato más lineal y predecible, sin el misterio sugerido al inicio.

Calificación: 5.5/10

TÍTULO ORIGINAL: Los buscadores

ACTORES PRINCIPALES: Tomás Arredondo, Cecilia Torres, Christian Ferreira, Mario Toñanez

GÉNERO: Humor, Aventura

DIRECCIÓN: Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori

DURACIÓN: 102Minutos

ORIGEN: Paraguay

DISTRIBUIDORA: Digicine

ESTRENO: 15 de Marzo de 2018

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