Reseña: El gato de Schrödinger

Reseña: Gonzalo Borzino

Un vestuario de futbol vacio. O no tan vacio, ya que hay dos gatos gigantescos en medio del mismo. Estos son las mascotas del equipo que esperan el entretiempo para salir a animar, encarnados por Juan Isola y Guido Losantos. Están ansiosos, expectantes y acabarán hablando de más; revelando secretos de sí mismos justo antes de ser interrumpidos por un jugador, interpretado por Facundo Aquinos, que escapó de la cancha por tener una crisis existencial cuántica. Y a partir de ahí todo es cuesta abajo y cualquier añadido sobre el argumento entorpecería el saboreo de tan conflictivo enredo de egos. Sin embargo, desde su síntesis se pueden esperar multiversos colisionado, debates filosóficos y el análisis científico del anarquismo… Ni DC se atrevió a tanto.

Siendo la novena dramaturgia escrita por el uruguayo Santiago Sanguinetti, el gato de Schrödinger es un espectáculo de humor que roza, con cierta tosquedad, el campo de las teorías cuánticas. Esto, que en un principio podría resultar aberrantemente confuso, se convierte en el cenit de la obra dotándola de una peculiar profundidad que adentrará al espectador en un mundo fascinante de posibilidades adversas y, quizás, lo influenciará en su forma de ver el mundo. Como parte de las obras seleccionadas para el III festival Internacional de Dramaturgia, es evidente que un cierto nivel de excelencia es esperable.

Dirigidos por Pablo Seijo, los actores ejecutan sus diálogos recitándolos, con esa monotonía típica de teatro monologista que debe desenredar una idea sin que su lengua se trabe. Algo similar ocurre al momento de ejecutar las líneas humorísticas que, si bien tienen un ritmo orgánico, pueden parecer un poco forzado, denotando el artificio. Esto se hace más notorio con los chistes o agresiones cómicas relacionadas a la homosexualidad, las cuales intentarían parodiar un poco el entorno futbolero y particularmente argento que se vive en las canchas y en las intimidades de “los machos”. Y es que, en realidad, una parte secundaria de la obra se dedica a la fragilidad del ser, que incluso perteneciendo a un entorno duro como lo es el mundo deportivo, puede tener un interior absolutamente destructible. A pesar de los músculos, hay conciencia. A pesar de los bailes, hay abrumadores pesares. A pesar de ser apreciado, hay soledad.

La gestualidad es el elemento clave, actoralmente hablando. Es atreves de ella que la verdadera transmisión de lo absurdo llega a nosotros, y por medio de la cual obviamos la verborragia que lanzan por momentos los personajes, que parecen haber sido poseídos por un filosofo de antaño por un lapsus de tiempo breve. A veces demasiado exagerada, acompaña el sentido del humor bizarro hasta el punto en que una reacción desmedida parece la forma verosímil de recibir semejantes situaciones. Juan Isola es uno de los que más se luce en este aspecto, siempre siendo capaz de entregar una interpretación ágil y cómica. Al salir, uno de los presentes exclamó “¡No podía creer estarme enamorando de la actuación de un peluche que ni expresiones faciales tiene!”.

Habiendo sido estrenada en el 2016 y siendo el próximo lunes la última función, al menos en el espacio Timbre 4, no puedo sino recomendar fuertemente que vayan a presenciar esta experiencia cuántica ¿Sera este universo uno de los infinitos donde la verán y sus vidas cambiaran para bien? Solo ustedes lo sabrán, si se dignan a mirar al interior de la caja del gato.

Autoría: Santiago Sanguinetti

Elenco: Horacio Acosta, Facundo Aquinos, Pablo Cura, Juan Isola, Guido Losantos, Mauro Malaspina y Emanuel Parga.

Vestuario: Magda Banach

Asistencia de vestuario: Luciana Hernández

Realización disfraces mascotas: Ricardo Rosas

Escenografía: Ariel Vaccaro

Iluminación: Matías Sendón

Diseño sonoro: Zypce

Fotografías: Dafna Szleifer

Fotografía en gráfica: Nacho Iasparra

Producción: Poppy Murray

Asistente de dirección: Arturo Alonso

Dirección: Pablo Seijo

Esta pieza es una coproducción entre Festival Internacional de Dramaturgia, Instituto Nacional de Artes Escénicas (INAE), TIMBRe 4 y Plataforma Fluorescente.

Estreno: 4 de junio 2018

Funciones: lunes 21 hs. hasta el 3 de septiembre 2018

Duración: 80 minutos

Teatro TIMBRe4

México 3554, CABA, www.timbre4.com

Reservas y compra de entradas: timbre4.com/ alternativateatral.com / boletería del teatro. Entradas: $ 300 y $ 250 (estudiantes y jubilados), $ 150 (post 80 o sub 28, o alumnos de Timbre) y 2×1 Club La Nación

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