Crítica: Hotel de criminales

Crítica: Laura Pacheco Mora

La propuesta de la película, nos sitúa en un futuro no muy lejano (2028), donde reina el caos en Los Ángeles, por la falta de agua, un caos un tanto exagerado, pues sólo faltan diez años. Y en ese año, nadie puede circular por las calles, pero los bancos abren de noche como si nada pasara.

Ahora bien, ¿quiénes están en el banco? Empleadas domésticas que odian a sus jefes y un “pelado papanatas”, que se destaca entre ellas por vestir un traje de ejecutivo y llevar a la vista, en el bolsillo delantero de su chaqueta, una lapicera, que más adelante nos daremos cuenta del enorme valor que posee.

Oh casualidad, uno de los ladrones, el hermano del protagonista, le saca la lapicera y comienzan los diálogos más usados en las películas policiales de clase B, que comienzan a reinar a lo largo de todo el relato … “Si te la llevás, firmás tu sentencia de muerte”. En tal caso, ese objeto, más que sentencia de muerte, será todo lo contrario. Siendo la única recompensa que -obviamente- el protagonista se llevará y que contradice sus principios.

Jodie Foster(Taxi Driver, El silencio de los inocentes), no puede remontar ni hacer un buen papel como actriz, como cuando fué dirigida por grandes directores, pero acá deja claro su ineptitud. Un estereotipo de una mujer mayor, menos creíble que, además, al caminar, intenta imitar a Miyagi. A veces se olvida que está haciendo ese papel y otras, hace una mueca, solo para el espectador, como si el actor con el que interactúa no mereciera su respeto.Jeff Goldblum, como siempre, hace chistes, que más tienen que ver con ironías a sus amigos actores que al personaje con el que interactúa.

¿Pero quién es el malo de este film? Es alguien a quien no vemos, pero que interactúa con una prostituta (con claras reminiscencias a Lara Croft), que supuestamente está enamorada del protagonista, pero que sus acciones más adelante, demuestran lo contrario. ¿Qué decir sobre el pasado del personaje que interpreta Foster? Damos cuenta que tuvo una pérdida, de la cual no puede recuperarse y que la vemos en imágenes de forma recurrente, como si el espectador no lo hubiese comprendido.

En definitiva, si querés pegarte una siesta, acá tenés todos los elementos: un protagonista de color, una Jodie Foster, que interpreta a una enfermera, y que como actriz lo último que hizo fue decir que se casaba con una mujer; una chica escort y un hijo que, como en Gladiador, le pide a su padre que lo reconozca.Lo mejor, el dispositivo de cerraduras de la casa, los médicos robots que operan a través de la enfermera y una impresora 3D que hace órganos (riñones, corazón, hasta ojos), y la que nos da la esperanza de prescindir de la donación de órganos.

Con respecto a la premisa mayor, que es la falta del agua, mejor no hablemos, ya que no se desarrolló ni tuvo implicancia en los acontecimientos; lo único que importó fue la violencia para poder justificar la presencia de la enfermera.

Calificación: 3/10

Anuncios

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s