Crítica: Atrevidas, de Matias Tapia y Carlos Piwowarski.

El 4 de octubre estrena Atrevidas, una película de Matías Tapia y Carlos Piwowarski. Es la historia de Ana, una acompañante terapéutica, tapada de trabajo, con algunas pacientes algo complicadas.

En cuanto a su vida personal, desacomodada, al comenzar el film, la única pista con la que contamos es que Ana, está rastreando a través de su móvil, a un tipo, al cual extraña mucho, pero él, se da a entender que no.

Ana vive en la casa, la herencia de su abuela. En un vecindario, un poco complicado, señoras ocupadas como el personaje de Beba, encargada de escribir petitorios y recopilar firmas, porque quieren echar a un indeseable del barrio, por ruidos molestos.

Para cerrar el colmo de Ana, tiene una amiga, algo bizarra, que se viene a instalar a su casa, porque la acaban de abandonar.

No vamos a contar más, lo que si podemos decir que a partir de un hecho disparador con un vecino, tres mujeres, de diferentes personalidades pero en el fondo, inevitablemente minas, forman una sociedad de hecho, que las define atrevidas, capaces de afrontar cualquier situación.

Desde el punto de vista fílmico, es una comedia de enredos, pero que tiene como falla, la falta de cierta bases de verosimilitud para que sea reidera. Es poco creíble y queda a mitad de camino en la intención de pertenecer al estilo bizarro.

Excelente el elenco, Sofia Bertolotto en el papel de Ana, tiene que seguir insistiendo porque es muy fotográfica y expresiva, para las comedias de enredos. Lo mismo en cuanto a Coral Cabaglio y Azul Fernandez. El actor Chucho Fernandez en el papel de Rojas, el vecino bisagra de la historia, excelente el logro del personaje y Mirta Wons, es una pegada de los directores, porque le cabe el papel que le tocó de vecina algo molesta.


Calificación 4/10


Reseña Diana Decunto

Anuncios

Deja un comentario