Crítica: Terminator: Destino Oculto

Estamos en una época dónde ya nos acostumbramos a la resurrección de franquicias que han sido icónicas en el pasado, pero que su uso o abuso posterior las han llevado al desgaste, pero que siempre hay lugar para un glorioso regreso. El caso de Terminator Destino Oculto es algo similar a lo que sucedió con el regreso de halloween, si bien son géneros e historias completamente diferentes, guardan una relación al regresar tomando como línea argumental solo las mejores películas de la saga, borrando huella de las terribles continuaciones que han tenido.

Terminator Destino Oculto vendría a ser como la tercera película de la franquicia, de este modo nos olvidamos de la genérica pero entretenida Terminator 3, de ese experimento raro que fue Salvation, y sobre todo del horror que fue Génesis (En que estaban pensando al poner a Emilia Clarke como Sarah Connor). Si bien podría parecer un pequeño alimento a la nostalgia (otro más) hubo factores en esta adaptación, que la hacían por más atractiva. Primero es la producción por parte de James Cameron (Padre de la saga y director de las dos primeras películas), la dirección de Tim Miller (Que nos dió mucho con muy poco en Deadpool) , el regreso del T800 (Hey, Arnold), y lo más importante, el regreso de Linda Hamilton en el icónico personaje de Sarah Connor. La realidad es que uno de los motivos por los que las siguientes entregas no han funcionado del todo, más allá de cierto maltrato de la franquicia, fue el hecho de que no contaban con el personaje de Sarah, en esta entrega nos damos cuenta que la franquicia también radica en lo personal de su historia, en la lucha que ha iniciado para salvar al mundo y que sea invisible a los ojos de los demás , y sobre todo la lucha por salvar a su hijo y ser una madre a la vez.

La historia nos da un golpe drástico para con Sarah Connor, y aunque pueda resultar muy tajante en un principio, fue una decisión efectiva para que podamos ver cómo siguió su vida después de todo. La historia presente, lamentablemente no está tan bien desarrollado, ya que han optado en pisar por lo seguro y contar algo que ya hemos visto. El relato se reescribe nuevamente, y volvemos a tener una nueva guerra contras las máquinas (Más precisamente contra la inteligencia artificial) , volvemos a tener un nuevo robot asesino que viaja al pasado para ir contra un personaje clave para la resistencia, se desata la acción, llega alguien para protegernos, participación del T800 y bla, bla.. Como cinta de acción funciona muy bien, aunque pisa por lo seguro solo para contarnos efectivamente el drama del personaje más importante (No quien es clave para la nueva resistencia, sino Sarah, la que siempre importó). La vuelta del T800 lo hace de una manera casi absurda, que si bien siempre es un placer ver a Arnold en acción, la realidad es que se podrían haber ahorrado toda esa trama de robot jubilado que presentaron.

Terminator Destino Oculto es la mejor tercera parte que tiene esta saga, y que su mayor virtud es el regreso de Sarah Connor, con una Linda Hamilton comprometida con su papel como en las épocas de los films de Cameron. La realidad es que aunque su acción es dinámica y entretenida, la película pisa por lo seguro para darnos una trama un tanto genérica, más bien una evolución de Terminator 2 que no termina de convencer.

Calificación 6/10

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