Análisis: Need For Speed Heat para Xbox One

Actualmente en el mercado son muchos los videojuegos que pertenecen al género de conducción, algunos títulos optan por dar una experiencia tradicional a través de competencias oficiales, mientras otros por brindar algo que les de identidad más allá del realismo en la conducción. Need For Speed es una saga ya veterana en el mundillo de los videojuegos, pero que ha tenido unas últimas entregas, que sin ser malos juegos han provocado la caída en el interés de la franquicia. El nuevo Need For Speed llega calladito y sin hacer mucho ruido en relación a su lanzamiento, pero ojo, que se trata de una de las experiencias más entretenidas luego de Most Wanted.

Lo que tiene de atractivo el nuevo Need For Speed, es que a pesar de busque pisar por lo seguro, termina siendo la suma de todos los elementos que han caracterizado a la franquicia, desde las persecuciones al estilo Most Wanted, la introducción de la historia como fue en el caso de Payback, y la inclusión de carreras legales como fue en Shift. Para lograr todo este conjunto se implementa un sistema de juego dividido en Día y Noche, en el que básicamente dividimos también lo legal de lo ilegal. ¿Cómo es eso? Pues, en el día aprovechamos para usar el automóvil para ganar dinero de una manera políticamente correcta, mientras en la noche, te ganas tu reputación de una forma más ilegal. La ciudad de Palm City es introducida dentro de un mundo abierto, dónde las carreras callejeras son el pan de cada noche, pero que también cuenta con un sistema policial que no tendrá ninguna piedad a la hora de atrapar a los corredores ilegales .Introduciendo un poco su historia, que más bien está implementanda para tener un hilo conductor que nos incentiven a iniciar las partidas y seguir un sistema de progresión con un objetivo. La historia nos mete en la piel de un conductor que recién llega a la ciudad de Palm City, por lo que debe comenzar a hacerse una reputación en el mundo de las carreras, pero para ello también debe meterse en el círculo de las carreras callejeras, donde se agrega la necesidad de conseguir dinero y mejorar tu equipamiento. Todo esto se obtiene si logras ganarte el respeto de aquellos que conforman este círculo, y que tocará quizá unirte a alguna banda.

En cuanto a la jugabilidad podemos denotar la división que se tiene entre el día y la noche, y que resulta opción del jugador de por que lado se va a inclinar ante estas dos opciones. Aunque no es obligatorio, termina siendo necesario experimentar ambos sentidos, que tienen algo en común, sus carreras. En el día se puede aprovechar para jugar carreras en el que el movimiento policial resulta reducido, aunque existen limitaciones dentro de la legalidad de sus carreras. Esta es una buena opción para adquirir dinero y comprar piezas que serán útiles. En la noche algunas cosas cambian, en cuanto a las carreras existen menos límites, por lo que nuestras carreras sobrepasan las barreras del tráfico, y la presencia policial es mucho más amenazante. Aquí hay algo importante que nos ayudará a conseguir equipamiento además del dinero, que es la reputación que uno va ganando con las misiones que uno realiza, en el que también se tiene en cuenta el nivel de captura policial con el que cuentas. En cuanto al rol de la policía es bastante importante en cuanto a nuestra experiencia de juego, esta amenaza se ve incrementada cuando llegas al máximo nivel de búsqueda, ya que en esos momentos las unidades policiales intentarán derribarte a toda costa. Además de las persecuciones que serán seguidas en el juego, si a uno le atrapan termina por perder la reputación y el dinero que se ha conseguido en la noche, por lo que se debe tener precaución con ello.

El sistema de manejo resulta intuitivo pero dinámico en relación a su ambientación. Sus escenarios en la noche están centrados en colores de neón, que hacen lucir excelente la relación entre los ostentosos automóviles y la ciudad, ilegal pero elegante. Si hay algo que agradecer en esta edición, primero es la cantidad enorme de contenido, que cuenta con más de 100 automóviles y una personalización que resulta variada y abundante. Pero lo que más se agradece, es que todos estos elementos se consiguen a través del juego, y la famosa reputación que debemos obtener, dejando a un lado las cajas de botín y los micropagos, que muchas veces terminan viciando la experiencia de juego. En el modo multijugador también nos introduce en un mundo compartido , en el que puedes jugar con tu amigos u otros jugadores con una invitación. Esto excluye al modo historia, y que si bien resulta un poco limitado en relación a esta, el multijugador ofrece un mundo vivo que vas más allá de las partidas rápidas.

A nivel visual había comentado la belleza que denotan los escenarios durante la noche, y como el neón se hace protagonista en el juego. Durante el dia, los escenarios se ven amplios, y también permiten lucir los detalles con los que están trabajados casa uno de los autos. Quizá al día de hoy el Need For Speed no llega a alcanzar el nivel gráfico que tiene al día de hoy el Forza Horizon, en el caso de Xbox, pero aún así y consciente de algunas limitaciones ha logrado trabajar en detalle en lo que quizá es más importante en lo visual, los automóviles. Cómo también había mencionado, el juego mantiene una cantidad abundante en coches y accesorios, y también lo tiene en calidad, por lo que incentiva al jugador a seguir los cambios mediante el progreso. En cuanto al rendimiento, habiéndolo probado en una Xbox One X, logra verse muy bien optimizado aunque con algunas pequeñas caídas de FPS pero que no afectan a la jugabilidad.

Need For Speed Heat no es la revolución que viene para revivir la saga, pero si es un juego que llegando bastante callado logra brindar una experiencia entretenida y mejorada en cuanto a anteriores entregas. Ante la suma de todos los componentes que han caracterizado a la saga, el juego viene con mucho contenido, y una personalización que se obtiene con muchas horas de juego, y eso se agradece.

Calificación 8/10