Crítica: La Botera

Por Esteban Salas

Al sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cruzando el Riachuelo, se halla un territorio de historias y memorias, de puertos y conventillos. El saber popular lo quiso llamar Isla
Maciel sin ser una isla realmente, por lo menos no geográficamente. Tal vez su aspecto, su mixtura e historia sociocultural le aportaron algunos dotes insulares. Este rincón porteño es el marco donde se desarrolla la Ópera Prima de Sabrina Blanco: La Botera (Argentina-Brasil, 2019).

El texto narra la vida de Tati, una niña en los albores de una adolescencia que se enfrenta a nuevas experiencias, sensaciones y preguntas en torno a su cuerpo, su conducta y su relación con lo que la rodea. El oficio de botera la atrae, a pesar de ser una práctica masculina y rumbo al olvido. De esta forma el guión construye un entramado que transita entre la vida de barrio, las aguas del riachuelo y la lucha por alcanzar las libertades añoradas en la adolescencia. A través de sutiles metáforas se construye la idea de esa búsqueda profunda y compleja de la identidad de la protagonista.

Se aprecia el valor que se ha dado a la gestualidad y la naturalidad por encima de cualquier cualidad puramente actoral en cuanto a la selección del reparto. Esto potencia en el espectador un pronto desarrollo de la empatía con el elenco gracias a su autenticidad. Por otra parte se plantea un diseño sonoro apegado al entorno y poco recargado y una dirección de fotografía efectiva, casi documental. Estos elementos construyen una historia verosímil,
honesta.

La Botera, de Sabrina Blanco plantea en clave cinematográfica la propuesta de navegar por los cauces de una situación humana común como lo es la adolescencia, sus duelos y descubrimientos. Al final, recordamos aquel momento en que remar lejos de las orillas de la infancia era un sueño irrenunciable.

Calificación 8.5/10

Ficha Técnica:
Elenco: Nicole Rivadero, Alan Gómez, Sergio Prina, Gabriela Saidon.
Guión y dirección: Sabrina Blanco
Producción Ejecutiva: Georgina Baisch – Cecilia Salim
Coproductora: Jessica Luz
Dirección de Fotografía: Constanza Sandoval
Edición: Valeria Racioppi (SAE)
Dirección de Sonido: Tiago Bello
Música: Rita Zart
Dirección de Arte: Diana Orduna
Vestuario: Lucía Gasconi