Reseña: La pelea de la carne


Las voces y la tentación del encierro

¿Que estaban pensando los polacos antes de las invasiones alemanes?
Una  pregunta que genera horror, pero, durante ese encierro, ¿Qué hacían ante el tedio y la monotonía?



»Las casas se desmayan porque el odio ha entrado; el país está ocupado y yo tengo miedo al futuro. Esta espera tensa rebota como un eco asesino en las habitaciones; no tengo a dónde ir, no hay a dónde ir. Mientras afuera el lujurioso plomo baila sensual, adentro todos estamos abrumados, pero de golpe, una idea me perforó como una bala, como una sigilosa misión». Alejandro Radawski reflexiona para definir lo que es la Pelea de la carne.

El autor rosarino/polaco trae un drama que se adapta muy bien a la comedia oscura; el contexto histórico lo permite. Navega en las mentes de la sociedad aterrorizada ante el peligro inminente de la invasión, la monotonía del encierro y la pérdida de la cordura.

Radawski y  el harén de actrices que lo acompañan, junto a Marcos Diaz se meten en las cabezas de estos personajes trastornados por la religión, el deseo, la guerra  y la perversión. Es una pelea por la carne si, también una pelea por el control.

Valentina Cutuli, Marcos Díaz, Malena Lopez, Giselle Scarcella, Tatiana Schreiner y Mariana Turiaci protagonizan la obra. Los actores son frenéticos ante la dirección y el libreto de Radawski.  Van  a perseguir  a una cámara broadcast todo el tiempo hablándole directamente para llevar el relato a primera persona, sus soliloquios son televisados.

Mientras mueven las sillas y una tabla para adaptar el escenario austero  a su antojo, se  apoyaran de lámparas para enfocar sus expresiones de terror en la oscuridad. El vestuario es otro personaje más, permite que se rompa el género de los personajes pero además, Emilse Benítez es digna de un aplauso ante la elegancia y sotisficación de sus telas, maneja muy bien su monocromático del negro.

Cualquiera puede participar en la obra y con esto me refiero al público, este forma parte del mismo al pisar el escenario, no sientan pudor ante las tablas porque los actores, sin salirse del personaje. harán que completen la narrativa de la historia. Contará como parte del CV esta aparición de extra en la pelea de la carne.

Radawski escribe, dirige, produce, monta el escenario y el sonido de su obra. La pelea de la carne es una mezcla entre la comedia, el terror y el lenguaje meta teatral que no es fácil de mantener pero el rosarino sabe como hacerlo y ofrece un producto original.

La pelea de la carne está disponible los jueves a las 20:30 en el Teatro Beckett.

Escribió Sebastián Arismendi para La butaca web.

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