Crítica: El Talento

Por Jorge Marchisio

Hoy nos vamos hasta España para traerles esta nueva review. Y es que, desde la premisa, ya parecía que íbamos a tener algo perturbador y que, por desgracia, pasa delante de nuestra vista sin que muchos se den cuenta. Así que producida por The MediaPro Studio, veamos de qué trata El talento, protagonizada por Ester Exposito.



Exposito da vida a Elsa, una talentosa contrabajista que asiste al casamiento de su mejor amiga, todo en un ámbito de gente con mucho dinero. Lo que parecía ser un fin de semana de lujos, se convierte en una pesadilla cuando se entera que su familia está en bancarrota, y por pedido de su propia madre, debe convencer a su padrino para que acceda a ayudarlos monetariamente.

Si, si están pensando en algo turbina, están en lo correcto. Pero la peli no solo va de un viejo verde queriendo aprovecharse de su ahijada, no. También se habla bastante sobre la presión de explotar un eventual talento que podamos tener, y, sobre todo, como a veces la gente hace cualquier cosa con tal de seguir manteniendo las apariencias.

Y si bien todas estas premisas suenan interesantes, acá es donde la película empieza a tambalear un poco. Y es que todos sabemos que Ester Exposito no es una mala actriz, pero tampoco la vimos destacar nunca, ni en proyectos individuales o fílmicos, ni en grupales o series. Y en El talento esto queda en evidencia; porque la desesperación e impotencia que siente Elsa lo entendemos por lo que dice, no por lo que demuestra físicamente.

Por suerte los guionistas se dieron cuenta de lo limitante que era no solo su protagonista, sino su historia. Y es que al estar todo contenido dentro de un finde semana de casamiento, la historia no daba para durar demasiado. Por eso es que El talento dura apenas unos ciento tres, los justos y necesarios para contar lo que querían.

En cuanto a la dirección, nada que destacar. Si bien la historia no se presta mucho para que el director juegue con la cámara, si es verdad que no vamos a pasar de los planos convencionales, con Polo Menárguez sin poner demasiado esfuerzo a su trabajo.

El talento termina siendo una película, ni buena ni mala. Si bien la idea es interesante e incómoda a la vez, el poco esfuerzo para ir a fondo en algunos temas hace que quede como un proyecto un poco superficial. Una pena.



Calificación 6/10

Crítica: No other choice (La única opción)

¿Somos víctimas o victimarios del capitalismo?
¿Por qué esta tiene que ser la única opción?

¿Hasta dónde somos capaces de llegar para salvar nuestro propio culo? Angustia, desesperación, locura y sangre a costa del incesante y devorador capitalismo. Parece que todo está permitido cuando el sistema te escupe y no te queda mucho más que perder. 

Park Chan-wook, uno de los grandes directores del cine asiático contemporáneo regresa a la pantalla grande tras la sofisticada obra maestra Decision to Leave (2022), el cineasta surcoreano cambia de registro pero no de maestría en la dirección cinematográfica de La única opción.

Man-soo (Lee Byung-hun) es un hombre que parecía tenerlo todo: era el empleado del año en una empresa papelera, está casado con una esposa compañera (Son Ye-jin), tiene dos hermosos hijos talentosos, dos perros preciosos y una casa de ensueño. Pero en nuestra época nuestra realidad puede cambiar de un segundo a otro, la era digital avanza y el pasado no sólo queda atrás, es arrasado. Tras ser despedido por un recorte masivo enfrenta la humillación del desempleo y Man-soo ya cansado y amenazado económicamente por su situación decide que si el mercado laboral es una guerra, él será victimario de sus planes y no una víctima más del sistema, así que concibe un plan para eliminar a sus competidores directos por un puesto que anhela en una nueva compañía papelera. 

Es una tragicomedia y pese a la fuertísima crítica al sistema no se convierte en un drama solemne. Park abraza el absurdo y el humor negro para describir la tragedia. Man-soo no es un asesino profesional, es un hombre patético y algo torpe impulsado por una masculinidad frágil y un capitalismo feroz. Hay una secuencia magnífica e hilarante donde la vida o la muerte dependen de una comunicación imposible por el volumen ensordecedor de la música. 

Una densa capa de sátira social recubre este relato de supervivencia. Si en Parasite (2019) la lucha de clases era una infiltración desde abajo, No other choice es un manotazo de ahogado de la clase media trabajadora que está amenazada por desaparecer. Park utiliza el oficio y la obsesión del papel como metáfora de un mundo que se niega a morir ante el avance de la automatización. Cada trama está excelentemente escrita, la del protagonista y la deshumanización del mundo laboral, la de la eliminación de sus competidores, la de su esposa, la de su hijo y mi favorita la de su talentosa hija, excelso final para esta última.

Película tremendamente recomendada para todo tipo de espectador, una de las películas del año, de esas que te hacen reír y ponerte tenso de un plano al otro pero también de las que uno sale reflexionando sobre el mundo en el que vivimos y en la realidad que deberíamos querer construir para vivir mejor. ¡Al cine!

Calificación: 9.5/10
Por Julián Lloves para La Butaca Web.

Crítica: El beso de la mujer araña


Por @cronicadeunavidacualquiera

Tarde o temprano, todos quedamos atrapados en alguna telaraña.



La historia:
Basada en el músical homónimo, que a su vez se basa en la obra de Manuel Puig. Situada en Argentina 1983, está película cuenta sobre la detención de Luis Molina, interpretado por Tonatiuh, y Valentín Arregui, Diego Luna, en una cárcel con presos políticos, aunque Molina no está allí por cuestiones políticas, sino por su homosexualidad.
Este par no se lleva bien al principio, pero a través del amor de Luis por los musicales clásicos de Hollywood se van acercando, a ambos los ayuda a escapar de la cruda realidad que están viviendo.  ¿Podrán salir con vida de ese infierno? Habrá que verla para enterarse, vemos debajo si vale la pena.

¿Qué me gustó?
La performance de Jenifer Lopez bailando y cantando le dan vida al film, también la de Tonatiuh. Diego luna hace lo que puede, dando lo mejor de sí para cantar en inglés y bailar pero no destaca.
Alternar entre el musical y la ficción más realista es un recurso bastante utilizado para revivir el género pero también lo hace perder su esencia original.  De todas maneras en el ámbito donde se desarrolla la trama está bien utilizado, como un medio de escape.

¿Qué no me gustó?
Algunas limitaciones de los captores para obtener la información se sienten algo impostadas y en función de la trama, ya que si violas derechos humanos para una cosa no te vas a contener para violarlos para otra, ni buscas tanta excusa para eso.

¿A qué género pertenece?
Es un musical moderno, donde la parte “musical” propiamente dicha permanece en una ficción dentro de la ficción, cuando la otra parte de la película es completamente opuesta a la música y el color del musical, aunque ambas hablan de lo mismo a su manera.
Siendo argentinos y conociendo un poco más de nuestra historia, hay algunas cuestiones en cuanto al lugar dónde se desarrolla la historia en particular y cómo se manejan que nos hacen algo de ruido históricamente.

¿A quién recomiendo esta peli?
A los que les gusta esta nueva moda de los musicales políticos como podría ser Emilia Perez (2024).

Calificación: 7/10
Duración: 129 minutos
Estrena el 8 de enero en cines

Paprika: Una explosión onírica imposible de replicar



Veinte años atrás se estrenó Paprika, la última obra de Satoshi Kon; responsable de Perfect Blue (1997), Milennium Actress (2001) y Tokyo Godfathers (2003).



Paprika significa una experiencia ultrasensorial que nos sumerge en lo más profundo del subconsciente; cuatro años después de su estreno, Christopher Nolan presentó Inception, la aclamada película de ciencia ficción, ¿Fue una inspiración, remake o copia?

En un futuro cercano, un grupo de científicos neuropsiquiatricos desarrolla un dispositivo capaz de leer y entrar en sueños de otros; una tecnología que permite conocer más el subconsciente y curar trastornos mentales; no obstante, la situación se sale de control cuando este aparato desaparece y solo una mujer podrá luchar en los sueños que colisionan: Paprika.

La primera vez que vi Paprika fue en 2011, no podía creer el estilo de animación; es la obra magna de Satoshi Kon y que hoy en día, ni la I.A puede replicar el detalle y complejidad de sus trazos.

El guión rompe con la línea de lo real y el sueño; se vuelve abstracta y somos partes de este viaje donde no hay límites en la animación.

Adaptar Paprika al live action es complicadísimo, es quizá una de esas obras inadaptables y si Nolan quiso replicarla con la solemne Inception,  fue un intento a su estilo, pero se escapa de la idea de Satoshi Kon.

El filme es vertiginoso y estrambótico, en su hora y media de animación la cantidad de imágenes es abrumadora, es quizá una de las experiencias más especiales en el mundo del anime.

Hace falta más películas adultas de anime, tramas más complejas que puedan competir por premios internacionales, porque la animación es un medio para contar historias y como en los sueños, el límite no existe.

Paprika está disponible en salas a partir de hoy. Veanla pues la remasterización está impecable.

Escribió Sebastián Arismendi para la Butaca Web.

Crítica: 100 Metros

Por Jorge Marchisio



Seguimos con las reseñas y ahora vamos con una película estrenada en Netflix,  que quizás en algunos países de Latinoamérica, tenga un estreno limitado en cines. Estamos hablando de 100 Metros, cinta de estilo anime producida por Asmik Ace y que nos llega desde Japón.



La historia se centra en Togashi, un ex corredor de cien metros en la preparatoria, que está entrenando a una joven promesa. Lo que pareciera una relación de mentor y alumno, deriva en una rivalidad que dura años, al grado de marcar la vida no solo de los dos protagonistas, sino que de todos los que alguna vez los conocieron.

La verdad es que a esta película le tenía bastantes ganas, en especial, porque me suelen gustar los dramas animados que nos llegan provenientes del País del Sol Naciente. Y mi decepción creo que es bastante proporcional con lo mucho que quería ver 100 Metros. Y es que, si de algo peca este proyecto, es de ser aburrido.

Y es que si, ya vimos varias veces historias sobre rivalidades que abarcan casi toda la vida de los protagonistas. Ahí tenemos por ejemplo a Los Duelistas de Ridley Scott. El tema, con 100 Metros, no es que dicha competencia esté mal contada, sino que, en el medio de la historia, el ritmo pega un bajonazo que hace que los ciento dos minutos que dura, parezcan tres horas.

Eso sí, el final levanta bastante, y si bien no compensa lo irregular del ritmo de la historia, si nos deja con una sensación de que, en realidad, no perdimos el tiempo viendo la rivalidad entre Togashi y Komiya. Pero pasemos a hablar de lo mejor que tiene 100 Metros.

Y es que visualmente la película se ve increíble. Usando una técnica similar a la rotoscopia, acá es donde brilla 100 Metros. Atentos a una secuencia bajo la lluvia. Tanto por la ya mencionada animación, por el movimiento de la cámara y la música, es sin dudas la mejor parte de toda la película. Ya por eso vale la pena verla.

Y la verdad no mucho más que agregar sobre 100 Metros. Como dije en un inicio, esperaba muchísimo más sobre esta película, y hasta pensaba que podría entrar en la competencia por el Oscar de animación. Si, pequé de iluso, pero bueno, si la van a ver, ya saben que le tienen que tener BASTANTE paciencia por la mitad de la misma.



Calificación 6/10

Crítica: Trap House

Por Jorge Marchisio



El año comienza y las reseñas se empiezan a acumular, por eso hoy le vamos a hablar de uno de los estrenos más recientes en Prime Video, Trap House; y de porque creo que es una película con bastante potencial, que no fue aprovechado del todo.



Lo que aparenta ser una película más sobre agentes de la DEA contra traficantes, da un giro cuando vemos con los hijos de los mismos, son amigos entre sí, y deciden atracar a los criminales, para poder apoyar económicamente a uno de los miembros del grupo que perdió a su padre en una reciente redada; todo, obviamente, a espaldas de sus padres.

Se que muchos al leer la sinopsis, pensarán que estamos ante una comedia de situación, con los adolescentes jugando a ser mejores que sus padres a la hora de estafar a los delincuentes. Pero no, la cosa es bastante seria, haciendo que quizás ese sea uno de los puntos flojos de Trap House, el haberse tomado demasiado en serio así misma.

Y es que la sola idea de que unos adolescentes de secundarias se metan con narcotraficantes mexicanos ya de por si suena un poco absurda, todo se potencia cuando de entrada sabemos que los padres de todos son agentes de la DEA, y que usan las herramientas de trabajo de los mismos para llevar a cargo sus “encargos”. Pero no, la cosa tiene bastante drama, en especial, todo lo referente al personaje de Dave Bautista y su hijo, con la pérdida de la madre del mismo como eje central.

Y mejor no hablemos del plan de los villanos. Porque si, son varios, con uno tras la sombra que es el gran giro de guión que se nos presenta al final; pero que, si llevamos viendo más de cinco películas en nuestras vidas, es bastante obvio lo que va a pasar. Pero aún es más triste como pusieron a Tony Dalton en un rol que parece un Lalo Salamanca barato, desaprovechando el ya mostrado talento del actor.

Y la verdad, no queda mucho más para agregar sobre Trap House. En sí la película no es mala ni aburrida, pero tampoco es la gran cosa, y para colmo, tiene eso que se notaba que, en otro género, todavía mejor. Pero en épocas donde no hay mucho para ver, no es mala opción.

Calificación 6/10

Crítica: Anaconda


Por @cronicadeunavidacualquiera

Una secuela espiritual a la versión del 97, por si alguien la había pedido.



La historia:
Ronald, interpretado por Paul Rudd, es un actor que no ha tenido mucha suerte en Hollywood salvo por roles muy secundarios en series de tv. Es por eso que cuando va a visitar a su amigo Doug, Jack Black, por su cumpleaños, lo motiva a grabar una nueva versión de la película Anaconda diciéndole que tenía los derechos del libro original.
Pese al entusiasmo del resto de sus amigos, Doug no quiere ir porque siente que en este momento de su vida (dato: Jack Black tiene 56 años) tiene que actuar como un adulto, aunque claro que termina aceptando o la película no existiría. Pero en su camino al amazonas se encuentran con una capitana de barco que no es quien dice ser. ¿Podrá este pintoresco grupo sobrevivir a este peligroso viaje? ¿Realizarán la película? ¿Aparecerá algunos de los actores de la peli original?  Habrá que verla para enterarse, si vale la pena o no, lo vemos debajo.

¿Qué me gustó?
La dupla de Paul Rudd y Jack Black funciona muy bien, aunque ambos han tenido mejores películas.
Es interesante como incorporaron la película original de los 90 a la trama de esta, termina siendo de una forma bastante orgánica y meta, aunque usan tanto este recurso que un poco abusan del chiste.
Por momentos asoma una pequeña crítica a Hollywood y a ese reciclaje constante de viejas ideas de los últimos años que es bastante interesante. Incluso la motivación de los protagonistas es ese viejo amor por las películas de terror amateur que tenían de chicos, que se contrapone claramente con las películas que sólo se hacen por decisión de un comité.

¿Qué no me gustó?
La película va cambiando sus objetivos continuamente,  dejando de lado algunas subtramas y reemplazándolas por otras sin demasiada transición, lo que hace perder un poco el interés en la historia en general y sólo nos quedamos esperando el próximo chiste que realmente, salvo algunas excepciones, no son tan buenos.
Los personajes secundarios son demasiado estereotipados y poco interesantes, no se destacan en nada en particular y sólo existen para ser funcionales a la trama, sin darle mayor profundidad que esa.

¿A quién recomiendo esta peli?
A los fans de las comedias disparatadas, especialmente del humor de Jack Black que está entre la locura y la idiotez, por supuesto sin prestarle demasiada atención a la trama, es más que nada una excusa para ir acomodando los chistes.
Pueden ir con los chicos, hay algunas escenas algo sangrientas pero si no son muy sensibles pueden verla sin problemas.

Calificación: 7/10
Duración: 99 minutos
Estrena el 25 de diciembre en cines

Crítica: Avatar: Fuego y cenizas


Por @cronicadeunavidacualquiera

En un mundo equilibrado e interconectado, el fuego puede convertir todo en cenizas.



La historia:
Jake y Neytiri intentan seguir la vida familiar junto a sus hijos y Spider, pero pronto se dan cuenta que el humano no puede vivir siempre conectado a una máscara, por lo que deciden hacer un viaje hacia los laboratorios flotantes, donde podrá vivir junto con los otros científicos humanos.
Pero este movimiento alerta a los terrestres, liderados por Quaritch, de su ubicación que intentan emboscarlos, al mismo tiempo que se enfrentarán también a los Ash, una tribu na’vi hostil que planea saquear el convoy y que terminará asociándose a Quaritch.
¿Podrá Jake y los suyos sobrevivir a estas amenazas o este mundo terminará completamente colonizado por los humanos? Habrá que verla para enterarse, debajo analizamos si vale la pena volver a visitarlo.

¿Qué me gustó?
El mundo se siente vivo, se siente como interactúa todo y que hay convivencia, a veces pacífica y a veces no entre sus habitantes.
Pese a ser una película de larga duración, no se siente larga o extendida. De hecho hacia el final sucede lo contrario,  seguimos hablando de eso abajo.
La cantidad de acción que tienen hace muy llevadera la historia y acorta la extensa duración del film.

¿Qué no me gustó?
En la última parte de la peli hay tramas que se sienten algo apresuradas, como si hubiesen comprimido todas las tramas que tenían en carpeta para que entren en esta peli lo que hace que algunas cosas pierdan peso dramático, quizás hubiese sido mejor que dividan está en dos partes para desarrollar mejor estas historias.
Algunas cosas se sienten previsibles y repetitivas de las dos películas anteriores, aunque se entiende que se le quiere dar una suerte de conclusión, pero una vuelta de tuerca hubiese sido bienvenida.

¿A quién recomiendo esta peli?
Por supuesto a los que vienen siguiendo esta saga, esta entrega aunque imperfecta puede servir como un cierre al menos de un primer capítulo, porque hay dos secuelas más en carpeta supuestamente. Por supuesto que el futuro de esta franquicia dependerá de cómo le vaya en la taquilla a esta.

Calificación: 7,5/10
Duración: 195 minutos
Estrena el 16 de diciembre en cines



Crítica: La Empleada

Por Jorge Marchisio



Empieza el año y ya tenemos una película que al menos en su previa, dio que hablar. Y no por algo ligado al proyecto parece, sino porque su actriz principal tuvo unas frases que a los sectores más hipócritas yankis les cayó mal. Pero bueno, quitando eso, nos llega La empleada, protagonizada por Sydney Sweeney y Amanda Seyfried.



Sweeney da vida a Millie, quien es contratada por Nina para ser la niñera/ama de llaves de su lujosa casa. Pero ni Nina sabe de sus antecedentes penales, ni Millie sabe de los problemas psiquiátricos de Nina; y mucho menos saben de la verdadera naturaleza de Andrew, el, en teoría, perfecto marido de Nina.

A la salida de La empleada, me acordé bastante de una película que vi hace varios años, La chica del tren (esa donde aparecen Emily Blunt y Rebecca Ferguson), y no para bien. Porque la sensación que deja lo nuevo del director Paul Feig, es estar viendo una película escrita por un nene de diez años, que se sostiene únicamente por la interpretación de sus dos protagonistas.

Y es que si, todos sabemos que, si bien ninguna de las dos son un desastre actuando, tampoco son unos prodigios. Así que estamos ante una de esas ocasiones donde todo se salva más por carisma que por mero talento. Y en ese sentido, es Amanda Seyfried quien da el tono justo que pide La empleada, con una mezcla de caricatura y actuación serio. Bravo por ella.

El que sí da bastante vergüenza ajena es Brandon Sklenar. A este actor lo pudimos ver en 1927 (precuela de Yellowstone), The Drop y Romper el círculo, y salvo cuando hace de machote medio cavernícola, deja bastante que desear como actor. Y en La empleada queda bastante por debajo que sus dos compañeras. Incluso de Elizabeth Perkins quien apenas aparece un puñado de minutos en pantalla.

Otra cosa en contra, aparte del guión que es una tontería completa, es la duración. Que esto dure más de dos horas, no tiene sentido, más aún cuando los giros de guión se ven venir desde los cinco minutos. Si hasta el factor con el que se va a resolver la trama queda demasiado en evidencia al inicio de todo.

La empleada termina siendo una de esas películas que no aburren en el momento, pero que cuando uno le pone un mínimo de lógica se cae a pedazos. Va a depender mucho qué grado de exigencia le pongan ustedes como espectadores, pero en lo personal, no la puedo aprobar.



Calificación 5/10

Crítica: AVATAR Fuego y cenizas

¿La condición humana todo lo destruirá a cambio de dinero?
Dolor, duelo, venganza, vergüenza, fe, lealtad y honor; todo está en juego en Pandora.

James Cameron, el director más taquillero de la historia del cine, continúa su titánica saga. Avatar: Fuego y cenizas es la tercera entrega, y la mejor hasta el momento, de las cinco películas que el cineasta canadiense tiene planeadas en torno a Jake Sully, la tribu Na’vi y el universo de Pandora.

Fuego y cenizas retoma los sucesos de Avatar: El camino del agua (2022), dándole a cada integrante de la familia Sully un arco con el que lidiar a partir de lo sucedido y con lo que lucharán individualmente con su identidad. Avatar 3 es un blockbuster gigante con todo lo que eso significa, aún así Cameron hace lo que quiere como quiere, y eso está muy bien. Adjetivos grandilocuentes de todos los tamaños y colores para describir la inmersiva experiencia audiovisual que es Avatar en pantalla grande, si amás el cine es una película que hay que ir a ver y disfrutar.

Eso sí, hay cada vez más personajes y cada vez más enmarcados, sin embargo resultan efectivos. Jake Sully (Sam Worthington), Neytiri (Zoe Saldaña), Kiri (Sigourney Weaver), Quaritch (Stephen Lang), Spider (Jack Champion), Lo’ak (Britain Dalton), Tuktirey (Trinity Jo-Li Bliss), Ronal (Kate Winslet), entre otros; pero en especial hay que destacar la gran aparición de Varang (Oona Chaplin) como la estremecedora antagonista del film. Varang es la hipnótica líder chamán del pueblo de la cenizas, en contraposición a los armoniosos y pacifistas pueblos de aire y agua. Revelándose así por primera vez en Pandora un violento clan Na’vi aparentemente olvidado por Eywa, que cargado de odio y resentimiento hacia su tierra y sus pares forma una alianza junto a los humanos para destruir y colonizar su propio mundo con miedo, fuego y armas.

Una densa e importante capa de cgi recubre un gran relato bíblico, y no a modo de una cool referencia que nos hace señalar la pantalla sino como representación simbólica de las historias mil veces contadas porque es importante como humanidad contárnoslas mil veces más, especialmente en el contexto de horizonte incierto en el cual vivimos. Una mesías que nace sin padre, un padre sacrificando a su hijo, un milagro que trae la resurrección de un Lázaro y el edén en la revelación divina de Eywa, entre otras secuencias que destacan al gran equipo de guionistas que escriben toda la saga a partir de la visión de su autor.

No es el qué, es el cómo. Sustancia más estilo. Aliens azules, cgi, 3D, hasta 48 fotogramas por segundo; a los puristas los podría alejar si se dejan llevar por meras etiquetas pero la obra funciona espectacularmente. Sí, ya en la primera secuencia de acción, apenas iniciado el metraje, estaba mareado por las imágenes en movimiento que Avatar intenta y logra dar. Una vez acostumbrado a los vuelos en Pandora, los casi 200 minutos de metraje pasan en un abrir y cerrar de ojos donde en ningún momento el ritmo decae.

Monumentales batallas y persecuciones por cielo, agua y tierra como sólo un gran narrador de la puesta en escena puede dirigir. Hay infinitos lugares en donde poner mal la cámara y sólo uno donde es correcto, Cameron lo hace bien. Ejes temáticos y motivaciones muy claras que llevan la película hacia donde tiene que ir, sin demasiada sorpresa pero es que no tiene por qué tenerlas, el guion abraza lo clásico mientras que las imágenes son las que buscan la innovación.

Avatar Fuego y cenizas es una obra gigante por donde se la observe, eso será bueno para algunos y malo para otros, que los autores cinematográficos sigan filmando las historias que hay que hacer siempre será algo bueno. Película tremendamente recomendada para todo tipo de espectador, de esos eventos cinematográficos que son montañas rusas pero que a su vez no dejan de ser películas. ¡Al cine!

Calificación: 9/10
Por Julián Lloves para La Butaca Web.