Reseña: Suavecita

Por Romina Robledo


Suavecita, se estrenó el pasado 8 de junio en Nün Teatro Bar (Juan Ramírez de Velasco 419, CABA), este unipersonal es protagonizado por Camila Peralta, escrito y dirigido por Martín Bontempo.


Esta comedia no tiene desperdicio alguno, ya que desde el momento cero las carcajadas se hacen oír por toda la sala. Suavecita, es una mujer que deambula por un hospital del conurbano ofreciendo mimos a los enfermos. El Dr. Rodríguez, intrigado por esta habilidad mística, decide utilizarla como parte de una terapia alternativa en pacientes terminales.
La obra contiene pequeñas porciones de ciencia ficción y con una variedad de condimentos como risas, drama y erotismo. Una conjunción de vivencias que mantienen al público atento y a la expectativa durante una hora para llegar a la conclusión de que la obra es hiper original.


Existen dos realidades opuestas en Suavecita: el de una mujer con un don mágico y misterioso y la medicina tradicional en un contexto difícil. Sin embargo, la protagonista solo pretende arreglar su casa y darle una mejor calidad de vida su hija, mientras descubre el alcance de su poder.
Camila Peralta, por su parte, realiza un trabajo asombroso y admirable, representando a diferentes personajes durante la obra. Mediante el manejo histriónico de su voz y cuerpo, provoca risas que brotan por todos los rincones de la sala. Pero, los unipersonales, requieren mucho más que el talento de la protagonista, es así como se luce el trabajo realizado por Uriel Cistaro en la dirección de arte, de Fernando Chacoma en el diseño de luces, de Germán Severina en la música y de Adam Efron en el diseño de maquillaje.


Las funciones de Suavecita se realizan días jueves a las 21 hs y las entradas se pueden conseguir en Nün Teatro Bar o en Alternativa Teatral.

Reseña: La desobediencia de Marte

Marte en el teatro

El pasado dos de junio se estrenó la obra ‘La desobediencia de Marte’, original del dramaturgo y escritor mexicano Juan Villoro. Este estreno coincidió con la inauguración del auditorio del Centro Cultural de La Ciencia como nueva sala de Teatro perteneciente al Teatro Nacional Cervantes.



Ciencia y teatro están estrechamente relacionados, la realización teatral consiste de ensayo y error, esto es parte del método científico, la aplicación del ingenio para poder llevar a cabo una apuesta. Parafraseando las palabras del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Daniel Filmus durante la presentación de esta obra, todas las artes están estrechamente relacionadas con el pensamiento.

«
Ciertas rivalidades son extraordinariamente productivas. Johannes Kepler y Tycho Brahe se necesitaban y temían. Movidos por la admiración y la desconfianza, se reunieron en 1600 en el castillo de Benatek, Bohemia, para descifrar las órbitas de los planetas.
Kepler era científico teórico; Brahe, científico empírico. El segundo conocía el curso de las estrellas mejor que nadie, pero sólo el primero podía interpretarlas. Si uno prevalecía, el otro sería olvidado. Para llegar a la ecuación definitiva era necesario sortear» Esta es la sinopsis descrita por Juan Villoro en la adaptación dirigida por Marcelo Lombardero.

Osmar Núñez es Tycho Brahe y
Lautaro Delgado Tymruk es Johannes Kepler. Dos científicos del siglo XVII uno aprendiz del otro, uno triunfante en el campo de la investigación astronómica y el otro un teórico refutado. Sin importar los descubrimientos y desaciertos de ambos, queda el mérito de ser estudiados hoy en día, pero más allá de eso, la relación entre ellos se puede traspasar a cualquier escenario del 2023.

Nuñez y Delgado poseen una química increíble, los actores marcados por la diferencia de edad y trayectoria se ponen a la par en estos personajes que conjuegan entre la recreación dramática y el Teatro contemporáneo.

Lo primero que nota el espectador es la abstracta escenografía de Matías Otálara, está compuesta por elementos astronómicos hechos en tablas como relojes y telescopios, mobiliario medieval y utilería. Luciana Gutman es capaz de llevar a cabo un vestuario acorde a lo que sería un maestro y su pupilo en un castillo, ambos desafiando a la iglesia con sus teorías.

La Desobediencia de Marte es la perfecta sintonía entre arte y ciencia, pues de grandes científicos se pueden realizar dramas profundos y por que no, llevar estas historias al tiempo actual. Disponible los viernes a las 20 horas en El Centro Cultural de La Ciencia del barrio Palermo.

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Reseña: El Burgués Gentilhombre


Por Sofía Luna Roberts


La máscara social y la falsedad es algo que no pasa de moda con los años. Mientras más pasa el tiempo más nos escondemos tras esa ilusión de convertirnos en un estereotipo de “buena persona” con tal de recibir la aprobación del otro que convive con nosotros. Esta presión de aprender lo que el sistema nos dicta para alcanzar el ascenso social está presente desde años muy lejanos y la comedia ha sido un gran punto de fuga para descomprimir todas las obligaciones que nos imponen y desvelar, de a poco y con mucha paciencia, esa máscara que tanto nos oprime. Esto es lo que el dramaturgo Molière escribió en su comedia – ballet “El Burgués Gentilhombre” allá por los años 1600 y, ahora, Pablo González Casella nos brinda una versión libre en donde el juego, la corporalidad y el ritmo pisan fuerte en el escenario.



Esta adaptación relata la historia de obsesión de un Burgués por ingresar a la corte del rey y codearse con nobles, que lo lleva a gastar todo el dinero de su familia en profesores e individuos que se dedican a estafarlo. Jourdain aspira a llegar a ser una persona elegante y, para esto, finge esfuerzo con mucha pereza y desinterés en distintas prácticas. Sus profesores le enseñan cosas básicas sin demasiado esmero, ya que se dan cuenta de que las clases son parte de la construcción de un personaje que quiere aparentar ante su familia para sentirse superior a ellos, culto y refinado. Sus acciones ponen en riesgo su matrimonio y el amor que su hija Lucila siente por Cleonte; dicha relación es rechazada porque Cleonte no pertenece a la nobleza. Hasta que una farsa creada en escena se llevará a cabo para que las cosas salgan bien.

En la puesta Mar Bouvet, Gianfranco Dacci, Zoe Ferrari, Trinidad Giannone, Franco Giansetto, Clara González Casella, Ornella Salerno y Camila Elizabeth Sarmiento ponen el cuerpo para darle vida a diferentes personajes que conviven con la locura del Burgués. Es destacable el recurso que utilizan, debido a que todos los personajes en escena se pueden convertir en el Burgués. Esto expone el artificio del teatro ya que sus roles no quedan fijos en las tablas, sino que están en constante movimiento, mutan en distintas pieles en todo momento brindándole un tinte único al protagonista de la obra. Nos da a entender que las reglas del juego pueden cambiar en cualquier circunstancia y que, al fin y al cabo, el papel de Burgués no es más que una persona común y corriente con un montón de decorado encima. Esta manera de “socializar” el Burgués da cuenta de que todos, en algún momento, cargamos con una máscara que no nos pertenece.

El despliegue actoral y musical es muy acorde a esta nueva versión contemporánea del relato. Lxs actores y actrices componen un elenco vibrante y potente, poseen un trabajo corporal muy presente debido a que el texto los obliga a estar en constante movimiento para no perder la dinámica de la puesta. Juegan mediante la expresión, reducen sus diálogos a través de lo gestual potenciando la labor de sus cuerpos y rostros al máximo. La obra encuentra los pequeños guiños contemporáneos para acercarse al público y parecerse, aunque sea un poco, a la realidad que nos rodea. En esta ocasión, la música y las canciones son el acompañante perfecto para explotar el trabajo físico y expresivo que componen la esencia de la pieza teatral.

“El Burgués Gentilhombre” nos invita a jugar con la tragedia, a exponer la falsedad de las personas a través de la comicidad y el ritmo al mismo tiempo. Demuestra que todavía existen algunos aspectos del siglo XVII que no cambiaron, siguen vigentes hoy en día y nos rigen como sociedad. Al fin y al cabo, la obra evidencia que ningún título de nobleza o riqueza puede alcanzar lo que verdaderamente importa: el amor genuino entre lxs seres humanos.

«El Burgués Gentilhombre» tuvo su última función en el Teatro Anfitrión el sábado 27/5. Para más información sobre nuevas funciones pueden seguir la cuenta de la compañía de teatro «Bertolt»: (@Teatrobertolt) o ver la información en https://www.alternativateatral.com/obra81325-el-burgues-gentilhombre

Reseña: Brasil

Luego de su debut en la novena edición del “Ciclo de Unipersonales Perspectivas” en el Espacio Tole Tole Teatro, Brasil comienza su temporada en Silencio de Negras todos los domingos a las 18hs.



Él relata la obra que nunca estrenó sobre un viaje que nunca fue. Un idioma desconocido, dioses, playas, morros, calor, dudas, miedos, amor, extrañar. Posibles aventuras, posibles personajes, posibles anécdotas en esa tierra ajena a la que él imagina haber conocido. Un viaje que no fue o que quizás, acaso, está siendo en el aquí, en el ahora, ya, en el presente de la escena.


Performance, teatro físico, clown, narración, danza. Brasil es una obra multidisciplinaria. Ián Martin es preciso y técnicamente impecable, sin por eso dejar de habitar y de ser cuerpo expresivo: un actor, no un gimnasta. Él encarna la multiplicidad de (no)recuerdos de ese (no)viaje de esa (no)obra. Desde el público emerge otro cuerpo: Martina Femayor es la directora de esa obra que nunca fue. Sus indicaciones desde butacas y sus irrupciones en escena le dan dinamismo y ritmo al relato de él. Ella es quien conduce la batuta (¡Y bien que lo hace!). En ella habita la dualidad: el hartazgo y el amor. La química entre ambos intérpretes conmueve, sorprende, hace reír y reflexionar.


Además del relato del viaje, la obra expone y se ríe de los conceptos del “éxito”, de lo colectivamente asumido como “teatro”, “arte” y “artista”. Brasil interpela todo el tiempo al público, los actores se dirigen a él directamente y preguntan: “¿Esto es teatro?” Se pone en crisis la noción de verdad: si el recuerdo del viaje es tan vívido, ¿realmente no ocurrió?


Es para destacar el uso austero de objetos que construyen el todo: una silla, una mesa y unas lámparas led que los propios actores manejan recordando todo el tiempo que esto es teatro. El diseño de iluminación (Sol Miranda) genera el pasaje entre ese presente de la obra que no fue con ese pasado de la obra que habría sido. A través de las luces: el mar y su azul, el amor y su rojo, la naturaleza y su verde. Por último, para destacar la música original (Teo Roux) que genera dinamismo y enriquece cada momento.


«As coisas que não existem são mais bonitas”. ¿Viajar para escribir una obra o escribir una obra para viajar? ¿Una obra que no fue y está siendo cada vez? ¿Este viaje se hizo? Sí, no, no se sabe. Lo único seguro es que en escena, esa (no)obra y ese (no)viaje se vuelven concretos en el encuentro con el público. Un recuerdo que se materializa en tanto se vuelve cuerpo y presente en escena. Brasil es una invitación cálida a pensar(se). El público sale con gusto a mar en la boca, arena en la piel y la sensación de haber viajado durante el rato efímero y eterno que dura la obra.


“Brasil”- Domingos 18hs– Teatro Silencio de Negras (Luis Sáenz Peña 663)
Ficha Técnica: Autoría: Ián Martin// Actúan: Ián Martin y Martina Femayor// Diseño De Iluminación: Sol Miranda// Diseño musical: Teo Roux// Fotografía: Lara Karakachof// Diseño gráfico: Catalina Palermo// Asistencia técnica: Emilia Cabrera// Dirección: Martina Femayor.


Escribió: Micaela Steinbach

Reseña: Plagio(Versión con Inés Estevez y Malena Solda)

Por Luciana Britti



«Una obra que te hace cuestionarte si existe solamente una versión de todo lo que ha ocurrido en una relación. Si las ideas pertenecen a una única persona o a varias.

Inés Estevez, Malena Solda, Esther Goris, Nicolás Riera, César Bordón, Thelma Fardín, Diego Ramos y Nicolás Pauls estrenaron “PLAGIO, cuatro versiones del mismo amor».
La historia es la misma en las cuatro versiones: un candidato a presidente/a (Estévez, Goris, Bordón, Ramos) con familia tradicional, que tiene a su asesor/a (Pauls, Fardín, Riera, Solda) como amante, quienes transitan la obra por diferentes sensaciones, emociones y situaciones. La diferencia se da en que hay amor entre mujeres, amor entre hombres y amor con diferencia de edad según la versión. Hay pasión, sexo, escenas jugadas, romanticismo y también mucho humor. 



En esta ocasión, una mujer aspirante a la presidencia de la nación y su escritora de discursos mantienen una relación amorosa en secreto. La futura presidenta tiene miedo de que todo el país descubra que es bisexual, mientras que la escritora ansía revelar la verdad sobre su vínculo y su creación.

Esta obra no escatima en drama, y cuenta con una escenografía y un vestuario que exhiben el estatus social de los personajes. Además, se representa en el Teatro Regina, transportándote a otra época.

Es una historia con ideas innovadoras y actrices talentosas.

Reseña: Estado de gracia

Los estados de la paz

La paz se logra con discursos que logran convencer a la población en conflicto; el hallar un punto medio, un acuerdo, un consenso. ¿Es acaso lo que todos queremos? La paz mundial, la paz mundial, y las risas.



El duo de Lucía Schaab y Lourdes Herrera nos presenta: Los estados de Gracia. Unipersonal clown del teatro under porteño. Una actriz, tres personajes, un objetivo: La paz. Es interesante ver el desempeño de Lourdes Herrera desde el minuto uno, ya bien metida en su personaje, rompe la cuarta pared y nos ofrece un festin dadaista y circense del monólogo. Tres personajes o más bien, máscaras que cobran vida y se interponen en su noble discurso.

Herrera es carismática y entregada, su preparación y su perfomance lleva décadas de experiencia, eso se nota pues es un trabajo que va mas allá desde lo corporal, la voz, la energía y la esencia de estos tres personajes se notan y se diferencian. Tanto Herrera como Schaab saben cómo lograr un show de casi una hora diferente y único. No es frecuente ver a una mujer haciendo clown en el ambiente teatral porteño; pero estas dos artistas demuestran que el género clown precisamente no necesita un género.

Estado de Gracia es un show absurdo y divertido. Visiones distintas sobre cómo se llega a la paz, aunque sabemos que no habrá respuestas, lo importante reírse en el camino.

Disponible los viernes de mayo a las 20 horas en el Centro Cultural Archibrazo.Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Reseña: Los hombres vuelven al monte

Estrenada en 2014, “Los hombres vuelven al monte” tendrá su función despedida este jueves 25 de mayo en el teatro El Grito. 

Provincia de Corrientes, los ´80 y los ´90. Dos historias imbricadas: el hijo que se va al monte en busca del padre que al regresar de la Guerra de Malvinas escapó al monte convirtiéndose en bandido rural. El hijo espera, recuerda, reconstruye la vida de ese otro al que casi no conoce. El calor, lo animal, la memoria, el monte y su infinito, el deseo por ese que tarda en llegar, como la llama que tarda en prender y, finalmente, hace que todo arda.

Todo responde al fluir de los recuerdos. Tiempo y espacio partidos: del sur al monte, de Corrientes a la guerra. Relato plural lleno de voces y cuerpos que intervienen en esos recuerdos de quien busca reconstruir su presente invocando los fantasmas del pasado. El texto de Fabian Díaz (además director) es una articulación inteligentísima de identidades que trascienden lo cronológico, que rompen con lo esperado y sorprenden. 

En este mismo sentido, hay que mencionar el trabajo excepcional de Iván Moschner. Un solo cuerpo donde habitan once. Cada instante respira presente. Dejarse atravesar, eso es lo que hace Iván Moschner, así conmueve y mantiene en vilo al público que se une al hijo en la reconstrucción del padre.  La Guerra de Malvinas, quiénes eran y cómo volvieron los soldados, qué fue, qué pasó, la violencia de género, los vínculos familiares. La obra aborda una serie de tópicos que escapan del escenario y de los sesenta minutos de duración. “Los hombres vuelven al monte” queda latiendo en la mente de quienes asisten y se entregan al viaje.

La memoria como acción necesaria en todas las esferas, tanto en la individual, como en la histórica- política- social. La memoria atraviesa y reverbera. La obra recuerda la importancia del ayer en el hoy, del teatro como canal de comunicación y forma de encuentro, como forma de construcción del Nosotros. 

“Los hombres vuelven al monte”– Teatro El Grito (Costa Rica 5459)–  Jueves – 21:00 hs – Hasta el 25/05/2023

Ficha técnica: 

Dramaturgia y dirección: Fabian Díaz// Actúan: Ivan Moschner// Músicos: Juan Pablo Casares, Demian Luaces// Diseño de vestuario: Isabel Gual// Diseño de escenografía:Isabel Gual// Diseño de luces: David Seldes// Diseño sonoro: Patricia Casares// Música original: Patricia Casares //Técnico De Luces: Leandro Crocco// Fotografía: Ginna Álvarez//Asistencia de iluminación: Facundo David// Asistencia de dirección: Naiquén Aranda, Noelia Galera// Producción: Gabo Baigorria

Escribió: Micaela Steinbach

Reseña: La noche de los perros

Por Luciana Britti

¿Que puede pasar en la primer guardia en un hospital psiquiátrico de una psicóloga recién licenciada?

Inspirada en un hecho real en el que un paciente fue asesinado por unos perros, la obra sigue la historia de Carla, una joven psicóloga que comienza a hacer sus prácticas en un antiguo hospital psiquiátrico.



Con una ambientación muy realista nos sitúa en la sala de un hospital psiquiátrico dónde se mezcla la realidad con la ficción. Con actuaciones muy buenas, vestuario acorde y acompañado de un buen guión. Los personajes se sienten tan reales y con sus diálogos te hacen sacar una buena carcajada pero te llevan a un momento serio cuando es necesario.

La obra nos invita a una guardia psiquiátrica fuera de lo común donde nos hace preguntarnos si es la primera vez que se vive una noche de los perros en ese mismo hospital. «La noche de los perros» puede verse los días sábados a las 21 horas en Poncho Teatro – Leopoldo Marechal 1219.

Ficha técnico/ artística:

Elenco: Ligüen Pires (Carla), Gerardo Gerez (Ivan), Paula Rubinstein (Celia), Pablo Drigo (Bolo y Fantasma)

Dramaturgia y dirección: Emanuel D´Aloisio

Duración del espectáculo: 60 minutos

Reseña: La flauta mágica en el Teatro Colón

Mozart en una película de los años veinte

Hace 232 años dejó este mundo a una prematura edad de 35, el prolífico músico vienés Wolfgang Amadeus Mozart, más conocido como Mozart. Dos meses antes de morir estrena su última ópera ‘’La Flauta mágica’’, la misma fue dirigida por él mismo y escrita con un libreto Emanuel Schikaneder.

Conformada por dos actos y trece cuadros, esta ópera es una de las mas destacadas del Singspiel, un estilo operístico creado en Alemania en el siglo XVIII la cual consistía en colocar fragmentos escritos o diálogos dentro de la misma, dando espacio a la interpretación teatral además de la lírica. El Teatro Colón asume el reto e integra el cine mudo de la década de los veinte dentro de este clásico.

Estrenada por primera vez en 1949 en el Teatro Colón, su última presentación fue en 2011, el público porteño tuvo que esperar mas de diez años para una nueva adaptación del clásico. Este mes de mayo vuelve La Flauta Mágica con una puesta vanguardista original de Alemania. Se caracteriza por involucrar la animación en un espacio que simula ser 2D, el singspiel y vestuario de la década de los veinte.

Expresionismo, animación clásica de cuento de hadas, abstracto y dieselpunk fueron las inspiraciones que utilizó el cineasta e ilustrador Paul Barritt. Este video interactúa con los cantantes y es parte de la escena en sí, esta estuvo dirigida por Suzanne Andrade y Barrie Kosky.

La Flauta Mágica es un homenaje al cine de los años veinte, se nota no solo en la animación sino en el vestuario de Estber Bialas. El singspiel fue la excusa perfecta para involucrar al cine mudo dentro de la escena, los diálogos eran en alemán (con su respectiva traducción). La mayor inspiración esta puesta en el expresionismo alemán tomando en cuenta películas como el Doctor Callgari y Nosferatu, pero también hay reminiscencias a Metrópolis.

Suzanne Andrade y Barrie Kosky crearon un hibrido entre cine clásico y ópera, para ello el recurso de hacer un escenario estático donde los intérpretes aparecieran y desparecieran de la pared crea la perfecta ilusión. Se necesitó de mucha coordinación para estar en el segundo exacto en que aparecen las imágenes del video de Paul Barritt, estas figuras son carismáticas y fantasiosas.

La dirección musical de Marcelo Ayub fue destacada como siempre, el Maestro estuvo al cargo del Piano durante el singspiel, supo cómo llevar a cabo un clásico tan importante y que no pasaba por el Teatro Colón desde 2011.

La Flauta Mágica de Suzanne Andrade, Barrie Kosky y Paul Barritt es una puesta vanguardista que rompe con el clasicismo que es representar las operas de Mozart. Un homenaje al cine mudo, a la animación y sus infinitas posibilidades de creación, a la cultura alemana y al propio Mozart.

Escribió Sebastian Arismendi para La Butaca Web.

Reseña: Revelación


Por María Florencia Gorini.
<<La historia se repite, los capitanes del barco cambian. Tripulantes en búsqueda de una luz de esperanzas y sueños a partir de un líder que los acompañe a cumplirlos. >>

Visité el espectáculo ganador del Certamen Nacional de Teatro Musical (Cenatem) en el año 2020. Las funciones de la comedia Musical Revelación, dirigida por Gonzalo Rivarola y Sol Ruezno Aguiar, se encuentra ubicada en Andamio90 todos los viernes a las 22 horas.



Es una obra apta para todo público pero que moviliza y nos deja pensando a todos.

Lo que se ve es lo que se quiere mostrar, no solo hablando de la trama… los maquillajes y el vestuario logran destacar las diferentes características de los personajes vistos en escena: los piratas, el prisionero y el “nuevo” navegante.

También se identifica quien es quien en cuanto a los movimientos corporales y los bailes. Es notable la coreografía grupal e individual bien marcada en cada momento y ante cada situación junto a la música en vivo que acompañan tanto sonido ambiente como ritmos de las canciones, los bailes y acciones a dar.

Por momentos hay micro pausas, o mejor dicho fotos escenas donde se puede apreciar unos segundos los gestos, cuerpos e impactos escénicos.

Me pareció una adaptación hermosa realizada con mucho amor y dedicación y bien lograda coreográficamente. Una obra que puede permanecer al paso del tiempo, que nos hace reír, emocionarnos y reflexionar sobre algunas cuestiones.