Reseña: Los hombres vuelven al monte

Estrenada en 2014, “Los hombres vuelven al monte” tendrá su función despedida este jueves 25 de mayo en el teatro El Grito. 

Provincia de Corrientes, los ´80 y los ´90. Dos historias imbricadas: el hijo que se va al monte en busca del padre que al regresar de la Guerra de Malvinas escapó al monte convirtiéndose en bandido rural. El hijo espera, recuerda, reconstruye la vida de ese otro al que casi no conoce. El calor, lo animal, la memoria, el monte y su infinito, el deseo por ese que tarda en llegar, como la llama que tarda en prender y, finalmente, hace que todo arda.

Todo responde al fluir de los recuerdos. Tiempo y espacio partidos: del sur al monte, de Corrientes a la guerra. Relato plural lleno de voces y cuerpos que intervienen en esos recuerdos de quien busca reconstruir su presente invocando los fantasmas del pasado. El texto de Fabian Díaz (además director) es una articulación inteligentísima de identidades que trascienden lo cronológico, que rompen con lo esperado y sorprenden. 

En este mismo sentido, hay que mencionar el trabajo excepcional de Iván Moschner. Un solo cuerpo donde habitan once. Cada instante respira presente. Dejarse atravesar, eso es lo que hace Iván Moschner, así conmueve y mantiene en vilo al público que se une al hijo en la reconstrucción del padre.  La Guerra de Malvinas, quiénes eran y cómo volvieron los soldados, qué fue, qué pasó, la violencia de género, los vínculos familiares. La obra aborda una serie de tópicos que escapan del escenario y de los sesenta minutos de duración. “Los hombres vuelven al monte” queda latiendo en la mente de quienes asisten y se entregan al viaje.

La memoria como acción necesaria en todas las esferas, tanto en la individual, como en la histórica- política- social. La memoria atraviesa y reverbera. La obra recuerda la importancia del ayer en el hoy, del teatro como canal de comunicación y forma de encuentro, como forma de construcción del Nosotros. 

“Los hombres vuelven al monte”– Teatro El Grito (Costa Rica 5459)–  Jueves – 21:00 hs – Hasta el 25/05/2023

Ficha técnica: 

Dramaturgia y dirección: Fabian Díaz// Actúan: Ivan Moschner// Músicos: Juan Pablo Casares, Demian Luaces// Diseño de vestuario: Isabel Gual// Diseño de escenografía:Isabel Gual// Diseño de luces: David Seldes// Diseño sonoro: Patricia Casares// Música original: Patricia Casares //Técnico De Luces: Leandro Crocco// Fotografía: Ginna Álvarez//Asistencia de iluminación: Facundo David// Asistencia de dirección: Naiquén Aranda, Noelia Galera// Producción: Gabo Baigorria

Escribió: Micaela Steinbach

Reseña: La noche de los perros

Por Luciana Britti

¿Que puede pasar en la primer guardia en un hospital psiquiátrico de una psicóloga recién licenciada?

Inspirada en un hecho real en el que un paciente fue asesinado por unos perros, la obra sigue la historia de Carla, una joven psicóloga que comienza a hacer sus prácticas en un antiguo hospital psiquiátrico.



Con una ambientación muy realista nos sitúa en la sala de un hospital psiquiátrico dónde se mezcla la realidad con la ficción. Con actuaciones muy buenas, vestuario acorde y acompañado de un buen guión. Los personajes se sienten tan reales y con sus diálogos te hacen sacar una buena carcajada pero te llevan a un momento serio cuando es necesario.

La obra nos invita a una guardia psiquiátrica fuera de lo común donde nos hace preguntarnos si es la primera vez que se vive una noche de los perros en ese mismo hospital. «La noche de los perros» puede verse los días sábados a las 21 horas en Poncho Teatro – Leopoldo Marechal 1219.

Ficha técnico/ artística:

Elenco: Ligüen Pires (Carla), Gerardo Gerez (Ivan), Paula Rubinstein (Celia), Pablo Drigo (Bolo y Fantasma)

Dramaturgia y dirección: Emanuel D´Aloisio

Duración del espectáculo: 60 minutos

Reseña: La flauta mágica en el Teatro Colón

Mozart en una película de los años veinte

Hace 232 años dejó este mundo a una prematura edad de 35, el prolífico músico vienés Wolfgang Amadeus Mozart, más conocido como Mozart. Dos meses antes de morir estrena su última ópera ‘’La Flauta mágica’’, la misma fue dirigida por él mismo y escrita con un libreto Emanuel Schikaneder.

Conformada por dos actos y trece cuadros, esta ópera es una de las mas destacadas del Singspiel, un estilo operístico creado en Alemania en el siglo XVIII la cual consistía en colocar fragmentos escritos o diálogos dentro de la misma, dando espacio a la interpretación teatral además de la lírica. El Teatro Colón asume el reto e integra el cine mudo de la década de los veinte dentro de este clásico.

Estrenada por primera vez en 1949 en el Teatro Colón, su última presentación fue en 2011, el público porteño tuvo que esperar mas de diez años para una nueva adaptación del clásico. Este mes de mayo vuelve La Flauta Mágica con una puesta vanguardista original de Alemania. Se caracteriza por involucrar la animación en un espacio que simula ser 2D, el singspiel y vestuario de la década de los veinte.

Expresionismo, animación clásica de cuento de hadas, abstracto y dieselpunk fueron las inspiraciones que utilizó el cineasta e ilustrador Paul Barritt. Este video interactúa con los cantantes y es parte de la escena en sí, esta estuvo dirigida por Suzanne Andrade y Barrie Kosky.

La Flauta Mágica es un homenaje al cine de los años veinte, se nota no solo en la animación sino en el vestuario de Estber Bialas. El singspiel fue la excusa perfecta para involucrar al cine mudo dentro de la escena, los diálogos eran en alemán (con su respectiva traducción). La mayor inspiración esta puesta en el expresionismo alemán tomando en cuenta películas como el Doctor Callgari y Nosferatu, pero también hay reminiscencias a Metrópolis.

Suzanne Andrade y Barrie Kosky crearon un hibrido entre cine clásico y ópera, para ello el recurso de hacer un escenario estático donde los intérpretes aparecieran y desparecieran de la pared crea la perfecta ilusión. Se necesitó de mucha coordinación para estar en el segundo exacto en que aparecen las imágenes del video de Paul Barritt, estas figuras son carismáticas y fantasiosas.

La dirección musical de Marcelo Ayub fue destacada como siempre, el Maestro estuvo al cargo del Piano durante el singspiel, supo cómo llevar a cabo un clásico tan importante y que no pasaba por el Teatro Colón desde 2011.

La Flauta Mágica de Suzanne Andrade, Barrie Kosky y Paul Barritt es una puesta vanguardista que rompe con el clasicismo que es representar las operas de Mozart. Un homenaje al cine mudo, a la animación y sus infinitas posibilidades de creación, a la cultura alemana y al propio Mozart.

Escribió Sebastian Arismendi para La Butaca Web.

Reseña: Revelación


Por María Florencia Gorini.
<<La historia se repite, los capitanes del barco cambian. Tripulantes en búsqueda de una luz de esperanzas y sueños a partir de un líder que los acompañe a cumplirlos. >>

Visité el espectáculo ganador del Certamen Nacional de Teatro Musical (Cenatem) en el año 2020. Las funciones de la comedia Musical Revelación, dirigida por Gonzalo Rivarola y Sol Ruezno Aguiar, se encuentra ubicada en Andamio90 todos los viernes a las 22 horas.



Es una obra apta para todo público pero que moviliza y nos deja pensando a todos.

Lo que se ve es lo que se quiere mostrar, no solo hablando de la trama… los maquillajes y el vestuario logran destacar las diferentes características de los personajes vistos en escena: los piratas, el prisionero y el “nuevo” navegante.

También se identifica quien es quien en cuanto a los movimientos corporales y los bailes. Es notable la coreografía grupal e individual bien marcada en cada momento y ante cada situación junto a la música en vivo que acompañan tanto sonido ambiente como ritmos de las canciones, los bailes y acciones a dar.

Por momentos hay micro pausas, o mejor dicho fotos escenas donde se puede apreciar unos segundos los gestos, cuerpos e impactos escénicos.

Me pareció una adaptación hermosa realizada con mucho amor y dedicación y bien lograda coreográficamente. Una obra que puede permanecer al paso del tiempo, que nos hace reír, emocionarnos y reflexionar sobre algunas cuestiones.

Reseña: Así de simple

Por Lucía Siquiroff

El Domingo pasado asistí al reestreno de la décima temporada de “Así de simple”, obra que expone los conflictos que atraviesa una pareja a la hora de llevar una relación adelante. Clara y Joaquín son los protagonistas, pero a su vez, son todas las voces que los habitan, personificadas por 2 actrices y 2 actores respectivamente, que se expresan en voz alta.



Buen manejo corporal de los actores, sincronicidad grupal de movimientos bien lograda.La buena conexión grupal logró transmitir todas las expresiones y diálogos con claridad y de forma grupalmente constructiva. Me resultó atractiva y bien lograda la idea de personificar los pensamientos de los protagonistas, y en ningún momento llegar a confundir los roles.
Las diferencias en los timbres de voz de los personajes jugaban a favor. Las miradas al público, me hubiese gustado que sean más receptivas a lo que el mismo atraviesa, sin buscar imponer.

Me pareció original el momento del baile de los personajes masculinos. El lapsus de pensamiento en el cual la mente llega a imaginarios creativos abstraídos de la realidad externa. Sentí que los pensamientos danzaban. Las coreografías fueron bien logradas, y la sincronicidad de los movimientos también. Esperaba que los personajes femeninos también danzen de la misma forma en algún momento, para lograr equidad.

Me gusto que los mismos actores sean los encargados de mover la escenografía en los cambios de escena, con total naturalidad, sin acudir a un apagón o a personal técnico.
Me gusto que la duración sea de 1 hora y media, pudiendo decantar todos los estados emocionales que me genero. Sin embargo, percibí que la obra no llega a atravesar los extremos que roza. Observe momentos de cuerpos en tensión, sin desplegar toda su energía contenida. Además, percibí algunos juicios en el texto, con respecto a la sexualidad, el lugar de la mujer en la misma, y el “deber ser” vocacional.

La obra me resultó armónica, luminosa, visualmente atractiva y musical. Trata de reflejar una realidad amorosa, que yo sentí que estaba un poco idealizada hegemónicamente estructurada. A pesar de las risas del público, a mi me hizo llorar por momentos. Llegó a tocar lugares sensibles de mi historia personal. No considero que sea comedia, sino un drama de la actualidad amorosa.

Reseña: Verona

Conversaciones en el baño

Claudia Piñeiro ha tenido un amplio recorrido no solo en la literatura porteña, sino lo que corresponde a la creación de guiones para teatro o TV; esto la posiciona como una de las mejores escritoras de la actualidad.



Las mujeres son íntimas entre ellas y la creencia popular ha hecho del baño, el lugar donde los secretos y también algún reproche salgan y alteren el retoque del maquillaje.

¿Qué más puede pasar en un baño? Capaz el anhelo de ir a Verona.

«En la fiesta de cumpleaños de su madre, tres hermanas sacan a relucir sus vidas en el baño de la casa familiar, mientras afuera otra realidad esta sucediendo a pesar de ellas. Una inesperada noticia de su Hermano las modificara por completo» Esta es la sinopsis de la obra de Claudia Piñeiro la cual dirige Victoria Marroquin.

Natalia Dobisky, Lulai Paulini, Zoe Baez y Andres Pabon son los actores de esta tragicomedia bien argentina. Las actrices aparecen desde el segundo uno frente a un espejo que no es más que el público mismo, sus personajes están caracterizados de manera eficiente por lo que se puede diferenciar las personalidades de cada uno y sus intenciones.

Valeria Camino juega con el grotesco rioplatense pero también muestra las dinámicas familiares, especialmente el cuidado de mayores y la enorme responsabilidad que cae sobre los hijos. La violencia doméstica, el machismo femenino y el egoísmo son otras de las bases de maquillaje que maneja Verona.

La escenografía del grupo Creación Colectiva es tan precisa que parece que hubieran extraído un baño rosa y colocado dentro del teatro. Desde los cerámicos, la bañera, el lavamanos e inodoro, todo realista.

A pesar de su corta duración la obra es mordaz, es una comedia cuyo destino es llegar al drama, refleja las miserias humanas, la desconexión que existe en la familia, la busqueda de los intereses propios y los anhelos.

Verona está en los baños mientras las hermanas se maquillan.

Disponible los viernes a las 20:30 en el Método Kairós.

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Reseña: Volcán de brujas

El.pasado viernes asistimos al Centro cultural San Martin para disfrutar de la obra Volcan de Brujas, que nos lleva a una isla aparentemente «inhóspita» en el que una ex lugareña llega para para realizar una nota pero que se encuentra con el pasado del que huyó, con dramas y supersticiones que atraviesan a esta pequeña población.

La obra cuenta la historia de Lía, que vuelve a la isla que la vió nacer con el aparente objetivo de realizar una nota turística. Entre las preguntas históricas y de color, empiezan a asomar destellos de su pasado. En sus notas, Lía desanda los pasos de las «Brujas del volcán», una cofradía de mujeres reveladas contra el opresivo y patriarcal sistema isleño del cual su madre formó parte. En palabras de su autor: “Volcán de brujas es una obra sobre el campo minado de la memoria, el enfrentar al pasado y reconciliarse con los vacíos y silencios.”

La puesta en escena comienza con la presentación de un hombre que presenta rasgos perrunos, en el que no llegamos a comprender al principio, pero que luego cobra sentido al desarrollarse la historia. La aparición de Lia (Laura Cymer), despiertan las historias que se hablaban sobre los habitantes de la isla, en un principio, sobre un niño que tenía una apariencia animal, que era acosado por los demás niños y la población, pero que luego ha desaparecido. También nos comentan sobre el pasado de la isla, que parecía un lugar soñado, con un potencial turístico enorme pero que el cambio de la marea, ha sido una maldición, convirtiéndolo en un sitio inhóspito aquel lugar de ensueño. El personaje del intendente sirve para denotar cierta crítica política en aquellos pueblos pequeños y que llegan a tener control sobre la actividad de cada uno de sus habitantes. El monte, aquel espacio donde se rumoreaba la presencia actos de brujería, es el sitio de la revelación, el espacio donde en realidad se hacía lo que la isla oprimía, pero era la libertad lo que daba tanto miedo en ese lugar.

El trabajo de dirección es impecable, dando un relato que en momentos usa la locución para ponernos en sitio, en el que si bien esta isla es ficticia, nos las deja como si fuese un sitio accesible para nosotros, a pesar de su estado casi inhabitable.

Volcan de Brujas es una obra más que interesante que trae una historia sobre la maldición de una isla, pero que esta se debe al comportamiento de sus habitantes más allá de las condiciones meteorológicas de la región. Es una puesta que por momentos juega con la fantasía, llevando a escena supersticiones pero que en realidad es todo tan terrenal, y que a pesar de estar en una pequeña isla, el Volcán en cualquier momento puede hacer erupción.

“Volcán de Brujas” de Víctor Malagrino, dirigida por Ezequiel Tronconi en El Cultural San Martin. Con un elenco conformado por Laura Cymer, Paula Carruega, Gabo Correa, Lucas Crespi y Juan Risso, la obra se presenta hasta el 19 de mayo los días jueves y viernes a las 21 hs. en la Sala 3 (Sarmiento 1551).

Reseña: Bosque adentro

Este martes 2 de mayo en el CC 25 de Mayo se estrenó “Bosque adentro”,obra escrita por Carla Moure y dirigida por Corina Fiorillo.



“Bosque adentro” es una historia de ruta, el viaje de una madre y su hija adolescente hacia Bariloche donde vive el abuelo enfermo. Las figuras masculinas, el pasado, la adolescencia hipermediatizada, la diferencia generacional, el amor familiar cargado, también, de rencor y silencio. Todo irá llenando este recorrido hacia el sur.
Inés Estévez y Ornela D´Elia interpretan a esta madre y a esta hija que tan bien y tan mal (por momentos) se llevan. Registro cuasi- cinematográfico, réplicas rápidas y monólogos enunciados al público. A ambas las atraviesa la admiración por la otra, el abandono, el amor y el malestar.


La escenografía (Nicolás Pol) está compuesta por un auto al que las actrices suben y bajan según el momento del viaje. Dos pantallas (Moreno Pereyra) acompañan el relato con imágenes y videos que dan un sentido poético a los relatos que van emergiendo. El diseño lumínico (Ricardo Sica) construye atmósfera y es clave para la construcción de los pasajes oníricos o de viaje al pasado. La música y efectos sonoros (Tomás Pol) son ejecutados en escena y en diálogo con el tiempo que proponen las actrices.


“Bosque adentro” es un viaje al sur, pero también un viaje hacia el interior de un vínculo lleno de contradicciones y certezas y dudas y amor y reproche, como el de esta madre y esta hija a las que la modernidad y los problemas de la actualidad atraviesan.
“Bosque adentro”– CC 25 de Mayo (Av. Triunvirato 4444)– Martes 20hs.

Escribió: Micaela Steinbach

Reseña: Un domingo

“Un Domingo”, la co- producción entre Proyecto Migra y El Galpón de Guevara, dirigida por el reconocido Florent Bergal, vuelve en su sexta temporada a ocupar el escenario de Guevara 326.





Es domingo, la familia se reúne en torno a una larga mesa. La llegada del prometido de la hija exaspera y abre el grifo para el desborde. Las tensiones afloran, el amor y el odio chocan, las imposiciones sociales y el buen proceder tiemblan. Todo explota. La llegada del invitado desenmascara eso que se esconde entre tapados y dedos meñiques levantados.

Acrobacia, danza, teatro, clown, manipulación de objetos. “Un domingo” es una verdadera fusión de disciplinas. La técnica es consecuencia de las emociones, cada número acrobático y/o bailado es provocado por el estar ahí, presente, en contacto con los otros, con el contexto y con lo que ocurre. Un elenco virtuoso y dinámico que no sólo desborda en precisión física, sino también en expresión y habitación de la emoción. Malabares con pelotas, espadas y bastones, canto lírico, acrobacia aérea y de piso, todo está atravesado por la teatralidad. El público no puede dejar de involucrarse en las situaciones, ya sea desde la risa, la consternación, la sorpresa, la ironía y la admiración.

Un deslugar, un ambiente onírico abarrocado, recargado y ensombrecido. El dorado gastado y el rojo terciopelo cubren las paredes de ese salón con pretensiones de refinado: la oligarquía en decadencia. Quizás el brillo pasado de esa familia se encuentra ahora en las copas y utensilios de plata que no dejan de manipularse y caer y quedar esparcidos en el piso. Son los objetos quienes se han quedado con lo mejor de la existencia del amo que ahora saca lo peor de sí.

La música irrumpe y construye ambiente. La música es también el silencio, es el ruido de las copas que caen, es el filo de las espadas que chocan, la respiración de quien se enfrenta con el amor y el enemigo.

Una obra que es concierto, cuadro vivo, pintura, danza de los sentidos. “Un domingo”, tan sólo un instante, apenas un extracto, apenas un fragmento de la convivencia torcida de esta familia atípica (¿atípica?) en la que hay más resonancias con lo real de lo que parece.


FICHA TÉCNICA


Intérpretes: Juan Carlos Fernández, Sofia Galliano, Gabi Parigi, Tomás Soko, Florencia Valeri, Gabriel Tato Villanueva// Vestuario: Celina Santana// Diseño de luces: Florent Bergal// Asistencia de dirección: Leticia Vetrano// Producción: El Galpón De Guevara, Paz Cogorno// Dirección: Florent Bergal
“Un Domingo”- El Galpón de Guevara (Guevara 326)- Sábado 22:30hs // Domingo 19:00 hs.


ESCRIBIÓ: Micaela Steinbach

Reseña: Kardum


Por Sofía Luna Roberts


Uno de los pensamientos más potentes que me llevé de esta pieza fue: ¿realmente somos conscientes del presente en el cual convivimos? ¿Nos damos cuenta de las decisiones que tomamos? ¿O simplemente nos dejamos llevar por las ambiciones y el poder? Los vínculos que generamos, a lo largo de nuestras vidas, se ven implicados todo el tiempo por las decisiones que realizamos a diario. La familia, vocación, los amigos, el trabajo: son los pilares de nuestras vidas en donde, muchas veces, nos terminan asfixiando si no somos capaces de encontrar un cierto equilibrio para que todo no se desmorone. “Kardum” nos introduce un mundo en el cual los distintos universos de los vínculos aparecen en escena, al igual que los personajes. Se presenta todos los días sábados a las 20 hs en el Método Kairós Teatro (El Salvador 4530).



Con dramaturgia de Ignacio Bresso y dirección de Sofía González Gil, la historia que nos cuentan trata sobre un físico teórico de renombre que, durante una entrevista, presenta su último libro. En el desarrollo de la misma, Lino Kardum comienza a darse cuenta que no todo es lo que parece y que hay aspectos de su vida que desconoce por completo. Las preguntas inquietantes que realiza el entrevistador, ponen en cuestionamiento los distintos roles que fue asumiendo durante su vida. Empieza a generarse un intenso intercambio en donde el amor, la paternidad y vocación son lo único que están en juego.

Ignacio Bresso, Sandra Criolani y Mario Mahler le dan vida a los personajes de la historia, generando diferentes tonos y personalidades muy bien logradas en cada escena. El hecho de que la obra transcurriera en un mismo espacio (una habitación) potenció, de una forma equilibrada, los movimientos y acciones que cada personaje pueda desarrollar en él. El espacio nos brinda un ambientación cotidiana y familiar pero que, al mismo tiempo, puede llegarse a convertir en un mundo donde diferentes universos chocan para dejar una enseñanza transcendental en la vida de Lino.

También me parece pertinente destacar la presencia/ausencia de Clarita, la hija de Kardum. Esto es porque es un personaje que no aparece físicamente, pero dentro de los diálogos es mencionada constantemente. Su presencia se despliega a través de los juguetes de madera que se encuentran en esa misma habitación mientras Lino es entrevistado. Este ir y venir de su hija deja en claro el rol paterno que adquiere Kardum, un rol presente y ausente al mismo tiempo. La distancia que genera con sus vínculos familiares lo hacen cuestionarse sobre las consecuencias y ramificaciones de pequeñas decisiones tomadas en su día a dia.

La dirección de Sofía González Gil muestra una mirada integral de todos los artistas en escena inquietando al espectador con la incertidumbre de cómo se van presentando los acontecimientos arriba del escenario. Su forma de narrar, mediante un uso equilibrado de risa y emoción, nos deja conmovidos por los mensajes que se pueden leer a entre líneas de la historia.