Análisis: Ruiner para Nintendo Switch

Por Luciano Macchioli

El estudio polaco Reikon Games, junto a Devolver Digital, trajo en 2017 su primer título: Ruiner, que llegó recién este año a Nintendo Switch. Este juego es una mezcla de dos géneros bien marcados: shooter y RPG. Nos presenta un mundo futurista cyberpunk, en donde la tecnología es un parte inescindible del ser humano. Fiel reflejo de esto es nuestro protagonista que, con una máscara de luz como cara y el cerebro hackeado, tiene la misión de rescatar a su hermano que fue secuestrado. La historia de por sí no dice demasiado, pero sí encaja con el desarrollo del juego.

El gameplay es frenético y adictivo. Es cierto que la primera hora de juego puede resultar algo lenta, pero a medida que vayamos subiendo de nivel y adquiriendo nuevas habilidades, el matar enemigos y avanzar en los escenarios será muy divertido. Hay decenas de armas a disposición, evitando así la repetitividad y fortaleciendo las ganas de seguir jugando. 

Ruiner es un juego difícil, pero justo. El desenfreno de su combate hay que usarlo con inteligencia si no queremos morir una y mil veces con el mismo jefe. Dicho en otras palabras, machacar botones no nos llevará a ningún lado.

A pesar de que desde su perspectiva isométrica se muestren muchos elementos en pantalla, el rendimiento del juego no decae en ningún momento. Al ser un título que requiere de reflejos, se agradece que desde el apartado técnico no quede debiendo. Mantiene los FPS estables tanto en modo portátil como en modo televisor.

El apartado artístico, junto con su gameplay, es de lo más destacado del título. El mundo urbano que se nos presenta se ve fantástico y logra una atmósfera de desolación muy adecuada. Rebosante de neón, máquinas y personajes algo problemáticos, sirve como nexo conector entre todos los niveles de la aventura. Junto a esto, las cinemáticas se ven excelentes y ayudan a entender un poco más el trasfondo del título.

La historia principal puede ser completada en unas 6 horas, dependiendo de la habilidad de cada uno. Existe además un modo arena, que es un buen aditamento para aquellos jugadores que se hayan quedado con ganas de más.

Existen varios ejemplos de juegos de este estilo en la industria, como Hotline Miami o incluso Katana Zero. Sin embargo, Ruiner logra nutrir al género dándole su impronta, con un mundo muy bien logrado y un gameplay adictivo. Está disponible por 20 dólares en la eShop de Nintendo Switch y, sin lugar a dudas, vale la pena darle una oportunidad.

Calificación: 8/10

Análisis: Exit The Gungeon para Nintendo Switch

Por Luciano Macchioli

Dodge Roll es la desarrolladora que nos permitió disfrutar de uno de los mayores referentes indies de los últimos años: Enter the Gungeon. Su secuela/spin-off, Exit the Gungeon, llega a Nintendo Switch luego de medio año de exclusividad en Apple Arcade.


La acción al estilo roguelike se desarrolla en la “armazmorra” cuya existencia se justifica porque, según la leyenda, alberga un arma tan poderosa que podría destruir los eventos del pasado. Tal poder lleva a que la armazmorra comience a desmoronarse, por lo que tendremos que escapar de ella.
Exit the Gungeon pondrá a prueba los reflejos del jugador, ya que el ritmo frenético que el juego nos propone no nos permite descansar un segundo de las decenas de balas, enemigos y bombas que se muestran en pantalla. Fiel al estilo de su antecesor, nuestros personajes contarán con una gran variedad de armas a disposición, desde guitarras eléctricas hasta lanzacalaveras.


Desde el primer nivel se nos presenta una dificultad elevada, con un ascensor plagado de enemigos y coronado por un jefe elegido al azar que, spoiler, no será fácil de derrotar. A pesar de esto, el desarrollo del juego nos permite ir aprendiendo las formas más favorables de superar los obstáculos que se nos presenten.
El apartado técnico no tiene fallas, no hay ralentizaciones de ningún tipo y nos ofrece una experiencia de juego fluida, tanto en modo portátil como en televisor.


En cuanto al diseño artístico, es idéntico al de Enter the Gungeon y el favorito de la escena indie de los últimos tiempos: estilo retro de 16 bits, acompañado con una banda sonora decente, pero que no destaca en ningún momento.
El punto más fuerte del título es su rejugabilidad. A precio de juego independiente, nos ofrece gran cantidad de horas de diversión por su premisa y por la rapidez de su gameplay. Ideal para partidas rápidas de 10 o 15 minutos.


Sin embargo, y para concluir, Exit the Gungeon no es un juego fácil de analizar. Esto se debe a que está y estará siempre a la sombra del primer título de la franquicia. El contenido que ofrece ni siquiera justifica la existencia de este: más armas, más enemigos… y nada más. Quizás hubiese funcionado mejor como contenido descargable de Enter the Gungeon y no como un título aparte. Por supuesto que es un título muy disfrutable y todos los puntos altos mencionados anteriormente no se los saca nadie. Quienes disfrutaron del primer juego, también disfrutarán de este. Pero para quienes no están familiarizados con el mundo de Gungeon, el primer título será siempre la mejor opción.

Calificación 7/10