Crítica: No me digas que ya sé

La delgada línea entre predecir el futuro y “ver venir las cosas”, ese don o esa enfermedad que todos padecemos en algún momento.

Saber todo, absolutamente todo lo que va a pasar, ¿es un don, una condición o una enfermedad? Y si supieras que tu pareja te va a dejar y conocieras con certeza cada palabra que va a decir, ¿qué harías? “No me digas que ya sé”.

Con una escenografía minimalista –con el telón de fondo a la vista, con pocos muebles y escaso diseño de luces– se ambienta el comedor del departamento de una pareja: Lola (Mariel Percossi) y Pedro (Diego Cassere), que están a punto de romper su relación: él la va a dejar, aunque ella ya está anticipada a ese momento. Lola tiene, muy a su pesar, la facultad de ver el futuro, hecho que fascina a su mejor amigo, Laureano (Julián Pucheta). En torno al vínculo de Lola
con estos dos hombres, con su madre (Laura Silva), y con Berta, una vecinita (Sol Macchia), se construye este musical hilarante, naïf y placentero.

Por sobre la escenografía y el vistoso vestuario, se destacan las actuaciones de todo el elenco. Los momentos musicales no son gratuitos, sino que gracias a ellos la trama avanza minutos, horas, días… Y esto se agradece, ya que es común encontrar en otras obras que, durante los momentos musicales, la trama se
detiene y se ahonda en las sensaciones que experimenta el personaje. Lejos de hacernos padecer ese tipo de calvario, adquiere un ritmo ameno, fácil de seguir.

El ensamble vocal que hacen en reiteradas oportunidades y las bellas melodías de Vanesa Butera nos dejan boquiabiertos. La calidad musical de la puesta en escena no escatima en talento. Se destacan la electrizante voz de Laura Silva y el estelar de Mariel Percossi, el arduo trabajo que ambas han realizado para alcanzar este nivel de excelencia.

Mención aparte para el texto de Matías Prieto Peccia y Mariel Vélez, que está pensado con varios guiños a la cultura pop, especialmente para fanáticos de los superhéroes de Marvel y DC, correctamente interpretado por los cinco actores.
Deja entrever los distintos matices que tiene la intuición, los mecanismos
anticipatorios que usan las madres y la necesidad de despojarse de las certezas emocionales para entregarse a ciegas al porvenir; en fin, la importancia de disfrutar del momento presente.

Si bien en esta obra la historia de amor adquiere mayor relevancia que las subtramas, se presenta como una propuesta original la idea de ahondar en el vínculo entre Lola y Berta, una vecina en edad escolar por la que la protagonista tomará cariño inusitado y que será clave para el desarrollo de la historia.

“No me digas que ya sé” formó parte de la Bienal Arte Joven Buenos Aires 2017, entre otras 180 actividades seleccionadas. Actualmente se presenta los miércoles en el teatro El Picadero, a las 21 hs. Si gustan de los musicales, no dejen de verla.

Ficha técnico artística
Libro: Matías Prieto Peccia, Mariel Vélez
Actúan: Diego Cassere, Sol Macchia, Mariel Percossi, Julián Pucheta, Laura Silva
Músicos: Serafín Martín Y Herrera, Edgardo Villarino
Vestuario: Carla Torrico Ramírez
Escenografía: Gonzalo Cordoba Estevez
Iluminación: Gonzalo Cordoba Estevez
Música original: Vanesa Butera
Letras de canciones: Vanesa Butera
Producción ejecutiva: Francisco Hails
Dirección: Matías Prieto Peccia, Mariel Vélez

TEATRO EL PICADERO
Pasaje Santos Discépolo 1857
Web: http://www.teatropicadero.com.ar/
Entradas desde: $ 180,00 – Miércoles 21:00 hs.

Lara Salinas

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