Crítica: Los hermanos karaoke

Crítica de Betania De Armas

Dirigida

por la productora argentina Cine Hummus, colectivo conformado por Agustín Gregori, Bernardo Francese e Ignacio Laxalde; conformado en el año 2004, se han caracterizado por realizaciones ficcionales que van de la mano con el humor y lo fantástico. Su trayectoria comprende en su mayoría cortometrajes, que los ha hecho merecedores de diversos premios no solo a nivel nacional, sino también internacional. Su opera prima fue “Básicamente un pozo”, y ahora nos presentan “Hermanos Karaoke”.

Una película de género comedia dramática, muestra la historia de un dueto de cantantes de covers, que se presentan en shows de karaoke, Simón (Agustín Gregori) y Mía (Maru Zapata), los cuales viajan hasta la Patagonia con el fin de realizar una presentación en la cena de Nochebuena, en un hotel de la zona. En búsqueda de un lugar mas económico donde hospedarse, deciden ir a un campamento. En el camino para llegar, se pierden y se encuentran con Alán (Bernardo Francese), un gentil chamán empresario que los ayudará a encontrarse a sí mismos y a replantearse diferentes posturas personales, relacionadas a su dueto musical. Todo esto lo hará apoyándose de conocimientos relacionados al marketing y el crecimiento espiritual.

El guión resulta original en cuanto a la utilización de la dinámica del markenting para una mejora en la vida profesional y espiritual, asimismo la implementación de tonos de humor sarcástico en determinadas escenas. Sin embargo, los diálogos en momentos se muestran un poco forzados e inverosímiles, el ritmo de la historia en ocasiones es lento y resulta tedioso seguirle el hilo. Los personajes principales Mía y Simón se presentan de manera muy corriente, son insustanciales, no poseen tridimensionalidad dominante; en cuanto a Alan, es el personaje que le da el toque fresco y atractivo a la trama; es carismático, original y se muestra creíble.

En cuanto a las actuaciones, resultan poco convincentes. Maru Zapata no transmite empatía, y resulta poco contundente. Agustín Gregori se le ve más expresivo pero su dicción resulta deficiente. El personaje de Bernardo Francese posee toda la fuerza dentro de las interpretaciones, su actuación resulta acertada, natural y creíble.

La puesta en escena es plana, el ritmo es netamente lento generando confusión y distracción, lo cual se torna poco novedoso y totalmente monótono.

Algo para destacar es que a lo largo de la película, en escenas específicas se busca transmitir la sensación de estar observando una pantalla de karaoke, por medio de la utilización de tipografía colorida y teniendo como banda sonora los covers cantados por el dúo, esto le otorga autenticidad. Sin embargo en otras escenas utilizan exageradamente un sonido(Foley) parecido a una chispa mágica que en un momento resulta repetitivo y aburrido.

Un elemento que le da fuerza es la utilización del espacio, es decir los maravillosos paisajes de la Patagonia, específicamente, las montañas, los ríos, la colorida vegetación, que sin duda alguna le adjudican belleza a la imagen.

En cuanto a la dirección de arte resulta deficiente y poco cuidada; el vestuario se muestra realista pero sin variedad, los elementos implícitos dentro de las acciones, por ejemplo el auto resultan pobres y poco atractivas.

Los directores pudieron haber explotado mejor la puesta en escena y los recursos que tenían a su favor. Se entiende que es una producción de bajo presupuesto, que dentro de sus posibilidades realizaron un film donde lo novedoso y original solo se presenta en el argumento de la historia.

En conclusión, puede que para los amantes de las comedias disparatadas resulte una propuesta interesante, pero para los espectadores con otras preferencias de géneros puede que sea difícil seguirle el ritmo a la historia y no es recomendable. Es apta para todo público, sin embargo no se considera entretenida para niños.

Calificación: 5/10

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