Crítica: El reencuentro, de Richard Linklater.

Crítica de Andrés Prillo

El reencuentro de tres veteranos de Vietnam treinta años después del final de la guerra es el escenario elegido por Linklater para reflexionar sobre el paso del tiempo. Qué se perdió en el camino para una generación marcada por la guerra y su impacto sobre el imaginario de una nación.

“El presidente lamenta profundamente tener que informarle que su hijo fue asesinado en cumplimiento de su deber. El murió como un héroe al servicio de su país”.

Con este telegrama comienza el viaje de tres ex soldados que se ven reunidos por la muerte del hijo de uno de ellos en Bagdad. Este es el punto de partida para un incómodo reencuentro entre tres hombres unidos por un pasado oscuro y que tendrán que lidiar con culpas postergadas durante años.

Basada en la novela de Darryl Ponicsan, secuela de “The Last Detail”, “El reencuentro” es considerada una secuela no oficial de “El último deber”, protagonizada por Jack Nicholson en 1974. Los tres personajes de ese film vuelven a aparecer levemente modificados en un nuevo contexto histórico. El salto temporal de la guerra de Vietnam a la guerra de Irak le permite a Linklater reflejar paralelismos entre los dos conflictos bélicos.

Los tres llevan marcadas en su carne las secuelas de la guerra. Salvatore (Bryan Cranston) tiene una placa de metal en la cabeza, Mueller (Laurence Fishburne) tiene comprometida una pierna y Larry Shepherd (Steve Carell) perdió dos años en la cárcel por un confuso episodio.

Cada uno acude a una fuente distinta para encontrar su consuelo: el alcohol, la religión, el duelo. Son las heridas emocionales las que van a ocupar la mayor parte del relato, que transcurre en una serie de espacios cerrados (viajes en auto y tren) que deben hacer para recuperar el cuerpo del hijo de su amigo y llevarlo al pueblo donde nació.

Lo que inicialmente parece un encuentro formal para homenajear al difunto en un funeral, pronto cobra un giro doloroso cuando se descubre que la muerte del soldado quizás no fue tan honorable como el ejército afirmaba. A partir de ese hecho saldrán a la luz las frustraciones de una generación con las mentiras de su gobierno, el sacrificio irracional de la guerra, de los ideales perdidos.

Así, en esta historia simple, sin giros inesperados, aparece lo más disfrutable del film: la relación entre los tres personajes (y los tres grandes actores que los interpretan). Los diálogos sobre el pasado, la incomprensión del mundo actual, y el sinsentido de la guerra aparecen bajo un tono agridulce, pero nunca solemne. Siempre termina triunfando la humanidad y el carisma de tres hombres que deciden reencontrarse con sus fantasmas con una sonrisa.

Esto se puede ver en una de las mejores escenas, cuando recuerdan su visita a “Disneyland”, el apodo provocador que le pusieron a un prostíbulo en las afueras de su base en Vietnam. En este sentido, hay una gran ambigüedad en su mirada del mundo: quieren a su país sin ser nacionalistas, respetan al ejército sin ser militaristas. También recuerdan el pasado de manera contradictoria: como una época oscura de vicio y crueldad, y a la vez como una época excitante a la que añoran regresar.

Al encontrar su ataúd, pese a las advertencias, el padre del joven (Carell) decide mirar el rostro desfigurado de su hijo. A pesar de saber que será doloroso. Esa cara irreconocible bien podría ser el “rostro de una nación”. Puede verse como una metáfora de la pérdida de identidad y erosión de las convicciones de Estados Unidos que dominaron el imaginario de la “defensora de la democracia mundial” después de la Segunda Guerra. Lo que los historiadores llaman el fin del sueño americano.

Quizás lo que plantea “El reencuentro” es que el primer paso para superar un dolor, sea personal o histórico, sea enfrentarlo, mirarlo a los ojos sinceramente. Para poder seguir adelante y dejar, en algún grado, el pasado atrás.

Calificación: 7.5/10

TÍTULO ORIGINAL: Last Flag Flying

ACTORES PRINCIPALES: Bryan Cranston, Steve Carell, Laurence Fishburne

GÉNERO: Comedia Dramática

DIRECCIÓN: Richard Linklater

DURACIÓN: 125 Minutos

ORIGEN: Estados Unidos

DISTRIBUIDORA: Digicine

ESTRENO: 12 de Abril de 2018

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