Crítica: Godard mon amour

Jean-Luc Godard es uno de los fundadores del movimiento cinematográfico denominado “Nouvelle Vague”, de fines de los 50, junto con Francois Truffaut, Claude Chabrol, Eric Rohmer, Jacques Rivette, Alian Resnais. Juntos renovaron el cine francés de mediados de siglo XX e influenciaron poderosamente en la narrativa fílmica del mundo.

Sus postulados: iluminación natural, rodaje en exteriores, travellings y cámara en mano, protagonistas jóvenes, desencantados, un tanto marginales, con vacío existencial, pero también con gracia y encanto. Cultores de un cine de autor, renovaron el lenguaje cinematográfico con películas como “Sin aliento” o “Vivir su vida” (Godard), “Hiroshima mon amour” (Resnais), “Mi noche con Maud” (Rohmer), “Los cuatrocientos golpes” (Truffaut). Godard es el más rebelde, el más iconoclasta, el más experimental de ese movimiento estético.

La película de Michel Hazanavicius explora el Godard que va de “La chinoise” (1967) a “Vientos del Este” (1970), el tiempo en que decide dejar de lado un cine burgués (como lo denominaba) para volcarse de lleno a un cine militante, un cine que potenciara un maridaje del arte con la revolución (idea matriz que era
uno de los signos de la época). Apoya los movimientos estudiantiles y obreros, participa en las manifestaciones callejeras del mayo francés del ´68, discute con Bertolucci (de cine, de estética, de ética), realiza acciones para suspender el Festival de Cannes, funda con Jean Pierre Gorin el Colectivo Cine Militante “Grupo Dziga-Vertov, etc. Hazanavicius muestra un artista de vanguardia, tan creativo como caprichoso, manipulador, incapaz de cualquier amalgama para un trabajo colectivo, misógino, inteligente, culto, sólido en sus argumentaciones, despectivo con el pensamiento del otro, a veces superficial.

El film se centra en la relación con la jóven actriz Anne Wiazemsky, su segunda esposa después de su icónica relación con Anna Karina. La bella Anne está enamorada y admira profundamente al Godard mitológico, al Godard artista rebelde, al intelectual. Pero a medida que va conociendo al hombre cotidiano, el artista pierde su encanto, su pátina de creativo de vanguardia y solo encuentra un hombre solo y egoísta en extremo.

El relato bascula entre estas dos miradas alrededor de Godard: la pública, la del artista inclasificable y la privada, aquella que solo pueden conocer los íntimos. La película está basada en las memorias de Anne Wiazemsky, con toda la subjetividad y el conocimiento de las vivencias del personaje en cuestión, que una circunstancia así amerita. Esta comedia está bien actuada, realizada con cierto ritmo homónimo (homenajea algo de la sintaxis fílmica del director francés sin profundizar en su metalenguaje), no deja de ser una biopic de un período en crisis, de un director que interpretó el espíritu de su época como pocos.

Calificación 7/10

A.R. Belano
Elenco: Louis Garrel, Stacy Martín, Bérénice Bejó, Micha Lescot, Gregory
Gadebois, Félix Kysyl
Guión y Dirección: Michel Hazanavicius
Origen: Francia

Anuncios

Deja un comentario