Análisis: Tamashii para Nintendo Switch

Los últimos días de diciembre resultan una fecha donde realmente no abundan los lanzamientos de videojuegos, no porque sea una mala fecha para realizar compras, sino más bien porque estás se encuentran dirigidas a las ofertas que existen en esta temporada. La compañía Digerati a aprovechado esta fecha de escasez de nuevos juegos para dar una serie de lanzamientos entre los que se encuentra el mencionado Tamashii, y que la realidad termina resultando un buen regalo para despedir el año. Con un aspecto un tanto sombrío y una jugabilidad plataformera, tenemos un juego que nos provoca terror de una forma bastante encantadora.

Nuestro personaje es enviado a una especie de templo, con el objetivo de explorar y acabar con los seres que residen ahí para beneficio de su creador. Pero aquí una bruja irrumpe en escena, con la intención de aferrarse al sitio y es donde esta aventura comienza. Ahora sí, si bien decimos que se trata de un juego que tiene muchos elementos para considerarlo de terror, también se puede decir que en su jugabilidad es un título de plataformas con resolución de rompecabezas. Es una mezcla que generalmente no es usual dentro del género, pero que aún así denota riqueza en lo que busca ofrecer. En el esta tarea de saltar, moverse, crear estatuas, entre otras acciones, existe cierto carácter imprevisible a la hora de jugar, ya que casi sin tutorial nos enfrentamos a las constantes amenazas que nos rodea, y dónde morir, puede resultar lo más fácil en el juego. El aprendizaje es a prueba y error, y también se trata de un juego relativamente corto que otorga una buena satisfacción ante la derrota de los jefes y su resolución final.

Si hay algo que resulta encantador en el juego, es todo su apartado artístico, ya que mantiene una estética pixel con toques góticos. En cuanto a los colores, predominan el blanco y el negro, pero también esto permite que en momentos puedan resaltarse colores como el rojo, que se sienten vivos en una ambientación un tanto tenebrosa. Lo mismo sucede con la banda sonora, que acompaña con su aspecto tenebroso a la jugabilidad y resulta un placer seguir el camino aunque mueras en repetidas ocasiones.

Digerati se ha puesto manos a la obra y nos ha dado un título destacado en para los últimos días del año, se trata de un juego con una ambientación al género de terror pero que se juega como un título de plataformas y rompecabezas. Es una buena combinación, que a veces se ve afectada por su dificultad , pero que aún así la experiencia resulta satisfactoria.

Calificación 8/10