Análisis: Crash Bandicoot 4: It’s About Time para PS4

Por Daniel Alvarez

Creo que no hace falta aclarar que estamos en un momento en el que las remasterizaciones y los remakes están a la orden del día , y quizá son pocos los que llegan a dar una experiencia que nos actualiza a los tiempos modernos sin olvidarse del material original. Esto sucedió con Crash Bandicoot N- Sane Trilogy, porque si no hubiese tenido la buena recepción que tuvo, tanto en ventas como en crítica, creo que no estaríamos hablando de este nuevo juego. Si bien el lavado de cara de la trilogía estuvo bien adaptado, no dejaba de tener su toque plataformero anticuado, tanto para bien como para mal. Aquí continúa el mismo esquema, pero también se toman libertades para modernizarse, para ser una experiencia muy entretenida y a veces algo estresante, pero no para mal.

Hablar de Crash Bandicoot 4 It’s About Time es empezar a comentar sobre un nuevo juego que continúa las aventuras de este animalillo. La historia no es su gran fuerte, aunque aprovecha la narrativa para ofrecer una dosis de humor necesaria y que se agradece. Luego de que Cortex y el Dr N Tropy escapan de una prisión interdimensional, dejan un agujero en el universo que causará varios problemas. Son las máscaras las que tendrán un protagonismo en esta entrega, y no solo en lo narrativo, ya que en lo jugable haremos uso de estos elementos para alterar el tiempo y el espacio, y que serán útiles para pasar ciertos tramos de los niveles. El esquema de niveles es el mismo que conocemos de siempre, un entorno tridimensional con un avance en una dirección, tanto hacia adelante, en lateral o hacia la pantalla en los momentos de persecución. Cuenta con todos los elementos que hizo conocida a la saga, pero mantiene un diseño de niveles que se lo siente refinado (más que el remake de la trilogía) y que aporta nuevos elementos jugables. Las máscaras cuánticas son el atractivo de esta nueva entrega, en el que aparecerán en los momentos que resulten necesarios para alterar el espacio tiempo y dejarnos avanzar. Contamos con 4 máscaras, la primera nos permite hacer aparecer y desaparecer objetos que se encuentran en una y otra realidad, el siguiente utiliza la materia oscura para mejorar la capacidad de giro de crash, la siguiente altera la gravedad del espacio, y por último está la máscara que relentiza el tiempo. Cada una de ellas no son un elemento que usarás en cualquier momento y tienes que definir una estrategia sobre cual usar, sino más bien estás aparecen cuando el nivel lo requiere, sin la necesidad de identificar por tu cuenta cuál habilidad hay que usar.

Si nos ponemos a hablar de dificultad, tenemos que decir que si bien no es un juego difícil en extremo , hay momentos en que no nos pone las cosas muy fáciles y tocará morir repetidamente antes de culminar el nivel. Completar los logros, como destruir todas las cajas y utilizar la cantidad de vidas necesarias para conseguir todas las gemas al final del nivel, es todo un desafío. Eso seguramente será un añadido para alentar la rejugabilidad o para desafiar a aquellos jugadores bien habilidosos. El título cuenta con dos modos de juego para su campaña principal, que se divide en tener una experiencia moderna o retro. La retro funciona como lo hizo siempre, te dan una limitada cantidad de vidas y si las pierdes , debes reiniciar el nivel o el segmento completamente. Mientras que el modo moderno, podemos perder las vidas que queramos y vamos a reiniciar la partida en nuestro último checkpoint. Son opciones que no diferencian a los niveles del juego, pero son bastante útiles para elegir la experiencia jugable que se adapte a cada uno de los usuario. El juego en si es muy divertido, y seguramente a muchos les va a dar algunos dolores de cabeza , pero es en escencia lo que siempre fue crash.

En cuanto al apartado técnico, también podemos decir que contamos con un diseño que respeta las raíces pero que se toma libertades para dar una experiencia colorida y con identidad propia. Los gráficos están muy bien desarrollados, mostrando que estamos ante una caricatura, similar a lo que hemos visto en juegos como Rachet and Clank, aunque manteniendo su jugabilidad tradicional. Pero si podemos dar está comparación en los momentos de cinemática, que se encuentran cargado de humor y absurdo, siendo la base la narrativa. En cuanto al sonido, cuenta con una banda sonora muy buena y que acompaña de forma excelente a la dinámica del juego, sumado a las voces de los personajes que acompañan al protagonista.

También toca mencionar que el título cuenta con un modo de juego cooperativo y competitivo, pero a decir verdad, aunque sean entretenidos por un momento, no es el gran atractivo del juego. El modo competitivo nos pone en elección de alguno de sus personajes para batallar en una carrera de nivel a contrareloj y número de destrucción de cajas. Mientras el cooperativo es más , pasar el mando al compañero cuando esté pierde y continuar la jugabilidad. La campana principal nos dará más de 10 horas de juego, aunque depende de la habilidad del jugador y sus ganas de querer completarlo al 100 porciento.

Crash Bandicoot 4 It’s About Time es el gran regreso del personaje, un juego que logra adaptarse a los tiempos actuales pero manteniendo la escencia que nos trajo la trilogía original y su remake. Vale la pena para aquellos que se atrevan a superar el desafío, porque aunque cuente con una apariencia caricaturezca, es un juego de momentos difícil y que dará varios dolores de cabeza, pero al final la experiencia es muy satisfactoria.

Calificación 9/10

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