Análisis: Inked: A Tale of Love para PC.

Por Alejandro Corell.

Como es costumbre, antes de empezar con un título, suelo revisar la información que aporta el portal desde donde lo juego. Es por ello que me sorprendió ver que Inked: A Tale of Love presenta una fecha de lanzamiento de hace 3 años, y me hizo preguntarme qué estaba haciendo, analizando un título antiguo, en esta etapa del año, momento en el cual se presenta la mayor cantidad de nuevos lanzamientos en el medio video lúdico. No tardé en encontrar una nota del equipo de desarrollo resolviendo mi pregunta. Y es que Inked se lanzó originalmente en 2018, presentando una premisa similar a la que muestra a día de hoy, pero no llegó a mucha gente. El equipo de Somnium Games, presentó en ese momento su propuesta y aportación al medio con un título que si bien, impactaba fuertemente en su apartado visual, no conseguía conectar con el jugador en el resto. Principalmente, un mal sistema de control, que provocaba que el resolver algunos puzles fuera una tarea frustrante, provocó un alud de malas reseñas en Steam. Pero la perseverancia es la esencia del éxito y en lugar de abandonar a su suerte al título en un mar de nuevos lanzamientos, el equipo de Somnium Games continuó su trabajo para intentar conseguir hacer brillar a su pequeño proyecto, desafío que fue facilitado cuando el Publisher Pixmain les ofreció trabajar con ellos y lanzar además, el título en smartphones. Es por ello que, en septiembre de 2021, la nueva revisión de Inked: A Tale of Love vio la luz, y es esta la versión que he tenido la suerte de jugar.

Inked: A Tale of Love es un juego de puzles, juego en el cual avanzaremos por distintos escenarios utilizando nuestro poder para redibujar algunos elementos del entorno para abrirnos paso entre portales que conectan distintos mundos, con el fin de recuperar a nuestra esposa. Es debajo de esta premisa principal donde el título presenta una historia de amor y pérdida, de frustración e ira.

En un primer momento, no es fácil anticiparse a los hechos que van a ser contados a lo largo de la historia. Con uno de los diseños artísticos más originales que he visto en los últimos años, se nos presenta al héroe sin nombre, protagonista de la aventura, el cual se encuentra de camino a reunirse con su mujer. Atravesando estos entornos dibujados a pluma, resolveremos unos cuantos puzles iniciales que nos permitirán entender cómo funciona el sistema de juego. No pasará mucho rato antes de que todo se ponga patas para arriba. Y es que, desde el inicio de la partida, nos encontraremos de forma esporádica con el dibujante: el responsable del mundo por el que avanzamos y de todo lo que en él habita. Esto en un principio me sacó de lugar, impidiendo que me sintiera parte del mundo, puesto que no paraba de recordarme que estoy viendo una obra producida por otro. Si bien en un principio las intenciones del dibujante permanecen ocultas, no pasará demasiado tiempo hasta que descubramos que no cumple el papel de creador bondadoso, y está causando estragos por su mundo. Al negarnos a seguir su mandato, desintegrará a nuestra mujer por castigo, y es entonces cuando la narrativa del juego se trasforma en algo fresco e impactante.

Jugablemente, tendremos que seguir avanzando y resolviendo puzles para intentar recuperar a nuestra mujer, pero tendremos la opción de escuchar lo que el juego quiere contarnos, que dista de ser una historia. El héroe sin nombre dejará de ser el protagonista, cediendo el papel al dibujante, la vida del cual podremos observar a lo largo de nuestra aventura. Vida que da un brusco giro en un momento dado. Provocando una gran impotencia en el dibujante, el cual descarga ese sentimiento sobre lo único que tiene a su control: su obra. Todo el caos que causa en su mundo es una forma de pedir auxilio, una forma de olvidar que el mundo real es mucho más duro de lo que merecemos, y en muchas ocasiones no hay forma de conseguir que las cosas vayan bien, por mucho que nos esforcemos. A lo largo de la vida, casi todo el mundo debe pasar por momentos traumáticos, como es la muerte de un ser querido, por suerte o por desgracia, la vida sigue, y en muchas ocasiones ver como nada a cambiado para el resto del mundo, es una de las sensaciones más agridulces que podemos padecer.

Inked: A Tale of Love trata sobre aceptar la pérdida, sobre entender que no podemos controlarlo todo, el mundo real no es una obra que hayamos dibujado nosotros mismos. Y esto no es algo bueno, ni malo, sencillamente es así, y engañarse creyendo lo contrario tan sólo nos causará más malestar.

Este mensaje calará dentro del jugador a lo largo de los distintos niveles, duración de los cuales dependerá de su soltura a la hora de resolver puzles. Si bien, en caso de resolver estos desafíos de forma rápida, se puede completar el juego en poco más de dos horas, es posible quedarse enganchando con algún que otro enigma, el cual no parece tener una resolución instintiva. Reconozco que he tenido que recurrir a una guía en algunos momentos, para evitar perder mucho tiempo resolviendo estos puzles. Pero quitando algún que otro momento de frustración, es bastante satisfactorio encontrar como se debían de posicionar los elementos en el escenario para dirigirnos a la siguiente zona. Al no ser un título excesivamente largo, esta mecánica no llega a sentirse muy repetitiva, junto con el hecho de que al avanzar a cada zona se ampliará un poco más el repertorio de sistemas que tenemos a nuestra disposición para resolver el rompecabezas.

Como he comentado antes, el elemento más llamativo del título es su apartado audiovisual, con un mundo dibujado a pluma que ha conseguido enamorarme. Junto a este entorno, la banda sonora del título presenta una suerte de música ambiental oriental que puede servir para convertir el bullicio mental de un largo día en un periodo de calma y meditación.En conclusión, Inked: A Tale of Love es una propuesta muy original, que cuenta una historia tan real y amarga como es la vida. Con un precioso apartado visual, merece la pena recorrer este mundo pintado a mano. Si te gustan los puzles, es una opción a tener en cuenta, pero es importante aclarar que el título es calmado, no esperes acción ni frenetismo, sino momemntos de instropección en uno mismo. El hecho de que también se haya desarrollado una versión para movil presenta una buena opción para esos ratos muertos viajando en metro. Una obra curiosa, que si no pasará a los anales de los mejores videojuegos, si lo hará al de los más originales.

Calificación: 7/10

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