Crítica: Cats

Luego de filmar la versión cinematográfica de Les Miserables, el director Tom Hooper se embarca en la difícil tarea de adaptar uno de los musicales compuesto por Andrew Lloyd Webber , Cats. En nuestro país, la película llegó luego del estreno en Estados Unidos y otros países, donde el film fue realmente vapuleado por la crítica, colocándolo como uno de los peores films del año (estrenó a finales del 2019). Si bien no es el gran desastre cinematográfico (Al menos es mejor que el esperpento de Los Ángeles de Charlie) pero aún así estamos ante una película decepcionante debido a la dificultad de adaptar la obra musical a un carácter cinematográfico, además de fallos en sus aspectos técnicos y en el propio cast.

Quizá en el caso de les miserables, la cosa resultó mucho más airosa, ya que se trataba de un relato más apegado a la realidad, o al menos relacionado a un momento histórico, además de que es un producto diferente más allá de su propuesta musical. La cuestión es que en Cats, básicamente los personajes son humanos representando a gatos, algo muy parecido como cuando las personas hacían de monos en el planeta de los simios, como para hacerse una imagen. Si bien en la puesta musical, los actores subían a escena como gatos con el uso de vestuario y maquillaje, en este caso se usan actores pero también empleando el CGI para llegar a la forma gatuna. Quizá esta es una de las grandes fallas de la película, porque no logra darnos una imagen precisa de nos quieren vender como personajes, dando una realidad muy difusa entre la cara de los actores y su desproporción con lo creado por computadora, además de que en los actores secundarios se les nota la falta de ganas en los diseños . Lo que también llega a fallar, es la forma en que intentan trasladar el lenguaje musical al cinematográfico, ya que tenemos momentos que cuentan con interesantes coreografías, pero que la cámara se pierde enfocando primeros planos cuando lo que realmente importa es todo el ensamble. Vayamos al grano, la propuesta es buena, sobre todo por la música de Andrew Lloyd Webber y parte de su cast que es atractivo, lo que falla es la adaptación y hace que todo su conjunto llegué a verse borroso.

En cuanto a los actores , tenemos algunas participaciones bien logradas como otras que son realmente un bochorno. Una de las actrices que salen mejor paradas es Judi Dench, con un personaje un tanto espiritual, y que brinda sus buenos momentos como jueza del concurso que se lleva a cabo para lograr ir a una especie de Edén. Y aunque la protagonista (Francesca Hayward) mantenga la misma expresión durante casi todo el metraje, no se lleva la atención por see lo peor del film en cuanto a lo actoral. Rebel Wilson nos da un personaje totalmente tedioso, con escenas que son ampliamente aburridas y técnicamente espantosas (Véase el número de las cucarachas cantando) , un Ian Mckellen que se merece algo más que ponerse a lamer un tarro de leche , y a Idris Elba, quien dejó de lado la irrealidad de Marvel para interpretar con escaso carisma a un gato villano (…?)

Parece que lo que digo sobre la película son todas cosas realmente terribles, pero aún así debo admitir que en lo personal la terminé disfrutando. Su música y el contexto de su historia con los gatos, que aunque no cuente con un hilo conductor preciso, resulta bastante atractiva , al menos para acercarse a la obra original de Webber. Además la mítica canción Memory, mantiene casi la misma potencia y emoción que se tienen en la obra, destacando la labor de Jennifer Hudson en los minutos que aparece. También hay una pequeña participación de Taylor Swift, que si bien su número musical es bastante agradable, solo funciona para agregar una canción original al film para llevarla a entregas de premios, aunque también ese fue un intento fallido.

Cats no es el gran desastre del año, de este o el anterior, depende de cómo lo queramos ver. Sino más bien es una adaptación fallida de un musical complejo. A aquellos que se han acercado al musical anteriormente, se van a encontrar con algo interesante pero que no logra transmitir la misma escencia que lo ha hecho en las tablas. La música del gran Andrew Lloyd Webber cumple, sobre todo en su canción más famosa, pero su paso por el cine queda en la decepción, y por momentos en la vergüenza ajena.

Calificación 5/10

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