Reseña: Happyland

Teatro presencial con protocolos.

Por Daniel Alvarez

¡El teatro ha vuelto! Esto es lo primero que quiero decir, sin olvidarme del sincero respeto que le tengo a todos los artistas del circuito independiente que aún no han tenido la oportunidad de tener su apertura a lo presencial y siguen sobreviviendo en el streaming. Pero aún así esto es lo que siento al volver a sentarme en una butaca, el hecho de transportarse cuando se levanta el telón (aunque sea se manera simbólica) y nos perdemos frente a lo que sucede en el escenario. Las reglas de como se lleva a cabo todo han cambiado, el público se ha reducido, hay distanciamiento y protocolos , pero la magia que tiene el teatro sigue estando intacta.

Antes de comentar cómo fue la experiencia de la obra en si, que toca adelantar que se trató de una sátira de lo político, endulzada con algo de musical, me gustaría hablar sobre cómo ha sido ir al teatro por primera vez después de tanto tiempo. La organización del teatro San Martin fue más que correcta, como también el comportamiento de todos los asistentes que han entendido perfectamente los códigos de distanciamiento con tal de disfrutar algo tan bello como es el teatro. A la sala se ha ingresado con anticipación, nos han tomado la temperatura y colocado sanitizante para nuestras manos. Allí en la imponente sala casacubierta , los asientos mantienen una distancia en la que anulan una fila y habilitan otra para espectadores, mientras entre asientos se dejan dos espacios libres. Aunque desde la foto la cosa pareciera que estaba vacía, existió una buena concurrencia que ha querido disfrutar de la obra Happyland.

Happyland hace alusión a un cabaret de Panamá donde se han conocido el general Juan Domingo Perón, con la que fue su tercer y última esposa llamada Isabel. Como sabrán, este personaje fue una figura importante dentro de la escena política en nuestro país, aunque su recuerdo llegue a verse más oscurecido debido a haber protagonizado una caótica presidencia que culminó con el último golpe militar en la nación. Es ahí donde empieza esta historia, sobre lo que sucede inmediatamente luego de este golpe, cuando Isabel se encuentra recluida en una residencia de Neuquén, acompañado de su ama de llaves andaluza y quiénes custodian su estadía. Si bien la pieza respeta los sucesos en su tiempo, está lejos de ser un retrato meramente histórico, sino más bien aprovecha ese escenario para hacer una sátira sobre lo que pudo haber pasado por la cabeza de esa mujer en ese entonces. Obviamente no falta la crítica y el humor ácido haciendo alusión a lo político, a lo que fue la figura de Perón y la sombra de lo que fue su anterior esposa Evita. Todo esto también está acompañado de una especie de flashbacks que nos muestra la faceta artística de Isabelita, mostrando también un lado más humano que quizá pocos lleguen a conocer, siempre sin olvidarse de que estamos ante una sátira.

Si hay algo que hace exquisita la pieza, más allá de la temática (que puede resultar para algunos controvertida), es el trabajo actoral que la obra nos regala. Tenemos a una artista de gran calibre como lo es Alejandra Radano, dándonos un personaje que demuestra el histrionismo de la artista. Los momentos más musicales están a cargo de Josefina Scaglione y Carlos Casella, que con su presencia otorgan un relajo a lo satírico en momentos necesarios. También están las actuaciones de Marina Merlino, como la doméstica andaluza, Adriana Pergueroles como una arzobispo, y Marcos Montes, como la encargada de la seguridad de las huéspedes, y que otorga una exelente representación de Eva Duarte en una especie de posesión espiritual que se lleva a cabo en un momento de la obra.

Ahora sí, Happyland es una obra que seguramente será difícil que deje a más de uno indiferente. A mi me ha gustado la libertad que se han tomado para contar todo desde un punto de vista satírico, sin olvidarse de lo histórico, pero haciendo que este sea un elemento de la misma sátira. La propuesta es interesante por lo que es, una obra que no tiene miedo de exponer su humor y su crítica, con un elenco que está entregado a aquello que nos quieren mostrar. Volver al teatro ha sido una experiencia excepcional y necesaria, sin olvidarse con lo que sucede a raíz de la crisis sanitaria ocurrida a raíz de la llegada del covid-19. Para aquellos que se animen a asistir al teatro, siempre respetando los protocolos por el bien de todos, les recomiendo esta experiencia, así como toda expresión teatral artística como lo es el teatro virtual y el presencial, con lo que con este último podemos decir que después de tanto tiempo, el teatro ha vuelto…

Análisis: Immortals Fenyx Rising para Nintendo Switch

Por Luciano Macchioli

Immortals Fenyx Rising es la nueva apuesta de Ubisoft que estará disponible a partir del 3 de diciembre en las consolas de actual generación, anterior y PC. 

Es un título de mundo abierto que se enmarca en la mitología griega. La primera hora de juego la utilizaremos para customizar a nuestro personaje y empezar a dominar el sistema de combate. Este no es muy complejo, pero funciona, combinando el uso de diferentes armas, habilidades y herramientas.

La historia cuenta como Zeus acude a Prometeo para pedirle ayuda porque Tifón, un titán que funcionará como antagonista en el juego, había derrotado a los dioses y los había privado de sus poderes. Es allí cuando Prometeo comienza a narrar la historia de Fenyx, nuestro (o nuestra) protagonista, y de cómo un simple mortal debía enfrentarse a los peligros que este mundo le depara.  La historia es mediocre como mínimo. Si bien sirve como excusa para el desarrollo de la aventura, teniendo como herramienta dioses griegos, la narrativa podría haber estado un poco más a la altura. Además, se usa excesivamente el humor entre Zeus y Prometeo para hilar la narración a medida que vamos avanzando. Humor que no da risa y no encaja para nada.

Sumado a esto, el desarrollo de los personajes es malísimo y, con distancia, el peor aspecto del juego. Nuestro protagonista carece por completo de carisma, es aburrido, hace comentarios repetitivos y parece estar sobreactuando constantemente. Esto se refuerza con la pésima actuación de voz. Y no me refiero sólo a la que está en español, la de idioma inglés es igual de terrible. Gritos fuera de lugar, risas forzadísimas, comentarios cliché son sólo algunos de los problemas que este apartado tiene.

El mundo abierto que se nos presenta puede no ser perfecto, pero tiene bastante vida, con muchas cosas para hacer, calabozos, enfrentamientos con monstruos, recolección de recursos, entre otras cosas. Dentro de él, además, habrá infinidad de puzzles por resolver, algunos mejor diseñados que otros pero que ayudan para desconectarse un poco de la historia principal.

Visualmente, la versión de Nintendo Switch tiene un downgrade enorme con respecto a las versiones de PlayStation 5 y Xbox Series X. Sin embargo, en ningún momento llega a verse mal. Muy por el contrario, la naturaleza y los espacios abiertos en general se ven muy coloridos y cumplen con lo que se puede esperar de la híbrida de Nintendo. Lo que sí se valora muchísimo, es que técnicamente el título no sufre, ni en modo dock ni en portátil. Yo siempre prefiero que se sacrifiquen gráficos pero que el rendimiento no baje, que fue lo que se decidió en este caso.

Immortals Fenyx Rising no convence. Mis expectativas respecto al juego no eran muy altas y, aún así, me decepcionó. Muy seguramente, este título va a poder divertir a muchos jugadores. Pero nunca rompe la barrera de la comodidad y lo mediocre. Si nos venden mitología griega, esperamos combates épicos, historia atrapante, empatía con los personajes. No cumple con nada de eso. 

Calificación: 5/10

Análisis: YesterMorrow para Nintendo Switch

Por Anabella Mencacci

Sales de tu propia casa, eres una niña llamada Yui y, amenazada por tu padre, debes explorar la aldea, tratar de no meterte en problemas y regresar para el festival. Pero… pueden pasar cosas. Te cruzaras con el Guardián del Pueblo, el Alcalde Edomondo, el Archimaestre y muchas otras personas con las que podrás ir abriendo burbujas de dialogo tipo comic y así se irá desarrollando la acción en el juego. Tendrás la posibilidad de adaptar los cuadros de dialogo al idioma español para poder disfrutar de una historia sencilla pero atrapante.

Podrás trepar cuerdas, saltar, rolar sobre tu eje para desplazarte, esquivar enemigos como arañas, gusanos y otros insectos con el fin de ir cumpliendo los diversos desafios que los personajes de la aldea te irán planteando. Yui tendrá que enfrentarse a la oscuridad para salvar a su familia y a la aldea con la posibilidad de retroceder en el tiempo para detener el avance de las sombras. Al principio, su lucha y el foco del juego está más centrado en la narrativa que en la acción, contaras con solo habilidades motoras como trazar caminos, esquivar, trepar, saltar y rolar hasta que logres conseguir la bola de luz.

A nivel gráfico, y a pesar de ser una plataforma 2D y 100% pixelado estilo retro, ofrece escenarios bien elaborados, detallados, con armonía de colores y sombras destacadas. La tapa de presentación del juego es extremadamente llamativa, con los personajes principales en el centro y de fondo dos mundos opuestos enfrentados: de luz y sombra.

Puntaje: 6/10

Análisis: Visage para PS4

Por Castor Troy

El digno sucesor de P.T. Esta es la mejor definición de este videojuego desarrollado por Sadsquare Studio (estudio fundado en el año 2015). En la actualidad nos encontramos en una etapa de bonanza para los fans de los juegos de terror con títulos tan destacados como “Blair Witch”, los juegos de la saga “Remothered” y “Outlast” así como la antología de títulos de The Dark Pictures (con el reciente “Little Hope”).

Respecto a la historia nos encontramos con el protagonista (Dwayne Anderson) que deberá avanzar a lo largo de cuatro niveles resolviendo diferentes enigmas sobre los antiguos inquilinos de la inmensa mansión y luchando contra fenómenos paranormales, así como contra sus propios miedos. La historia nos invita a iniciarnos en el nivel de Lucy para posteriormente ir avanzando a los sucesivos niveles (Dolores y Rakan) y, una vez hemos desbloqueados todos, podremos jugar un último nivel que hará las delicias de los amantes del terror (y no apto para cardiacos por supuesto). El desarrollo creativo de los diferentes niveles combina de manera muy acertada los ruidos y efectos visuales relacionados con los juegos de luces, así como los sustos que surgen de la aparición aleatoria de los fantasmas. 

El apartado gráfico se caracteriza por el realismo haciendo que la experiencia de jugar sea inmersiva y nos haga sentir las mismas experiencias que vive el protagonista.

El apartado jugable es una grata sorpresa porque nos invita a avanzar en la historia buscando diferentes objetos como llaves o velas para poder continuar hasta completar los diferentes niveles. Un detalle muy importante es que debemos mantener al protagonista la mayor parte del tiempo en zonas con buena iluminación puesto que la oscuridad influye de manera negativa en su cordura. Para poder ayudar al personaje podemos tomarnos unas pastillas (que no abundan) aunque las alucinaciones de manera prolongada pueden hacer que muramos.

El apartado sonoro destaca por ruidos secos que nos obligan a permanecer atentos, aunque estemos en estancias bien iluminadas y, en principio, sin ningún riesgo para el protagonista.

Como buen juego de terror que se precie contaremos con los clásicos coleccionables como son las casetes con grabaciones, así como los informes médicos que nos aportarán datos interesantes sobre la historia, así como otros menos relevantes como serán las páginas de cómic, muñecas matryoska y cintas de vídeo.

La duración de los cuatro niveles se sitúa entre 15-18 horas dependiendo de cada tipo de jugador.

Nos encontramos con un juego muy redondo que combina de manera exitosa las mecánicas de “Silent Hill”, los coleccionables y puzles de “Resident Evil” y la tensión de “Outlast”.

Como detalles mejorables de este título nos encontramos con textos en pantalla algo pequeños, bugs aleatorios y un desarrollo de niveles con ciertos altibajos (en mi opinión el nivel de Rakan es excelente mientras que el nivel de Dolores es algo inconsistente).

Espero que os haya gustado este análisis y nos vemos pronto en La Butaca Web.

Os quiero 3000😊

Calificación: 8/10

Análisis: Brigandine: The Legend Of Runersia para Nintendo Switch

Tuvimos el placer de probar y analizar el videojuego Brigandine: The Legend Of Runesia en Nintendo Switch. Se trata de un RPG con mecánicas de estrategia por turnos que se centra en las seis naciones divididas en la región de Runesia. Ante las motivaciones de conquistar esta región, tenemos la posibilidad de tomar distintos papeles en la historia, dónde podremos experimentar distintos puntos de vistas en el recorrido del juego.

En este juego de estrategia táctica, dónde debes conquistar Runesia, vas formando parte de una nación que cuenta con castillos y una series de monstruos que puedes invocar para lograr el objetivo. Estos monstruos los vas adquiriendo y agrupando, teniendo tu equipo para ir a atacar a las tropas enemigas , llevando la acción a unas cuadrículas dónde debes usar las tácticas de combate. Además de atacar las fortalezas de tus contrincantes debes proteger a los líderes que comandas, ya que su destrucción puede provocar las pérdidas de los monstruos que están a su poder. Para ir resumiendo, el juego cuenta con una gran variedad de ataques, combinaciones, y características que responden a determinados personajes. Existe una tal profundidad en el contenido jugable que posee, y en el que tienes la obligación de progresar subiendo de nivel para adquirir nuevas características y derrotar a enemigos que aumentan en dificultad.

Al tener varios puntos de vista, ya que los hechos que se llevan a cabo en el juego pueden sufrir variaciones dependiendo de la nación que elijas para representar y luchar, el título se vuelve altamente rejugable. Además de que una sola partida ya alcanza horas suficientes para tener una experiencia completa en un solo recorrido del juego. Siendo una secuela de un juego del año 98 salido en la primera Playstation, el título trata de mantener la experiencia similar a lo que pudimos ver en la vieja y querida consola, actualizando en gráfico el diseño de personajes, aunque manteniendo la misma base. Esta secuela se llega a ver como una experiencia algo más inmersiva, algo que se logra a través de la interacción de los personajes y una banda sonora que resulta atractiva para acompañar la dinámica de la historia.

Brigandine The Legend Of Runesia es un juego entretenido, que nos otorga una experiencia táctica correcta en lo jugable e interesante en lo narrativo. Es una realidad de que si no estás muy amigado con el género, el título pueda resultar denso, ya que sus batallas son largas y profundas en la composición de batalla e historia. Cuenta con una banda sonora atractiva como su historia, y nos permite revivirla desde varios puntos de vista. Si jugaste el primer juego de Playstation One , esta será una experiencia más inmersiva que seguro te hará pasar varias horas de entretenimiento.

Calificación 7/10

Pantallazo festivalero: Vistazo Animado

Por: Gonzalo Esteba Borzino

Cobertura del 35º Festival de cine de Mar del Plata

The Chronicles of Rebecca (Japon) || Dirigida por: Yukiyo Teramoto

“Rebecca es una niña de 10 años, la segunda de siete hermanos, que vive en un pueblo rural de Maine, Estados Unidos, en el siglo XIX. En un momento en que la familia está en las malas, su padre muere, por lo que su madre la envía a vivir con sus dos tías, Miranda y Jane. Jane es encantadora, pero Miranda es demasiado estricta y no la deja hacer nada. Luego de un escándalo que involucra un vestido rosa, Miranda insulta la memoria de su padre y Rebecca decide huir por la ventana, con la intención de volver a la casa de su mamá.”

Traída de 1903, desde la novela “Rebecca of Sunnybrook farm” de Kate Douglas Wiggin, Rebecca representa la inmadurez que se atraviesa en la juventud y que, con el tiempo, acaba impactando con la amargura de la adultez. El contexto rural del siglo XIX, escenario paralelo de otras tantas historias de campo donde niños atraviesan momentos que les marcarán de por vida, pinta el cuadro perfecto para un corto infantil que vibra en sintonía con Heidi. Caprichos y peleas, una visión del mundo que aún no nos pertenece, pero que nos afecta a diario con su impactante momentum. El metraje, bellamente animado por estudiantes partícipes del proyecto “Huevos del Anime”, se encarga de darle vida a esta pequeña historia, que se siente un fragmento autoconclusivo de algo mucho más grande.

Leaf (República Checa) || Dirigida por: Aliona Baranova

“Un marinero grandote recibe una hoja otoñal de una niña. Le recuerda a su hogar. ¿Cuánto tiempo estuvo lejos? El marinero huye al encuentro de sus padres ancianos. ¿Qué encontrará allí?”

Un viaje prolongado que llega a su fin, una pequeña acción que despierta la nostalgia, y un marinero gigantesco, que no para de crecer. Desde su formación, Baranova nunca quiso ser precisa y en su corto lo expresa representando un paisaje acuarelista que se pisa a sí mismo, personajes que se mueven de forma independiente y, con la expresividad avalada por el dibujo animado, permiten que la vida fluya de forma caótica, incluso dentro de claras geometrías. Leaf es una historia de retorno, donde uno regresa a un hogar lejano, sintiéndose más grande que cuando partió, pero aún más pequeño que los árboles que lo reciben.

Boriya (Corea del sur y Francia) || Dirigida por: Min Sung Ah

“A Boriya, una niña de siete años, le aburre la rutina de su vida cotidiana en el campo. Le encantaría jugar con alguien, pero es tiempo de cosecha y todos están ocupados. Sola, bajo el puente que atraviesa el río, rodeada de campos de cebada, entenderá que la vida no es lo que ella creía que sería.”

Al igual que Rebecca, Boriya es una pequeña historia rural donde una niña incontenible debe hacer frente a las consecuencias de sus actos, de cara a una adultez que llegará. Aunque con mucho menos diálogo, su tono un poco más armónico la convierte en una experiencia visual a ser atravesada. La historia es simple, pero no por ello menos compenetrante puesto que la expresividad de la pequeña acompañará al espectador en su viaje de frustración, aburrimiento, sorpresa y miedo. 

El árbol ya fue plantado (Argentina) || Dirigida por: Irene Blei

“Un libro abierto es la ventana para entrar a este cortometraje de protesta sobre la espera de un permiso para plantar un laurel en el Río de la Plata. La autorización debe pasar por el Virrey, el Rey y la Reina. Demasiado tiempo para un deseo tan vital. Papeles recortados, animados cuadro por cuadro, nos llevan a recorrer el complejo camino de la burocracia para concretar una simple acción. Los paisajes cambian al ritmo de la música para que el relato avance y crezca como ese árbol que desean plantar.”

Un libro de recortes coloridos que danzan al ritmo de una revitalizada canción folklórica. La melodía, originariamente de Los Trovadores, ahora emana la vida reminiscente a una tardía Maria Elena Wash, expuesta a través de personajes enemistados con la figura del “árbol plantado sin permiso” y de los pájaros que a su alrededor gozan, como alegoría de un pueblo rebelde que no se contenta con acatar formalismos injustos. Y que luego, ante la represalia, se encarga de esparcir la voz y llenar el cuadro con más y más laureles, más y más desobediencia. Es una nueva forma de acercar este canto de reclamo a las infancias, con un ritmo mucho más digerible.

Bosquecito (Argentina) || Dirigida por: Paulina Muratore

“Mizu descubre un retoño en el bosque y vuelve todos los días a regarlo. Con el paso de los años, ella y el pequeño árbol crecen, pero el bosque ha sido deforestado. Una tarde de lluvia el bosque se inunda y Mizu intentará salvar su vida con la ayuda de su árbol.”

Un corto para contemplar. El plano estático en el espacio, mas no en lo temporal, acompaña a la diligente Mizu a cumplir con su tarea a pesar del decaimiento del entorno. Los ecos de su narrativa expresan ironía, donde un personaje pasa su vida regando un árbol, haciéndolo resistir el avance imparable del desmonte, para que luego ese avance vuelva a tomar forma con otro rostro. Musicalmente brillante, los personajes se ven caracterizados desde los instrumentos, y van evolucionando en conjunto a través del tiempo. Muratore nos invita a adentrarnos en el bosque y a mimetizarse con el dolor de la deforestación.