Crítica: El sabor del cemento

Lo Sublime.

 

Por Rodrigo F. Ruiz.

 

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El Sabor del cemento de Ziad Kalthoum se acerca a lo que Kant denominó como lo sublime. El filósofo utilizaba esta concepción para definir aquella belleza que nos aterra, aquella belleza que nos apabulla, nos produce terror, nos sobrepasa. Y es una cuestión comenzar a hablar de concepciones estéticas para un film que nos narra la experiencia de sobrevivientes a la guerra Siria, pero quizás  son estas formas de ver, las que nos permiten acercarnos al horror y poder vivir la experiencia ( aunque claro mediada por una pantalla y en una confortable sala); porque de nuevo como decía Kant,la estética es la única capaz de unir la ética (el mundo de lo práctico, el mundo de la acción) con el mundo de las ideas (el mundo de la razón).

El documental de Kalthoum fue el film de apertura del festival del cine del trabajo, la película trata sobre un grupo de sobrevivientes sirios trabajando en una obra en construcción en Beirut, el país vecino donde acaba de terminar la guerra, mientras en el país de ellos continua. El film intercala la cotidianeidad de estos trabajadores, con imágenes de la guerra en Siria. La sensación que prima al ver el film es la de vértigo. Se pasa de lo alto de un rascacielos en construcción, en donde la posición de la cámara permanentemente nos lleva a sentir el riesgo, la altura; a las ruinas de los edificios en guerra, en Siria, los llantos, los gritos, los tanques, los cuerpos entre los escombros. En la película se intercalan pequeños relatos/ recuerdos de los sobrevivientes sirios. Relatos que resultan poéticos en su fragmentación, en las imagenes que evocan.  

El filme puede verse en el cine Cosmos, es una experiencia que debe ser vivida. Como espectadores vemos el horror de la guerra, y la película busca que lo sintamos, produce una experiencia física. Este documental demuestra cómo el cine es un arte capaz de dar nuevas experiencias, de reinventarse.

Recordemos una cita en donde se decía que el cine clásico ( o sea el cine de entretenimiento) era como cruzar un río arriba de un puente, el cine moderno era cruzarlo saltando de piedra en piedra, ( comenzaba a existir una inestabilidad, los acontecimientos no se hilaban perfectamente, los sentidos rebalsaban por todos lados), ahora con “El sabor del cemento” estamos frente a un cine, en el  río, con el agua hasta el cuello, el cine de la experiencia, del ahogo, un cine ya físico, un cine que alcanza lo sublime.

 

Calificación: 9 / 10

 

A partir del jueves 30 en el Cine Cosmos UBA

FICHA TÉCNICA

  • País Alemania, Líbano, Síria, Emiratos Árabes Unidos
  • Año 2017
  • Formato digital
  • Duración 85 min
  • Imagen color
  • Idioma árabe
  • Subtítulos catalán, inglés
  • Productora Bidayyat for Audiovisual Art, BASIS BERLIN Filmproduktion
  • Producción Ansgar Frerich, Eva Kemme, Tobias Siebert
  • Guión Ziad Kalthoum
  • Fotografía Talal Khoury
  • Montaje Alex Bakri, Frank Brummundt
  • Contacto aleksandar@syndicado.com

Crítica: Rocketman

Por María Luz Stella
Palabras claves para describir este film: biopic, musical e inspiracional.

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Paramount Pictures nos trae Rocketman dirigida por Dexter Fletcher (director que no ha sido reconocido por su labor sobre el final del rodaje de Bohemian Rhapsody) y con Taron Egerton quien pone el cuerpo y la voz para interpretar al protagonista.
Trata sobre la carrera y vida de Reginald Kenneth Dwight mejor conocido como Elton John. Desde sus inicios musicales en su niñez hasta su resurgimiento en la década del ochenta. La película muestra la cruda infancia de un hijo único, no deseado por su padre, ignorado y maltratado. Criado por su madrhh5b HV zgh cv f BH h,e y su abuela. Luego como figura paterna se incorpora la pareja de su madre, que traerá a la vida de Regi un nuevo género musical que marcará su adolescencia: el rock & roll. Momento en el que se dispara su carrera musical hasta llegar al éxito, y más allá. Porque Elton John es un artista que trasciende y ha logrado mantenerse en la industria hasta la actualidad.
El género de la película es drama musical. Extraordinaria decisión que le sienta muy bien al personaje/artista a retratar. Con un gran despliegue de bailarines y actuaciones cantadas por parte del entorno del personaje protagonista. Una puesta en escena que se mueve de manera frenética avanzando temporalmente en la carrera musical del cantante y pianista.
La historia cuenta con dos momentos muy importantes en la vida del artista y que se alinean con los puntos de giro del guión. Éstos dotan de una carga emocional muy fuerte a la trama creando una conexión intensa con el espectador. En ambas secuencias son protagonistas absolutas las canciones Your song, para el primer punto de giro y I’m still standing, en el segundo. Para destacar, el inicio de la película genera un poco de extrañeza en cuanto a lo visual, una puesta intensa y contrastada para remarcar la coexistencia de dos temporalidades que queda resonando hasta la llegada de Your song. Representativa en la carrera y en la relación de Elton y el letrista Bernie Taupin.
A pesar de ser un drama, de poner en pantalla la caída y el peor momento del artista, es un film inspiracional y alentador que trata sobre la recuperación transmitiendo la emergencia del talento por encima de la adicción a las drogas. Nos muestra un talentoso cantante y pianista que ha logrado subsistir al abrumador ambiente de la industria discográfica. Un verdadero sobreviviente.
Calificación 10/10

Crítica: Brightburn: Hijo de la oscuridad

Por Bruno Glas 

Apetito por la destrucción

Atención: se revelan detalles de la resolución de la película

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Se sabe que uno tiende a identificarse con el punto de vista del protagonista de una película. Su enfoque suele ser en la mayoría de los casos (pero, ojo, no siempre) el que nos permite la entrada al universo del filme. La identificación con el protagonista, algo un poco más profundo, se asocia a la empatía. Ésta a su vez viene dada por los rasgos de carácter humanos que hacen que el personaje nos importe, y de allí que habilitan nuestra comprensión.

El cine de terror opera muchas veces como una forma de subversión respecto de los parámetros tradicionales de identificación. ¿A qué apunta esto? A que los personajes icónicos del género no son tanto los protagonistas que se ven amenazados por una figura que encarna el mal, como sí lo son los verdaderos malos de la película. Si los psicópatas reconocidos de este cine ocupan un lugar dentro de la cultura popular, si su éxito ha sido tal que engendraron secuelas, precuelas, remakes y demás, tiene que ser porque el público ha sabido estrechar lazos con ellos. Es evidente, claro está, que nuestra empatía no puede situarse del lado de ellos por su naturaleza asesina. Y sin embargo, la fascinación incómoda que producen se mantiene intacta.

Brightburnes una película que trabaja con enorme inteligencia la cuestión de la identificación y la fascinación con el horror. Una pareja intenta tener hijos, y al no poder hacerlo termina adoptando a un bebé proveniente de un meteorito que cayó del cielo. El niño crece y se da cuenta de que tiene poderes. Hasta acá, la misma premisa de base que la historia de Superman, salvo que el pibe empieza a usarlos para el mal. El sólo trocamiento del devenir del famoso superhéroe constituye de por sí un comentario acerca de la gran cantidad de películas basadas en personajes de cómic, invitando a una relectura mucho más tenebrosa.

La película comienza con los padres intentando concebir y escuchando de pronto la caída del meteorito. De ahí salta inmediatamente a unas imágenes filmadas a modo de videos caseros, mostrando la infancia de Brandon y situándonos dentro del entorno familiar. Lo vemos luego en el presente, a sus doce años. Es interesante cómo el filme nos sitúa primero en el lugar del niño, como un personaje ordinario, y nos vemos fascinados con el progresivo descubrimiento de sus poderes. Durante esta primera parte, Brandon se muestra todavía sorprendido ante sus nuevas capacidades, y el modo en que la cámara lo capta nos pone en su misma situación, logrando que nos identifiquemos con él.

Pero de a poco, el comportamiento de Brandon va tornándose cada vez más extraño, y el uso de sus poderes como fuente del mal de a poco nos aleja de él. En esta distancia que se de un momento a otro se impone sobre el personaje reside otro de los grandes aciertos del director David Yarovesky y del guionista James Gunn, puesto que pasamos de empatizar con él a verlo como la mayor amenaza posible. Y ahí donde un atajo posible era asociar la maldad del personaje a una cuestión psicológica aparte de sus poderes, Brightburn opta por apenas amagar con ello. Por eso, cuando en una escena terrible Brandon destroce la mano de la compañerita de colegio que intentaba simpatizar con él, entendemos que su figura no puede encarnar otra cosa que no sea el mal en estado puro. De allí que los poderes que llaman a Brandon a “tomar el mundo” no sean otra cosa que una fuerza sobrenatural sin explicación racional posible.

Hacia la segunda mitad, nos vemos casi en la piel de los padres, que buscan frenar el caos que está ocurriendo alrededor, pese a que la madre de Brandon se niega a creer lo que nosotros ya sabemos: que Brandon no es sino un asesino que busca destruir todo a su paso.

Hacia el final de la película vemos a Brandon, después haber estrellado un avión en la granja de su pueblo, comiéndose una galletita. Y es ahí donde nos preguntamos, fascinados, cómo ese mocoso nefasto, monstruoso y horrible pudo ser capaz de generarnos, en algún momento, un dejo de cariño.

 

Calificación: 9/10

Crítica: Infierno Grande

Por María Luz Stella

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“Ésta es la historia de cómo nací…” dice la voz en off tierna de un niño, narrador que nos introduce y acompaña en el recorrido que realizará María, su madre, mujer que lo lleva en el vientre durante el trayecto hacia a su pueblo de origen: Naicó. Infierno grande es una película de Alberto Romero que transcurre en el paisaje desértico de La Pampa. María inicia su viaje huyendo de Lionel, su violento marido. Un postulante a gobernador preocupado por la apariencia que transmite a sus posibles votantes. Aparentemente ha tratado de sostener su matrimonio y así retener a María para la vida pública política. Sin embargo, ella ha solicitado en su trabajo el traspaso a Naicó. La noche en la que empieza esta historia, el marido le recrimina su ausencia en las reuniones sociales, causa por la cual sus allegados lo llamarían “corneta”. Él le agarra fuertemente del brazo y con una mirada furiosa le dice: “respeto”. María toma con sus manos el pollo que estaba preparando y lo golpea en el rostro. Cae inconciente y María se prepara para irse.

A nivel guión nos encontramos con una narración prácticamente lineal, al estilo de una road movie en donde la protagonista tiene como objetivo llegar al pueblo y allí dar a luz a su hijo. Para lograr su cometido tiene que atravesar el desierto donde se encontrará con diferentes y curiosos personajes. Estos un tanto surrealistas y caricaturescos, se cruzan en el camino de María para aportar incertidumbre sobre la travesía y lo que conlleva querer ir a Naicó. Pueblo del que se dicen muchas cosas, hay varias versiones pero todas concluyen en que no hay que ir allí. Además de avanzar por la ruta hacía el lugar y cruzarse con diferentes personajes, María tiene un persecutor, su marido aún con vida, la sigue.
El film pone en juego una fuerte impronta sobre la maternidad y la liberación femenina, con estas características dentro de la historia y la composición actoral de la protagonista, Guadalupe Docampo. Es una historia y una batalla personal que se juega mano a mano en el final como si de un western se tratase.
La trama se entremezcla con la leyenda indígena que cuenta que quien nace en Naicó será un fuerte guerrero. María nació allí, y demostrará estar a la altura de la misma.

 

Calificación: 6/10

Crítica: Badur hogar

Badur Hogar, film ambicioso, porque no se conforma con solo pertenecer al género de la comedia romántica, de enredos, sino por el contrario, va por más, apostando a ser un melodrama, en el buen sentido, un film con una carga emotiva fuerte. Ambos desarrollos están excelentemente logrados, gracias a la dirección de Rodrigo Moscoso.

La película se desarrolla teniendo como fondo a los hermosos paisajes de la provincia de Salta. Cuenta la historia de Juan Badur, nieto de inmigrantes árabes, que vinieron a la Argentina, con una mano atrás y otra adelante. El protagonista, un joven que no sobrepasa los 35 años, junto a un amigo, “sobreviven” de limpiar piletas de natación. Al iniciar el film, anda solito por el mundo, hasta que en una fiesta de casamiento conoce a su media naranja. La dama, se va enamorando, y acá nos detendremos, porque nos estaría faltando contar la trama deotras historias secundarias, pero que hacen al film que se van dando en paralelo y que están excelentemente manejados desde el guion, pasando por la dirección y las actuaciones.

No es un tema menor que ella sea una turista mientras Juan y el mejor amigo de Juan, sean oriundos de la provincia de Salta, le da un cierto encanto, invita a conocer la provincia.

El trabajo del elenco es excelente. El más difícil, tal vez, sea el papel de Juan, que está impecable, porque le da vida a un personaje con sus contrasentidos, que logra emerger y poner riendas a su vida a partir de encontrar el amor. La protagonista femenina, en ese proceso de enamoramiento gradual, con cierto grado de desconfianza, es un logro la composición actoral. Y el resto de los actores, el amigo “culiao” con el que comparte sus desventuras amorosas y la limpieza de piletas y las frustraciones económicas de que le deban plata por el trabajo que hacen, son tintes que la identifican con un sello personal.

Una película para enamorarse, un protagonista al cual trataremos de ponernos en su zapato, una pareja romántica, la cual nos dará placer verla crecer a lo largo del film, todo ello logrará que Badur Hogar tenga todo y al mejor precio.


Calificacion 8/10


Ficha técnica:

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Reseña Diana Decunto inboxmatutino@gmail.com

Crítica: Infierno Grande

Por Sebastián Sabio

Un largo camino, La Pampa en su estado mas puro y natural y una mujer embarazada en búsqueda de su libertad.

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“Infierno grande” cuenta la historia de una mujer embarazada que, cansada de sus abusos, huye de su marido y busca atravesar la provincia de La Pampa para llegar al pueblo donde nació y que su hijo nazca ahí.

Con soberbias actuaciones de Guadalupe Docampo (personaje de Maria, mujer embarazada) y Alberto Ajaka (interpreta al esposo) estos personajes muestran a través de pequeños diálogos o solo con miradas un vínculo altamente tóxico, generando daños profundos en María y llevándola a tomar decisiones drásticas que no van a tener vuelta atrás.

En esta película se puede apreciar el mundo de pueblo. Un mundo que parece no apto para una mujer embarazada y sola. Un lugar lleno de paisajes tan hermosos como agrestes donde no se puede confiar en nadie y donde cualquiera puede ser un aliado o un enemigo.

“Infierno grande” es una historia original con muy bellos encuadres y tomas que le brinda poder a aquellos que parecen débiles por fuera.

Puntaje: 8/10

Crítica: Aladdín

Por Agustín Villegas

Will Smith a todo ritmo.

Guy Ritchie es un director al que yo tengo muy arriba. Sus películas sobre el bajo mundo británico brillaban por sus historias y por su forma visual de llevar la historia, de hecho ‘REVOLVER’, protagonizada por un pelilargo Jason Statham y Ray Liotta, es una de mis favoritas. Su estilo tan marcado le llamo la atención a los cabecillas de Hollywood, en donde se lanzó a los blockbusters con ambas entregas de ‘SHERLOCK HOLMES’ (con una tercera en desarrollo), protagonizada por las superestrellas Robert Downey Jr y Jude Law. En la primera de estás el director prefirió correr menos riesgos, y se mando a hacer una película mas generica. Recién en su secuela ‘A Game of Shadows’ se le dejo meter mas sus planos subjetivos y veloces, generando un film medio flojo de guión pero visualmente genial. Ahora con Disney Ritchie hizo lo mejor que pudo, sinceramente con todas las limitaciones creativas que Disney pone en sus películas defiendo al director porque se nota que hizo lo mejor que pudo, sacando adelante una remake divertida pero fácil de olvidar.

La historia suena parecida a la de la película original, pero el intento de modernizar la historia fracasa fuerte. Un ladroncito arabe llamado Aladdin (Mena Massoud) es manipulado por el hechiero Jafar (Marwan Kentari) para que éste entre a la caverna de las maravillas y le lleve la lampara de EL GENIO, interpretado por un Will Smith exageradamente alegre. El pibe frota la lampara y el azulado personaje le cuenta que tiene tres deseos, los cuales planea usar para sorprender a la princesa Jasmín.

Para empezar el personaje de Jafar ni siquiera está cerca de cumplir con la espectativa que uno tenía con ver, en acción real, una versión de éste personaje tan bien diseñado. El personaje es como uno de esos villanos genericos de los años 30, con antifaces, galera y bigote, hasta una risa macabra y todo incluido. El actor elegido no es Jafar ni de cerca, no me lo creí ni por un segundo, la motivación del personaje en la película original era mucho mas clara, acá empieza queriendo ser el numero uno del sultan para despues quererse convertir en sultan y despues en emperador y despues casarse con Jasmín y convertirse en Dios y llega un punto en el que te perdes. Encima tenemos a una Jasmín que es pura bajada de linea progresista, sin ningun tipo de disimulo. Lo único que ella busca es ser sultana, algo ridículo no por el hecho en sí, una historia así podría ser buena, pero acá se convierte en una subtrama totalmente de relleno y con una peste política muy obvia. Will Smith como EL GENIO es básicamente eso, Will Smith haciendo de un genio. Es Will Smith, vestido de genio y nada más. Los poderes y comentarios del personaje son practicamente los mismos a los de la versión de Robin Williams, no hubo un gran cambio de estilo al respecto.

La música es regular, se le agregan temas que la verdad que ya ni recuerdo, pero los covers de las canciones originales son bastante rítmicos y el ojo de Ritchie los acompaño con una dirección muy energica y fluida. La puesta en escena se nota muy artificial, lo mismo con el CGI en muchas escenas. La cara de Will Smith en el cuerpo de El Genio parece mas un filtro de snapchat que un personaje motion capture.

Si comparo ‘Aladdin’ con ‘Dumbo’, definitivamente me quedo con ésta primera, a pesar de ser mediocre al menos es entretenida. Aunque siendo franco poner esa comparación solo deja en evidencia mis ganas de levantar este bodrio solo porque lo hace mí querido Guy Ritchie, la verdad les recomendaría que se queden con la versión animada en la mente y dejen pasar éste proyecto.

¿¿y la remake de ‘El Rey León’?? Creo que es momento de paniquearnos.

Calificación: 5.5/10

Crítica: Infierno Grande

Por Ignacio Festa 

“¿A dónde vas María?”, le dice Lionel a su esposa mientras agarra el caño de la escopeta con la que le está apuntando.  Mientras María se encontraba cocinando, su espodo había tratado de manosearla. No era la primera vez que era agredida por su marido y se defendió golpeándolo en la cabeza con un pollo congelado. Lionel se despertó justo cuando ella abría la puerta de calle para irse de la casa. Después de un forcejeo, un disparo se incrustó en la cabeza del agresor que no logró terminar com su vida. A partir de allí, Lionel empezará a perseguir a María mientras ella busca como llegar a Naicó, el pueblo donde ella nació y donde quiere criar al hijo que está a punto de parir.

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Infierno Grande es la nueva película de Alberto Romero, que reúne aspectos de el road movie, el western y el cómic, junto com un mensaje sobre la violencia de género. Interpretada por Guadalupe Docampo, el filme cuenta la historia de María, una maestra rural, que viaja por el las rutas que atraviesan el desierto en la provincia de La Pampa huyendo de la violencia de su esposo. La mujer se enfrentará al camino y a personajes extraños mientras busca el modo de llegar al pueblo donde nació para criar al hijo que lleva en la panza. El niño es el narrador de esta historia, que años más tarde se encarga de contar en qué circunstancias le tocó nacer.

 

“Naicó es tierra de huechuman, que significa cóndor fuerte. Todos los que nacen ahí son fuertes”, le dice un viajero de aspecto aborigen a María cuando le cuenta al lugar a donde quiere ir. La protagonista encarará un proceso de aprendizaje que le permitirá encontrarse con ella misma. Los obstáculos que le impone el desierto le permitirán aprender a valerse por sí sola. María ya se habrá convertido en otra mujer cuando vuelva a estar cara a cara com su marido.

 

La propuesta de Alberto Romero trasciende la intención de reunir diferentes géneros cinematográficos con un mensaje de género. Este western pampeano incorpora en su trama personajes autóctonos del desierto y vincula las reivindicaciones de mujeres com las luchas emancipatorias de los pueblos originarios, como así también la violencia que sufren los niños. Al igual que en películas anteriores, el director incorpora una voz en off que constituye un personaje más en la película como si fuera su marca registrada. Desde su mirada masculina, Alberto Romero a logrado crear un filme sobre la violencia contra las mujeres y de muchas otras problemáticas más que permite hacer más de una lectura.

Calificación 10/10

Crítica: Tolkien

Por Agustín Villegas

Sutil como patada de burro.

La oportunidad fue desechada. El biopic del autor John Ronald Reuel Tolkien (Nicholas Hoult), creador de la ficticia TIERRA MEDIA, resulto ser un cursi homenaje al universo literario del autor más que al autor en sí. La historia del escritor se ve pasada por trescientos filtros que convierten al personaje en un ser de luz, un hombre buenazo más movido por sucesos que por su creatividad en sí. Los paralelismos con su obra son mostrados de dos formas: mediante trucos visuales interesantes pero carentes de toda creatividad y con lineas de diálogo que exceden la exposición argumental.

La historia sigue Tolkien (pronunciado correctamente se dice Tol-Keen, dato de color aprendido en el film) durante su infancia, adolescencia y adultez, mostrando como sus amistades, vivencias bélicas y experencia de vida lo llevaron a crear uno de los universos literarios mas fructíferos y amados de toda la historia.

La historia evade todo rastro del racismo que Tolkien tenía para con la comunidad negra de Sudáfrica, llegando a borrar el interesante dato de que el autor habría usado a los negros para crear a los famosos orcos, seres que en los libros cuentan con una descripción bastante alejada de lo que Peter Jackson termino haciendo en las películas. Recordemos que el escritor en pleno apartheid, por lo que presentar ésto en el film no hubiese sido algo para golpear a Tolkien, sino para presentar su persona desde un punto de vista más humano, mas cercano a un hombre real transitando una epoca oscura. Ésto ya retrata un poco la necesidad de Fox Searchlight por vender el producto de una forma pulcra y sin riesgos.

Nicholas Hoult es uno de los mejores actores que nos dio la industria, pero en éste film no brilla. Su personaje es un sujetito encantador y nada más. Lo mismo con Lily Collins como su interes amoroso Edith Bratt. Los personajes en sí intentan tener un estilo muy Spielberg que los deja en un area vacía.

Lo visual tengo que admitir que fue de lo mejor del biopic. El director Dome Karukoski nos brinda un mundo muy verosímil y bien adaptado, zona en la que las películas de época suelen tener mucho cuidado. La fotografía brinda detalles visuales que son lindos de ver para todo conocedor de la obra, pero abusan tanto de ésto que se torna un recurso inmersivo un poco chanta.

‘TOLKIEN’ no se siente como un biopic, sino como un homenaje de nenes de segundo grado con un gran presupuesto. La falta de conflicto interno nos deja una película más del monton, pero a pesar de ésto, como fan, me alegro haberla visto.

Calificación 5/10

Crítica: John Wick 3

Por Bruno Glas
¡Es una lucha!
“Soy el Fred Astaire del karate”
Jean-Claude Van Damme

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El cine de acción puede, en sus mejores películas, ser un verdadero acontecimiento feliz. Género más de una vez menospreciado, extraño si tenemos en cuenta que en él se trata siempre de mostrar el movimiento en escena (¿y qué es lo inherente al cine al fin y al cabo, caramba?). La experiencia del cine de acción es la posibilidad de ver gente actuando con todo el cuerpo, arriesgando la integridad física de los personajes pero también la del propio intérprete.
Esta tercera, pero seguramente no última, entrega de John Wicktiene algo tremendamente gozoso en su interior. No podemos hablar de una comedia de acción hecha y derecha, y sin embargo hay una comicidad interna a las escenas de pelea. Acá el protagonista busca huir de quienes lo persiguen luego de que sus propios empleadores pusieran sobre su cabeza un enorme botín. Esta circunstancia lo llevará a enfrentarse a la legión de sicarios que quiere verlo muerto. Con esta premisa, el film se las ingenia para mostrar peleas coreografiadas con el mayor detalle pero también con una libertad absoluta. Como el mismo Wick, usa todo lo que tiene alrededor para enfrentarse a los que quieren bajarlo (y no saben cómo hacer). El timinges preciso no sólo a la hora de mostrar las peleas cuerpo a cuerpo, sino de lograr con ellas el efecto cómico mencionado. Vean sino los enfrentamientos en el cuarto donde se exhiben las armas, o en el establo con los caballos. El buenhacer del director, y sobre todo de Keanu Reeves, logra que creamos posible lo hiperbólico de estas escenas. Así como estos extensos momentos de acción funcionan de maravillas, las partes más flojas son aquellas donde interviene la palabra. Es cierto que la saga involucra un universo complejo donde comparten lugar asesinos de varias agrupaciones, pero el manejo de información que los personajes llevan a cabo se hace un poco pesada. El tono pomposo de los diálogos desentona con la ligereza y la diversión de las luchas. Aún con estos reparos, el momento que mejor representa la esencia de John Wick 3proviene de una línea de diálogo. Zero (Mark Dacascos), uno de los asesinos contratados para matar al protagonista, termina arrodillado junto a él, con dos katanas atravesándole el pecho. Como si el dolor que el personaje debiera sentir fuese menor al placer que el mismo Dacascos debió experimentar filmando, le dice tranquilamente “fue una gran pelea”. Lo mismo digo.

Aclaración: la copia que se exhibió en la privada mostraba varios cortes, con la pantalla yéndose a negro. Desde este espacio esperamos que la exhibición en cines no corra la misma suerte.

 

Calificación 7/10