Crítica: Operación Overlord

Por Daniel Alvarez

Quitemos de lado el haber visto el tráiler anteriormente, porque de ese modo podemos observar los tintes de ciencia ficción que tiene el film dentro de su trasfondo bélico. Viendo los primeros cuarenta minutos de Operación Overlord podemos observar que se trata de una película de acción/ bélica, algo cliché pero aún así entretenida y técnicamente verosimil. El tema es que luego de un determinado momento la trama cambia de rumbo, acercándose a algo más propio de la ciencia ficción : Experimentos nazis, poderes sobrenaturales, resurrección (?).. La cosa funciona en un principio, pero sus excesos la vuelven absurda y bizarra. Seguramente su costado bizarro la hace entretenida, pero a veces se siente que es demasiado lo que te muestran.

La clave para disfrutar este film es comprar estos excesos que te están brindando, es uno de esos casos de películas malas que te entretienen, que causan risa desde lo absurdo, pero si quieres un tratamiento serio, o al menos un poco verosímil, la experiencia será terrible. Podemos encontrar reminiscencias o inspiración en videojuegos, ya que su narrativa está construida como tal. Se trata de un film que clase b que junta muchos elementos, que desde el vamos lo hacen bizarro, quizá le ha faltado algo más de terror a pesar de ser técnicamente grotesca y sangrienta.

Quizá lo que más adolece el film son los personajes principales, todos hechos a forma de caricatura. Tenemos al moralista (y afroamericano), la mujer sometida, el bromista, el despiadado, ah… Y falta el niño. Muchas situaciones entre los personajes están hecha solo para alargar la trama, y podemos notar cierta pesadez, cayendo en algo de nunca acabar.

Operación overlord es un film a cargo del australiano Julius Avery , que logra un trabajo notable a nivel técnico, pero que se deja llevar por los excesos que la trama contiene. Es una película que sigue el curso de un videojuego, que saca su costado más bizarro para engañar al público con su intento de film bélico. Es entretenida, pero si hubiese bajado algunos cambios, sería una cinta híbrida más notable.

Calificación 5.5/10

Crítica: La vida de Anna

LA VIDA DE ANNA de Nino Basilia (Georgia, 2016) de estreno el jueves 8 de noviembre en el Cine Cosmos – Crítica de CJ Colantonio.

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“La vida de Anna” nos presenta una película de carácter social e intimista, al mejor estilo dardenne.  El foco en esta ópera prima de ficción, de Nino Basilia -que deviene del documental- radica –justamente- en la simbiosis de la guionista, directora y también fotógrafa, con la actriz, quienes demuestran cómo -sin tanto despliegue técnico- se puede construir un relato honesto sobre una mujer que intenta mantener la integridad –como pocos- ante una sociedad corrupta que no está interesada en el destino de los ciudadanos.

Aquí, una madre soltera de treinta y cinco (35) años  sueña con emigrar a Estados Unidos para darle una mejor calidad de vida a su hijo autista, pese a que trabaja día y noche.

La protagonista, pese a sus grandes reveses, entiende que la solución a sus problemas, no está regida por el afuera, o por las posibilidades del estado que tienden en acallar al individuo como un evidente plan macabro donde el remedio parece natural y adelantado.  Por el contrario, da cuenta que el no buscar una salida inmediata, la ubican en un nivel de protesta más efectivo adonde no está sola, y donde el coraje abre caminos desconocidos que son parte de su identidad y que no encontraría en otro lugar que no sea el propio.

Es una oportunidad de conocer una parte de Georgia, país euroasiático que desde mil novecientos noventa y uno (1991) formó parte de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y que guarda similitudes con el cinismo y la violencia que rige en todo el mundo, y que son la receta perfecta para la reflexión.

(Calificación: 8/10).

Crítica: Calabria, de Pierre-François Sauter

CALABRIA de Pierre-François Sauter (Suiza – 2016) // Crítica de CJ Colantonio.

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Calabria es una sencilla y profunda roadmovie que sin tanta pretensión, nos hace reflexionar sobre de dónde venimos, hacia adónde vamos y qué pasa en el medio, o sea, sobre el desarraigo, la muerte y el amor, que no es poco.

Con una música hipnotizante interpretada por uno de los protagonistas, colocan al espectador sobre un plano más aterrizado, aunque sublime de la acción para aplacar la ansiedad que el común de la gente experimenta cuando se sienta frente a una butaca.

Aquí, dos compañeros de trabajo –un gitano serbio y un portugués- que trabajan en una empresa funeraria, deben conducir mil cuatrocientos (1400) kilómetros en auto y cruzar las fronteras de Suiza hasta Italia, específicamente a Calabria, con los restos de un trabajador inmigrante, como ellos.

La ruta, plagada de túneles, nos invita a cerrar los ojos para reflexionar sobre lo que nos sucede en nuestro interior, como también, la intimidad en el plano más recurrente de ellos sentados en el auto frente a la ruta, pero con la cámara adentro, lo que produce un acertado paralelismo con la posición de nuestras butacas.  

Con esta película, este director deja entrever su vasta experiencia en retratos documentales y demuestra cómo su conocimiento está al servicio de un relato que lo plantea como la no ficción.

(Calificación: 8/10).

Crítica: A Balkan Noir

A Balkan Noir (Sueca) de Dražen Kuljanin se proyectó en el ciclo «Al Este – Festival de cine de Europa central y oriental.» / Crítica de CJ Colantonio.

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Lo que más admiré de esta película fue la presentación de nuestra protagonista.  Dentro de un auto consigue fármacos antidepresivos ilegalmente -bastante fuertes- y nos hacen pensar cualquier cosa sobre ella.  Sale del auto y raja un afiche en una pared para descubrir la imagen de una niña de siete años buscada. Sin más, nos damos cuenta cómo, con gran narrativa visual de la mano de Anna Patarakina, una talentosa directora de fotografía de origen ruso, en cómo el director nos dice sin texto alguno y con seguridad de que el público entenderá rápidamente, que nuestra protagonista es una mujer que no ha olvidado, pese a que los demás sí, el enorme dolor por la pérdida y la sed de venganza que le sale por los poros.  

Se siente el olor, se observa el humo.  Veinte cigarrillos fuma esta madre que busca a un culpable de la pérdida de su hija, quien despareció durante unas vacaciones, cinco años atrás.  Su esposo parece haberlo superado, pero la acompaña hasta que sane. Sanar para ella es buscar a quien torturar, porque el dolor no se detiene.

Una película muy al estilo Tarantino, con violencia que se completa en la mente del espectador, nos hacen entender el daño psicológico de los personajes eficazmente.  Los cortes temporales, pero sin tantas explicaciones, emulan este cine que parece un comic de Miller.

En su segundo largometraje, este cineasta de origen bosnio y afincado en Malmö, convence con ésta cinta por donde se la mira.

(Calificación: 8/10).

Crítica: Sin dejar huellas

Por Laura Pacheco Mora

El matrimonio Anaut tiene dos hijos : Una niña que padece una discapacidad mental y un hijo mayor, Dany,  que desaparece en misteriosas circunstancias. François Visconti ( Vincent Cassel), comandante de policía,  es llamado a investigar el caso debido a su pericia. Es así que comienza la búsqueda del adolescente, descuidando incluso a su propio hijo, Denis, de dieciséis años, que parece estar involucrado en el narcotráfico. Yann Bellaile (Romain Duris), profesor particular de Dany, se entera de la desaparición de su ex alumno y ofrece sus servicios al comandante, interesándose  mucho en la investigación. Demasiado tal vez .

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Vincent Cassel  es una actor de gran carácter, que nos tiene acostumbrados a brillar en pantalla  grande por su talento, en este caso hace maravillas para darle vida a este policía,  alcohólico, obsesionado con su trabajo, que atraviesa un momento de poca lucidez profesional y que arrastra su vida como si le pesara, esto se refleja hasta en la manera de caminar e interactuar con los demás. Bellaile, por su parte, le da forma a un profesor y novelista fracasado, perverso, y con una doble vida, con ciertos puntos en común que lo acercan a Visconti en relación a la paternidad. Personaje bien logrado al representar al típico reprimido social, que oculta sus verdaderas miserias detrás de una apariencia inocente y confiable.

Con respecto al guión, nos encontramos con una trama oscura y retorcida, caótica, pero contada desde una óptica diferente e interesante, que resulta ingeniosa aunque engañosa para el espectador, pero sin subestimarlo. Esto resultará atrapante para los que disfruten del género policial, ya que nos hace partícipes de la investigación, conduciéndonos hacia un final impredecible. Sin embargo, resulta incoherente en la resolución de ciertas secuencias y sin profundidad.

Cuenta con locaciones atractivas, como el bosque en donde se desarrolla la búsqueda del joven. La dupla Cassel – Duris nos entrega contrastes muy interesantes, sugiriéndonos a través de personajes bien construídos e interpretados, características muy marcadas de ciertas personas oscuras, obsesivas, fracasadas y que claramente, no viven la vida que alguna vez añoraron, transmitiéndole así, ese fracaso a sus hijos.

Ahora bien, surge el cuestionamiento sobre ¿Quién es  potencialmente más peligroso para la sociedad , un policia alcohólico y agresivo – aunque auténtico – , y que busca en el fondo acercarse sin resultados a su hijo o un profesor frustrado y perverso que reniega de su paternidad y verdadera identidad?

 

CALIFICACIÓN:  8/10

Crítica: Bohemian Rhapsody

Por Daniel Alvarez

Existen dos formas de calificar a la película Bohemian Rhapsody, que supone ser el homenaje a la mítica banda llamada Queen, y a su inolvidable vocalista Freddie Mercury. La verdad es es que como homenaje funciona, nos da una gran dosis de entretenimiento, música y emoción, pero la otra realidad es que como película resulta ser un biopic edulcorado y muy superficial. La música de Queen y la interpretación de Rami Malek como Mercury salvan las papas.

Tenemos a Queen, a Freddy Mercury, sus mejores canciones y los momentos emblemáticos de la banda ¿Que puede salir mal ? La realidad es que está combinación no sale mal , aunque a nivel cinematográfico el film resulta genérico a la hora de contar una serie de sucesos a modo de biografía , pero con la intención de ser anecdótica y superadora con el fin de entretener. Toca decir que momentos emocionantes y emotivos tiene, pero estar frente a la pantalla reviviendo sus mejores éxitos parece resultar suficiente, y por ello, el film no trata de ir más allá de eso. En cuanto la historia personal de Freddie Mercury, también está mostrado de una forma liviana, intentando no profundizar el costado más dramático del relato, pese a la buena interpretación de Rami Malek. De todos modos, la intención principal de esta cinta es hacer un homenaje a la banda en su conjunto , y por ello nos regalan grandes momentos como el concierto Live Aid, en el cual le perdonamos casi todos sus errores.

Rami Malek logra brindar una interpretación sólida, que nos revive una parte de un Freddie Mercury, algo que resulta muy difícil hacerlo realidad. Sabia la decisión de que no sea el actor quien cante en la cinta, porque de haber sido así , se habría perdido la escencia de la voz de un artista único.

A pesar de que Freddie Mercury tiene una biografía en la que se pueden explorar una infinidad de temas, tanto en lo musical como en su vida personal. Se ha optado por contar una versión más simple y comercial, dejando a un costado el lado más artístico de este personaje. Se trata de un simple recorrido de una gran banda musical, y que a pesar que su genérico relato, logra darnos buenos momentos con la música que maravilla a muchos fans y una interpretación de Mercury perfectamente construida.

Calificación 6/10

Crítica: De despojos y costillas

Estreno el jueves 15 de noviembre en Cine Gaumont, “DE DESPOJOS Y COSTILLAS”. con dirección, producción y guion de Ernesto Aguilar. Es la historia de tres hermanas, Alejandra, Laura y Daniela, quienes se reencuentran en una casa quinta donde pasaron su infancia, con el objeto de organizar el tema de la sucesión tras la muerte de su madre.

Cada una con su vida propia y formada, hace como dos años que no se ven. Una de ellas viviendo en Canadá, la otra esperando un hijo y la tercera, normal, sin pareja.

Es una película interesante, como cada una de las hermanas, al inicio del film, despojada aparentemente de cualquier afecto, ven la visita como el acto de cumplir con la formalidad, para ponerse de acuerdo en la sucesión, pero a medida que el film avanza se van internando en la nostalgia, afloran los recuerdos: de los buenos y los malos, de cuando eran niñas y a su vez, la casa les permite reencontrarse, volver a entrar en contacto y en sintonía, en el presente, como hermanas y cada uno consigo misma.

Bajo un buen entramado de guión, la película mantiene una tensión hasta el final, con actuaciones muy creíbles de Florencia Carreras (Alejandra), Florencia Repetto (Daniela), Yanina Romanin (Laura). Logran que los personajes se vayan relajando y logra ese ambiente de intimidad donde cada una se va sacando la careta y se muestran tal cuan como son frente al resto.


Calificación 7/10


Título: DE DESPOJOS Y COSTILLAS

Año: 2018

Duración: 78 minutos

Idioma: Español Castellano

País: Argentina

Calificación: SAM 13 (Sólo Apta para Mayores de 13 Años)

Estreno: JUEVES 15/11/2018, CINE GAUMONT (AV. RIVADAVIA 1635, C.A.B.A.).

Dirección / Producción / Guión: Ernesto Aguilar

Dirección de Fotografía y Cámara: Leandro Díaz del Campo

Sonido Directo: Santiago Pérez

Arte: Marcela Suppicich

Ambientación y vestuario: Natalia Quevedo

Asistente de Dirección: Brenda Romero

Jefe de Producción: Juan Martín Staffa

Asistente de Producción: Germán Rade

Música Original: Ernesto Aguilar

Montaje: Ernesto Aguilar

Post-Producción de Sonido: Damián Montes Calabró


Reseña Diana Decunto

consignas.de.radio@gmail.com

Crítica: El cascanueces y los cuatro reinos

Por Daniel Alvarez

El cascanueces y los cuatro reinos es una película que supone ser una adaptación del cuento y ballet que fue creado en el año 1892. La realidad es que este film ignora completamente la narración del material original para contar una historia carente de alma y originalidad.

Clara es una niña que recientemente ha perdido a su madre (típico de Disney), y que en la noche de navidad recibe un regalo proveniente de ella, un cofre metálico en forma de huevo pero que no tiene la llave para descubrir su contenido. Luego de seguir las pistas de su padrino (Un Morgan Freeman que solo aparece cinco minutos), termina adentrándose en un mundo fantástico y desconocido, pero que guarda muchas respuestas (No resueltas) sobre la vida de su madre. Tras toparse con un soldado cascanueces (Lo tienen que decir ara que no demos cuenta, y ahí toda la referencia al cuento), se entera sobre una guerra que existe en ese mundo, y decide embarcarse en una aventura para salvar aquel sitio que apenas conoce.

La verosimilitud dejémosla a un lado , aunque se trate de una historia fantástica, carece de coherencia y de un orden a la hora de construir su narrativa. El conflicto principal se hace presente demasiado rápido , y no llegamos a comprender el porqué de las cosas, todo sucede sin un sentido ni rumbo. También hay pocas respuesta a interrogantes que se han abierto y que resultaba necesaria una explicación así sea mínima. De su madre no sabemos nada, salvo que es la reina de ese mundo. ¿Porqué se armó una guerra ? No lo sabemos a ciencia cierta , existen algunas explicaciones pero carecen de fuerza para ser creíble. Así transcurre todo el film, sin un sentido coherente, y tampoco resulta entretenida para que podamos perdonarle los baches de su guión.

El trabajo de dirección, en el que figuran los directores Joe Johnston y Lasse Halsthrom, denota el gran desorden que existió a la hora de contar una historia simple y familiar. Para destacar está el buen trabajo en el diseño de producción, la ambientación de época y los efectos visuales, aunque en momentos resulten un tanto abrumadores.

La dirección de actores es nula, tenemos a una Mckenzie Foy carente de alma, una Keira Knightley que roza el patetismo y que parece haber salido de la película Un viaje en el tiempo, se habrán confundido. Quizá la única interpretación que resulta rescatable es la de Hellen Mirren, pero que tampoco funciona para levantar el desastre que hay en su alrededor.

Cascanueces y los cuatro reinos es una de las películas live action más flojas de Disney, y que compite cabeza a cabeza entre los peores films del año junto a Un viaje en el tiempo. Lo único bueno que podemos decir de esta película es que tiene unas escenas de ballet que denota una gran calidad artística, y que por suerte , el calvario dura poco.

Calificación 4/10

Crítica: Calabria

Por Laura Pacheco Mora

Calabria es el segundo largometraje de Pierre-François Sauter. En 2009, dirigió Facing the Judge, un documental que fue proyectado en 30 cines en Suiza. Proyectos anteriores incluyen su trabajo para el programa de televisión Strip-tease en el canal RTBF (Comunidad Francesa de la Emisora Pública de Bélgica), y su dirección de unos cincuenta retratos documentales en nombre del programa Voilà en el canal suizo (alemán) SF1 DRS. Antes de eso, el director trabajó en sendos estudios de grabado en Lausana y Milán y sus grabados se mostraron en varias galerías en Suiza. Pierre-François Sauter pasó su infancia en Mozambique, luego vivió y trabajó en Lisboa, París, Bruselas y Lausana. Desde 2003, se ha dedicado a producir y dirigir sus propias películas.

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En Calabria nos relata lo que sucede tras la muerte de un migrante calabrés que llegó a Suiza en busca de una nueva vida, Jovan y José, dos trabajadores también migrantes, que viajarán desde aquel país hasta Italia para repatriar el cadáver a su pueblo natal. Juntos enfrentarán las contingencias y las sorpresas del viaje. Este desplazamiento será una oportunidad para rendir homenaje no sólo a la persona fallecida, sino también a todos los trabajadores migrantes. Todo esto se constituye en una atractiva road movie. Vemos permanentemente, el cajón fúnebre, como si estuviera más presente que una persona viva, éste nos habla, incomoda y hace que «algo» nos suceda.

La muerte resulta omnipresente a través del film, mientras que un denominador común, -los tres son inmigrantes-, nos cuenta así a través de ciertos diálogos sus respectivas historias de desarraigo, amor, familia y de la vida, justamente, lo que se terminó para Franco, que es el apodo del reciente fallecido.

También está presente la idea que tiene cada uno con respecto a la muerte y en relación a quién transportan. Jovan, el músico gitano que cita a Paco de Lucía, y a quién vemos tocar la guitarra y cantar muy hábilmente, por cierto, cree en la vida después de la muerte y profesa una fe ciega, esto quizás debido a su sensibilidad artística; José por el contrario es más pragmático, y piensa que cuando uno muere, todo se termina y ya, generando para el espectador un interesante contraste entre ambas personalidades.

   

 

Calificación: 8/10

Crítica: La Boya, de Fernando Spiner.

Por Laura Pacheco Mora
Fernando Spiner viaja al pueblo frente al mar donde pasó su adolescencia (Villa Gesell), para cumplir un ritual que comparte con Aníbal Zaldivar, periodista y poeta: nadar hasta una boya. Pero este año Fernando tiene un plan adicional: hacer un documental sobre Aníbal y su relación con la poesía y el mar. Al indagar en la vida de su amigo, Fernando investiga su propio pasado; ya que Aníbal tuvo una fuerte amistad con su padre, Lito. Antes de morir, Lito le encargó a Aníbal que soltara en el mar una antigua boya.

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A través de las cuatro estaciones, la boya une a los amigos, pero a la vez representa para Fernando un enigma familiar. La poesía y el mar, la boya tiene como destino la inmensidad del océano. Me recordó a “Alamar” (2009), una película mejicana, que recomiendo para quienes deseen refugiarse por un rato en el silencio y disfrutar. Este artefacto en sí representa al bisabuelo de Fernando, que emigró de Ucrania escapando de trágicos sucesos, como tantos de nuestros antepasados; además de soportar la incertidumbre a través de un duro y difícil viaje. Esto nos transmite la idea de que tan sólo somos un grano de arena en la inmensidad. Infinidad de personas conviviendo en este mundo, en esa playa de Villa Gesell, en donde el mar funciona como observador benevolente recordándonos permanentemente que sin importar lo que suceda en tierra, la fluidez del océano siempre estará allí, expectante.

Así se nos presenta este relato, entre bellísimos pasajes poéticos, que nos enamoran de la pureza del bosque natural y el transcurrir de las estaciones. A través de la poética se nos comunica no sólo esas palabras e ideas, sino las muchísimas connotaciones que puedan dimensionar el significado de cada frase, para que cada uno guarde en su intimidad un mensaje personal, quizás algo que esperamos escuchar o alguna verdad que intentamos evadir representado de esa forma. Personalmente me conmovieron varios de sus textos. La guardavidas dijo como al pasar que, de alguna manera, con su labor, se estaba salvando a ella misma.

Los encuadres, desde el punto de vista del director, resultan muy atractivos, el agua está también representada en la furia y la grandilocuencia de las tormentas eléctricas, que, combinadas con la playa, la noche y los contrastes de sus colores, resultan magníficos.

Es un documental que logra abstraernos completamente, gracias a su música que resulta casi terapéutica, pinturas despojadas de un rédito económico (arte puro), los sonidos constantes del mar, el ruido de la tormenta, las tomas en las que utiliza cámaras sumergibles, simulando un nado y donde nos sentimos realmente, nadando junto al protagonista.

Cómo el mar interactúa con nosotros y se comunica a través de su sonido se ve plasmado en el film de una forma sutil y muy cuidada, que quizás nos remita al significado que tiene éste para cada uno de nosotros de acuerdo a nuestra experiencia y vivencia personal. La imagen inicial resulta muy atractiva y el final nos deja una parábola que podría aplicarse a cada uno de nosotros, lo cual resulta excelente y encantador.

LA BOYA
¿Quién los ve nadar entre la sal y el viento?
¿Qué los lleva a un mismo sitio, siempre?
Un mar amigo los mece y naufragan juntos.
Los únicos testigos son los ojos de la arena,
La piel empapada…
Porque la llegada a la boya es una nueva partida
Es origen, fin y tiempo.

Calificación: 9