Crítica: EL cascanueces y los cuatro reinos.

Por Florencia Orué

Habiendo tenido éxito en el remake de imagen real – sobre todo con la reciente La bella y la bestia– Disney nos presenta esta vez la familiar historia de El Cascanueces.

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Basada en el ballet de Tchaikovsky y Marius Petipa y en el relato El cascanueces y el rey de los ratones de E.T.A Hoffmann, la reversión de Disney relata la aventura de Clara ( Mackenzie Foy) al buscar una llave que abrirá el misterioso regalo que su madre le ha dejado.

Esa búsqueda la llevará a un fantástico mundo, donde Clara conocerá a Phillip ( Jayden Fowora-Knight) , el cascanueces, y a los gobernantes de los Tres Reinos: El reino de las nieves, El reino de las flores y El reino de los dulces. Juntos se embarcarán en una aventura, para evitar que Mamá Jengibre, reina del Cuarto Reino destruya todo a su paso.

Aunque por momentos parece tener semejanzas con Las Crónicas de Narnia o Alicia en el país de las maravillas, El cascanueces presenta una historia completamente diferente , ayudado por un gran elenco compuesto por Helen Mirren, Morgan Freeman, Keira Knightley, Richard E.Grant y Matthew Macfadyen.

De esta manera Lasse Hallstrom y Ashleigh Powell nos entregan un relato integral, tanto para adultos como para niños con pequeñas dosis de humor.
Los paisajes y los efectos especiales crean una atmósfera fantástica que se termina por construir con la gran banda sonora que retoma la maravillosa música creada por Tchaikovsky.

Finalmente la frutilla del postre es un breve fragmento de la película relatado a través de una coreografía de ballet.

Calificación 8/10

Crítica: Pablo Escobar: La traición

Por Laura Pacheco Mora

El film está basado en hechos reales extraídos del libro de memorias de la periodista colombiana Virginia Vallejo “Amando a Pablo, odiando a Escobar”. 

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Se trata de la historia del mítico líder del cártel de Medellín, Pablo Escobar, narrada desde la perspectiva de esta reportera. Escobar era llamado el “Robin Hood” de los pobres, dado que su organización sustituía al estado en términos de asistencia social y generación de «empleo». Virginia lo entrevista en dónde viven los sectores más humildes, allí, Escobar relata y muestra cómo ayuda a los carecidos, les construye casas y aún sueña en construir el país que siempre soñó, un país sin niños muriéndose de hambre. La periodista mantuvo una relación sentimental con el narcotraficante al introducirse en su mundo y decidir que ya no le importa cómo hacia su dinero, sino sólo cómo lo usa. Virginia eventualmente se enamora, se gana su confianza por lo que conoce sus secretos, pero luego irá descubriendo el peligro y la dimensión que toma, el accionar violento de Pablo Escobar, interpretado por Javier Bardem y Virginia Vallejo por Penélope Cruz.

Por un lado, tenemos a un narcotraficante poderoso que compra a la prensa, a la policía, a los jueces, políticos, nadie se le enfrenta o desafía, utiliza sicarios y mulas, y por otro ayuda a los pobres, lucha contra los oligarcas y le enseña a su hijo Juan Pablo a decir NO a la hora de enfrentarse a la decisión de tomar cocaína. Representa al pueblo y es un hombre que buscar espeto y exposición. Pero todo se le va de las manos porque el así llamado «enemigo imperialista» por el mismo lo perseguirá incansablemente, aunque Escobar fuese muy astuto a la hora de escaparse estratégicamente.

Excelentes interpretaciones por parte de esta pareja de actores, a quiénes hemos visto juntos y disfrutar de una interesante simbiosis en “Todos lo saben”, una producción franco-italiana y española.

Si hablamos de sicarios, recuerdo “La virgen de los sicarios” (2000), producción franco-venezolana, una película muy dura y realista y, si hablamos de mulas, “María llena eres de gracia” (2004), una simple historia, aunque muy cruel, en ambas se respeta la forma de hablar en ese país, ya que sus protagonistas son de origen colombiano. Muy recomendables para quiénes se interesen por el tema.

“Loving Pablo” no cuenta nada novedoso, es una historia ya contada por otras películas, documentales y series. No resulta nada realista y creíble el enfoque del director y guionista español Fernando Leon de Araona. Además, está hablada en inglés, y claramente dirigida al público hollywoodense y no al de habla hispana, el tÍtulo en inglés nos dice todo.

Calificación: 6/10

Crítica: Sucia, de Tereza Nvotová

Sucia (Špina – Filthy) – Dirigida por Tereza Nvotová (País: República Checa, Eslovaquia) – que se proyecta en el “Festival Al Este” en Buenos Aires. // Crítica de CJ Colantonio.

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Una mirada crítica, acabada y valiente desde el punto de vista de una adolescente, como si se tratara de una justificación sobre cómo -la mujer- se aísla de una sociedad incompetente, con instituciones incompetentes.  Aquí -el varón- ni siquiera es invitado a acompañarla en su camino porque es incapaz de formular -siquiera- una acción de la que se encuentre protagonista. En ése lugar de relegación, es donde se dibuja el miedo que subyace y atrapa –en especial al varón- en un cuarto vidriado del que no puede abrirse paso.

La película subraya el hecho de romper con ése silencio, algo tan básico, pero tan inútil en las circunstancias de enorme violencia que se producen en ámbitos hogareños.

En su primera película de ficción, esta directora eslovaca hace uso de su conocimiento como actriz al conducir la mayoría de las escenas a un lugar de enorme libertad para que los intérpretes puedan desarrollar lo auténtico, a tal punto que -durante la filmación en el psiquiátrico- tomó la decisión de mezclarlos con adolescentes que verdaderamente viven en ésos lugares.

En una sociedad que se siente relativamente abierta y justa, esta talentosa directora, nos demuestra cómo el cine es un arma poderosa que si se sabe usar, grita más fuerte que cualquier acción política.

(Calificación: 8/10).

Crítica: Corazón amante.

“Corazón amante” (Serce miłości – A Heart of Love)  dirigida por el polaco Łukasz Rotunda que se proyecta en el “Festival Al Este” en Buenos Aires.

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La película es una puesta en escena que ronda sobre lo mismo una y otra vez donde se desarrolla lo mínimo e indispensable para hablar de dos artistas contemporáneos de Varosvia (Wojtek Bakowski y Zuzanna Bartoszek) considerados emblemáticos en el mercado local.  Lamentablemente -para mi gusto- desaprovechado.

No existe un mínimo atisbo de interés en ahondar sobre algo que vaya más allá de una historia de amor básica donde los personajes parecen alienados (puestos, en postura) y le restan importancia a la profundidad de la construcción que se desarrolla en la búsqueda artística y que se relaciona en el acto violento de la exposición personal; algo que -sin duda- el director escatimó y desde mi punto de vista es un insulto hacia el sentido valiente de la creación.

Reniego de piezas antojadizas que hubieran tenido mayor interés si se entendiera que el público –además- está interesado en algo que vaya más allá de la superficie.

El material invitaba a algo más que una puesta cuasi documental, lo que hubiera sido aún mejor.  Lo destacable es –justamente- las actuaciones; parece una copia exacta de los verdaderos artistas y deja al descubierto la pregunta del porqué varios directores se empecinan en hacer ficción con una realidad que escupe sus rostros.

Mi respuesta es que el narcisismo eclesiástico en esta ficción le pertenece al mismísimo director, quien parece burlarse de esas búsquedas, pero lo único que hace es mirar y no profundizar en nada, ni siquiera con la intención de invitar -a quien vea la obra- de reflexionar sobre el deseo de conectarse con algo más allá que lo que vemos.

(Calificación 5/10)

Crítica: Gonjiam: Hospital Maldito.

Por Gonzalo Borzino

En la era del streaming, de la invasión de lo público en lo privado, el canal de YouTube Horror Times invita a cuatro espectadores a participar de una experiencia única: la exploración urbana del lugar más maldito de Corea; el hospital psiquiátrico abandonado de Gonjiam. Anhelando llegar a una audiencia de un millón de visitas, el director del canal y sus dos asistentes instalan  trampas para provocar falsos acontecimientos paranormales y atemorizar a los invitados. Como si se hubiesen embarcado en una atracción turística, los mismos recorren los recovecos del hospital, guiados por los miembros del programa y la voz del director quien les indica donde y como proseguir. Sin embargo, los extraños acontecimientos comienzan a salirse de las manos, provocando que el equipo se separe, guiándolos a su inevitable perdición.

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Del director tres veces premiado por su labor en Gidam (2007), Beom-sik Jeong vuelve a apostar por el terror de hospital (y por cuarta vez por el género terror en general). A diferencia de sus trabajos anteriores, los cuales eran cinematográficamente mas convencionales, en esta ocasión hace uso del recurso del «found footage» con la particularidad de estar grabado casi en su totalidad utilizando cámaras de cuerpo (GoPro), dotando al metraje de una mayor cercanía con las víctimas. Sin embargo, esto no resulta necesariamente innovador en el genero, ya que el mismo recurso habría sido utilizado, por poner un ejemplo, en Boots on the Ground (2017) o, más popularmente, en la serie web de misterio Marble Hornets (2009). Lo que si resulta poco habitual es el contexto de transmisión en vivo, el cual facilita la inmersión e invita al espectador a experimentar el minuto a minuto del metraje como si estuviera ocurriendo en ese preciso momento y no como una evidencia de las desventuras de un grupo de desgraciados.

El director se atreve a jugar un poco con las expectativas del genero; por ejemplo sabiendo que el publico espera que alguien sea inevitablemente poseído por la fuerza oscura que asecha a los protagonistas, decide darle un retoque digno de la cultura oriental y volverlo algo ambiental, en lugar de una mera herramienta de gritos y movimientos bruscos. Y es en esta diferencia crucial donde logramos separar Gonjiam de cualquier otra película found footage occidental (las cuales suelen depender casi absolutamente en los jumpscares) volviéndola una curiosidad digna de ser vista. Lo que no quiere decir que este film no cuente con sus respetados saltos de silla, pero estos no representan la mayor parte de la experiencia. Otra de las subversiones del genero que trae a colación el director está presente desde el nombre mismo. El subtitulo de la película es «el hospital maldito» y no «el misterio del hospital maldito», dando a entender que la trama rondará la experiencia del edificio embrujado y no será, en cambio, una investigación sobre los acontecimientos ocurridos en aquel recinto, como suelen hacer este tipo de películas. Una de las ramas del terror proviene del misterio y la incomprensión a lo desconocido, una tradición aparentemente perdida que esta película se propone retomar.

Otra curiosidad merecedora de mención es la forma de exponer la información primordial. Se nos introduce al contexto de la película con un video de Horror Times contando en qué consistirá su exploración urbana y resumiendo la historia del hospital, el cual lleva cerrado desde que su directora desapareció luego de haber asesinado a todos sus pacientes. Esta forma de contextualizar resultaría insultante en otro tipo de de metraje, pero debido a los códigos de video del internet que se manejan, el público puede soportar ver a al protagonista hablando directamente a la cámara, explicando de que va a tratar la película sin romper su inmersión en absoluto. Gonjiam sabe malear muy bien el verosímil de los elementos propuestos, colocando las típicas ediciones de programas asiáticos de cazeria paranormal sobre el metraje, volviéndolo no solo identificable para un público local, sino comprensible a nivel internacional.

Estéticamente la película es una maravilla. Como era de suponerse, el edificio donde fue grabado el metraje no es el verdadero hospital, sino una escuela secundaria reacondicionada para asemejarse al mismo. Se ha buscado la máxima fidelidad de recreación posible para los entornos de planta baja del hospital, para los cuales se cuentan con abundantes referencias fotografías de internet ¡Tan bueno fue su trabajo, que el actual dueño del edificio que solía ser el hospital intento demandar a los realizadores por traspasantes! No obstante, hay ocasiones en las que, debido a los planos cerrados proporcionados por las cámaras de cuerpo, no es posible apreciar la totalidad del entorno.

Lo que aparentaría ser una tradicional película de «found footage«, narradora de las desventuras de un grupo de jóvenes necios que decidieron adentrarse en un lugar maldito puede transformarse en un referente que promueva a la reinvención de un genero bombardeado por los años de malas prácticas repetidas hasta el hartazgo. El aprecio al detalle de Beom-sik Jeong logra vislumbrar un motivador futuro para el subgénero, o bien una nueva invitación del mundillo del terror asiático para captar nuevos adeptos en occidente. La claridad de lo representado es excepcional, tanto que creo que es la primera vez que encuentro una moraleja en una película de terror tan claro, pero a la vez sin resultar aleccionador: «La avaricia mata… y también entrar en un hospital maldito».

 

Puntuación: 8.5/10.0

Crítica: Solo el amor

Solo el amor es el más reciente estreno influencer del país, una película que se apoya en los seguidores de los protagonistas pero que su calidad es bastante dudosa. La realidad es que el film tiene las buenas intenciones de contar una historia de amor jóven y moderna, pero lamentablemente sus protagonistas carecen de química y carisma, acompañado de un pobre guión.

Vayamos por lo bueno, porque existen cosas para rescatar, al menos para valorar el esfuerzo de la producción. El film cuenta con una historia sencilla que funciona desde un principio, aunque todo se derriba cuando intentan parodiar la vida de los músicos influencers del momento. Hay buenos secundarios , como Gerardo Romano, Facundo Gambande y Victorio D’Alessandro; pero lamentablemente no alcanza para contrarrestar la falta de carisma de los protagonistas. La fotografía y la estética del film tiene un estilo videoclip y funciona muy bien con el relato, aunque abusa de primeros planos y escenas en cámara lenta para evitar que se noten las carencias interpretativas de los actores en las escenas dramáticas.

Al final lo bueno que iba a contar del film tiene contrastes y ese es su gran problema, los excesos. Esto es algo que también se denota con su música, existe un buen repertorio, que además aporta sentido al curso de la historia, pero los momentos musicales son demasiados, pareciendo que se está más preocupado por tener un buen número de canciones para un disco que por mantener un equilibrio con el metraje. Hay canciones para rescatar como el tema principal que le da el nombre al film, y otros temas que seguramente estarán sonando a través de las redes sociales.

La realidad es que el film al parecer solo está hecho para el público de las redes sociales, limitando el interés para solo aquellos que van a ir al cine solo por el fanatismo del instagramer de turno. El trabajo de producción es importante y podría haberse hecho algo mejor y para un público más amplio si muchas cosas se hubiese resuelto con coherencia. Su guión es pobre , se apoya en muchos clichés de películas románticas y entra en conflictos a los que no le encontraron un desarrollo verosímil, como el intento de suicidio con el que abre el film, o la aparición de una causa judicial sin pies ni cabezas.

La frutilla del postre son las actuaciones, ya anteriormente había mencionado que hubo participaciones secundarias que fueron funcionales al relato, pero que el gran problema iba por el lado de sus protagonistas. La interpretación de Franco Masini es uno de los aspectos que más adolece el film, si bien en los momentos musicales cae bien parado, se llegan a vislumbrar las carencias interpretativas que el actor tiene, sobre todo en los momentos dramáticos. Eso también denota un problema por parte de la dirección de Diego Corsini y Andy Caballero, ya que podrían haber resuelto aquellas limitaciones desde el guión y el acompañamiento de los personajes secundarios. El caso de Yamila Saud es menos grave , pero aún así carece de carisma con su coprotagonista, además de que su personaje se ve descuidado y poco desarollado.

Solo el amor es un film que si bien tiene las buenas intenciones de darnos una historia de amor jóven, falla en casi todo el desarrollo del metraje. Se trata de una película con actores con actores convocantes , que se limita a atraer solo a los seguidores de esta generación de artistas influencers. Tenemos para rescatar algunas buenas canciones y personajes secundarios atractivos , luego de eso, es un film para olvidar rápidamente.

Calificación 3/10

Daniel Alvarez

Crítica: Daredevil temporada 3

El Diablo Guardián ha regresado

 

¿Que pasa cuando la justicia fracasa? ¿Que pasa cuando las autoridades están corrompidas? ¿Que pasa si ni siquiera Dios está presente? Es el Diablo de Hell’s Kitchen que tiene que regresar, Matt Murdock luego de que quedara gravemente herido, como nos mostraron en el final de temporada de The Defenders, es llevado a recuperarse a la iglesia que lo acogió cuando quedó huérfano de niño. Sus amigos, Karen Page y Foggy Nelson, lo creen muerto y no han recibido noticias de el ya que se encuentra no solo roto físicamente sino también emocionalmente, en un conflicto interno en que identidad necesita para seguir viviendo si Daredevil o Matt Murdock. Aquí comienza una recuperación física extraordinaria pero sin estar listo emocionalmente para regresar a ser el héroe que Hell’s Kitchen ha confiado e idolatrado. 

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Los problemas comienzan una vez que Wilson Fisk, el mayor enemigo que tuvo que derrotar Matt, continúa en prisión pero esta vez dispuesto a hacer un trato con el FBI para obtener su libertad, es aquí donde el agente especial Ray Nadeem hace su mayor esfuerzo para llevar a cabo el caso de Fisk, ya que necesita de un ascenso por las deudas financieras que están llevando a su familia a un problema económico sin retorno. Con esto, Nadeem logra que el jefe mafioso exponga a sus contrincantes y conseguir un arresto domiciliario, para esto Matt al enterarse decide que es tiempo que Daredevil tiene que volver ya que si Fisk está otra vez libre hará todo lo posible para obtener la venganza que le juro tanto tiempo atrás. Wilson Fisk, siendo la gran mente manipuladora logra conseguir que el sistema sea su mayor escudo, adueñándose de la propia justicia que lo encarceló y creando un nuevo villano para que Hell’s Kitchen se olvide de él, una nueva amenaza, un nuevo mal en las calles: el propio Daredevil. Ahora, Matt debe limpiar tanto su nombre, como su identidad de Daredevil y derrotar una vez más a Fisk, con más poder e inmunidad que nunca, y que durante el proceso se sumergira profundamente en su propia oscuridad o se apoyara en aquellos que lo quieren para no perder su humanidad. 

 

Esta temporada es simplemente perfecta de principio a fin. Los guionistas consiguen una historia estructurada, lineal y natural, todo lo que ocurre tiene sentido que ocurra y al mismo tiempo sorprende al espectador con los giros argumentales que nos brinda a lo largo de estos 13 capítulos. Vincent D’Onofrio como Wilson Fisk, hace al villano más temible y al mismo tiempo carismático de este universo que Marvel y Netflix han creado en conjunto, e incluso llega a ser la mejor personificación de un villano en una serie de superhéroes hasta la fecha. Sus motivaciones, su plan y la actuación del actor hacen que el personaje resalta cada vez que está en pantalla. Charlie Cox, esta temporada se ha lucido con su actuación al mostrarnos a un Matt más desequilibrado entre si ser el mismo o Daredevil, se siente el crecimiento no solo de su personaje sino de él como actor. Deborah Ann Woll, por su parte hace a una Karen Page más valiente que antes y incluso más oscura, conocemos su pasado y cuánto ha tenido que sufrir para moldearla tal cual es, sobre todo mostrando su vinculo personal con Fisk, donde su motivación contra el es el miedo sobre lo que puede lograr hacer. Wilson Bethel, interpretando a Ben Poindexter hace un papel de una persona totalmente trastornada por sus problemas desde la infancia y que su interpretación es totalmente disfrutable al punto de hacernos preguntar cómo continuará el personaje y que es lo que hará. 

 

La historia es una ingeniosa adaptación del cómic » Daredevil: Born Again», obviamente con muchos conceptos modificados pero una problemática similar. La música está muy bien incluida y genera el ambiente que la escena requiere, las coreografías de lucha son muy bien logradas y con las misma brutalidad que las temporadas anteriores. Los planos y juego de cámara, creando escenas épicas es uno de los puntos más altos de esta temporada del Diablo de Hell’s Kitchen. 

 

Desde el estreno de su primera temporada, Daredevil la han considerado muchos como la mejor serie de superheroes jamas antes hecha y esta tercera temporada lo reafirma de una forma épica. La oscuridad, la crudeza de la historia, de los personajes, tan fácil de conectarse y sentirse identificados con ellos más allá de unos simples personajes de comics. La serie tiene todo, el poder de los medios en la sociedad, lo frágil y corrupto que puede ser el sistema y sus leyes, que todos tenemos un diablo en nuestro interior esperando a salir y las consecuencias de alejar a nuestros seres queridos. Sean fanáticos o no del personaje, esta temporada va a hacer que quieras la próxima temporada de una manera urgente, va a hacer que queramos ver aun mas del hombre sin miedo, diablo guardián, el Diablo de Hell’s Kitchen, a Daredevil.

 

Escrito por: Julian Servin

Crítica: Pablo Escobar: La traición.

Critica por Douglas Poito

@douglaspoito

Virginia Vallejo (Penélope Cruz) es una importante periodista colombiana. Su vida cambiará drásticamente cuando conozca al fundador del Cartel de Cali, el narcotraficante Pablo Escobar (Javier Bardem). Seducida por su carisma, cede poco a poco a sus cortejos prefiriendo hacer oídos sordos a las noticias que corren sobre él. Está basada en el libro de memorias de la periodista colombiana Virginia Vallejo, “Amando a Pablo, odiando a Escobar”, y narra la relación amorosa de Vallejo con el jefe del Cartel de Medellín entre 1983 y 1987, así como los vínculos de su amante con la clase política de su país –que incluye a los presidentes Alfonso López Michelsen, Ernesto Samper Pizano y Álvaro Uribe Vélez-, además de dictaduras, gobiernos caribeños, grupos paramilitares y rebeldes de Colombia.

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Esta película hace honor al título del libro: “Amando…Odiando”. Lo comento porque es increíble la apología que se le hace a Pablo Escobar, un hombre que carcomió los valores de las bases sociales de Colombia en los años 80. Es una historia que en los últimos años se ha venido contando excesivamente, en especial en series hechas en el país colombiano, cuna de esa historia.  Por lo tanto el público sudamericano conoce muchísimo gran parte de los hechos relevantes de ese personaje. Cuestión que crea una peligrosa y alta expectativa ya que para no cansar a los espectadores se debe estudiar y/o plantear una innovada dimensión de dicho personaje, para darle así más originalidad a cualquier argumento propuesto. Este filme tiende a cansar, según mi punto de vista, por su narración plana y mal interpretada. Esta cinta arranca con buen pie, pero se va disolviendo poco a poco mientras avanza. Llega a incomodar después de 45 minutos de proyección debido a la falta de una tensión dramática más efectiva. No es excesivamente violenta a pesar de su relato y las acciones hechas por Escobar. En ese sentido se cuidó mucho el director. Las actuaciones son sólidas y eso es lo que salva a la película. Cruz y Bardem, por ser actores de alto desempeño logran dimensionar sus interpretaciones y le dan un plus positivo a esta cinta. El vestuario,  maquillaje y cinematografía están correctos. La dirección de Aranoa es irregular y el guion tiene sus fallas en su estructura dramática. Un punto que me resultó odioso es que está grabada en inglés, cuando desde mi punto de vista, no debió estarlo. Prevaleció más las ansias de triunfo Hollywoodense que respetar su localidad. Hay como una sopa entre el español y el inglés, cuestión que desmerita el tratado de este filme. Su estreno comercial está pautado para el 8 de Noviembre de este año en Buenos Aíres. Espero sus comentarios de amor o de odio.

Puntuación: 5/10

Ficha:

Título original: Loving Pablo

Dirección: Fernando Léon de Aranoa

Guion: Fernando Léon de Aranoa (Libro: Virginia Vallejo)

Música: Juan Fedérico Jusid

Fotografía: Alex Catalán

Género: Acción / Biográfico.

Duración: 123 min.

Distribuye: Energía Cine

Reparto: Javier Bardem,  Penélope Cruz, Peter Sarsgaard,  Julieth Restrepo, Óscar Jaenada, David Ojalvo,  David Valencia, Lillian Blankenship, Giselle Da Silva,  Nathan Cooper, Pedro Calvo, Manuel José Chavez, Joavany Alvarez,  Mark Basnight, Diego Landaeta, Mihail Stoyanov.

Crítica: Rojo, de Benjamín Naishtat.

ROJO, película argentina escrita y dirigida por Benjamín Naishtat // Crítica por CJ. Colantonio.

ROJO

Este guionista y director argentino demuestra que las historias están al servicio de una premisa clara sobre la sociedad y el ser humano, como si todo lo que hacemos es la consecuencia de quienes somos.  En este caso, sobre la hipocresía dentro en una comunidad, como los mecanismos violentos que co-existen y que aquí se suscitan como el germen de un estado dictatorial que vivió la Argentina posterior al relato.  

La película que transcurre por el año 1974 y se ocupa de esa naturaleza que pudimos ver en “Relatos Salvajes” sin ahondar en un tema ya conocido -o bien desarrollado en otras películas de manera más evidente- y que es ésa cicatriz que nuestro país aún cuestiona.

El humor negro y el estilo que transita ROJO, también deja entrever el sello autoral que esperamos de una cinematografía nueva que logra atmósferas y que no subestima al espectador.  La inteligente elección de Alfredo Castro Gómez, actor chileno, que denota una comprensión acabada del material, potencian a un Darío Grandinetti en una de sus mejores actuaciones, sino la mejor, y deja claro lo que sucede cuando dos grandes figuras tienen la oportunidad de trabajar juntas.

El premio al mejor director que logró esta película en el Festival de San Sebastián demuestran cómo estamos ante la presencia de un artista responsable sobre lo que cuenta, cuando cuenta.

(Calificación: 8/10)

Crítica: Alfa

ALPHA – Lo inverosímil y la engañosa propaganda sobre el amor hacia los animales. // Crítica por CJ. Colantonio.

Quien haya visto “Colmillo blanco” (1991), ó “El último cazador” (Francia, 2004), le costará trabajo empatizar con esta historia que no se esfuerza en ser coherente -ni siquiera- con el perfil de ser humano que habitó el paleolítico hace más de 20,000 años.

Estos cavernícolas que cazaban para sobrevivir y que no se ponían a dialogar o pensar cuando tenía hambre, tampoco habían tenido un entrenamiento sobre el lenguaje táctico militar que usan hoy las fuerzas especiales para -por ejemplo- quedarse quietos, que utiliza en varias ocasiones el padre del protagonista, un líder enclenque, un hipócrita quien no le enseñó nada a su hijo sobre la supervivencia, pero que llora como una niña cuando lo pierde en el camino.

En aquella época, dicho sea de paso, tampoco usaban prestobarba, no tenían una modista, no iban al dentista y tampoco usaban shampoo.

Toda esta inverosimilitud que podrían engañar a algunos espectadores a quienes realmente les importa poco el séptimo arte, demuestra cómo Hughes –además- carece de estilo propio e intenta camuflar de manera irresponsable –y con algunos trucos digitales- desde las facciones del lobo, hasta los cielos incrustados que no son posibles desde la física de la propias ópticas, como tampoco en la exposición de las cámaras; un elemento más para que el espectador decente no consiga entrar.

Con un final engañoso, ésta película, deja en evidencia las acusaciones de PETA sobre el maltrato y asesinato animal que se produjo en el rodaje.

(Calificación: 4/10)