Crítica 27: El club de los malditos

Una noche en el verano más caluroso en 20 años, Leandro De La Torre, famoso cantante punk, sale disparado por una ventana e impacta sobre el techo de un auto.

Es el día de su cumpleaños número 27. Paula, una joven fan de veintipocos años, graba todo con su celular. Lejos está de saber que en aquel video está la clave detrás del asesinato del músico. Martin Lombardo, acérrimo hincha de Racing, es el detective encargado de investigar el caso. Junto a Paula descubrirá la conspiración detrás de las muertes de todos los famosos rockeros a los 27 años. Jimi Hendrix, Janis Joplin, Amy Winehouse, Sid Vicious y Leandro De La Torre tienen mucho en común: en realidad, todos fueron asesinados… Y Paula y Lombardo pueden ser los siguientes. Persecuciones, escenas de acción imposibles y vueltas de tuerca completamente inesperadas conforman la trama de 27.

El largometraje de Nicanor Loreti (director de “Kryptonita” y la serie “Nafta super”) es un delirio rockero nostálgico, muy entretenido. Fiel a su estilo, conserva muchos detalles estilísticos de Kryptonita, que fue mejorando en su experimentación con el formato serie de Nafta Super. Las tomas largas y cámaras lentas le dan un estilo muy publicitario a la imagen, acompañadas de una excelente selección musical para una banda de sonido que, tratándose de una peli rockera, no podía fallar. Estas elecciones dan un toque muy personal al film, pero sobre todo permiten disfrutar de las escenas de acción, que en la mayoría de las películas del género suelen utilizar cámaras muy rápidas y mucha velocidad en los cambios de plano, logrando que no se entienda bien lo que estamos viendo. De esta manera, experimentamos un goce estético poco común en las escenas de acción.

En cuanto a la historia, continuando con la línea de trabajo de Kryptonita y Nafta Súper, esta peli nos presenta dos grupos de personajes, divididos por el tiempo: el presente, en Buenos Aires, con sus personajes bizarros y estereotípicos, nostálgicos y cómicos. La elección de Diego Capusotto en el papel protagónico es impecable y demuestra su calidad actoral más allá de sus clásicos videos. Sofía Gala, Daniel Aráoz y Yayo completan este elenco heterogéneo, pero que funciona perfectamente bien con el estilo del film, cada uno aportando lo suyo para esta fusión improbable pero efectiva. En paralelo, mediante flashbacks delirantes, también nos va mostrando las dudosas muertes de grandes personajes de la historia del rock, que se convertirán en coequipers de los primeros. El vínculo entre uno y otro grupo, y para darle un toque de localidad al conflicto, El Polaco, que abre el film a los gritos punk “fuck you, fuck you”, generando una escena muy graciosa, ironizando consigo mismo.

Todo esto convierte a “27, El club de los malditos”, en una película de superhéroes del rock, con mucha acción y comedia, además de buenas elecciones estéticas que permiten el goce del espectador no sólo al nivel de la historia y demuestran que vale la pena experimentar e invertir en el cine de género nacional.

Sol Grunschlager

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