Crítica: La chica en la telaraña

“LA CHICA EN LA TELARAÑA” de Fede Álvarez con Claire Foy (la estrella de «The Crown») – Crítica de CJ. Colantonio

IMG_20181120_171219

Acá hay un retroceso en cuanto a una figura de la protagonista, quien tintinea entre características muy marcadas de personaje.  La primera: el típico justiciero de un comic; la segunda: en una James Bond femenina que tiene una misión para salvar al mundo y que se acuesta sin ataduras; y la tercera en un personaje más oscuro como a mi modo de ver, debería ser.

Claramente, la cobardía de los libretistas en NO elegir una de estas opciones -con el objetivo de abarcar a mayor público- tiran por tierra cualquier idea que le haga justicia al carácter formado en los renombrados libros del sueco Stieg Larsson.

El uruguayo Fede Álvarez supo engañar a los estudios para salirse de la métrica película de terror –que asombraba con gusto- y se adentra en un terreno donde no le saca provecho a la actriz de “The Crow” -de sobradas condiciones- para iluminarla en demasía, a tal punto de quitarle cualquier facción de rencor o resentimiento, el que –de por sí- podrían haber liberado al personaje como un torbellino.

Nikita –de Luc Besson- sigue siendo mi preferida, sino vean la primera entrega que hicieron los suecos.

(Calificación: 6/10)

Crítica: El Grinch

Por Daniel Alvarez

De la mano de illumination llega para anticiparse a estas navidades una nueva adaptación de El Grinch, el más famoso y querido villano de las navidades. Este film responde a una adaptación del cuento publicado en 1857 por el autor conocido como Dr Seus , con un color y estética similar a los anteriores films de la compañía.

Por algún motivo, el Grinch se ha convertido en un ser gruñón y antisocial, incapaz de sentir empatía por el otro , sobre todo en una época donde la unión y la bondad está a flor de piel: La navidad. Esta época festiva se acerca, y los habitantes del pueblo están cada vez más odiosos para el Grinch, y para evitar que esta costumbre le devuelva los malos recuerdos de su infancia, decide robarse la navidad. La película se lleva a cabo a través del proceso en que este villano arma y ejecuta el plan para cometer su atroz crimen, mostrado de una forma simpática y muy entretenida.

Si cabe destacar que tanto el personaje del Grinch y la estética del film, tiene claras similitudes a la película del mismo estudio Mi villano favorito, por suerte en esta no hay Minions para rellenar la historia. Lamentablemente existe una falta de identidad en un personaje que podría haberse explorado de otra manera, no es dato menor que su director fue parte de la producción de las aventuras de gru.

En cuanto a la animación, si es destacable el trabajo en el diseño de su protagonista, pensado como un ser odioso pero tierno a la vez. El momento del robo de la navidad es una de las escenas que denotan una gran calidad artística en el diseño de animación, siendo una de las escenas más disfrutables del film.

El Grinch es una película entretenida tanto para chicos como grandes. Si bien no explora la complejidad y el encanto que tiene el personaje de Dr Seus, nos brinda una historia navideña en la que el público podrá sentir empatía con este tierno y gruñón ladrón de la navidad.

Calificación 6.5/10

Crítica: Tampoco tan grandes, de Federico Sosa

Critica de Gonzalo Borzino
Cobertura del 33° Festival internacional de cine de Mar Del Plata

MV5BMzk3ZDNhOGUtNDNjYi00ZTY5LWEzOWMtNWFmNDU2YzNlNzA3XkEyXkFqcGdeQXVyNTg3MTM5NDY@._V1_.jpg

A meses de casarse, Lola (Paula Reca) recibe una llamada del abogado de su padre, quien suponía muerto desde hacía casi 30 años, anunciándole el efectivo fallecimiento del mismo y convocándola a Mar del Plata para cobrar la herencia. Descuidada por su prometido y sin  nadie más que la acompañe en este turbulento momento, acude a su ex novio Teo (Andres Ciavaglia), quien junto a su hermana Rita (Maria Canale) está pasando por un momento de reorganización personal, él con un trabajo que parece burlarse de sus ambiciones y ella en rehabilitación. Los tres realizarán el viaje a la ciudad costera donde conocerán a Natalio (Miguel Ángel Solá), quien fuese el amante del difunto y que les pedirá continuar camino hasta Bariloche, para cumplirle la última voluntad de tener sus cenizas esparcidas por las personas más importantes para él. A partir de allí, el trayecto no hará sino empinarse para los tres jóvenes, en su travesía por deshacerse del pasado. 

Siendo su segundo largo dirigido en solitario, Federiosa (German, ultimas viñetas, Yo sé lo que envenena) nos acerca está comedia de viaje, la cual esconde detrás de sus risas a un trío de personajes que llevan frustraciones y dolores a cuestas. Fue producida por los soñadores de Ayar Stories, cuyo objetivo es el fomento de historias audiovisuales que no dependan de actores convocantes, sino que posean narrativas que puedan sostenerse por cuenta propia, indistintamente de las caras que las encarnan.

Recorriendo el camino entre las ciudades, la película atraviesa la ruta pasando por estaciones de servicio, bares de carretera, descampados y hasta un parque de diversiones.  Sin embargo, la puesta se ve lamentablemente perjudicada por la falta de presupuesto, debido a la cual la misma fue rodada casi en su totalidad en estudio, siendo las escenas de viaje falseadas con bochornosas pantallas verdes. Si bien los interiores están adecuadamente ambientados, y los exteriores nocturnos logran disfrazar la fachada adecuadamente, varias tomas que involucran a la emblemática camioneta escolar de Teo resaltan por su escabrosa superposición.

El tema principal tratado en el film es el desprendimiento, el continuar cargando con el pasado a pesar de el desagrado que genera el mismo y, finalmente, aceptar esa transición para mejor o, incluso, obrar sobre el no olvidándolo, sino resinificándolo. La pareja protagónica tienen un pasado mutuo que desearían olvidar, pero el viaje les hace volver sobre lo que les encantaba de ellos mismos, redescubriendo facetas del otro que creían superadas. Asimismo, Teo debe superar sus frustraciones profesionales, Lola sus decepciones amorosas, y Rita la muerte de sus padres, asuntos que creían que para sus 30 ya tendrían zanjados. El film nos habla de una redención con el propio ser, una aceptación del ahora mas allá de los supuestos eslabones donde uno «debería» encontrarse.

Presentada en el 33° festival internacional de Mar del Plata, proyectado en la sección Panorama Argentino, se presenta con una trama poco sorpresiva y con un final totalmente previsible, pero cuyo transito hasta el mismo es sumamente disfrutable. Esta obra nos invita, a través de los ojos jóvenes de los tres viajeros, a revalorizar el pasado, a aceptarlo y a comprende que siempre se estará en edad para cambiar el rumbo. Los protagonistas descubrirán en el primer trimestre del 2019 que, a pesar de creerse en un momento de monotonía y destinos anclados, de hecho, tampoco están tan grandes como para no pegar la vuelta.

 

Puntaje: 6.5

Crítica: Sueño en otro idioma

SUEÑO EN OTRO IDIOMA (2017) Ernesto Contreras – De estreno en Argentina en el marco del “6° MUESTRA DE CINE MEXICANO INDEPENDIENTE” que se desarrolla desde el martes 13 al domingo 18 de noviembre con ENTRADA GRATUITA en el Centro Cultural San Martín (Pirámide de vidrio – Paraná 322 – Segundo subsuelo)  – Crítica de CJ. Colantonio.

IMG-20181116-WA0015.jpg

Cuesta entrar en la historia porque los primeros minutos son flojos -en específico- los actores, pero de a poco se convierte en un relato donde se comienza a vislumbrar la magia que la propia historia posee y todo se acomoda para convencer desde lo fotográfico, hasta en términos de relaciones entre los personajes.  Hay que darle tiempo y paciencia porque luego –lo que sucede- es realmente mágico.

Un lingüista llega a pueblo selvático para rescatar una lengua -el zikril– que nació cuando una mujer pájaro se enamoró de un hombre.  Sólo quedan dos hombres que pueden ayudarlo, pero están peleados hace cincuenta años por una dolorosa historia de amor que los involucra.

El guion escrito por Carlos Contreras (Las oscuras primaveras) desarrolla en paralelo dos etapas de la vida de estos dos hombres: en su vejez y su juventud, interpretados de una manera que emociona.

Rescato una reflexión en la apertura.  “El cine mexicano realiza ciento ochenta películas por año y capaz una llega a la Argentina; allá en México también se estrenan dos o tres películas argentinas… y hablamos el mismo idioma.”

(Calificación: 7/10)

Crítica de cine: Leal

Critica por Douglas Poito

Instagram @douglaspoito  Twitter @dpTalento

FB_IMG_1542538465881.jpg

Un ministro recién designado y un par de hombres de su confianza reclutan a los mejores comandos para conformar un grupo de Operaciones Especiales con el fin de desbaratar una organización criminal. Con reportes de Inteligencia, el cuerpo antidroga emprende una serie de operaciones de precisión, golpeando sorpresivamente a los narcos.

El próximo 22 de noviembre se estrenará el film  argentino “Leal”, una película de Pietro Scappini y Rodrigo Salomón, una cinta cinematográfica del género crimen, drama y acción, presentando un guion inspirado en hechos reales. La trama fue creada a partir de anécdotas de los agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), que brindaron un riguroso asesoramiento durante la filmación. Es un filme que busca posicionarse o empoderarse del gusto preferencial del público argentino a través de la proyección del género acción local, un estilo muy ajeno en líneas generales del cine de este país. Desde mi perspectiva “Leal” es un filme con muchas debilidades en guión, actuaciones, cinematografía y dirección. El género acción es súper competitivo y el público mundial está muy influenciado por Hollywood, se quiera o no admitir. Eso no significa que solo esa industria genere buenas películas en ese estilo, pero el público más joven en cuanto a gusto preferencial y taquilla lo ha demostrado cuantitativamente. Es un filme donde las actuaciones en su gran mayoría están posadas, falló muchísimo el coach actoral de interpretación. No se proyecta matices en cuanto a su cinematografía, es totalmente plana y sin creatividad en su iluminación o creación de atmósferas. El género acción puede ser trabajado de forma muy contundente en este punto porque siempre posee personajes “oscuros” y la iluminación sirve para lograr efectos contundentes y artísticos. Todo está puesto, nada es espontáneo. Es una película “machista” netamente en su guión, el trato a la mujer es sobremaneramente  despectivo y abusivo. Solo el personaje de Andrea Quattrocchi (Bety), es respetado en cuanto a la igualdad de géneros. No quiero ser moralista en este punto, pero desde mi visión”Leal” presenta un guion misógino. Puedo confesar que no la disfruté y mucho de los invitados de prensa estaban dormidos durante la proyección.

Puntaje: 3/10

Ficha:

Dirección: Pietro Scappini y Rodrigo Salomón

Autor: Andrés Gelós

Producción: Dani Da Rosa y Fernando Sokolowicz

Producción Ejecutiva: Ma. Victoria Ramírez Jou y Victoria Aizenstat

Dirección de producción: Ma. Victoria Ramírez Jou

Coordinación de producción: Agnés Figuéres y Julieta Civelli

Asistencia de dirección: Florencia Momo

Dirección de arte: Dulce Centurión y Montse Cuevas

Dirección de fotografía: Nicolás Gorla

Dirección de sonido: Javier Stavropulos

Música: Juan Blas Caballero

Vestuario: Lía González

Maquillaje: Edi Romero

Producida por: HEi Films, en coproducción: con Arco Libre

Con el apoyo de: Centro Cultural de la República El Cabildo (CCRC) e Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA)

Duración: 107 minutos

Apta para mayores de 16 años

Elenco: Luis Aguirre, Andrea Quattrocchi, Silvio Rodas, Félix Medina, Bruno Sosa, Fini Bocchino

Con la participación especial de: Gonzalo Vivanco, Andrea Frigerio, Mauricio Jortack y Rafael Rojas Doria.

Crítica: El asesinato de la familia Borden

“El Asesinato de la Familia Borden” con Chlöe Sevigny y Kristen Stewart, bajo la dirección de Craig William Macneill. // Crítica CJ. Colantonio.

img_20181116_0149462108250397.jpg

Una estructura fallida para una historia real de un crimen que fue el puntapié para el nacimiento de la prensa amarillista.  En tal caso, pareciera que muy pocos conocen la historia, porque esta película se toma demasiadas licencias como si fueran certezas de lo que pasó que -a mi modo de ver- sólo intentan generar morbo.

Justamente, este tipo de trama pudo haber sido aprovechada con la especulación, con el misterio, no con las certezas.  Puedo reconocer que no soy un espectador común, pero creo que quien va al cine no quiere información obvia, quiere pensar, eso es verdadero entretenimiento.  La especulación además genera otro tipo de mensaje en el espectador, mucho más profundo para reflexionar.

A veces, me parece casi absurdo pensar que teniendo tanto otras versiones sobre lo mismo, no se la haya sacado provecho.  Existe una película protagonizada por Elizabeth Montgmery, una serie para televisión con Christina Ricci e incluso una ópera rock sobre el caso de los Borden; y hoy, el hogar de los Borden es una casa-museo, a la que se acercan visitantes de todo el mundo e incluso para pasar una noche.

Rescato los primeros diálogos de Lizzie, cargados de sarcasmo, luego se pierde.

(Calificación: 6/10)

Crítica: El infiltrado del KKKLAN

EL INFILTRADO DEL KKKLAN (BlacKkKlansman) de Spike Lee – (Estrenada el 15-11-2018 en Argentina) Crítica de CJ. Colantonio

FB_IMG_1542385975100.jpg

Quien conoce a Spike Lee desde ya le digo que no es “Malcolm X”, no es “Hora 25”, no es “Haz lo correcto”.  O sea, no es lo mejor de él. En su intento de crear un cine Blaxploitation transforma lo serio, lo profundo, lo grave que sucede aún hoy, en algo completamente irreal, pese a que ya de por sí, es una historia verdadera difícil de imaginar.  Sin embargo -quién sino- para hablar de la segregación que un exponente como él; con más derecho y conocimiento.

Capaz por eso, además de su trayectoria, fue acreedor del Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes, puesto que habla de la segregación que un gobierno como el de Trump alienta como si nada.  

Entonces, ¿para qué ponerle algo más cuando ya -de por sí- camina solo?  Cargado de manierismos, estereotipos y largos discursos que cuesta saber cuándo empezará la película, se convierte en un popurrí que pierde contundencia.  El actor no se acerca al Shaft que intenta imaginar. La selección de la música… increíble, como siempre; justamente es lo que realzan las dos horas y cuatro de metraje.

El final: un documental que parece un corto fuera de la película que te hace reflexionar sobre lo que sigue sucediendo y cambia otra vez lo que al público le costó tanto construir entre tanta alharaca anterior, y que le gana por goleada.

(Calificación: 6/10)

Crítica: El asesinato de la familia Borden

Por Daniel Alvarez

No es la primera adaptación que tenemos sobre los asesinatos de la familia Borden, no hace mucho tuvimos una serie con Cristina Ricci, que nos acercaba una historia de época retratando la vida de la mujer reconocida como «La asesina del hacha». Este film protagonizado por Kristen Stewart y Chloe Sevigny, no busca aportar nuevos datos sobre este crimen, sino más bien centrarse en el drama familiar y en la relación de sus protagonistas Lizzie y Bridget.

Basada en hechos reales, la historia tiene como objeto los asesinatos de Andrew Borden y Abby Durfe Gray en el año 1982, la única sospechosa del crimen ha sido Lizzie Borden y es en quien se centra este film. La historia comienza con dicho asesinato , una escena breve pero que nos pone en pantalla el final de esta historia. Luego hay un regreso en el tiempo para retratar con mayor profundidad el cómo se han dado las cosas , además de mostrar en escencia la personalidad de Lizzie y la relación que ha tenido con una de las empleadas domésticas.

El film parece como si se olvidara por un momento el hecho del asesinato para intentar meterse en la piel de Lizzie Borden, un personaje que provoca cierta empatía, aunque su desarrollo es bastante lento. Es también este un relato feminista, que busca mostrar con énfasis el carácter de su protagonista, una mujer cuyas ideas van en contra de los pensamientos de la época, es por ello que existe una relación muy conflictiva con su padre, el patriarca de la familia y una figura respetada en su sociedad. Quizá lo mejor que deja este film son los momentos en que la protagonista interactúa con Bridget, la sirvienta con la que tienen muchas cosas en común, los abusos de su entorno y el de la misma sociedad.

Uno de los aspectos que logra sacar adelante la cinta es la actuación de sus protagonistas, donde sobresale una Chloe Sevigny que hace de Lizzie un personaje cautivador y misterioso a pesar de que muchos conozcan su final. Así mismo, logra complementarse con Kristen Stewart, que si bien es un personaje más medido en su carácter, logra complementarse con su compañera con sus diálogos y escenas que denotan erotismo desde un acercamiento simplista.

El director Craig William Macneill falla a la hora de encontrar una estructura narrativa que sea funcional al objetivo de la historia, que es llegar al momento del asesinato , algo que debió mostrarse con mayor dinamismo al haberlo anticipado desde el primer minuto. Si hay un buen trabajo en la fotografía y el diseño de vestuarios que se adecuan perfectamente a la época y a la tonalidad un tanto oscura del relato.

El asesinato de la familia Borden es una película que parte de una premisa interesante aunque no aporte algo novedoso, el problema es que mantiene un desarrollo lento y que se olvida por momentos del conflicto principal de la historia. De todos modos llega a ser un film agradable gracias a las actuaciones de Chloe Sevigny y Kristen Stewart, que mantienen una química particular a través de sus sufridos personajes. Es un film que podría haber dado más de sí misma , pero que de todos modos mantiene el interés.

Calificación 6.5/10

Crítica: Hell Fest: Juegos diabólicos

Critica de Touya Thompson
Hell Fest_poster final ARG
Abre un nuevo parque de diversiones itinerante en la ciudad, y un grupo de amigos decide ir a visitarlo. Natalie (Amy Forsyth), quien se encontraba en necesidad de un descanso tras un año de estudiar sin divertirse, accede a la propuesta de su amiga Brooke (Reign Edwards) quien planea presentarle a Gavin (Roby Attal). Lo interesante del parque de diversiones es que está enfocado en el terror, con laberintos con terroríficas figuras y cadáveres, lo cual llevará a que los protagonistas duden a cada momento si los asesinatos y apariciones del «Otro» (Stephen Conroy) serán de verdad o serán parte de las retorcidas presentaciones del lugar. ¿Sobrevivirán los amigos a esta noche? ¿Lograrán distinguir cuando estén en peligro real? ¿Tomarán en serio sus pedidos de ayuda? ¿Quién es este extraño que los acosa?
Un slasher para nada pretencioso, que logra asustar de a momentos, predecible por otros. Mezclando el gore de los 00s con las películas de terror de los 80/90s, la hacen una película que llama la atención. Quedará en el público decidir si El Otro quedará para la historia como Jason, Mike Myers, o Freddy Kruegger como lo hiciera Ghostface en los 90s. Como dato de color, hay un cameo del genial Tony Todd (Candyman, 1992) que es un pequeño guiño a los fanáticos del terror, tal como lo hiciera «Sé Lo Que Hicieron El Verano Pasado» (I Know What You Did Last Summer, 1997). La escena final donde se descubre la identidad del asesino se sale de la norma.
6/10
Abre un nuevo parque de diversiones itinerante en la ciudad, y un grupo de amigos decide ir a visitarlo. Natalie (Amy Forsyth), quien se encontraba en necesidad de un descanso tras un año de estudiar sin divertirse, accede a la propuesta de su amiga Brooke (Reign Edwards) quien planea presentarle a Gavin (Roby Attal). Lo interesante del parque de diversiones es que está enfocado en el terror, con laberintos con terroríficas figuras y cadáveres, lo cual llevará a que los protagonistas duden a cada momento si los asesinatos y apariciones del «Otro» (Stephen Conroy) serán de verdad o serán parte de las retorcidas presentaciones del lugar. ¿Sobrevivirán los amigos a esta noche? ¿Lograrán distinguir cuando estén en peligro real? ¿Tomarán en serio sus pedidos de ayuda? ¿Quién es este extraño que los acosa?
Un slasher para nada pretencioso, que logra asustar de a momentos, predecible por otros. Mezclando el gore de los 00s con las películas de terror de los 80/90s, la hacen una película que llama la atención. Quedará en el público decidir si El Otro quedará para la historia como Jason, Mike Myers, o Freddy Kruegger como lo hiciera Ghostface en los 90s. Como dato de color, hay un cameo del genial Tony Todd (Candyman, 1992) que es un pequeño guiño a los fanáticos del terror, tal como lo hiciera «Sé Lo Que Hicieron El Verano Pasado» (I Know What You Did Last Summer, 1997). La escena final donde se descubre la identidad del asesino se sale de la norma.
Calificación:  6/10

Crítica: Rosita, de Verónica Chen

Crítica de Gonzalo Borzino
Cobertura del 33° Festival internacional de cine de Mar Del Plata

FB_IMG_1542284836837.jpg

Dejando atrás las horas laborales de su spa, Lola (Sofía Brito) vuelve a su casa de zona norte solo para descubrir que Omar (Marcos Montes), su padre, dejó a sus dos hijos pre-adolescentes solos, salió con la pequeña Rosita a «comprar zapatillas» y, a pesar de las avanzadas horas de la noche, aún no regresó. En su desesperación, acude a la policía para denunciar la desaparición, descubriendo que su padre esta sospechado por el homicidio de un vagabundo. Pasando las eternas primeras 24 horas, cada segundo le pesa y llega a pensar que pueden estar cruzando la frontera, que su hija está por volverse mercancía… y entonces ambos vuelven, solo pudiendo responder a la afligida madre con excusas vagas sobre lo que paso el día que llevaban fuera de la casa, lo que no hace más que empeorar sus sospechas.

Dirigiendo y escribiendo su sexta película, Verónica Chen (Mujer conejo, Agua) nos propone un vistazo cercano a la privacidad de una familia en guerreada situación: una madre tres veces soltera conviviendo en la casa de un padre colérico y con un pasado delictivo. Acompañando a la trama desde una puesta de planos cerrados, representativos de una secuencia de acontecimientos sofocantes y, a su vez, que denotan el carácter privado y de encierro que los mismos provocan es, en sí misma, una obra circular.

Este thriller social se sustenta del marco de la contemporánea paranoia perpetua provocada por los medios masivos de comunicación, que genera encontrar un enemigo en el más cercano, hasta dentro de nuestra propia familia. Se desdibujan los vínculos, se sabotean los respetos y se termina creando una sociedad de la desconfianza, donde todo acto que no esté alineado se convierte inmediatamente en una dignificación de las sospechas, un germen de antagonismo y conspiración. Historias de abusos que encuentran origen en las personas menos esperadas, naturalizadas por los medios, evidenciado por los niños comiendo frente a la tele mientras esta vomita horrores. Es un daño colateral de la visibilización que se le está dando a estos casos privados, al momento de volverlos públicos en búsqueda de una propagación de herramientas denunciantes.

Omar es un hombre derrotado por su propia orbita de delincuencia, un pasado que no parece querer dejarlo ir, como bien señala su compañero (Luciano Cáceres). La aparición de nuevos datos sobre los antecedentes de un padre que desconoce y rechaza, llevan a Lola a volverse una víctima del miedo, reconociendo en su padre (el cual nunca es llamado padre ni abuelo) a un completo desconocido que podría ser capaz de los peores horrores. En base a esto, llega a tomar medidas tan ridículas basadas en la suposición de que cualquier cosa puede ser. Si los otros, de apariencia más inocente resultan culpables ¿qué esperanza le queda a él?

Presentada en el marco del 33º Festival de Cine Internacional de Mar Del Plata y comercialmente a ser estrenada en el primer trimestre del 2019, esta obra habla del desvinculo, la paranoia y el prejuicio, con una valorización de la vergüenza y el desgarramiento de la decencia. Sufrió percances económicos por cambios en el INCAA durante el último periodo de rodaje, lo que complicó la financiación del proyecto e hizo peligrar su conclusión. Compitiendo en la categoría de cine latinoamericano, esta propuesta resalta por su cercanía con la vida diaria de muchos argentinos, un reflejo digno de nuestra época, que pica en el nervio central de una familia promedio, en una situación tenebrosamente naturalizada, dejándonos un gusto agrio en la boca y la reflexión que no todo es color de rosa.

 

Puntaje: 7.5