Reseña: Hijos de la muerte

Las muertes de la guerra

El mundo sigue convulsionado y está en llamas, los periodos de paz han sido efímeros, occidente enfrenta la primera guerra de este siglo. Las noticias sobre muerte y destrucción nos invaden, somos testigos de este acto infame mediante nuestras pantallas. La guerra nunca se fue.



»Hijos de la muerte nos adentra en el corazón de un pueblo azotado por una guerra arrolladora. Allí donde el trauma y la miseria se han vuelto el lugar común, se componen una serie de vínculos corruptos que dejan al manifiesto la miseria del hombre. Sin embargo, la dignidad humana cobra valor y logra conmover haciéndose visible emergiendo de la carne viva». Así describe
Ezequiel Sagasti la obra que escribe y dirige.

Con un elenco numeroso integrado por actores jóvenes y de mediana edad como German Flood, Lucía García, Gonzalo Gravano, Gerardo Leyer, Melina Martín, Laura Masilo, Diego Rosenthal, Juan Diego Sagasti, Gonzalo Saludjian, Andrés Schweizer, Benjamin Segura, Verónica Viana y Ludmila Zalazar, Hijos de la muerte se presenta como un drama bélico destacable.

Hace unas semanas la película alemana Sin Novedad en el Frente fue premiada con el Oscar Internacional, esta relataba la cruda y horrenda realidad de los jóvenes cabos enviados a luchar en la Primera Guerra Mundial. Teniendo este referente cinematográfico actual. podemos decir que Hijos de la Muerte es una experiencia dolorosa sobre los estragos de la guerra en los pobladores.

El libreto de Sagasti se sostiene e impulsa con la música original de Matías Gessaga. El artista compone una banda original que llena de tensión, angustia y dolor a las líneas y sucesos de la obra.

En la guerra no hay ganadores, sino víctimas,en este caso, el pueblo es el que sufre y paga las consecuencias de los malentendidos de los hombres, en Hijos de la muerte vemos un drama bélico sobre un pueblo que se corrompe. se carcome por dentro hasta que la muerte deja de importar, la muerte está con ellos.

Disponible los domingos a las 20:30 en el Teatro Nün.

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Reseña: Una obra para mi

El pasado viernes asistimos al teatro «El método kairós» a la segunda función del reestreno de «Una obra para mi». Se trata de una propuesta muy interesante que aborda el biodrama dentro de la creación teatral y sobre lo difícil que puede resultar para un autor mostrar su verdad en una obra.

Una obra para mi comienza con un entramado simple, pero que a medida que pasan los minutos su consigna cambia completamente, pasando incluso por un momento de confusión para el espectador pero que en poco tiempo nos encierra en lo profundo de su propuesta. Esa simpleza es muy necesaria para que el público conozca a los personajes principales, los entienda y sienta empatia por ellos. Es así como arranca un juego entre dos hombres que están juntos, que están en una búsqueda artística para crear una obra casi biográfica, pero que en esa búsqueda se da paso al juego entre los personajes, con un tono más romántico y casi erotico para luego tomar otro rumbo. En la segunda parte de la obra, nos cuentan de a poco el objetivo de la misma, del porque se llama «una obra mi» , de aquella búsqueda de inspiración para contar una verdad propia.

Los actores manejan muy bien cada uno de los distintos registros que la propuesta ofrece. De aquellos momentos más terrenales a otros que parten desde la imaginación y los recursos teatrales para pasar de la realidad a la ficción. Cuando hablamos de realidad, nos referimos a la de la puesta, ya que nos encontramos en un proceso de creación teatral, teniendo casi una obra dentro de la misma. La química entre Francisco Bertín y Sebastián Suñé es indiscutible, la interacción entre ellos es constante y logran emocionar al público en sus últimas escenas. El trabajo de dirección a cargo de Suñé y Lía Bagnoli funciona para unir todas aquellas piezas de una puesta que se vuelve compleja pero que a apreciar todo su conjunto vemos con simpleza y honestidad aquella historia que supieron contar.

La obra escrita Sebastián Suñe, que también es uno de los protagonistas, es una propuesta que se nota que es personal y sincera, pero a la vez muy imaginativa, teniendo recursos teatrales y giros que la vuelven en una historia más allá del drama amoroso entre dos personas. El dúo Sebastian y Francisco es todo lo que está bien en una propuesta que nos provocará emociones del todo tipo.

VIERNES 20 30 horas

El Máetodo Kairós (El Salvador 4530)

Valor entrada: $2500



https://publico.alternativateatral.com/entradas75809-una-obra-para-mi?o=1

Reseña: Pajarita, de Guillermo Parodi.

Trescientos millones renace en Pajarita

Todos los viernes a las 20hs en el Teatro del Pueblo sucede Pajarita, ganadora del premio Estrella de Mar 2023 a Mejor Actor de Drama y dos premios ACE 2021/ 2022 a Mejor Espectáculo de Teatro Alternativo y Mejor Actor.

 1927, una sirvienta española se arroja a las vías del ferrocarril. Este suceso conmueve a Roberto Arlt y germina la imagen que desencadena la escritura de Trescientos millones: “Durante meses y meses caminé teniendo ante los ojos el espectáculo de una pobre muchacha triste que, sentada en la orilla de un baúl, en un cuartucho de paredes encaladas, piensa en su destino sin esperanza al amarillo resplandor de una lamparita de veinticinco bujías”. En 1932 se estrena Trescientos millones en el Teatro del Pueblo, una de las obras fundamentales del teatro argentino. En la obra, la sirvienta española se llama Sofía, la que sueña con ser rica en ese “cuartucho de paredes encaladas”, la que sueña con un galán, con los personajes que ha leído, visto y escuchado, con el Infierno y la muerte, con el fin. 

Noventa años después de su estreno, Guillermo Parodi, dramaturgo y director, lleva a la nueva sede del Teatro del Pueblo una reversión de esta obra icónica. Pajarita es un abordaje de Trescientos millones, una búsqueda por la actualización y, a la vez, por el mantenimiento de elementos propios de la poética arltiana. Ese pasado que puede seguir (y bien que lo hace) hablando de este presente.  

Arlt escribe en una sociedad atravesada por la crisis del ´30. Sus personajes viven en esa realidad golpeada, desolada. Criaturas pululantes que van y vienen y habitan el sin sentido. Pero son ellas también quienes desean e imaginan. En Arlt conviven el desamparo, el agotamiento y la miseria, con la posibilidad de algo distinto, la esperanza. La vigilia y el sueño, los límites entre ambos se borronean. Dentro del gris, hay chispazos que iluminan, hay momentos de luz dentro de un mundo oscurecido por el impacto de la crisis. Ese territorio es el que también aborda Pajarita ubicándose en la realidad caótica actual. Allí Sofía sufre la crisis contemporánea, habita los límites de un mundo roto. Ambas Sofías, la de Parodi y la de Arlt, acarrean fantasmas, personas de humo que viven en la profundidad de ellas mismas y esperan atentas el momento del sueño para nacer. 

En Arlt lo onírico y surrealista tienen un peso aplastante. Parodi los lleva al escenario a través de las actuaciones y los elementos de puesta. “Zona astral donde la imaginación de los hombres fabrica con líneas de fuerzas los fantasmas que los acosan o recrean en sus sueños”, así comienza el prólogo de Trescientos millones, y así es también lo que se respira en la puesta de Pajarita: escenografía, vestuario, luces y sonido, recrean un ambiente onírico del que el espectador entra y sale con facilidad acompañando el tránsito de Sofía. Todos los elementos son funcionales al paso de una esfera a la otra.  Lorena Szekely y Pablo Mariuzzi son quienes encarnan estas criaturas que habitan esta espacialidad de borde. Ambos despliegan un abanico de posibilidades vocales y corporales que construyen este vaivén entre realidad y sueño. Lorena hace que fragilidad y determinación convivan en esa pajarita de alas partidas. Mariuzzi presenta una gran ductilidad camaleónica, él pone cuerpo a las distintas visitas de humo que irrumpen en el viaje adormecido de Sofía. 

Lo porteño, la calle, la realidad cruda y desmembrada, la risa, lo reo y lo elevado, la vigilia y el sueño, la muerte y la vida. Pajarita como eco de Trescientos millones, como eco del ayer en el hoy. 

“PAJARITA”– TEATRO DEL PUEBLO (Lavalle 3636)– Viernes 20hs.

FICHA TÉCNICA: 

Dramaturgia:

Guillermo Parodi

Actúan:

Pablo Mariuzzi, Lorena Szekely

Músicos:

Martin Elter, Nicolás Lastra, Juan Pablo Martini

Diseño de vestuario:

Jorgelina Herrero Pons

Diseño de escenografía:

Fernando Díaz

Diseño de luces:

Fernando Díaz, Guillermo Parodi

Producción musical:

Juan Pablo Martini

Realización de escenografia:

Fernando Díaz, Analía Schiavino

Realización de vestuario:

Jorgelina Herrero Pons, Titi Suárez

Canciones:

Guillermo Parodi, Teresa Parodi

Video:

Fernando Díaz

Fotografía:

Mariana Melinc

Diseño gráfico:

Mariela Segado

Diseño de imagen:

Mariana Melinc

Entrenamiento corporal:

Sofia Ballvé

Asistencia de dirección:

Lucas Soriano

Prensa:

Paula Simkin

Producción En Gira:

Alejandra Garcia

Dirección:

Guillermo Parodi

Composición Musical:

Juan Pablo Martini

Escribió: Micaela Steinbach

Reseña: El Brote

Ficciones reales en el no-teatro

El teatro no es lineal,se adapta a la visiòn de su dramaturgo, es que en lo experimental se pueden explorar/explotar formas y voces que en lo clàsico no se podría El director y dramaturgo junto al actor son cómplices de llevar una idea (pues el teatro no solo son historias, son ideas y planteamientos) al público. Este se vuelve observador de algo diferente, se cuestiona y se sumerge en el experimento.

La dupla de Emiliano Dionisi y Roberto Peloni nos ofrece su brote creativo en » El Brote», presentada en el Teatro El Pueblo.



»A un actor se le comienzan a desdibujar los límites entre la ficción y la realidad, y ahora desconfía de quien escribe los acontecimientos de su vida «¿Que clase de personaje somos en esta historia?» Bajo esta abstracta sinopsis, Emiliano Dionosi nos introduce en El Brote.

Roberto Peloni es sólido y convincente en este papel que le exige desprenderse de lo convencional. Asume el reto y encarna el no teatro en sí mismo. ¿Qué es real?, ¿Què es actuado?, ¿Qué es lo que lo interpela? El libreto de Dionisi nos habla de las relaciones humanas, del arte y el sufrimiento del mismo. Aquellos brotes de imaginación o dícese: inspiración, que llegan de forma inesperada, ¿Se escapa o se lucha contra el?

Peloni y Dionosi es el dúo que se complementa para poder romper con el teatro y hacerlo real. Disponible los lunes a las 21 horas en el Teatro El Pueblo.

Escribiò Sebastian Arismendi para La Butaca Web.

Reseña: Resurrección, de Gustav Mahler

El Teatro Colón más allá del teatro

Este 2023 se cumplen cuarenta años de la vuelta a la democracia en Argentina, un período de la historia que elegimos no olvidar, y que sigue presente en el arte como método de conservar la memoria. Durante el 8 hasta el 12 de marzo, el Teatro Colón se trasladó hacia el Predio de la Rural para presentar la Segunda Sinfonía de Gustav Mahler en Do menor, mejor conocida como Resurrección.



Para el Mahler, el proceso creativo de Resurrección tomò casi diez años durante finales del siglo XIX; el resultado terminò siendo una de las piezas más emblemàticas del posromanticismo, aunque han pasado casi 130 años de la primera vez que fue presentada; sigue estando vigente como el mensaje divino que da esta melodía hacia la posibilidad de que aquellos que se fueron, puedan resucitar.

Es poco ortodoxo que el Colòn traslade hacia la Rural una gran maquinaria de personas (casi 300) para poder llevar a cabo esta gran puesta en escena. Es imposible imaginar la visión que tuvo Romeo Castelluccid dentro del Teatro. Castelluccid es conocido por su vanguardia y oscuridad a la hora de llevar a cabo su escena, acà lo demuestra en un baldío donde un caballo transita perdido sin su jinete, este incidente darà paso a que se descubra un horroroso suceso: Una fosa comùn con una cantidad de cuerpos indescifrable.

Pensar en cuerpos en fosa común nos causa horror pues pueden ser aquellos de los 30000 desaparecidos que dejó el tiempo más oscuro de la historia argentina reciente. El objetivo fue logrado y la sinfonía de Mahler acompaña al dramatismo de la muestra en escena.

Charles Dutoit fue el encargado de dirigir a esta aparatosa orquesta y el orfeòn encabezado por la soprano Jaquelina Livieri y la mezzosoprano Guadalupe Barrientos. Este gran equipo logró capturar la esencia de Mahler y a su vez, adaptarse para sonar igual que sonaría en el Teatro.

Resurrección fue un espectáculo que solo se podía dar el predio de La Rural, esto demuestra la capacidad de adaptación del Teatro Colón, un despliegue de talento para hacer homenaje a la democracia.

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Reseña: El hombre de la foto

El dolor de la foto

El duelo y los procesos que conlleva, el desmerecimiento y la culpa son temas que toca el monólogo de »El hombre de la foto», presentado en la sesión de microteatro del Espacio La Gloria en Almagro.

»Un padre pierde  a su hijo.  Lo que duele es la trágica ironía de haber malgastado tiempo siendo campeón de carreras a mar abierto y salvavidas». Es la premisa del drama que nos trae Verónica Melián.

Emmanuel Maximiliano Pereyra es un joven actor comprometido con personajes que cargan con confusión, culpa y resignación. La experiencia previa que he visto en los personajes de Pereyra le han permitido calzar bien dentro de los zapatos de este atormentado hombre- Gracias a la dirección de Mariana Arrupe y Federico Foscaldi, con pocos recursos se orquestó este monologo tan intenso.

El personaje de Pereyra está sumido en el desastre y el abandono que puede llevar la ultima fase del tormento, aquella en la cual ya no se decide luchar. Esto es llevado a la realidad dramática y a la frustración que lleva la premisa que desencadena la trama.

El hombre de la foto es una muestra condensada de muchos males del hombre, su orgullo y su encierro. Un Emmanuel solido en un melodrama intimo y honesto. Disponible los viernes a las 21 horas en el Espacio La Gloria (Yatay 890)

Escribió Sebastian Arismendi para La Butaca Web.

Reseña: La casa de las pelucas kosher

El oscuro secreto de las pelucas Kosher

En la tragicomedia todo es válido, siempre y cuando se transite en el campo a libre de minas. Al jugar con el humor oscuro se pueden herir sensibilidades pero a su vez, usar los estereotipos no para burlarnos de ellos sino para hacer sátira, crítica o una simple parodia, de manera inteligente pues no nos reímos de ellos, nos reímos con ellos.



La comunidad judía en Buenos Aires se encuentra en la popular zona Once (La Babel de Buenos Aires) del barrio de Balvanera. Este grupo se dedica a la industria mediana textil, pero también a las pelucas Kosher.


»Mírele, la dueña de un negocio de pelucas Kosher, recibe en su casa a tres clientas de alta alcurnia, en un intento desesperado por vender sus productos. Lo que las visitas no saben es todo lo que la dueña de casa oculta: una vivienda maltrecha, una hija desconectada de la realidad y por sobre todo… un taller clandestino». Así describe su obra Karina Hepner.

Con un reparto fememino conformado por Marina Apat, Bettina Brozzo, Karina Hepner, Natalia Imbrosciano, Brenda Lem, Magalí Meliá, Catalina Motto, Paloma Santos, Maria Nydia Ursi-Ducó y bajo la dirección de Nicolás Sorrivas; La Casa de las Pelucas Kosher es una comedia muy ácida, oscura y trágica.

Las pelucas Kosher no pudieran existir sin el imaginario creativo de José Escobar. Este además de dividir en el escenario en tres para poder no solo dividir los diferentes lugares sino para darles el tiempo que el libreto de Hepner establece; pero capaz el primer aspecto que se va a notar es el diseño vestuario donde los vestidos negros y verdes oliva oscuro van a resaltar. El resultado es simplemente Kosher.

Sorrivas sabe cómo llevar a este elenco de actrices en una línea narrativa que no es lineal. salta en tiempos pero también entre géneros, lo que sí está asegurado es la diversión que tendremos en una obra que resulta arriesgada, con una temática exótica y muy muy Kosher.

Disponible los martes a las 21 horas en Espacio Callejón.

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Reseña: Las Ciencias Naturales



Por Sofía Luna Roberts

¿Qué es el ser humano?, esta pregunta se ha convertido en la mayor interrogante del mundo cuando hablamos de existencialismos y creencias. Dos colegas europeos se juntan para emprender un viaje a las Américas, principalmente América del Sur, con el objetivo de encontrar una respuesta a esta gran interrogante que los deja despiertos: hallar el origen del ser humano. Esta obra titulada “Las Ciencias Naturales” es la segunda experiencia de “La Saga Europea”, un proyecto de la Compañía Teatro Futuro que propone explorar la relación entre Latinoamérica y Europa mediante la literatura. La obra podrá verse de jueves a domingos a las 20 hs en la Sala Casacuberta del Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530).



Con dramaturgia y dirección de Mariano Tenconi Blanco, la pieza teatral nos cuenta la historia del naturalista alemán Rudolph Weiss que viaja a la ensoñada América junto a su secretario español Calixto Blanco. Durante este viaje descubrimos que el científico alemán carga con un pasado bastante trágico: su hijo murió ahogado y su esposa se suicidó. Aquí es donde nos encontramos con un demonio, pero no de la manera clásica de firmar un pacto, sino que se desprende un demonio desde su interior y se hace presente arriba del escenario. Agustín Rittano, Ariel Pérez de María, Marcos Ferrante, Juan Isola, Gabriela Ditisheim y Andrea Nussembaum son lxs actores y actrices que se mimetizan con los personajes y le dan vida de una manera creativa y llamativa.

El director piensa al teatro como literatura y es por esto que su gran influencia para la conformación tanto de la historia como de los personajes fue el clásico mito fáustico y su característico pacto con el diablo. La mezcla de las diferentes versiones de Fausto genera una ficción delirante e imprevisible. Logra desplegar un lenguaje escénico en el que seis actores y actrices constituyen a casi el doble de personajes y además forman parte de la banda musical dirigida por Ian Shifres. Siendo uno de los elementos fundamentales, la música en vivo le brinda el tinte distintivo que la obra necesita para lograr un equilibrio estético y sonoro. La fuerte aparición en los ritmos, inflexiones, sonoridades y cadencias en la música da cuenta de una composición muy sólida y poderosa, en donde cualquier actor o actriz puede interpretar de manera segura la melodía acorde al acto.

El hecho teatral despliega el cruce de varias disciplinas que se retroalimentan continuamente en escena: dramaturgia, actuación, dirección, música, vestuario, escenografía, diseño lumínico, entre otras. Todas ellas logran fusionarse de una manera equilibrada, sin excesos, ya que la obra está escrita desde la ficción, desde lo inverificable y por ello se multiplican las posibilidades del tratamiento escénico. El director habla de que “la obra confía ciegamente en la imaginación”, ya que las situaciones que suceden podrían ser otras. Esta libertad de interpretación da cuenta del poder superior que conlleva la escritura; la mezcla de clásicos, idiomas, historias, aventuras, nos revelan la infinidad de posibles poemas y narrativas obligándonos a cuestionarnos el verdadero objetivo del teatro en sí.

“Las Ciencias Naturales” es una obra sobre la lucha entre el bien y el mal, sobre la deconstrucción de la masculinidad, sobre el poder de la escritura. Lo imprevisible y caótico se vuelve parte de la trama, toma presencia arriba del escenario y nos desafía con sutileza nuestras creencias y tradiciones.

Reseña: Ay, Camila

Contra el silencio

Como parte de la nueva programación de El Extranjero, se reestrena “Ay, Camila” con funciones todos los viernes a las 20hs.






“Soy Camila O’Gorman. Aunque me vistan de rea. Vine a contar mi historia. No, mis fantasmas”. Gobierno de Rosas, 1848, Camila la de familia de bien, la que se enamoró del cura, la que se escapó, la perseguida, la fusilada. Ella inunda el escenario con su cuerpo y con su voz, lucha contra el silencio de la historia patriarcal. Es su grito contra el tronar de los fusiles.

La historia de Camila O´Gorman ya se había tratado a través de otros lenguajes, como la película nominada a los premios Óscar dirigida por Maria Luisa Bemberg o la novela de Enrique Molina. “Ay, Camila”, dirigida por Pablo Razuk, es teatro y, por tanto, presente puro. En esta puesta sensible y dinámica, Camila resucita y trasciende el olvido y el silencio.

El texto de Cristina Escoffet conmueve. Camila va y viene entre el presente y el pasado plagado de fantasmas y recuerdos. A través de lo poético, que por momentos se vuelve canción, Camila cuenta sus miedos, recuerda a su abuela, a su familia, a su Ladislao a quien le habla como a una sombra presente en algún lugar oscuro del espacio. El amor y la injusticia lo atraviesan todo. El relato de Camila es un gran tejido donde las imágenes y el mundo sensible del ayer trágico se hilan con el presente de lucha y el futuro prometedor. Un texto que mantiene en vilo al público y con todos los sentidos despiertos.

El testimonio se vuelve carne en el cuerpo de Carla Haffar, quien logra que cada frase la atraviese y, en consecuencia, que (nos) atraviese. Desde la risa de niña hasta el llanto desesperado por la muerte del amado y la denuncia por lo injusto y la hipocresía social. Cuerpo y voz construyen un universo plagado de fantasmas y recuerdos: Carla Haffar es Camila y también es su padre, su madre, su abuela. El canto surge como un arroyo suave que se combina orgánicamente con la aparición de la palabra hablada. Carla Haffar se muestra permeable al fluir de las emociones, a las variaciones que el texto requiere para no caer en lo puramente panfletario y sin embargo, no dejar de denunciar un segundo la injusticia, la Iglesia, la cultura patriarcal y el silencio.

Esta variación entre los recuerdos y estados de ánimo de Camila se construyen también por los cambios de luces (Leandra Rodriguez) e intervenciones sonoras (Sergio Vainikoff) que disparan la memoria. A través de la construcción espacial (Alejandro Mateo) se crea la sensación de estar frente a un juicio o pelotón de fusilamiento, el público es quien juzga a esa, a ella. Camila se mueve por una tela en forma de pasarela manchada de tierra, gotas de sangre. En el centro, una silla que funciona como prisión, pero también construye los distintos espacios por donde ella transita el pasado de su vida. Silla y vestuario se transforman y adquieren otros usos según las exigencias del relato. La ruptura del objeto en tanto tal sorprende y termina de volver curioso y cautivante todo el hecho escénico.

“Ay, Camila” nos pone frente a la complejidad humana. Camila expone sus miedos y ambiciones, su defensa del amor y su denuncia frente a la injusticia. Traer su cuerpo y hacerlo bailar, cantar, llorar, denunciar. El recuerdo de Ladislao con todas sus tensiones, el lugar del deber, la moral y la familia. “Es que si me matan, yo voy a (…) Voy a resucitar”, así dice Camila y la obra traspasa la frontera de la ficción. Ella vive y vuelve una y otra vez. La obra deja reflexionando a quien sale de la sala y queda flotando tiempo después de atravesar la puerta. Hacer de la tragedia un motor de lucha por y para la defensa del amor y de lo justo. Camila canta, llora, resucita y no calla.


“Ay, Camila”– Teatro El Extranjero (Valentín Gómez 3378)– Viernes – 20:00 hs

Escribió: Micaela Steinbach

Reseña: Meet Vincent Van Gogh

Van Gogh más cerca de nosotros

Se puede decir que el pintor impresionista más popular de los últimos tiempos es Vincent Van Gogh. Conocemos su trágica vida mediante sus pinturas pero también gracias a material audiovisual y reportajes, pero creo que pocos han tenido la oportunidad de ver una pintura del neerlandes en vivo y nadie ha podido tocarlas, ¿Y si estuviera la oportunidad de tocar el arte?

El museo Van Gogh de Amsterdam celebra su aniversario cincuenta y la mejor forma de hacerlo es mudar el museo a todo el mundo, hablando en sentido metafórico pues lo que se presenta en este evento es una experiencia inmersiva, sensorial y educativa sobre Van Gogh, su arte y su vida.

El pasado 23 de febrero se realizó el evento de prensa el cual estuvo liderado por representantes del museo Van Gogh de Amsterdam, el ministro de cultura de la ciudad de Buenos Aires, la embajadora de los Países Bajos en Argentina y el productor. Una sorpresa para todos fue saber que dentro del público, se encontraba el sobrino bisnieto del pintor. La muestra consiste en recorrer varios salones con ayuda de audioguias disponibles en inglés y español, esta guía se reproducirá de manera automática y sincronizada. Una vez dentro de la muestra, todo se puede tocar.

La idea de tocar el arte es imposible ya que siempre se prioriza su preservación, Meet Van Gogh ofrece ser parte del arte, sentirlo, pintarlo, contemplarlo y hacerlo. Cada salón está representado en alguna época de la vida de Vincent, por lo que se puede decir que es un recorrido biográfico porque más allá de observar el arte y recordar los famosos cuadros, vamos a conocer en profundidad la vida del artista.

Meet Van Gogh se vuelve una experiencia completa, educativa y novedosa, nos permite conectar con la vida y el arte de un personaje que fue reconocido años después de su muerte pero que gracias a eventos como este, se vuelve inmortal. Meet Van Gogh se encuentra en el Campo de Polo Argentino, las entradas se compran en la web del evento seleccionando el turno de preferencia.

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.