Reseña: Pequeñas cosas que se quiebran

Ritmo que quiebra

Todos los jueves a las 20:30 en El Extranjero sucede “Pequeñas cosas que se quiebran”, obra ganadora del concurso de dramaturgia del FNA 2022, con una puesta inteligente que llega a los huesos y los hace retumbar al ritmo de la batería. 

Tres mujeres en viaje por la ruta. Cada una con su historia, cada una con sus motivos para estar en ese mismo lugar, esa misma noche, atravesando la misma ruta, llegando a la misma estación de servicio. Las tres confluyen en un todo atravesado por la violencia, la muerte, el dolor y el (des)encuentro.

La dramaturgia ingeniosa de Juan Cruz Bergondi (también director) logra entrecruzar tres relatos aparentemente desconectados. A través de un juego de anticipaciones, repeticiones e indicios que se retoman en las otras historias, se desemboca en un mismo tiempo y lugar en donde todos los personajes se encuentran.  Los relatos de las tres mujeres son como ecos de uno mismo atravesado por la violencia, el accidente, el (des)amor. Una batería marca el ritmo de la inminente tragedia que ya se huele desde el comienzo. El espectador entra en la sala mientras cuatro cuerpos bailan y beben en un antro, la oscuridad lo tiñe todo e instala desde el principio un clima opaco y tenso. 

A destacar la inclusión de música y efectos sonoros producidos en vivo. Una batería se encuentra en el medio del escenario como un corazón que late al ritmo de las historias que tarde o temprano se encontrarán para desatar el horror. Mario Di Santo es quien maneja todos los instrumentos: percusión, guitarra y bajo. Él es también una suerte de narrador que interviene entre los relatos de cada una de las mujeres, es quien hila esta gran historia y le  pone una pausa a tanta tensión. 

Mariana Romagnano, Rocío Magalí Rivera, Matías Bertiche y Marina Jové son quienes encarnan y dan voz a estas historias desgarradas. Los cuatro quiebran esa pared de ficción, se dirigen directamente al público y enuncian para afuera eso que los ahoga. Entre la tensión se cuelan sutiles pasajes de humor que le dan dinamismo y un respiro a tanta oscuridad. Interesante la permeabilidad y disposición corporal y vocal que presentan los cuatro para entrar y salir de sus personajes y construir las imágenes que evocan en un escenario casi despojado de elementos. 

La escenografía (Martina Nosetto) es austera, se limita a anclar ciertos espacios de referencia: un auto con dos sillones, un boliche con dos mesas y algunos vasos, una estación de servicio. Esta diferencia entre las historias se construye también gracias al gran diseño de luces (Fernando Chacoma) que crea  intimidad, fiesta, oscuridad, exterior, lluvia. Dos líneas blancas de ruta atraviesan el escenario conectando todos estos espacios y generando una línea de horror que desemboca en el encuentro de las historias. El piso se llena de números de kilómetros a medida que los autos en viaje de cada una de ellas se acercan. El vestuario va dando cuenta del paso del tiempo: la fiesta, el sexo, el cansancio, la violencia dejan (y dejaron) huella sobre esos cuerpos y ropas. 

“La realidad, de noche, pierde contorno”, suena la voz del baterista- narrador que da pie a una de las historias.  El límite entre lo individual y lo colectivo se quiebra, se construye una red donde todos están conectados. En esta noche que se instala, los límites entre la percepción y la realidad se vuelven difusos. Un ambiente nebuloso donde todo puede pasar. El público se mantiene en silencio, cada momento puede ser determinante, cada dato importa para lo que se contará. El pasado toca la puerta y se choca con las otras historias. El tiempo se rompe. Lo que se quiebra es pequeño, tan pequeño como la vida. La última intervención dice  “Algo de todo el amor y el dolor y la felicidad y el sufrimiento será alimento del futuro”, el futuro es la luz que emerge entre tanta noche sin contorno y gritos quebrados y llantos y dolor. 

“Pequeñas cosas que se quiebran”- Teatro El Extranjero (Valentín Gómez 3378)– Jueves: 20:30 hs – Hasta el 30/03/2023

Escribió: Micaela Steinbach

Análisis: Monster Hunter Rise (PS4)

Por Jorge Marchisio

Si hay una franquicia perteneciente a Capcom que se ganó a la gente con el paso de las entregas y los años, es la de Monster Hunter. Incluso su fallido paso por los cines no socavó la popularidad de la IP; y es por eso, que cuando se anunció su salto de la Switch a otras consolas, varios estaban contentos. Veamos que salió.



La trama es bastante simple, y como bien indica el título, estamos ante una precuela, donde veremos un mundo un poco anterior al visto en otras entregas. Y contamos la historia hasta ahí, porque en realidad como suele suceder con la saga, lo importante no es la trama, sino la jugabilidad, así que hablemos un poco de ella.

Esta vez Capcom decidió centrarse de lleno en el online y el modo cooperativo si bien al inicio nos soltaran en este enorme mundo solos, al poco tiempo se nos invitara a armar partidas donde podremos interactuar con otros tres jugadores, utilizando comandos bastantes simples para poder derrotar enemigos cada vez más poderosos, que nos soltaran recursos para mejorar nuestro equipo, o simplemente el skin de nuestro personaje.



Si también se nos da la posibilidad de seguir jugando solo, no es el fuerte de Monster Hunter Rise. De hecho, quien les habla no es de jugar demasiado online, así que se pueden imaginar mi cara cuando me vi forzado a saltar al online si quería progresar en el juego. Y quizás esta sea la mayor pega que podemos hacerle a esta entrega. Eso sin mencionar un tutorial que se extiende por mínimo, media hora.

Y como falencia crítica final, podríamos decir que se nota que el juego base es de Switch, y el salto a consolas más potentes se nota; en especial cuando la pantalla se llena de personajes o monstruos, con una evidente caída de frames.



En conclusión, Monster Hunter Rise es un buen juego, pero con sus precauciones. Si no son exigentes con los rendimientos, y les gusta jugar en cooperativo, sin duda es una experiencia recomendable que les va a durar horas y horas. Si son anti sociales como yo, que prefieren las aventuras en solitario, quizás no sea la mejor de las opciones.





Calificación: 7/10



Lo mejor: muy divertido en el apartado cooperativo, acción a raudales.

Lo peor: se olvidaron casi por completo de los que prefieren el offline, el tutorial es innecesariamente largo.

Reseña: Los amados “Ardientes Gardel y Le Pera”

Desde el 21 de enero hasta el 24 de febrero, la compañía argentina Los Amados presenta “Ardientes Gardel y Le Pera” en el Auditorio Belgrano, mientras prepara su gira nacional. Un espectáculo donde teatro y baile se fusionan con el repertorio arrabalero en clave de son, conga y ritmos latinoamericanos.





La compañía con más de 30 años de trayectoria realiza por primera vez un espectáculo con repertorio íntegramente argentino, basado en la reversión de las canciones más reconocidas del dúo arrabalero Gardel y Le Pera.

Las letras de “Volver”, “Melodía de arrabal”, “Cuesta abajo”, “Rubias de New York”, “El día que me quieras”, entre tantas otras, suenan y resuenan en clave de cumbia, bolero, merengue, son, chachachá, conga. Así es como Los Amados celebran y abordan la historia del mítico dúo musical.

Al igual que en sus otros shows- homenaje a Ernesto Lecuona y a Agustín Lara, la compañía no sólo interpreta musicalmente sino que también expone en el escenario parte de la vida de los artistas. Cada canción está puesta en contexto. Teatro, danza y música se fusionan y generan un recorrido humorístico, atrapante y dinámico. Alejandro Viola (voz principal) y la banda de excelentes músicos, muestran y despliegan un carisma y un manejo escénico que hace de “Ardientes Gardel y Le Pera” no sólo un recital, sino un espectáculo completo que atrapa, emociona, ríe y baila.

Trajes y decorados no quedan por detrás de la reversión tropical. En la escenografía y el vestuario (Diego Prenollio) se mezclan la técnica porteña del fileteado con la estética kitsch, colorida y sobredimensionada que caracteriza todos los shows de la compañía. Trajes de tango con los colores albicelestes, el tipificado traje de gaucho intervenido, vestidos y coronas grandilocuentes, colores chillones, brillos. Los juegos de luces (Gonzalo Berdes) acompañan todo este universo estético e instalan los climas que la historia del dúo y la sonoridad de las reversiones reclaman.

“Ardientes Gardel y Le Pera” es una fiesta donde la poesía tanguera dialoga con ritmos que hacen levantar de la butaca al público, que se ha reído y emocionado a lo largo de casi dos horas. Es una fiesta donde la sala canta a coro y acompaña a la banda. Una fiesta donde el tango, Carlos Gardel y Alfredo Le Pera, se hacen presentes, vivos.

Ficha técnica:
Alejandro Viola: Voz
Carolina Alberdi: Piano – Acordeón
Fernando Costa: Percusión
Wilson Ortíz: Guitarra – Bajo
Matías Bahillo: Guitarra – Trompeta
Alejandro Bordas: Guitarra
Esteban Freydier: Saxo
Paulina Torres: Voz

Funciones: Sábado 21 y viernes 27 de enero 21 horas. Sábado 4, 11 y 18 y viernes 24 de febrero 21 horas en Teatro Auditorio Belgrano (Virrey Loreto 2348 – esquina Av. Cabildo, CABA).

Escribió: Micaela Steinbach

Reseña: La lengua es un músculo, pero el lenguaje es un virus

La palabra que contagia


“La lengua es un músculo, pero el lenguaje es un virus” comienza su segunda temporada en el Camarín de las Musas, a partir del viernes 3 de febrero.



Un hombre vive con su loro en una casa aislada del resto del mundo. Allí se dedica a terminar la tesis para graduarse como “Filólogo u Hombre de Letras”. Hace ya 24 años que escribe e investiga en torno a la afirmación de William Burroughs: “el lenguaje es un virus”. Entre esas cuatro paredes el hombre evoca recuerdos, reflexiona, habla con su loro, transita, quizás, el momento más esperado de su vida.
Cuatro manos son las que escribieron esta obra, Gabriel Wolf y Diego Carreño. Ambos autores ya habían trabajado en otros espectáculos juntos, como “Digital Mambo” u “Hombres Delay”. En el caso de “La lengua es un músculo, pero el lenguaje es un virus”, el proceso de escritura se basó en los posteos de Facebook de Gabriel Wolf en los que con humor e ironía abordaba los usos cotidianos del lenguaje. Estas publicaciones entraron en contacto con la escritura de Carreño y así ambos autores dieron lugar a este texto que se ríe de la palabra a través de la palabra. Desde la reflexión seria se llega al humor descarnado al exponer los vicios y usos de la lengua en el habla cotidiana y la tradición. Se analizan canciones populares, frases, moralejas, figuras retóricas. Resuenan Les Luthiers y Leo Masliah. Es interesante el hilo conductor que encontraron Wolf y Carreño para amalgamar los posteos del primero y alcanzar la unidad y consistencia que tiene la obra.


Carreño es quien interpreta a este hombre solitario acompañado sólo y solamente por sus recuerdos, sus anécdotas y su loro, amigo, confidente y consultor. El manejo del tiempo y del histrionismo, las pausas, los gags, las mutaciones de la voz, la expresión facial, la actuación de Carreño da cuerpo y potencia al texto que ya de por sí es puro juego.
La escenografía (Marcos Aquistapace) busca que el centro de atención sea la palabra. En la recreación minimalista de la casa, los pocos objetos remiten todos a la escritura de la tesis y al trabajo sobre el lenguaje: papeles colgados en la pared, libros. Llama la atención la ausencia de elementos tecnológicos actuales, sólo se usan una máquina de escribir, un tocadiscos y un contestador automático. Los momentos de reflexión, de explicación y de raconto de anécdotas cambian la espacialidad y el clima de estudio y encierro; por momentos, el cuarto parece transformarse en un aula desde donde el “casi Filólogo u Hombre de Letras” expone sus afirmaciones. Con todo esto, la escenografía logra generar que lo familiar y conocido sea a la vez extraño y distante, un tiempo cercano y lejano, una espacialidad enrarecida. En este mismo sentido, es para resaltar el diseño lumínico, a cargo de Leandra Rodríguez Adea.


Pasajes ingeniosos, cacofonías, asociaciones, palabras mal dichas. La risa del público se adueña de la sala desde el primer minuto. El humor nace entre las grietas de un discurso que aparenta ser serio, pero que esconde la puesta en ridículo de sí mismo. Durante una hora el centro de atención es la reflexión sobre la palabra, sin por eso descuidar al resto de los elementos escénicos. “La lengua es un músculo, pero el lenguaje es un virus” es una obra sensible, dinámica y atrapante que trabaja el lenguaje y lo hace chocar. La palabra contagia, como un virus, la risa, la reflexión y la emoción.


“La lengua es un músculo, pero el lenguaje es un virus”- Viernes 22:30hs/ El camarín de las musas (Mario Bravo 960)
Escribió: Micaela Steinbach

Crítica: Tár

Por Nicolas Becerra



TÁR no es una película para cualquiera. Desde el comienzo busca hacerte contemplar la limitación de tu vocabulario. Es una película que se basa en el diálogo y que maneja una gran densidad intelectual en su dialecto. Constantemente demuestra un estado de superioridad sobre el prójimo, incluso sobre el espectador. Es una película seria que asume que tenemos conocimientos previos sobre distintos elementos de carácter cultural y artístico. Y tampoco se toma ninguna libertad para hacerte lograr entenderlos. Sin embargo, la historia en su estado más primitivo es cercana a cualquier ser humano. Nuevamente, Todd Field ahonda en las relaciones amorosas y pone en debate la moralidad. Nos ilustra con un fragmento de la vida de Lydia Tár, una célebre directora de orquestas que acepta tener cierta responsabilidad por hallar la excelencia debido a su afamado éxito, que ejerce el poder que tiene gracias a su prestigio y que carece de humildad. Bien podría ser otra su profesión, ya que esta es un simple medio para la proyección de la trama. A lo largo de la narración se nos exhiben las problemáticas que abordan la vida de Tár, la forma en la que lleva su propia autoridad, la relación con su pareja, su tendencia a los abusos laborales y sexuales y cómo acaba siendo perseguida por sus propios actos nocivos. Se realizan analogías entre la música clásica y la vida personal, sacando a la luz el clásico debate sobre la separación del autor con su obra, personificando esta disputa y cuestionando la decadencia cultural en la actualidad.

Siguiendo esta línea, Todd Field demuestra que es una película de su autoría. Los escenarios cotidianos y ritualizados, las reflexiones estéticas y los simbolismos son algunos elementos que también posee su anterior film ampliamente galardonado, Little Children. En algunas ocasiones el movimiento de los planos y su composición nos remite al género de terror, haciendo alusión a una película que holgadamente podría ser de fantasmas. La fotografía ayuda con esta sensación y logra ponernos en un lugar de intimidad. Se ofrecen situaciones que sumergen al espectador en la oscuridad de los vastos espacios aislados. Presenta una estructura narrativa lineal, pero con acciones dramáticas muy demoradas.

Un elemento totalmente destacable es el manejo del sonido. Este elemento es congruente con el mensaje que nos transmite Tár en la primera secuencia, la importancia del silencio. El silencio deja espacio para que los diálogos brillen. Intenta alejarse del ruido. Nos brinda esa concentración que necesitamos para observar la película. Nos posiciona en un consumo diegético, a veces presentando situaciones incómodas y algunas otras más humorísticas.

El ritmo también hace referencia a esto. Al principio es lento, como si se tratara de una misa, tal como Lenny interpretó el Adagietto en el funeral de Kennedy y que además es mencionado por la protagonista. La duración de los planos es larga e incluso se presentan planos secuencia con gran movimiento interno que recorren la perspectiva de Lydia Tár y dejan lugar a grandes actuaciones. La gesticulación facial, los movimientos esporádicos y el tono de cada frase, demuestran el control de Cate Blanchett sobre los detalles. Su actuación es irreprochable y guía la película de tal manera que genera un alivio sobre la lentitud de la misma. Por otro lado, es destacable la actuación de Noémie Merlant, que se encuentra en un estado de sufrimiento y fracaso constante, pertinente a la realidad de su personaje.

En conclusión, TÁR es un retrato del egoísmo humano y su lenguaje es consciente de ello. Probablemente no se vuelva de carácter popular, pero estos elementos pueden magnetizarte a la obra de Todd Field, o alejarte muchísimo.

Crítica: Las Preñadas

Por Martin Karo

¿Cuántas películas están protagonizadas por mujeres embarazadas? Probablemente se te vienen a la cabeza algunos títulos como “El bebe de Rosemary” o “ Nueve meses” pero en estos casos el embarazo se utiliza como un recurso más. En “El bebe de Rosemary” lo que nos importa es saber si la paranoia que vive la protagonista es real o no y en la segunda película nombrada el embarazo es un motivo para que el protagonista madure, el embarazo puede ser un elemento más o el motor para abordar la trama o el tema de distintas formas.

Por supuesto que hay muchas películas cuyo tema central es el embarazo como “Juno” o “Los días que vendrán” entre otras que intentan generar conciencia sobre esa etapa de la vida de la mujer, y su pareja si es el caso.

“Las Preñadas” juega en esa liga pero con un enfoque más realista en un contexto poco explorado en comparación al de otras películas de la misma temática, en el que la clase social juega un rol activo en su justa medida sin llegar a dar un discurso innecesario o moralista mostrando una realidad cruda y queda en el espectador juzgar esa realidad. Protagonizada por Marina Merlino y Ailin Salas como Carmela y Juana respectivamente. Esta película narra la historia de un par de amigas que están embarazadas al mismo tiempo y viven en la frontera entre Argentina y Brasil. Carmela, que tiene el embarazo más avanzado, se siente rara y con el miedo de que este pasando algo malo con su bebe decide ir a buscar un hospital en el que la puedan atender acompañada de Juana, a lo largo del filme vamos a ver todos los peligros y complicaciones con los que tienen que lidiar las mujeres en aquel pueblo entre ellos la falta de empatía para con las embarazadas. “Las Preñadas” contiene varios planos pausados tanto del ecosistema natural como social, muchos se podrían quejar por un ritmo lento pero lejos de cualquier tipo de pretenciosidad esta velocidad le queda como anillo al dedo a la película. Al estar acostumbrados al uso de redes sociales, el espectáculo constante y la necesidad que tenemos por la inmediatez de todo ese consumo a veces no nos permite disfrutar de un contenido más “lento” pero no por eso menos poderoso. Esto sin tener en cuenta que la película transcurre en un pueblo en donde las carencias económicas de ambas familias se hacen notar desde el primer momento.

Las actrices hacen un trabajo increíble, se siente como si Carmela Y Juana fueran personas reales, de verdad parece que están embarazadas en especial Malena (Carmela) que al estar más cerca de parir tiene que reflejar toda la tensión y dolor que conlleva y lo logra con creces. Por su parte Ailin (Juana) logra un personaje super entrañable y lleno de carácter, uno termina queriendo tener a Juana como amiga debido a su determinación y persistencia por ayudar a Carmela. Por último agregar que la película está inspirada directamente en la juventud del director Pedro Wallace donde los problemas que acarrean a las protagonistas son parte de la cotidianeidad de las mujeres, problemas que pueden ser literalmente los mismos o peores como la falta de empatía, la violencia doméstica, la violencia obstétrica y la ausencia del estado, entre otros. Es necesario que existan cada vez más películas como “Las Preñadas” que nos permitan observar estilos de vida y problemáticas a las que deberíamos prestarles más atención.

Vale completamente la pena ir a ver esta película cuyo estreno será el 9 de febrero en el Cine Gaumont y en espacios INCAA. a su vez, el 10 de febrero estará disponible en formato digital y gratuito a través de Cinear Play. 

Calificación: 8/10 

Análisis: Dead Space Remake para Xbox Series.

Cuando se anunció el remake de Dead Space, si bien sentí una gran emocion al ver el primer teaser donde mostraban a Isaac con su traje, la realidad es que era de los que creía que se trataba de un título que aún no necesitaba un remake. Recientemente he jugado nuevamente el original, y es una realidad que no se siente envejecido a pesar de contar con algunas mecánicas que no están renovadas, pero vamos, esas limitaciones en el control era también lo que hacía especial al juego, sobre todo en su terrorífica ambientación. Llegó el remake, y sinceramente quedé sorprendido con lo que hizo Motive Studios y EA , dando una gran oportunidad de revisitar el juego con una atmósfera escalofriant y dejando que el jugador nuevo se adentre en este mundo.

Vamos un poco al resumen, su protagonista Isaac Clarke viaja en el USG Ishimura en un trabajo de ingeniería que lo va a tener lejos de casa durante algunos meses, ahí vemos una cinemática con un mensaje de su novia y es el punto de partida de lo que va a pasar. Unas fallas en el sistema hace que el protagonista y sus acompañantes deban investigar lo que sucede y ahí comienza la revelación. Unos seres empiezan a despedazar a sus compañeros sin que el pueda hacer nada, solo escapar luego. Se topa con la mítica cortadora de plasma (su arma principal) y ahí comienza este recorrido lleno de acción, terror y una historia que atrapa de principio a fin.

Si es cierto que quien ha jugado este título anteriormente, no se va a encontrar con algo totalmente nuevo, el producto es fiel a la obra de Visceral Games. En el que vemos escenas calcadas a lo que vimos en 2008 pero con un escenario que se ve realmente bien y realza esta atmósfera desolada y peligrosa que el original daba. Si para novedad, desde el punto narrativo, existen nuevos añadidos que si bien no cambian el curso de la historia resultan un complemento para la misma, también aprovechando el conocimiento que se tiene tanto de las criaturas como del protagonista gracias a los siguientes juegos y el culto que se originó en la industria con lo que fue dead space.

En cuanto a la jugabilidad, el título se basa en la supervivencia a través de las armas y el uso estratégico de algunas habilidades que se presentan gracias al traje. La limitación de recursos también es un hecho, y el que a los enemigos se los deba matar apuntando a las extremidades, lo hace una experiencia sumamente desafiante. Si bien existe algunos movimientos sin armas, el combate cuerpo a cuerpo no es el fuerte del juego, pero como algo introducido a propósito, ya que Isaac no es más que un ingeniero sin habilidades para el combate. Para este remake, si bien se mantuvieron las mecánicas de juego, han mejorado algunas cosas de manera significativa. Como cuando flotas en gravedad cero y este título te permite movilizarse con mayor facilidad y un mejor desplazamiento. A la hora de usar las habilidades del traje, también tienen una mejor aplicación manteniendo el mismo concepto. Y con las armas se ha ampliado el árbol de habilidades con algunas mejoras extras en la utilización de las mismas.

Si, en cuanto a lo técnico, el título no es más que una gozada. Vamos que en 2008 se veía bien y aún lo sigue estando. Pero vemos una mejor ambientación acompañado del rendimiento que nos da los juegos de la actual generación. Punto a parte para la música y los efectos de sonido, en el que se recomienda el uso de auriculares, si es que eres bastante tolerante para escenas que realmente asustan. Jugamos el título en una xbox series s, si bien es la más pequeña de las consolas de actual generación, el título corre con fluidez y en el que también se tiene en cuenta que no ha salido para las consolas de la generación pasada.

Dead Space es una carta de amor al juego original, que si bien es un título que ha envejecido muy bien se trata de un gran ejemplo de como hacer un remake. Si bien ha estado en un principio a la sombra del lanzamiento de the callisto protocol, que contaba con parte del equipo creativo del juego original, fue este remake quien salio mucho mejor parado. Con una propuesta que es casi perfecta desde su base y que han sabido complementar elementos a la misma, volviéndola una versión definitiva del juego, que también es una puerta de entrada a la saga para nuevos jugadores

Calificación 9/10

The Rose regresa a la Argentina para presentarse en el Lollapalooza 2023: cómo comprar las entradas

The Rose, una de las bandas de rock más conocida dentro de la industria del Kpop, visitó Latinoamérica en diciembre del 2022, y conoció a Black Rose, sus fanáticos, en el marco de su gira mundial «HEAL TOGETHER». En Argentina, Kim Woosung, Park Dojoon, Lee Hajoon y Lee Jaehyeong agotaron las entradas en pocos minutos y brindaron un show increíble.


Sin embargo, para sorpresa de los fanáticos locales, este viernes se confirmó que The Rose formará parte del line up del reconocido evento Lollapalooza y que, por esto, visitará nuevamente Argentina, el próximo 17 de marzo.


Además, según se indicó, también actuarán en los escenarios de Chile (18 de marzo), Colombia (24 de marzo) y Brasil (26 de marzo).

Crítica: Los espíritus de la isla

Si hay un realizador del que me enamore de inmediato al ver su ópera prima (In Brujes), es Martin McDonagh. Es por eso que sigo de cerca cualquier nuevo proyecto que tenga, como es el que hoy nos compete, The banshees of Inisherin. Veamos que salió de acá.

Vamos a la ficticia isla de Inisherin, donde a principios del siglo pasado, vemos como dos amigos se distancian por la decisión de uno de ellos. Este suceso tan banal, va a desatar una guerra declarada entre ambos, afectando a toda la comunidad.

La historia puede ser una tontería, más si tenemos en cuenta que The banshees of Inisherin dura casi dos horas. Y pese a que la trama se basa en puro diálogo y presentación de universo, al menos a quien le habla, esa duración casi no la sentí. Y no lo digo por estar cegado por mi fanatismo hacia el director; solo basta ver las nominaciones en la próxima edición de los Globos de Oro para darse cuenta que si estamos ante una buena película.

Como reza el dicho de “pueblo chico, infierno grande”, eso es lo que nos plantea McDonagh con su nueva película. A priori pareciera que nada pasa en Inisherin y que todos conforman una comunidad unida que trabaja, va a la iglesia, y por las noches se reúnen en el único pub que hay para cantar y charlar entre amigos. Nada más lejos de la realidad.

A medida que los personajes conversan (en apariencia de nada), vemos como es el funcionamiento interno de esta isla. Tenemos a la tendera chismosa, el policía violento, hasta incluso el tonto del pueblo. Y a nuestros protagonistas, dos hombres que pasaron los cuarenta hace tiempo, que al parecer eran buenos amigos de toda la vida hasta que uno se hartó del otro considerándolo aburrido. Seamos honestos, en la vida real, también nos molesta cuando perdemos una amistad, imagínense si eso se da en un lugar apartado de la civilización, con apenas unos mil habitantes.

Pero para que esto funcione, hay que hablar de la fotografía. Todo lo que se imaginan de una Irlanda antigua, se puede ver acá. Y no solo lo decimos por el irlandés mega cerrado que hablan todos, sino por las carretas, la iluminación a base de velas o lámparas de aceite, y como el no tener otra cosa que hacer más que pasarse el día en el pub tomando una cerveza (negra, obvio), criticando a otros habitantes de la región.

Para ir cerrando, el último punto a destacar son las actuaciones. Si bien Colin Farrell es el principal, sobresalen Brendan Gleeson y en especial, Barry Keoghan en el rol del tonto del pueblo.

Martin McDonagh vuelve a demostrar que es de los realizadores más interesantes que hay actualmente en el medio. Si bien creo que no se va a llevar ningún Oscar, es bueno ver esta película con varias nominaciones en la próxima edición. Es lo más justo.

Calificación: 8/10

Lo mejor: las actuaciones, la fotografía.

Lo peor: la historia peca de muy simple

Análisis: SpongeBob SquarePants: The Cosmic Shake para PS4



Por Luciano Macchioli

Para lamento de su servidor, la época dorada de los plataformeros se quedó en la sexta generación de consolas. No había dibujo animado de mediano éxito que no contara con su par videojueguil. A veces, los resultados eran cuestionables. Pero la saga de Bob Esponja siempre mantuvo un estándar de “mediocre para arriba”. La desarrolladora Purple Lamp Studios cumplió a la hora de hacer el remake de uno de los juegos más exitosos de nuestro amigo amarillo, Battle for Bikini Bottom. Ahora el desafío es mayor: crear un título desde cero que alcance ese nivel.


La historia sitúa a Bob Esponja y Patricio planificando una salida al Parque Guante. En eso, se encuentran con Kassandra, una misteriosa sirena que les dará una botella de “burbujas mágicas” que abrirán portales interdimensionales. A partir de ahí, Fondo de Bikini quedará destruido y Patricio se convertirá en globo. Mucho que asimilar, lo sé. Nuestra tarea será visitar cada uno de esos portales para rescatar a nuestros amigos y volver a la normalidad a la ciudad.
La jugabilidad es, esperadamente, muy sencilla. Nuestra principal herramienta para derrotar enemigos será la red de caza de medusas y deberemos valernos de ella para avanzar por los niveles. Niveles que, a propósito, están perfectamente diseñados y son enormes. Son pocos en el juego, pero cada uno nos llevará no menos de 40 minutos para completar de punta a punta.


Cuenta con pocos coleccionables: algunas espátulas secretas y calzoncillos dorados que incrementarán nuestra vida. La jalea de medusa funciona como la moneda del juego y nos permite comprar diferentes trajes para Bob, mientras que los doblones de oro permiten desbloquear dichos trajes.
El apartado gráfico es, por increíble que parezca, deslumbrante. Las animaciones cuentan con una calidad tan alta que cuesta creer que se hayan hecho para un juego de Bob Esponja. El modelado de los personajes, los colores de los niveles, el diseño de la interfaz… todo resulta perfecto. El diseño de audio es la otra mitad que complementa. La banda sonora toma mucho de la caricatura y logra ambientar el título de manera excelente. Las actuaciones de voz son las originales de la serie, con el único pero de que no están disponibles en español Latinoamérica.


La historia principal puede ser superada en 6 o 7 horas, pero cuenta con una gran rejugabilidad debido a las misiones secundarias y las habilidades aprendidas que nos obligan a revisitar los niveles. Y en un juego tan divertido, es cosa de agradecer.
Lo hecho por Purple Lamp Studios es digno de aplauso. No se limitaron a lanzar un título “cumplidor” con la licencia de Bob Esponja para los más pequeños. Hicieron un muy buen juego. Mis perdones a Atlantis Squarepantis de la Nintendo DS, pero tenemos aquí al número uno de toda la saga.


Calificación: 9/10