Crítica: “Yo quería un musical… ¿Y qué?”



Por Sofía Luna Roberts

La infancia es un período de vida que marca las primeras cualidades de la persona. Sea ésta dolorosa o no, el ser humano siempre está buscando la forma de poder expresar esos recuerdos o sentimientos que lo formaron como la persona que es hoy en día. Estas expresiones se vuelven vitales y necesarias para poder atravesar los traumas y convertirlos en algo sanador. Dan Breitman nos muestra su proceso a partir de la obra “Yo quería un musical… ¿Y qué?”, el primer musical de su autoría escrito en conjunto a Virginia Magnago y Darío Jalfin. Una obra que conlleva una historia única sobre un gran artista que se propuso a contar lo que padeció en su infancia de una manera lúdica y humorista. Dan Breitman los espera los próximos días jueves a las 22:15 hs en Paseo La Plaza, Av. Corrientes 1660.



La pieza teatral nos sumerge en los distintos espacios, tiempos y personas que el actor fue encontrándose durante toda su vida. Dan nos relata historias que lo marcaron, que lo obligaron a preguntarse sobre su rol como artista, desde sus anécdotas más divertidas hasta las más dolorosas. Logra fusionar la comedia con la tragedia de una manera muy equilibrada generando una risa y emoción asegurada por parte del espectador.

En el escenario se encuentra un piano de cola, una silla de director y diferentes vestuarios que son fundamentales para darle cuerpo y textura a las historias relatadas. Darío Jalfin se hace presente en las tablas, acompañando en cada momento la narración de Dan. Sus manos se agilizan al tocar el piano y su voz da comienzo al espectáculo, el cual se transformará en diferentes personajes para darle sentido y vida a esas anécdotas que tanto atrapan.

Las menciones a Liza Minelli o Barbra Streisand circulan por todo el unipersonal, ellas representan los sueños y las aspiraciones que fueron un gran motor en la infancia de Dan para seguir adelante por aquello que se desea. Los monólogos y relatos siempre desembocan en una canción que no subraya lo que se acaba de decir sino que continúa el hilo narrativo, pero de una manera más poética y creativa. Las voces, los instrumentos, las luces y la estética minimalista dejan a relucir la indiscutible vocación de los artistas cuando se trata de un musical a lo Broadway.

“Yo quería un musical… ¿Y qué?” requiere de mucha valentía para exponer la propia intimidad y tragedia que cada uno lleva cargado en el cuerpo. Dan Breitman logra exitosamente convertir situaciones difíciles en comedia y diversión para el espectador. Las canciones, los bailes y la entrega personal son los pilares de esta obra logrando una genuina empatía con el público que es gratamente agradecida con una ovación al final del musical.

Crítica: Tres, de Pablo Bellocchio

Triángulos de filosas aristas.

Una relación precede a otra. Es muy probable que nuestra pareja actual esté relacionada con alguno de nuestros ex.
La teoría de los seis grados de separación indica eso, que todos estamos conectados en seis niveles de contactos, pero cuando de esos seis grados se achican y se forman triángulos con aristas que lastiman, en una cena y con secretos a develar, el amor y las sonrisas son cortinas que esconden manipulaciones y mentiras.



«Una noche y una cena como cualquier otra Mario y Belén deciden sorprender (o emboscar) al hermano de ella, Danilo, con una cena de parejas intempestiva. Con la llegada de Paula se va a instalar mucho más que un momento incómodo». Esto es parte de la premisa que nos ofrece el libreto de Pablo Bellocchio.

Maru Blanco, Gastón Cocchiarale, Lara y Pedro Risi forman parte del elenco de esta comedia dramática cargada de enrredos. Este cuarteto de actores sabe manejar la incomodidad y los diferentes estados emocionales que plantea el libreto de Bellocchio, pues acá se pasa de un género a otro en un segundo y es remarcable que los artistas sepan manejar la línea.

Pablo Calmet recrea una escenografía simple pero con detalles pronunciados, un departamento de clase media que se divide en dos para un momento clave donde se establece un flashback. Antonela Scattolini Rossi sabe cómo dirigirse en la obra para dar saltos de tiempo en una cena que parece ser eterna por el grado de tensión que se maneja. Los sube y baja emocionales y los giros de trama están bien representados.

Tres puede ser una comedia romántica pero en el fondo eso es más que un pretexto, pone en mesa temas serios como la autoestima, el control, la inseguridad, el machismo y la manipulación. Tres está disponible los martes a las 20:30 en el Teatro Picadero.

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Análisis: Fire Emblem Engage para Nintendo Switch

Por Luciano Macchioli

La saga de Nintendo está gozando de una nueva juventud a partir del lanzamiento de Three Houses en 2019. Si bien apaciguaron nuestras ansias con el spin-off de Three Hopes, las expectativas por el próximo título de la saga principal estaban por la estratósfera. Y eso terminó resultando no muy favorable para Engage. Veamos por qué.

Nuestro protagonista será Alear que, tras un letargo de mil años y la pérdida de todos sus recuerdos, deberá proteger la región de Elyos y poner fin a las amenazas en ella en su carácter de Dragón Divino. Suena cliché (y lo es) pero el desarrollo de la trama y los giros argumentales dentro de la misma hacen que el viaje sea un placer narrativo. No porque esté visto quiere decir que no pueda disfrutarse. 

No obstante, la historia peca de lineal. Malacostumbrados por el abanico de posibilidades, caminos y decisiones que teníamos a disposición en Three Houses, acá resalta aún más esta falencia.

Alear es otro problema que no podemos dejar pasar. La actuación de voz que le dan al protagonista termina jugándole en contra, ya que le dibuja una personalidad bastante… particular. Un altruismo exagerado que lo lleva casi de inmediato a arriesgar su vida por personas que no conoce es molesto y lo convierte en uno de los peores protagonistas de toda la saga. 

El resto de personajes promedia para arriba ya que cuentan con personalidades variadas y más de uno llega a caer simpático.

En cuanto al gameplay, hay que decirlo sin más: Engage es muy fácil. Por supuesto que las dificultades más altas van a suponer un verdadero reto a los veteranos de la saga. Pero para aquellos esporádicos que buscan disfrutar de la historia y eligen la dificultad normal, serán pocas las veces que una batalla represente un desafío. Si a eso le sumamos que tendremos la capacidad de rebobinar nuestras acciones para evitar el error, tener que repetir un capítulo pasa de improbable a imposible. Todo esto empaña un poco un sistema de combate casi perfecto: la mecánica de las fusiones, el sistema de fortalezas y debilidades entre armas que está más pulido que nunca, el excelentísimo diseño de niveles. Todo está cuidado hasta el último detalle.

Las misiones secundarias no gozan de una gran profundidad. Un puñado de actividades en el Somniel, nuestra base de operaciones, y algunos capítulos opcionales es todo con lo que contaremos para adornar la historia principal.

A nivel gráfico, no se puede más que aplaudir. El modelado de los personajes, los escenarios, cinemáticas y animaciones de combate se ven increíbles, tanto en modo portátil como en el dock. Doble mérito ya que no se sacrifica rendimiento en el camino. Acompaña una banda sonora superlativa, como nos tiene acostumbrados la saga. 

Fire Emblem Engage es un producto convincente e ideal para nuevos jugadores, pero que no logra dar un paso hacia adelante. Ser el sucesor de Three Houses terminó pesando. Pero estar un par de escalones por debajo de un título virtualmente perfecto, no termina siendo tan malo.

Calificación: 8/10

Crítica: Llaman a la puerta

Por Patricio Muller

Sabiendo que el creador de esta obra es M. Night Shyamalan, podemos esperar dos cosas. La primera es lo misterioso que se puede tornar la historia, con origenes de algo, alguien o un suceso que no conocemos y que nos intriga de principio a fin. Y la segunda es el tan querido plot twist. Y se puede decir que «Llaman a la puerta» lo tiene (en menor medida).


La historia esta basada en un libro de Paul Tremblay, «La Cabaña del fin del mundo», y la historia trata sobre una familia, que se encuentra de vacaciones en una cabaña en medio del bosque cuando de repente un grupo de cuatro extraños irrumpen en la cabaña y la famila es tomada de rehén, si bien la pajera es maniatada, segun los secuestradores, ellos no van a hacerle daño, pero aca inicia el conflicto, un integrante de la familia debe sacrificarse para salvar a la humanidad según dictan visiones que tuvieron los secuestradores.


Ahora bien, el director nos tiene acostumbrado a una serie de incognitas y esto lo podemos decir con la evidencia empirica que tenemos. Basta con viajar en el tiempo, se puede decir que su punto mas alto fue El sexto sentido, desde ahi quedamos pasmados por como se puede contar una historia, y el buen uso del plot twist. Con Señales quedamos mas confundidos que nunca, pero nos encantó, para verla una y mil veces. Con La aldea fue un viaje lento pero conciso. Y mas tarde nos dio una muy linda trilogia con muchos easter eggs que daba para verla cuantas veces necesitaras. Y sin nombrar otras que tambien sentaron las bases para su estilo, Llaman a la puerta esta ahi esperandonos.


Para ser lo mas breve posible, voy a decir que indistintamente de si te gusta o no el director, esta pelicula es muy facil de digerir, incluso analizando su filmografia, una de las que menos deja afuera los prejuicios por el poco entendimiento de una cinta de tal calibre. Y quizas para los fans del director, eso puede ser un arma de doble filo, porque no posee casi giros argumentales, cosa que Shyamalan nos tiene acostumbrados. No es lenta, de hecho, la presentacion de los personajes es cortita y al pie, y esta muy bien llevada. Quizas no tan asi, el desarrollo de los mismos, y en ese caso me encontre con un problema, y no por lentitud sino porque me falto mas, y fue que salvo con el personaje de Dave Bautista, con los demas del grupo no empatise. Y eso da de que pensar, ya que la cinta te incita a empatisar con ambos bandos y tomar una decision. Entonces queria saber mas de la historia de los cuatro, eso hubiera sido muy rico para el desarrollo de los personajes.


Mas alla de eso yo creo que la cinta esta bien, su historia esta bien contada, sin mucha vuelta, el guion tiene algunas partes de comedia que estan excelentemente puestas en tiempo y forma y no son forzadas, y ademas el ritmo es muy atrapante y creo la duracion es lo justo y necesario para el completo desarrollo de la historia.
Suponiendo que al ser de un director ya consagrado y conocido, en taquilla no creo que tenga mucho problema, pero si quiero decir y lo creo, es que no solo dentro de su filmografia sino como una pelicula aislada de un director x, creo que va a pasar desapercibida, me refiero a que no va a ser tan recordada como otras cintas de su filmografia, y no hablo de recepcion del publico en cuanto a puntajes altos y bien aclamado por parte del publico, porque muchas de sus pelis no lo poseen, y sin embargo quedan en el tiempo y se las recuerda con cariño (o no) pero se las recuerda, y en este caso va a ser difícil que ocurra, porque mas alla de que es una buena pelicula, no trae nada nuevo, o al menos que no hayamos visto de un fantástico director como lo es M. Night Shyamalan.

Puntaje: 7/10

Lollapalooza: Antes de su llegada a Argentina, el megafestival celebró su primera edición en India


¡Bienvenida India a la experiencia Lollapalooza! El festival más importante del mundo plantó bandera por primera vez en Asia para celebrar Lollapalooza India. Con Imagine Dragons, The Strokes, Greta Van Fleet, Diplo, ZHU, AP Dhillon, Cigarettes After Sex, Japanese Breakfast, Madeon, Alec Benjamin, Jackson Wang, Chelsea Cutler, The Wombats y muchos más, el festival sumó una escala más a su recorrido festivalero que ya tenía a Argentina, Brasil, Chile, Francia, Alemania, Suecia y Estados Unidos.
Con India, Lollapalooza sumó su primera escala en Asia.



De esta manera, Lollapalooza India hizo historia al ser el primer festival de escala internacional que llega a las costas asiáticas, con dos días llenos de música y todas las tendencias cosmopolitas en gastronomía, arte, moda y más.

¿CUÁLES SON LAS NOVEDADES DE LOLLAPALOOZA ARGENTINA?

Lollapalooza Argentina que, desde 2014, conquista la agenda de todos las familias argentinas: padres, niños, adolescentes y jóvenes de todo América Latina, quienes se dan cita cada año en el Hipódromo de San Isidro, se encuentran en sus últimas instancias de venta y confirma los últimos abonos Three Day Pass para formar parte de las tres jornadas del mega festival.
¡ÚLTIMOS ABONOS 3 DAY PASS PARA LOLLAPALOOZA!

Presentado por Flow, Lollapalooza Argentina se encuentra camino a su octava consagración con más de 100 artistas, áreas de arte, gastronomía, sustentabilidad y las activaciones de las principales marcas del país. Los últimos abonos se encuentran a la venta únicamente a través de la plataforma AllAccess y se pueden abonar en hasta 6 cuotas sin interés con tarjetas Santander American Express y en hasta 24 cuotas con interés con todos los bancos.

EL ÚNICO SITIO OFICIAL DE VENTA DE ENTRADAS ES ALLACCESS NO COMPRES TICKETS EN SITIOS NO OFICIALES.

Reseña: “Fuck me” de Marina Otero



Por Sofía Luna Roberts

El cuerpo es el presente, lo esencial, lo finito; el cuerpo contiene en sí una memoria que muta a la par de su evolución. Observar esa transformación y reproducir diferentes versiones es lo que Marina Otero nos presenta en su obra teatral “Fuck me”. Siendo la tercera entrega del proyecto “Recordar para vivir”, en el que Marina se propone “construir una obra en permanente cambio como la vida” y que estuvo precedida por “Andrea” y “Recordar 30 años para vivir 65 minutos”. La obra se va a presentar los días jueves y viernes a las 21 hs en el Centro Cultural 25 de Mayo en Triunvirato 4444.



Marina Otero, directora y protagonista, se pone como objeto de investigación; su cuerpo es el centro de conocimiento a explotar. Las marcas que guarda hacen catarsis a partir de la potencia corporal de cinco intérpretes masculinos llevados a su máximo en escena. Ella se encuentra a un costado del escenario, sentada, con micrófono en mano y comienza a relatar su historia de vida. Los intérpretes se encuentran sometidos a la palabra de ella, ya que su inmovilidad no le permite estar en el centro del escenario.

Al principio podríamos deducir que la pieza teatral se trata de un biodrama, de una autobiografía escénica. En donde Marina intenta encontrar, en la vida real, formas teatrales y llevarlos a escena mediante la reflexión sobre la crisis de la realidad y los regímenes representativos que se ponen en juego a la hora de ficcionalizarla. Nos propone transitar su dolor sin dogmatismos ni síntesis estructurales. Sin embargo, mientras transcurre la obra, nos damos cuenta que la directora logra un cierto equilibrio entre la verdad y la falsedad. Se corre del lugar común del género biodrama para sumergirlo en la exageración de la verdad que se fusiona con tintes de la mentira. Pone en juego la autenticidad del relato mientras señala que la danza no es sólo movimiento, sino también un concepto.

En la estructura de la pieza se genera un lugar en donde convergen la danza, documentos, videos, textos y los testimonios incondicionales de los intérpretes y de Marina. El espacio es fragmentario, ya que hay una superposición de acciones que se desarrollan al mismo tiempo brindándole al espectador diferentes versiones y representaciones de la historia que se escucha. “Fuck me” juega y transita los bordes entre el documental y la ficción, la danza y la performance, el accidente y la representación. Posee un carácter performático muy marcado ya que trata de desmontar, de alterar el estatuto de representación moderna (comprendida como imagen – encuadre) por medio de la presentación del cuerpo vivo y la insistencia de su carácter de acontecimiento.

La obra indaga el paso del tiempo y cómo el cuerpo empieza a tener fallas. Tiene que ver con el profundo dolor de un cambio inesperado en la vida de Marina, que la obliga a plantear una suerte de despedida de cierta manera de vivir la danza. El movimiento se traslada al no – movimiento, logra bailar desde otra versión de ella misma debido a su evolución y cambio corporal. Es vista como un archivo lleno de recuerdos y documentos que sirven para reubicarse en la vivencia del aquí y ahora y aceptar lo que pasa. Nos despliega un universo muy contundente de mucha potencia, en donde podemos observar y escuchar respirar ese cuerpo vivo al decirnos “VIVAMOS EL PRESENTE”.

Critica: Los Fabelman

Por Martin Karo

Un retrato torcido y genuino de la vida de Steven Spielberg

Steven Spielberg es la persona con mayor talento natural para la cinematografía, muy
probablemente el mejor director de la historia. A lo largo de su carrera lo vimos experimentar y explorar constantemente, solo hace falta ver las últimas 2 películas que dirigió, Ready Player One (2018) una odisea a través de un universo digital que nos permite revisitar a muchos de los más grandes iconos de la cultura pop creando escenas muy inmersivas gracias al orgánico uso del CGI y West side story (2021) La segunda adaptación a la gran pantalla del musical del mismo nombre que a su vez es una versión moderna de la obra de teatro Romeo y Julieta del eterno William Shakespeare.

En la gran mayoría de los casos esa búsqueda de la innovación esta ineludiblemente atravesada por las experiencias personales de Spielberg y a veces da la impresión de que narra cómo le hubiera gustado que sea su vida, por ejemplo el grupo de niños de los goonies que es un paralelo del grupo de amigos que el director tuvo en su infancia o E.T en donde un niño de otro estado viene para alegrarle la vida a elliot y ser el amigo que Spielberg alguna vez necesito ya que su familia se mudaba seguido debido al trabajo de ingeniero eléctrico que tenía su padre. Con estos precedentes, sin contar todos los demás que hay en su filmografía, The Fabelmans es especial por varios motivos una particularidad es que esta escrita por él y por Tony Kushner, lo que llama la atención porque a pesar de lo personales que puedan llegar a ser sus películas él no suele escribirlas ya que padece dislexia desde su infancia pero que fue diagnosticada recién a los 60 años y siendo plenamente consciente de su condición encaró el guión.

The Fabelmans cuenta la historia de la familia del mismo nombre a inicios del siglo xx desde la perspectiva del hermano mayor Sam Fabelman, un trasunto del director, que nos enseña la infancia y adolescencia de Spielberg, como fue moldeado por su familia y su entorno, la inmadurez a la par de la libertad que le inculcó su madre, el apoyo racional y disciplinado de su padre, la persecución y violencia sufrida por ser judio, como su Tío Abuelo Boris le cambiaría la vida para siempre y por supuesto el cine formando parte de él desde su infancia. El cine nunca fue un mero hobby como le insistió su padre, en varios momentos de la película podemos ver como experimenta y llega a resultados dignos de un genio a partir de situaciones cotidianas y como en los momentos más difíciles el cine fue su escape y hoy a sus 76 años es su mejor forma de encuentro. como dijo en el marco del estreno en el festival internacional de cine de Toronto “Esta película es la forma de traer de vuelta a mi mamá y a mi papá”.

El concepto de esta película nació en 1999 de la cabeza de Spielberg y de su hermana
Anne pero frenaron el proyecto por miedo a que sus padres se sintieran heridos pero
siempre siguieron elaborando la historia. Ya estrenada The Fabelmans no tengo dudas de
que es una experiencia enriquecedora para cualquier cinéfilo, estudiante de cine o personamínimamente interesada en este arte y a su vez también es una historia universal de la búsqueda de un adolescente por desarrollar sus pasiones, su carácter y encontrar aunque sea la mínima oportunidad de avanzar un paso para lograrlo, es particularmente inspiradora para cualquier persona que esta pasando por una situación tan común y complicada como es querer dedicarse a una profesión pero tener la presión de un entorno que sabotea ese objetivo. Casi todos los personajes tienen aunque sea un momento para brillar, hasta aquellos de los que uno podría no esperar nada como el personaje de Seth Rogen, actor criticado por su filmografía de comedias genéricas pero que en esta película no es solo un alivio cómico y demuestra que tiene más para ofrecer como le pasa a tantos actores del género. La comedia esta en su justa medida y es expresada principalmente de forma visual, sin forzarla o buscarla únicamente a través de los diálogos, no es una locura pero sirve para relajarnos del drama familiar un momento para que el visionado no se vuelva denso ya que esta historia se centra más en los personajes y sus vínculos interpersonales en el dia a dia que en una trama en la que pasamos de punto A, al punto B y esperar el clímax en el punto C. The Fabelmans no es perfecta y tampoco busca serlo, es una historia redonda y un fiel reflejo de lo que es el cine para Steven Spielberg.

The Fabelmans

Calificación: 9/10


Critica: Pieró

El valor de decir Te Amo

Hay dos palabras que cuesta decir, se necesita valor, coraje y sobre todo, decirlo de corazón y sin titubeos. Te amo, es fácil escribirlo, pero ¿Cuándo fue la última vez que lo dijimos? Podemos perder el tren y esa oportunidad.



Pieró es un panadero de una aldea en Italia, con devoción prepara sus panes de noche para así venderlos a la mañana, su vecina es una soltera lavandera que de día lava kilos de ropa. Ambos están enamorados pero desincronizados, ella es el día y él la noche, ella el sol y él la luna. ¿Tendrá el valor Pieró?

Pieró es un musical suizo del aclamado compositor holandés Guss Ponsioen, basada en la novela del filósofo y escritor francés Michel Tournier, traducida al español por Jorge Arbert, con letras de Jorge Arbert y Hernán Matorra, con dirección musical de Hernán Matorra, en versión y dirección de Gastón Marioni. Por primera vez se realiza en español y Argentina tiene el honor de realizar esta adaptación con el apoyo de la embajada del país helvético.

Jorge Arbert, Frida Leon Beraud, Gaby Genovese, Luciano Mansur, Hernán Matorra y Julia Nardozza encabezan el elenco de este tierno musical. Los actores ejercen diversas facetas artísticas desde el canto, el piano y el uso de títeres.

Martina Urruty es la encargada de la escenografía de esta obra. La artista compone un escenario general y dentro del mismo, recrea el pueblo toscano y las dos casitas, la de Piero y su enamorada, estas son movibles y pueden girar en 360 °. Una pantalla de fondo irá mostrando una hermosa ilustración para expandir el universo de Pieró.

Además de actuar, Hernán Matorra toca la música en vivo junto a Gaby Genovese. Este dúo posee una química estupenda, se comprometen al artista completo y el resultado es encantador. Pieró trae el teatro circense europeo a Buenos Aires, un estilo que casi no se realiza y que nos remonta a un siglo atrás. Un espectáculo que no se reduce al público infantil, va más allá y enternece a toda la familia.

Disponible los miércoles a las 21 horas en el Teatro El Picadero. Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Crítica: Costa Presidenta

Costa presidenta en la nueva obra teatral que protagoniza la famosa comediante y panelista junto al trío cómico «Los Macocos» y que nos mete a la artista que encabeza como la primera presidenta trans de la nación, pero que todo esto es más una excusa para poder parodiar la política, la sociedad y con el objetivo de mejorar el país con algo fundamental: La risa.

Costa ya cuenta con experiencia en teatro, donde su fuerte es la comedia y el monólogo con el que acerca al público para hacerlos reír. Su forma de hacer monólogo, no se hace sin la presencia de un componente teatral, sea una historia, un lugar o un hilo conductor. En este caso vamos un poco más allá, en un principio, el trío Macocos interpretan a un grupo de millonarios que quieren instalar al próximo presidente del país y buscan una alternativa para que les pueda servir como títere y hacer que vele por sus intereses. Es así como sale la idea, de que se podría tener una presidenta del colectivo lgtbiq+ y en el mejor de los casos, una presidenta trans.

Costa, ya una presidenta electa, se ubica en un despacho en la casa rosada y comienza a hablar con el público en un modo de parodia y también de anécdota, sobre porque tuvo esa necesidad de estar ahí y que fue lo que la llevó a ser lo que es ahora. Las risas nunca faltan pero también nos encontramos con una pizca de experiencia personal aplicado en el monólogo. La producción cambia totalmente cuando la aparición de «Dios» en un número musical muy ocurrente, le encomienda la tarea a Costa de arreglar el país a través de la alegría, en este caso más bien la risa.

Es así como el espectáculo es un conjunto de humor desde el monólogo de nuestra protagonista, que para unos minutos el ritmo de esta historia implementada para simplemente hacer reír a la gente y mostrarse a ella como artista y como persona. Pero es cierto que uno de los elementos más ricos del espectáculo, es el montaje de esta producción, de las hilarantes situaciones que se presentan desde esta condecoración presidencial y que nos ofrece una obra sumamente divertida. Obviamente sin Los Macocos no hubiera sucedido, ellos le dan el toque de humor hilarante que el espectáculo necesitaba.

También a destacar la dirección de Roberto Peloni y el desarrollo creativo de Nicolas Sorrivas , quienes se animaron a ir más con este show de humor, haciéndolo un espectáculo que bebe mucho del teatro musical, un género del que ya tienen experiencia y se pudo combinar muy bien los cambios de escenografía en cada una de las situaciones que se atraviesan en la obra.

Costa presidenta es una obra y un show muy divertido que nos ofrece un buen raro de humor hilarante, junto al carisma de nuestra protagonista y que en conjunto los talentosos macocos, nos hacen reír desde que nos sentamos en la butaca. Las funciones se llevan a cabo de jueves a domingos en el Teatro premier y se pueden adquirir las entradas en boletería o a través de plateanet.

Análisis: High on Life para Xbox Series S


Resulta que esta boca también sirve para disparar


Por Alejandro Corell


Suelo decir que el humor es complicado. Hacer reír a todo el público es una tarea casi imposible. Por muy buena que sea la escena, o muy sagaz el comentario, siempre chocará con la opinión de alguien. Así pues, el camino del cómico pasa por entender esta situación, buscar cual es su lugar en el mundo y olvidarse del resto. Justin Roiland, cocreador de Rick y Morty, supo identificar su nicho y explotarlo quizá, muy exitosamente. De hecho, gran fama de la que gozó High on Life antes de su lanzamiento fue debida a ser él el fundador de Squanch Games, estudio responsable del título. Os mentiría si dijera que esta herencia no se nota, es más, muchos momentos del juego podrían pasar perfectamente como sketches de Rick y Morty. ¡Si hasta podemos ver películas de serie Z con un extraterrestre en el sofá de casa!
La premisa de High on Life es simple y alocada a más no poder: un cártel extraterrestre ha descubierto que fumar humanos (sí, como lo oyes) resulta en introducirse dentro la sustancia más psicodélica del universo, por lo que no dudarán en esclavizar nuestro planeta y convertirlo en una suerte de plantación de droga. Nuestro protagonista, por casualidades del destino, cruza su camino con el de un Gatlian, una raza de armas orgánicas más intensas que letales. Unidos en pos de salvar la Tierra y liberar a su pueblo, nos esperan cerca de 10 horas de comentarios estúpidos expelidos a mil por hora.

Y es que como decía al principio, al igual que una obra planteada para medios audiovisuales convencionales tiene que ser consciente de su posición, esto también se puede trasladar al formato videolúdico. Es por ello que High on Life es más espectáculo que juego. Sí, hay todo un sistema de combate, con un variado repertorio de armas y todo tipo de escenarios. Pero en muchas ocasiones se siente que el gunplay, sin ser necesariamente malo, no es más que una excusa para entretenernos entre un gag y el siguiente. Esto me permite dejar pasar ciertos “problemas” del loop jugable del título. Ningún arma se siente demasiado precisa, lo que convierte muchos combates en un caos de disparos al aire y explosiones. Además, la variedad de enemigos es bastante reducida, pero al menos no termina de convertir los enfrentamientos en tediosos dada la corta duración del juego, pero no dejo de echar en falta un poquito más de inversión en este apartado.


Donde si han invertido es en el absurdo. Para empezar, si nos quedamos en el sofá viendo la tele con nuestro amigo cojo, podremos ver la friolera de hasta 20 cortos originales y 4 películas completas. Absurdas, sí, pero ahí están. Detener la partida para ver a Paul Walker convertido en tiranosaurio es de lejos lo que menos podía esperar de este título. De igual manera, vamos a cruzarnos en todo momento con infinidad de situaciones absurdas que, según nuestra preferencia respecto al humor, conseguirán arrancarnos más de una carcajada o por el contrario nos condenarán a mirar con cara seria el monitor durante todo el viaje. Al fin y al cabo, el humor negro es como las piernas, hay quien tiene y hay quien no.

Respecto a la comedia, si que destaca un grave problema en High on Life. El título se encuentra doblado al inglés, con textos traducidos al español latino únicamente. Se echa en falta una traducción para España, pero aún pudiendo disfrutarse en la versión latinoamericana, es muy complicado seguir la pista a todos los comentarios y chistes que se van soltando continuamente mientras jugamos. Nuestras armas no cerrarán la boca en ningún momento y si no contamos con un buen nivel de inglés, vamos a perdernos muchas partes de las conversaciones, sobre todo si estamos enfrascados en mitad de un combate, donde pararse a leer la parte inferior de la pantalla puede significar la muerte. Quizás esta sea la mayor causa de mortalidad, ya que en su dificultad estándar, superar la aventura no es demasiado complicado.


En resumidas cuentas, con High on Life estaríamos hablando de un sólido seis. Si miráis un poquito más abajo, veréis que la nota final es un poco más elevada, ya que tengo que ajustar esta puntuación a la interpretación general del público, donde esta puntuación lo catalogaría como poco más que un fracaso, nada más lejos de la realidad. Estamos delante de una aventura divertida, que se deja disfrutar y termina antes de llegar a sentirse tediosa o repetitiva. No estando exenta de carencias y algún que otro problema, no me arrepiento de haber dedicado tiempo a disfrutar de este nuevo salto a los videojuegos del equipo de Squanch Games, que se posiciona como una declaración de intenciones respecto a su futuro lugar en el medio.


Calificación: 7.5/10