Crítica: Las buenas intenciones

Por María Luz Stella

Cine Argentino/Cine x Mujeres

Opera prima de Ana García Blaya que se ha estrenado a nivel mundial la semana pasada en el Festival Internacional de Cine de Toronto en la sección Discovery y que llegará a las salas argentinas en diciembre de este año. Su equipo técnico se conforma en algunas áreas por integrantes de la familia de la directora como es el caso del de la producción que está a cargo de su hermana Juana García Blaya.
La película nos transporta a la década del 90 creando un clima envuelto de melancolía por aquellos años en los que se comercializaba música en formatos analógicos y se usaba vhs en televisores de tubo. Se centra en la esfera de la cotidianidad de tres hermanos cuyos padres divorciados son completamente distintos. Pareciera ser que el protagonista de este film es el padre de la historia, Gustavo, interpretado por Javier Drolas, ya que narrativamente es el personaje que está más descripto y tiene mayor presencia en la historia. Se caracteriza por tener una personalidad totalmente despreocupada, ser indiferente a los compromisos (incluyendo a sus hijos), es encargado de una disquería, músico y aficionado camarógrafo. Sin embargo, es Amanda, la hija mayor, una preadolescente que es interpretada por Amanda Minujín, quien mueve la historia y la lleva adelante con pequeñas acciones que hacen a la relación padre-hija y que constituye la línea argumental.
Ante una decadencia económica y la falta de colaboración de Gustavo, Ceci (Jazmín Stuart), la madre de los niños, toma la decisión de trasladarse a Paraguay donde su marido (interpretado en una breve colaboración por Juan Minujín) tiene una oferta laboral que mejorará su calidad de vida. Gustavo entiende que es la mejor opción, aunque le duela, y lo acepta pero Amanda no está conforme y decide quedarse con su padre.
Una historia repleta de momentos de la niñez entre ellos: la escuela, reuniones familiares, pasar el tiempo acostados en la cama mirando la televisión, los desayunos, etc. Con el agregado de un padre que vive en la suya pero que transmite, a su manera, un gran amor por sus hijos.

Calificación 6/10

Reseña: Trinchera

Por Sebastián Sabio

Cuando la guerra se produce sin el enemigo…

En el medio de la nada, tres hombres. Enviados para defender una isla deshabitada en el sur del país y del mundo. La comunicación con la ciudad es escasa y los tres soldados parecen estar varados en aquella inhóspita tierra sin verdadero propósito debido a que no se han visto enemigos y estos individuos no tienen nada que proteger más que ellos mismos.

El “panza” e Inmundo son dos soldados con pocas capacidades para la guerra que permanecen juntos a pesar de sus grandes diferencias culturales y desarrollan un vínculo especial. Por encima de ellos se encuentra “el oso”, jefe del reducido grupo, quien abusa constantemente de su poder y somete a ambos soldados hasta el límite.

En esta obra podemos ver como el absurdo aparece en la guerra, lo cual es un mensaje de por sí potente, y se suma al humor. Con geniales actuaciones de Carlos Bembibre y Francisco Franco representando a Inmundo y “el panza” y con un muy buen “el oso”, interpretado por Fernando Martinez, esta obra ridiculiza a la guerra y a la lucha en vano, dejando mal parados a los gobiernos que mandan a sus soldados a una muerte segura e inútil con la excusa de que lo hacen “por la patria”.

El cuarto personaje de “trinchera” lo realiza un proyector. A través de una proyección se manifiesta un nuevo personaje que sorprende y descoloca al no ir de la mano de lo que se veía viendo.

Conclusión: en “trinchera” es posible reírse, emocionarse, sorprenderse y llevarse un fuerte mensaje sobre los conflictos bélicos.

Análisis: Creature in the well para Nintendo Switch

Análisis de Creature in the Well de Flight School Studio

Liberá un pueblo de la oscuridad golpeando pelotas de Pinball

La Historia:
Al principio solo hay tormentas de arena, no conocemos nada y vamos atravesando la arena con dificultad. Pronto llegamos a una pequeña aldea arrasada por el clima, que hace décadas perdió la esperanza.
Descubrimos que somos uno de los robots encargados de mantener una Máquina importantísima para el pueblo. Pero somos el único que funciona. Hace muchos años que la máquina dejó de funcionar.
Vamos a ir revelando mediante diarios de bitácora y pequeños textos, más sobre el origen de todos los problemas, y sobre qué nos espera en el fondo del pozo más oscuro.

La trama es un punto fuerte en esta aventura. Es concisa y está narrada mediante textos cortos que vamos encontrando en el camino. En conjunto con la estética del juego construyen una atmósfera muy inmersiva.

El Control:
Con las palancas analógicas podemos movernos y también apuntar.
El juego cuenta con 4 acciones y podemos elegir a qué botón asignar cada una.

Golpear: Para pegar a las pelotas de pinball y enviarlas a la dirección que apuntes

Cargar: Mantenerlo para imantar las bolas de pinball cercanas y cargarles potencia

Corrida: un movimiento rápido para esquivar y trasladarse

Interactuar: Para hablar o apretar botones y puertas.

Los controles son cómodos y configurables, pero cada vez que encendía el juego mi configuración de botones se reseteaba a predeterminada sin grabarse.

Los Niveles:
El juego cuenta con 7 niveles para completar.
Cada nivel hace referencia a una parte de la Máquina que intentamos reparar. Desde sus radares hasta sus generadores eléctricos.
Cada nivel está configurado por un promedio de 10 salas/pantallas, cada una separada por una puerta, a la que tenemos que cargar de energía para abrir. Esta energía la conseguimos golpeando rebotadores y paredes con las bolitas de flipper, también obtenemos mucha energía con unos generadores imantados que aparecen cada vez que terminamos una sala, indicándonos que está completa.
Al cruzar todas las puertas, llegamos a una sala para grabar y curarse y luego nos enfrentamos al monstruo final de ese nivel de la máquina.
Al completar las 7 salas de la máquina se desbloquea el enfrentamiento final.

Una cosa que noto, es que si bien el juego utiliza muchas mecánicas del pinball también deja muchas otras de lado que siento están desaprovechadas.

1) El juego siempre utiliza múltiples bolitas pequeñas. Me hubiera gustado mayor variación en los tamaños y los pesos de las bolitas, incluso una bola gigantes, que se fusionen entre sí, etc.

2) Perder una bolita no tiene ningún efecto. Por cómo se plantean los mapas las bolitas son infinitas y se mueven por todos lados, por lo que perder una no tiene ningún efecto, ya que otra la reemplaza automáticamente.

3) Ausencia de las canaletas y rampas. Siento que aportarían mucho al juego. Hay demasiado uso de los bumpers/rebotadores sobre cualquier otra mecánica.

4) Ausencia de lanzadores y resortes. También me hubiera gustado verlos en alguna parte.

El Arte:

La estética del juego me encanta. Utiliza el Sombreado Plano (cell shading) con colores vibrantes y contrastantes, y logra una estética original muy pulida. Utiliza efectos de iluminación y partículas para transmitir las energías y cargas de las bolitas y los bumpers.

En modo portátil las letras se vuelven demasiado pequeñas y en los momentos con muchos elementos y partículas se realentizan algunos cuadros.

La Música y el Sonido:
La música es ambiental, es aceptable pero no se destaca. El sonido de los golpes y bumpers es bueno. Cumplen con su objetivo pero no resaltan.

La Rejugabilidad y Desbloqueables:

El juego completo dura unas 4hs. Y para desbloquear todo al 100% no más de 5hs. Puede ser considerado un juego corto, aunque cumple con lo que propone y se consigue a un precio razonable.
El juego tiene algunos coleccionables y desbloqueables:
Podemos mejorar a nuestro querido robot obteniendo nuevas Armas para golpear las pelotitas (8 en total) y nuevos objetos para atraerlas y cargarlas (8 diferentes). También se consiguen nuevas capas que visten a nuestro personaje con cambios estéticos (12 trajes) y se puede desbloquear nuevos Núcleos (3 diferentes) para nuestro robot que también se van subiendo de nivel y permiten aumentar el límite de energía.

Conclusión:

The Creature in the Well es un juego corto muy entretenido, con una historia coherente e inmersiva. Cuenta con algunos desbloqueables para mantener fresco el modo de juego y con algunos poderes. La experiencia me dejó muy satisfecho. Los amantes del pinball van a sentir muchas mecánicas similares al juego que adoran, pero trasladadas a un género totalmente nuevo de exploración y aventura. Pero este juego puede ser disfrutado por cualquiera que tenga algo de paciencia para apuntar y esquivar.

Mi nota 8.5/10

Positivo:
La historia es interesante y coherente
La estética es muy creativa
Las mecánicas de juego son originales y divertidas

Negativo:
Faltan elementos de pinball
Se desconfiguran las teclas elegidas
En modo portátil se ve muy chico y muestra caídas de cuadros.

Reseña escrita por Agustín Czyrka

Reseña: Amanece de noche

Por Sebastián Sabio

Se junta la familia, desaparece la paz

En un pueblo no muy lejos de la capital cuatro hermanas se juntan para discutir el futuro de su padre, el cual padece de poca lucidez mental y cada día está peor. Estas hermanas no tienen una gran relación, pero deciden volver a verse las caras por el bien de su padre y para alivianar la difícil carga que puede generar el cuidado de un padre enfermo, la cual venia quedando sobre Blanca, una de las hijas de este hombre enfermo.

En esta reunión familiar el amor, el odio, la tristeza y los viejos rencores dirán presente y van a quedar expuestos todos los males que acarrean estas hermanas. Con una dinámica cambiante, los personajes atraviesan la noche profundizando sus emociones y provocando lágrimas en sus espectadores.

El director Pablo Razuk nos trae esta nueva pieza teatral para meternos en el complicado mundo de las familias donde el perdón es la única salida.

Los diferentes personajes ofrecen colores muy diferentes. Dentro de esos colores se destaca el de Blanca. Su furia y crudeza son factores movilizantes que generan un gran efecto en el resto de las mujeres y ayudan al desarrollo de la obra.

Estreno: domingo 18 de agosto
Funciones: domingos, 17 hs. (hasta el 29 de septiembre)
Lugar: Patio de Actores (Lerma 568, CABA)
Entradas: $350 | Descuento jubilados y estudiantes: $300 | 2×1 Club La Nación
Reservas: 4772-9732
Duración: 75 min.

Ficha técnica:
Dramaturgia: Mechi Bove
Elenco: Julieta Argañaraz, Flor Lerer, Flavia De Luca, Luis Gutmann, Mechi Bove
Diseño de luces: Marco Pastorino
Diseño escenográfico y Vestuario: Cecilia Onorato
Fotografía: Alejandra López
Diseño gráfico: Roy Cifre
Make up: Ivana Mur
Producción general: Mechi Bove
Prensa: Octavia Comunicación
Asistencia de Dirección: Richard Manis
Dirección: Pablo Razuk

Instagram: @amanecedenoche

Crítica: Midsommar

Critica por: Gonzalo Esteban Borzino

En el crepúsculo del amor, a punto de terminar con los dramas de su sobre dependiente pareja, Christian (Jack Reynor) recibe una llamada desesperada. Una tragedia familiar ha dejado a su novia Dani (Florence Pugh) más vulnerable, encadenándolo en una relación de la que ya no quiere formar parte. Sintiéndose culpable, la invita a participar de un viaje de estudio que realiza con sus colegas antropólogos Josh (William Jackson Harper) y Mark (Will Poulter) a Midsommar, un festival de verano que se celebra cada 90 años en una aldea remota de Suecia. Este sitio, hogar natal de su callado amigo Pelle (Vilhelm Blomgren), parece el lugar ideal para descansar y trabajar en sus tesis, pero poco a poco comienza a mostrar su verdadero rostro cuando presencian el notorio choque cultural provocado por los rituales de una comuna aislada.

Golpeando de frente a nuestras expectativas genéricas, retorna Ari Aster (Hereditary) con su segundo largometraje, construido sobre sentimientos de dolor y aislamiento. Una protagonista en soledad, a pesar de estar junto a su novio; un grupo aislado, a pesar de estar abrazados por la aparente calidez de los locales; una ominosa oscuridad, a pesar de nunca ponerse el sol. Un guion de tensión exponencial, comenzando sutil y lento, toma del espectador pequeños permisos para mostrar su folclore de forma paulatina, aprovechando el esquema de las festividades. Esta serie de avances no es gratuito, sino que mama de viajes psicodélicos provocados por el reiterativo consumo de drogas, las cuales fomentan la deformación del apartado visual , generando una idea de realidad ajena o, cuanto menos, puesta de cabeza. Asimismo, la cinta está poblada de pequeños momentos humorísticos propios del cruce cultural, habilitando el discurso justificativo de «la cultura ajena» y quitando pesadez a la lentitud de un acto y medio sin demasiados riesgos. Para cuando se quiere reaccionar, tanto los personajes como los espectadores, descubren que fueron ellos mismos los culpables de haber bajado la guardia, confiando en las sonrisas nórdicas.

Ari Aster ha encontrado una forma de narrar una historia de encierro, sin la necesidad de mostrar ninguna cadena.

Su tagline lo dice todo: el terror no espera a la noche. La puesta es casi en su totalidad dispuesta en exteriores luminosos de día, desarmando las expectativas del subgénero donde cultos realizan ritos en criptas y claustros. Asimismo, demuestra que no hace falta buscar soporte en lo sobrenatural y en la imaginación que la oscuridad avala, sino que podemos descubrir que la monstruosidad humana al alcance de nuestra mano. Al momento de leer la sinopsis uno predice similitudes del culto de Hårga con clásicos dementes como los Hewitt (La masacre de Texas, 1974), grandes procesiones paganas que toman incautos mediante engaños (El hombre de mimbre, 1973) o, incluso, trampas turísticas en lugares perdidos en medio de la nada (Hostel, 2005). Sin embargo, quien se atreviese a realizar tan temprano análisis se toparía rápidamente con un error, puesto que Ari Aster ha encontrado una forma de narrar una historia de encierro, sin la necesidad de mostrar ninguna cadena. Los personajes se mantienen en la zona de peligro por voluntad propia y no por un motivo superior o ajeno, compartiendo con el espectador la impresión de que las cosas no están tan mal como parecen, para luego caerles encima de forma impredecible.

Otro elemento que ayuda a generar ese vinculo de confianza a ser roto es el arte. Este se soporta de las tradiciones rurales, destacando como contraposición de la hostil frialdad con la que abre la película. Junto a los amplios paisajes paradisiacos bañados por el sol de media noche, se hayan grandes casas comunales pobladas por los arios habitantes, portando blancos vestidos bordados y utilizando tecnología tradicional para las labores hogareñas, cargando al entorno de una encapsulada época pasada. Las construcciones resultan distintivas y es posible ubicarse en la aldea en todo momento gracias a ellas, logrando que uno nunca se sienta perdido en Hårga. La paz de la campiña solo se ve afectada por la irrupción de las agresivas notas de Bobby Krlic, que nos ponen alerta a los cambios en el entorno, sin necesidad de caer en aberrantes sobresaltos, sino que por la construcción atmosférica disonante.

Midsommar es una película de terror que se atreve a desarmar el terror pagano, volviéndolo algo verdaderamente aterrador, sin presentar ninguna criatura ni «dioses verdaderos». Su multipremiado elenco no se ve eclipsado por la pasividad de la protagonista o el eslabón de débil caracterización que es Mark (Cuyo actor es Colin en Bandersnatch), quien cae en redundantes accionares innecesarios para dotarlos de la banalidad del «tonto del grupo». Ari Aster hace un llamamiento al dolor en soledad, famoso motor captador de sectas de raciocinio torcido. Es el verdadero monstruo, el que te deshace como sociedad y te hace insertarte en su vientre de forma voluntaria. Sin hipnosis ni pociones, solo humanos que muestran empatía. Es la locura incomprensible desde afuera, la tradición coherente para sus adentros, y el terror que no espera la noche, porque esta siempre latente.

Su estreno en Argentina será el próximo 7 de noviembre.

Puntaje: 9.0/10.0

Análisis: The Dark Pictures Anthology: Man Of Medan para PS4

¿Qué pasaría si La dimensión desconocida tuviera su propia serie de videojuegos? Estamos casi seguros que el resultado más factible, sería un título similar a The dark pictures antholohy: Man of Mean; game que nos tocó probar para PS4.

The dark pictures antholohy: Man of Mean se compone de varias historias, donde tomaremos el control de uno o más personajes, y al más puro estilo aventura gráfica, tendremos que ir interactuando tanto con el escenario, como con otros personajes, con el detalle de que nuestras decisiones afecten el final de cada capítulo/corto/historia.


Y esto conlleva nuestra mayor critica para con The dark pictures antholohy: Man of Mean, y es el de su apartado gráfico. Sonara raro, porque si ven alguna captura de pantalla, van a ver que los paisajes y los modelados de casi todo lo que vemos luce increíble. Pero el problema viene con los diálogos, donde se les hace primeros planos a los personajes, y vemos unas texturas plasticosas y poco detalladas, que en más de un momento nos va a recordar a la generación pasada de consolas.


A esto debemos agregarle que el ritmo del videojuego es súper lento; y aquellos acostumbrados más a la acción, van a llevarse una desilusión ya que estamos ante uno de esos casos que, si fuéramos malos, diríamos que nos encontramos con una película interactiva más que con un juego.


Está claro que The dark pictures antholohy: Man of Mean no es un producto para todo público, al contrario, más bien diríamos que es bastante de nicho; solo para fans de las aventuras graficas más tradicionales.
Pero pese a los fallos en el apartado gráfico, el hecho de que todo el game sea en base a diferentes historias con más de un final, le da The dark pictures antholohy: Man of Mean un nivel de re jugabilidad pocas veces visto estos últimos años; haciendo que su vida útil se extienda bastante por sobre el promedio de la competencia.
The dark pictures antholohy: Man of Mean termina siendo una recomendación segura para aquellos que gusten de este particular estilo de juego; en cambio sí son consumidores casuales, les aconsejamos que se piensen dos veces antes de invertir tiempo y dinero en este proyecto.

7/10

Lo mejor: su rejugabilidad, la libertad para encarar la historia como nos de la gana.
Lo peor: a nivel visual atrasa casi una generación de consolas.

Análisis: NBA 2K20 para PS4

Vamos a quitar un poco de lado la polémica que se abrió luego de que el nuevo juego de la franquicia NBA 2K haya tenido una avalancha de críticas negativas, y aprovechamos para comentar lo que el juego ofrece en sí mismo. Obviamente las críticas del público siempre son tomadas en cuenta , ya que es quien compra los juegos y puede cambiar el accionar de políticas que toman muchas desarrolladoras de videojuegos. Es por este motivo que afirmamos, NBA 2K20 es un gran juego de deportes, con una jugabilidad cada vez más refinada y un apartado gráfico envidiable, eso sí, sus políticas monetarias a veces se hacen notar, y aunque no llegue a arruinar la experiencia, ya hay que echarle ojo a ese tema.

El videojuego desarrollado por 2K sports y visual concept ha vuelto en su visita anual, si bien no encontramos muchas novedades en el sentido del cambio de jugabilidad o un distinta forma de vivir la experiencia del juego, si se han encargado de pulir al máximo todos su aspectos técnicos y jugables, para brindar una experiencia notoria. Si vamos a la realidad, los juegos de simulación tienen poco márgen para la innovación, si además se trata de un franquicia que sale anualmente. Aun así su rentabilidad parte de la base de jugadores que siguen el deporte y quieren estar al día con los equipos, jugadores, torneos y demás. Es por eso que NBA 2K es un juego muy completo en este sentido, del que también se puede presumir como uno de los mejores simuladores de deportes que hay en el mercado, todo depende del gusto que se tiene por el básquetbol, y si el jugador cree que vale la pena actualizarse con cada edición, o simplemente quedarse con la entrega que ya tienen, hasta que vengan cambios significativos.

La jugabilidad sigue la misma línea que en sus anteriores franquicias, con algunos retoques en su sistema de lanzamiento para que la jugabilidad pueda estar más fluida. Para los que inician está el tutorial de controles, que si bien es bastante sencillo, pero la profundidad que el título presenta hace que requiera práctica para su dominio. Un elemento introducido es el gasto de energía de los jugadores, que cuenta con un indicador de cuánto puede llegar a necesitar un jugador para determinada acción y asi podremos saber con cuánto nivel de energía cuenta nuestros jugadores para realizarlo.

También contamos con la incorporación de la liga estadounidense femenina, una implementación muy acertada en el que contamos con doce equipos y alrededor de 140 jugadoras. Con un control obviamente idéntico al que ya veníamos jugando con los equipos masculinos pero con algunos cambios en las formas de realizar las acciones, siendo una opción entretenida y muy dinámica con el resto de sus modos de juego. También el título cuenta con el modo Mi Carrera, una de las mejores opciones para el jugador solitario, ya que puede incluso colocar un personaje con su propia cara que la puedes establecer con una aplicación para móvil, y que puedes ir determinando su potencial y características a través del juego y el progreso en niveles. En esta modalidad contamos con las intervenciones actorales de Idris Elba, Rosario Dawson, LeBron, Scottie Pippen, entre otras celebridades que serán parte de este modo historia por asi decirlo.

A nivel técnico hemos notado, que aunque no existan grandes cambios como los que suceden tras el paso de generación (Algo que pronto va a suceder) si se nota que han ido puliendo el juego lo más posible para traer mejoras que puedan resultar notables a pesar de que se trate de una franquicia anual. Se ha mejorado relativamente las texturas, las animaciones de los jugadores en conjunto con el rendimiento del juego, que se torna más dinámico. El juego maneja una profundidad en cuanto al uso de los controles, en el que requiere práctica para aprender la combinaciones y alentar al uso de tácticas para mejorar el rendimiento del juego. El factor cinematográfico esta muy bien implementados, siendo uno de los ingredientes más interesantes que hemos tenido en esta entrega.

Ahora sí vamos a lo que siempre se le ha criticado al juego, que lamentablemente es una política que muchas empresas han implementado por una cuestión de rentabilidad, los micropagos. Esto se ve sumamente afectado en el modo Mi equipo, ya que existen los packs de cartas que se compran a través de una moneda virtual, que obviamente pueden obtenerse jugando, pero que para contar con un equipo ideal resulta mas sencillo sacar la tarjeta de crédito. Por suerte estás modalidades no son tan abusivas, aunque si hay que destacar que ya existe cierto cansancio por parte de la comunidad ante estas políticas, y que tarde o temprano muchos desarrolladores van a ver las consecuencias.

NBA 2K20 es una nueva entrega de la famosa franquicia de baloncesto, que responde a uno de los mejores simuladores de deportes que podemos probar. Existen mejoras en relación a la entrega pasada, aunque más bien son detalles de rendimiento y visual. Si afortunadamente se ha agregado la liga femenina, y un modo cinematográfico que es muy divertido de pasarse. En cuanto al tema de micropagos, hay poco que decir, solamente que escuchen al público que compra los juego, porque en sí, el producto final es bueno.

Calificación 8/10

Análisis: The tower of Beatrice para PS4

Hemos tenido el placer de probar y analizar el juego The tower of Beatriz para Playstation 4, se trata de un juego del género de apuntar y hacer click, que nos mete en la piel del un personaje que quiere robar un libro de hechizos a una bruja. Lamentablemente nos quedamos atrapados allí , y debemos examinar el escenario y resolver acertijos para poder escapar.

Al tratarse de un juego de apuntar y haer click, la historia la vamos conociendo a medida que uno supera los niveles o enigmas que el juego presenta. En este caso vamos pasando de habitaciones o sitios de esta torre donde es llevado a cabo nuestro infortunio. Mediante el cursor del mando vamos visualizando los objetos que hay en una única pantalla y que requerirá prestar bastante atención para avanzar en el juego. Sus mandos son completamente sencillos , aunque parece estar mejor adaptado para un ordenador que para una consola. Si algo le falta al juego, es un componente que haga su jugabilidad consecuente al fallo o al camino que uno toma para resolver los enigmas, un ejemplo, el último juego del género apuntar y hacer click fue Bad Dream Coma. Que si bien el mencionado pertenece al género de terror, tenía elementos en su jugabilidad que hacían que podamos desbloquear vario finales según las pistas que encontremos o los enigmas a resolver. En este caso la jugabilidad es bastante lineal, y si bien contiene algunos momentos complicados para resolver los enigmas, no es un juego que resulte un desafío para el usuario. Sus cartas funcionan bien, por la ambientación, por los elementos que encuentras en las diferentes pantallas y su sencillo control.

En cuanto al apartado visual, ya habíamos comentado al tipo de juego a que pertenece. Así que lo que podemos juzgar aquí son los elementos que podemos visualizar en las distintas pantalla. El título mantiene una ambientación colorida, sencilla en en relación al dibujo de la torre y los objetos, en líneas generales su apartado es correcto sin grandes pretensiones. El apartado sonoro es bastante tenue, y se acopla de manera inmersiva con el juego, manteniendo momentos de suspenso que funciona muy bien con la jugabilidad.

En líneas generales, The tower of Beatrice es un juego correcto para el género en el que pertenece, pero que tampoco nos ofrece una experiencia que la hace destacable frente al resto. Con una ambientación atractiva, un sistema de control sencillo,al igual que su inventario, se trata de un título entretenido y que sirve para pasar el rato. Si no estás acostumbrado al género de apuntar y hacer click, no va a ser el título que te introduzca en este tipo de juego, pero si lo llegas a jugar igual, tampoco la pasarás mal.

Calificación 6/10

Crítica: Matar a un muerto

Por Tomás Manzo

No oyes ladrar a los perros

«El placer físico de hacer cine¨ decía Godard entre uno de sus tantos aforismos. El caso es que la última obra del cineasta paraguayo Hugo Giménez pregona el ¨deleite¨ en un contexto absolutamente adverso: la historia de dos hombres (Ever Enciso y Aníbal Ortiz) encargados de enterrar a las víctimas de la dictadura militar de Stroessner.

En el relieve de este sencillo argumento se avizoran duelos, silencios, miradas sostenidas y tiempos muertos que vuelven insoportable la ¨estancia¨. Parte de este mérito claustrofóbico se debe a la abrumadora dominación del espacio: la naturaleza se torna invasiva en cada momento. Este paisaje que doblega el cuerpo, remite a Lucrecia Martel con sus climas contenidos en dónde todo parece a punto de estallar. Y este no es el único punto de contacto que tiene con la realizadora salteña, ya que el lenguaje se mimetiza con el ambiente y las cosas. Y las cosas hasta se pueden oler y palpar.

Aun así, no es una película que se estanque solo en la portentosa puesta en escena, ya que son tres los personajes que caminan sobre el suelo cerril.
Su presencia es ambigua, particularmente porque la abyección de su oficio no determina la ética de los mismos. Esa indiferencia aparente con su trabajo (la cual parece a veces ceder con los cadáveres) organiza un complejo mecanismo de identificación, que se vuelve emotivamente oscuro en el vínculo que establecen con el personaje de Jorge Román.

Primero girando en torno a zonas de lo fantástico y luego hacia un suspenso minimalista, sutilmente se van inoculando géneros. Sin embargo, esta sutileza no está expresada en el aparato discursivo. A lo largo se nombra la presencia de un perro salvaje que desentierra cuerpos, pero este animal no aparece nunca en escena. Solo se escuchan sus ruidos y percibimos que está escondido.
El otro animal oculto en la película es el gobierno militar. Aquí Giménez recurre alegorías subrayadas (la trasmisión de radio en off mientras vemos uno de los cuerpos en descomposición), el goce no concretado de la vida militar o el mundial del 78 dando un contrapeso evidente de sosiego y frivolidad en una historia completamente cruenta. El relato en sí y la densidad de su mundo es un cuadro de reflexión crítica suficiente sobre ese momento. Por eso resulta abundante la aparición del fuera de cuadro.

De todas formas, esa nimiedad no genera ningún desmedro para la obra de Hugo Giménez. Sus dos cortometrajes (¨Sin felicidad¨ y ¨Las imágenes también mueren¨) y el extraordinario documental «Fuera de campo» construyen un imaginario audiovisual paraguayo (en los tres casos con la masacre de Curuguaty como contexto) a partir de la propia entidad de la imagen. Su última obra supone la consolidación de un autor que encuentra sus obsesiones en la propia identidad histórica y social de su pueblo.

«Matar a un muerto» transmite el ¨placer físico¨ en cada órgano del inmenso cuerpo del monte: el viento, la lluvia y el fuego no son «gritos» románticos como en Nazareno Cruz (como bien alude el subtítulo de la película de Favio), sino ladridos de un sistema que ha sometido durante décadas a todo el territorio latino.

Calificación 9/10

Análisis de Tetsumo Party para Nintendo Switch

Seguramente muchos se acordarán de un programa de televisión donde los participantes debían esperar un muro que venían hacia ellos y debían imitar la forma de las siluetas que este poseía para poder atravesarlo sin que te lleve por encima. Una premisa parecida tiene Tetsumo Party, dónde controlamos a unos luchadores de sumo que deben imitar las formas de las siluetas de un muro para sumar puntos y evitar estrellarse en el.

Con la posibilidad de jugar de a uno o en multijugador, este es un juego del género party que está hecho para generar partidas sencillas y competitivas. Su jugabilidad funciona de este modo, con los botones del mando podremos controlar las cuatro extremidades del personajes, dónde también existen variables de movimientos. De este modo tenemos que buscar la forma de atravesar sin e nos estrellemos, también vamos sumando puntos para superar nuestro record de muros superados. A medida que vas superando formas, la velocidad y la dificultad aumenta , por lo que su jugabilidad se va volviendo cada vez más desafiante. En términos generales el juego funciona si tienes con quien jugar, ya que no hay un atractivo adicional para el juego en solitario. También a pesar de que su premisa funcione, se trata de un título que más bien podría haber sido un minijuego de otro más grande ,por lo que luego de varias partidas el juego puede volverse bastante repetitivo y monótono. Los mandos son fáciles de controlar, su dominio requiere algo de práctica por lo que no es difícil adentrarse en las mecánicas de juego. La idea es muy buena, aunque lamentablemente le hace falta contenido para incentivar la rejugabilidad.

El apartado visual es bastante bonito, y nos representa un establecimiento oriental donde aparentemente se está llevando una fiesta con luchadores de sumo. Las animaciones son coloridas, con una caracterización de personajes correctas y divertidas, también hay un variedad en la personalización de personajes de sumo, por lo que su ambientación es acertada. También el apartado sonoro se acopla al sentido de fiesta en el que se lleva el juego , con algunos diálogos en tono oriental, que si bien no sé entiende lo que se dice, es la idea de su representación.

Tetsumo Party es una propuesta interesante que lamentablemente se encuentra falta de contenido, porque si bien su jugabilidad es entretenida, no tarda mucho en resultar repetitivos y aburrido. Es un juego necesario para compartir con un amigo , ya que lo mejor del juego es su sentido de competitividad, además del apartado técnico. Es un quiero y no puedo, en ideas está muy bien, aunque no está completamente bien ejecutado.

Calificación 4.5/10