Reseña: La Sala Roja

En el teatro Metropolitan Sura, el viernes a las 20:30 una obra para reír, a más no poder, sobre cuando nos toca ir a «La Sala Roja» del preescolar, ya no en el rol de niños sino como el de padres.

El lugar escénico es la reunión de papis y mamis, deliberan sobre temas de importancia acerca de las actividades de sus hijos, donde tres mamás, y dos papas velan por la educación de sus hijos. A esto se agrega la contrariedad que la directora del jardín de infantes está demorada y en el mientras tanto hay una maestra jardinera que intenta moderar.

Grandes logro del elenco, del libro y dirección, para parodiar a lo «noño», a lo que parece ordenado, prolijo, pero en el fondo es caótico, todos opinan sin escuchar al otro, donde hablamos a nuestros hijos de compañerismo, empatía y el mundo de los adultos, no aplica nada de eso . La intención es por un ratito, evadirnos de la realidad, y tomarlo con humor.

La obra ha sido escrita y dirigida por Victoria Hladilo. Muchos cuando la vean como padres harán similitudes. En el dossier, Victoria cuenta que Sala Roja nació después de haber sido madre, donde volvió a andar caminos, pero desde otro rol.

Una propuesta interesante y lo demuestra el reconocimiento del público, porque esta es su sexta temporada. Tuvo gira por España. También fue representada en Panamá, Brasil y Paraguay. Este espectáculo formó parte del Festival de Teatro de Rafaela 2015.

Una invitación para reír, la propuesta de sentarse a ser el espectador de «La Sala Roja «, del elefante trompita y de padres empoderados, en un espacio, donde los niños aprenden a convivir y los progenitores, a veces, olvidan que se debe predicar con el ejemplo.


Ficha técnico artística


Autoría: Victoria Hladilo
Dramaturgia: Victoria Hladilo
Actúan:Catalina Auge, Victoria Hladilo, Axel Joswig, Carolina Marcovsky, Julieta Petruchi, Manuel Vignau
Diseño de vestuario: Susana Berrio
Diseño de escenografía: Magali Acha
Diseño de luces: Magali Acha
Diseño sonoro: Ignacio Viano
Realización de escenografia: Manuel Escudero
Fotografía: Luis Abadi
Diseño gráfico: Trineo, Sabrina Lara
Asistencia de dirección: Catalina Auge, Natalia Rodriguez
Colaboración artística: Mercedes Quinteros
Supervisión dramatúrgica: Joaquín Bonet
Co-Dirección:Cinthia Guerra
Dirección:Victoria Hladilo
TEATRO METROPOLITAN SURA
Av. Corrientes 1343
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Web: http://www.metropolitansura.com.ar/
Viernes – 20:30 hs – Hasta el 13/03/2020


Reseña Diana Decunto – inboxmatutino@gmail.com

Había una vez…Edipo Rey / José Abadi intimo

El miércoles 15 de enero, en el Teatro CPM MULTIESCENA a las 21 hs, concurri a una de las funciones del reestreno de «Había una vez..Edipo Rey» de José Abadi.

Cuando vayan a verla, José Abadi, en persona, les explicará las causas que explican que un reconocido psicólogo y médico psiquiatra, termina arriba de un escenario, narrando historias.

Es un monólogo, un unipersonal, donde, contará la historia de Edipo, un tema muy vilipendiado y generalmente por gente que no conoce del tema.

José Abadi, moviéndose cómodo en el escenario, tomando una copita de vino, y como buen anfitrión, que recibe al público, los invita al ingreso a sala, con un exquisito vino. Público y José,además de brindar juntos, compartirán una historia, ubicándonos en los anfiteatros griegos e incursionando en las tragedias griegas., recordándonos a filósofos como Esquilo, Sófocles y Eurípides, para internarse en la historia Yocasta, la reina de Tebas y su esposo Layo.

Me agrada el ámbito del teatro como el concepto de poder enseñar, es interesante porque se elimina el carácter académico, para que sea un momento de laxitud, donde se escuche con placer una historia.

Al terminar la narración, José rompe con la cuarta pared, habla con el público, y desea que le hagan preguntas, deja al público en libertad de cuestionar, de inquirir más, de polemizar.

Es una obra teatral, interesante, porque es un estilo personal con una forma nueva y diferente de hacer teatro, que es la primera vez, a la cual accedo y que me dejó muy satisfecha. Es contar con la oportunidad de que alguien que se interesó por un tema, de manera didáctica, hábil, con chispas de humor, lo pueda narrar a un público, que tal vez, poco sepa y llevando un montón de información que si le interesa puede seguir investigando.

Por esta forma de utilizar al teatro como un medio artístico y cultural, levanto la copa, felicitaciones por la iniciativa y porque el anfiteatro griego y el porteño, brillen de la manera en que lo vi brillar.


Reseña Diana Decunto – inboxmatutino@gmail.com

Crítica: La Lechuga

Por Leandro Bres

«La lechuga» es una obra escrita en Venezuela por César Sierra, y en este caso, adaptada por Juan Paya. Es una comedia negra, cuyo argumento gira en torno a los 3 hermanos Martinez, Virginia, Victor y Vinicio. Su padre está hace 9 años en estado vegetativo, viviendo en la casa de Virginia (Sabrina Carballo) y su marido (Juan Paya). Estos, cansados de ser los responsables del cuidado del hombre anuncian, en la reunión del cumpleaños del padre, que a partir de ese día, no seguirán alojándolo en su casa. Por lo tanto, alguno de los dos hermanos de virginia deberá responsabilizarse por él. Víctor (Santiago Mallarino), espera el quinto hijo junto a su esposa Dora (Julieta Granja, quién interpreta en este caso a una mujer presentada como una ignorante y bruta del conurbano bonaerense). El otro hermano, Vinicio, es un homosexual afeminado e histérico que manifiesta apenas poder hacerse cargo de sí mismo, además de insinuar que el cuidado de su padre interrumpiría su agitada vida sexual.

Entonces ya nadie quiere hacerse cargo del padre en estado vegetativo, y los conflictos y las diferencias entre hermanos se acentúan hasta explotar en escena.

En la puesta en escena en el teatro multiescena, a través de personajes estereotipados, se abordan temas como lo normal y lo “anormal”, lo que está «bien» y lo que está «mal», y se manifiesta en los vínculos la intolerancia y la burla al diferente.

La lechuga es una comedia con un humor ácido, carácterístico de la obras de Juan Paya (“La madre que los parió” y “Salvajes”) donde no se termina de comprender si se rien con, o de la otra persona que es diferente.

Las actuaciones son dispares: algunos personajes están construidos en un código realista (los dueños de casa, quienes tienen una buena posición económica y cargos políticos). Mientras que otros, resultan una caricatura, una sátira de ciertos estereotipos (el homosexual afeminado e histérico, la mujer embarazada por quinta vez con errores para hablar que vive en el conurbano)

Nicolás Maiqués (Vinicio) se destaca desde que entra a escena hasta que termina la obra. Es innegable su capacidad actoral y su habilidad para la comedia. Con su desparpajo y creatividad sorprende tanto a espectadores como a sus propios compañeros, por momentos, copando la escena.

Sabrina Carballo se destaca es su momento trágico, luego de descubrir la verdadera cara de sus hermanos y su actuación se torna conmovedora.

La adaptación de Juan Paya busca contextualizar la obra en la idiosincrasia argentina, y deja (a mí modo se ver) en un segundo plano lo argumental, para destacar en chistes y pasos de comedia situaciones vinculadas a la crisis económica, el aumento de impuestos y servicios, y la diferencia de clases sociales. También lo hacen con cuestiones relacionadas a la violencia de género, la campaña contra la despenalización del aborto, el #niunamenos y el feminismo.

Pueden ver la lechuga, en el teatro multiescena (Av. Corrientes 1764) Viernes, Sábados y Domingos 22hs.

Crítica: La Savia

Por Leandro Bres

Elsa (Mirta Busnelli) es una mujer amante de las plantas y de los libros. Una lectora, devenida en escritora; una lectora que no quiere olvidar, y empieza a escribir. Comienza la obra y vemos en escena un dispositivo escenográfico que se impone a la vista: un recorte en el espacio escénico a través de plantas de todo tipo y tamaño, en el centro un escritorio con una lámpara y un lapicero, y sobre el fondo y laterales, bibliotecas llenas de libros y más plantas. Parece ser un estudio en la casa de Elsa, quien en soledad, comienza narrando su historia le da vida. Un joven corredor (Agustín García Moreno) pasa por delante y a partir de una conversación, entablan una simpática amistad. Una empleada doméstica joven (Constanza Herrera) con quien intercambia visiones de la vida y diferencias generacionales, la acompaña en su viaje de recuerdos. Una subtrama de amor entre el corredor y la empleada, parece ser guionada por Elsa; quizá es la creadora que mueve los hilos de estas historias.

A lo largo de la obra aparecen en escena otros personajes, producto del recuerdo (o quizá de la imaginación) de Elsa, como sus hijos, su ex marido, (también interpretado por los jóvenes actores) en un código que rompe el realismo de la escena.Por momentos la obra se torna surrealista, con un clima onírico y mágico. Nos sorprende proponiendo nuevas posibilidades, cuando creemos que nada de lo que vemos puede cambiar. Entonces muta, y nos invita a seguir ese viaje de los recuerdos y la imaginación de Elsa.

Esta obra escrita y dirigida por Ignacio Sanches Mestre, está cargada de imágenes muy potentes que nos invitan a viajar junto a Elsa y compañía, sin movernos de la butaca. Nos transporta a su pasado, nos invita a bucear en sus recuerdos y fantasías.

La palabra “sutileza” la describe a la perfección: sin grandes pretensiones argumentales ni actorales , logra construir lo íntimo y sensible de una forma sencilla y muy efectiva. El humor invade por momentos la escena sin buscarlo, creando momentos muy genuinos.

La actuación de Mirta Busnelli resulta entrañable. Con una naturalidad y absoluto compromiso en lo que construye en escena, comanda la escena con una energía suave y potente a la vez. La joven actriz Constanza Herrera, y el joven actor Agustín García Moreno, la acompañan a la perfección, y también logran momentos brillantes y genuinos.

Absolutamente destacable el diseño escenográfico de Laura Copertino, que logró delimitar el espacio escénico construyendo un universo mágico y a la vez posible. La iluminación diseñada por David Seldes, tiene detalles desde el interior de la escena (pequeños foquitos de colores, lámparas de escritorio y de pié) que aportan al espectáculo un cambio de clima que acompaña a la perfección cada momento.

Este espectáculo con más de 60 funciones, comenzó su cuarta temporada, dentro del ciclo “verano off en el met” (Teatro Metropólitan Sura). Fué estrenado en abril de 2017 producido por el TNA ( Teatro Nacional Argentino -Teatro Cervantes) y desde entonces, pasó por los tres circuitos: el “oficial”, el independiente/circuito off (haciendo funciones en Santos 4040) y actualmente pisa la calle Corrientes para iniciar esta temporada dentro del circuito comercial.

También formará parte del FIBA (Festival Internacional de Buenos Aires) con funciones los días 25/1 y 1/2.

Pueden ver LA SAVIA, los sábados 20.30hs en el Teatro Metropolitan Sura, Av. Corrientes 1343. (CABA)

¡No se la pierdan!

De Ignacio Sánchez Mestre

Con Mirta Busnelli, Agustín García Moreno y Constanza Herrera

Foto: Ignacio Coló

Diseño gráfico: Caro Tana

Asistente de Iluminación: Facundo David

Asistente de vestuario: Ailén Zoe Monzón

Asistente de escenografía: Miranda Pauls

Arreglo musical: Facundo Mazzota

Diseño de sonido: Tomás Mesa Llauradó

Iluminación: David Seldes

Vestuario: Lara Sol Gaudini

Escenografía: Laura Copertino

Asistente en escena: Julián Giménez Zapiola

Asistente de dirección: Tomás Mesa Llauradó

Producción: María La Greca

Dirección: Ignacio Sánchez Mestre

La Savia es un espectáculo producido por el Teatro Nacional Argentino – Teatro Cervantes. Su estreno tuvo lugar en la sala Luisa Vehil, en 2017.

Reseña: Caníbal

En un joven enero del 2020, en su segunda temporada, reestrena el music hall, Caníbal, todos los lunes a partir del 13 de enero y hasta el 14 de febrero a las 20:30, en El Picadero, con algunas funciones los viernes.

Una de las primeras comedias musicales, que reestrena el 2020, capaz de hacer reír a partir de la autocrítica de detectar en la convivencia un cierto grado de canibalismo social. La propuesta plantea la intolerancia, el lado oscuro de nosotros, en esa necesidad irrefrenable de devorarnos los unos a los otros, de perder la habilidad para la escucha del otro.

Excelente la calidad el elenco: un trío, compuesto por los artistas: Sebastián Holz, Dolores Ocampo y Belén Pasqualini, bajo la dirección de Corina Fiorillo , dramaturgia de Sebastián Suñe, con música en vivo, piano a cargo de Carlos Britez, trompeta, violín y flauta: Mario Del Risco y violoncello: Clement Silly, con coreografía de Juan Diego Bros y escenografía y vestuario: Gonzalo Córdoba Estevez.

La respuesta está sobre la mesa, porque el desafío es grande, no es fácil sobre un tema tan polémico, sobre la rigidez del comportamiento humano, a partir de la metáfora del Caníbal, hacer un musical, que sea ameno, divertido, que no hiera sensibilidades, que nos permita reírnos de nosotros mismos, que polemice sobre lo bueno y lo malo, es el gran logro de esta obra que ha tenido muy buenas críticas desde el primer momento que se estrenó y donde los artistas colaboran ampliamente en transmitir la idea que el autor ha querido imprimir. Sebastián Suñé, el autor ha dicho sobre “Caníbal es un ensayo sobre la naturaleza de la sociedad occidental, matizado con canciones y humor. A través de diferentes situaciones, donde el canibalismo está más o menos expuesto, vamos redescubriendo nuestra verdadera identidad. Caníbal es un music-hall voraz, en el que todos somos presa fácil.”

La prensa colega la ha mencionado y en un todo de acuerdo con la devolución, el ojo crítico dijo:

La puesta de Corina Fiorillo es precisa para lograr un ritmo ininterrumpido que hace más atractivo el show.” Susana Freire, La Nación.

“Tanto los músicos como los actores encuentran en la cercanía con los espectadores el clima ideal para desarrollar su virtuosismo (…) La prolífica directora saca lo mejor de cada uno de ellos. Caníbal es una obra que no defrauda. Quizás una invitación del arte a ser disfrutada con cuchillo y tenedor.” Carolina Avigliano, La Letra.

“El trabajo de dramaturgia de Sebastián Suñe es eficaz e ingenioso.” María Evangelina Vázquez, Leedor.

Grandes voces, brillantes actuaciones y un maravilloso manejo de la escena.” Walter Bergonzi, Sobre Bue.

“Caníbal» es, sin dudas, una obra musical que se distingue del resto y dejará a más de un espectador pensando” Gustavo Scuderi, Red Teatral.

Para este verano, ya la pileta teatral está llena de agua, queda en ustedes, sumergirse, para nadar y disfrutar del momento, dejándolos en algunos casos, con la chispita encendida del pensar porque caníbales hay a montones pero comedias musicales que los presenten son pocas.


Ficha técnico artística
Elenco: Sebastián Holz, Dolores Ocampo y Belén Pasqualini
Músicos: Piano: Carlos Britez, Trompeta, Violín y Flauta: Mario Del Risco, Violoncello: Clement Silly

Dirección: Corina Fiorillo
Asistencia de dirección: Pilar Ronnow
Música original, arreglos vocales y director musical: Carlos Britez
Coreografía: Juan Diego Bros
Diseño de escenografía y vestuario: Gonzálo Córdoba Estevez
Diseño de iluminación: Ricardo Sica
Asistente de iluminación: Diego Becker
Fotografía: Nacho Lunadei
Diseño gráfico: Romina Juejati
Prensa: Antonela Santecchia y Shirly Potaz
Producción ejecutiva: Carla Carrieri

Lunes 3 y 10 de febrero a las 20.30 hs.
Viernes 7 de febrero a las 22.30 hs
Viernes 14 de febrero a las 20.00 hs


Reseña Diana Decunto – inboxmatutino@gmail.com


Reseña: Flashes

Comienza la temporada teatral 2020, en Buenos Aires, que por ser verano, nos está asombrado con algunas temperaturas templadas pero húmedas, pero siempre en esta época, interesantes las propuestas teatrales, las cuales esperemos que los elencos hayan amarrado, para quedarse, todo el año.

El viernes 3 de enero a las 20.30, asistí al estreno en El Camarín de las Musas, de una de las primeras piezas teatrales que salió al ruedo en este 2020, es Flashes, escrita y dirigida por Patricio Abadi.

Los personajes son Natasha y Pato, que viven «Flashes de vida«, instantes, momentos buenos y malos, algunos para recordar, otros no, donde van contando al espectador, esos clicks que el dramaturgo quiso generar fotos instantáneas y dejarlas plasmadas en el rompecabezas de la pieza teatral. Comienza, con una pareja de novios, Natasha y Pato, donde Pato entra a escena, en modo 3D, que de paso sea dicho, es muy interesante el recurso, se entregan unos lentes antes de iniciar la función, para que de paso al actor que hay en el personaje de Pato, donde ahí sale a la cancha a relucir como actor cómico, Patricio Abadi, donde hace que su personaje interprete, un monólogo sobre la carne, donde el público recibió a la obra con una risa fresca y espontánea.

Al terminar el Hamlet «carnicero», vuelve a la realidad, y aparece la actriz Caro Babich, encarnando al personaje de Natasha, la novia de Pato, quien llega para avisarle que los esperan en la casa de sus padres, a cenar, porque sabe que tienen preparado anunciarles un viaje regalo, para que los acompañen a un crucero a EEUU, para el mes de febrero y Pato se niega, rotundamente, porque la quiere mucho a Natasha, pero la oportunidad de su vida actoral está en una convocatoria que ha tenido para esa fecha, en un municipio para interpretar el monólogo que antes había desarrollado. Y bueno ahí, ya empiezan a nacer los flashes, donde el público irá descubriendo los mensajes, porque lo que sigue es una escena de pelea de la pareja, la cual parece que todo llegó a su fin, pero se termina reconciliando y eso dará lugar a más eslabones de historias que están perfectamente unidas, dando lugar a una secuencia de flashes, que en definitiva terminan siendo la vida misma.

La dirección es impecable, no es tan fácil la técnica a aplicar, en términos teatrales, para lograr el efecto de los flashes y en este caso, las transiciones son muy buenas, las actuaciones de Patricio Abadi y Caro Babich son excelentes, es una obra cuyo objetivo es jugar compartiendo emociones entre protagonistas y público. Es una historia que todo el tiempo mira al público, logrando chocar y romper la cuarta pared, en todo momento.

Las herramientas para la construcción son desde el humor, eligiendo el género de comedia, para pasar un buen momento, donde el mensaje es claro, los flashes son la seducción para hacernos pensar y hay mucha energía puesta arriba del escenario, la cual es percibida y muy bien recibida.

En el caso de no estar en Buenos Aires, vayan armando la listita de las obras para la vuelta. En cuanto tengan la oportunidad, le recomendamos que no se la pierdan, porque los flashes son necesarios, ya que estamos vivos, pero lo importante es buscar los buenos momentos, y que mejor que un viernes para comenzar el fin de semana, riéndonos de los flashes, de los demás.


Ficha

  • Elenco: Caro Babich – Patricio Abadi
  • Diseño de luces: Ricardo Sica
  • Escenografía: Laura Poletti
  • Vestuario: Laura Poletti – Nazareth Dib
  • Colaboración artística: Jazmín Titiunik – Leticia Torres
  • Diseño y realización audiovisual: Demián Ledesma Becerra
  • Actuación en video: Manuel Liss
  • Foto y diseño gráfico: Pablo Scavino.
  • Make up y peinado en fotos: Bárbara Majnemer
  • Redes sociales: Agustina Manuele
  • Comunicación + Media: Duche&Zárate
  • Asistente de dirección: Agustina Dalmasso
  • Dramaturgia y dirección: Patricio Abadi
  • Estreno: Viernes 3 de enero a las 20.30
  • Funciones: Viernes a las 20.30
  • Teatro: El Camarín de las Musas – Mario Bravo 960 – CABA

Reseña Diana Decunto – inboxmatutino@gmail.com

Inauguración del teatro Lafox

Por Leandro Bres

Estuvimos en la inauguración del teatro LaFox, una sala teatral que cuenta con 85 localidades, ubicada en el barrio porteño de Palermo (Malabia al 1530). En este mismo espacio funciona una de las sedes de las escuelas de danza y arte de Reina Reech. El teatro lleva el nombre de su madre (Ámbar LaFox) reconocida artista (vedette, bailarina, actriz, acróbata y cantante) fallecida en diciembre de 1993.

En el evento estuvieron presentes figuras del mundo del espectáculo allegadas a Reina (su hija Juana Repeto y su hijo Bautista) y María Valenzuela, Cecilia milone y Nito artaza, Matías Alé, entre otros.

La inauguración contó con el espectáculo unipersonal «Como se rellena un vikini salvaje» de Ana Acosta, gran actriz cómica, quien interpretó 12 personajes en una hora, entrecruzado historias. Entre una terapeuta y su paciente, la familia de cada una de ellas, (hijo, hija, empleada, hermana, cuñado, y demás) agasajó a los presentes con su humor y desparpajo sobre el escenario, en este espectáculo que lleva más de 30 años escrito. La actriz Ana Acosta, declaró que pese a los años que lleva en este espectáculo, siempre lo actualiza, modificando algunos diálogos y situaciones que pueden estar vinculados a nuestro presente. Sin ningún tipo de elemento de utilería, y con tan solo unos escalones y una pequeña tarima, nos transportó a distintos espacios desde un consultorio, un matrimonio viajando en Egipto, una suicida en el puente de la mujer y una clase de Zumba, entre otros.

Estaremos pendientes de la próxima programación de la sala de teatro LaFox, para acercarnos a ver nuevos espectáculos.

Reseña: Únicas : Puertas al amor

En el corazón de la calle Corrientes, en el teatro Broadway, el 20 de diciembre estrenó show musical con dirección y libro de Valeria Archimó y Anita Martínez, teniendo como figura musical central a Sandra Mihanovich, asimismo, participan en escenario, bailando o bajo sketch humorísticos además de Valeria Archimó, Anita Martínez, las acompañan Lourdes Sánchez y Cecilia Figaredo.

Un espectáculo para pasarla bien, con humor, con excelentes cuadros coreográficos a cargo de Valeria Archimó, y con una Sandra Mihanovich, muy bien desde lo físico, aplica esa frase: ¡estás igual! pero cantando temas clásicos como «Soy lo que soy»  donde el amor es el eje central, donde se trata el tema de la violencia de género.

Existe una metáfora teatral que consiste en una puerta, que se abre y se cierra, según entendamos al hecho de abrirnos al amor, cerrarnos o bien liberarnos de él.

Funciones de jueves a domingo, a las 21 hs, para cantar junto a Sandra, para reir junto a Anita, para disfrutar a Cecilia, toda una profesional bailando, riendo junto a Valeria Archimó y Lourdes Sánchez, Anita Martínez.

Un paseo por la 9 de julio, a la noche, música romántica y nostálgica, un llamado al amor, mujeres que no hacen de mujeres, que tienen una vida como usted o yo y que disfrutan en reunirse para hacer esta obra, donde se nota, la sinergía, la empatía y el compañerismo.

Una obra que tienen la oportunidad de ver antes que termine el año, o es una excelente opción para arrancar con pilas, para la segunda década del siglo XXI.

A no perdérsela, para seguir tarareando, al salir.. Soy lo que soy…


Reseña Diana Decunto – inboxmatutino@gmail.com

Reseña: Es necesario entender un poco

Por Denise Gonzalez

Las oportunidades teatrales que permiten al espectador perder la noción del tiempo son sin duda las más acertadas y satisfactorias. Tal es el caso de esta obra: montada en Pan y arte, en Boedo – una de las cunas culturales de la ciudad de Buenos Aires –, sabe construir cada uno de los escenarios de manera simple y manteniendo su autenticidad segundo a segundo. De hecho la primera imagen en escena es la de un cerezo que ya revela el origen geográfico de la historia. El personaje de Hu desde el inicio nos muestra la ilusión de un soñador chino que desea salir a buscar su verdad en la propuesta de un viaje a través de Europa como letrado. Es la opinión de su madre la que intenta romper su ideal con una versión de la realidad muy diferente, por supuesto mucho más cruel. Sin embargo él se arriesga y defiende este proyecto ante las lágrimas temerosas de su madre. La vida lo sorprende dándole a ella la razón cuando emprende su viaje: el sacerdote francés que le había hecho tantas promesas de éxito y placer deja ver paulatinamente que todo se trata de un engaño. En esta instancia se produce un efecto de intimidad entre el público y el traidor, situación que excluye al protagonista con el hecho más importante de toda la obra: no puede entender una sola palabra. Es así que vemos a Hu caer lentamente en las trampas del sacerdote, siendo explotado, maltratado y condenado por su generosidad. Lo que descubre es que la pobreza y el egoísmo está en todas partes, más allá de su país natal existe una realidad igual de gris.
La obra transcurre en los episodios que enfrenta, chocando una y otra vez con la crudeza de la sociedad. Los hechos son entornados con efectos de sonido simples y perfectamente adaptados. Los mismos actores rotan sus papeles, algunos reproduciendo diferentes personajes y casi todos participando de los sonidos de fondo que ambientan la secuencia. Algo que debe destacarse es el gran trabajo corporal y vocal de los artistas. Sus transformaciones son notables: el paso de la cordura a la locura, de la calma a la desesperación. Se deja ver el transcurso del tiempo y la corrupción de las vivencias en las voces de cada uno de ellos. El sufrimiento, la paz y el rechazo se perciben claros como el agua. La obra en sí se posiciona en un lugar más bien clásico, los recitados de los diálogos narran con prolijidad la historia. Debo mencionar, además, la cuota de humor que da un color clave a la puesta entera.

Es necesario entender un poco es la exposición de una dura verdad social de la época. El buen corazón de Hu llega a sensibilizarnos y a decirnos sin palabras lo que tanto duele de la indiferencia y la estafa de los poderosos. La importancia de la palabra, además, se pierde, porque si bien es un elemento esencial para la comunicación que dificulta la resolución de muchos eventos durante la travesía del protagonista, también permite una comprensión que supera la lógica: hay algo más allá de lenguaje que se interconecta entre los que abren los ojos del corazón.

Viernes a las 21 hs.

Pan y Arte Teatro, Boedo 876

Precio de entradas: $300.- Entrada General

Promociones: $250 Jubilados y estudiantes / 2×1 para los afiliadxs de UTE / 2×1 para los afiliadxs de Unión de Trabajadores de Prensa / $200 para docentes, no docentes y alumnxs de la escuela superior de comercio Carlos Pellegrini

Reservas: www.panyarte.com.ar / 15-2286-7477 / teatro@panyarte.com.ar / https://www.facebook.com/pan.teatro

Reseña: El poder de las historias

En una oportunidad única, porque hubo sólo dos funciones , el 7 y 14 de diciembre, donde Ana María Bovo, en el Celcit, nos regaló la posibilidad de adentrarnos en disfrutar en la capacidad de la escritora en demostrar «El poder de las historias».

A sala llena, superando las expectativas, con una propuesta fuera de lo común, «charla – espectáculo» porque Ana rompe con la cuarta pared, dialoga con el público e invita a que le sugieran cuentos que tiene guardado el espectador en su memoria, donde un pedacito o el título se lo comentan y Ana los vuelve a recrear.

Como bien dice ella, «contar una historia, no es repetirla», es adentrarse en el personaje, en las situaciones, y volver a narrar lo cual no significa que se impriman las historias como fotocopias sino por el contrario, cada puesta, será única e irrepetible.

Cerró el espectáculo con el hermoso cuento de la luna, que narra las vicisitudes de una mujer que vive en el 3er piso de una casa de departamentos de 10 pisos en San Telmo, y que la cocina, tiene una ventana de 25 x 40, pero con vidrio inglés, que no le permite, ver del otro lado. Y llama al vidriero, porque quiere ver que pasa del otro lado. Y ahi vamos a dejar el relato, una narración con humor y finaliza poéticamente.

En esa ocasion, el público presente, pidió la narración del oso, que trata de un oso que termina trabajando en una fábrica y el cuento de la Panadería o la niña zapa.

Un unipersonal, donde en este caso Ana María Bovo, mueve a la escena, disfruta el aquí y ahora,con un público ávido de escuchar historias, y como dice Ana, el silencio que se genera en la sala, ficcionando momentos, sensaciones de la vida real o parodiando como fue su interpretación de la película «Algo para recordar» de Deborah Kerr y Cary Grant.

Un momento para jugar, un ejercicio de calistenia para la mente, para que pueda volar, donde el espectador logra despejarse de las preocupaciones diarias, ingresando como quien espía por el ojo de la cerradura, a situaciones de otros, que nada tienen de diferentes a las nuestras.

Un lujo, que espero que se repita. Un estilo muy propio, una habilidad para compartir historias, desplegando en el escenario, con destreza, el humor, la sensibilidad y la ironía.

Una de esas obras a la cual puedo dar el atributo de ser la frutilla del postre para ir cerrando este año 2019. Muchas gracias, Ana.


Reseña Diana Decunto – anahidec5@gmail.com