Reseñas: La batalla de los ausentes

Batallar con la risa
La Zaranda, el grupo andaluz que se presenta desde 1988 en distintos escenarios de Buenos Aires, vuelve esta vez al Teatro Regio con su nuevo espectáculo: “La batalla de los ausentes”.


Tres sobrevivientes de una guerra, tres restos de un ejército perdido. Gaspar Campuzano, Enrique Bustos y Francisco Sánchez son, en esta ocasión, esos que resisten en la trinchera de lo que fue, es y será. Luchan contra el olvido, se burlan, reflexionan y encarnan ellos mismos situaciones de la sociedad en la que viven (¿Vivimos?). La incomunicación, el odio, el individualismo, la violencia, el enemigo, la guerra que vuelve una y otra vez.
En consonancia con sus anteriores producciones, La Zaranda vuelve con un
espectáculo que plantea problemáticas de orden existencial y universal, e instala un
ambiente fantasmal y absurdo que interpela en todo momento.


La dramaturgia, a cargo de Eusebio Calonge, está cargada de juegos de palabras y diálogos ingeniosos. Todo esto acompañado por el brillante y preciso manejo de objetos que caracteriza los espectáculos de la compañía. Una aspiradora convertida en arma, maniquíes que primero son compañeros de guerra heridos y luego funcionarios del poder a quienes se los maneja como títeres. Cada cosa es eso y algo más, infinito poder de conversión y demostración del “no límite” que tiene el imaginario de La Zaranda. Son los mismos actores quienes hacen y deshacen el espacio donde inmediatamente después ocurrirá la escena. Suena música para
ambientar estos momentos de transición visibles al espectador. Así, se nos recuerda
todo el tiempo la convención del teatro. Ficción y realidad, límites difusos en este
escenario oscuro, de escenografía austera y móvil.

Otro punto a destacar es el diseño de iluminación de Eusebio Calonge. Cada
momento es una pintura que profundiza el ambiente extraño donde se mueven estos personajes quijotescos. Al espectador se lo interpela. La risa brota de la incomodidad frente a lo que escucha y ve. Es una risa desgarrada, una risa frente al reconocimiento del pasado latente en el presente. La risa es lo genuino en un mundo de “pre- establecidos” y
conductas hipócritas e interesadas. Ya desde el título, “La batalla de los ausentes” invita a la reflexión. Según Eusebio Calonge: “En La Zaranda siempre nos gusta dejar un camino y un atisbo de esperanza, por más que lo que se comunica pueda ser, muchas veces, muy negro. Pero al fin, la siempre La Zaranda acaba con una luz. El plantearte y hacerte la
pregunta ya en sí es una luz”. Frente a la tragedia y el horror, frente a la repetición y
el olvido, la esperanza en la palabra, en la risa. La esperanza en el teatro que tiene desde siempre la razón de su existencia en el encuentro.


“La batalla de los ausentes” se presenta en el Teatro Regio (Avda. Córdoba 6056) de miércoles a domingos, a las 20 horas.


Escribió Micaela Steinbach

Reseña: No es tango

Tango is not dead

Aunque actualmente sea visto como un baile para turistas o personas mayores, el tango no ha muerto. Este mítico y sensual baile porteño es el emblema de las postales de Buenos Aires, un deleite visual y letras melancólicas.

La tendencia es ahora el trap y la música hecha por computadora, pero este no es un escenario fatalista, el tango está renaciendo y se vuelve un atractivo para los jóvenes curiosos, Noestango es el ejemplo de la evolución del género.

Ollantay Rojas define a su obra de la siguiente manera: »NOESTANGO es fruto de dos años de investigación llevada adelante por el Grupo noestango, en colaboración con el Quinteto Revolucionario. Plantea una pregunta por el tango como expresión artística, teniendo en cuenta su pasado glorioso y su presente marcado por el homenaje a lo que ya no es.Cinco bailarines en búsqueda de reencontrar su identidad artística en el ocaso de la moda del tango y luego de la pandemia. Cinco músicos que se apropian y traen a su presente una música canonizada e intocable. Los une la pregunta de qué hacer hoy con ese legado, del cual sólo queda nostalgia de la otrora música de Buenos Aires y una danza arrasada por la industria cultural»

Lisandro Eberle, Nicolás Minoliti, David Alejandro Palo, Milagros Rolandelli y Marcela Vespasiano son los bailarines de esta obra, estos demostrarán que el tango si se puede bailar en números impares, con ropa casual y no tener género. Van a deconstruir la música y llevarla al siglo XXI. Los bailarines Lisandro Eberle, y Milagros Rolandelli, junto Ollantay Rojas elaboran la compleja coreografía, la misma está compuesta por pasos arriesgados, intensidad grupal, solos y  mucha fuerza.

El grupo musical integrado por Estteban Falabella, Lautaro Greco, Manuel Quiroga, Sergio Rivas y Cristian Zárate interpretan un tango post  Piazzolla- Esta música entra con  vigor y hará dependientes  a los bailarines, estos sin ella no se moverán y estarán sujetos a la suma intensidad de la interpretación. Noestango es un espectáculo que no se pueden perder, demuestra el talento juvenil y su forma de transformar un género musical que tambalea debido a la modernidad, ellos lo llevan al futuro y a todas las edades.

Disponible los martes  a las 20 en El Galpón Guevara (Guevara 326) Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Reseña: Voley: La Final

La pelota si se mancha

En el deporte se juega todo o nada, es una lucha para poder ganar y tener el mérito, pero más allá de eso debe ser una experiencia cívica, sana y cuyas reglas se respeten.
Cuando ocurren presiones, abusos y oscuridad, la pelota se mancha, en este caso la de Volley. Rodillas y codos estarán llenos de sangre y secretos.



«¿Hasta dónde Crees conocerte?
¿Hasta dónde te crees capaz llegar? ¿Y de ocultar?
¿Dónde esta el limite? ¿Dónde esta tu limite?» Son parte de las preguntas que Nicolás Manasseri se hace para su obra musical titulada Volley, la final.

Alejandro Roig es encargado de dar letra y música a la obra de Manasseri. Volley la final es un musical punk rock que involucra a un elenco joven integrado por: Dolores Basualdo, Sabrina Birmajer, Juliana Diaz, Florencia Diez, Dante Emanuel, Juan Lopez, María Luz Navarro, Facundo Rau, Federico Sorrentino, Noelia Vera, Oscar Villalba y Matias Zajic.

Volley la final explora la violencia deportiva cuya consecuencia se debe a las presiones, el abuso, el bullying y la impunidad. Es una competencia para ganar pero también para poder escapar de la final.
La tensión se establece de inicio a fin, siendo lo más deslumbrante la fuerza de los chicos debido a la intensidad que supone la obra, todo esto enmarcado a una exigencia física y la coreografía de María Fernanda Provenzano. El diseño de luces es alucinante.

«Volley, la final» ademas de lo musical, funciona por mostrar el lado crudo del deporte y la sangre que se derrama en la cancha.

Disponible los martes a las 21 horas en el Teatro Itaca (Humahuaca 4027)

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Análisis: Digimon Survive

El mundo digital ha vuelto lento, pero contundente.

Digimon es ese nombre, que, aunque solo sea por el tiempo que llevan en el mercado, todo el mundo conoce. Y es que, a la par que Pokémon, Digimon ha conseguido hacerse con un nombre en la industria tanto en el mundo del cine y el anime como en el del videojuego. 



Digimon Survive es la última apuesta de la marca y creo que, aunque no lo hicieron con ese parecer, el nombre le viene que ni pintado pues ha tenido un desarrollo de lo más terrible. A pesar de todo, ha conseguido sobrevivir y llegar casi impoluto a nuestras manos, aunque no es apto para todo el mundo… veamos por qué.


No lo recordaba tan oscuro

Igual estoy equivocada, pero los recuerdos que tengo de Digimon (aunque a veces eran realmente duros) suelen estar plagados de color y un rollito bastante agradable. En esta ocasión, creo que si habéis jugado coincidiréis conmigo en que la historia pinta bastante oscura. Una atmosfera turbia de misterio envuelve a nuestros protagonistas que, como rezaba la canción, “con los Digimon, luchamos juntos contra el mal”.

Al rato de estar jugando ya vemos que la historia nos va a atrapar. Con pocos detalles, nuestros protagonistas perdidos en una zona desconocida y unos pequeños monstruos que dicen querer ayudarnos… ¿qué acabará pasando? Digimon Survive es una visual novel. Si conocéis el género, sabréis que la estrella debe ser la historia y Witchcraft lo ha logrado. A pesar de ser un juego largo (unas 38-40 horas) no tiene desperdicio ninguno y habrá momentos en los que la historia os atrape tantísimo que no podáis parar de jugar.

Digimon nunca se ha quedado atrás a la hora de tocar ciertos temas y aquí lo vuelven a hacer con la crudeza que suponen algunos de ellos para personas adolescentes como son nuestros protagonistas. Un verdadero lujo que se desarrolla ante nosotros a través de diálogos. Lo mejor del título es que viene totalmente traducido por lo que, para todos aquellos que quieran jugarlo sin tener que darle demasiado al coco para ir traduciendo, ya no existe impedimento alguno para disfrutarlo.




¿Vas a seguir mucho rato?

Un punto flaco de Digimon Survive es que: “mucho texto”. Cuando digo mucho texto es, mucho texto. Hay veces en las que he estado varias horas pegada a la consola sin que pase más que texto por delante de mí.  Y es que el desarrollo principal del juego podría resumirse en: hablar, un poquito de point and click por aquí, hablar, hablar, hablar, combate, hablar, hablar… ya me entendéis.

Sumamos a esto que siento que pasan muy lentos los textos, las acciones, el combate, la carga entre zona y zona… al final resulta algo tedioso a pesar de las ganas que puedas tener por saber qué pasa. Por si fuera poco, en pleno combate también podrás conversar, aunque esto lo desarrollaré más adelante, ya os adelanto que también es realmente frustrante.

Por otra parte, nos hacen elegir en muchísimas ocasiones partes de los diálogos que al final no terminan de incidir en nada de nuestra aventura salvo en las posibles evoluciones de nuestros Digimon (y bueno, en un momento determinado de la historia que no voy a desvelar).




Esto iba de luchar contra el mal

Si en algo se me queda escaso es en el combate. A la hora de desarrollar las peleas, disponemos de un complicado sistema de combate (o así nos lo hacen ver en el tutorial) basado en la estrategia. Cuando lo empezamos, podemos pensar que será del tipo XCOM o Mario + Rabbids aunque guardando las distancias.

En batalla, nuestros compis tendrán varias opciones: moverse, atacar, usar objeto, hablar, evolucionar o simplemente no hacer nada. Con este abanico de opciones podemos pensar que el combate será de lo más jugoso ya que contamos también con la posibilidad de usar fortalezas y debilidades, de jugar con por dónde realizamos el ataque… pero al final tiende a quedarse en nada. 

El combate es realmente sencillo sin que apenas encontremos dificultades por el camino. Aunque conviene ir preparado, al final no es un gran obstáculo en nuestro desarrollo. Lo más terrible de esta parte es sin duda el reclutamiento de otros Digimon. Aquí debemos conversar con ellos contestando a una serie de comentarios que hacen y dando en el clavo con la respuesta para que quieran unirse a nosotros. Desde luego si lo que quieres es conseguir a todos, menudo tostón. Un sistema demasiado tedioso para lo que realmente es. El gran punto flojo del juego.




Se ve bien hermoso

Si la historia es de lo mejor del juego, no podía quedarse atrás el apartado artístico. Se ve realmente bonito. Tanto los personajes como los escenarios están meticulosamente creados de manera que encajan perfectamente en el estilo de Digimon que todos conocemos.

La BSO también acompaña en este sentido y ayuda a mantener el ritmo, el interés y la atención. Un acierto sin duda. También me resulta acertado el doblaje en japonés que conseguirá conquistar a todos los fans. Por su parte los combates recuerdan más a un clásico retro rozando el estilo píxel. Más sencillo, pero sin quitar detalle. También los efectos de sonido están cuidados aquí y amenizan el combate.




Conclusión

Digimon Survive es una película bonita. Algo lenta en la que las cosas pasan sin que tengamos mucho que ver.  El combate por su parte es simple e insulso, convirtiéndose en un quiero y no puedo que termina por aburrir, aunque como tampoco batallamos mucho, al final acaba pasando.
Es un juego para los amantes de la saga y del género, sin llegar a conquistar al resto.


Nota 7/10

Análisis: Cult of the Lamb para PC

Por Alejandro Corell

“El señor es rey eterno; los paganos serán borrados de su tierra”

Podemos decir sin miedo a equivocarnos que Neil Gaiman es uno de los mejores escritores vivos procedentes del Reino Unido. A través de multitud de obras ha tratado un amplio abanico de temas, suficientes incluso para llenar estas líneas sin centrarnos en nada en particular. Pero si me permito la cita en esta ocasión, es para focalizar las miras en American Gods, una de mis obras preferidas del autor y también una de las que hemos tenido la suerte de poder disfruta de una serie de televisión. Sin destripar la trama, ya desde los inicios de la novela se invierte la concepción de las creencias y adoraciones como el opio del pueblo. Los seres vivos necesitan adorar a alguien superior para sentirse autocumplidos, pero mucho más grande es la necesidad de este ser por ser adorado. No hay dioses sin creyentes. La única forma de sobrevivir es asegurando la estabilidad y crecimiento de tus súbditos. 

Es esta premisa, en resumidas cuentas, la que nos aborda hoy aquí con Cult of the Lamb. El título se permite un inicio rápido. Nosotros, como último cordero del mundo, somos sacrificados para evitar la vuelta al poder de un antiguo ente, aquel que espera, tal y como sostiene la profecía. Por desgracia para nuestros ejecutores, este brillante plan no sale demasiado bien y una vez muertos, seremos rescatados y comandados por el mismo mal que deseaban erradicar, siendo cargados con la misión de enfrentarnos a sus captores para, por fin, liberarlo. Para facilitar nuestra empresa, recibiremos parte de su poder en forma de un atuendo capaz de mutar en armas y hechizos, pero incluso así, no tendremos suficiente. Esta no es una tarea para un solo hombre (o cordero), por lo que, si queremos tener alguna oportunidad, deberemos formar un culto, uno que crezca en número y nombre, lo suficiente como para hacer grandes cosas. Bienvenidos a la liturgia, tenemos camisetas personalizadas.

Una de las cosas que más llaman la atención de Cult of the Lamb es su apuesta multidisciplinaria. Una parte del título es, en términos generales, un roguelite. Tendremos que atravesar las distintas mazmorras del juego, enfrentándonos a enemigos en salas proceduralmente generadas, haciéndonos más fuertes conforme más intentos hagamos. Pero una vez volvamos de nuestras aventuras, tendremos que encargarnos de cuidar nuestra base, convirtiendo la experiencia en un juego de gestión, en una versión quizá más elaborada de aquella vista en Moonlighter.  

Respecto a la parte de aventura, para liberar a Aquel que espera, tendremos que avanzar por cuatro reinos distintos, enfrentándonos a los herejes que se han hecho con el poder, para llegar así a aquel que está detrás de todo esto. Para conseguirlo, tendremos que luchar primero contra hordas de enemigos, que nos esperarán en cada una de las habitaciones que recorramos. Desde el equipo de Massive Monster, tienen claras las bases que hacen divertido un roguelite. En primer lugar, la aleatoriedad. Cada vez que entremos en un nivel, este se diseñará de forma procedural, de forma que nunca recorreremos el mismo camino. Esta variación se aplicará al camino recorrido, a los enemigos, a los objetos y recompensas, pero no a los jefes finales. Y es que para enfrentarnos a cada uno de los herejes tendremos que superar primero cuatro veces cada uno de los escenarios, encontrando siempre a los mismos enemigos finales, los cuales una vez derrotados serán sustituidos por el siguiente en próximas vueltas. Esto provoca que, en caso de quedarte atrapado más tiempo del necesario en una zona, el viaje se vuelva algo monótono.  

Lo que también lucha en pos de la monotonía son los sets de armas y su forma de uso. Por desgracia, no hay una gran variedad de herramientas de muerte en el viaje: espadas, dagas, hachas, garras y poco más, eso sí, con distintas variaciones. No obstante, su forma de uso se siente demasiado simple, ya que todas cuentan con un único combo. Además, no parece que hayan aprovechado esta poca variedad para pulirlas al límite y es que más allá de la espada, el resto presentan claros problemas. Las dagas son mucho más rápidas, pero hacen menos daño. Las hachas son lo contrario, muy lentas pero cada golpe resuena con fuerza. Lo que puede parecer un sistema lógico no tarda en palidecer cuando descubrimos que a muchos enemigos (sobre todo a los jefes), no podremos golpearles más de una o dos veces seguidas, impidiéndonos realizar nuestro combo completo, independientemente del tipo de arma que llevemos. 

Pero para aumentar la profundidad del título, a parte de armas cuerpo a cuerpo contaremos con maldiciones, distintos hechizos que nos ayudarán a enfrentarnos a los enemigos que nos rodeen. Contaremos con muy pocas cargas en cada sala, así que es mejor reservarlos para momentos de necesidad donde necesitemos librarnos del peligro rápidamente. Este sistema caería muy rápido en la repetición, siendo ligeramente salvado por el sistema de progreso. Cada vez que volvamos a nuestra base, a parte de las gestiones que comentaremos a continuación, podremos mejorar las habilidades del cordero. Esto nos permitirá acceder a armas más poderosas o nuevos modificadores, así como nuevas maldiciones. Esta mejora permite que accedamos a cada nuevo nivel con una fuerza base superior a la del previo viaje, facilitando el camino, ya que los enemigos también serán más fuertes. 

En cuanto a los enemigos, si bien la variedad no es muy elevada, lo agradeceremos a la hora de aprender sus patrones, que en un combate contra pocos adversarios es tarea fácil, pero en salas abarrotadas será casi imposible esquivar todos los ataques. Esto desencadena una situación algo frustrante, cuando la cantidad de enemigos y partículas es tan elevada que no sabemos si quiera donde estamos hasta que recibamos uno o dos golpes, reduciendo sobremanera nuestras posibilidades de supervivencia. Donde se aprecia variedad es en los enemigos finales, sobre todo en los herejes, siendo cada uno más terrorífico y fuerte que el anterior. Cabe destacar la dificultad, superar Cult of the Lamb es un desafío que requerirá de una considerable dosis de esfuerzo. Algunos enfrentamientos son realmente complicados y es fácil perder la vida y tener que repetir. No obstante, tal y como sucede en juegos de esta índole, se llega a un punto donde es relativamente fácil leer al oponente e identificar sus patrones, dominando el enfrentamiento como un maestro de la lucha. Llegar a este punto puede costar unas 20-25 horas, o quizá algo más o algo menos en fusión de vuestra habilidad.

Y más allá de esto, cada vez que volvamos a nuestra base seremos responsables de gestionarla. Y es que uno de los puntos fuertes del título es esta mecánica. En un principio, contaremos con muy pocos elementos en nuestra parcela. No tardaremos en construir una iglesia y comenzar a reunir adeptos, que trabajarán para nosotros, aparte de adorarnos. Con esta fuerza de trabajo y su fuerza vital, cada vez serán más las funciones que podremos suplir en nuestro campamento: producción de recursos, gestión de materiales, captación de nuevos seguidores… Esto es algo más complicado de lo que parece a simple vista, porque a diferencia de las sectas reales, nuestros fieles no tardarán en mosquearse si algo les disgusta, de forma que tendremos que estar siempre pendientes de que todo esté bien. Esto significa dedicar una porción de la noche a recoger los excrementos y vómitos de nuestros seguidores después de volver de un agotador combate, al menos hasta que construyamos retretes. Bueno, si un seguidor se enfada, también podemos optar por sacrificarlo, así que es recomendable no encariñarse con ninguno, por muy monos que puedan ser. En un principio llevaremos a cabo muchas tareas manuales, que conforme vayamos avanzando y desbloqueando nuevos sistemas, comenzarán a gestionarse de una forma más automática, para que podamos centrarnos en aumentar la fe que nuestra iglesia siente por nosotros, convirtiéndonos en seres más poderosos. 

El último punto fuerte del título es su apartado artístico. Cult of the Lamb es, sencillamente, una preciosidad. Ya desde su primer tráiler, era fácil observar como el apartado visual estaba trabajado al máximo, ofreciendo unos diseños muy bonitos, que juntan lo oscuro con lo adorable. El diseño de personajes junto con las animaciones de movimiento y combate hacen que jugar sea siempre un disfrute. Además, este trabajo viene reforzado por el apartado sonoro, con sonidos muy sólidos que responden bien a lo que sucede en pantalla, dotando a cada espadazo o cada golpe de un mayor peso. Si esto fuera poco, la banda sonora, pese a no ser muy amplia, puede grabarse fácilmente en nuestro cerebro.

En resumidas cuentas, Cult of the Lamb es una aventura preciosa, que mezcla de forma efectiva dos géneros muy diferentes como son el roguelite y la gestión. Es cierto que el sistema de combate es algo simple y puede llegar a sentirse monótono, pero no deja de ser satisfactorio. A lo largo de las 20-25 horas que puede costarnos liberar a Aquel que espera, sentiréis que el tiempo vuela si os gustan otros juegos de este tipo. Por el precio que tiene, es una de las opciones más bonitas de este 2022. Así que sed un buen rebaño, y haceos el favor de probarlo.

Calificación: 9/10.

Crítica: Dragon Ball Super: Super Hero

Por Daniel Alvarez

Dragon Ball es una franquicia tan longeva como exitosa, su éxito ha seguido luego de que volviera a la gran pantalla con «La batalla de los dioses» y que derivaría a una serie que continúa las historias de Goku y compañía. También vinieron varias películas, y que por su éxito nos llega este nuevo capítulo que no tardaremos en analizar.

Vamos a decir la verdad, los films para cine de Dragon Ball nunca tuvieron historias con mucha inspiración,  han servido para reunir personajes ya conocidos de la franquicia y mostrar una gran batalla para los fans que apelan a la nostalgia. Si es una realidad que con la aparición de la serie Super, han tratado de introducir cosas nuevas pertenecientes a esta generación,  pero que en fin siempre se ha tratado de revivir cosas ya conocidas para el disfrute y entendimiento de todo su público. Este film vuelve a los sucesos de la patrulla roja, la creación de androides (de donde salieron número 17 y 18, y también el reconocido villano Cell). Afortunadamente al inicio se hace un repaso completo de toda esta historia para llevarnos directamente al presente con casi toda la problemática explicada .

Acá toca aclarar algo, que puede parecer spoiler pero si es algo que se tiene que tener en cuenta para ver el film. La película no está protagonizada ni por Goku ni Vegeta, sino que se le da lugar a otros personajes como Picolo y Gohan, quienes son los encargados en esta ocasión de derrotar a los villanos. Si bien es extraño acercarse a esta historia con la presencia bastante reducida de los personajes favoritos de todos, la realidad es que termina siendo un soplo de aire fresco, ya que permite desarrollar los hechos de otra manera a lo que veníamos acostumbrados, al menos en cine.

En cuanto a la animación, puede que también algunas cosas nos parezcan extrañas ya que muchas de las escenas están desarroladas a través de la animación actual, algunos detalles en 3d y acabados digitales que se hacen notar pero que al final mantiene toda la escencia del Dragon Ball de siempre. Las escenas de acción de disfrutan por todo lo alto, desde la animación de los personajes, colores y efectos que ya nos tienen acostumbrados.

Dragon Ball Super: Super Hero es una película más que entretenida. Que si bien esta hecho para que los vean los fans del anime, es una realidad que nos trae un film fresco y mejor que las últimas experiencias de cine cine hemos visto. Puede que se le extrañe un poco a Goku, pero el resto de los personajes hacen todo para notar que ellos también tienen relevancia y pueden cargar con una película sobre sus hombros.

Calificación 7.5/10

I

Análisis: Xenoblade Chronicles 3 para Nintendo Switch

Desde que Xenoblade Chronicles 3 fue anunciado, se ha mencionado constantemente que es un largo juego, pasando por encima de las 150 horas. Esto, inevitablemente, hizo que surgiera una pregunta clave: ¿Realmente tendrá lo suficiente para mantenernos pegados a la pantalla durante ese tiempo? Con su mundo abierto lleno de maravillas, juego RPG mejorado, una historia que parece sacar lo mejor que amamos del anime y un equipo de personajes inolvidable, sin duda vale la pena pasar cada segundo ahí dentro, incluso a pesar de sus debilidades.



En esta aventura tomaras el rol de Noah, un habitante del planeta Aionios que desde su nacimiento es entrenado para luchar a muerte. Nuestro protagonista forma parte de una de las colonias de Keves, una facción militar que es obligada a luchar contra Agnus, el bando rival al que enfrentan sin descanso. En esta guerra no buscan expandirse como nación o ganar riquezas, sino obtener energía con cada muerte y alimentar el reloj de llamas, un artefacto que mantiene vivos a los habitantes de cada colonia.

Esta naturaleza ha sido aceptada religiosamente y es que la vida de todo ser humano en este mundo tiene un periodo natural de 10 años. Normalmente, los guerreros están destinados a morir en el campo de batalla, pero si llegan al límite de esperanza de vida, son despedidos en un ritual con todos los honores.



El giro de tuerca en esta historia ocurre cuando Noah y sus compañeros Eunie y Lanz se topan con Mio, la otra protagonista, que es acompañada por Sena y Taios, sus compañeros en Agnus. Este encuentro deriva en un enfrentamiento que es interrumpido por un hombre misterioso al activar un artilugio en forma de huevo que les cambia la vida a los 6 guerreros. La energía que emana de este objeto tras ser activado los convierte en unos seres conocidos como Ouroboros, y al mismo tiempo, se han puesto en la mira de las colonias de ambos bandos. Su nueva misión será enfrentar a unos seres conocidos como Moebius, además de encontrar un lugar con una espada gigante donde sus dudas serán despejadas y podrán conocer el trasfondo de su existencia.

La historia se aleja mucho de sus precuelas, pero hay elementos heredados a lo largo de la franquicia, como los titanes. Un punto favorable es que, aunque hay muchos clichés, la historia propone diferentes miradas y en cada capítulo plantea problemas que se resuelven poco a poco. Aquí, la vida es el tema central y a veces su valor trasciende a un punto filosófico o reflexivo.



La niñez, el futuro, el existencialismo, lo que hay después de la muerte y la esperanza de vida son temas recurrentes que se mezclan bien con el argumento de este mundo fantástico. Una historia que te engancha y te hace sentir empatía por los protagonistas ante su esperanza de vida tan efímera. Es bueno que en cada capítulo se creen lazos entre los personajes y se plantean nuevas problemáticas que se resuelven más adelante.

También debemos tener presente que están los personajes clásicos como el genocida que busca cumplir sus sueños a costa de los demás, los villanos que pisotean a los más débiles o el amigo de la infancia que tiene un peso recurrente en la trama. Clichés que hacen predecible la historia en algunas ocasiones, por fortuna, hay algunos eventos inesperados que nos mantienen interesados.

Es importante mencionar que, si nunca has jugado un título de este tipo, quizá te pueda parecer un poco raro el estilo de juego debido a su naturaleza semiautomática, pero esto es lo que lo convierte en un juego de estrategia, en donde tienes que golpear en el momento apropiado, pensar en combos y vencer a tu contrincante con los personajes apropiados. Esto es lo que lo hace tan entretenido y aunque no entiendas al inicio, el aprendizaje es rápido y se vuelve ligeramente adictivo al poco tiempo, impulsándote a buscar al siguiente enemigo.

Una vez que tienes más herramientas vale la pena tomarse un tiempo para dominar los combos. Esto dará mucha ventaja, pero también está la opción de omitir este paso y jugar sin tener esto presente. No es necesario que domines todo a la perfección, esto es un punto a favor porque demuestra que el sistema de batalla puede ser muy profundo, pero también se adapta a cada jugador.



De entre las opciones disponibles podremos cambiar libremente entre los integrantes de tu equipo, usar ataques fusionados para ir sumando niveles de vínculo y un modo especial donde se pueden ligar ataques con cadenas y sumar puntos que terminarán en una cinemática especial.

De todo esto lo más interesantes es la opción de vínculo que unen a dos personajes designados en un ser poderoso conocido como Ouroboros. Cada pareja tendrás dos formas de esta transformación y cada criatura contará con nuevos ataques y habilidades. Este un buen recurso para salir de apuros cuando el enemigo sea muy poderoso y algún personaje está en riesgo de morir. Una herramienta muy útil e indispensable que usaremos sobre la marcha.

Como buen RPG, podrás desarrollar a tus personajes equipando accesorios y gemas, que agregan mejoras a tus estadísticas, pero lo más importante es la asignación de clases. Esta opción es nueva y hace muy versátil la integración de tu equipo, ya que podemos elegirlas libremente. Al principio solo habrá 6 clases, una por cada personaje, pero más adelante se abrirán más con la ayuda de los héroes. Los héroes son personajes que se asignan como el séptimo integrante de tu equipo y heredan su clase a algún personaje.

Hay dos aspectos vale la pena destacar, la exploración y su calidad técnica. Recorrer Aonios con libertad es muy importante, ya que Xenoblade Chronicles 3 es un juego enorme. Y se nota al recorrer sus bellos mundos donde encontraremos todo tipo de ecosistemas con cambios de clima y horario. Los mundos tienen cierto grado de verticalidad que nos mantendrán explorando todos los rincones, pero hay ciertos detalles que pueden mejorar, sobre todo en la búsqueda de objetos y coleccionables.



En cuanto al apartado sonoro, que como es costumbre nos sorprende con temazos que se adaptan a los momentos de acción y cambian según la situación o sirven de acompañamiento mientras caminos por los hermosos parajes de Aionios. El trabajo de Yasunori Mitsuda se reconoce al instante y demuestra su experiencia en poderosos acordes de guitarras eléctricas que se combinan con el talento de otros artistas. Un deleite auditivo que forma parte de la identidad de Xenoblade Chronicles.


Conclusión

Si te gustan los RPG de estrategia, este título es un must. Si eres nuevo en este tipo de juegos quizá te confunda un poco al inicio, pero es fácil de manejar después de un tiempo y cuando menos lo veas estarás pegado a la pantalla tratando de llegar al siguiente capítulo de la historia. 


Calificación 9/10

Reseña: No te vayas con amor o sin el

Roles invertidos

Las relaciones de poder están claras y definidas al inicio de un contrato laboral. La frontera social entre dos personas es tan evidente y el rol de patrón – sirviente hoy en día está defasado, pero las posiciones siempre están claras. La empatía puede unir pero también puede ocurrir una simbiosis entre ambas partes, acá se vuelve un enfoque más interesante.

«Es el ejercicio de amo y esclavo donde se entiende que la emancipación sería la derrota de uno por sobre el otro. Esta obra tiene como novedad que cuando el esclavo toma el poder, es decir, se emancipa, quiere ser amo. Entonces se desarrolla la singularidad que da a entender que, aparentemente, la lucha de clases no tendría solución”. Es la sinopsis de la obra original de Norman Briski. Romina Richi lleva el texto de Briski a las tablas en No te vayas con amor o sin él, una obra dónde nada es lo que aparenta.

Lucila Mangone y Leonora Balcarce son las elegidas para encarnar a los personajes de esta tragicomedia. Una casa con decoración de antaño, un plumero, una silla de ruedas y dos mujeres en roles sociales distintos pero confundidos serán parte de los elementos que conforman esta obra.

Balcarce y Mangone vienen con fuerza, carisma y soltura, gran parte del segundo aspecto es la química actoral que hay entre ellas, también la dirección de Richi. Las tres son amigas cercanas y esta obra se vuelve un ejercicio cercano y familiar. Richi es la encargada de la escenografía y diseño de luces de su obra. Calca de manera exacta lo que sería una casa de alta clase pero atrapada en el tiempo con tapices, muebles viejos, espejos, cortinas y tonos beiges.

Richi se compromete de manera seria a recrear la obra de Norman Briski (Briski hace la voz en off que se escucha durante la mitad), esta fusiona una relación de clase y la hace una sola, pues esta simbiosis de personajes se vuelve un lazo difícil de romper, se necesitan una a otra.

No te vayas con amor o sin él, está disponible viernes y sábado a las 19 en la sala Cortázar del Paseo La Plaza. Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Sebastian Yatra: El artista colombiano deslumbró junto a su público por dos noches en Movistar Arena

El cantante colombiano Sebastian Yatra lleva varios días en el país presentando su gira «Dharma» y fue este fin de semana que le tocó el turno a Buenos Aires con sus dos fechas en el estadio Movistar Arena. Junto a una gran producción de escenografía, banda en vivo y cuerpo de baile, el artista brilló en dos noches con toda su música.

Nosotros tuvimos la posibilidad de asistir a su primera fecha, donde desde temprano se podía notar la afluencia del público y la expectativa que se tenía para con el show. Cercano a las 21:30 horas fue que Sebastian Yatra salió al escenario encapuchado y con la gente celebrando su entrada. Este Dharma Tour ha contado para su presentación en Buenos Aires una imponente escenografía, donde el artista pudo ingresar desde el centro con juego de luces y humo y donde también empezó a hacer gala todo el cuerpo de baile que lo acompañaría durante el show.

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Fueron canciones como Tacones Rojos, Traicionera, La pareja del año las más cantadas en la noche, donde el público presente no dudo en pararse de sus asientos para cantar junto a yatra. Sebastian Yatra, oriundo de Medellin, se tomó su momento para hablar al público, de lo emocionante que resulta volver a la Argentina y tener la posibilidad de dar una serie de conciertos después de 3 años.

Desde nuestro medio, tuvimos la posibilidad de presenciar el show y hacer una cobertura fotográfica de sus primeros temas. Agradecemos enormemente a la gente de Universal Music Argentina y Preludio Producciones por permitirnos asistir al recital como corresponsales de prensa.

Reseña: Casi Humanos



Por Sofía Luna Roberts

¿Qué es lo que nos condena como seres humanos? ¿Nuestras acciones, errores, actitudes, prejuicios? ¿Lo que callamos, lo que repetimos, lo que gritamos? El ser humano está condenado a todo lo que la sociedad tiene para reprochar, está castigado a heredar un montón de tradiciones machistas, misóginas, homofóbicas, xenofóbicas y tantas más que lo maldicen y atormentan a la hora de relacionarse con el otro. De esto y más es lo que Vani Szlatyner nos intenta hablar en su obra “Casi humanos”, donde las incomodidades, verdades y los tabúes son los ejes principales. Se presentan en sus 8 únicas funciones en el Teatro Belisario todos los domingos a las 20 hs (Av. Corrientes 1624)



Lo destacable de la pieza teatral es su manejo sutil pero siempre presente del humor ácido, de ese humor que ocultamos por miedo a ser juzgados o etiquetados como “malas personas”. Sus diálogos rozan tan cerca de la realidad que nos reímos para justamente no llorar de todo las injusticias que nos rodean como sociedad. La demostración de una realidad tan cruda nos interpela y nos obliga a reflexionar sobre la cantidad de apariencias y disfraces que utilizamos día a día para combatir las complejidades de las relaciones sociales.

Los actores Julián Belleggia, Ángel Blanco y la actriz Miriam Fontes dan el cuerpo para protagonizar a tres psicólogos encargados de mejorar la salud mental de sus pacientes pero, sin poder aún, manejar sus propias vidas. Es la gran metáfora de la obra: nadie puede salvarse de los traumas que se heredan. La obra da lugar a historias que suceden y se ocultan, pero que respiran y laten en cada rincón de la escena a partir de un gesto, una palabra, una mirada o una risa. Estos personajes son egoístas, crueles, “enfermos” y tan materialistas como la sociedad que los engendra, en donde no ven otra salida más que aparentar y seguir encerrados en una realidad que los atosiga.

Temas como la discriminación, la vida, la muerte, la sexualidad, el deseo, el ser y aparentar son los asuntos primordiales que le dan una forma única y cretativa a esta obra teatral. Generan una extraña empatía con el espectador ya que todos nos hemos sentido así de condicionados y sometidos en esta sociedad que es difícil dejarlo pasar y preguntarnos: ¿Somos capaces de decir lo que pensamos? ¿Asumimos lo que nos provoca el otro? ¿Somos animales de costumbre o simplemente “casi humanos”?