Reseñas: La batalla de los ausentes

Batallar con la risa
La Zaranda, el grupo andaluz que se presenta desde 1988 en distintos escenarios de Buenos Aires, vuelve esta vez al Teatro Regio con su nuevo espectáculo: “La batalla de los ausentes”.


Tres sobrevivientes de una guerra, tres restos de un ejército perdido. Gaspar Campuzano, Enrique Bustos y Francisco Sánchez son, en esta ocasión, esos que resisten en la trinchera de lo que fue, es y será. Luchan contra el olvido, se burlan, reflexionan y encarnan ellos mismos situaciones de la sociedad en la que viven (¿Vivimos?). La incomunicación, el odio, el individualismo, la violencia, el enemigo, la guerra que vuelve una y otra vez.
En consonancia con sus anteriores producciones, La Zaranda vuelve con un
espectáculo que plantea problemáticas de orden existencial y universal, e instala un
ambiente fantasmal y absurdo que interpela en todo momento.


La dramaturgia, a cargo de Eusebio Calonge, está cargada de juegos de palabras y diálogos ingeniosos. Todo esto acompañado por el brillante y preciso manejo de objetos que caracteriza los espectáculos de la compañía. Una aspiradora convertida en arma, maniquíes que primero son compañeros de guerra heridos y luego funcionarios del poder a quienes se los maneja como títeres. Cada cosa es eso y algo más, infinito poder de conversión y demostración del “no límite” que tiene el imaginario de La Zaranda. Son los mismos actores quienes hacen y deshacen el espacio donde inmediatamente después ocurrirá la escena. Suena música para
ambientar estos momentos de transición visibles al espectador. Así, se nos recuerda
todo el tiempo la convención del teatro. Ficción y realidad, límites difusos en este
escenario oscuro, de escenografía austera y móvil.

Otro punto a destacar es el diseño de iluminación de Eusebio Calonge. Cada
momento es una pintura que profundiza el ambiente extraño donde se mueven estos personajes quijotescos. Al espectador se lo interpela. La risa brota de la incomodidad frente a lo que escucha y ve. Es una risa desgarrada, una risa frente al reconocimiento del pasado latente en el presente. La risa es lo genuino en un mundo de “pre- establecidos” y
conductas hipócritas e interesadas. Ya desde el título, “La batalla de los ausentes” invita a la reflexión. Según Eusebio Calonge: “En La Zaranda siempre nos gusta dejar un camino y un atisbo de esperanza, por más que lo que se comunica pueda ser, muchas veces, muy negro. Pero al fin, la siempre La Zaranda acaba con una luz. El plantearte y hacerte la
pregunta ya en sí es una luz”. Frente a la tragedia y el horror, frente a la repetición y
el olvido, la esperanza en la palabra, en la risa. La esperanza en el teatro que tiene desde siempre la razón de su existencia en el encuentro.


“La batalla de los ausentes” se presenta en el Teatro Regio (Avda. Córdoba 6056) de miércoles a domingos, a las 20 horas.


Escribió Micaela Steinbach

Reseña: No es tango

Tango is not dead

Aunque actualmente sea visto como un baile para turistas o personas mayores, el tango no ha muerto. Este mítico y sensual baile porteño es el emblema de las postales de Buenos Aires, un deleite visual y letras melancólicas.

La tendencia es ahora el trap y la música hecha por computadora, pero este no es un escenario fatalista, el tango está renaciendo y se vuelve un atractivo para los jóvenes curiosos, Noestango es el ejemplo de la evolución del género.

Ollantay Rojas define a su obra de la siguiente manera: »NOESTANGO es fruto de dos años de investigación llevada adelante por el Grupo noestango, en colaboración con el Quinteto Revolucionario. Plantea una pregunta por el tango como expresión artística, teniendo en cuenta su pasado glorioso y su presente marcado por el homenaje a lo que ya no es.Cinco bailarines en búsqueda de reencontrar su identidad artística en el ocaso de la moda del tango y luego de la pandemia. Cinco músicos que se apropian y traen a su presente una música canonizada e intocable. Los une la pregunta de qué hacer hoy con ese legado, del cual sólo queda nostalgia de la otrora música de Buenos Aires y una danza arrasada por la industria cultural»

Lisandro Eberle, Nicolás Minoliti, David Alejandro Palo, Milagros Rolandelli y Marcela Vespasiano son los bailarines de esta obra, estos demostrarán que el tango si se puede bailar en números impares, con ropa casual y no tener género. Van a deconstruir la música y llevarla al siglo XXI. Los bailarines Lisandro Eberle, y Milagros Rolandelli, junto Ollantay Rojas elaboran la compleja coreografía, la misma está compuesta por pasos arriesgados, intensidad grupal, solos y  mucha fuerza.

El grupo musical integrado por Estteban Falabella, Lautaro Greco, Manuel Quiroga, Sergio Rivas y Cristian Zárate interpretan un tango post  Piazzolla- Esta música entra con  vigor y hará dependientes  a los bailarines, estos sin ella no se moverán y estarán sujetos a la suma intensidad de la interpretación. Noestango es un espectáculo que no se pueden perder, demuestra el talento juvenil y su forma de transformar un género musical que tambalea debido a la modernidad, ellos lo llevan al futuro y a todas las edades.

Disponible los martes  a las 20 en El Galpón Guevara (Guevara 326) Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Reseña: Voley: La Final

La pelota si se mancha

En el deporte se juega todo o nada, es una lucha para poder ganar y tener el mérito, pero más allá de eso debe ser una experiencia cívica, sana y cuyas reglas se respeten.
Cuando ocurren presiones, abusos y oscuridad, la pelota se mancha, en este caso la de Volley. Rodillas y codos estarán llenos de sangre y secretos.



«¿Hasta dónde Crees conocerte?
¿Hasta dónde te crees capaz llegar? ¿Y de ocultar?
¿Dónde esta el limite? ¿Dónde esta tu limite?» Son parte de las preguntas que Nicolás Manasseri se hace para su obra musical titulada Volley, la final.

Alejandro Roig es encargado de dar letra y música a la obra de Manasseri. Volley la final es un musical punk rock que involucra a un elenco joven integrado por: Dolores Basualdo, Sabrina Birmajer, Juliana Diaz, Florencia Diez, Dante Emanuel, Juan Lopez, María Luz Navarro, Facundo Rau, Federico Sorrentino, Noelia Vera, Oscar Villalba y Matias Zajic.

Volley la final explora la violencia deportiva cuya consecuencia se debe a las presiones, el abuso, el bullying y la impunidad. Es una competencia para ganar pero también para poder escapar de la final.
La tensión se establece de inicio a fin, siendo lo más deslumbrante la fuerza de los chicos debido a la intensidad que supone la obra, todo esto enmarcado a una exigencia física y la coreografía de María Fernanda Provenzano. El diseño de luces es alucinante.

«Volley, la final» ademas de lo musical, funciona por mostrar el lado crudo del deporte y la sangre que se derrama en la cancha.

Disponible los martes a las 21 horas en el Teatro Itaca (Humahuaca 4027)

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Reseña: No te vayas con amor o sin el

Roles invertidos

Las relaciones de poder están claras y definidas al inicio de un contrato laboral. La frontera social entre dos personas es tan evidente y el rol de patrón – sirviente hoy en día está defasado, pero las posiciones siempre están claras. La empatía puede unir pero también puede ocurrir una simbiosis entre ambas partes, acá se vuelve un enfoque más interesante.

«Es el ejercicio de amo y esclavo donde se entiende que la emancipación sería la derrota de uno por sobre el otro. Esta obra tiene como novedad que cuando el esclavo toma el poder, es decir, se emancipa, quiere ser amo. Entonces se desarrolla la singularidad que da a entender que, aparentemente, la lucha de clases no tendría solución”. Es la sinopsis de la obra original de Norman Briski. Romina Richi lleva el texto de Briski a las tablas en No te vayas con amor o sin él, una obra dónde nada es lo que aparenta.

Lucila Mangone y Leonora Balcarce son las elegidas para encarnar a los personajes de esta tragicomedia. Una casa con decoración de antaño, un plumero, una silla de ruedas y dos mujeres en roles sociales distintos pero confundidos serán parte de los elementos que conforman esta obra.

Balcarce y Mangone vienen con fuerza, carisma y soltura, gran parte del segundo aspecto es la química actoral que hay entre ellas, también la dirección de Richi. Las tres son amigas cercanas y esta obra se vuelve un ejercicio cercano y familiar. Richi es la encargada de la escenografía y diseño de luces de su obra. Calca de manera exacta lo que sería una casa de alta clase pero atrapada en el tiempo con tapices, muebles viejos, espejos, cortinas y tonos beiges.

Richi se compromete de manera seria a recrear la obra de Norman Briski (Briski hace la voz en off que se escucha durante la mitad), esta fusiona una relación de clase y la hace una sola, pues esta simbiosis de personajes se vuelve un lazo difícil de romper, se necesitan una a otra.

No te vayas con amor o sin él, está disponible viernes y sábado a las 19 en la sala Cortázar del Paseo La Plaza. Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Reseña: Casi Humanos



Por Sofía Luna Roberts

¿Qué es lo que nos condena como seres humanos? ¿Nuestras acciones, errores, actitudes, prejuicios? ¿Lo que callamos, lo que repetimos, lo que gritamos? El ser humano está condenado a todo lo que la sociedad tiene para reprochar, está castigado a heredar un montón de tradiciones machistas, misóginas, homofóbicas, xenofóbicas y tantas más que lo maldicen y atormentan a la hora de relacionarse con el otro. De esto y más es lo que Vani Szlatyner nos intenta hablar en su obra “Casi humanos”, donde las incomodidades, verdades y los tabúes son los ejes principales. Se presentan en sus 8 únicas funciones en el Teatro Belisario todos los domingos a las 20 hs (Av. Corrientes 1624)



Lo destacable de la pieza teatral es su manejo sutil pero siempre presente del humor ácido, de ese humor que ocultamos por miedo a ser juzgados o etiquetados como “malas personas”. Sus diálogos rozan tan cerca de la realidad que nos reímos para justamente no llorar de todo las injusticias que nos rodean como sociedad. La demostración de una realidad tan cruda nos interpela y nos obliga a reflexionar sobre la cantidad de apariencias y disfraces que utilizamos día a día para combatir las complejidades de las relaciones sociales.

Los actores Julián Belleggia, Ángel Blanco y la actriz Miriam Fontes dan el cuerpo para protagonizar a tres psicólogos encargados de mejorar la salud mental de sus pacientes pero, sin poder aún, manejar sus propias vidas. Es la gran metáfora de la obra: nadie puede salvarse de los traumas que se heredan. La obra da lugar a historias que suceden y se ocultan, pero que respiran y laten en cada rincón de la escena a partir de un gesto, una palabra, una mirada o una risa. Estos personajes son egoístas, crueles, “enfermos” y tan materialistas como la sociedad que los engendra, en donde no ven otra salida más que aparentar y seguir encerrados en una realidad que los atosiga.

Temas como la discriminación, la vida, la muerte, la sexualidad, el deseo, el ser y aparentar son los asuntos primordiales que le dan una forma única y cretativa a esta obra teatral. Generan una extraña empatía con el espectador ya que todos nos hemos sentido así de condicionados y sometidos en esta sociedad que es difícil dejarlo pasar y preguntarnos: ¿Somos capaces de decir lo que pensamos? ¿Asumimos lo que nos provoca el otro? ¿Somos animales de costumbre o simplemente “casi humanos”?

Reseña: Tres vidas para Oswald

El lunes pasado tuvimos el placer de asistir al Teatro Premier para poder disfrutar de la comedia protagonizada por Claribel Medina Y Maxi Ghione «Tres Vidas para Oswald» que se puede ver los días jueves a las 20:30 horas, además de su gira por el resto de la provincia los fines de semana.

La obra comienza con una pareja, donde todo al principio parece andar todo bien, llevando la comedia a situaciones cotidianas donde también se incluye el sexo como tema de conversación. Repentinamente la pareja se rompe y es ahí cuando empieza el relato de oswald, quien se encarga de hablarnos sobre sus tres vidas (y tres mujeres) que lo llevaron a ser la persona que es en el presente, con todos sus éxitos y fracasos.

Si bien el personaje de Ghione toma el poder en varias ocasiones para usar la palabra como medio de reflexión, no hay que olvidarse que se trata de una comedia con situaciones hilarantes y es ahí donde funciona la gran química que existe entre el y Claribel Medina. Claribel es la encargada de interpretar a tres mujeres con una personalidad totalmente distinta, a una mujer empoderada que maltrata un poco a su esposo, otra mujer un poco más sencilla y emocional que transita la maternidad, y por último, una peculiar extranjera y religiosa, que por algún motivo se cruzó en la vida de oswald. Ghione mantiene su mismo personaje durante toda la obra , pero con el si notamos una evolución, cierto aprendizaje que el personaje incorpora en cada nueva «Vida»

La sala del premier se vio repleta para esta función especial , con una decorosa casa en su escenografía, los hechos van transitando de forma dinámica y con chistes que van provocando carcajadas en todo momento. Son los mismos actores, que por unos segundos deben salir de sus personajes por las situaciones que se han generado y la respuesta inmediata del público.

Tres vidas para Oswald es una obra amena y divertida en el que sobresale la química existente entre Claribel Medina y Maxi Ghione, donde se nota que se divierten mucho trabajando juntos y lo transmiten al público. Así que como recordatorio, para reír un buen rato con ellos, la cita es los jueves 20:30 Horas en el Teatro Premier.

Agradecemos a agencia CEd por invitarnos a la función de prensa y permitirnos pasar una agradable velada.

Reseña: De la raíz a la luna

Hace unos años tuve la oportunidad de ver en escenario a Pepa Luna en el espacio de La Botica del Ángel, dónde se pudo apreciar no solo una bella voz, sino a una artista que derrocha carisma y sentimiento por lo que hace. De la raíz a la luna funciona como una obra autobiográfica y un espectáculo musical que recorre la vida de Pepa Luna desde su niñez en España hasta llegar como una artista a Buenos Aires. Una obra con un recorrido más que interesante, agregado al talento y la gran presencia escénica que nuestra protagonista nos ofrece en un espectáculo único.

La obra nos ofrece un recorrido sobre la vida de una niña nacida en España, sobre la relación con su madre y su familia. Dónde quizá se interponen valores algo conservadores, en el que a Pepa se le enseñó dos cosas importantes, respetar a su padre y casarse para ser alguien. Esto es algo que no se escapa de una realidad que ha existido, y que si bien nuestra protagonista ha querido y respetado a su familia y valores, también nos encontramos con la forma en que pepa buscó su propio camino. Este camino no es solo el del acercamiento con la música y la transformación en una artista, sino un repaso de todos los hechos que llevaron a ella ser quien es hoy.

De la raíz a la luna también es un bello espectáculo musical en el que se debe mencionar a Gustavo Cortado en el piano y la dirección musical, cómo a Carlos Benet en el contrabajo, que acompañan increíblemente toda la narrativa de la historia, además de los momentos puramente musicales. Pepa Luna tiene una vos imponente y a su vez dulce, en el que va transitando varios tipos de melodías, haciéndola propia.

De la raíz a la luna es un hermoso espectáculo que nos permite presenciar una bella historia de descubrimiento y conocer de lleno a una artista llena de carisma y talento. De la raíz a la luna puede verse los domingos a las 20:30 horas en Tadron Teatro. Les escribió Daniel Alvarez para La Butaca Web.

Reseña: El alemán que habita en mi

La muerte de la memoria es la antesala al final, el perder todos nuestros registros, logros y conocimientos mientras se espera en un sillón, debe ser una experiencia dolorosa. El cine lo recreó hace dos años en el filme The Father (Florian Zeller, 2020). Anthony Hopkins interpreta a un octogenario en una etapa avanzada de Alzheimer, este verá poco a poco su realidad distorsionada durante el progreso de su enfermedad. El teatro también nos trae la mirada sobre la demencia con »El alemán que habita en mí».



»Es una fiesta, o el intento constante de un hombre común por reconstruir aquello que pudo haber sido, o todas las vidas de la vida de un pequeño hombrecito que está en guerra contra el tiempo voraz y los magnéticos recuerdos que se desvanecen como si despertara de una feliz pesadilla, o también la desenfrenada vida de excesos de un padre de familia viviendo en una casa entre extraños». Esta es la reseña de la obra escrita y dirigida por Alejandro Genes Radawski.

Lujan Bournot, Natalia De Elía, Cecilia De Paoli, Valen Gagliardi, Carlos Kusznir, Milagros Martino y Milagros Plaza Díaz forman parte del elenco de esta obra, siendo Kusznir el protagonista. ÑLas actrices se van a relacionar con el personaje de Kusznir ya sea como interlocutoras de la historia o producto de su realidad alterada por la enfermedad. Los actores se comprometen al normal y serio desarrollo de una obra de narrativa oscura y problemática real.

Alejandro Genes Radawski conoce el espacio en que se desarrolla su producción, es por eso que la monta en escena. Junto a un grupo musical conformado por piano, acordeón, violín, batería y voz, la obra de Genes Radawski es proyectada sobre tablas en una manera onírica.

Genes Radawski da espacio a la reflexión y a la filosofía en su texto, toma capas y la superpone, creando una obra abstracta, cruda y conmovedora.El Alemán que habita en mí es el recuerdo que se esfuma y el dolor que deja en quienes ven partir la memoria de un familiar.

Disponible los viernes a las 22 horas en El Camarín de las Musas (Mario Bravo 960) Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Reseña: Ahí, Lectura perfomática para seis actores

Universos capaces de todo


“Sos MUY fácil de querer y MUY fácil de dejar de querer” lee uno de los textos de Bel Eiff en las voces de los intérpretes que trabajan “Ahí”: una lectura performática para seis actores en Casa Teatro Estudio.


Decidirme por primera vez a hablar desde esta primera persona, a abandonar los circunscriptos límites de la “objetividad periodística”, es una de las muchas cuestiones que resolví cuando salía de Casa Teatro Estudio el pasado sábado por la noche, después de dejar mil pesos en la bota -en lugar de la gorra- que me ofrecía el gestor del espacio, y antes de hurtar uno de los textos rotos que quedaron de la función. ¿Por qué utilizo el término “rotos”? “Rotos”, porque cada vez que finaliza la ficción retornan a la simple tinta muerta sobre el papel y porque literalmente terminaron hecho pedazos antes de que abandonara la sala la última intérprete. La idea de que los textos de Bel Eiff permanecieran una semana completamente rotos sin que nadie les vuelva a dar cuerpo me estremecía y, confieso, ahora incluso para el elenco que lee esto por primera vez, que tomé uno sin ser visto para luego guardármelo en el bolsillo y huir. Lo curioso de este dispositivo, fruto de un taller de dramaturgia por Martín Flores Cárdenas -cocreador de “Love Me” junto con Marina Otero-, es que robar el guión no me bastaba para reconstruir el total de la pieza, debido a que la misma se constituía también de pequeños papeles que leían frases u acciones.

“Decí con énfasis en MUY: Sos MUY fácil de querer y MUY fácil de dejar de querer”. Pequeñas acciones como ésta permanecen ocultas para los actores hasta el momento de la función, sin saber tampoco con quienes, ni con qué escenas, ni con qué fragmentos se encontrarán esa noche en los veinticinco minutos de ficción que les permite un timer sobre la mesa. A causa de esto es que, una vez leyendo mi papel hurtado ya fuera del teatro, me vi imposibilitado a habitar el total de la pieza en mi imaginario, y fui víctima de la ironía que guardaba su propio título: “Ahí”, la lectura performática donde la ficción se vuelve impredecible con cada función que inauguran.
Se vuelve cada vez más dificultoso disfrutar de los nuevos dispositivos teatrales en escena, la gran mayoría solemnes y distantes -conceptos que deberían guardarse en los cajones del realismo clásico-, donde el juego cómplice entre la audiencia y el trabajo del actor pasa a un segundo lugar y lo único legitimado resulta la lectura visual, por encima de todo. “Ahí” no posee grandes estructuras ni artificios: su espacio se constituye de un timer, una mesa y algunos papelitos de colores.

Los textos de Bel Eiff se devoran universos enteros -sus escenas varían entre el diálogo, el contrato, el monólogo y la lírica- y permiten que, en la conjugación entre carne y dramaturgia, tome vida una verdad filosa, que permita imaginar todo. Se podría imaginar llanamente la posibilidad de que algún individuo del público haya bajado de su butaca para interpretar la ficción; se podría imaginar que los mismos textos fueran escritos por personas de la audiencia -en parte cierto, ya que la audiencia puede escribir frases una vez finalizada la obra para utilizarse en próximas funciones-; se podría imaginar que más que una obra, “Ahí” sea una prueba puramente original que creamos todos quienes ingresamos esa noche a la sala.


Chispazos de originalidad como estos se tienen que salvaguardar lo más que se pueda, y mi aporte hacia el mismo lo hago desde la individualidad de mi persona y la subjetividad de mis palabras: perderse del desafío que implica ir a ver “Ahí”, es perderse de una apuesta preciosa por un teatro capaz de todo.
“Ahí” está todos los sábados a las 23.00hs en Casa Teatro Estudio (Guardia Vieja 4257).

Reseña: El elixir de amor

Pasión y Teatro Colón

Desde el nacimiento del drama jocoso en el siglo XVIII, la comedia romántica cobra fuerza en las operetas italianas, este género derivaría a muchos musicales de Hollywood que ya conocemos.Dramas simples y con poca profundidad, carisma, mucho baile y un final feliz, son los elementos que Donizetti plasmó en L’elisir d’amore, una de las precursoras del género.



El Teatro Colón tiene el honor de presentar la representación de »L’elisir d’amore», la ópera cómica de Gaetano Donizetti.
Ópera cómica en dos actos (1832)
Música de Gaetano Donizetti, con libreto en italiano de Felice Romani, basado en el libreto de Eugène Scribe para la ópera Le Philtre, de Daniel François-Auber. Evelino Pidò es el director musical encargado de presentar este clásico de 190 años. El músico oriundo de Turín, aterriza en Buenos Aires para dar una maestría de excelencia al público porteño.

Enrique Bordolini es el argentino creador de este alucinante escenario. Sus referencias pueden ser alguna escena del musical West Side Story (1961), pero también algún barrio de inmigrantes en la década de los 50. Recrea una cancha de basket en un vecindario amigable. Paredes de ladrillo, rejas y gradas son los elementos de su escenario, todo esto es acompañado junto al multicolor vestuario de Renata Schussheim, la cual remite a aquellos coloridos musicales de la época dorada de Hollywood.



Javier Camarena, Santiago Martínez, Nadine Serra, Oriana Favaro, Ambrogio Maestri, Ricardo Seguel , Alfredo Daza, Germán Alcántara, Florencia Machado y María Luisa Merino forman parte del elenco principal de esta ópera, junto a veinte actores coristas.

L’elisir d’amore es una obra jocosa, bienintencionada e inocente, con una narrativa clásica y tierna. Más allá de la historia de amor protagonista, habla sobre el engaño colectivo, las falsas creencias y las personas que se aprovechan de la inocencia del pueblo. El Colón trae de vuelta a Gaetano Donizetti con fuerza, risas pero también una explosión de color que no caerá en blancos y negros, pues este es es un espectáculo sin igual, digno de aplaudir.



Disponible hasta este martes 10 de agosto.

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.