Crítica: Guasón (Joker, 2019)

Por Agustín Villegas

«Y no te asustes si me río como un loco, es necesario que mañana sea así»

Vamos a ser honestos, desde que Joaquin Phoenix firmó para protagonizar una película de autor centrada en los origenes de EL JOKER, eterno nemesis de Batman, sabíamos que algo bueno estaba cocinandose. Phoenix es un actor con un criterio similar al de Daniel Day Lewis, el tipo no se mete en proyectos sin futuro, siempre elige películas que lleven su carrera mas y mas lejos. A esto se le sumó que Todd Phillips, director de comedias (‘¿Que Paso Ayer?’ ‘Todo un Parto’), fue el encargado de diseñar la historia y dirigir con excelencia éste futuro clásico del cine de cómics. Al principio nadie creyó que de verdad la idea iba a tratarse como cine de autor, la apuesta general era que probablemente se intente hacer algo distinto pero sin salirse del estandarte hollywoodense, pero tras ver la película tengo que admitir que no solo la película es diferente para ser de un personaje de cómics, sino que es diferente hasta para los estandares del cine actual.

Arthur Fleck (Phoenix) labura en una agencia de payasos, su sueño es ser comediante para llevarle risas y alegría al mundo. El problema es que éste muchacho sufre una enfermedad que lo hace reir de forma insana ante situaciones de estrés. El entorno, la Gotham City ochentosa elegida por Phillips, fue un elemento ideal para desencadenar la locura del principe payaso del crimen. La ciudad se encuentra al borde de una guerra civil en plena epoca electoral, idea que nos permite revistar personajes como Thomas Wayne, padre de Batman, al cual se lo presenta como un candidato a alcalde. También nos presenta otros como Murray Franklin (Robert De Niro), un showman televisivo que es clave en el descenso de Fleck hacia la locura.

Todos los personajes, todos los planos, todos los dialogos funcionan para que Phoenix brille. La película funciona para el, todo esta hecho para la necesidad de este único protagonista, no hay subtramas, no hay coprotagonistas, todo es sobre y para el personaje. El estilo claramente se acerca a ‘Taxi Driver’ o ‘The Master’, películas centradas en el conflicto interno del personaje, al cual se lo vive como si fuese un avión en plena turbulencia, nosotros estamos adentro de este personaje y vibramos con el sufrimos con el y, por ese rato, nos volvemos locos con y como el.

A ustedes les encanta preguntar cosas como ¿¿Phoenix es el mejor Joker?? Por lo que les voy a dar el gusto de caer en esas comparaciónes respondiendo que no, no creo que sea el mejor. ¿¿Heath Ledger es el mejor Joker?? Respondo lo mismo, no. Lo mismo con Nicholson, Monaghan, Hamill y Leto … bueno, no, Leto no. Mí respuesta suena tibia y sin huevos, pero es la realidad. Éste es un personaje tan marcado, tan rico para jugar que no se puede poner una encarnación por encima de la otra, todos y cada uno otorgaron visiones del personaje diferentes al igual que los cientos de autores que escribieron al personaje en los cómics, es un concepto que sirve para reinterpretar una y otra y otra y otra vez. El Joker de Phoenix es brillante pero no es mas que un nuevo enfoque, no es superior, sino diferente.

«JOKER» es una de las películas mas completas, creativas e interesantes del año. Que se haya tratado como un film de cine negro, como un capítulo aparte y separado de un universo cohesionado le dio una identidad única y fresca. Si me pongo en jodidito solo puedo mencionar como defecto la víctimizacion excesiva en algunas lineas del Joker en el tercer acto del film, pero al tratarse de un producto masivo es entendible que el espectador necesite sentir identificarse con el personaje y se valora la creatividad y la objetividad con la que trataron el asunto. Colaboren con hacer de este proyecto un éxito en taquilla, necesitamos que el subgenero de cine de cómics vuelva a brillar y se vuelva a sentir distinto. No esperen secuelas, no esperen ver a Phoenix peleando contra el Batman de Pattinson, esto es una película para gente que ama el cine clásico y esta decidida a dejar una marca y a ser la gran estrella del año.

Gracias Warner. Gracias Phoenix. Gracias Phillips.

Calificación 9.5/10

Crítica: Que Sea Ley

Por María Luz Stella
El 14 de junio de 2018 representa una fecha histórica para las mujeres y personas gestantes ya que tras debates previos, el proyecto de ley de Interrupción voluntaria del embarazo obtuvo media sanción en una jornada de 20 horas en la cámara de diputados. Juan Solanas, quien se crió en Francia, quedó asombrado al enterarse que el aborto en su país de origen está penalizado. Movilizado por el gran debate que generó en la sociedad esta problemática, salió a la plaza a tomar registro de la vigilia en la que se concentran manifestantes a favor y en contra del proyecto a la espera del resultado en la cámara de senadores. A causa del rechazo de la misma, fue que el director decidió avanzar en la realización de lo que hoy es el documental Que sea ley.


Siguiendo el ejemplo del documental de Fernando Solanas y Octavio Getino, La hora de los hornos (1968), el director usa sus conocimientos para la realización de una película que es un registro sobre el movimiento feminista y su lucha por el proyecto de ley por el aborto legal, seguro y gratuito. En una clara referencia al film de su padre, utiliza como recurso el sonido de los bombos y el montaje con intertítulos para presentar a la gran marea verde y todas sus voces.
El film, que tuvo su presentación en el Festival de Cannes en mayo de este año y ha sido galardonado con el premio Otras Miradas en el Festival de Cine de San Sebastián, tiene como eje central diferentes testimonios que son registrados en un recorrido de 4000 km dando un panorama amplio de la problemática en distintos lugares del país. Los testimonios centrales son de familiares y víctimas de la clandestinidad. Estos representan un crudo registro del maltrato que se ejerce desde el estado y el sistema de salud en donde se violan derechos y se expone a la mujer a la muerte a modo de castigo por su decisión.
Para que sea vista por todo el público pero por sobre todo a aquellos espectadores que no tienen una opinión formada sobre esta problemática recomiendo fuertemente que la vean. Se estrena en las pantallas argentinas el 3 de octubre.

Calificación 9/10

Para más info:
https://www.facebook.com/Que-sea-Ley-La-Pel%C3%ADcula-por-el-aborto-legal-en-la-Argentina-2013909928735921/

Festival de escuelas de cine con perspectiva de género.

Por Gonzalo Esteban Borzino
El viernes pasado, en Avellaneda, se llevó a cabo el primer festival de escuelas de cine con perspectiva de género (FECPG). Organizado por la municipalidad y la comisión de género de la IDAC, el edificio municipal Leonardo Favio se llenó de estudiantes y activistas que buscaban compartir una jornada con referentes del feminismo audiovisual.

Hubieron cinco bloques de cortometrajes realizados por estudiantes de escuelas de toda la Argentina, con el objetivo de darse a conocer y difundir la diversidad de miradas. Contando con cortos con protagonistas transexuales, animaciones stop motion, documentales de socorristas y hasta fiestas de drag queens tucumanas, las proyecciones rondaron un amplio espectro de temas siempre presentes en las agendas políticas contemporáneas, consiguiendo acercar al público de siempre obras renovadas y modernas. No obstante, si bien gran parte de los trabajos buscaban celebrar la diversidad y el compañerismo, varios tomaron una posición más cruda. Tal es el caso de Pluma fuerte, fragmento de la realidad brasilera que toma imágenes de una manifestación contra los asesinatos brutales de transexuales de ese país. De esta forma, el evento funciona como una ventana de difusión artística, pero también de reflexión critica.

«El arte tiene una función transformadora. Es una piedra que choca contra el espejo» – Mostras, documental de drag queens

Una de las dos presentaciones del evento fue un conversatorio con Lita Stantic, legendaria mujer de la industria local, a quien se le otorgó un reconocimiento por su trayectoria y trabajo en un campo donde la figura femenina era tenida por sobrante. Ella misma relató como uno de sus primeros jefes le dijo que era innecesaria su presencia en un rodaje, debido a que el cine no era para mujeres. A pesar de ello, insistió que los malos compañeros de trabajo no distinguen genero, y que no es cuestión de marcar a un grupo particular como los responsables del malestar laboral. A su vez, admitió que le gustaría ver más cine nacional que reflejase la realidad social, y no tanto de mero entretenimiento. Comentó que, si volviera a dirigir, haría una película de «los casos de gatillo fácil y los pibes chorros». Sobreviviente de la censura de las dictaduras y formadora de su propia productora, es una poderosa referente para todas las realizadoras que intentan hacerse un lugar en la industria.

Resultando un éxito de convocatoria, el festival ocupó la entrada de la facultad junto a un móvil de radio Avellaneda, dejando abierta la posibilidad de repetición en un futuro cercano. Pronto, más estudiantes nacionales tendrán la chance de mostrar su contenido cinematográfico en las proyecciones y sus trabajos visuales en las muestras de arte. De esta forma, se pluralizaran los discursos y fomentará la diversidad, visibilizando a los autores pertenecientes a disidencias

Crítica: Las buenas intenciones

Por María Luz Stella

Cine Argentino/Cine x Mujeres

Opera prima de Ana García Blaya que se ha estrenado a nivel mundial la semana pasada en el Festival Internacional de Cine de Toronto en la sección Discovery y que llegará a las salas argentinas en diciembre de este año. Su equipo técnico se conforma en algunas áreas por integrantes de la familia de la directora como es el caso del de la producción que está a cargo de su hermana Juana García Blaya.
La película nos transporta a la década del 90 creando un clima envuelto de melancolía por aquellos años en los que se comercializaba música en formatos analógicos y se usaba vhs en televisores de tubo. Se centra en la esfera de la cotidianidad de tres hermanos cuyos padres divorciados son completamente distintos. Pareciera ser que el protagonista de este film es el padre de la historia, Gustavo, interpretado por Javier Drolas, ya que narrativamente es el personaje que está más descripto y tiene mayor presencia en la historia. Se caracteriza por tener una personalidad totalmente despreocupada, ser indiferente a los compromisos (incluyendo a sus hijos), es encargado de una disquería, músico y aficionado camarógrafo. Sin embargo, es Amanda, la hija mayor, una preadolescente que es interpretada por Amanda Minujín, quien mueve la historia y la lleva adelante con pequeñas acciones que hacen a la relación padre-hija y que constituye la línea argumental.
Ante una decadencia económica y la falta de colaboración de Gustavo, Ceci (Jazmín Stuart), la madre de los niños, toma la decisión de trasladarse a Paraguay donde su marido (interpretado en una breve colaboración por Juan Minujín) tiene una oferta laboral que mejorará su calidad de vida. Gustavo entiende que es la mejor opción, aunque le duela, y lo acepta pero Amanda no está conforme y decide quedarse con su padre.
Una historia repleta de momentos de la niñez entre ellos: la escuela, reuniones familiares, pasar el tiempo acostados en la cama mirando la televisión, los desayunos, etc. Con el agregado de un padre que vive en la suya pero que transmite, a su manera, un gran amor por sus hijos.

Calificación 6/10

Crítica: Midsommar

Critica por: Gonzalo Esteban Borzino

En el crepúsculo del amor, a punto de terminar con los dramas de su sobre dependiente pareja, Christian (Jack Reynor) recibe una llamada desesperada. Una tragedia familiar ha dejado a su novia Dani (Florence Pugh) más vulnerable, encadenándolo en una relación de la que ya no quiere formar parte. Sintiéndose culpable, la invita a participar de un viaje de estudio que realiza con sus colegas antropólogos Josh (William Jackson Harper) y Mark (Will Poulter) a Midsommar, un festival de verano que se celebra cada 90 años en una aldea remota de Suecia. Este sitio, hogar natal de su callado amigo Pelle (Vilhelm Blomgren), parece el lugar ideal para descansar y trabajar en sus tesis, pero poco a poco comienza a mostrar su verdadero rostro cuando presencian el notorio choque cultural provocado por los rituales de una comuna aislada.

Golpeando de frente a nuestras expectativas genéricas, retorna Ari Aster (Hereditary) con su segundo largometraje, construido sobre sentimientos de dolor y aislamiento. Una protagonista en soledad, a pesar de estar junto a su novio; un grupo aislado, a pesar de estar abrazados por la aparente calidez de los locales; una ominosa oscuridad, a pesar de nunca ponerse el sol. Un guion de tensión exponencial, comenzando sutil y lento, toma del espectador pequeños permisos para mostrar su folclore de forma paulatina, aprovechando el esquema de las festividades. Esta serie de avances no es gratuito, sino que mama de viajes psicodélicos provocados por el reiterativo consumo de drogas, las cuales fomentan la deformación del apartado visual , generando una idea de realidad ajena o, cuanto menos, puesta de cabeza. Asimismo, la cinta está poblada de pequeños momentos humorísticos propios del cruce cultural, habilitando el discurso justificativo de «la cultura ajena» y quitando pesadez a la lentitud de un acto y medio sin demasiados riesgos. Para cuando se quiere reaccionar, tanto los personajes como los espectadores, descubren que fueron ellos mismos los culpables de haber bajado la guardia, confiando en las sonrisas nórdicas.

Ari Aster ha encontrado una forma de narrar una historia de encierro, sin la necesidad de mostrar ninguna cadena.

Su tagline lo dice todo: el terror no espera a la noche. La puesta es casi en su totalidad dispuesta en exteriores luminosos de día, desarmando las expectativas del subgénero donde cultos realizan ritos en criptas y claustros. Asimismo, demuestra que no hace falta buscar soporte en lo sobrenatural y en la imaginación que la oscuridad avala, sino que podemos descubrir que la monstruosidad humana al alcance de nuestra mano. Al momento de leer la sinopsis uno predice similitudes del culto de Hårga con clásicos dementes como los Hewitt (La masacre de Texas, 1974), grandes procesiones paganas que toman incautos mediante engaños (El hombre de mimbre, 1973) o, incluso, trampas turísticas en lugares perdidos en medio de la nada (Hostel, 2005). Sin embargo, quien se atreviese a realizar tan temprano análisis se toparía rápidamente con un error, puesto que Ari Aster ha encontrado una forma de narrar una historia de encierro, sin la necesidad de mostrar ninguna cadena. Los personajes se mantienen en la zona de peligro por voluntad propia y no por un motivo superior o ajeno, compartiendo con el espectador la impresión de que las cosas no están tan mal como parecen, para luego caerles encima de forma impredecible.

Otro elemento que ayuda a generar ese vinculo de confianza a ser roto es el arte. Este se soporta de las tradiciones rurales, destacando como contraposición de la hostil frialdad con la que abre la película. Junto a los amplios paisajes paradisiacos bañados por el sol de media noche, se hayan grandes casas comunales pobladas por los arios habitantes, portando blancos vestidos bordados y utilizando tecnología tradicional para las labores hogareñas, cargando al entorno de una encapsulada época pasada. Las construcciones resultan distintivas y es posible ubicarse en la aldea en todo momento gracias a ellas, logrando que uno nunca se sienta perdido en Hårga. La paz de la campiña solo se ve afectada por la irrupción de las agresivas notas de Bobby Krlic, que nos ponen alerta a los cambios en el entorno, sin necesidad de caer en aberrantes sobresaltos, sino que por la construcción atmosférica disonante.

Midsommar es una película de terror que se atreve a desarmar el terror pagano, volviéndolo algo verdaderamente aterrador, sin presentar ninguna criatura ni «dioses verdaderos». Su multipremiado elenco no se ve eclipsado por la pasividad de la protagonista o el eslabón de débil caracterización que es Mark (Cuyo actor es Colin en Bandersnatch), quien cae en redundantes accionares innecesarios para dotarlos de la banalidad del «tonto del grupo». Ari Aster hace un llamamiento al dolor en soledad, famoso motor captador de sectas de raciocinio torcido. Es el verdadero monstruo, el que te deshace como sociedad y te hace insertarte en su vientre de forma voluntaria. Sin hipnosis ni pociones, solo humanos que muestran empatía. Es la locura incomprensible desde afuera, la tradición coherente para sus adentros, y el terror que no espera la noche, porque esta siempre latente.

Su estreno en Argentina será el próximo 7 de noviembre.

Puntaje: 9.0/10.0

Crítica: ¿Yo te gusto?

En Avant Premier, el jueves 12 de setiembre, en el cine Gaumont, en una primavera prolífica de producciones cinematográficas argentinas, el director Edgardo González Amer, presentó su última película que se estrenará al público el 17 de octubre, con el debut de un elenco joven que la rompe, destacando a Martina Krasinsky, su primera incursión en el séptimo arte, sin por eso olvidarnos, de un elenco notable como Leticia Bredice y Daniel Araoz.

Dirección impecable, el director, antes de dar paso a la exhibición, comentó las vicisitudes por las que atraviesa actualmente la actividad fílmica, dio a entender que hoy por hoy, filmar es más una actitud, como una epopeya que los convierte en héroes a los que incursionan, donde los principales escollos fueron contar con bajo presupuesto y poco tiempo.

Les volvemos a recordar, que para prensa, esta exhibición se hizo en el cine Gaumont, anunciando su estreno al público para el 17 de octubre. Está película es muy buena desde todos los puntos de vistas, dirección, actuación, escenografía, fotografía, maquillaje, ambientación, pero no evitó que me sintiera con unos años de más.

La película, me hizo recordar mucho a Noche sin lunas ni soles, película que fue pasada en el MARFICI, autorizada su exhibición por el director del film, José Martínez Suárez, y además director del festival, en el año 2016 o 2017. Me llamó poderosamente la atención, por la similitud de la temática, en ambas ladrones que cometen un robo. En la de José Martínez Suárez, una mejicaneada y en la de González Amer, el robo casi fracasa y eso desatará el desenlace de la película. Aludo delató mi edad la cual pasa los cincuenta, porque no pude evitar comparar entre los ladrones de José Martínez Suárez, con un Alberto de Mendoza un profesional del robo, a dos hermanos, ladrones improvisados, viviendo en un asentamiento. En ambas historias, un final trágico, pero en el caso de «¿Yo te gusto? trata de dos adolescentes, y lo más terrible que el padre de Nati, la protagonista principal, es chofer de un colectivo de línea. Me refiero a cómo involucionamos como sociedad de trabajo, seguramente José Martínez Suárez, en la década del ’70, ese colectivero, hubiese vivido en un barrio de clase media, con casitas humildes,pero no en un barrio marginal. El rol de madre de Leticia Bredice, les dice que van a terminar mal. Estos adolescentes, intentan ayudar a su familia, repartiendo sandwiches con un scooter viejo.

Una obra que se deja ampliamente ver, con un desenlace presentido desde el comienzo con la violencia empoderada y con un planteo también de esta sociedad sobre la violencia de género. Esperen sentados en las butacas viendo otras peli, en el mientras tanto, pero les aseguro que con esta el 17 de octubre, se van a levantar al terminar, mucho más que satisfechos, supera las expectativas.

ELENCO

Martina Krasinsky
Leticia Bredice
Daniel Araoz
Marco Antonio Caponi
Sebastián Chavez
Daniel Loisi
Sebastián Chávez
Jonathan Toledo

FICHA TÉCNICA:

Dirección de producción: Andrea Braga.
Dirección de fotografía: Sebastián Gallo.
Dirección de sonido: Maxi Gorriti.
Dirección de arte: Jimena Soldo.
Vestuario: Jimena Labraña.
Maquillaje: Yamila Torres.
Montaje: Anabella Latanzio.
Post de imagen: Manza Cine.
Post de sonido: Paquidermo Post.
Música: Mariano Barrella.
Color:Javier Hick.

Compañías Productoras
PENSA & ROCCA PRODUCCIONES SRL
AMER CINE SRL

Duración: 78 mins.
País: Argentina
Año: 2018

ACERCA DEL DIRECTOR

Edgardo nació en 1955, es escritor y realizador de cine y TV. Guionó y dirigió los largometrajes “El infinito sin estrellas” (2007), “Familia para armar” (2011), y “Tuya” (2015). En su carrera trabajó con figuras como Norma Aleandro (Nominada al Oscar), Jorge Marrale, Juana Viale, Andrea Pietra, Ana Celentano (entre otros). Como escritor publicó los libros “El probador de muñecas”, “Todos estábamos un poco cuerdos”, “Danza de los torturados” y “La mujer perfecta”. Algunos de sus cuentos integran antologías internacionales.


Reseña Diana Decunto – inboxmatutino@gmail.com

Crítica: Sisters of the trees

El miércoles 11 de septiembre, terminó el Festival Internacional de Documentales. Tuve la oportunidad de asistir al cine Gaumont, donde el cierre fue un lujo y un orgullo nacional, porque estamos demostrando que podemos construir y exportar nuestro material al mundo. Los directores Camila Menendez y Lucas Peñafort. argentinos, jóvenes, con inquietudes, con alto profesionalismo filmaron en una localidad a 5 horas de Nueva Delhi (India), superando los obstáculos que se imaginen, desde el idioma, el traslado del set de filmación es maravilloso.

En el pueblo de Pilantri, a partir del 2005, con una cantera la cual contaminó el pueblo, sus habitantes decidieron plantar 111 árboles por cada mujer que nace, porque además de ese desastre económico, era una costumbre, que las mujeres que nacían, se las descuidaba para que muriesen. Las mujeres necesitan de «dote» y además se van cuando se casan a vivir a la casa de los suegros, no son «económicamente convenientes»,

Una película, excelentemente filmada, estuvieron en la sala, ambos directores, y contaron las peripecias por las que tuvieron que atravesar, es la primera película que se pasa con el dialecto que se habla en Pilantri.

Tiene un excelente guión, que permite familiarizarnos con el lugar y una excelente fotografía, que logra la cámara imprimir un país de una cultura a la cual es todo un desafío el conocer, que nace por nuestro desconocimiento y falta de divulgación, como si fueran mundos diferentes.

Se las recomiendo, para ver que la lucha de las mujeres, en busca del respeto, un lugar de reconocimiento como madres, hijas, es duro en todas las latitudes y es una lucha por buscar el espacio que tiene que continuar hasta lograr sus objetivos.


Reseña Diana Decunto – inboxmatutino@gmail.com

Crítica: Matar a un muerto

Por Tomás Manzo

No oyes ladrar a los perros

«El placer físico de hacer cine¨ decía Godard entre uno de sus tantos aforismos. El caso es que la última obra del cineasta paraguayo Hugo Giménez pregona el ¨deleite¨ en un contexto absolutamente adverso: la historia de dos hombres (Ever Enciso y Aníbal Ortiz) encargados de enterrar a las víctimas de la dictadura militar de Stroessner.

En el relieve de este sencillo argumento se avizoran duelos, silencios, miradas sostenidas y tiempos muertos que vuelven insoportable la ¨estancia¨. Parte de este mérito claustrofóbico se debe a la abrumadora dominación del espacio: la naturaleza se torna invasiva en cada momento. Este paisaje que doblega el cuerpo, remite a Lucrecia Martel con sus climas contenidos en dónde todo parece a punto de estallar. Y este no es el único punto de contacto que tiene con la realizadora salteña, ya que el lenguaje se mimetiza con el ambiente y las cosas. Y las cosas hasta se pueden oler y palpar.

Aun así, no es una película que se estanque solo en la portentosa puesta en escena, ya que son tres los personajes que caminan sobre el suelo cerril.
Su presencia es ambigua, particularmente porque la abyección de su oficio no determina la ética de los mismos. Esa indiferencia aparente con su trabajo (la cual parece a veces ceder con los cadáveres) organiza un complejo mecanismo de identificación, que se vuelve emotivamente oscuro en el vínculo que establecen con el personaje de Jorge Román.

Primero girando en torno a zonas de lo fantástico y luego hacia un suspenso minimalista, sutilmente se van inoculando géneros. Sin embargo, esta sutileza no está expresada en el aparato discursivo. A lo largo se nombra la presencia de un perro salvaje que desentierra cuerpos, pero este animal no aparece nunca en escena. Solo se escuchan sus ruidos y percibimos que está escondido.
El otro animal oculto en la película es el gobierno militar. Aquí Giménez recurre alegorías subrayadas (la trasmisión de radio en off mientras vemos uno de los cuerpos en descomposición), el goce no concretado de la vida militar o el mundial del 78 dando un contrapeso evidente de sosiego y frivolidad en una historia completamente cruenta. El relato en sí y la densidad de su mundo es un cuadro de reflexión crítica suficiente sobre ese momento. Por eso resulta abundante la aparición del fuera de cuadro.

De todas formas, esa nimiedad no genera ningún desmedro para la obra de Hugo Giménez. Sus dos cortometrajes (¨Sin felicidad¨ y ¨Las imágenes también mueren¨) y el extraordinario documental «Fuera de campo» construyen un imaginario audiovisual paraguayo (en los tres casos con la masacre de Curuguaty como contexto) a partir de la propia entidad de la imagen. Su última obra supone la consolidación de un autor que encuentra sus obsesiones en la propia identidad histórica y social de su pueblo.

«Matar a un muerto» transmite el ¨placer físico¨ en cada órgano del inmenso cuerpo del monte: el viento, la lluvia y el fuego no son «gritos» románticos como en Nazareno Cruz (como bien alude el subtítulo de la película de Favio), sino ladridos de un sistema que ha sometido durante décadas a todo el territorio latino.

Calificación 9/10

FIDBA:CAMPUS 2019 – MASTERCLASS LUCIANO BARISONE (ITALIA)

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Luciano Barisone, importante periodista italiano y crítico de cine, para revistas especializadas como así también desde 1997, ha colaborado en numerosos festivales internacionales de cine, el miércoles 4 de setiembre en el aula Magna de la UMET (Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo), se contó con su presencia en una Master Class donde se abordó el tema: PACTO DE FE CON LA REALIDAD.

Luciano expuso su punto de vista sobre que discrepa del término documental, sostiene que la documental es cine, donde el espectador confía en la imagen que ve e inclusive considera que la documental no siempre tiene la obligación de estar enseñando o explicando algo. Se pasaron cinco películas donde mostró este pacto de fe con la realidad es posible. Etre et avoir, Nicolas Philibert (Francia, 2002) Mein liebster Feind – Klaus Kinski, Werner Herzog (Alemania, 1999) Katatsumori, Naomi Kawase (Japón, 1994) La devinière, Benoît Delvaux (Bélgica, 2000) Un silenzio particolare, Stefano Rulli (Italia, 2004).

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Lo invitamos a que si le interesa el género de «documental», hasta el 11 de septiembre, consulte la programación, http://www.fidba.com.ar/2019/programa/

Asimismo tengan en cuenta, las otros dos master class que se dictarán: Chus Dóminguez creador audiovisual el jueves 5 de septiembre en el mismo horario o Heather Haynes (Canadá), el sábado 7 de setiembre de 14:30 a 16:30.


Reseña Diana Decunto – inboxmatutino@gmail.com

Crítica: It Capítulo 2

Por Macarena Maidana

It Capítulo 2: no hay lugar como el hogar
Pasaron 27 años desde que los integrantes del Club de los Perdedores venciera a Pennywise. Una devastadora llamada telefónica los traerá de vuelta a Derry, su pueblo natal y los reencontrará con su peor pesadilla.-

IT: Capítulo 2 (IT: Chapter Two, 2019) es la secuela y parte final de IT (2017).
Andy Muschietti vuelve a ser el director junto a su hermana Bárbara Muschietti en producción .

Escrita por Gary Dauberman (Annabelle), la cinta está basada en la novela homónima de Stephen King, publicada en 1986 y adaptada sólo una vez para la televisión en 1990.
Con un reparto de jóvenes promesas y caras super conocidas, vuelven a estar presentes Bill Skarsgård, Finn Wolfhard (Stranger Things), Sophia Lillis (Sharp Objects), Jack Dylan Grazer (Shazam!), Jeremy Ray Taylor, Wyatt Oleff, Jaeden Martell y Chosen Jacobs .Aunque los protagonistas de esta segunda parte fueron las versiones adultas, que fueron interpretadas por, Jessica Chastain (Apuesta Maestra) , Bill Hader (Barry) , James Ransone, Jay Ryan, Andy Bean, James McAvoy ( Fragmentado) e Isaiah Mustafa.

Veintisiete años pasaron desde que se enfrentaron a sus peores pesadillas, ahora cada integrante del grupo de perdedores creció y tomó su propio camino. Excepto Mike Hanlon (Isaiah Mustafa), quién fue el único que decidió quedarse en el pueblo.
Mike se replantea muchas cuestiones con tantas desapariciones y la única respuesta es : Pennywise; no tardará en contactarse con sus viejos amigos del club de Perdedores, Bill (James McAvoy), Beverly (Jessica Chastain), Ben (Jay Ryan), Richie (Bill Hader), Eddie (James Ransone) y Stan (Andy Bean).

Desde los primeros minutos Pennywise ya nos tiene apretando la butaca y ni hablar de los acontecimientos ocurridos que guían a Mike a atar cabos y reunir a los Perdedores. Durante la primera parte dejaron en claro que si Pennywise re apareciera, ellos volverían para acabar con el Payaso Bailarín, de una vez por todas.
IT (2017) fue la consagración de los hermanos Muschietti en la historia del cine de terror, con la sabia decisión de adaptar las más de mil páginas de la novela de King no pudieron haber elegido un tan acertado cast de adultos.
Aunque se rumoreaba desde un principio que Jessica Chastain era la Beverly Marsh perfecta, acá el que se lleva todos los aplausos es el Richie de Bill Hader, quien dicho sea de paso, está atravesando un gran momento en su carrera. Y digamos todo, el Bill de James McAvoy me dejó con gusto a poco.

En esta ocasión, el director tuvo más rienda suelta y jugó con muchos factores importantes, para bien.
Primero, no se enfocó en adaptar páginas que no suman absolutamente nada a la trama.
Hace el trasfondo justo y necesario en cada uno de los Perdedores, jugando con los traumas y terrores de la infancia de cada uno. Andy supo manejar la cinta con la mente de un fanático sin caer en errores groseros, cada uno de los Perdedores tiene un pasado que no puede (o no quiere) recordar, al borde de la desesperación tendrán que unirse una vez más para explorar y derrotar sus propios miedos. El juego de cámaras entre el presente y el pasado es una cosa extraordinaria, te permite acompañar la historia sin perder ni un detalle.
Los efectos especiales probablemente parezcan excesivos, pero logran que el espectador se adapte al ritmo de cada personaje.

La música es una pieza fundamental durante el transcurso de la trama y hasta por momentos asusta más que la escena en sí. Encaminada a ser una las películas más taquilleras del año y con muchos más aciertos que fallas IT: Capítulo 2 no decepciona y por muy poco no supera a su antecesora. Hay sangre, monstruos, cadáveres y no se distraigan ni un segundo porque hay varios cameos importantes .

A continuación les dejamos un breve fragmento de la conferencia de prensa con Andy y Bárbara Muschetti donde nos respondieron una pregunta sobre el Film.

Calificación 9/10