A partir del 28 de Agosto, se suma a la cartelera porteña un nuevo musical dirigido por Diego Ramos. Se trata de “Tommy” una ópera rock de la banda The Who que cuenta con música y letra de Pete Townshend y libro en colaboración con Des McAnuff, basado íntegramente en el disco homónimo de 1969 de la emblemática banda británica.
“Tommy” narra la historia de un niño que queda ciego, sordo y mudo como consecuencia del shock sufrido al contemplar el asesinato de su padrastro a manos de su padre. Tommy, además de los traumas aparentemente psicológicos, sufrirá una niñez y adolescencia llenas de penurias, hasta que debido a sus singulares habilidades se convertirá en estrella mundial del pinball e ídolo de masas, iniciando un culto que será sórdidamente administrado por sus parientes.
Basado en el disco TOMMY compuesto en 1969 por la banda The Who y llevado posteriormente a los escenarios, el musical que se estrenó en La Jolla Playhouse en San Diego (California) en julio de 1992 y al año siguiente en Broadway con rotundo éxito, llega a la sala del teatro Maipo con un elenco conformado por lo mejor del género musical de nuestro país.
Ésta producción íntegramente argentina estará protagonizada por Ezequiel Rojo, Mariano Zito, Micaela Racana, Francisco Eizaguirre, Walter Canella, Patrissia Lorca y un gran elenco. Contará con la dirección musical de Santiago Rosso, coreografía de Vanesa García Millán, dirección vocal de Matías Ibarra y la dirección general de Diego Ramos.
· ELENCO ·
Ezequiel Rojo – TOMMY
Mariano Zito- CAPITAN WALKER
Micaela Racana – SRA. WALKER
Walter Canella – TIO ERNIE
Francisco Eizaguirre – PRIMO KEVIN
Patrissia Lorca – ACID QUEEN
Clara Lanzani – ENSAMBLE / SALLY SIMPSON
Arturo Sporleder, Nicolás Sousa y Martina Iglesias – TOMMY NIÑO
Federico Yernazian – ENSAMBLE CON PERSONAJES DESTACADOS
Juan Fonsalido – ENSAMBLE CON PERSONAJES DESTACADOS
Nicolás Serraiti – ENSAMBLE CON PERSONAJES DESTACADOS
Manuel Di Francesco – ENSAMBLE CON PERSONAJES DESTACADOS
Priscilla Rocca – ENSAMBLE
Mariana Barcia – ENSAMBLE
Evelyn Basile – ENSAMBLE
Elian Farias – ENSAMBLE
Federico Fedele – ENSAMBLE
Leandro Tobares – ENSAMBLE
· BANDA ·
Mariano Cantarini – GUITARRA
Santiago Greco – GUITARRA
Martín Lozano – BAJO
Maximiliano Cataldi – BATERIA
Tomás Horenstein – TECLADOS
Agustín Konsol – TECLADOS
Santiago Rosso – DIRECCIÓN MUSICAL Y PIANO
· FICHA TÉCNICA ·
Música y Letra: Pete Townshend
Libro: Pete Townshed / Des Mcanuff
Música y letra Original: John Entwistle / Keith Moon
Traducción y Adaptación: Marcelo Kotliar
Diseño de vestuario: Javier Ponzio
Diseño de escenografia: Luli Peralta Bó y Tatu Mladineo
Diseño de Iluminación: Gonzalo Gonzalez
Diseño de Sonido: Eugenio Mellano
Diseño gráfico: Matías Gordon
Comunicación digital: Federico Coates / Nube contenidos
Fotografía: Nacho Lunadei
Fotografía documental: Fiorella Romay
Prensa: WePrensa
Asistente de coreografía: Fiorella Tucci
Asistente de Dirección / Stage Manager: Micaela Monti
Dirección Vocal: Matias Ibarra
Coreografía: Vanesa Garcia Millán
Dirección Musical: Santiago Rosso
Producción Artística: Estanislao Otero Valdez / Tamara Bur
Producción General: Ximena Biosca / Diego Ramos
Puesta en escena y Dirección General: Diego Ramos
FUNCIONES ·
A PARTIR DEL 28 DE AGOSTO
MARTES 21.00 HORAS
LOCALIDADES DESDE $400 PESOS.-
TEATRO MAIPO
Esmeralda 443
Archivo del Autor: Daniel Alvarez
Crítica: Latidos en la oscuridad
A veces me sorprende la forma en que desfiguran el título de una película en su doblaje al español. La película en cuestión se llama Bad Samaritan originalmente y traducida a nuestro país como Latidos en la oscuridad. Al parecer existe una necesidad en nuestro cine de darle un nombre para que creer que se trata un film de terror puro, algo erróneo cuando vemos la cinta. La historia nos trae a unos jóvenes delincuentes que entran a robarle la casa al sujeto equivocado, porque este personaje resulta ser un psicópata que tiene a una mujer en cautiverio. La historia es más bien un thriller que empieza de forma interesante y entretenida pero que al final derrapa con sus excesos.

David Tennant es un actor que da para el perfil de psicópata y funciona muy bien su participación desde un principio. Un inicio lento pero en la medida justa para entrar en clima sobre el verdadero conflicto de la trama, hay una mujer secuestrada y el ladrón que entró a la casa de este loco intenta ayudarla. Robert Sheehan , actor reconocido por la serie Misfits, encarna al «Bueno» de la historia, su papel es correcto aunque cae en las falencias del guión, más en su último tramo.
El último tramo de la historia es lo que denota todo lo que salió mal en el film, ya que tuvo un inicio potente y con una dosis interesante de tensión y misterio. El problema es que se quiso terminar el relato de la forma más excesiva posible , y lo hace, pero rozando el ridículo. Comentario especial para el FBI , que está ahí para nada y que parece que están en otra película mientras todo pasa.
En resumen, latidos en la oscuridad es una película entretenida , con un inicio interesante pero con una culminación bastante ridícula. Buena participación de David Tennant como antagonista y psicópata de turno . Cabe aclarar que no es una película de terror como su título nos hace sonar , pero de todos modos tiene sus momentos de tensión bien logrados. Buena ambientación y fotografía, lastima que su final es irreparable.
Calificación 6/10
«The Outpost», la nueva serie de Syfy estrena el martes 14 de agosto a las 23hs.
Desde el próximo martes 14 de agosto a las 23hs ARG, SYFY estrena en Latinoamérica la serie de ciencia ficción “The Outpost”. La misma transcurre en una Tierra post-apocalíptica gobernada por una fuerza denominada Primer Orden, la cual masacrará a un pueblo entero e instalará una plaga de sangre envenenada. Una única sobreviviente buscará vengarse de los responsables de esta matanza y hacer justicia por los suyos.

The Outpost sigue las aventuras de Talon, la única superviviente de la raza Blackbloods. La destrucción de su aldea por parte de unos mercenarios, hace que Talon tenga que viajar a una fortaleza a punto de ser civilizada y donde no impera la ley, persiguiendo el rastro de los asesinos de su familia. En su camino descubre que posee un poder sobrenatural inmanejable, el cual deberá aprender a dominar si quiere salvar al mundo de un dictador religioso.
La serie original de NBC Universal International Networks, creada por Jason Faller y Kynan Griffin, está protagonizada por Jessica Green (Ash vs. Evil Dead), Jake Stormoen (Extint), Andrew Howard (Hatfields and McCoys), Anand Desai-Barochia (Emmerdale), Robyn Malcolm (Top of the Lake) y Kristian Nairn (Game of Thrones). La producción ejecutiva está liderada por Dean Devlin y Jonathan Glassner.



Si eres amante de la ciencia ficción, no te pierdas el estreno de “The Outpost”, a partir del próximo martes 14 de agosto a las 23hs ARG por SYFY
Crítica: Mi obra maestra
Crítica de Gonzalo Borzino
Un hombre yace inerte ante un caótico y colosal paisaje. Este hombre es Renzo Nervi (Luis Brandoni), un pintor hosco, inconformista, quien fue exitoso en la década del 80, pero ha caído en desgracia por el pasar de los tiempos. Convive con la decadencia diaria y es incapaz de adaptarse a lo que le exige la modernidad para que Arturo Silva (Guillermo Francella), su amigo de toda la vida y galerista exclusivo de arte, sofisticado y sin escrúpulos, pueda vender sus cuadros. Ambos forman una dupla balanceada entre orden y caos, control y libertad. Juntos transitan una amistad cómplice, consecuencia de años de unión, que los llevará a extremos insospechados hasta el punto de planificar una estafa grandiosa ¿Hasta donde seguirías a tu amigo?

Con el desafío de ser su siguiente trabajo después del multipremiado film El Ciudadano Ilustre (2016), el trió formado por los hermanos Dupart y Mariano Kohn vuelve a las andadas, apostando esta vez por un estilo de humor preciso. La comedia manejada podría ser llamada de carácter serio, carece de las exageraciones aberrantes tan clásicas en cine Argentino, y opta por mecanismos más sutiles e irónicos para provocar la risa en el espectador. Siendo por primera vez enteramente dirigida por Gastón Dupart, la película cuenta con un dualismo que permite ser leída como una pieza profundamente Argentina, donde el público local se podrá reconocer en lo mejor y lo peor de los personajes, pero también intenta brindar un mensaje universal que puede ser accedido por cualquier espectador a lo largo del globo.
Andrés Dupart, quien además del guionista es el Director del Museo de Bellas Artes, define su trabajo como uno grupal entre las tres cabezas, a pesar de que él figure acreditado solo en este departamento. A pesar de asegurar que el guion no es para nada una improvisación, Andrés asegura que tampoco es intocable, encontrándose muy abiertos a las intervenciones de los actores, quienes en las largas sesiones de prácticas (a las cuales Brandoni se refirió como «las más ensayadas de su vida») podían proponer cambios y nuevas vueltas para los personajes.
La historia cuenta con un verosímil propio de gente atravesada por el arte, dotada de la cercanía que tiene el escritor con el ambiente. Un explayamiento muy natural y, afortunadamente, carente de esa vergüenza ajena que puede provocar el mirar a un autor que desconoce de lo que escribe. Durante la conferencia se dio mucho énfasis a la importancia de este verosímil construido con base solida, felicitando a Luis Brandoni por su excelente interpretación de pintor. Sus dedos recorrieron los lienzos con fineza y técnica propia de un verdadero artista a pesar de que, como el confiesa, nunca se atrevió a tomar un pincel. Por el lado de la actitud Renzo no es un hombre que posea maldad, sino que solo es un caprichoso y testarudo. Inspirado en todos aquellos artistas que han sido canibalizados por las masas de este país, donde siempre se está buscando la novedad y se rechaza lo ya conocido, la película critica el sistema snobiano del «arte elevado» que mata a quien se queda por fuera de la rueda, situación que parece haberse acentuado en las ultimas décadas.
El elenco también cuenta con la participación de Raúl Arévalo, actor Español de creciente renombre, y con menor tiempo en pantalla también hace acto de presencia la actriz fetiche de los Duprat, Andrea Frigerio. Raul participa en el papel de Felix, un joven idealista con sueños de ser pintor, quien viene a representar esa moralidad del artista puro y nobel que quiere cambiar un mundo podrido y cuyo physique du rol esta excelentemente logrado. Por su parte, Andrea interptreta de la excéntrica galerista con la que Arturo deberá congeniar para llevar a cabo su plan, realizando una propuesta actoral llamativa, perteneciente a una mujer de altas esferas sociales, con posturas y gestos que denotan su estatus.
En lo que respecta a producción, Mariano Cohn señala que el film está pensado como una gran superproducción, en parte gracias a la coproducción con la productora Española Media Pro. Durante la rueda de prensa aseguró haber cumplido su rol no como obstaculizador, sino como facilitador. Era su intención que la visión artística de Gastón se llevase a cabo de la manera más completa posible, sin guardarse nada ni cortar por lo económico. Así fue que, cuando se dijo de ir a grabar a más de 4.000 metros de altura en las montañas jujeñas, el equipo partió hacia allí, y a pesar de los dolores de cabeza y las dificultades para respirar, se grabaron algunas de las escenas más icónicas y espectaculares del proyecto.
Cuando se les preguntó a ambos actores, quienes ya habían trabajado juntos en televisión en dos ocasiones (El hombre de tu vida (2012) y Durmiendo con mi jefe(2003)), Francella y Brandoni confirmaron tenerse un enorme cariño y respeto, y añadieron, jocosamente, que les faltaría trabajar juntos en el teatro para completar su lista de pendientes. Congeniaron en tener buena química actoral y buena devolución para con el género cómico, situación que puede apreciarse en pantalla y que vuelve real la amistad de años que pretenden llevar adelante estos personajes, quienes de no contar con ello ya se hubieran matado mutuamente.
Si se busca una historia enternecedora de dos viejos amigos soportando sus añejadas y testarudas personalidad, absorbiendo lo que el tiempo les fue dejando y devolviendo los golpes de la vida entre risas compañeras, esta es esa historia. El mismo hombre del principio se mantiene inerte ante el monte, pero ya no está solo: su amigo de toda la vida está allí para él. Y en cuanto a la estafa, no se preocupen tanto por ella. Mas bien, disfruten de la calidez del dúo y siéntense atravesados por los más nobles sentimientos de compañerismo. En palabras de Francella la película es «Una verdadera obra maestra de la estafa y un canto a la vida, en cuanto a la amistad».
Calificación: 8.0/10
Crítica: La educación del rey
Reynaldo Galíndez, el “Rey”(Matías Encinas), es un adolescente que tiene la desventura de, al escapar de su bautismo como delincuente, caer en el patio de la casa de un guardia de seguridad retirado, Carlos Vargas (Germán de Silva). Vargas le propone no entregarlo a la policía, a cambio de que repare los daños que causó.

Es un film que cuenta con algunas escenas que atrapan al espectador; la música, fotografía y montaje, acompañan correctamente la acción y la intriga.
Nos cuenta una historia sobre un camino recurrente, con una vuelta de tuerca; la idea en sí misma, es buena, sin embargo, en mi opinión, no se aprovecharon todos los recursos disponibles, para “contar” algo diferente.
Los diálogos se ajustan en forma adecuada a la trama, aunque se genera de a ratos una desconexión entre los actores y la misma.
Con respecto al guion, se puede decir tras un breve análisis, que nos ofrece la huella de un relato con un punto de vista ajeno… es decir, quizás no se profundiza lo suficiente al no interiorizarse en el contexto en el que se desarrolla, cayendo en cuestiones predecibles que asimismo se corresponden poco entre sí.
Se destacan las actuaciones de Matías Encinas y Germán de Silva, por sus personajes bien logrados y ejecutados. De todas maneras, resulta un tanto difícil, familiarizarse y empatizar con ellos… Realmente sólo los observamos y no experimentamos junto a ellos sus vivencias.
El mensaje que transmite la película queda bien planteado… “todos somos espejos/maestros de los demás” … pero honestamente no se logra esa comunión buscada en la relación entre los protagonistas, lo que hubiese sido una grata sorpresa.
Calificación: 5/10
Laura Pacheco Mora
Crítica: El repostero de Berlín
Crítica: Laura Pacheco Mora
En Berlín, Oren, un ingeniero constructor israelí tiene un romance con un repostero de nombre Thomas, que luego se convierte en una relación de amantes. Tras una fatalidad, Thomas viaja a Jerusalem en búsqueda de respuestas, que obtiene en el transcurso de su estadía y se relaciona de una manera que jamás se esperaría, con la familia de Oren, particularmente con Anat, la esposa, ahora viuda.

Es muy interesante cómo queda planteado el contraste entre diferentes culturas, a través de la comida, atinadamente elegido, ya que nos cuenta la historia de una familia judía que, claramente, está constituida por un mandato social-religioso, y, por otro lado, la soledad de un joven alemán que no tuvo la buena fortuna de crecer en un ámbito familiar que lo contenga emocionalmente.
Lo único que puede unir a estas personas, es el alimento, el pan que se pone sobre la mesa a diario. Anat, no es religiosa, elogia y defiende a Thomas como el trabajador dedicado que es y por el gusto que el creciente número de clientes le ha cogido a su pastelería, mientras que su familia judía, lo rechaza simplemente por ser alemán.
Aquí, además, se toca un tema delicado y controversial, las diferencias o problemas que existen entre judíos.
Cuenta con un excelente guion, que no pretende satisfacer el deseo del espectador desde lo obvio; muy por el contrario, el director y guionista Ofir Raul Graizer nos brinda la libertad de asimilar la trama desde la subjetividad y con un final, si se quiere, aproximado a la realidad… raro de apreciar en la actualidad.
La música es bellísima y acompaña de manera extraordinaria el desarrollo de la historia; también los paisajes de Berlín y Jerusalem, trazando más contrastes entre lugares y culturas.
Con este poético y sutil film, es un claro ejemplo de que no es necesario contar todo, inclusive, logra que el espectador participe, enterándose de los más íntimos secretos de todos; se podría decir, que nos convertimos en sus cómplices. Y de una manera delicada, somos la madre de Oren, que sabe la verdad sin que lo diga, con una brillante y breve actuación, es más que suficiente.
Se destacan las actuaciones, la fotografía, esos primeros planos subjetivos y el guion que no deja de sorprendernos, con ese tan particular estilo de este director-guionista israelí de nacimiento y berlinés de adopción.
¿Qué puede suceder cuando personas de tan diferente origen y que se rechazan entre sí, se relacionan a partir de un acontecimiento tan inesperado?
Calificación: 8/10
Crítica: El Ángel
Catalogada como una de las películas argentinas más esperadas del año, partiendo por el hecho de contar con la participación de productoras nacionales de alta categoría como lo son K&S Films y Underground, asimismo, con el aporte de la productora española perteneciente a Pedro Almodóvar El deseo.

De la mano de esta unión esta como director y co-guionista Luis Ortega, conocido por sus trabajos anteriores como La caja negra, Monoblock, Los santos sucios, Verano maldito, Dromómanos, Lulú y las dos series televisivas Historia de un clan y El marginal. Con su impronta personal en esta nueva entrega decide evocar una parte de la vida de Carlos Robledo Puch, el criminal más antiguo dentro de la historia penal Argentina, culpable de haber cometido 42 robos y 11 asesinatos teniendo tan solo 20 años, quien en la actualidad sigue entre rejas. Ortega toma la decisión (muy acertada), de no enfocarse únicamente en los diferentes actos delictivos del mismo, sino que se centra en la relación de amistad, atracción y peligro que presenta hacia su amigo Ramón.
Lo particular y atrapante en cuanto al argumento de El Ángel, es la construcción que presenta el personaje principal Carlitos, puesto que además de mostrar de manera muy natural su esencia como delincuente, se manifiesta como un chico carismático, sensual y atrevido, que inmediatamente resulta envolvente. La historia posee un hilo conductor hilarante y al mismo tiempo escalofriante. Al principio el ritmo es vertiginoso y las acciones se presentan de manera muy continua, seguidamente todo este ritmo va disminuyendo y la trama se estanca un poco, volviéndose repetitiva en un punto, pero ya casi al final retoma fuerza en la narración. Asimismo, están implícitos diferentes tonos de erotismo, acción y comedia.
La historia se sitúa en 1971 y presenta a Carlitos (Lorenzo Ferro), un joven bien parecido, con una rostro que emana inocencia y dulzura, hijo único de una familia de clase media conformada por su madre Aurora (Cecilia Roth) y su padre Héctor (Luis Gnecco). Pero debajo de ese perfil de un chico posiblemente “normal” que asiste a la secundaria, toca el piano, tiene una novia guapa, se esconde un alma criminal que en un principio solo robaba por placer y obsequiaba los objetos que hurtaba. Todo esto cambia cuando conoce a Ramón (Chino Darín), juntos se convierten en una dupla de delincuentes peligrosos sin escrúpulos, subordinado por el padre de Ramón, José (Daniel Fanego) quien había estado preso anteriormente, teniendo como cómplice en los delitos que realizan los chicos a su seductora mujer Ana María (Mercedes Morán). Carlitos comienza a desarrollar una atracción física y sexual hacia Ramón, quien hace caso omiso de ello, pero se vale de eso para manipular al mismo. A medida que avanza la trama se hace cada vez más estrecha la relación entre ambos, pero se modifica cuando son detenidos por la policía, Carlitos huye asegurando que volverá para sacarlo a Ramón. Al poco tiempo, se reencuentran nuevamente pero esta vez ya no son una dupla sino que aparece Miguel (Peter Lanzani), quien se roba la atención de Ramón causando celos en Carlitos. Ambos son asesinados en diferentes circunstancias por Carlitos, conllevándolo hacia su destino tras las rejas.
Desde el comienzo de la historia resulta envolvente toda la composición visual y sonora. La dirección de arte en manos Julia Freid, se muestra prolija, todo el entorno esta ambientando exactamente en el contexto social y la época en la cual se sitúa la trama (principio de la década de los setenta). Desde el vestuario, la utilería en la puesta en escena, la caracterización de cada uno de los personajes, los autos, las casas, los decorados son muestra de un impecable trabajo. Todo esto, va de la mano con la dirección de fotografía a cargo de Julián Apezteguía, merito que se debe destacar por los matices vibrantes utilizados de manera ingeniosa en diferentes escenas y locaciones, logrando así una estética estupenda.
En cuanto a la banda sonora, la utilización de temas musicales icónicos de la época representado por artistas de la misma como Billy Bond, Johnny Tedesco, Manal, Palito Ortega, entre otros, generan un toque de alegría y elocuencia durante diversas escenas.
Se debe enfatizar en el elenco, conformado por grandes figuras del cine nacional e internacional, pero sin duda alguna el actor a destacar es Lorenzo Ferro, quien a su corta edad incursiona por primera vez en el mundo del espectáculo. Nunca antes había participado en nada, esta interpretación fue su escuela. Luis, el director tuvo seis meses preparándolo para poder encarnar a Carlitos, desde clases de conducir y de baile, entre otras herramientas, le permitieron llevar el protagónico de manera acertada; además cabe destacar el parecido con el verdadero Robledo Puch.
Ortega una vez más fue asertivo en cuanto a la reconstrucción ficcional de una historia basada en hechos de la vida real, destacando elementos peculiares en cuanto a una parte de la vida del entonces joven delincuente Carlos Robledo Puch.
En definitiva, es uno de los films que no se deberían perder este año, sobretodo para los amantes del cine de acción y la comedia negra, esta película posee todas las herramientas para poder pasar un buen rato en el cine. No es apta para menores de edad, puesto que tiene muchas escenas con alto grado de violencia.
Clasificación: 8/10
Betania De Armas
Reseña: Presidio
¿Es posible infringir la autoridad paterna? La obra teatral escrita por Lucio Bazzalo muestra la opresión instaurada por el pater familias, quien representa la máxima jerarquía dentro del núcleo doméstico. Esta falta de libertad puede provocar una guerra entre los integrantes de dicha estructura. Presidio exhibe cómo la patria potestad por más cruel y feroz que sea, no siempre logra preservar el orden familiar. Cuánto más restrictivo es este derecho, mayor es la necesidad de traspasarlo.

La figura paterna produce terror bajo sus ojos ensombrecidos y su semblante desafiante. Ejerce su fuerza para manejar arbitrariamente a sus hijos y a su mujer. Es una experiencia desgarradora observar cómo un padre derriba y empequeñece al resto de su familia. Las acciones de violencia son repetitivas, las cuales acrecientan nuestra angustia. Este personaje suscita temor, al igual que los otros integrantes del núcleo doméstico. Vestidos de blanco y con un maquillaje exacerbado, estos cuatro protagonistas no pueden pasar desapercibidos para la audiencia.
Circunscritos en un entorno reducido como es la casa, cada uno se embebe y contamina poco a poco de estas tropelías. Las pulsiones se vuelven mecánicas a la par que frenéticas. Gritos, saltos, vueltas, liberación de sentimientos y sufrimientos. Aparte de la agresividad, se puede observar otra obsesión: las relaciones carnales. Este tema recurrente es llevado hasta sus últimas consecuencias.
Presidio muestra cómo la convivencia entre los integrantes de una familia puede volverse tóxica, consumiendo y atrapando a cada uno. El ámbito hogareño se asemeja a una cárcel, donde se sobrepasan límites y tabúes. Basta una escenografía con un mínimo decorado para que esta pieza teatral cautive y desgarre a los espectadores.
Jueves a las 21hs en Patio de Actores
Jueves a las 21hs en Patio de Actores
Jueves a las 21hs en Patio de Actores
Jueves a las 21hs en Patio de Actores
Jueves a las 21hs en Patio de Actores
América Arana
Reseña: Inmorales, el musical
La historia se basa en la vida de Oscar Wilde, un artista muy famoso, excéntrico y cuestionado sexualemente, todo esto en la Inglaterra de los 1895

Él (Wilde) tiene una esposa y dos hijos a quienes cuida con su vida, sin embargo, tiene un amante, Robert «Robbie» -este amante amó a Wilde hasta que este murió- pero a su vez, Wilde, no puede evitar sentir un profundo amor hacia Lord Alfred Douglas, un egocéntrico y hermoso chico de quien Wilde cae enamorado y le dedica muchos poemas.
Wilde le cubría los gastos a Douglas para que estuviese con él, aunque este último siempre aclaró que no lo amaba aunque quisiera, es más, lo usó y ayudó a su encarcelamiento mostrando de prueba una carte que Wilde le dedicó.
Wilde se reunía muy seguido en un antro con sus discípulos, entre los que estaban «Robbie» y «Bowsie» en los que hacían orgías, esto a su vez inspiraba a Wilde a escribir sus poesías.
El padre de Douglas (Maqués de Queensberry) acusa a Wilde de sodomita, haciéndo que este lo demande (Wilde a Queensberry), ante la decepción de Wilde, el marqués muestra como prueba uno de los escritos que Wilde le dedicó al hijo de Queensberry, lo cuál sirvió como prueba de Sodomía, por lo cual fue condenado a dos años.
La obra se destaca por tener una historia potente , donde uno de los temas más sonados son el de la homofobia, aquella forma en que uno era juzgado y castigado por amar a alguien socialmente indebido. Un tema muy interesante de ver y reflexionar , llevado a cabo por sus actores de forma realista y excepcional.
En cuanto a la producción , se ve un gran trabajo en lo escénico. Desde su ambientación respecto a la escenografía y los vestuarios de época , nos trasladan a aquel momento donde transcurre la historia de Óscar Wilde. La música ayuda a adentrarse en el relato , además de transmitir aquellas emociones que los personajes denotan. También destacando las grandes voces de los actores en escena.
Inmorales, el musical es una obra muy interesante que nos trae a la vida a Óscar Wilde para contarnos un relato personal , sobre el amor , las imposiciones de la sociedad y la reflexión que conlleva al tema de la homofobia. Una propuesta destacable por sus actuaciones, las voces que brillan en un relato atrapante. Esta obra se lleva a cabo en El Galpón de Guevara, cuna de grandes musicales del off. Aprovechen a ir este miércoles 8 de agosto qué es la última oportunidad de disfrutar un más que recomendable pieza teatral.
miércoles a las 21hrs en El Galpón de Guevara (Guevara 326, Chacarita – CABA)
-Entradas a través de Alternativa Teatral-
Miguel Trujillo
Reseña: Farinelli, el castrado: Un musical Barroco.
Reseña: Laura Pacheco Mora
Esta impecable obra Musical-Opera, nos cuenta la historia de Farinelli (Rodrigo Fornillo), en una Europa convulsionada, ambientada en un espacio en donde el vacío existencial, las orgías, la homosexualidad, la ambición, el poder y el placer desmedido eran moneda corriente.

El ensamble, conformado por cantantes, actores y faunos se desenvuelve de excelente forma, además también de hacerlo como intérpretes.
Desde antes de ingresar a la función, podemos sentir el encanto de la magia del barroco, gracias a la musicalidad que se gesta entre cantantes e intérpretes, posibilitando una aproximación diferente y original que hace que el público se sienta muy bien recibido.
Un poco de historia… En los años 1700/1800, ciertos niños eran sometidos al proceso de castración, una vez que estaban en la puerta de la adolescencia, para así anular la secreción de testosterona que, entre otras cosas, les cambiaría la voz para siempre; el registro que requería el público era agudo, cercano a las soprano y mezzo-soprano.
Se buscaban estos pre púberes justamente porque estaba prohibido que cantasen las mujeres. Esta situación se desarrollaba mayormente, en el seno de las familias más humildes que buscaban así una solución financiera. Claramente esta práctica se daba en los niños que mostraban grandes aptitudes para el canto lírico, y aunque nacido en el seno de una familia de la baja nobleza, Farinelli es un claro ejemplo de esto.
La vida de Farinelli, cuyo nombre verdadero fue Carlo Broschi y quién fuera uno de los cantantes castrati más reconocidos del S XVII, es sino, el caso más reconocido de la historia, plasmado con solidez en esta obra. El hermano Ricardo (Agustín Almeyra) siempre será su sombra, además de querer ocultamente ser como él y no su esclavo. Es una relación amor-odio, hermanos-amantes, en la que existirá un jugueteo de índole sexual.
Fiel a la inspiración del estilo académico, los músicos, coro e intérpretes, ejecutan las piezas en vivo, sin amplificación alguna, más que las posibilidades acústicas que ofrece la sala.
La puesta en escena, producción, iluminación, escenografía y vestuario están a la altura de la representación de la época que exhiben. Cabe destacar la gran labor del Director Rolo Sosiuk en cada detalle, logrando transportarnos a un museo virtual en cada detalle, como por ejemplo en el momento en el cual ingresa Farinelli y los demás intérpretes recrean pinturas barrocas en una suerte de representación estática.
Farinelli: – “¿Por qué ellos pueden y yo no… porqué a mí se me prohibió… nadie a mí se me consultó… si esto es lo que quería yo…? Ellos gozan y yo no, ellos gritan de placer, se reproducen, nacen sus hijos, forman familias, forjan destinos… ¿y yo que soy?… ¿y yo que doy?… qué dejaré si dentro mío hay un vacío, solo un vacío y nada más…”
“… Sólo díganme qué soy… Quiero gozar como ellos hacen…”
Concluyo esta reseña con la siguiente reflexión y un cuestionamiento universal …
Farinelli logra verse a sí mismo, como un artista vacío, a través del reflejo en la mirada de su hermano… ¿será cierto entonces que sólo podremos ver nuestra verdad oculta y desnuda, a través de la mirada de quién nos ama desde el alma?