Es un buen momento para escribir esta crítica mientras se está viendo la vieja Jumanji en algún canal del cable , aunque cabe aclarar que esta versión se olvida un poco del material original. ¿Esto ha sido algo malo ? Desde los trailers todo parecía predecir un desastre , pero han logrado brindar un film entretenido que se destaca por su humor y el carisma de los actores protagonistas.

En la nueva aventura Jumanji: En la Selva, cuatro adolescentes que fueron castigados en la escuela son succionados al mundo de Jumanji. Cuando descubren una vieja consola con un videojuego del que nunca habían oído hablar, son transportados a la selva del juego en los cuerpos de sus avatares interpretados por Dwayne Johnson, Jack Black, Kevin Hart y Karen Gillan. Lo que descubren es que uno no juega al Jumanji, sino que Jumanji juega con uno. Tendrán que embarcarse en la aventura más peligrosa de sus vidas o quedarse atrapados para siempre en el juego.
En esta nueva película , conocemos a cuatro adolescentes que tras encontrarse castigados en la escuela , encuentran el misterioso juego Jumanji que los lleva a tener una aventura en la que deben seguir las reglas del juego para seguir con vida. Antes de ello, los primeros minutos nos permite saber un poco sobre la personalidad de cada personaje , de los estereotipos que llevan en si mismo y la razón por el cual se juntan en un mismo espacio. Nomás que adolescente que viven de sus preocupaciones de la edad , encuentran un videojuego, que al no tener nada mejor que hacer deciden meterse en él. Así literalmente se meten en aquel juego en la piel de los avatares elegidos , allí deben cumplir la misión de salvar a la tierra de Jumanji para poder volver a sus respectivos hogares. ¿Hay algo de original o trascendental en su premisa ? En verdad no , la trama carece de motivos y resulta previsible, de todos modos resulta una sorpresa al brindar una película tan sencilla como divertida , siendo el reparto lo más destacable e indispensable para que el film funcione y entretenga.
Si se tienen que realizar comparaciones con la película original , toca decir que aunque mantiene la escencia de su premisa, las reglas del juego cambian. La película se centra casi en su totalidad en la jungla, concentrándose en la aventura dentro de ella. Existe una pequeña trama sobre la maldición que rodea a la jungla y que será el objetivo de los protagonistas para poder salir del juego , así como la desaparición de un joven que ha quedado atrapado allí y es la clave para poder superar las pruebas. Más allá de eso no existe algo trascendental, aunque sabe jugar con el humor , con la transformación de los protagonistas en aquellos personajes del juego la cinta se hace llevadera y por demás entretenida.
Estos logros se debe al equipo conformado por Dwayne Johnson, Karen Guillan, Kevin Hart y Jack Black , la química entre los actores es notoria y deja que el film sea disfrutable a pesar de sus falencias en el guión.
Jumanji: en la selva es la nueva adaptación del clásico , adaptada a nuestra era con una premisa bastante simple pero entretenida. La película está dirigida por Jake Kasdan (Bad Teacher, Sex Tape) que logra manejar un humor absurdo, haciendo llevadera la película desde que nos adentramos en la jungla. Buen elenco , es lo que más de destaca en una comedia que cumple a pesar de ser prescindible .
Calificación 7/10
TITULO ORIGINAL: Jumanji
ACTORES PRINCIPALES: Jack Black, Kevin Hart, Karen Gillan, Dwayne Johnson.
GENERO: Fantasía, Familiar, Aventuras.
DIRECCION: Jake Kasdan.
ORIGEN: Estados Unidos.
DISTRIBUIDORA: UIP – Sony
ESTRENO: 04 de Enero de 2018
119 Minutos
Con encuentros y desencuentros, con alegría y un tanto de dolor, con pasión, con ternura, con el corazón ansioso y el destino incierto, en suma, ¿Cómo debe ser contada una buena historia de amor, no? Nos habla de Ginny, una mujer madura, ex actriz y actual camarera, con la que tiene un amorío. Ginny es unos años mayor que Mickey, y está casada con Humpty que es el encargado del carrusel del parque de diversiones, donde viven con su hijo (de un matrimonio anterior de Ginny) de unos 9 años. Viven en un hogar con limitaciones materiales, arriba del puesto de tiro al blanco y frente a la vuelta al mundo, con cierta estabilidad salvo el detalle de tener un amante bastante más jóven, el otro detalle de que el pequeño hijo es un piromaníaco consumado e imprevisible, un otro detalle: Humpty, el calesitero, es un borrachín controlado a duras penas por ella y …. un detalle más: al humilde hogar se les presenta Carolina, la jóven y bella hija de Humpty, que hace varios años no trata porque se fué con un mafioso italiano. ¿Mas? Si. Carolina huye de suamante mafioso, cansada de sus trapacerías y porque, en un arrebato, testificó en su contra. Ahora busca esconderse y el único lugar que le queda en el mundo, es con su padre. Recriminaciones, dudas, temores, pero bueno, Humpty cumple su rol de padre y la recibe. Hallan un punto de equilibrio: Carolina trabaja de mesera con Ginny y Humpty disfruta recuperar a su hija pródiga (de problemas), hace planes para que estudie y “no termine siendo una simple mesera”.Esto dicho con sutileza de rinoceronte, en presencia de Ginny. En tanto, Ginny se obsesiona cada vez más con Mickey, encuentra en su joven amante un oasis en la opacidad de su existencia, se ilusiona y se siente viva. Un encuentro fortuito, un cruce de miradas, bastan para que Mickey se sienta interesado por Carolina y lo que empieza con una galantería (le presta un libro), deriva en mutua atracción. Ginny escucha con el corazón estrujado las palabras de Carolina cuando le habla del muchacho y adivina la dinámica de lo que vendrá. Tratará de disuadir a ambos, de evitar lo inexorable, de tapar el sol con las manos. Los celos, la frustración de sentirse apartada, la conciencia de que una vida monótona, sin brillo, la está esperando….y lo que todas las acciones no pueden contener, una solo omisión, un aviso, una llamada inconclusa, cambia el curso de acción, decide la suerte de Carolina y la de Ginny, la de todos, y todo ese mundillo de maravillosas ruedas que giran, carruseles, vueltas al mundo, giran ajenas a Ginny, cuya vuelta de su vida, alejada de toda maravilla, ella observa como se detiene. Y hay que bajarse. Las actuaciones, como en todas las películas de Allen, una especialidad de la casa, encantadoras. Kate Winslet realiza un trabajo soberbio y lleno de matices. Su personaje con sus frustraciones, sus pequeñas alegrías, es una delicia de apreciar. Su pasado idílico de actriz en contrapunto a la conciencia de haber destruido el amor de su vida, hacen que el trabajo de Winslet adquiera una densidad especial. Justin Timberlake exacto en su Mickey seductor e ingenuo. James Belushi compone a ese calesitero de pocas aspiraciones, un simplón, tierno padre y contenedor esposo, muy buen trabajo. Juno Temple como la bonita hija, un tanto naif y pagando el alto precio que le impone su atractivo femenino, rol bien construido. Todos los personajes secundarios, en su armoniosa y justa medida. El tratamiento manierista de la imagen, responsabilidad del italiano VittorioStoraro, ilumina el peculiar momento en la vida de estas frágiles criaturas, sublimes perdedores. Sin llegar a las alturas de sus clásicos, como “Manhattan” ó “Annie Hall”, a Allen le basta el oficio para realizar films muy superiores a la de la mayoría de los actuales directores. Guión y Dirección: Woody Allen Fotografía: Vittorio Storaro Elenco: Kate Winslet, Justin Timberlake, Juno Temple, James Belushi Origen. EE.UU. A. R. Belano






