Reseña: La Mudita



Por Sofía Luna Roberts

La directora y dramaturga Irina Alonso nos presenta una obra única: “La mudita”, un unipersonal escrito, dirigido e interpretado por ella misma. Que nos abre las puertas hacia la propia reflexión sobre el paso del tiempo, la nostalgia, la familia y los amores de toda una vida. “La mudita” se presenta todos los domingos a las 16 hs en el Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral (Celcit) situado en la calle Moreno 431.



La obra nos sumerge al interior de una peluquería de barrio en un día domingo 14 de Julio del año 1975, en donde nos encontramos a Inés Bianco, la tía abuela de Irina Alonso. Mientras Inés empieza a limpiar y ordenar las sillas, las revistas, levanta los ruleros que están tirados en el piso y quita el polvo de las mesas, nos comienza a contar pedacitos de su vida pasada. De una manera ingeniosa Inés nos aconseja sobre la vida, nos brinda sus experiencias con el amor o con el trabajo y, al mismo tiempo, nos da tips de belleza, de maquillaje y bienestar personal. Es interesante cómo en el relato, Irina logra complementar y unificar estos polos, es un ir y venir de consejos sobre la vida y sobre peluquería en general.

“La mudita” es una obra biodramática que da lugar a una historia tabú. Inés comienza a tener voz y habla que a través de una forma sutil, nos cuenta algunos hechos de violencia que sufrió por quien era su marido. En el interín intenta trabajar en su peluquería, atender a sus clientas habituales y es así como conoceremos su filosofía de la pulcritud, un refugio para mantenerse en pie a base de estudios de peluquería por correspondencia, nos muestra las revistas femeninas de la época y también nos invita a escuchar canciones significativas para ella en la radio. Pero los recuerdos, las emociones escondidas y la profunda tristeza empiezan a cobrar peso y, de esta manera, Inés pronunciará por primera vez la verdadera historia de su vida.

La escenografía nos brinda un espacio muy reconfortante para la trágica historia que vamos a escuchar. La peluquería se encuentra muy bien ambientada en los años ‘70, tanto las notas de las revistas que Inés nos lee, como los productos de belleza que pone sobre la mesa en forma de exhibición. La vestimenta es impecable, acorde a los colores brillantes y llamativos del espacio y, no hay que dejar de lado, la estupenda actuación de Irina Alonso. La interpretación de una historia tan familiar y conocida permitió un desplazamiento tanto en el espacio como en el personaje que deja a la audiencia con deseos de más. Logra generar una empatía muy directa con el público a través de chistes de la época, íntimos pensamientos de Inés sobre ciertas formalidades del trabajo o del amor, en donde el humor nunca faltó para que el relato sea más dinámico y ligero ante la escucha de los espectadores.

La directora nos invita a visualizar una obra basada en hechos reales, basada en su propia historia de familia y nos revela los secretos que sus ancestros se guardaron por tantos años y le prohibieron volver a hablar de ello. “La mudita” cobra vida en esta sala mostrándonos el valor y coraje, la constante lucha por la verdad y el deseo interrumpido del reencuentro con su más preciada persona.

Reseña: Cocinando con Elisa

Cocina perversa

La cocina de alta categoría siempre ha tenido fama de hostil, más allá del cliché del/la típico/a chef principal, lo que se cocina puede ser un caldo de secretos, oscuridad e injusticias.
Somos lo que comemos y nos comportamos por como cocinamos, ¿Sabemos la receta de quién somos o alguien más nos la dicta?, sea en una cocina actual o una del siglo XXI siempre estará una Elisa.



«En una cocina de estancia, se establece un extraño y siniestro vínculo entre una cocinera Nicole, y su ayudante Elisa. Mientras la inexperiencia de Elisa se hace cada vez más notable y su ingenuidad y juventud invaden la tradicional cocina, Nicole inicia una secuencia de maltratos y sadismo que tornará el aprendizaje de su ayudante en una tortura.
A través de la metáfora culinaria y la intertextualidad esta obra alude a los mecanismos de violencia represiva implementados durante la dictadura». Es la sinopsis de la obra original de Lucia Laragione, la cual le fue otorgada el premio María Teresa de León en 1994, estresandose en Madrid y Buenos Aires en ese año, exhibida nuevamente en el Teatro Beckett.

Luciana Procaccini y Gabriela Villalonga son las protagonistas de esta tragicomedia. Bajo una interpretación histriónica, ambas actrices serán polos opuestos en esta cocina, podrán congeniar mediante alt alta cocina francesa, más allá que establecer un rol jefa de cocina y cocinera, sus historias se van a entrelazar.

Luciana Proccini interpreta a una inocente Elisa, algo despistada en la cocina entre medio de recetas en francés que intentará recordar. Gabriela Villalonge será la mademoiselle Nicole, una exigente y estambrotica mujer abnegada y dedicada a la cocina del monsieur. Alejandro Mateo con su meticulosa escenografía recrea esta cocina sin geografía clara, con una precisión muy definida, con una amplia utilería, la cual recuerda al viejo teatro. Fernando Chacoma por su lado aportará con su diseño de iluminación cargado de sombras, un ambiente lugubre que junto a la música de Martin Pavlovsky, van a remitir a un filme noventero de terror.

Mariana Giovine dirige esta obra de una manera audaz, las actrices estarán compenetradas entre si, el ritmo se mantiene y la tensión aumenta, se aprovecha el uso de materiales y el espacio. Giovine lleva a Elisa cocinar una buena oferta teatral para un sábado por la tarde.
Cocinando con Elisa es una deliciosa obra de tarde sabatina cuyo texto podrá degustarse y disfrutarse.

Disponible los sábados a las 18:30 en el Teatro Beckett (Guardia Vieja 3556) Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web
Instagram: cachalote94

Reseña: Tres



Por Sofía Luna Roberts

¿Qué más interesante que hablar sobre las relaciones actuales y lo tóxicas que se pueden volver con el tiempo sin darnos cuenta? De eso es lo que Pablo Bellocchio escribe en esta nueva pieza teatral “Tres”, dirigida por Antonela Scatolini Rossi y protagonizada por Gastón Cocchiarale, Pedro Risi, Mariana Blanco Vitorero y Lara Crespo. “Tres” los espera todos los viernes a las 20:30 hs en las salas de El Método Kairós (El Salvador 4530).



La obra nos traslada al living en donde la pareja de Mario y Belén conviven. Ahí mismo también se encuentra Danilo, el hermano de Belén, que da comienzo a la obra a partir del relato de su más reciente separación y lo traumático que fue para él. El verdadero conflicto comienza cuando aparece Paula, amiga de la facultad de Belén, ya que se chocan dos mundos más bien opuestos en una misma habitación. La escena logra una armonía imponente gracias a la llamativa escenografía usada debido a que los colores brillantes y los muebles modernos adornan con su mejor estilo toda la sala. También es interesante la vestimenta que los personajes llevan puesto, fiel a un carácter monocromático que combinan de una manera equilibrada con la escenografía que ocupan.

A partir de aquí, “Tres” se caracteriza por ser una comedia que pone sobre la mesa un sinfín de mecanismos naturalizados dentro de una pareja. Cuestionando los conceptos de amor pasional y romántico que todo lo puede pero que en realidad enmascaran un machismo, o mejor dicho, un micromachismo y violencia que difícilmente es posible de visualizar. Los personajes comienzan a interpretar en escena estas formas de rebajar la opinión del otro y del maltrato indirecto hacia tu pareja de una manera sutil pero punzante. Se pueden presenciar tensiones, confusiones y revelaciones que obligan al espectador a no despegarse del asiento en la espera del siguiente acto.

La obra trata temas en donde todos nos podemos sentir identificados, tales como: las separaciones, los vínculos abusivos y tóxicos que no dejan respirar, pensar, ni visualizar la realidad asfixiante en la que convives con tu pareja. La ceguera, los engaños y el reinado eterno del miedo y la sumisión son puntos de inflexión que nos hacen pensar y cuestionar la realidad que habitamos. También nos muestran las nuevas formas de comunicarnos a través del whatsapp, del famoso “sexting” y el uso persistente de vocabularios modernos e inclusivos. Gracias a esto, logran una completa empatía con el público ya que la ausencia de límites con respecto al vocabulario permite al espectador relajarse y poder disfrutar, desde el humor, el viaje que la obra nos ofrece.

En un momento social de deconstrucción constante, “Tres” nos abre terreno y nos ayuda a no confundir el amor con la violencia a la hora de vincularnos con el otro. Los personajes nos llevan a seguir cuestionándonos las distintas formas en la que estos dos conceptos se pueden confundir y mezclar. Nos ayuda a abrir los ojos y a tener como primera opción el valor hacia uno mismo ante situaciones abusivas ya que sino, nos pueden marcar por el resto de nuestras vidas.

Reseña: Reconversos

El precio de no tener libertad

Siempre se habla de que la libertad tiene precio, lo que no nos dicen es qué tan caro es el valor que debemos pagar a la sociedad por ser quien somos y qué pasaría si decidiéramos hacer caso omiso a esa deuda, la de ser libres, pero lo que más duele es la elección del encierro, esto es incalculable y sus consecuencias son drásticas en nosotros.



El cine ha retratado los malintencionados esfuerzos de la sociedad para intentar convertir a las personas, quitarles la libertad mediante tortuosas terapias, tal es el caso de dos filmes que recuerdo: Boy earased (Joel Eagarton, 2018) y Temblores (Jayro Bustamante, 2019), pero esto no es una ficción, es una realidad latente hoy en día que puede estar pasando a cualquiera, incluso al más cercano.

«Diez años después de que su familia lo hiciera ir a una terapia de conversión para intentar eliminar su homosexualidad, un acontecimiento inesperado permite el reencuentro de Matías con Alejandro, su antiguo tutor y terapeuta. Las heridas de una vida trazada por la represión, el dolor, las luchas internas y el amor negado se exponen en un duelo entre estos dos hombres quebrados por el pasado» Es la reseña de la obra original de Paul Caballero.

Luego de la gira que realizó por Bogotá, Madrid, San Juan de Puerto Rico, Nueva York y Copenhague, Reconversos se estrena en Buenos Aires con únicas funciones los viernes de abril.
Paul Caballero además del autor, es el escritor y coprotagonista de esta historia, junto a Cristian Mariani van a dejar en la mesa un drama sentido y realista. Mariani en este rol expresa la represión que el personaje le exige, el dolor contenido durante años y las ganas de querer expresar lo que realmente siente, quitarse las máscaras que la sociedad le impone. El actor cordobés realiza un ejercicio íntimo de Matías, un joven que puede ser cualquiera de los lectores de esta reseña.

Paul Caballero por su lado maneja su texto de la mejor manera, Reconversos es todo el imaginario de él representado en esta obra. Su personaje es ambivalente y nos lleva desde el humor hasta el desprecio, mostrando el perfil típico de las personas manipuladoras: El carisma y el «poder de la verdad» cómo medio de control hacia las personas vulnerables. Reconversos es una obra que es capaz de atravesar la comedia, el suspenso y el melodrama sin confundir los géneros. Los actores trabajan bien a sus personajes por lo que se pueden entender y empatizar desde el comienzo.

Reconversos nos muestra las consecuencias de no pagar el precio por nuestra libertad, la condena social y sobre todo, la cruz que cargaremos siempre por no decir quienes somos.
«No se puede corregir a la naturaleza, árbol que nace torcido jamás su tronco endereza».


Reconversos está disponible los viernes a las 22:30 en el Teatro Buenos Aires (Corrientes 1699)
Escribió Sebastián Arismendi para la Butaca Web.
Instagram: cachalote94

Reseña: Kinky Boots

Con esta obra tengo una cuestión muy personal, la estaba por ir a ver un jueves de marzo en 2020, ese día me llamaron para decir que la obra se suspendía por motivo de que habían llegado los primeros casos de COVID a la Argentina y el país de encontraba en alerta, luego de eso se dicta la cuarentena obligatoria y lo demás es historia conocida. Tras dos años de ausencia este musical regresa en un momento en el que la nueva normalidad nos permite nuevamente asistir al teatro y festejar un musical de estás dimensiones.

En cuanto a la historia, nos llevan a una fábrica de zapatos y que tras la muerte de su dueño, su hijo Charlie debe tomar las riendas de una empresa que va en picada. Este personaje llevaba tiempo huyendo de lo que fue su herencia, pero al encontrarse con la responsabilidad de muchas personas que dependen del trabajo en ese lugar, decide buscar alguna forma para volver a poner en pie la fábrica. Tras encontrarse con una dama en apuros, conoce a Lola, quien es una Drag Queen que a pesar de saber defenderse sola, tiene problemas con sus botas taco aguja, que no resisten su fuerza en todas sus presentaciones. Es así como sale la idea de que la empresa de zapatos empiece a realizar botas para Drag Queens, lo que lleva a qué el emprendimiento caiga en en los prejuicios de la gente de un pueblo chico que debe aprender a aceptar al otro tal cual es.

Actualmente es una de las obras teatrales que mejor despliegue escénico cuenta, con una producción que seguramente no es fácil de hacer pero que aún así se tomó el riesgo de llevarla a cabo en estos tiempos. Su primera temporada, aunque corta, resultó bastante exitosa y uno de los motivos además de su producción es la convocatoria que tiene personalidades como Martin Bossi y Fernando Dente. El musical es muy querido en Buenos Aires, y se nota la pasión este trabajo denotado también en la presencia de un ensamble impecable. La idea de esta propuesta es hacer una fiesta, y además colocar un mensaje de aceptación, que se logra con creces.

La obra se lleva a cabo con muchos pasos de comedia , si bien nos tomamos un tiempo para la reflexión sobre los prejuicios hacia el otro, nunca olvida de su espíritu alegre y la idea de en todo momento sacar una sonrisa al público. Es cierto que en algunos momentos, el personaje de Lola (interpretado por Martin Bossi) suele resultar un poco excesiva en la realización de chistes aunque la experiencia en general es más que satisfactoria. Dente y Bossi son los que mayor presencia cuentan en la obra , Bossi haciendo de Simón y Lola, siendo está última que regala momentos de de esplendor y más cuando se encuentra en compañía de su equipo de Drag Queens. En el caso de Dente, sus números musicales van más por el lado del desarrollo del personaje , con un tono más reflexivo pero que al final llega a unirse a la fiesta. También toca destacar la incorporación de Laura Esquivel, quien hace de una de las trabajadoras de la fábrica y quién resulta tener un interés más personal con el protagonista

El teatro astral es ideal para esta producción, no solo se ha trabajado en la escenografía de la obra en el mismo escenario sino que esto también involucra a todo el teatro, como en la iluminación. En un momento el brillo y las luces tipo neon se hacen presentes y nos sorprendemos de la producción que se ha hecho en toda la sala para que en los momentos más festivos sea toda la sala la que participe.

Kinky Boots es una de las obras más festivas y alegres que podés encontrar actualmente en la cartelera teatral. Se trata de una obra enorme en su producción en el que también se nota que se le ha dado mucho cariño. Sus protagonistas son muy carismáticos y también cuenta con un ensamble que hace la experiencia más grande de lo que es. Una mención especial para las Drag Queens que además de las Botas, son las grandes protagonista de un show muy alegre y que también nos regala un lindo mensaje de aceptación.

Reseña: Lisístrata: La risa de los hombres

Revolución sexual

El sexo seduce, vende, mueve las piezas de una sociedad y su política, es capaz de acabar con la guerra. El gran poder del sexo se subestima, sabemos que nuestra forma de relacionarnos y tomar decisiones está relacionada con el. ¿Puede la prohibición del mismo acabar con los conflictos entre pueblos?, la idea no suena tan descabellada y más aún en la última etapa del imperio griego.



«Lisístrata es una de las comedias más leídas y representadas de la historia de la humanidad. Con objeto de terminar la guerra contra Esparta que desangra a toda Grecia desde el año 431, las mujeres se apoderan de la Acrópolis donde se guarda el tesoro que los atenienses necesitan para hacer la guerra». Esta es la sinopsis de la obra que no es ayer tampoco de hace rato, Aristófanes la escribió hace 2500 años, Agustina Gatto y Silvia Gómez Giusto adaptan este clásico a una manera más canchera y moderna, dejando a claro que los tiempos no han cambiado.

Matías Broglia, Fabian Carrasco, Camilo Polotto Javkin y Marcelo Pozzi forman parte de este elenco que irá mutando entre sus personajes, pues sus actuaciones irán más allá de la edad y género, dándole a esta comedia un toque ligero y fresco. Este cuarteto hará de atenienses y espartanas pero también de los opresores.
Con todo carisma, se volverá un concierto de carcajada el perfomance de estos.

Juan Pérez Pardo y Axel Sthaler componen y tocan la música en vivo, además de entonar los coros. En Lisistrata se nota un ambiente rock que va desde la vestimenta inicial de los actores hecha por Lucía García hasta en el lenguaje corporal. Silvia Gómez Giusto compone a una Lisistrata postmoderna, de cuero y rockera que más que una revolución sexual para hacer la paz, es la muestra de que los tiempos no han cambiado.

Lisistrata esta disponible los domingos a las 17 horas en el Espacio Callejón (Humahuaca 3759)

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.
Instagram: cachalote94

Reseña: Fuego Fauno

Por Eloy Rossen

Las bellezas imposibles


En una sala del barrio de Parque Patricios, nueve jóvenes interpelan la idea de “lo bello” en el arte, entregando sus cuerpos y sentires a una experiencia dinámica que mezcla performance con danza. “Fuego fauno” se instala como una duda en el medio de la escena y no deja de preguntarse cómo desencadenar algo distinto por fuera de la norma.


Considerado un dios profético que revelaba el porvenir, el Fauno era llamado por el nombre de “fatuo”, del latín fatuari: estar poseído de delirio profético. Un fuego fauno, o fatuo, no es más que una cosa ilusoria, un acaecimiento divino que predice el porvenir. Soñando con otros porvenires, “Fuego fauno” desestructura el cliché, crea nuevos sentimientos, desata el deseo, desarma todo sólo para buscar nuevos afectos e investigar por fuera del régimen normalizador. En una creación que oscila entre la danza y la performance, nueve intérpretes trabajan sobre nada más que un espacio vacío, proponiendo una construcción de lo sensible en medio del desastre.
En un contexto signado por el ritmo de la producción y la eficiencia, “Fuego fauno” aborda el tránsito y la modificación de estos jóvenes cuerpos en un tiempo que se entiende como ceremonial. A partir de la idea del ritual, la obra toma prestada imágenes y escenas tanto de la pintura barroca como de las poses de las vedettes de Hollywood, en una búsqueda por nuevos efectos y conexiones escénicas. En el marco de un proceso de composición colectiva, el elenco de la obra se valió de entrenamientos con profesionales de diversas disciplinas -como voguing o ballet-, habiendo tenido ensayos con maestros como Pablo Fermani -fundador de la Compañía Nacional de Danza Contemporánea-. El diseño musical, a cargo de Uriel Martinez, dialoga cercanamente con los ritmos cambiantes de la puesta y resulta esencial para la construcción de un ambiente propio de un ritual. De esta manera, y mediante la gestación de escenas a partir de improvisaciones grupales, los intérpretes retoman múltiples referencias y concepciones en torno a “lo bello” a lo largo de la historia, con el fin de crear otras posibilidades frente a la establecida, otras figuras frente a las instaladas. “Fuego fauno” se establece como una trinchera frente al común denominador, e intenta resignificar el propio origen ceremonial del arte, para poner en jaque todos los paradigmas establecidos.


La obra no se construye desde una teatralidad, sino a partir del tránsito de los intérpretes por distintos estadíos. Realizada bajo el techo abierto del Galpón Face, se permite que la luz, las nubes e incluso la lluvia intervengan en la creación escénica, generando que cada función sea irrepetible y que las características del día también afecten al desarrollo del trabajo corporal. Asimismo, existen momentos de contacto puro con el público, estableciendo diálogos con la mirada y rompiendo con la concepción de una cuarta pared. Los cuerpos entran y salen del espacio orgánicamente, sin estar determinados por el tiempo de la música ni una coreografía preestablecida, e incluso permitiendo momentos de improvisación. Sin pretender un efecto ya pensado, la puesta se lanza al encuentro con el público y con los propios intérpretes, trabajando con las diferentes condiciones que el día trae consigo.


Prescindiendo de la palabra o la actuación, la obra elabora un flujo colectivo que se expande desde el escenario hasta la subjetividad del espectador, generando una impactante belleza amorfa que inunda la sala. Como una oda al desacato, como una urgencia por crear los sentires todavía no vistos o anulados, “Fuego fauno” se piensa como un diseño abierto de todas las posibilidades dentro de lo imposible.

“Fuego fauno” está todos los domingos a las 16.00h en el Galpón Face. Podés conseguir tus entradas a través de Alternativa Teatral.

Reseña: Miguel De Molina al desnudo

El lamento del flamenco

La música española une a sus descendientes en América, esta es la tierra que escogieron nuestros ancestros para radicarse hace siglos, el mestizaje con los nativos y demás etnias, hizo de América latina una tierra rica de tradiciones y aunque no sepamos bailar flamenco, esta música nos llena de energía y las ganas de gritar un tremendo olé. Más allá de lo que escuchamos, ¿Conocemos la vida de estos intérpretes?



«Miguel de Molina vivió la mayor parte de su vida exiliado en la Argentina. Llegó a Buenos Aires en 1942 escapando del franquismo, que lo perseguía por republicano y homosexual. Y aquí murió en 1993. Lo que el unipersonal Miguel de Molina al desnudo imagina es el hipotético regreso del famoso cantante de coplas a Madrid, tras 50 años de ausencia, para contar de una vez y para siempre toda “la verdad verdadera” sobre su vida, ante una platea de incisivos –cuando no despiadados– periodistas» Esta es la sinopsis del pamplones Angel Ruiz.

Confieso no haber investigado sobre Miguel Ángel Molina antes de esta obra, si reconocí un par de canciones que solían colocar en los patios españoles de mi país, lo cual trajo de inmediato recuerdos. Angel Ruiz le da vida y voz a este personaje, aunque su vida fue trágica pero se convirtió en una leyenda del flamenco.

En su imaginario, Ruiz crea la supuesta llegada a España del intérprete, para ello cuenta su biografía de inicio a fin. Un mogollón de emociones recorren el cuerpo de los espectadores mientras Ruiz canta las canciones de Miguel Ángel Molina, con una gran dosis de humor y momentos muy conmovedores, el show se vuelve único e imposible de no poder aplaudir. César Belda interpreta la música en vivo en su piano, a su vez interactúa con el personaje. Esta interacción hace del monólogo más acompañado y humano, junto a la historia que Miguel Ángel Ruiz compone.

Junto a la dirección de Feliz Estaire, Miguel Ángel Molina: al desnudo se vuelve un show difícil de poder olvidar pues más que un monólogo, es una historia y el homenaje a una leyenda del flamenco, icono LGBT y máximo exponente de la cultura española.

Miguel De Molina al desnudo está disponible los miércoles a las 21:30 en el El Picadero (ppasaje Enrique Santos Discépolo 1859)

Escribió Sebastián Arismendi para la Butaca Web
Instagram: cachalote94

Reseña: Madres



Por Sofía Luna Roberts

La directora Josefina Pieres nos presenta “Madres”, una comedia musical interpretada por Florencia Otero, Sabrina Garciarena, Viviana Puerta y la nueva incorporación de Anita Martínez. Ganadoras del premio Estrella de Mar 2022 a mejor comedia musical en Mar del Plata, estas madres acaban de arribar a Buenos Aires para contarnos sus historias personales sin filtro alguno. Las pueden encontrar en el Paseo La Plaza (Av. Corrientes 1660) todos los viernes a las 21:30 hs y los sábados a las 19:30 hs.



La obra comienza presentando a una madre primeriza que está en sus últimas semanas de embarazo, y sus tres amigas (ya madres) le organizan un baby shower para festejar esta nueva etapa que está por nacer en la vida de todas ellas. A lo largo de 90 minutos se irán sucediendo las opuestas historias y experiencias de cada una de las protagonistas a través de canciones, bailes, llantos, enojos y pura emoción. Relatan miles de maneras de vivir la maternidad quitándose de encima los prejuicios y presiones que les impone la sociedad y comienzan a cuestionarse y rebelarse contra la tarea de ser madres.

Arriba del escenario se da a conocer una sola locación, que sería el interior de la casa de la madre primeriza. Es interesante el desplazamiento que realiza cada actriz dentro del espacio ya que son tan diferentes entre sí: sus maneras de caminar, de vestir, de hablar, de enfrentar la maternidad. Sin embargo, logran una armonía tan destacada que genera mucha empatía con el público en general. La incorporación de música y coreografía le da el toque fundamental para convertir esta obra en un musical muy entretenido con canciones que describen perfectamente tanto las experiencias de ellas, como las de muchas que se encuentran sentadas en las butacas disfrutando del espectáculo.

Se generan situaciones de identificación inmediata ya que no son las típicas historias que siempre escuchamos sobre madres felices que festejan y generan ilusiones de tener y cuidar un bebé. Sino que se corren de la mirada romantizada de la maternidad y cuentan historias reales de mujeres que son madres y, al mismo tiempo, trabajadoras y son hijas que deben hacerse cargo de sus propias madres también. Hablan sobre la gran diferencia que existe entre ellas y sus parejas, los padres, la injusticia de tener que ocuparse de todo y de todos. Sin embargo, nunca dejan atrás la valentía y la fuerza que deben sostener al enfrentarse a todo tipo de inseguridades y seguir adelante por el bienestar de sus hijos. Todo esto se vuelve dinámico gracias al humor, los chistes y la empatía que emanan estas cuatro actrices. 

Josefina Pieres nos trae un musical imperdible que cumple con el objetivo de hacer reír, reflexionar y emocionar haciendo hincapié en un tema fundamental para el género femenino, la maternidad, en tiempos de empoderamiento, decontrucciones varias y de un feminismo cada vez más presente. 

Reseña: La Madonnita

Reseña “La Madonnita” 

Por Sofía Luna Roberts

Se estrena una nueva y delicada versión de “La Madonnita” – pieza escrita por Mauricio Kartun- pero esta vez bajo la atenta mirada de la directora Malena Miramontes Boim. La obra volvió al ruedo después de su primer estreno hace veinte años atrás y estará en escena los domingos a las 19:30 hs en la sala Ítaca Teatro (Humahuaca 4027), del barrio porteño de Almagro.



“La Madonnita” explora la complejidad de la psicología humana y sus vínculos. Con diálogos detallistas, los personajes interpretan una historia de amor que pone en primer plano la fricción entre el deseo, el sexo y la poesía. La obra nos traslada a un altillo caluroso del Parque Lezama a principios del siglo XX, en donde un fotógrafo de galería (Rubén Parisi) tiene como trabajo principal sacar postales pornográficas de su mujer (Natalia Pascale), con el objetivo de comercializarlas dentro de la clase trabajadora inmigrante (Darío Serantes). 

Arriba del escenario nos encontramos con un estudio de fotografía que también es hogar y comedor del fotógrafo y su mujer/sirvienta. La escenografía nos sumerge de una manera directa a ese estudio claustrofóbico, lleno de vestuarios, alfombras, luces que impregnan en los rostros de los artistas y la infaltable cámara que capta cada postal en donde La Mandonnita es sometida para el deseo del otro. Los hombres se desplazan por todo el espacio hablando de sexo con sobreentendidos y gestos alusivos. Se desarrollan juegos coloquiales hechos de palabras en desuso y con una trabajada prosa rítmica.

Las actuaciones de los tres protagonistas son excelentes, la directora logra que Parisi y Serantes manejen sus personajes con astucia, casi inhumanos, con movimientos burlescos casi como muñecos de feria, con una entonación porteña a la antigua que remite a las películas viejas. Natalia Pascale es quien menos se presenta en escena, sin embargo es de la que todos hablan: La Mandonnita. Un dato interesante y que agrega mucha creatividad a la pieza es que su personaje es muda, por ende, su trabajo corporal es fundamental ya que define su personaje con cierta deformidad con una enorme destreza. En su mirada se puede reflejar el gran poder que tiene pero, al mismo tiempo, la profunda tristeza al ser usada como objeto de deseo.

Malena Miramontes Boim nos invita a sumergirnos en este estudio fotográfico mostrándonos el lado negativo del amor a partir de la desnudez y la ambivalencia de este sentimiento, que suele corromperse cuando la posesión y la cosificación hacia el ser amado entra en escena. Nos induce otra perspectiva en donde el público oscila entre la risa y la conmoción dentro de un universo poético convocante.